Las iniciativas del Gobierno para potenciar el blanqueo laboral y la incorporación de beneficiarios de planes sociales al mercado de trabajo formal son síntomas de una realidad concreta: la creación de empleo sigue estancada. Si bien gran parte de las empresas anticipa expectativas positivas para los próximos meses, tras un primer trimestre en que debieron reducir sus dotaciones, 5 de cada 10 firmas, cualquiera sea su tamaño, estima que recién en 2018 se reactivará efectivamente la generación de nuevos puestos de trabajo, según los datos relevados por un informe privado.
En tanto, aquellas empresas que confían en que la recuperación del mercado laboral podría adelantarse se dividen en dos grupos: un 20% que se entusiasma con una mejora antes de julio y otro 30% promedio (28% en grandes compañías y 32% en microempresas) que prevé que la reactivación del empleo llegará durante el segundo semestre de este año bajo el dominio del escenario electoral.
Las conclusiones forman parte del último relevamiento realizado por SEL Consultores, refleja hoy El Cronista, en más de 900 compañías (100 empresas grandes más de 200 ocupados, 450 establecimientos pymes con entre 10 a 200 ocupados y 350 microempresas de hasta 9 ocupados) al que tuvo acceso este diario.
Tras repasar los datos del mercado laboral al culminar 2016, donde un 30% de las empresas grandes declaró haber reducido su plantilla, proporción que llega al 27% en el caso de las pymes y al 28% en microempresas, el informe destacó que la misma tendencia se replicó durante el primer trimestre de este año. En ese el 14% de las firmas de más de 200 trabajadores manifestó haber reducido sus dotaciones, una incidencia que se repitió en las pymes y creció al 19% en el caso de las firmas de menos de 9 empleados. Asi la diferencia neta negativa en las microempresas alcanzó 12 puntos, ya que sólo un 7% de los establecimientos manifestó haber aumentado su plantilla.
Respecto a las expectativas de una mejora del mercado laboral, la consultora que dirige María Laura Cali subrayó que para lo que resta del año un 25% de las grandes empresas esperan incrementar sus dotaciones, porcentaje que se eleva al 30% en pymes y se ubica en el 25% en el caso de las microempresas. En los tres segmentos, además, la expectativa neta es positiva (de entre +13 y +9) y se acentúan en la base de la pirámide, en los puestos de operarios y vendedores.
Por otra parte, el relevamiento destacó que existen “grandes oportunidades de generación efectiva de empleo”, pero advirtió que su concreción depende de la reactivación de la economía. Al respecto, mencionó que el 78% de las compañías grandes tienen hoy vacantes sin cubrir, cifra que alcanza al 60% en las pymes y al 58% en microempresas.
Hace casi 30 años está al frente de una empresa inmobiliaria, con el desafío que representaba para una mujer en aquellos años manejar algo más que el hogar. Y aunque la realidad marca que las mujeres fueron ganando espacios en las empresas, en la política, en la vida social y profesional, el camino hacia la paridad todavía es largo. María Vera, hace algunos días fue electa presidenta de la Cámara de Mujeres Empresarias de Misiones, y asegura que el espíritu de creación de la Camem fue “visibilizar a la mujer, visibilizar su trabajo, ayudarlas para que su empresa o emprendimiento se desarrollen dentro de la formalidad”.
Las consignas siguen siendo – en menor medida– las mismas que hace 30 años. Este es un concepto que la empresaria desarrolla en una entrevista con Economis, en la que además habla de las expectativas por el futuro económico del país, reflexiona sobre la violencia hacia las mujeres por su condición, y plantea su visión sobre la efectividad de la campaña Ni Una Menos.
“Nuestro trabajo en Camem, es visibilizar a la mujer, su trabajo, en Misiones tenemos un alto porcentaje de informalidad laboral. Muchos emprendimientos son importantes pero si lo hacen en la informalidad, no tendrán el crecimiento que se necesita. Una mujer con ingresos propios puede tomar decisiones”, asegura.
La Cámara de Mujeres Empresarias de Misiones nació en 2008. Una organización multisectorial que agrupa empresarias en toda la provincia, con más de 340 socias, con un área de emprendedoras, en la que brindan apoyo facilitando herramientas, conocimiento para el desarrollo de su actividad. Dentro de Camem hay mujeres al frente de áreas de servicios, comercio, industria y agro.
– ¿Cuál es la realidad de la mujer en el mercado laboral?
– Los logros de las mujeres fueron importantes y tienen que ver con el trabajo de ellas mismas en este tiempo. Existen leyes y muchas herramientas que las mujeres pueden utilizar para su desarrollo profesional pero se desconocen bastante, entonces lo que se necesita es una preparación de tipo tecnológica y en ese trabajo estamos.
– ¿Cuál fue el espíritu de creación de la Cámara?
– Aportar a la formación de quienes están por iniciar o ya iniciaron una actividad. Poder encontrarnos las empresarias de Misiones con nuestras propias necesidades, que tienen que ver con las crisis constantes que tiene nuestro país.
– ¿En término de igualdad en el trabajo, cómo está la mujer?
– En un congreso en Europa accedimos a un estudio que se hizo entre varias instituciones. Como resultado se obtuvo que faltan 170 años para que la mujer tenga una posición parecida a la del varón. Esto no tiene que ver con feminismo ni nada, sino con una igualdad y paridad de oportunidades. Pero no tenemos ninguna posibilidad de tener las mismas oportunidades, cuando en nuestro país, en nuestros estados las mujeres tenemos un porcentaje de participación a través de leyes. Fueron dictadas leyes para que se nos permita participar, entonces desde ahí ya estamos mal. No estoy diciendo que las leyes estén mal sino que la sociedad se acostumbró a decidir qué derecho tienen las mujeres. A darnos permiso. Pero también me di cuenta en ese viaje que sin esas leyes nosotras no íbamos a tener ningún tipo de oportunidad de participación. En el mundo, los mejores promedios en las universidades los tienen las mujeres, sin embargo tienen entre un cinco a un siete por ciento de participación en los puestos de mando. ¿Y por qué ese concepto tan alto de machismo? Recorriendo, observando, en el mismo ámbito de trabajo, uno ve que el 90 por ciento de la formación de esos hombres machistas se la damos las mujeres. Cuando en nuestras casas le decimos a nuestro hijo “no llores porque sos varón”, o a nuestra hija le decimos “planchale la camisa a papá” y ella te dice “la va a planchar fulano” y le respondemos no porque fulano es varón, vos sos mujer. Hiciste la comida porque ya va a llegar tu papá, tu hermano, ahí claramente se ve la formación machista. No tiene que ver con clases sociales sino con una formación ancestral. Los formamos así, ustedes tienen que hacer las cosas de la casa y ellos trabajan.
“Una empresa manejada por una mujer tiene corazón, razón y organización”.
Analizó en ese sentido el esfuerzo de estos años para que la mujer sea tomada en cuenta, ocupe un rol específico en la estructura social, y lo más importante, deje de ser objeto de violencia machista.
“Cuando charlo con empresarias, les digo que a mí lo que más me da vueltas es la campaña Ni Una Menos. Siempre pensé si ese es el mensaje correcto. La sociedad está formada por hombres y mujeres, entonces me parece que puede haber un mensaje más conciliador, más armonioso. El problema está, existe, pero tenemos que pensar la solución de manera conjunta. La primera consigna fue visibilizar el problema, pero hay que ver si sigue siendo correcta la manera en que damos el mensaje”.
“No tenemos ninguna posibilidad de tener las mismas oportunidades cuando las mujeres tenemos un porcentaje de participación a través de leyes. Fueron dictadas leyes para que se nos permita participar. Desde ahí ya estamos mal”.
María Vera se inició en la actividad como empleada de una inmobiliaria, Abrazián Propiedades. Asegura que como empresaria lo hizo por la necesidad de superarse, “de cambiar mi vida”. Su padre fue carpintero, su madre empleada doméstica, lavandera de arroyo y chipera, tuvo la oportunidad de asociarse con una amiga, sociedad que después se disolvió, y decidió entonces continuar con su hoy ex esposo, que sigue siendo igualmente su socio en la inmobiliaria Giménez & Giménez. En tiempos en que Internet era un recurso al que pocos accedían, caminó durante meses cada uno de los comercios y empresas de Posadas haciéndose conocer. Hoy la empresa tiene casi 30 años, fue ella dos veces presidenta de la Cámara Inmobiliaria de la provincia y asesora de la Federación de Inmobiliarias de la Argentina.
¿Cómo observa la situación económica del país y cómo afecta a su sector puntualmente?
Existe una crisis en el país. Pero también tenemos una oportunidad. A partir del nuevo gobierno tenemos una crisis constante, esperando algo que no se avizora pero que genera expectativas altas. A esta altura del partido hemos visto que la mayoría de los empresarios se ha mantenido con su propio ritmo, con su propia pelea por conseguir créditos, o medidas que mejoren su situación. Hay sectores que están observando alguna reactivación, como el mío. Pero creemos que tiene que ver con que se están utilizando ahorros para comprar terrenos, parejas jóvenes, tiene que ver con el crecimiento que tuvo Posadas con nuevas oportunidades de estudio, entonces todo se alquila. Hay un gran crecimiento en la venta de terrenos, desde febrero aumentó casi un 40 por ciento en el gran Posadas.
Opinó finalmente que Posadas necesita una permanente capacitación en atención al cliente y que Misiones aún debe trabajar para convertirse en una provincia turística. “Somos una provincia con turismo”, dice, y argumenta que para lograr ser turística hace falta conciencia de la sociedad. “Acá hacemos la más fácil, mandamos al visitante a la casilla de turismo en lugar de guiarlo nosotros y ofrecerle qué lugares puede visitar. Antes la gente no se quedaba en Posadas, y hoy se queda y tenemos que brindarle servicios, atención de calidad”.
La empresa Ferrostaal con presencia ininterrumpida en Argentina desde hace más de 70 años, dio a conocer su cambio de nombre, ahora será llamada FS Print & Projects.
La original firma alemana que pertenecía al Grupo MAN en América Latina y se destacaba en la venta de equipos para la industria gráfica y otros industriales, muy conocida por su participación en proyectos de infraestructura y en el desarrollo y construcción de plantas industriales; se ha consolidado enfocándose en la industria de impresión digital.
En la crisis del 2001 en Argentina, la empresa redujo sus actividades en Argentina y se dedicó especialmente en las actividades de la industria gráfica.
Durante todos estos años de transición, Ferrostaal priorizó el sector de la impresión digital de HP Indigo, HP Scitex y Plotters Roland. Por otra parte, la compañía continúa desarrollando negocios con diferentes representaciones muy importantes en gráfica convencional como lo son por ejemplo Omet, Blumer o Wohlenberg.
En lo que respecta al futuro de la compañía, anunciaron va a haber únicamente un cambio de nombre y cambio de accionistas. Este mismo grupo accionario posee “FS Trade & Projects” – Litamex Investment S.A., la cual se ubica en la zona Franca de Uruguay y realiza transacciones de trading, desarrollo de proyectos, trade financing y estructuración financiera.
Según aseguró Fabian von Thuengen, socio mayoritario de la compañía, en esta etapa ganan en flexibilidad y velocidad. Y es que ahora tienen la ventaja de que los accionistas están en la región, comprenden la situación del país e incluso de cada cliente en particular. Las decisiones se pueden tomar lógicamente más rápido y de esta manera aumentan la eficiencia de la empresa.
Así como en otros rubros, el negocio de representaciones globales ha ido decayendo. Los mercados son muy diferentes y muy dinámicos, por eso Ferrostaal ha decidido en varios países hacer partícipes a los directores. “En el caso de Argentina, se había pensado en un modelo así, sin embargo luego se decidió la venta del 100% de las acciones y se optó por una fuerte cooperación entre los accionistas”, confirmó el mismo Fabián von Thuengen, destacando el gran vínculo entre los miembros societarios.
Fernando Patrul, con 28 años en la compañía, y responsable del negocio digital, ahora es accionista de la empresa y expresó “Hasta el año 2009, la compañía fue acomodando su cartera de representaciones a las diferentes necesidades del mercado local y luego de muchos años de crecimiento con la industria gráfica convencional, en el 2009 se decidió a iniciar actividades con la industria gráfica digital. Así se fueron comercializando los primeros equipos HP Indigo y HP Scitex. Hoy luego de 7 años de desarrollo del negocio, somos el canal de ventas más importante de HP Indigo y de HP Scitex en la Argentina / Uruguay y Paraguay, y el canal de mayor crecimiento en la región de Sudamérica”.
La actual FS Print & Projects sigue liderando el mercado en el rubro gráfico-digital y pretende continuar su lugar como principal canal de ventas de HP Índigo en Argentina, Paraguay y Uruguay; pero luego de haber invertido en la adquisición de Ferrostaal Argentina y en el cambio de mando, sus objetivos imprimen superación y proyectan aumentar su facturación anual en un 20%. Además, pretenden aprovechar la situación país para desarrollar proyectos en otras áreas.
Uno de los termómetros de la actividad económica es la actividad de la construcción y dentro de ella un dato no menor es el de los empleos. En enero, los puestos de trabajo alcanzaron los 371.062, lo que significó una suba del 0,1%, la primera tasa de variación interanual positiva desde noviembre de 2015, según el relevamiento de Coyuntura del IERIC (Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción).
El informe sostiene que el número de empleos de enero representó una baja del 0,7% a diciembre pasado, representando “una evolución esperable dada la estacionalidad que afecta la actividad sectorial en el periodo estival”.
Otro dato que muestra una evolución favorable, es que al comparar enero con noviembre, mes en que suele registrarse cada año el pico de empleo en la construcción, la disminución llega al 3,3%, “siendo una de las contracciones más moderadas de los últimos años”, afirma el IERIC.
Pese a los primeros registros alentadores para el empleo de la construcción, el IERIC explica que si bien se parece revertir una tendencia declinante esta “deberá confirmarse en los próximos meses”, con lo cual habrá que esperar a la evolución de la actividad tanto por el avance de las obras de infraestructura como en la construcción privada.
Radiografía
En cuanto a otros datos que hacen a la actualidad del sector, el indicador de empleo promedio por empresa también registró una expansión en enero, situándose en un nivel de 13,1 puestos de trabajo registrados por firma constructora, evidenciando un incremento del 1,9% interanual.
En ese sentido, un total de 9 jurisdicciones del país exhibieron un nivel de ocupación superior al de diciembre último. Esta buena performance mensual se vio relativamente concentrada en el conjunto de las grandes Jurisdicciones. El empleo en estos distritos se elevó un 0,4% respecto a diciembre, contrastando con la reducción del 2,6% observada en el resto del país.
La Región Centro es la que evidenció la mejora más significativa, registrando en conjunto un incremento del 1,4% mensual. “En dicha región resulta especialmente destacada la evolución de la provincia de Santa Fe, la que exhibió en enero un volumen de ocupación sectorial un 2,7% superior al de diciembre último”, adujo el IERIC.
Por otra parte, el salario promedio percibido en el mes de enero por los trabajadores registrados en la industria de la construcción fue de $ 13.945, marcando una expansión del 44,7% interanual.
En tanto que la cantidad de trabajadores registrados del sector que durante el primer mes del 2017 percibieron un salario igual o superior a los $ 16.000 se incrementó un 162,6% respecto a la verificada en enero de 2016.
“Hay que cambiar el concepto de complicidad. La complicidad implica que uno ejecuta una acción y el otro la consiente o acompaña. En relación con las empresas y la última dictadura militar, hablar de complicidad es insuficiente. Hay que hablar de responsabilidad”. La afirmación es de Victoria Basualdo, Andrea Copani y Alejandra Esponda, integrantes del equipo de Investigación que publicó dos vastos volúmenes sobre la responsabilidad empresarial en los años de plomo, con un capítulo dedicado a Las Marías, la yerbatera correntina donde hubo trece secuestros y dos desaparecidos, sin que hasta ahora hayan sido juzgados los responsables.
El trabajo abarca la situación de 25 empresas en todo el país, que tuvieron una abierta participación en la represión militar y se beneficiaron con el rumbo económico. Algunas aportaron sus cuadros económicos a la administración militar o aportaron logística, vehículos o terrenos para sus operaciones. En los casos más extremos, montaron Centros Clandestinos de Detención en las propias fábricas, como los casos de Ford, Mercedes Benz, donde los grupos de tareas torturaron a sus propios empleados. No fueron hechos aislados. Se documentaron secuestros y torturas en 22 de los 25 casos estudiados.
Las investigadoras hacen una distinción entre el poder económico y las Fuerzas Armadas como herramienta represiva. Las empresas integraron sus cuadros directivos a la administración política. Por ejemplo, José Alfredo Martínez de Hoz, que pasó de Acindar a ser el ministro de Economía de los primeros cinco años de la Dictadura. Muchas empresas se beneficiaron directamente con las políticas económicas, como la promoción industrial, la estatización de la deuda o los planes de obra pública. Sin embargo, a otras, pese al entusiasmo colaborativo, les fue mal, por sus propios planes de desarrollo y por perder capacidad productiva con sus obreros presos.
Las investigadoras coinciden en que militares y corporaciones compartían un objetivo común: frenar el activismo sindical y controlar la creciente organización de los trabajadores.
Las investigadoras estuvieron en Economis, para contar la participación empresaria en al última dictadura.
Los grandes grupos se consolidaron, como el complejo siderúrgico, con Acindar y Techint a la cabeza. Tuvieron saltos en los procesos productivos que le permitieron expandir sus rangos de acción y ganancias. Acindar se benefició después con la estatización de la deuda. Las automotrices como Fiat, Ford y Mercedes Benz lograron mejorar sus costos controlando los reclamos sindicales. En esas fábricas se montaron centros clandestinos de detención.
La empresa de la familia presidencial, Socma, también tuvo enormes beneficios durante la dictadura. Pero para el caso específico de investigación, no hubo elementos que la asimilen a otras. “Socma no está ausente, pero no fue igual que otros grandes grupos. Lo mismo que Papel Prensa, como empresa, más allá de lo que signifique dentro del proceso económico político que perdura hasta hoy”, indican en una entrevista con Economis.
En cambio, Taller Gráfico, la imprenta del diario La Nueva Provincia, que reivindicaba desde sus editoriales a la Dictadura, sí fue partícipe directo en la colaboración con la dictadura en la persecución y asesinato de al menos dos trabajadores.
La investigación pudo llevarse a cabo tras un acuerdo entre el Flacso, el Cels, el ministerio de Derechos Humanos de la Nación, el Archivo de la Memoria, el archivo de la Conadep. Además de las tres investigadoras que vinieron a presentar el libro a Misiones, durante dos años más de 20 personas trabajaron en la edición del libro, que es la recopilación más precisa hasta ahora del rol de las empresas durante la represión. Ya no como cómplices, sino como responsables directos, una conclusión a la que se arriba después de estudiar patrones de conducta casi idénticos entre los principales grupos. Las investigadoras insisten en que la colaboración empresaria constituye un hecho económico que muta el concepto de represión enfocada en el activismo político, que, obviamente va de la mano. Pero más allá del “pensamiento político”, entre los torturados, desaparecidos o asesinados, había trabajadores que defendían derechos dentro de las empresas, que fueron arrasados.
En 1976, 30 años después del decreto de Juan Domingo Perón que establecía las vacaciones pagas, en Virasoro, Corrientes, los trabajadores rurales que cosechaban yerba mate y té, no tenían idea de lo que eso significaba, cuenta Andrea Copani. Pertenecían, en vida, a Las Marías, relata. Trabajaban de sol a sol y de su capacidad de corte y carga, dependía lo que recibían como jornal.
Las Marías, hoy convertida en una enorme empresa agroforestoindustrial, era manejada por entonces por Adolfo Navajas Artaza. El caso es emblemático por el tamaño de la empresa y la cantidad de operarios que manejaba. Sin embargo, fue difícil reconstruir la historia, ya que no hay documentación y hubo que entrevistar a sobrevivientes o sus familiares para reconstruir el entramado.
“Había dos sectores de trabajadores. Los rurales y los industriales, ambos sometidos a condiciones brutales de pobreza y explotación. No tenían derechos laborales, como vacaciones y aguinaldo y trabajaban en suma precariedad, casi como esclavos, con salarios que dependían del volumen de la cosecha”, cuenta Copani. En la industria de Gobernador Virasoro, no se pagaban horas extra.
Recién en 1973, durante el fugaz gobierno de Héctor Cámpora, los trabajadores comienzan a organizarse, en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación y la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores. A través de estas organizaciones, canalizaron numerosos reclamos por mejoras en los salarios y las precarias condiciones de trabajo. En 1974 realizaron una huelga de 48 horas, que tuvo eco nacional y forzó a la empresa a considerar algunas de las reivindicaciones de sus trabajadores.
El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, cortó en seco la incipiente organización gremial con el secuestro de más de una docena de trabajadores. La empresa familiar manejada por Adolfo Navajas Artaza, quien había sido interventor de Corrientes durante la dictadura de Lanusse, aportó logística e información. El empresario después se convirtió en ministro de Desarrollo Social de Reinaldo Bignone.
Las primeras detenciones se produjeron pocas semanas después del golpe, en abril de 1976, cuando fueron secuestrados tres dirigentes sindicales del establecimiento. En agosto de ese año, otros dos empleados fueron detenidos, y se intentó hacerlos declarar en perjuicio de los miembros del sindicato secuestrados en abril. Luego, entre febrero y julio de 1977, otros ocho trabajadores fueron privados ilegalmente de su libertad, de los cuales dos permanecen desaparecidos. Los trabajadores fueron secuestrados en las casas proveídas por la empresa e incluso dentro de la misma fábrica. Por eso, hay dos causas abiertas, aunque solo una está para ir a juicio, con un solo imputado. Militar. Navajas Artaza, quien estuvo imputado, fue sobreseído sin siquiera prestar declaración. Doce jueces se excusaron de tomar la causa.
Adolfo no ocultaba su desprecio por los derechos laborales adquiridos y especialmente por Perón. Él mismo contó su participación en el derrocamiento, a nivel local, del gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, en 1955: “Cuando en el año 55 me tocó actuar bastante en la Revolución Libertadora, nosotros éramos muy amigos del general Aramburu; estuvo aquí en Las Marías una vez, y después estuvo como presidente. Volábamos juntos en avión haciendo campaña política. Me tocó a mí ser el nexo para sublevar acá a las tropas contra el general Perón. No fue una cosa de un día para otro, costó. Mis contactos indujeron a que algunos jefes amigos participaran, yo hice de nexo. Se sublevó Apóstoles y después yo fui el correo secreto entre Apóstoles y Santo Tomé que después se sublevó. De manera que esta zona fue también revolucionaria. Hasta que Perón se rindió”.
Según la investigación, Las Marías cedió sus tierras para campamentos militares que operaban en la zona. Apuntó a los empleados más radicalizados que fueron luego secuestrados. Uno de los operarios contó que su torturador le dijo que Pablo –uno de los hermanos Navaja- le había pagado 600 pesos para que lo atrapen.
“Los delitos siguen impunes y aunque sea condenado un militar, seguirán así si no se investiga la participación empresarial”, advierten las investigadoras. “En Las Marías no solamente denunciaron a los trabajadores en causas penales armadas, provocando su secuestro y tortura, sino que a su vez proveyeron recursos logísticos y materiales a las fuerzas que ejecutaron los delitos”.