Consultora Analytica: inflación en alimentos modera su ritmo y se ubicaría debajo del 2% en septiembre
Según un relevamiento de la consultora Analytica, los precios de alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires aumentaron un 0,4% en la primera semana de septiembre, lo que ubica la variación mensual proyectada para el nivel general de precios en 1,9%. El informe refleja fuertes alzas en frutas y verduras, con descensos en pescados y mariscos.

Desaceleración inflacionaria y monitoreo sectorial
El monitoreo semanal de precios de alimentos y bebidas que realiza Analytica en el Gran Buenos Aires se ha convertido en un termómetro clave para evaluar la dinámica inflacionaria de corto plazo.
Tras la volatilidad de los primeros meses del año, los relevamientos muestran una tendencia a la moderación. El promedio de cuatro semanas marca un alza del 2,3%, lo que, de confirmarse, consolidaría un escenario de inflación mensual significativamente más baja que la registrada en la primera mitad de 2025.
Este tipo de informes adquiere especial relevancia en el marco de la política económica nacional, donde la desaceleración de los precios es uno de los objetivos centrales del Ministerio de Economía.

Variaciones por rubro
El reporte de la primera semana de septiembre muestra un comportamiento dispar entre categorías:
- Verduras: +9,4% en promedio de cuatro semanas, siendo el rubro de mayor incremento.
- Frutas: +5,0%, impulsadas por factores estacionales.
- Pan y cereales: +1,0%, con relativa estabilidad pese a la presión de costos.
- Lácteos: +0,9%, por debajo del promedio general.
- Pescados y mariscos: -3,1%, registrando la única caída significativa de precios.
En términos agregados, el estudio estima que el nivel general de precios en septiembre se ubicará en torno al 1,9%, lo que de concretarse marcaría una de las tasas mensuales más bajas de los últimos años.

El comportamiento de los precios de alimentos es clave por su incidencia directa en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y su impacto en los sectores de menores ingresos. Una inflación mensual en torno al 2% supondría un alivio relativo para los bolsillos, aunque persisten desafíos vinculados a la estacionalidad de productos frescos y a la presión de tarifas y combustibles.
Para el Gobierno, los datos de Analytica podrían respaldar la narrativa de desinflación progresiva, en tanto que para las empresas y consumidores abre un margen de previsibilidad en materia de costos y consumo.
De cara a los próximos meses, el desafío estará en consolidar esta tendencia en un escenario marcado por la volatilidad de los precios internacionales de alimentos y las restricciones propias del mercado interno.
