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Exclusivo Economis: Lujo silencioso en Veta del Paraná, la apuesta inmobiliaria de Sancor Seguros en Posadas

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Las máquinas están haciendo su mejor esfuerzo para penetrar la roca en el terreno que verá crecer en los próximos meses a la torre más icónica de la región. Serán 29 pisos de categoría premium, en un edificio que cambiará el desarrollo inmobiliario de Posadas. Con vista 360 del río, Veta del Paraná ya tiene varios departamentos vendidos y un interés constante de inversores que buscan un lugar para vivir que, según definen sus impulsores, será “irrepetible” y una pieza de lujo silencioso sin parecidos en la región. 

Hay todavía mucho de terreno, planos y proyección. Pero detrás del espacio donde comenzará a levantarse la nueva torre de Sancor Seguros en Posadas existe una decisión de inversión que excede largamente al mercado inmobiliario local.

Economis recorrió el terreno y conversó allí con Cristian Corti, responsable de Sancor Seguros Real Estate, quien explicó los detalles del proyecto, la estrategia del grupo asegurador y las razones por las cuales Posadas terminó incorporándose al mapa de inversiones inmobiliarias de una compañía que actualmente tiene alrededor de 22 proyectos en distintas etapas de desarrollo en la Argentina.

Cristian Corti, CEO de Real Estate y Juan Pedro Roulet, el representante en Misiones de Sancor Seguros.
Cristian Corti, responsable de Sancor Seguros Real Estate y Juan Pedro Roulet, el representante en Misiones de Sancor Seguros.

El proyecto posadeño sobresale incluso dentro de esa cartera. Tendrá unos 25.000 metros cuadrados construidos, departamentos amplios, un importante basamento destinado en buena medida a cocheras y servicios, pileta semiolímpica, salones de usos múltiples, espacios comunes de alta gama y una terraza con roof. El objetivo es que el edificio se transforme en una referencia arquitectónica de Posadas y de la región.

Pero la elección de la capital misionera no fue casual.

“Hace aproximadamente siete años una normativa de la Superintendencia de Seguros de la Nación obliga a las aseguradoras a invertir parte de sus inversiones financieras en inversiones inmobiliarias”, explicó Corti.

A partir de ese cambio, Sancor Seguros tomó una posición mucho más activa en real estate y comenzó a desarrollar proyectos con una lógica federal.

“Empezamos a desarrollar en todo el país distintos emprendimientos, siguiendo un poco aquellas provincias que más acompañan la evolución de nuestro core de negocio, que es principalmente el seguro”, señaló.

Actualmente, la compañía tiene desarrollos en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Neuquén, Santa Fe, Sunchales y Mendoza, mientras prepara nuevos proyectos en San Juan. “En este momento tenemos alrededor de 22 proyectos inmobiliarios en distintos estadios. Estamos muy conformes con la evolución que está teniendo el grupo porque los resultados que venimos teniendo son muy buenos”, destacó.

¿Por qué Posadas?

La explicación aparece directamente vinculada al peso de Misiones dentro del negocio asegurador de Sancor.

Según Corti, Misiones es una de las provincias que mayor volumen de primas aporta a Sancor Seguros en relación con su producción, una posición que llevó al grupo a pensar una inversión capaz de consolidar su presencia territorial.

“Un poco se trata de devolver esto y terminar de consolidar la presencia del grupo”, sintetizó, acompañado por Juan Pedro Roulet, socio de Lovelli & Roulet y representante en Misiones del grupo Sancor Seguros.

“Vinimos a recorrer la ciudad, buscar terrenos y dar vueltas. En un momento terminamos de ver todo y Juan dijo: ‘Acá me parece que se va a vender esta esquina’. Yo miré y pensé: ‘Esta casona no creo que la destruyan’. A los 15 o 20 días me mandó un mensaje con las topadoras entrando”, detalla. La casona era de la familia Szychowski. 

A partir de allí comenzó a tomar forma el proyecto.

Sancor Seguros trabaja en sus desarrollos con el estudio Aisenson, de Buenos Aires, al que Corti definió como uno de sus principales socios técnicos y arquitectónicos. Pero antes de definir qué construir en Posadas, el grupo decidió estudiar el mercado.

“Empezamos a esbozar un proyecto y vimos que tenía más potencial. Hicimos un estudio de mercado en toda Misiones durante más de un mes, entrevistando gente”.

La oportunidad inmobiliaria terminó creciendo junto con la superficie disponible. Primero apareció un lote. Después otro. Y luego otro más.

“Terminó siendo un lote de más de 2.500 metros cuadrados, compuesto por cuatro lotes. Eso le da una característica muy particular: poder tener una torre de perímetro libre, con vistas abiertas”.

El desarrollo lleva aproximadamente dos años de trabajo previo, entre análisis, arquitectura, diseño y definiciones técnicas.

“Entramos en este gran desafío. Esperamos que sea un edificio ícono de Misiones por lo menos durante los próximos 15 o 20 años. Por el nivel que estamos alcanzando en arquitectura y decoración, estamos yendo a algo sumamente interesante”.

El dato que reveló el estudio de mercado

Una de las claves del proyecto apareció en la investigación realizada entre potenciales compradores.

Sancor detectó un segmento de habitantes de Misiones, particularmente personas de alrededor de 50 o 55 años, que viven en casas grandes, cuyos hijos ya dejaron el hogar y que comienzan a preguntarse si quieren continuar sosteniendo una vivienda de grandes dimensiones.

La respuesta que intenta ofrecer el proyecto es trasladar buena parte de las comodidades de una vivienda tradicional a una torre, pero reemplazando las responsabilidades individuales de mantenimiento por servicios comunes.

“Tener un lugar donde prácticamente puedo tener todo lo que tengo en mi casa, compartido con alguien que me ayuda y mantiene un parque, mantiene una pileta”, explicó Corti.

La investigación, asegura, reafirmó esa hipótesis. “Vimos que había un público muy interesante que podía dar ese paso y elegir el lugar donde vivir sus mejores años de vida”.

Eso no significa que el edificio esté pensado exclusivamente para ese segmento. El proyecto también incorpora amenities destinados a familias y unidades de diferentes características.

Pero Corti hace una distinción relevante sobre el posicionamiento comercial: no concibe a la torre principalmente como un producto financiero para comprar y alquilar.

“Puede haber gente dedicada a la inversión. Pero personalmente lo digo: yo no lo veo como un producto de inversión. Es un producto para aquellas personas que van a vivir esto”.

La amplitud de las unidades responde precisamente a esa búsqueda.

Los departamentos comienzan en los niveles superiores al basamento y desde allí, explicó Corti, ya tendrán vistas abiertas hacia el Paraná, en el cuarto piso.

En una primera franja de la torre habrá cuatro departamentos por piso, con unidades que irán aproximadamente desde los 130 hasta los 145 metros cuadrados.

“Son departamentos amplios, con espacios supergenerosos, como tal vez los que tenés en tu casa”, describió.

Más arriba, la densidad disminuye.

“Después hay otros diez pisos donde tenemos tres departamentos por piso, de tres dormitorios, y hay un remate de cinco pisos con departamentos semipisos”.

En la parte superior se proyecta además un roof, completando una propuesta en la que los espacios comunes juegan un papel central.

El paquete de amenities será uno de los diferenciales del emprendimiento. “Va a haber una calidad de amenities que creemos que va a ser única”, anticipó Corti.

Entre ellos aparece una pileta semiolímpica, además de espacios verdes con especies nativas y dos salones de usos múltiples. El sector contará incluso con circulación específica.

“Va a haber dos salones de usos múltiples divididos y un ascensor propio para ir a los amenities”.

La intención es trasladar al edificio servicios que permitan que el propietario que abandona una vivienda de grandes dimensiones no sienta que está resignando calidad de vida.

El estudio de mercado misionero también produjo otra conclusión bastante más terrenal: el tamaño de los vehículos importa.

“Una de las cosas que pedían era: ‘No compro departamento si no tiene cochera grande’. Porque acá andamos todos en camioneta o en SUV grande”. Sancor incorporó esa demanda al diseño.

“Es un edificio que tiene prácticamente dos cocheras por departamento, con cocheras XL”.

Además, las plazas de estacionamiento tendrán preinstalación para vehículos eléctricos.

Corti explicó que este requerimiento evolucionó rápidamente dentro de los proyectos inmobiliarios del grupo. Hasta hace aproximadamente un año, sólo una proporción de las cocheras se preparaba para movilidad eléctrica.

“Antes hacíamos el 15 o el 20% con esa posibilidad y hoy, en todo el país, se está construyendo ya con esta característica”.

“Va a ser el edificio más importante que vamos a tener en construcción”

Dentro de la cartera inmobiliaria de Sancor Seguros, Posadas tendrá un peso particular.

Corti sostuvo que, por sus dimensiones y características, será el edificio en torre más importante que tendrá el grupo simultáneamente en construcción.

“Tenemos emprendimientos grandes organizados en etapas, algunos ya funcionando y otros próximos a entregarse, pero éste va a ser el más grande en cuanto a un proyecto compacto: una torre que va a tener 25.000 metros cuadrados de construcción”.

La escala del proyecto también obliga a mirarlo en términos regionales. Posadas comparte un área urbana y económica cada vez más integrada con Encarnación, ciudad que durante los últimos años atravesó una fuerte expansión inmobiliaria.

“Vivimos enfrente de Encarnación, que ha tenido una explosión inmobiliaria importante, pero entendemos que no hay este tipo de edificio”, señaló.

Corti identifica además a Posadas como polo de servicios para el interior de Misiones.

“Mucha gente de la provincia viene a Posadas por salud, gente que viene a estudiar o que tiene hijos acá”.

Esa centralidad, sumada a la evolución urbana de la capital provincial, integra la ecuación de demanda potencial.

¿Se venden departamentos en este contexto?

La pregunta inevitable es qué ocurre con la comercialización en una economía atravesada por restricciones de ingresos, crédito limitado y costos de construcción elevados. Corti sostiene que la respuesta inicial está siendo positiva.

La preventa viene funcionando bastante bien, a pesar del momento”. De hecho, en la mañana del miércoles se concretó una venta. 

Incluso apareció un fenómeno que llamó la atención de los desarrolladores: proveedores interesados en cobrar parte de sus trabajos mediante unidades del propio edificio.

Según Corti, ya existen cinco proveedores de distintos rubros que manifestaron interés bajo esa modalidad.

“Valoramos muchísimo que un proveedor, del rubro que fuere, decida vivir ahí, porque hay un compromiso con el proyecto”.

El diferencial financiero de Sancor

Uno de los mayores interrogantes de cualquier comprador en pozo es qué sucede si las ventas no acompañan.

Corti sostiene que allí aparece una de las principales ventajas competitivas del proyecto.

El desarrollo se estructura mediante un fideicomiso, como ocurre habitualmente en el sector, pero detrás se encuentra uno de los mayores grupos aseguradores de la Argentina.

“Tenemos un fideicomiso auditado por la Superintendencia y por la Comisión Nacional de Valores”.

La diferencia, remarcó, es que el ritmo de construcción no dependerá exclusivamente del ritmo de la preventa.

Quien compra en preventa, estando Sancor Seguros por detrás, sabe que una obra va a funcionar en función de un ritmo de obra y no en función de la preventa”.

“Este es el diferencial número uno que tenemos en todo el país. Primero por ser un grupo asegurador y segundo porque la obra no depende del ritmo de venta”.

La compañía, agregó, ya puede mostrar desarrollos terminados y entregados durante los aproximadamente siete años que lleva profundizando su actividad inmobiliaria.

Corti también destacó el acompañamiento municipal que recibió el proyecto durante su proceso de desarrollo.

“A nivel municipal tuvimos muy buen acompañamiento, pero muy buen acompañamiento”.

La comparación surge de la experiencia que Sancor Real Estate acumula simultáneamente en diferentes jurisdicciones.

“Respecto a otras provincias lo destacamos porque Posadas y Córdoba han sido dos lugares donde las cosas fluyen. Hay que destacarlo porque a veces uno lo da por obvio, pero no ocurre en todas partes”.

Para un desarrollador con inversiones distribuidas geográficamente, los tiempos administrativos y las condiciones regulatorias forman parte de la ecuación económica tanto como el precio del terreno o el costo del metro cuadrado.

Construcción, economía y una Argentina que cambia su matriz productiva

La conversación con Economis también salió de los límites del terreno posadeño para abordar la situación general de la economía.

Corti prefirió no realizar un diagnóstico exclusivo sobre Misiones y planteó una mirada nacional basada en la presencia que el grupo tiene en diferentes provincias.

“Hay una matriz productiva que se está desarrollando. Nosotros estamos viajando mucho por muchas provincias y hay muchas cuestiones vinculadas a la minería y al petróleo, cosas que la Argentina no estaba pudiendo explotar”.

Mencionó como ejemplo los recorridos realizados por áreas vinculadas a nuevos gasoductos y oleoductos y la llegada del grupo a San Juan, provincia en la que observa particularmente el impacto potencial de los proyectos de cobre.

“Dos minas de cobre es lo que genera toda la soja en producción del país, para entender un poco la matriz productiva que tenemos”.

A partir de allí aparecen, según el ejecutivo, las particularidades regionales y el papel de los gobiernos provinciales y municipales.

“Creo que tiene mucho que ver con los gobiernos provinciales, cuando favorecen o no toda esta industria de la construcción”.

El argumento central es el conocido efecto multiplicador de la actividad.

“La industria de la construcción permite incorporar mano de obra, a veces no tan calificada, muy rápidamente al proceso y una obra tiene un impacto positivo muy grande respecto de otras actividades. Tiene un efecto multiplicador directo muy importante e indirecto también”.

Una apuesta que supera al edificio

La torre que Sancor Seguros proyecta en Posadas puede leerse, entonces, desde varias escalas.

Es una inversión inmobiliaria de 25.000 metros cuadrados y un nuevo jugador de peso en el segmento residencial premium. Pero también es el resultado de una decisión estratégica de uno de los principales grupos aseguradores argentinos de transformar parte de sus inversiones financieras en activos reales y distribuirlos federalmente.

Para Posadas, significa además incorporar un desarrollo cuya escala busca modificar el perfil urbano de una de sus zonas centrales.

La apuesta de Sancor Seguros en Posadas se produce, además, en un momento particularmente complejo para el negocio inmobiliario argentino. Matías Garber, asesor externo del Grupo Sancor Seguros, pone el foco justamente allí: construir hoy es caro en términos históricos y esa realidad genera una competencia particular entre los desarrollos nuevos y el mercado de departamentos usados.

Matías Garber, asesor externo de Sancor Seguros en desarrollos inmobiliarios.
Matías Garber, asesor externo de Sancor Seguros en desarrollos inmobiliarios.

“Dentro de la coyuntura de la industria de la construcción y del desarrollo inmobiliario, hoy los costos de construcción están, en términos históricos, muy elevados respecto de lo que son los precios de los departamentos usados”, explicó Garber.

La brecha introduce una dificultad evidente para cualquier proyecto que necesita comercializar unidades antes de terminar la obra.

Según Garber, existe una dinámica diferente en la velocidad con la que ajustan ambos mercados. Los departamentos en pozo y a estrenar reflejan con mayor rapidez los nuevos costos de construcción. El usado, en cambio, constituye un mercado mucho más atomizado y sus precios reaccionan más lentamente.

“Entendemos que muchísimos proyectos se encuentran frente a desafíos al momento de poder vender en preventa, en preconstrucción, porque muchas veces el usuario se ve tentado a decir: ‘Me compro un usado y no tengo que esperar’”.

Es precisamente frente a esa competencia donde Sancor intenta posicionar su proyecto en Posadas por fuera de la comparación convencional de precio por metro cuadrado.

“Nosotros, de alguna manera, con este proyecto, que apunta a una diferenciación muy grande respecto del resto de la oferta de la ciudad, estamos un poco más salvaguardados porque opera más desde una lógica de escasez. Hay pocas unidades y son unidades que, de alguna manera, son muy difíciles de comparar con lo que puede encontrarse en un usado”.

La diferenciación atraviesa prácticamente todo el diseño: terminaciones, orientación de los departamentos, dimensiones, expansiones y amenities. Buena parte de esas decisiones, remarca Garber, no surgieron solamente de una mesa de arquitectos, sino del estudio de mercado realizado previamente en Misiones.

“Hay muchas cosas que incorporamos de ese estudio que mencionaba Cristian. Desde la medida de las cocheras hasta la superficie de las expansiones; tener un sector de parrilla en cada departamento, un sector de parrilla como amenity dentro de los amenities generales o la dimensión de la piscina”.

Un proyecto de estas características “puede darse cada 10 o 12 años”

Garber utiliza inicialmente una palabra para describir el proyecto: “Irrepetible”, aunque no quiere que la definición suene grandilocuente.

Pero detrás de esa expresión existe un argumento económico. Lo excepcional, sostiene, no reside únicamente en el edificio, sino en la coincidencia de varios factores que no suelen reunirse con frecuencia en un mismo desarrollo.

“Tal vez se dé una vez cada equis años, que nosotros estimamos alrededor de 10 o 12 años, que pueda darse la conjunción de un proyecto donde se alinea un estudio de primerísima categoría y una dirección de obra también de primer nivel. Estamos hablando de estudios que hoy hacen algunas de las obras más importantes del país”.

A ese componente técnico se agrega uno financiero que, para Garber, resulta decisivo: la existencia de una empresa capaz de garantizar la financiación y continuidad de la construcción independientemente del comportamiento coyuntural de la preventa.

“Una empresa que te garantiza la financiación de la obra genera, a la vez, una especie de círculo virtuoso: asegurar la financiación genera confianza para que mucha gente entre. Entonces se produce ese círculo virtuoso”.

Es la misma ventaja competitiva que Corti había marcado al describir el respaldo de Sancor Seguros detrás del fideicomiso. En un mercado donde numerosos proyectos dependen del flujo de fondos que generan las nuevas ventas para sostener el avance físico, el grupo busca ofrecer una ecuación diferente: primero garantizar la ejecución y utilizar esa certidumbre para apuntalar la comercialización.

Otro aspecto que Garber enfatiza es la decisión de evitar trasladar automáticamente a Misiones modelos inmobiliarios desarrollados para otros mercados.

La metodología de trabajo, explica, buscó incorporar desde el comienzo la mirada y las necesidades locales.

“Incluyó la voz local y las necesidades locales de lo que pensamos que puede ser un cliente misionero, más allá del posadeño. Porque, como mencionaba Cristian, esto puede ser no solamente para alguien de Posadas, sino también para quien quiere tener un departamento en Posadas cuando viene desde cualquier punto de la provincia de Misiones.”

La misma lógica se trasladará a la construcción.

El grupo pretende que una parte importante de los bienes y servicios demandados por una obra de esta magnitud sea abastecida por empresas y profesionales de Misiones.

“Estamos muy comprometidos en que los proveedores sean locales a todo nivel. Desde los calculistas, donde estamos trabajando con estudios de Buenos Aires en conjunto y en unión con estudios locales, hasta las empresas de ladrillos, de hormigón y las empresas constructoras”.

Para Garber, la integración local no responde solamente a una cuestión de costos o logística. Forma parte de la concepción del proyecto.

“Pensamos que no hay que venir con una receta única, sino trabajar palmo a palmo y paso a paso con los proveedores locales”.

La idea alcanza incluso al paisajismo.

“El paisajista está incluyendo todas las especies locales por una cuestión de optimización del mantenimiento y también para generar una identidad en el edificio que enaltezca lo que ocurre acá”.

El concepto que atraviesa la estrategia es sencillo: un edificio pensado para Posadas debe dialogar con Posadas.

“Las experiencias donde se trata de traspolar una receta porque funcionó en Córdoba o en otro lugar, en general no dan buen resultado. Lo que hay que hacer es escuchar la voz local e incorporarla”.

Objetivo: entregar en el segundo trimestre de 2030

El proyecto también comienza a tener un horizonte concreto para su finalización.

“Nosotros calculamos que para el primer semestre de 2030 vamos a poder dar posesión”, anticipó Garber.

La estimación más precisa ubica la entrega aproximadamente en el segundo trimestre de 2030, aunque el cronograma estará sujeto a factores propios de una construcción de esta escala y, particularmente, a las condiciones climáticas de Misiones.

El ejecutivo menciona específicamente la lluvia como una variable capaz de modificar los plazos.

“Contando con la financiación, es un período bastante optimista. Lo que sí, muchas veces la cantidad de lluvias o un efecto Niño, donde tal vez llueve tres veces más que la media histórica, te puede llegar a retrasar. Pero calculamos aproximadamente que en el segundo trimestre de 2030 podríamos estar dando posesión.”

La disponibilidad financiera, nuevamente, aparece como una de las variables que permiten proyectar el cronograma sin condicionarlo a la velocidad de venta de las unidades.

Unos 200 empleos directos durante la construcción

Una torre de 25.000 metros cuadrados supone también un impacto económico que excede al mercado inmobiliario.

Aunque Sancor Seguros todavía no realizó un cálculo específico del empleo total que demandará el desarrollo posadeño, Garber toma como referencia proyectos de características similares.

“No lo tenemos calculado directamente para esta obra, pero en general una obra de estas características implica unos 200 empleos directos, más lo que se genera exponencialmente a partir de proveedores y fábricas que se reactivan o tienen una mayor demanda”.

El número cobra otra dimensión por la decisión del grupo de priorizar proveedores misioneros. Una parte significativa del efecto multiplicador de la inversión podría quedar así dentro de la economía provincial.

En el terreno, sin embargo, todavía no se observa el movimiento de trabajadores que tendrá la obra cuando alcance su máxima velocidad. Hay una explicación técnica.

“Hoy no hay tanta gente trabajando porque las características propias de Posadas hacen que esta etapa previa de preconstrucción, que es el picado de piedra, sea una etapa muy lenta, pero necesaria”.

El suelo rocoso de la capital misionera introduce una particularidad respecto de los otros desarrollos que Sancor Seguros ejecuta en el país.

Garber sostiene que, entre todos los proyectos mencionados por Corti, el de Posadas presenta uno de los procesos de fundaciones más desafiantes por su complejidad.

“Creo que de todos los proyectos que mencionaba Cristian a lo largo del país, éste es el de fundaciones más desafiantes en cuanto a su complejidad”.

La contracara es que la roca permite fundar a menor profundidad que en terrenos con otras características geológicas.

“Después te permite no ir tan profundo, porque acá fundás a una profundidad muy inferior a lo que puede hacerse en otros lugares del país. Pero sí implica un proceso más largo en esa etapa de fundaciones”.

Es una de las razones por las cuales la fase inicial puede parecer lenta desde afuera, aunque resulte determinante para la estructura que posteriormente crecerá sobre el terreno.

El Paraná como parte del proyecto

La identidad del edificio también está atravesada por su relación con el río.

Garber explica que incluso la búsqueda del nombre del desarrollo formó parte del proceso de incorporación de una mirada local.

“El nombre surgió justamente de incorporar la mirada local al proyecto. Salió de una lluvia de ideas entre arquitectos, desarrolladores y el grupo”.

En ese proceso apareció como elemento central la experiencia de estar dentro del edificio y encontrarse con la vista del Paraná.

“Lo que se vio era esa experiencia de estar en el edificio con la vista del Paraná. De alguna manera es enaltecer o poner en primer plano lo que se está buscando con el edificio”.

Porque el concepto, insiste, pretende ir más allá de la suma de terminaciones costosas.

“El edificio busca, más allá de las excelentes terminaciones, las características, la distribución de los departamentos y la amplitud de los ambientes, generar bienestar y calidad de vida”.

“Lujo silencioso”: menos ostentación y más calidad de vida. Es probablemente la definición conceptual más interesante que deja Garber durante la recorrida.

No se trata, explica, de construir un edificio cuya principal característica sea exhibir lujo, sino de que la calidad aparezca en la experiencia cotidiana de habitarlo.

“Es un edificio que está muy enfocado a un lujo silencioso, a un lujo que va mucho más hacia la calidad de vida que hacia la ostentación y la demostración.”

Ese concepto atraviesa decisiones grandes y pequeñas.

Una expansión privada suficientemente amplia. Un quincho donde recibir amigos manteniendo la sensación de privacidad de una casa. Circulaciones que separen determinadas actividades. Materiales y terminaciones. El hall. Las cocheras. Los ascensores.

También alcanza cuestiones aparentemente menores que, para determinado segmento de compradores, terminan definiendo la experiencia.

“El acceso a la cochera tiene que ser cómodo y directo. Que no tengas que hacer seis maniobras para que entre la pickup”.

Lo mismo ocurre con los movimientos cotidianos dentro del edificio. “Que puedas acceder a través de un ascensor de servicio directamente cuando tenés las compras, que sea un acceso fácil y no tengas que estar cruzando el hall de entrada para cargar las bolsas del supermercado”.

Son detalles, pero la suma de esos detalles constituye precisamente el producto que Sancor Seguros pretende vender. “Vamos muy a cada una de esas cosas para generar una experiencia que sabemos que es lo que demanda hoy determinado nivel de cliente”.

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La construcción perdió más de 90 mil empleos y reclama previsibilidad para salir de la crisis

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La industria de la construcción atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Con obras públicas paralizadas, proyectos demorados, dificultades de financiamiento y una fuerte caída de la actividad, el sector acumula la pérdida de más de 90 mil puestos de trabajo en apenas dos años y advierte que la recuperación económica difícilmente pueda consolidarse sin una estrategia de inversión sostenida en infraestructura.

El diagnóstico fue planteado por el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, durante la 71° Convención Anual de la entidad, donde expuso la compleja situación que enfrentan las empresas constructoras en un contexto marcado por el ajuste fiscal y la retracción de la obra pública nacional.

“Las empresas de la construcción atraviesan un momento muy duro”, sintetizó Weiss al describir una realidad atravesada por obras suspendidas, proyectos ralentizados y dificultades en los pagos de trabajos ya ejecutados. Según explicó, el impacto excede a las compañías constructoras y alcanza a toda la cadena productiva vinculada al sector, incluyendo proveedores, industrias asociadas y trabajadores.

La consecuencia más visible de esta contracción es el empleo. La pérdida de más de 90 mil puestos laborales en los últimos dos años refleja la magnitud del ajuste que atraviesa una actividad históricamente considerada uno de los principales motores de generación de trabajo formal en Argentina.

La crisis también afecta al segmento privado. Weiss sostuvo que la caída de la actividad no solo golpea a la obra pública sino también a los nuevos desarrollos inmobiliarios y a las inversiones productivas impulsadas por empresas privadas. La combinación de tasas elevadas, escaso financiamiento de largo plazo y expectativas todavía cautelosas limita la puesta en marcha de nuevos proyectos.

Pese a este escenario, el titular de Camarco destacó la capacidad de adaptación demostrada por el sector. Señaló que las empresas constructoras han mantenido su capacidad técnica y continúan aportando propuestas para enfrentar los desafíos estructurales de infraestructura que enfrenta el país.

En ese contexto, valoró que tanto el sector público como el privado hayan comenzado a discutir con mayor profundidad los mecanismos de financiamiento necesarios para cubrir el déficit de infraestructura acumulado durante décadas. Para Weiss, el debate ya no pasa exclusivamente por el gasto público tradicional, sino por la búsqueda de modelos que permitan atraer capital privado bajo esquemas previsibles y sostenibles.

El dirigente reconoció además los avances alcanzados por el Gobierno nacional en materia de estabilización macroeconómica. Sin embargo, advirtió que el equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria, aunque necesarios, no son suficientes para impulsar un ciclo de crecimiento sostenido.

“El esfuerzo macroeconómico no alcanza si no se complementa con inversiones productivas que generen empleo”, afirmó. La observación adquiere relevancia en un momento en el que la administración nacional busca consolidar la estabilidad económica mientras reduce significativamente la participación del Estado en la ejecución de obras.

En esa línea, Weiss destacó el creciente interés por esquemas de concesión y participación público-privada para financiar infraestructura. Consideró que estos mecanismos pueden transformarse en herramientas eficaces para movilizar inversiones, siempre que se desarrollen bajo marcos regulatorios transparentes y reglas de juego claras.

No obstante, alertó que el volumen actual de inversión continúa siendo insuficiente frente a las necesidades del país. El deterioro de rutas nacionales, redes logísticas, infraestructura energética y planes habitacionales genera costos crecientes para la economía y limita la competitividad de las distintas regiones productivas.

Para provincias exportadoras como Misiones, donde los costos logísticos representan una de las principales desventajas competitivas frente a otros mercados, la situación adquiere una dimensión estratégica. La falta de inversión en rutas, puertos, energía y conectividad impacta directamente sobre sectores clave como la forestoindustria, la yerba mate, el té y el comercio fronterizo.

Desde la visión de Camarco, el principal desafío ya no es la capacidad técnica del sector, sino la ausencia de previsibilidad. Weiss sostuvo que Argentina dispone de empresas, profesionales y recursos humanos con experiencia suficiente para ejecutar las obras que el país necesita, pero remarcó que la inversión requiere estabilidad jurídica y económica.

“Sin reglas de juego claras, sin contratos que se respeten, sin financiamiento y sin continuidad, la inversión se debilita, se encarece y las oportunidades se pierden”, advirtió.

La definición refleja una preocupación recurrente entre los actores económicos: la necesidad de construir marcos institucionales duraderos que trasciendan los ciclos políticos y permitan planificar proyectos de infraestructura con horizontes de largo plazo.

En ese sentido, Weiss reivindicó el rol histórico de la Cámara Argentina de la Construcción como articuladora entre el sector privado y el Estado. A 90 años de su creación, sostuvo que la entidad mantiene el objetivo de promover consensos que permitan fortalecer la inversión, generar empleo y elevar los estándares de calidad de la infraestructura nacional.

El mensaje final estuvo orientado a instalar una discusión estratégica que trascienda la coyuntura económica. Para el titular de Camarco, la infraestructura no debe ser entendida como un gasto, sino como una condición indispensable para el desarrollo. La competitividad de las economías regionales, la atracción de inversiones y la capacidad de crecimiento del país dependen, en gran medida, de la calidad de sus rutas, sistemas energéticos, viviendas y redes logísticas.

Por eso, concluyó, Argentina necesita construir un consenso amplio y sostenido que permita comprender que sin inversión en infraestructura no existe desarrollo posible. En una economía que busca dejar atrás décadas de estancamiento, la construcción vuelve a plantear una advertencia que atraviesa gobiernos y modelos económicos: ningún país logra crecer de manera sostenida si deja de invertir en las bases materiales de su propio desarrollo.

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Weiss, presidente de Camarco: “Sin infraestructura robusta, es muy difícil que la Argentina crezca”

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El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, trazó un diagnóstico crudo sobre la realidad del sector y aseguró que la construcción atraviesa una etapa de fuerte estancamiento, con una caída acumulada del 25% en los últimos dos años y la pérdida de 120 mil puestos de trabajo directos.

En una entrevista con Economis, durante la reunión de Camarco NEA, que se hizo en el hotel Julio César de Posadas por los 90 años de la institución, el titular de la entidad que representa a más de 1.300 empresas constructoras del país sostuvo que la paralización de la obra pública, la falta de financiamiento hipotecario y la escasa inversión en infraestructura condicionan severamente la recuperación del sector. A su vez, remarcó que la participación del Estado sigue siendo clave para sostener la actividad y cuestionó la baja inversión histórica en rutas, energía, puertos y vivienda.

Weiss explicó que la contracción comenzó incluso antes del cambio de gobierno. “El sector tuvo una caída muy grande del 25% entre mediados de 2023 y mediados de 2024. Ya el segundo semestre de la gestión anterior, la alta inflación complicó seriamente la marcha de los contratos”, señaló.

A ese escenario se sumó luego la decisión del actual Gobierno nacional de paralizar la inversión pública durante el primer semestre de gestión, lo que profundizó el freno de la actividad. “Desde mediados de 2024 hasta la fecha, la actividad está estabilizada: no seguimos cayendo, pero tampoco subimos. Estamos en un nivel 25% inferior al pico de los últimos años”, describió.

El impacto sobre el empleo fue inmediato. Según Weiss, el sector perdió 120 mil puestos de trabajo directos, una cifra que refleja la magnitud de la crisis que atraviesa una de las industrias más intensivas en mano de obra del país.

La obra pública sigue siendo central

Consultado sobre la posibilidad de sostener la actividad sin obra pública, Weiss fue categórico: “La obra pública representa aproximadamente el 33% del total. Es un componente muy importante de la industria”.

Para el dirigente empresario, la infraestructura no puede quedar librada exclusivamente al capital privado. “Sin una infraestructura robusta, es muy difícil que el país tenga el dinamismo económico que debería tener. Necesitamos energía eléctrica, gas, agua, cloacas, ferrocarriles, rutas, puertos”, enumeró.

Y agregó una definición de fuerte tono estructural: “El privado no lo va a hacer por rentabilidad. En el mundo, la inversión privada en infraestructura no supera el 15% del total. Hay nichos como generación eléctrica o algunos puertos, pero no hacen al total de la ecuación”.

Weiss defendió los esquemas de concesión vial impulsados por el Gobierno para determinadas rutas nacionales, aunque advirtió que se trata de una solución parcial. “Estamos totalmente de acuerdo con las concesiones, pero son sobre rutas existentes. Son solamente 9.000 kilómetros de los 40.000 que maneja Vialidad Nacional. El resto no tiene volumen de tránsito suficiente para sostener peajes”, explicó.

Otro de los grandes frentes de preocupación para Camarco es el freno en el mercado de la vivienda. Weiss sostuvo que mientras no exista un sistema sólido de crédito hipotecario de largo plazo, será muy difícil reactivar ese segmento.

“Hasta tanto no haya créditos hipotecarios de largo plazo, es difícil que lo haya, porque los bancos no tienen el fondeo directo. Necesitaríamos un mercado de capitales como ocurre en otros países”, afirmó.

Según indicó, hoy los préstamos se otorgan “a cuenta gotas”, con exigencias difíciles de cumplir y en volúmenes insuficientes para motorizar una recuperación sostenida. “Hay mucha clase media que podría pagar una cuota no superior al alquiler que ya está pagando, pero no encuentra acceso al crédito”, resumió.

Misiones y la infraestructura pendiente

Al referirse a Misiones, Weiss sostuvo que la provincia no escapa al diagnóstico nacional. Reconoció avances y una base de infraestructura importante, pero insistió en que todavía se necesita una mayor inversión pública y privada.

“Misiones tiene infraestructura importante, como muchas provincias del país, pero claramente necesita incrementar fuertemente la inversión en infraestructura y mejorar el mantenimiento de la existente”, indicó.

Además, se mostró a favor de proyectos estratégicos como la represa de Corpus, al considerar que la Argentina arrastra un histórico atraso en materia energética. “Estamos totalmente de acuerdo con todas las obras de infraestructura posibles. La verdad es que estamos atrasadísimos”, afirmó.

Incluso comparó la situación con Brasil: “Brasil tiene sobre el río Paraná 60 represas y sobre el río Iguazú ocho represas. Nosotros estamos muy atrasados en infraestructura. Bienvenido sea que se pueda hacer Corpus”.

Sobre una eventual recuperación del sector, Weiss evitó el optimismo rápido. Consideró que, más allá de quién gobierne en el futuro, la restricción fiscal de la Argentina limita cualquier posibilidad de un salto inmediato en inversión pública.

“El déficit de infraestructura que tiene el país tiene 80, 90 o 100 años. No es que las rutas están mal porque hace dos años no se invierte: vienen mal desde hace muchísimo tiempo”, sostuvo.

Y concluyó con una advertencia que resume la mirada de la principal cámara del sector: “La posibilidad de que cualquier nuevo gobierno tenga mucho dinero disponible para hacer infraestructura no la veo demasiado viable”.

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Crisis en la construcción: una de las desarrolladoras más activas de Misiones en concurso de acreedores

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La desarrolladora inmobiliaria Silvana Ratti S.A., una de las firmas más visibles del boom de edificios en Posadas durante la última década, solicitó el concurso preventivo de acreedores ante la Justicia comercial para reordenar su situación financiera, en un contexto de fuerte contracción de la actividad de la construcción en medio de la recesión y el ajuste que impuso el Gobierno nacional. 

Desde la empresa indicaron que el objetivo del proceso es reorganizar especialmente compromisos financieros con entidades bancarias, mientras que las obras en marcha continuarían en ejecución. 

El objetivo de la empresa es reestructurar compromisos con entidades financieras y ordenar el flujo de la empresa para continuar con los proyectos en marcha y cumplir con los clientes. 

La decisión se produce en medio de un escenario complejo para el sector: caída de ventas de unidades, retracción del crédito hipotecario y un mercado inmobiliario cada vez más dependiente del ahorro privado.

Silvana Ratti creció literalmente dentro del mundo de la construcción. Hija del empresario Omar Ratti, uno de los constructores más conocidos de Misiones, su infancia transcurrió entre planos, obras y reuniones de obra. Con vuelo propio, armó una de las desarrolladoras más importantes de la provincia, con un plan de expansión en el segmento premium, que encontró freno en los últimos meses y obligó a la reestructuración financiera: se frenó la venta de departamentos y las inversiones proyectadas se congelaron.

Durante los últimos años, la firma se convirtió en una de las desarrolladoras más activas de la capital misionera.

Entre los proyectos construidos o entregados figuran edificios como Cyra Tower, Marwa o Kona 21, mientras que actualmente existen otros desarrollos en ejecución como Windhouse, Shukra Tower, Malka, Merak y Nyx West

Sin embargo, el contexto macroeconómico comenzó a erosionar ese ciclo de expansión.

El mercado inmobiliario local depende en gran medida de inversores privados y del sistema de fideicomiso al costo, donde las ventas de unidades financian el avance de las obras. El acceso a departamentos de gama media o alta se volvió cada vez más limitado para los compradores finales. En Posadas, el valor de muchas unidades nuevas oscila entre 150.000 y 300.000 dólares, cifras que hoy quedan fuera del alcance de la mayoría de la clase media sin crédito hipotecario, desaparecido por las altas tasas en la Argentina. 

El caso de Ratti se inscribe en una crisis más amplia que atraviesa al sector.

Desde fines de 2023, la paralización de gran parte de la obra pública y la recesión económica provocaron una fuerte contracción de la actividad.

Los indicadores del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) muestran que la actividad en Misiones atraviesa una de las contracciones más fuertes de los últimos años.

De acuerdo con los informes de coyuntura, la provincia registró una caída interanual del 24,2% en el empleo formal de la construcción, ubicándose entre las jurisdicciones con peor desempeño del país. 

El impacto no se limita a los trabajadores. También se observa una reducción del número de empresas activas en el sector, que en el país se encuentra más de 24% por debajo de los niveles máximos alcanzados en los ciclos expansivos de la construcción, como los registrados entre 2008 y 2013. 

La construcción siempre fue un termómetro de la economía argentina. Cuando la actividad crece, las grúas dominan el paisaje urbano. Cuando se detiene, las ciudades quedan llenas de estructuras a medio camino. El concurso preventivo de una desarrolladora emblemática de Posadas es, en ese sentido, mucho más que la historia de una empresa: es el reflejo de un sector que vuelve a sentir el peso de un ciclo económico adverso.

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La construcción rebotó en diciembre y creció 6,4% en 2025

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La contrucción rebotó un 3,8% en diciembre con respecto a noviembre, y finalizó 2025 con un crecimiento acumulado del 6,3%. En 2024, el sector había registrado un pésimo desempeño al contraerse un 27,4% tras acusar el golpe que significó el ajuste económico del Gobierno.

La actividad de la construcción cerró diciembre de 2025 con una mejora interanual del 2,9%, según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC). Sin embargo, el dato, presentado como señal de recuperación, esconde un escenario mucho más frágil: el crecimiento se apoya en una base de comparación extremadamente baja y no logra traducirse en un repunte sostenido del empleo ni en una reactivación homogénea de los insumos clave.

En el acumulado de 2025, el ISAC mostró una suba del 6,3%, pero la dinámica mensual revela un comportamiento errático. La serie tendencia-ciclo apenas avanzó 0,2%, una señal de estancamiento más que de expansión genuina. En términos reales, la construcción se mueve sin impulso, sostenida más por ajustes estadísticos que por un plan de obra o inversión consistente.

El consumo de insumos refuerza esta lectura desigual. Mientras algunos rubros exhiben fuertes subas interanuales —como los artículos sanitarios de cerámica (+40,0%) o el hierro y acero para la construcción (+29,7%)— otros materiales básicos continúan en caída profunda. Los ladrillos huecos retrocedieron 20,7%, el yeso 12,3% y los pisos y revestimientos cerámicos 11,1%, reflejando una actividad parcial, concentrada y sin derrame generalizado. .

El frente laboral confirma la fragilidad del sector. Si bien en noviembre se registró una suba interanual del 2,9% en los puestos de trabajo privados, el acumulado de enero a noviembre de 2025 sigue mostrando una caída del 0,4%. La construcción produce algo más, pero emplea menos, una combinación que anticipa mayor precarización y baja intensidad de obra.

Los permisos de edificación, otro termómetro clave, crecieron 13,6% interanual en noviembre, aunque el acumulado anual apenas subió 6,1%. La mejora existe, pero no alcanza para compensar la parálisis previa ni para activar una verdadera expansión del sector privado.

En síntesis, la construcción muestra signos de vida, pero lejos de una recuperación sólida. Sin obra pública significativa, con inversión privada selectiva y empleo todavía rezagado, el sector avanza a baja velocidad y sin un horizonte claro de crecimiento sostenido.

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