Como se anticipó en la primera columna, hablar de economía y filosofía nos emparenta con términos que componen este binomio: Estado, poder, riquezas y por sobre todo, los escenarios teóricos y prácticos desde donde se analizarán los comportamientos de quienes deben estar al frente de las decisiones políticas.
El león no puede protegerse de las trampas y el zorro no puede defenderse de los lobos. Uno debe ser por tanto un zorro para reconocer trampas y león para asustar a los lobos
Maquiavelo (1469 – 1527) vivió en la italiana ciudad de Florencia en plena explosión del Renacimiento en donde Da Vinci diseccionaba cuerpos, Miguel Ángel liberaba ángeles del mármol, los Medici monopolizaban el poder político y el monje Savonarola quemaba obras “inmorales” en una plaza que luego lo vio arder a él. Pocos saben que Nicolás, diplomático, filósofo político y varias cosas más, fue torturado y empujado casi a un exilio ya antes de escribir la obra que lo ha convertido para algunos en un teórico político brillante y para otros, en un símbolo demoniaco: El Príncipe.
“El fin justifica los medios”, la frase quizás más usada por aquellos que practican el arte de reducir una mente aguda, realista, clara en una simple máxima descontextualizada de una obra.
¿Cuál es ese fin del que nos habla? ¿Significa que todo es válido para alcanzar lo que me propongo de antemano? El primer cachetazo de Nicolás viene aquí: la frase está inmersa en un manual práctico dirigido al príncipe gobernante tratando de hacerle entender que la economía, la guerra, la política de una república a la que se debe apuntar, debe estar dispuesta a dejar de lado la ética de manual en donde virtud significa “bueno”. La virtud del gobernante es saber que su fin es conservar el poder y el estatus en una comunidad que depende de sus decisiones para beneficiarse de manera común. Un gobernante puede ser el más “bueno” como persona y fracasar rotundamente en su ejercicio político. Aquí no se trata de ser moral o amoral, sino de entender que ningún sistema de gobierno puede existir si quien lo preside no está dispuesto a descender al infierno por su patria, lo cual significa, que la Fortuna (esa diosa del azar) no es solo un viento que no controlo y al que debo resignarme como lo proponían los estoicos, sino que es una vorágine que parece favorecer a los más hábiles , precavidos y flexibles a la hora de adaptar su conducta y decisiones en beneficio de los ciudadanos.
Es “virtuoso” quien por determinar la continuidad de su Estado de la forma que sea (empleando el engaño, la hipocresía, la astucia) sepa que a veces necesitará hasta la crueldad para lograrlo. Los griegos creían que practicar la virtud nos conducía a la felicidad. El segundo cachetazo de Maquiavelo es: no se garantiza el éxito por ser bueno más que por ser precavido. En tiempos de paz hay que prever, hay que encauzar la Fortuna, es un juego de seducción entre el príncipe y lo impredecible. ¿Impredecible? Aquí parece que el florentino está de acuerdo con esto: a la suerte no solo hay que esperarla sino también ayudarla.
Tercera cachetada de realismo: todos ven lo que parecés más de lo que sos. El príncipe es un artista político, no puede ser solo carismático, solo “bueno”, solo “malo”, es ante todo, la composición de un personaje que persigue mantener su posición no para bienes personales ni corruptos sino para contar con la legitimidad popular que lo sostenga en su rol. Maquiavelo no defiende el relativismo moral, habla de saber ser flexible como el junco cuando la fortuna sople fuerte. Nos invita a desenmascarar la política del relato “virtuoso, magnánimo y bueno” que se representaba en modelos como el griego, “el Siglo de oro” de Pericles del siglo V a. C; pero no nos olvidemos que ese modelo solo pudo funcionar con desigualdad, esclavitud y estratificación social injusta.
Es hipócrita alimentar una sociedad divina comportándose como la terrenal. Tal vez Maquiavelo da para mucho más análisis, pero su intención de despertar a una clase dirigente dormida en el amiguismo, en favores para pocos y construcciones éticas ideales, nos desafían a ver los otros matices de la política, los que no caben tanto en la ética de manual como en la naturaleza nuestra que aprendimos a llamar “buena”, tal vez, por miedo a verla.
La sediciosa protesta policial de Buenos Aires que cruzó todos los límites hasta acorralar la Quinta de Olivos con el Presidente dentro trajo a la memoria momentos negros de la historia reciente. Hombres armados por el Estado con demandas extorsivas que pusieron en vilo a todo el país con la condescendencia y aceptación cómplice de quienes se paran de un lado de la grieta. Pero con esto no se juega. Ni se hace política. La estabilidad democrática es una conquista que costó demasiado en la Argentina como para ser sometida a las miserias políticas.
Foto gentileza Nacho Yuchark.
La fusión atípica de bombos y armas, sin embargo, corrió el manto piadoso que cubre a la idea abstracta de un país federal. Alberto Fernández para cuidar el bastión principal del peronismo y a su gobernador, el joven Axel Kicillof, hizo lo que tantos otros presidentes hicieron antes: darle más dinero. Esta vez se lo sacó a Horacio Rodríguez Larreta, el referente de Cambiemos que dirige el distrito más rico del país. Pero en realidad, se lo sacó un poco a todos. Es la plata “federal” que se reparte cuantiosa apenas en el centro del país ante la mirada atónita de los demás gobernadores.
Carlos Menem premió a Eduardo Duhalde con el Fondo del Conurbano, Mauricio Macri le duplicó -por decreto- la coparticipación al propio Rodríguez Larreta y después, Pacto Fiscal mediante, le cedió a María Eugenia Vidal 40 mil millones de pesos, mientras que en 2019 esa cifra se incrementó hasta llegar a los 65 mil millones. Cien mil millones en dos años. La pregunta es ¿qué hizo la gobernadora con esos recursos? Al mismo tiempo, Buenos Aires incrementó exponencialmente su deuda pública. Los agentes policiales cobraban un salario inicial de 30 mil pesos y ahora recibirán 44 mil, casi lo mismo que un uniformado misionero que recién se inicia.
La explosiva demanda de incrementos salariales también obedece a un constante deterioro del poder adquisitivo en los últimos cuatro años. Los salarios siempre corrieron detrás de la inflación, especialmente en el último año de la gestión Macri, con una suba de precios récord, que no se registraba desde 1991.Los gobernadores no aplaudieron el recorte a Larreta, pero respaldaron al Presidente, aunque con una sutileza: destacaron la necesidad de “reabrir el diálogo” sobre la distribución de recursos para “evitar cualquier tipo de favoritismo”, para “empezar a corregir los desequilibrios de un país concentrado”.
El propio Larreta, aunque irá a la Corte, sabe que no tiene mucho por patalear. Lo que fue dado por decreto, por decreto fue quitado. El alcalde no está dispuesto a romper lanzas. “Toda mi vida elegí el camino del diálogo y más en este contexto: por encima de cualquier discrepancia política, estuve desde el primer día junto al Presidente y al Gobernador de la Provincia trabajando y coordinando acciones para cuidar la vida de los argentinos”, se desmarcó de los más radicalizados de Cambiemos. Sabe además que posiblemente sea el momento para ocupar él el rol central de la oposición. El Presidente lo puso en ese sitial al victimizarlo.
Misiones no recibió la misma atención que Buenos Aires cuando negoció con los policías locales ni asistencia extra para discutir con los docentes que cortaron rutas esta semana. En esencia el conflicto es el mismo que enfrentó Axel, pero la vara es distinta por más que el Presidente repita que quiere ser el “más federal” de los porteños.
Misiones hace años viene reclamando del país central una corrección del coeficiente de coparticipación y una compensación por los años perdidos y hasta le puso monto: 126 mil millones de pesos.
Cambiemos prometía el artículo 10 de la ley Pymes, aunque nunca se sabrá si el Presidente llegó a saber de qué se trataba. Ahora se negocia finalmente la reglamentación de ese artículo y declarar a Misiones como zona libre de impuestos para atraer inversiones y generar hasta 1.100 millones de dólares vía exportaciones, el triple de lo vendido al exterior en 2019. Pero, a pesar de que Fernández firmó un compromiso de campaña, cuando vino a Misiones se desentendió: “Todas las provincias piden lo mismo”. Y no. Los argumentos no son los mismos y las condiciones geopolíticas tampoco.
En lo que va del año, Buenos Aires se quedó con la mejor porción de coparticipación -que es más baja que la inflación- con el 25,9% del total nacional distribuido a los distritos. La provincia de Misiones en el período enero – agosto 2020 recibió un total de $42.038,2 millones por transferencias automáticas (coparticipación, leyes especiales y compensación por Consenso Fiscal), mientras que por Transferencias No Automáticas (ATN, programas de Ministerios de Salud, Educación y Desarrollo Social, entre otros) recibió otros $4.288 millones.
En el primer caso (transferencias automáticas), tuvo un incremento interanual del 29,1%, muy por debajo de la inflación a partir de las bruscas caídas de la recaudación producto de la pandemia y su consecuente cuarentena.
Observando la participación en el total nacional de recursos transferidos a las provincias, el Chaco equivale al 4,3% del total nacional, primera en el NEA; Corrientes participa del 3,2%, Formosa el 3,1% y Misiones el 3%.
Misiones es la más perjudicada en el reparto nacional, al no haber correlación entre cantidad de habitantes, la participación en el PBI y lo que efectivamente recibe. El principal punto de discusión es lo atrasada que quedó la coparticipación: para ponerlo en números, en el acumulado enero–agosto 2020, Misiones recibió 20.000 millones menos que Chaco, pero tiene más habitantes.
La Provincia, de todos modos, se las arregla con lo propio para resolver las demandas en un contexto inusual como la pandemia. Atendió primero la situación policial y después cerró sendos acuerdos con docentes y trabajadores de la salud. Los principales gremios celebraron los resultados de las paritarias: en el caso de la salud, cinco mil pesos al básico. En el caso de los docentes, se acordó un salario inicial por cargo de 27.500 pesos y el básico aumentó casi 60 por ciento entre febrero y septiembre -pasó de 5.805,77 en febrero a 9,277,77 pesos-. Ningún otro gremio, menos en el sector privado, tuvo un incremento semejante.
Sin embargo, hay un sector históricamente opositor en el espacio sindical. En el caso de la salud, ATE y CTA aceptaron la propuesta del Gobierno. En Educación, los gremios reconocidos sellaron el acuerdo. Pero a la calle salen los inorgánicos. El viernes, día del Maestro, hubo varios cortes de ruta en la provincia y un llamado al diálogo de parte del Gobierno que se encontró con la intransigencia sindical fuera de tiempo. Con sueldos al día desde hace más de quince años y aumentos en medio de una pandemia que los tiene fuera del aula, no hubo caso de acercar posiciones para levantar la medida de fuerza y disolver las concentraciones, que además ponen en riesgo la salud de los manifestantes y la de todos los misioneros.
Según trascendió, en la mesa de negociaciones hubo ofertas para mover el salario de bolsillo de los docentes, pero extrañamente los sindicalistas se plantaron en el número mágico de un básico de 12.800 pesos. Después aceptaron bajarlo a 10.500 para finalmente retirarse de la mesa ante la explicación oficial: no se puede poner en riesgo el equilibrio de las finanzas para cumplir con un solo sector, cuando hay muchas actividades que están a media máquina y miles de personas vieron menguar sus ingresos por el coronavirus. Comprometer recursos en plena incertidumbre no es práctica del Gobierno. “Lo que prometemos, cumplimos”, sentenció uno de los negociadores oficiales. Pero ¿cómo prometer algo si no se sabe cuándo se recuperará la economía? ¿Cómo prometer algo si no se sabe qué pasará con la recaudación?
Los sindicalistas disidentes perdieron una oportunidad de llevar más dinero inmediato al bolsillo. Se quedaron con el viejo manual de las negociaciones sindicales cuando el tiempo es otro. Hoy la urgencia es el bolsillo y jubilarse es posible con numerosas opciones que puso el propio Estado para salvar el problema futuro, como la Ventana Previsional, que permite el retiro con un monto más cercano al salario activo.
¿Por qué tanto énfasis en el básico más que en el salario de bolsillo? Más allá de la lógica opositora, también se explica en que varios de los caciques descontentos tienen sueldos altos. El básico que piden los elevaría a casi cien mil, con aumentos de entre 15 y 20 mil pesos. Otros están con licencias eternas y acarician los 80 mil pesos. ¿Es mucho? ¿Es poco? Dependerá de la lupa, pero es mucho más de lo que pelean por sus representados.
No advierte el ala dura sindical que el colectivo social mira con cansancio sus desmanes. No es casual que las principales cámaras de la provincia y el país llamaran a un acercamiento para evitar poner en riesgo el estatus sanitario de Misiones que “se vería tirado a la basura en caso de tener que retroceder por contagios evitables”.
“El sector privado una vez más se vería en clara desventaja frente al empleo público, que de cualquier manera seguirá percibiendo sus haberes, en caso de tener que retroceder las actividades de todos los sectores productivos de la provincia”, señaló en un documento la Confederación Económica de Misiones. “Otra caída en la producción y el comercio sería un golpe letal a la economía misionera”, advierte la entidad.
Muchas empresas están a duras penas cubriendo costos y tratando de no despedir por las pocas ventas en plena cuarentena. Muchos empleados rezan por no perder su fuente laboral, lejos de los beneficios de la estabilidad estatal. Miles más perdieron su trabajo. Lejos de la mesura, con un mensaje bélico, los sindicalistas disidentes prometieron “golpear con más fuerza convencidos de no desistir hasta alzarnos con una victoria”.
La batalla de Misiones es otra. Cuidar la economía y la salud son las prioridades en una lucha desigual contra un enemigo invisible. La foto indica que los esfuerzos están valiendo la pena. Misiones es la provincia con menos contagios de coronavirus en la Argentina -solo quedan dos con menos de cien casos- gracias a un enorme esfuerzo para abrir la economía en forma paulatina y con los protocolos de salud adaptados a la nueva normalidad. Desde agosto a este fin de semana hubo varias provincias con crecimientos de casos de superiores al cien por ciento. En diez días San Luis y Tucumán el total de casos acumulados de coronavirus se incrementó un 142% respecto de agosto, mientras que en Santa Fe el aumento fue de 99% y en Mendoza de 81%, según un análisis realizado por la docente e investigadora Soledad Retamar en base a los datos oficiales. En Misiones se pasó de 54 a 65. El esfuerzo es siempre doble. No es sólo evitar contagios de la Argentina, sino que se cuele algún contacto desde Brasil: en los tres estados fronterizos hay 500 mil contagios y más de diez mil muertos.
Pero es apenas una foto. Nada garantiza que no crezcan los contagios y por eso, con sensatez, es poco probable que vuelvan las clases presenciales en lo que resta del año. Asimismo, se hará lo posible por extender el cierre de las fronteras hasta después de las fiestas de diciembre.
El 82 por ciento de las empresarias consultadas por Mujeres CAME dijo estar sobrecargada de tareas entre la responsabilidad de sostener la empresa, el empleo, y las tareas domésticas, de cuidado y de educación de los niños. ¿Cómo las afecta emocionalmente? ¿Cómo las afectó económicamente la pandemia? ¿Por qué a las mujeres les cuesta tanto acceder a un crédito? Economis entrevistó a Beatriz Tourn, presidenta de Mujeres Empresarias de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En el mes de junio, a mitad de camino de la cuarentena por
la Pandemia del Coronavirus, Mujeres CAME daba a conocer una encuesta entre
empresarias para saber el grado de afectación económica, profesional y emocional
que representaba sumar todas las obligaciones puertas adentro de las casas.
Los datos exponen que en cuanto a los quehaceres domésticos,
más de la mitad de las empresarias le dedica entre 3 y 4 horas del día, lo que
supone 31% más de 5 horas diarias que antes. En cuanto a las tareas de cuidado
de niños y/o ancianos, el 45% les dedica entre 3 y 4 horas y un 29% más de 5
horas. El 70% de las empresarias le restó horas a su profesión por esas tareas.
La cuarentena llegó a septiembre y la preocupación sigue
siendo la misma, pese a cierta flexibilización de actividades, las obligaciones
domésticas y con los niños, hacen que no se pueda disfrutar ni distribuir el
tiempo del home office.
Beatriz Tourn, presidenta de Mujeres Empresarias de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), agregó que de acuerdo a esos datos, el 82 por ciento de las empresarias dijo sentirse sobrecargada de trabajo.
En una entrevista con Economis expresó: “la responsabilidad de la casa recayó en las mujeres que no dejaron de trabajar para su empresa. 2.400 mujeres respondieron. También indagamos sobre su estado emocional y se expresaron preocupadas, proactivas, pero fíjate que sólo el 1 por ciento dijo estar deprimida. Esto tiene que ver con la condición de adaptarse a los cambios que tienen las mujeres, con el entusiasmo que le ponen a cada tarea que realizan”.
El 82 por ciento de las empresarias consultadas por Mujeres CAME dijo estar sobrecargada de tareas entre la responsabilidad de sostener la empresa, el empleo, y las tareas domésticas, de cuidado y de educación de los niños
¿Y hoy cómo están?
Hay serios problemas para que las mujeres puedan acceder a
créditos, estamos haciendo un seguimiento con las entidades. Sólo el 16% pudo
acceder a un préstamo. Y en el 42 por ciento de los casos fueron los bancos
provinciales los otorgaron esos créditos.
Hace un par de días, el Banco Nación anunció la creación de
una nueva Gerencia de Género, Diversidad y Derechos Humanos y la implementación
de una línea de crédito para Mipymes lideradas por mujeres, atendiendo este
tipo de reclamos que no tienen explicación. ¿Por qué a las mujeres les cuesta
tanto acceder a un crédito?
“Hay que atender a una masa que supera el 80 por ciento entre autónomas y monotributistas. A ellas hay que auxiliarlas, ahí debe estar puesta la observación”.
El 70% de las empresarias le restó horas a su profesión por las tareas domésticas
¿Cómo se detecta una pyme de mujer? Cuando las acciones son
el 51 por ciento en manos de mujeres o el directorio mayoritariamente está
compuesto por mujeres.
“Otro tema que estamos trabajando es la tardanza en la
respuesta a la carpeta presentada. A veces tardan un mes en decirle a la
empresaria que no calificó para el crédito”.
La lucha por alcanzar
la igualdad y el respeto hacia las mujeres, también encuentra a las empresarias
sin explicación lógica a la imposibilidad de acceder a estas ayudas del sistema
financiero, y la mirada de género (que no es sólo responsabilidad de las
mujeres) se hace necesaria para sortear estos obstáculos que le ponen freno al
crecimiento profesional.
“Nosotras desde Mujeres CAME nos ocupamos de mirar a las
mujeres. Hay muchas mujeres que no se sienten capacitadas, que no tienen ganas
de progresar, a las que les falta incentivo. A veces necesitan mirar alrededor
y ver las oportunidades que se presentan, y la sociedad debe acercar esas
oportunidades. Debemos ser generosas entre las mujeres, darles espacios,
capacitación. Creo que esta pandemia nos dejará un gran aprendizaje, nos enseñó
a valorar lo importante, nos está preparando para el mundo que se viene”.
En un año signado por el coronavirus y ante un 2021 en el
que se encarará la salida de la pandemia, era esperada la exposición ante la
Comisión de Presupuesto de la Legislatura del Ministro de Salud Pública, el
doctor Oscar Alarcón. “Un Ministerio de Salud sin presupuesto es como empujar
un bote en la arena. Por eso, compañeros diputados, les pido que aprueben este
proyecto, por eso le dará al bote un motor fuera de borda de alta potencia”,
sostuvo el funcionario.
“Esta puesta de la salida binaria de la pandemia que anunció
el Gobernador Oscar Herrera Ahuad nos pone hoy en este contexto. No hay
coronavirus en las calles, no hubo más muertos. Debemos ser todos transmisores
de conciencia social, de cuidado colectivo. De esto salimos todos juntos”,
afirmó.
Detalló que de las 1616 camas de atención para pacientes
críticos que se contaban en marzo, cuando empezó la cuarentena, pasaron a 1813
en agosto. Las de terapia intensiva se incrementaron en ese período de 104 a
162. Camas con gases, de 416 a 604. Respiradores en Unidades de Terapia
Intensiva, de 79 a 137. Y camas en 50 hospitales de campaña, de 0 a 2587.
“Por la aduana de Iguazú pasaron 15 mil repatriados, a los
que controlamos y sólo se infectó una personas en ese lugar”, destacó.
Hizo una cronología de las medidas que tomó el Ejecutivo
provincial desde febrero de este año, anticipándose en muchas a las que luego
se tomaría en el país y en el continente para frenar el avance del Covid-19. Y
enumeró algunas de las acciones concretas de su cartera:
– 13 de
marzo: se activa la línea 0800-444-3400 con 5 guardias médicas on line en toda
la provincia, para la detección temprana de pacientes de riesgo o de pacientes
que vienen de localidades que puedan tener circulación viral. La línea continúa
activa.
– Hasta la
fecha se han registrado 14 mil consultas, reduciendo entre un 60 y 70 por
ciento las atenciones en las áreas de emergencias de los Hospitales públicos de
Misiones.
– 23 de
marzo: queda habilitado el Consultorio Virtual online, a través de la página
del Ministerio de Salud Pública de Misiones. A la fecha se han registrado 3.944
consultas. El servicio está habilitado de lunes a viernes de 8 a 20 horas.
“Desde marzo a la fecha se han entregado más de 1.000.000 de
equipos de protección personal entre todos los efectores de salud pública. El
Gobierno Chino donó unas 15 mil mascarillas de protección médica al Gobierno de
Misiones”, añadió.
Reveló que hay un 38% de ocupación de camas críticas
actualmente en la provincia. Ninguno internado por Covid-19.
Los números
Acompañado de la subsecretaria de Gestión Financiera, la
contadora Belén Gregori, Alarcón expuso lo hecho en los últimos meses y hacia
dónde se destinarán los fondos el año que viene.
Gregori precisó que en el proyecto que está en análisis están
7.963.994.000 pesos para la cartera sanitaria, 49,11 % de aumento en relación
con 2020 (5.340.936.000). “En esta crisis pandémica, Misiones sigue avanzando
poniendo como prioridad a la agenda sanitaria”, aseguró la Subsecretaria.
“En los últimos cuatro años, la Provincia siempre incrementó
los fondos para la Finalidad Salud”, apuntó. Y con respecto a esto aclaró que
eso incluye no sólo el presupuesto de Salud Pública, sino todos los recursos
que el Gobierno destina para la atención sanitaria. “En este sentido, se prevén
para 2021, 28.340.333.000 pesos, 51,20% con respecto al 2020 (18.743.842.000)”.
Alarcón agregó: “La salud no se mide por las redes o
comentarios, sino por indicadores y en eso tenemos el orgullo de mostrar una
evidente mejora”.
Dijo que “se aprobaron leyes de calidad en esta cámara.
Normas que ayudarán a mejorar aún más esos indicadores”. Agradeció iniciativas
que apuntan a fomentar la actividad física, a tratar patologías específicas y
aquellas que apuntan a la concientización.
Con los números de 2019 en sus manos, el Ministro dijo que
mejoraron los indicadores de mortalidad materna, infantil, neonatal y post
neonatal.
Además, mencionó la disminución de la tasa de natalidad.
Dijo que en 2019 fue de 18,55 por cada 1000 habitantes (había sido 21,28 en
2016).
“Los nacimientos del subsector público 2019 fueron 15.111.
Representan el 65,20 % del total de 23.173 que se registró en Misiones”,
resumió Alarcón y mostró satisfacción por la disminución del embarazo
adolescente. Hubo 4194 nacimientos en 2019, contra los 4.746 de 2018 y los
6.105 de 2015.
Detalló que en 2019, 98.541 fue el número total de ingresos
en los hospitales de todos los niveles. Y puntualmente en los de nivel III
fueron 66.579, contra 58.990 del año anterior.
Recordó que actualmente 9 hospitales integran la red de alta
complejidad de Misiones, de los 48 centros asistenciales públicos que tiene la
provincia.
“El 56% de la población tiene cobertura de alguna obra
social y el 44% restante tiene cobertura
de salud pública. Las camas se dividen de igual forma. Sin embargo, el 70 % de
la población concurre al sector público por calidad y financiamiento. El 80% de
las urgencias de la provincia se atienden en el sector público”, ilustró.
El sector público y el privado, informó, tienen la misma
cantidad de camas: 1813.
Sobre la Unidad Central de Traslado, Alarcón señaló que la
Provincia cuenta con 166 ambulancias en todo Misiones y que 15 fueron
adquiridas en 2020.
Valoró el trabajo articulado con municipios y otros
organismos del Estado. “No bajamos los brazos y nunca lo haremos”, subrayó y
recordó que “se registró un brote entre las semanas epidemiológicas Nº 44
(2019) y Nº 28 (2020), extendiéndose en todo el territorio provincial. Posadas, Puerto Iguazú, Oberá y Andresito
fueron las más afectadas”.
Explicó a fondo el Plan Sanitario Salud Integral Misiones.
“Abarca de forma transversal a los programas de salud ya existentes y tiene
como objetivo garantizar accesibilidad, equidad, calidad y universalidad en
todos los ciclos de la vida. Es para dar respuesta sanitaria eficiente y
eficaz, con calidad profesional y alta capacidad resolutiva para todos los
habitantes de Misiones”, precisó.
Ejerce hace 20 años la profesión y más de la mitad estuvo a cargo de la prensa del Ministerio de Salud Pública de Misiones. Asegura que hace falta revisar la ansiedad por la primicia en la comunicación de riesgo y la responsabilidad de los medios a la hora de informar.
Karina Aguirre bien vale una entrevista en el Día del
Periodista. De Allen, Río Negro, vino de joven a Misiones a estudiar periodismo
y la tierra colorada la atrapó. Fue testigo y responsable de la comunicación oficial
de tres epidemias en Misiones y de dos pandemias.
Ejerce la profesión desde hace 20 años, pero desde el año
2009 está a cargo de la prensa del Ministerio de Salud Pública de la provincia.
Tarea para nada sencilla en un área siempre sensible y que desde hace años se
lleva la mayor atención, (y el Presupuesto) junto a la educación, del Estado.
Fuente permanente de la prensa misionera, responde a cualquier
hora y trata de manejar el apuro y la insistencia de los periodistas de
diarios, medios digitales, radios y televisión.
“Comencé a trabajar en la municipalidad en el año 2006 y en
el 2009 con el entonces ministro, José Guccione vine a Salud Pública. Cuando comencé en el
diario El Territorio, las mujeres nos enfocábamos en cubrir más lo social, lo
cultural, pero no política ni economía, eso era tema de hombres”, recuerda.
Conforme pasaron los años, la profesional egresada de la Universidad Nacional de Misiones aprendió a tener a mano los datos precisos que requiere la prensa, pero cuestiona que desde las redes sociales se difunde mucho, y se informa poco.
Hace falta incluir a las redes sociales en la discusión de las comunicaciones de riesgo
“Lo que veo es que hay que trabajar el tema de la primicia
cuando se trata de un tema sensible. Sobre todo hablando del Covid-19, todos
los días te cambia el escenario. Estamos aprendiendo todos los días. Y a veces,
se nota como una necesidad de tener
casos, de contar casos positivos. De saber de dónde es, cómo se llama y cómo se
contagió. Y hoy hay circulación
comunitaria, ya no importa cómo se contagió”.
Sobre el rol de las redes sociales, aseguró no estar muy de
acuerdo en salir primero en Twitter. “Primero salgo en Twitter y después en el
resto. Al Twitter lo maneja cierta población, los periodistas, funcionarios, pero
doña Rosa no está en Twitter, a veces puede ser un arma de doble filo. Hay que
seguir utilizando las otras herramientas para comunicar. Incluir las redes
sociales en la discusión de las comunicaciones de riesgo hace falta”.
Por el Ministerio desde que está en el área de comunicación pasaron
cuatro ministros (José Guccione, Oscar Herrera Ahuad, hoy gobernador, Walter
Villalba y Oscar Alarcón). Y con ellos, comunicó en tres epidemias, y dos
pandemias.
“Ni bien llegué al ministerio apareció la fiebre amarilla.
Después la epidemia de Dengue en 2009, otra de dengue en 2015. Y dos pandemias,
la Gripe H1N1 en 2009 y el Covid-19 ahora. Cuando fue la epidemia de dengue en
2015 no se hablaba de Fake News pero las había, los medios porteños instalados
acá en los hospitales, las redes sociales estaban descontroladas, eran 24 horas
trabajando sobre ese tema. Y no paramos. Y la gente cree que estamos en la
oficina quienes hacemos comunicación, y ahora por ejemplo con lo del coronavirus,
como en otras enfermedades no paramos. Es un temor porque estamos en contacto
con personal de salud que está a cargo de los test, y tenemos que volver con
nuestras familias con el corazón en la boca”.
Agregó que esta
pandemia es distinta. “Algo de experiencia teníamos por la H1N1 pero esta
cambia las reglas todo el tiempo. No pensé que íbamos a llegar al aislamiento.
Cuando (Alberto) Fernández habló de parar el país, dije: “Esto es peor”. Y se
notó. En Misiones ya se habían tomado decisiones, y acá era preparar el sistema
de salud para cuando aparezcan los casos estar listos para atenderlos y evitar
el desborde. Preparar equipos médicos”.
¿Cómo se hace para contrarrestar la cantidad desmesurada de información
que está en redes, para que la información oficial se imponga por sobre las
Fake News?
A veces no se sale tanto a hablar porque no se quiere marear
a la gente con información. Y hay que analizar de dónde viene la información y
quien la divulga. Lo recomendable es que cuando hay algo que comunicar salir
con una conferencia y no estar todo el día con el teléfono contestando. Enseñarle
a la gente que se guíe por la información oficial y a los medios darles a todos
la información por igual.
¿Cómo ves el andar de los nuevos comunicadores?
La Facultad te da herramientas, pero no todas. Y no muchas
de las que usas todos los días. Eso se hace en la profesión. Lo que veo es que
les hace falta leer más sobre el tema que van a cubrir. Veo que sólo ponen el
micrófono y no escuchan lo que dice el entrevistado, como si eso fuera todo.
Esta es una profesión en la que no se gana siempre mucho dinero, por lo menos
vamos a ponerle amor.