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Mario de Goycoechea presenta su primer disco en Posadas

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La quinta edición de ciclo Guitarras en Misiones tendrá lugar el 11 de mayo a partir de las 21, en la Sala Horacio Quiroga del Centro Cultural Vicente Cidade, de Posadas, con la presentación del disco A flor de Agua, del guitarrista cordobés Mario de Goycoechea.
Esta presentación, con entrada libre y gratita, contará con la participación del guitarrista misionero, Luis Zanazzo, como músico invitado. 
Mario de Goycoechea, guitarrista solista, lanzará en Posadas su primer disco, un trabajo solista con raíces folclóricas, que cuenta con la participación especial de Diego Martín Castro, Luis Zanazzo, Marcelo Brisuela, Juan Herrera, Julieta Valverdi, Federico Seimandi y Esteban Gutiérrez.
Según el autor, este disco intenta trazar un recorrido sonoro por distintos paisajes de Argentina mientras centra su estética en algunos ritmos y danzas del Noroeste, de la Pampa y del Litoral argentino.
Integran este disco composiciones en su mayoría originales para guitarra, de Hugo Latti, Luis Zanazzo, Horacio Castillo, Marcelo Coronel y Remo Pignoni, entre otros.
“Intenté reflejar en este CD mis experiencias musicales a través de la guitarra desde mis comienzos, siempre en la búsqueda de un repertorio nuevo o escasamente difundido a través de la discografía guitarrística”, dice el autor, sobre el disco que fue distinguido por el Fondo Nacional de las Artes en el concurso de Música Popular 2017, en la categoría folclore.
Mario de Goycoechea nació y vive en la ciudad de Córdoba. Toca la guitarra desde pequeño y transitó distintas experiencias, ya sea como autodidacta o con estudios formales en el Conservatorio Félix T. Garzón, seminarios y masterclass con reconocidos guitarristas y grandes maestros, donde también compartió experiencias en distintos escenarios del país.
Goycoechea participó en varias ediciones del Festival Guitarras del Mundo y en la décima edición del Festival Internacional de Guitarra realizado en la ciudad de Arequipa, Perú, y en la quinta edición del Festival Internacional de Cuerdas, de Hohenau, Paraguay.
Para su primer disco, A Flor de Agua, reunió a destacados músicos. Este viernes 11 de mayo presenta su trabajo en Posadas.
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Cambio del cambio: 6 de cada 10 argentinos piden modificar el modelo

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Todos los sondeos de opinión surgidos en los últimos días son concluyentes: Mauricio Macri perdió cerca de diez puntos de imagen positiva entre la clase media, núcleo de sustentación política de su electorado y la misma que suele hacer tronar las cacerolas, bajar el pulgar a los gobiernos y condicionar su futuro. El alerta no termina ahí. Según el último estudio nacional realizado por las consultoras Taquión y Trespuntozero, seis de cada diez argentinos reclaman un cambio en el modelo actual. Un cambio del cambio. Absoluto o parcial, pero cambio al fin.
No hay mucho lugar para el asombro. La clase media -base electoral de Cambiemos, en especial. en las capitales y centros urbanos- viene siendo castigada desde el triunfo oficialista en octubre pasado. A la inflación y la pérdida de poder adquisitivo que resulta de las paritarias cada año, se le suma el tarifazo de entre un 30% y un 40% en la boleta de gas, la suba de los precios de GNC, el transporte y los peajes; y las futuras subas de luz. Por si fuera poco, a partir de junio dolerá un nuevo aumento de las empresas de medicina prepaga, que en un año subieron de manera desbocada un 38% sus servicios -lejos del 25% de inflación interanual- y en lo que va del 2018 acumulan algo más de 11%.
La encuesta de Taquión -realizada a principios de abril- destaca el malestar de la mayoría de los consultados con el Gobierno. Un 32,4% pide cambios absolutos. Un 27,8% reclama que siga el modelo pero con mejoras en la gestión. Mientras que un 27,5% exige que se modifique el modelo pero se mantengan algunos avances. Sólo el 5,0% se muestra conforme con lo que hay. Algo es claro: los números serían otros si la clase media estuviera contenta.
“Tal vez el escepticismo se deba a cambios que nunca se concretaron. Pero donde el cambio parece más esmerilado es donde la decepción es más dolorosa. El fin de la corrupción era el principal reclamo que se le hacía al gobierno de 2015 y hoy el 48,4% de los argentinos califica al presidente Macri como bastante o muy corrupto, y el 54% opina lo mismo de su entorno”, explica Sergio Doval, titular de la consultora que realizó el sondeo.

 

No es todo. El 51,6% evalúa la administración macrista como mala y muy mala. Mientras que un 42,7% cree que es muy buena y buena. Inflación e inseguridad encabezan el ranking de demandas y van turnándose mensualmente en el podio según la coyuntura diaria o el nivel de impacto de las noticias. En esta última medición, un 21,7% de los consultados considera a la inflación como el principal problema del país. Para el 19,4% sigue siendo la inseguridad, mientras que un 14,6% menciona a la corrupción.
En el Gobierno son conscientes del malestar reinante en los sectores medios. Lo reflejó también el último sondeo y focus group que les alcanzó hace unos días el asesor Jaime Durán Barba. Pero la mesa chica sigue sin aprender de los errores, sin medir el límite de sus recursos políticos ni los costos de sus decisiones. Se regala el escenario a la oposición y las reacciones son siempre tardías, en general, azuzadas por los cuestionamientos estratégicos de Elisa Carrió y sus socios radicales. Algo similar pasó en diciembre pasado con el cambio en la movilidad jubilatoria. El Ejecutivo no sólo cargó contra uno de los sectores más vulnerables como son los jubilados sino también con una parte de sus seguidores, se si tiene en cuenta que Cambiemos suele tener mejor performance entre los mayores de 50.
La escena se dio también en diciembre de 2016 con el proyecto que se envío al Congreso para modificar el impuesto a las Ganancias, y que generó la primera foto conjunta del peronismo con el kirchnerismo y el massismo. Si el Gobierno termina luego bien parado es porque los errores de la oposición siempre son más groseros. Ahora, el oficialismo reaccionó de manera sorpresiva con un proyecto de ley para eliminar los impuestos provinciales y municipales de las tarifas, a excepción del IVA. Nada más y nada menos que un apriete a los gobernadores del PJ y un intento por compartir el costo político del tarifazo. Fue luego de comprobar que los legisladores peronistas que les responden no sólo habían logrado abrir el debate político por los aumentos -montado en los propios cuestionamientos internos de los aliados radicales y de Carrió- sino que además podrían convertir en ley un proyecto en alianza con el massismo, que consiste en reducir el IVA a la mitad para los hogares y atar las subas a los aumentos salariales, con el único costo para el Ejecutivo nacional. Habrá que ver si en los próximos quince días que restan para llevar la propuesta al recinto de la Cámara baja avanzan las negociaciones del ala política del Gobierno, encabezada por Rogelio Frigerio, con las provincias o si el desenlace termina en veto.
Desde la Casa Rosada aseguran que las subas no se postergarán por razones obvias: en 2019 hay elecciones y pretenden realizar los ajustes este año, sin afectar las metas de reducción del déficit fiscal y el achique de los subsidios.
Como en una letanía interminable, vuelven a recurrir a la dulce promesa del segundo semestre del año y aseguran que estos ajustes serán los últimos y que la inflación cederá, junto con el malestar que genera el tarifazo en la clase media. En síntesis, creen que no se quebrará la base electoral y sus votantes volverán a estar alineados para el 2019.
Insisten, además, con que la dispersión del peronismo los sigue beneficiando. Es cierto. La pérdida de imagen que sufre el Gobierno no logra capitalizarla ninguna fuerza o referente de la oposición.
Con todo, podría ser un error seguir apostando al gran negocio de la grieta. Según la encuesta de Taquión, 6 de cada 10 argentinos declaran no ser ni macristas ni kirchneristas puros. Sólo un 18,9% aseguró ser macrista mientras que un 18,1% se asume como kirchnerista. El 53,6% tampoco cree en nada: ni en políticos, periodistas, jueces ni autoridades religiosas.
“Se sigue detectando un pedido de cambio entre los argentinos, pero pareciera que la sintonía entre lo que ofrece el poder político y la gente, no está tan ajustada como antes. El cambio ya no tiene dueño. Se transformó en un nuevo comoditie de la política argentina, respecto de la elección del próximo año”, remarca Doval.
Pues bien, hay un electorado que quiere un cambio. Quién podrá capitalizar esa demanda y el descontento de la clase media aún sigue siendo una incógnita por despejar. El problema es que del otro lado del mostrador no hay nada.
Otros resultados
– El 51,6% evalúa la gestión del Gobierno de Macri como mala y muy mala. Mientras que un 42,7% cree que es muy buena y buena
– Un 53,6% no cree en nadie. Sólo 12,4% cree en periodistas; un 8,6% en los políticos; y un 6,5% a las autoridades religiosas.
– Un 21,7% considera que el principal problema del país es la inflación, mientras que un 19,4% menciona a la inseguridad.
– El 53,3% cree que la solución al problema de la inseguridad pasa por mayor apoyo a la policía y penas más duras contra los delincuentes; mientras que el 44% considera que debería haber más inclusión social, mejor educación y respeto por las garantías institucionales.
– Sólo 2,5 de 10 creen que el Gobierno dialoga con la oposición.

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Aristóbulo del Valle busca captar millonaria inversión para energía con biomasa

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Una empresa norteamericana está interesada en el proyecto que demandaría una inversión de 30 millones de dólares en el municipio.
 
El intendente de Aristóbulo del Valle, Eldor Hut, precisó que hace tiempo trabajan en estudios de factibilidad para la instalación de una  planta de biomasa. Se analizan los terrenos disponibles y las hectáreas que se necesitan para emplazarla. Se trata de una empresa de capitales estadounidenses interesada en invertir 30 millones de dólares en el municipio.
“No va a afectar a ninguna otra industria y el municipio tiene ese potencial. Cada proyecto que tiene la zona debemos plantearnos la disponibilidad de energía, si no la tenemos se hace difícil pensar en crecer”.
Indicó que una empresa norteamericana es la interesada en construir la planta, tienen contratados a técnicos para el anteproyecto, ya que el Estado debe hacer estudios de impacto ambiental, estudio de costos y se necesita de ese trabajo previo.
“Además hay que hacer un trabajo de reforestación para que se pueda sostener en el tiempo esa inversión. Yo creo que esto beneficia por el efecto multiplicador al pequeño productor, tenemos la planta de distribución para poder hacer la interconexión, estamos en un lugar estratégico en el centro de la provincia, para nosotros el tema energético no es un tema menor, y queremos garantizarnos la energía. Ninguna industria pequeña hace un contrato de abastecimiento”.
El jefe comunal añadió que en el mes de septiembre se debería estar presentando el proyecto en el Programa de Energías Renovables de la Nación.

Nuevo Centro Tecnológico de la Madera
Por otra parte, el jefe comunal se expresó satisfecho por el anuncio, realizado en la Mesa Forestal Provincial, de la construcción de un Centro Tecnológico de la Madera, que tendrá una inversión de 60 millones de pesos. Para concretarlo, Hut cedió dos hectáreas de tierras. Será el segundo en la provincia. El primero está en Montecarlo.
Detalló que la intención es formar en oficios que requiere la industria forestal y que tendrá el acompañamiento de la Facultad de Ciencias Forestales, mientras que la provincia se hará a cargo del costo operativo.
El Centro Tecnológico se instalará “con tecnologías orientadas y pensadas para una pequeña escala competitiva a favor de los aserraderos de esa zona”.

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Problemas de corazón

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Pretendían atacar el corazón del programa económico nacional”.  Con ese argumento salió a justificarse el diputado nacional de Cambiemos, Luis Pastori, el único misionero que votó en contra de la posibilidad de que la Provincia tenga un impuesto cero a la transferencia de los combustibles, como arma para combatir las asimetrías con Paraguay y Brasil.
La iniciativa formó parte de una batería de proyectos impulsados por la oposición para ponerle freno a los tarifazos en la energía.
La dramática defensa de Pastori deja al desnudo que no hay plan B al ajuste de tarifas sobre el consumidor para parchar un déficit fiscal que sigue creciendo en paralelo a la inflación y al endeudamiento.
Si ese es el corazón, se entienden los problemas cardíacos. Pastori acusó a la oposición de pretender mellar la salud del Gobierno frenando sus políticas con “proyectos improvisados”, similar argumento al que utilizó cuando rechazó la declaración de la emergencia yerbatera, a la que calificó de “una mentira”. La avanzada desreguladora del Presidente y la amenaza de un nuevo tractorazo, demuestran, un año después, que la crisis estaba latente.
No hacía falta tanta obediencia, entienden incluso en el radicalismo. Con una abstención o incluso, votando a favor, no cambiaba el resultado final de la votación en el Congreso, pero simbólicamente no se ponía (ni a la UCR) a favor de los tarifazos y en contra de los misioneros.
El apuro no parece ser el problema real, sino la voluntad política de encontrar soluciones. A fin de cuentas, la ley Pymes, de la que él fue promotor con la esperanzadora inclusión del artículo 10 con herramientas específicas para combatir las asimetrías, pasó por todas las formalidades y todavía sigue sin reglamentarse en su totalidad.
“No solo apuntábamos a la nafta, sino a la reactivación de la economía, a que haya un mayor movimiento y una mayor fuente de ingresos por recaudación. Eso es lo que perdió Misiones en este ida y vuelta de caprichos. Nos perjudican los caprichos cuando no hay racionalidad. Las veces que tuvimos que acompañar cosas que creímos que hacían bien al país, lo hicimos”, señaló el diputado Ricardo Wellbach como síntesis de una sesión en la que el oficialismo bloqueó todas las iniciativas de la oposición al requerir los dos tercios de los votos.
La Nación nunca atendió ni entendió las problemáticas fronterizas. Las asimetrías ahora pasaron a ser “exageradas”, pero las colas para ir a Paraguay siguen siendo eternas y el combustible está mucho más barato, nueve pesos menos que en Posadas. Ya hay una consecuencia directa. La venta de combustibles cayó entre 12 y 15 por ciento desde la eliminación del ITC diferenciado. Pero discutir algún remedio es “apurado”.
Hasta ahora el único ajuste real vino por el lado de las tarifas y la eliminación de subsidios que recae sobre el usuario de a pie. En los últimos dos años, la tarifa eléctrica aumentó 2.500 por ciento y la única aspirina es un pago en cuotas de una parte de la factura. Es un costo político que recae sobre la Nación y que se acrecienta ante cada suba. El bolsillo es mucho más transparente que las preferencias políticas. No miente. Y eso hace al descontento, indisimulable.
El Presidente advirtió el malhumor creciente. Y para evitarse un mal mayor, pretendió trasladar ese costo a los gobernadores, a través de un pedido de bajar impuestos en las tarifas. Si la responsabilidad es de todos, no es de ninguno en especial.
Pero la realidad marca que el escenario es dispar. Hay provincias como Buenos Aires, con una carga impositiva que supera el 15 por ciento. Otras están por la mitad y Misiones, en el promedio de cinco por ciento de Ingresos Brutos a la distribución de energía. Ante un aumento del 2500 por ciento, la quita de un impuesto que significa el 5 por ciento, no modifica sustancialmente la ecuación final.
El pedido presidencial de un “costo compartido” por los gobernadores, responde al malhumor social por las tarifas, que no estaba en los planes.
Hace apenas unos meses se firmó el Pacto Fiscal en el que se acordó la reducción gradual de Ingresos Brutos a los servicios de electricidad gas y agua del 5 por ciento a cero en 2022. Pretender cambiar las reglas de juego apenas unos meses después no es la mejor muestra de solidez ni previsibilidad.
Incluso se barajó en un momento un proyecto de ley del propio Gobierno para bajar todos los impuestos, incluido el IVA –que alcanza al 27 por ciento en el sector comercial-. Eso significaría perder recaudación en un impuesto que además se coparticipa. Nunca hubo un mínimo replanteo que apunte a la ganancia empresaria.
De todos modos, la primera en salir a cumplir los deseos de Macri, fue María Eugenia Vidal, quien ordenó una rebaja de impuestos que ella misma había restablecido este año. No se pagaban desde 2016, pero la favorita presidencial apeló a la Justicia para volver a cobrarlos. Ahora, convenientemente, anunció una rebaja del 15 por ciento, lo mismo que representaban el Fondo Especial de Desarrollo Eléctrico y el Fondo Especial para Grandes Obras que ella reinstauró.
Por supuesto, en Cambiemos y los medios se elogió el “gesto” desprendido. Pero ese gesto va de la mano de una enorme caja extra que recibió Vidal gracias al desprendimiento –forzoso– del resto de las provincias. Cuarenta mil millones adicionales de coparticipación que antes se repartían en porciones a cada Estado. Semejante incentivo, lo menos que puede despertar es la generosidad.
En Misiones, pese a los recursos cedidos, el Gobierno hizo un enorme esfuerzo para que la tarifa no suba en la misma proporción que los aumentos que llegaban. Absorbió parte de los mayores costos de la energía que se compra al sistema federal y ahora subsidió la tarifa final para el usuario. Antes, por decisión del gobernador Hugo Passalacqua, se había congelado el Valor Agregado de Distribución. Ese esfuerzo se tradujo en una transformación sorprendente, que pone en cuestionamiento el mito de que en Misiones se paga la energía más cara del país. Según datos de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina, a marzo, Emsa estaba entre la cuarta y la segunda distribuidora con tarifas más bajas del país y al mismo tiempo, entre las de menor carga impositiva.
Pese al permanente latiguillo opositor, Emsa es hoy una empresa que está muy cerca de alcanzar el equilibrio financiero, se enorgullecen en el Gobierno. Ven como un acierto la elección de Passalacqua al poner al frente a Guillermo Aicheler, un outsider que vino con mano de hierro a sanear la empresa. También destacan la decisión del Gobernador de congelar el VAD  para que el bolsillo sienta menos.
Seguramente será uno de los temas a analizar por el Gobernador en su discurso del 1 de Mayo en la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial. Hay mucha expectativa por el texto del discurso, que se mantuvo encerrado bajo siete llaves. Cada palabra será estudiada con lupa para encontrar alguna señal sobre el año político que se avecina.
Los primeros escarceos muestran a una Renovación unida y a una oposición que se esfuerza por mostrar despliegue con suerte dispar. Los socios radicales de Cambiemos no pudieron nominar a candidatos para disputar espacios en el Instituto de Previsión Social. El mismo problema tienen a la hora de desembarcar en los barrios. Una cosa es el dirigente que necesita mostrarse y ser parte. Otra cosa el militante, que debe explicar que el cambio que hoy se siente en el bolsillo, es a la larga lo más conveniente.
Del otro lado, como depredadores cuando huelen sangre, los opositores que hasta ahora se habían lamido las heridas de las derrotas electorales, descubrieron que juntos, pueden poner en apuros al Gobierno. El peronismo “federal”, el más kirchnerista y otras corrientes, se encontraron de pronto, juntos en posiciones similares en contra del aumento de las tarifas. Pero hasta el radicalismo y la siempre dispuesta Lilita Carrió descubrieron la debilidad del Gobierno que se desgasta al defender el ajuste como respuesta a todo. Dispararon fuego amigo, buscando salir lo menos dañados del mal momento de los socios.
Ese es el verdadero costo político, incluso mayor que el descontento social, que deberá pagar el Gobierno nacional por su política de ajustes. La oposición encontró puntos en común para construir desde la diversidad. Esa cercanía no existía hasta el tarifazo. La foto en Córdoba, con Juan Schiaretti como anfitrión de un variopinto escenario político, todavía sin liderazgos claros, revela que al oficialismo le ha nacido un potencial rival.
Y mientras atiende el frente político, el Gobierno debió lidiar con el económico, el que hasta ahora menos dolores de cabeza le había dado. Pero un día todo junto pareció flaquear. El dólar se disparó en una preocupante corrida y obligó al Banco Central a una fuerte intervención para frenar la sangría. En una semana se usó todo un arsenal: suba de tasas y ventas por 4343 millones de dólares. Pero el dólar cerró por encima de los 21 pesos. Cinco pesos por encima del pronóstico de Alfonso Prat Gay, cuando advertía que un dólar a 16 pesos sería un fracaso del Gobierno.
El presidente del Banco Central, Federico Struzenegger es, pese a todo, el menos cuestionado en medio de la tormenta. Las peores críticas se las llevan el jefe de Gabinete, Marcos Peña y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
El enojo empresarial está en alza. Sienten que las tasas altas terminan influyendo en la inflación y conspiran contra la posibilidad de crecimiento. Tampoco comparten la política para contener al dólar. Y algunos voceros lo hacen público: “No apostamos al cambio para esto”. En definitiva, viven de las ventas y el mercado interno no repunta salvo en sectores puntuales.
Ahora, una de las entidades empresarias de mayor peso en la Argentina, será comandada por un misionero: Gerardo Díaz Beltrán fue electo presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y quiere aportarle una mirada federal a la entidad. “Estamos en un país que tiene un discurso permanentemente federalista, pero que no se da en la práctica.  Por qué, no empezar por casa e iniciar  ese federalismo, por CAME era el momento de hacerlo”.

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El próximo viernes pagan a tabacaleros 40 millones de pesos

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El gobernador Hugo Passalacqua anunció que el viernes 4 de mayo estarán disponibles los pagos a productores tabacaleros por 40 millones de pesos.


El ministro del Agro, José Luis Garay, explicó que se trata de 40.289.788 pesos para 3.546 productores que entregaron tabaco Burley entre el 15 de marzo y el 4 de abril. Se trata de 6.989.189 kilos a un promedio de 5.77 pesos el kilo.
El dinero ya fue transferido a las 19 sucursales del banco Macro y después de los trámites administrativos, estará disponible el próximo viernes.

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