La Cooperativa Yerbatera Andresito suspendió pagos a productores por una “posición financiera compleja”
La Cooperativa Yerbatera Andresito Ltda. comunicó oficialmente la suspensión temporal de pagos a sus asociados debido a una “posición financiera compleja” derivada del contexto económico actual. La medida, formalizada en una nota fechada el 18 de diciembre de 2025 y firmada por el Consejo de Administración, impacta de manera directa sobre los productores que entregan hoja verde y reaviva la preocupación por la sostenibilidad económica del sector yerbatero misionero, en un escenario de recesión, desregulación y caída del consumo.
Una comunicación oficial que expone la fragilidad financiera
La decisión fue informada a través de una comunicación interna dirigida a los asociados, en la que la cooperativa detalla que, frente a la coyuntura económica, no podrá realizar pagos “hasta nuevo aviso”. En el documento, la entidad expresa textualmente: “Debido a la situación económica actual, la cooperativa se encuentra en una posición financiera compleja. Lamentablemente, no se podrán realizar pagos hasta nuevo aviso”.
La nota, firmada por el Consejo de Administración, también solicita comprensión a los socios y los invita a mantenerse informados mediante los canales oficiales de la cooperativa para conocer eventuales actualizaciones. La suspensión de pagos afecta de forma inmediata a los productores asociados, quienes dependen de esos ingresos para sostener la actividad primaria, afrontar costos operativos y cumplir compromisos financieros.
La medida tiene un peso institucional relevante: la Cooperativa Yerbatera Andresito es una de las entidades más emblemáticas del norte de Misiones, con más de 40 años de trayectoria, y su marca llegó a posicionarse en años anteriores entre las diez yerbas más vendidas del país, lo que convierte a la situación actual en un dato de alto impacto económico y social.

Antecedentes y un contexto sectorial cada vez más adverso
La cooperativa está integrada por alrededor de 130 familias productoras y cumple un rol central en la economía de Comandante Andresito, uno de los municipios con mayor volumen de producción de yerba mate de la provincia. Durante etapas de crecimiento, la entidad se destacó por inversiones en infraestructura, expansión comercial y reconocimientos nacionales por la calidad del producto.
Sin embargo, el sector yerbatero misionero arrastra dificultades estructurales desde hace varios años. Entre los factores que presionan sobre la rentabilidad se encuentran la caída del consumo interno, asociada a la pérdida del poder adquisitivo, el incremento sostenido de los costos de producción, la inflación y la competencia con importaciones provenientes de Paraguay y Brasil.
Ya en 2022, el entonces presidente de la cooperativa, Federico Aman, advertía públicamente sobre los efectos de la crisis económica nacional en los productores, con ventas en retroceso y mayores exigencias financieras vinculadas a insumos clave, como fertilizantes. Aquellas alertas se inscribían en un proceso de deterioro que, lejos de revertirse, se profundizó en los años siguientes.
El escenario se agravó a partir de 2024, con la desregulación del mercado yerbatero impulsada por el Gobierno nacional, que incluyó el desmantelamiento progresivo del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). La eliminación de un organismo que fijaba precios mínimos para la hoja verde dejó a pequeños y medianos productores y cooperativas en una situación de mayor vulnerabilidad frente a grandes industrias, generando excedentes de producción, precios a la baja y pagos demorados o directamente suspendidos.
Impacto en productores y preocupación en la economía local
En 2025, la recesión generalizada, la contracción del consumo y el cierre de comercios profundizaron la crisis del rubro. Si bien no existían antecedentes públicos inmediatos de una crisis financiera terminal en la Cooperativa Andresito, el contexto sectorial —con protestas de tareferos, reducción de ventas y dificultades financieras en otras entidades cooperativas de Misiones— explica el trasfondo de la decisión comunicada esta semana.
La suspensión de pagos genera incertidumbre entre los socios, que ahora esperan un nuevo comunicado oficial con definiciones sobre los plazos y las alternativas para normalizar la situación. Al mismo tiempo, la noticia provoca preocupación en la comunidad de Comandante Andresito, donde la actividad yerbatera funciona como motor económico y fuente de empleo directo e indirecto para cientos de familias.
El caso de la Cooperativa Yerbatera Andresito vuelve a poner en el centro del debate el impacto de las políticas económicas y regulatorias sobre las economías regionales y las organizaciones cooperativas, en un contexto donde la falta de previsibilidad financiera amenaza la continuidad productiva y la estabilidad social en amplias zonas del interior misionero.



