empleo en Posadas

Posadas articula formación laboral con la demanda del comercio

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La Oficina de Empleo Municipal inició la segunda edición del curso de Atención al Cliente, que cuenta con 40 participantes y una lista de espera tras superar los cupos disponibles. La propuesta busca fortalecer habilidades vinculadas a la comunicación, la resolución de reclamos y la calidad del servicio.

La Oficina de Empleo Municipal puso en marcha este miércoles la segunda edición de la capacitación en Atención al Cliente, una propuesta que busca fortalecer las herramientas de quienes buscan insertarse o mejorar su desempeño laboral en el sector comercial de Posadas. En esta oportunidad, la convocatoria superó los cupos disponibles y dejó a 12 personas en lista de espera.

El curso comenzó con 40 participantes, que asistirán de manera presencial todos los miércoles, de 14 a 16, durante tres meses. La actividad se desarrolla en el SUM de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, ubicado sobre Tucumán 1807.

El encargado de Capacitaciones de la Oficina de Empleo Municipal, Gerardo González, explicó que el objetivo es brindar herramientas concretas para mejorar la comunicación con el público, el trato cordial y la resolución de reclamos y situaciones difíciles.

“Hoy la atención al cliente es una de las habilidades que más valoran los comercios a la hora de contratar”, señaló. En ese sentido, sostuvo que la capacitación apunta tanto a mejorar la empleabilidad de quienes participan como a fortalecer la calidad del servicio en el sector comercial posadeño.

Formación vinculada a la demanda laboral

La propuesta se dicta de manera conjunta con el Centro de Formación Profesional Itinerante N° 1 (CFPI N°1), a cargo del profesor Gabriel Olmedo. La institución aporta el componente pedagógico y la certificación de la formación.

El programa incluye contenidos vinculados a la comunicación efectiva y la empatía, la resolución de reclamos, la atención presencial y digital, la calidad del servicio y el desarrollo de competencias como la iniciativa, el trabajo en equipo y la proactividad.

González destacó además la articulación con la Cámara de Comercio, que permitió ampliar la oferta de formación. “Ya vamos por la segunda edición del curso de Atención al Cliente y hoy hay otras dos capacitaciones funcionando también en la Cámara”, explicó.

Una de ellas está orientada a técnicas de ventas, mientras que la otra aborda la formación como auxiliar contable. Ambas se desarrollan también mediante la articulación con el Centro de Formación Profesional Itinerante N° 1.

La definición de los cursos parte, según explicó González, de un trabajo que contempla tanto las necesidades de quienes buscan empleo como las demandas de los comercios y empresas.

“Las capacitaciones surgen de dos partes. Por un lado, de los vecinos que se acercan a la Oficina de Empleo buscando trabajo o queriendo mejorar su situación laboral. Por otro, de las empresas y comercios que nos cuentan qué habilidades necesitan en los puestos laborales”, detalló.

Con esa información, la Oficina de Empleo diseña una oferta que contempla distintos ejes: inserción y reinserción laboral, formación para emprendedores, capacitación en oficios y desarrollo de habilidades para el empleo en relación de dependencia.

Además, el objetivo es descentralizar las propuestas y acercar las capacitaciones a distintos puntos de la ciudad, para ampliar el acceso a la formación laboral.

En el caso del curso de Atención al Cliente, la demanda quedó reflejada en la cantidad de inscriptos. De las 52 personas registradas, 40 comenzaron la formación debido a la capacidad de la sala. El resto permanece en lista de espera y podrá incorporarse ante eventuales bajas o ser tenido en cuenta para futuras ediciones.

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Posadas amplía la formación laboral y lanza un programa para mayores de 35 años

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Con propuestas orientadas a distintos perfiles y momentos de la trayectoria laboral, la Oficina de Empleo continúa ampliando su agenda de formación laboral gratuita. Esta semana comenzaron nuevas capacitaciones y presentaron Generación Puente, un programa destinado a mayores de 35 años para fortalecer habilidades, actualizar herramientas y potenciar la experiencia profesional.

La Oficina de Empleo de Posadas amplió esta semana su propuesta de formación con el lanzamiento de Generación Puente. La misma, apunta a quienes atraviesan procesos de reinserción, cambio o consolidación laboral después de los 35 años. Esta semana arrancó el primer encuentro “Talento 35+”.

Tras un contacto diario, se evidenció la necesidad de responder a quienes atraviesan procesos de reinserción o cambio laboral, redefinen sus objetivos profesionales o buscan actualizar sus capacidades frente a un mercado en constante transformación. Por ello, este programa no se define solo por la edad, sino que reúne a personas con trayectoria que precisan seguir aprendiendo, adaptarse a nuevos escenarios y comunicar con claridad su aporte profesional.

El programa se estructura en torno a tres ejes de trabajo: poner en valor la experiencia, actualizar herramientas y potenciar el talento. La propuesta contempla cinco encuentros, con temáticas vinculadas al talento 35+, liderazgo, emprendedurismo, habilidades e identidad. El primer eje, Talento 35+, comprende tres encuentros presenciales y comenzó este miércoles 26 de agosto en el Ministerio de Acción Cooperativa, ubicado en avenida Mitre 2180.

Este taller está dirigido a quienes buscan empleo, atraviesan una transición profesional o desean fortalecer sus habilidades. Entre los temas a desarrollar se encuentran la orientación laboral, el autoliderazgo, la comunicación, el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo, la creatividad, la resiliencia y la adaptabilidad.

También se trabajará en herramientas prácticas: currículum, elevator pitch, entrevistas laborales, storytelling y propuesta de valor. Al finalizar, cada participante contará con un mapa personal de habilidades, un objetivo laboral definido, una propuesta de valor, un manifiesto profesional y un plan de acción concreto.

En esa línea, adelantaron que la experiencia representa un capital construido a partir de aprendizajes, decisiones y problemas resueltos. Por este motivo, el desafío consiste en reconocerlo para lograr fortalecer donde haga falta y aprender a comunicarlo con estrategia.

La formación, a cargo de la Oficina de Empleo, será dictada por Miguel Galeano, coach ontológico y coach laboral. Las inscripciones, gratuitas y con cupos limitados, se habilitarán a partir del 20 de agosto a las 14:00 hs en la sede municipal de Av. Uruguay 3200, esquina Félix Aguirre.

Una semana con nuevas propuestas de formación

El lanzamiento de Generación Puente se suma a una agenda semanal que continúa incorporando capacitaciones vinculadas con distintas necesidades del mercado laboral.

En el SUM Juan Carlos Alvarenga de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) iniciaron las clases del “Curso de Auxiliar Contable”, una capacitación articulada entre la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Posadas, la CCIP y el Centro de Formación Profesional Itinerante N° 1, que reunió a 40 inscriptos.El curso es de modalidad presencial, tiene una duración de cuatro meses y se dicta los martes y jueves de 17 a 19 h.

El presidente de la CCIP, Federico Panozzo, detalló que este curso llega gracias “a un acuerdo más que hacemos con el equipo de la Municipalidad de Posadas, en esta búsqueda de que haya una mesa activa de trabajo, vincularnos y acercar herramientas a los comerciantes. En este caso, para una mirada más técnica, para que ellos puedan conocer un poco mejor sus costos, su rentabilidad, y así mejorar la eficiencia que tengan en sus controles y en cómo llevan sus impuestos”.

La capacitación está enmarcada en responder a las necesidades actuales del ámbito laboral. “La temática que nosotros planteamos en la Cámara, en los cursos y en las capacitaciones, son pedidos que vienen desde nuestros socios comerciantes; se va escuchando la búsqueda que tienen ellos. Nosotros vamos teniendo una agenda de capacitaciones para todo el año, y este curso es uno de ellos”, complementó Panozzo.

Por su parte, la directora del CFPI N° 1, Doris Hippler, comentó: “Esta es una de las ofertas que surgen a partir de estas articulaciones y vinculaciones con la Oficina de Empleo y la Cámara de Comercio. Nos permite potenciar nuestros cursos de formación, nuestros talleres, darles visibilidad y acercar a los estudiantes interesados este tipo de ofertas que hoy tienen una demanda muy alta en la comunidad”.

A su vez, el director de la Oficina de Empleo, Ignacio Abrazián, felicitó a los participantes “por aprovechar estas capacitaciones que están hechas y pensadas para y por ustedes. Capacitarse, formarse y educarse es la única forma de salir adelante en el ámbito personal y laboral”. Asimismo, añadió: “Con convenios como este intentamos llevarles ofertas de formación a todos los vecinos de la ciudad, y en este caso relacionarnos con la Cámara de Comercio nos permite ser más específicos en lo que las empresas y comercios buscan”.

Esta iniciativa, totalmente gratuita y de libre acceso, forma parte de las múltiples acciones que el municipio acerca a la comunidad a través de su Oficina de Empleo, reafirmando su compromiso constante con la inserción laboral y el crecimiento profesional de los posadeños.

Desde la Oficina de Empleo se continúa trabajando en la generación de oportunidades de formación y en el acompañamiento de los vecinos en sus distintos recorridos hacia el empleo, promoviendo herramientas que permitan fortalecer perfiles profesionales y ampliar las posibilidades de inserción y desarrollo laboral.

Las capacitaciones y próximas propuestas pueden consultarse a través de los canales oficiales de la Oficina de Empleo de Posadas.

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Posadas refuerza la capacitación para sostener el empleo

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El mercado laboral de Posadas mostró una mejora interanual durante el primer trimestre de 2026, con un aumento de la tasa de empleo y una reducción de la desocupación. Según un informe de la Oficina de Gestión de Datos de la Municipalidad, la tasa de actividad alcanzó el 46,5%, mientras que el empleo llegó al 44,3%, más de dos puntos porcentuales por encima del mismo período de 2025.

El dato adquiere relevancia cuando se observa la evolución de la desocupación. En los primeros tres meses del año se ubicó en 4,7%, frente al 6% registrado un año antes. Además, quedó por debajo del 7,8% correspondiente al conjunto de los 31 aglomerados urbanos relevados a nivel nacional.

Para Marcelo Orue, coordinador de la Oficina de Gestión de Datos, el mercado laboral posadeño atraviesa un escenario “estable y positivo”. El funcionario vinculó la evolución de los indicadores con el comportamiento de la actividad económica local y señaló que durante los primeros meses del año se registraron números considerables en materia de habilitaciones, altas y renovaciones comerciales.

Más allá de la mejora estadística, el dato permite observar dónde se concentra actualmente la demanda de trabajadores en la capital misionera. El comercio y la reparación de vehículos explican el 22,4% del empleo, seguidos por la administración pública, con 14,1%; la construcción, con 10,8%; y la enseñanza, con 9%.

También tienen una participación relevante el servicio doméstico y la industria manufacturera. La composición muestra que una parte importante de la demanda se concentra en actividades con perfiles laborales diversos, desde oficios y servicios hasta puestos que requieren formación técnica y actualización permanente.

Capacitación: el desafío detrás de la mejora laboral

El descenso de la desocupación no elimina uno de los principales desafíos del mercado de trabajo: lograr que las capacidades de quienes buscan empleo coincidan con las necesidades de las empresas y actividades que están incorporando personal.

“Muchos de esos empleos son empleos calificados, que necesitan estar capacitados permanentemente”, señaló Orue. Esa brecha entre demanda y capacidades constituye uno de los puntos sobre los que el Municipio busca intervenir mediante la Oficina de Empleo, con cursos, orientación laboral, intermediación y programas destinados a facilitar la incorporación al mercado formal.

La experiencia acumulada durante 2025 aporta una referencia concreta sobre esa estrategia. La Oficina de Empleo atendió a 3.469 personas, capacitó a 2.648 y consiguió 667 incorporaciones al mercado laboral mediante programas de empleo, en articulación con 180 empresas.

El enfoque combina así dos dimensiones: por un lado, mejorar las condiciones de empleabilidad de las personas que buscan trabajo; por otro, acercar esa formación a las necesidades efectivas del sector privado. La capacitación deja de funcionar únicamente como una herramienta educativa y pasa a ocupar un lugar dentro de la política de intermediación laboral.

Comercio y construcción, en el centro de la demanda

La estructura del empleo local también permite identificar los sectores donde puede concentrarse parte de las oportunidades laborales durante los próximos meses. El comercio aparece como el principal generador de puestos, mientras que la construcción mantiene una participación significativa y la enseñanza y la administración pública completan una porción relevante del mercado.

Esta composición tiene una implicancia concreta para las políticas de formación: no alcanza con ampliar la cantidad de cursos, sino que resulta necesario orientar los contenidos hacia las competencias que efectivamente requieren las actividades con mayor demanda.

La articulación con empresas adquiere en ese punto un papel central. Los 180 establecimientos vinculados a las acciones de empleo durante 2025 constituyen una base para conectar la formación con oportunidades concretas de inserción y evitar que la capacitación quede desconectada de las necesidades productivas.

Un indicador favorable, con un desafío abierto

La mejora de la tasa de empleo y la reducción de la desocupación colocan a Posadas en una posición favorable dentro de la comparación nacional, pero no permiten por sí solas anticipar la evolución del mercado laboral durante el resto del año. El desafío pasa ahora por sostener la actividad, ampliar las oportunidades de incorporación y mejorar la correspondencia entre formación y demanda.

En ese escenario, la política de empleo enfrenta una doble tarea: acompañar a quienes ya están fuera del mercado laboral y, al mismo tiempo, preparar a los trabajadores para actividades que demandan nuevas capacidades. La evolución del primer trimestre ofrece una señal positiva; convertirla en una tendencia sostenida dependerá de la capacidad de la economía local para generar puestos y de las herramientas disponibles para que más personas puedan acceder a ellos.

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Posadas: 59 jóvenes se incorporaron a empresas locales durante agosto

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En un mercado laboral que exige cada vez más competencias específicas, Posadas registró durante agosto la incorporación de 59 trabajadores a empresas locales mediante distintas herramientas de capacitación e inserción laboral. El proceso fue acompañado por la Oficina Municipal de Empleo, que articula entre las necesidades del sector privado y las personas que buscan acceder a un puesto de trabajo.

Entre las nuevas incorporaciones se encuentra Colorshop, que sumó 12 perfiles a su equipo para cubrir diferentes posiciones. La experiencia vuelve a poner en evidencia que la formación y la preparación de los postulantes constituyen un componente relevante para conectar la oferta y la demanda de empleo, especialmente cuando las empresas requieren habilidades diferenciadas según cada puesto.

Según los datos de la Municipalidad de Posadas, durante agosto fueron 13 las empresas que incorporaron trabajadores a través de estas herramientas. Se trata de establecimientos pertenecientes a actividades diversas, entre ellas la comercialización mayorista y minorista de alimentos, supermercados, pinturerías, veterinarias, librerías, comercios de electrodomésticos y jugueterías.

Del total de 59 incorporaciones, 43 se concretaron mediante el Programa de Entrenamiento para el Trabajo, mientras que otras 14 correspondieron al Programa de Inserción Laboral. A estas se sumaron dos incorporaciones realizadas por fuera de las líneas nacionales. El dato muestra que las políticas de intermediación pueden funcionar como un puente entre la capacitación y el primer acceso o la reinserción al mercado laboral.

La tarea de la Oficina Municipal de Empleo no se limita a recibir postulaciones. El área realiza un relevamiento de las necesidades de las empresas, preselecciona candidatos y acompaña el proceso de intermediación para vincular los perfiles disponibles con las búsquedas concretas del sector privado.

En términos de política pública, el desafío consiste en que esa conexión sea cada vez más precisa. La diversidad de los 13 sectores comerciales que incorporaron personal durante agosto muestra que no existe un único perfil laboral demandado y que la capacitación debe responder a necesidades concretas de las empresas. En ese punto, la intermediación permite reducir una de las principales dificultades del mercado laboral: que quienes buscan empleo y quienes necesitan trabajadores puedan encontrarse de manera eficiente.

Para los jóvenes y trabajadores que buscan nuevas oportunidades, el esquema ofrece además una vía de acceso vinculada con la formación previa. Para las empresas, permite ampliar el universo de candidatos y recibir acompañamiento durante la búsqueda de perfiles adecuados.

Los empresarios y profesionales que necesiten incorporar personal pueden acercarse a la Oficina Municipal de Empleo, ubicada en avenida Uruguay 3200, esquina Félix Aguirre, o comunicarse al 3764-500597.

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Menos ingresos, menos consumo y más deuda: la economía real en problemas

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Tal como publicó esta semana Economis en esta nota, los datos del mercado laboral de Posadas muestran una transformación que va mucho más allá de una simple variación en la cantidad de personas ocupadas. Los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al primer trimestre de 2026 revelan un deterioro simultáneo de la calidad del empleo, los ingresos y la capacidad de los hogares para sostener sus gastos. El dato más preocupante es que se está produciendo un desplazamiento acelerado desde el empleo asalariado hacia el cuentapropismo y, fundamentalmente, desde la formalidad hacia la informalidad.

Entre 2024 y 2026, la participación del cuentapropismo dentro de los ocupados de Posadas pasó del 24% al 29%, mientras que el trabajo asalariado retrocedió del 71% al 66%. En otras palabras, cada vez hay una mayor proporción de personas que trabaja por cuenta propia y una menor proporción que lo hace como asalariada. Este proceso no necesariamente implica que todo el cuentapropismo sea precario —aunque también crece en esa dirección—, pero cuando se lo observa junto con la evolución de la informalidad, el diagnóstico se vuelve mucho más claro.

La informalidad laboral alcanzó al 53% de los ocupados en el primer trimestre de 2026, frente al 43% registrado apenas un año antes. Es decir, en solo doce meses, la proporción de trabajadores informales aumentó 10 puntos porcentuales. El fenómeno no se explica solamente porque hayan desaparecido empleos formales: los ocupados formales se redujeron 12,9%, equivalente a unas 12.104 personas, mientras que los informales aumentaron 30,0%, incorporando unas 21.603 personas.

Esta combinación es especialmente significativa. El mercado laboral no solamente está perdiendo empleo formal, sino que una parte importante de quienes ingresan o permanecen ocupados lo hace bajo modalidades informales. En otras palabras, el mercado de trabajo está funcionando como una válvula de escape frente a la pérdida de capacidad para generar empleo de mayor calidad.

Esto puede estar asociado a varios factores que se retroalimentan. Por un lado, una menor demanda de trabajo formal por parte de empresas y comercios, en un contexto en el que muchas actividades enfrentan dificultades para sostener sus niveles de ventas y rentabilidad. Por otro, la necesidad de los propios trabajadores de generar rápidamente algún ingreso, aun cuando sea a través de actividades por cuenta propia, changas, trabajos ocasionales o empleos sin registración. Cuando el empleo asalariado formal no crece al ritmo de la necesidad de ingresos, el cuentapropismo y la informalidad se convierten en mecanismos de absorción.

El problema es que esta salida tiene un costo económico y social elevado: a mayor informalidad, menores ingresos y mayor vulnerabilidad. La evolución de los ingresos confirma que el deterioro no se limita a la composición del empleo. Al primer trimestre de 2026, el ingreso promedio de los trabajadores formales de Posadas cayó 8,7% real interanual, mientras que el de los informales retrocedió 2,5%. El dato puede parecer paradójico: los ingresos formales cayeron más que los informales. Sin embargo, esto no significa que la informalidad haya dejado de ser desventajosa. Por el contrario, la brecha continúa siendo muy importante. En promedio, un trabajador formal de Posadas percibe ingresos equivalentes a 2,1 veces los de un trabajador informal.

La diferencia es fundamental porque el empleo formal no solamente supone un ingreso monetario mayor. También implica acceso a cobertura de salud, aportes jubilatorios, licencias, protección frente al despido y, en muchos casos, mayor estabilidad. Por eso, cuando una economía reemplaza empleo formal por ocupaciones informales, la pérdida no puede medirse únicamente en pesos: también se deteriora la red de protección que acompaña al trabajador y a su hogar.

La situación del mercado laboral termina trasladándose directamente a los hogares. Y allí aparecen algunos de los indicadores más preocupantes. El 20% de los hogares de Posadas declara que, en el primer trimestre del año, debió utilizar ahorros para poder cubrir los gastos del hogar, mientras que el 46% debió realizar compras básicas en cuotas con tarjeta de crédito ante la falta de liquidez.

Estos datos muestran un cambio importante en la forma en que las familias enfrentan la pérdida de poder adquisitivo. Cuando los ingresos corrientes dejan de alcanzar, aparecen inicialmente mecanismos de ajuste: reducir consumos, postergar compras, cambiar marcas o eliminar gastos considerados prescindibles. Pero cuando ese margen se agota, surgen mecanismos de financiamiento: primero los ahorros y luego el crédito.

El problema es que esos mecanismos no son infinitos. Los datos de crédito del Banco Central muestran que la mora en Misiones alcanza al 18,7% y afecta a unas 142.000 personas, con un saldo en mora superior a 90 días de aproximadamente $293.000 millones. La situación es particularmente compleja en algunos segmentos del sistema financiero: la mora alcanza al 33,0% entre los clientes de empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito y llega al 50,3% entre quienes acceden a crédito a través de proveedores no financieros. También existe una fuerte diferencia generacional: la mora alcanza al 33,5% entre los jóvenes de hasta 25 años. Y, por género, es mayor entre los varones (19,8%) que entre las mujeres (17,2%).

Esto permite observar una segunda etapa del deterioro. Primero se deterioran los ingresos laborales; después, los hogares utilizan sus ahorros para sostener el consumo; luego recurren al crédito; finalmente, una parte creciente comienza a tener dificultades para pagar ese crédito. No se trata solamente de un problema financiero. La expansión de la mora puede terminar restringiendo el acceso futuro al crédito de las familias, encareciendo el financiamiento y profundizando las dificultades para sostener consumos básicos. En ese sentido, el endeudamiento puede convertirse en un mecanismo que amortigua el impacto de la caída de ingresos en el corto plazo, pero amplifica la vulnerabilidad en el mediano plazo.

Pero todo esto también afecta a la salud. En 2025, el 37% de las personas de Posadas no contaba con cobertura de obra social o prepaga. En 2026, esa proporción trepó al 42,5%. La explicación puede estar vinculada a distintos factores. La pérdida de empleos formales implica, en muchos casos, la pérdida de la cobertura asociada al trabajo registrado. Pero también puede existir otro fenómeno: hogares que, aun conservando determinados ingresos, dejan de pagar una prepaga o reducen gastos vinculados a la cobertura médica porque el presupuesto familiar ya no alcanza.

En cualquiera de los dos casos, el resultado es el mismo: una mayor cantidad de personas termina dependiendo exclusivamente del sistema público de salud. Esto genera una presión adicional sobre un sistema que ya enfrenta restricciones presupuestarias y de recursos. Por eso, el deterioro del mercado laboral no queda encerrado en las estadísticas de empleo: termina impactando también sobre la demanda de servicios públicos.

Los datos de Posadas permiten identificar un círculo que merece especial atención. Menos empleo formal implica menores ingresos y menor cobertura social. La pérdida de poder adquisitivo obliga a los hogares a reducir consumos y utilizar ahorros. Cuando los ahorros se agotan, aparece el financiamiento con tarjeta y otros mecanismos de crédito. A medida que aumenta el endeudamiento, también crece el riesgo de mora. Al mismo tiempo, la pérdida de cobertura de salud incrementa la presión sobre el sistema público y, en paralelo, quienes necesitan generar ingresos encuentran en el cuentapropismo y la informalidad una alternativa cada vez más extendida.

El problema es que esta dinámica puede volverse autorreforzada. Una economía con menor empleo formal genera menos ingresos estables; hogares con menor capacidad de consumo reducen la demanda; una demanda más débil dificulta la recuperación de determinadas actividades; y empresas y comercios con menor capacidad de generación de ingresos tienen menos incentivos o posibilidades para incorporar trabajadores formalmente.

En este contexto, los esfuerzos que puedan realizar los gobiernos local y provincial para sostener la actividad, acompañar a los sectores más afectados o contener el deterioro social resultan necesariamente insuficientes si el marco macroeconómico nacional continúa operando en sentido contrario. No hay política provincial que pueda compensar indefinidamente una estrategia económica que plancha el consumo, debilita el mercado interno, encarece el crédito y deteriora las condiciones de competitividad de las economías regionales.

El problema de fondo es que, mientras la política económica nacional se concentra en determinadas variables financieras y fiscales, la economía real muestra otra película: comercios que venden menos, empresas que demandan menos trabajo, trabajadores que pasan a la informalidad, familias que consumen sus ahorros y se endeudan para comprar lo básico. Si el objetivo es recuperar el empleo y mejorar las condiciones de vida, resulta imprescindible que la política económica vuelva a mirar esa economía real, porque ninguna estabilización será sostenible si se construye sobre el deterioro de quienes producen, trabajan y consumen.

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