exportaciones yerba mate

Misiones retoma la mesa yerbatera en busca de un acuerdo de precios en un mercado sin regulación

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Misiones reunió este jueves en Posadas a productores, cooperativas, secaderos e industrias yerbateras en una mesa de diálogo convocada por el Ministerio del Agro y la Producción, con un objetivo: destrabar la crisis de precios que golpea al eslabón primario. Según lo expuesto en la reunión, el valor actual de la hoja verde se ubica alrededor de un 50% por debajo de los costos, lo que implica una pérdida de rentabilidad cercana al 70% para los productores.

El sector ya no cuenta con la herramienta que permitía fijar precios mínimos -atribución que tenía el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)– y la provincia solo puede tomar un rol de mediación. Pero el dato es que la Industria acudió casi en pleno y escuchó y expuso su posición en un diálogo abierto aunque no exento de tensión con los productores.

Durante el encuentro, los productores plantearon la necesidad de contar con precios de referencia que otorguen previsibilidad a la actividad, mientras que los representantes de los trabajadores rurales expusieron la compleja situación que atraviesa el sector, señalando el impacto directo de la desregulación sobre sus condiciones laborales y de ingresos. Se compartió un diagnóstico generalizado sobre las dificultades que atraviesan especialmente los sectores primarios de la cadena.

Los representantes de la industria misionera manifestaron su disposición a trasladar el planteo a sus respectivas cámaras y federaciones, con el objetivo de avanzar en una propuesta concreta que permita ordenar la discusión de precios. Desde el sector industrial con presencia en Corrientes -particularmente de la cooperativa de Colonia Liebig- se expusieron los valores actualmente abonados por la materia prima, destacando el vínculo con productores misioneros y reconociendo que la situación responde a múltiples factores que inciden sobre la rentabilidad del sector.

Del precio regulado a la negociación entre privados

El ministro del Agro, Facundo Sartori, explicitó en dialogo con Economis ese límite: la provincia no fija precios, pero intenta ordenar el conflicto. “Hoy los valores que se están pagando no cubren los costos”, advirtió, al tiempo que describió un mercado con fuerte asimetría: muchos productores frente a pocos molinos que concentran la capacidad de fijación de precios.

La dinámica actual, según se planteó, responde a un cambio estructural. La oferta de materia prima creció en los últimos años, mientras la demanda no acompañó en igual proporción. Esa combinación, en un esquema sin precios sostén, presiona a la baja el valor de la hoja verde.

El subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, recordó que este tipo de instancias de diálogo tiene antecedentes previos a la creación del INYM, y remarcó que, más allá de los desafíos, la existencia de ese organismo permitió durante años dotar de mayor previsibilidad al sector. Asimismo, advirtió que los períodos de libre mercado han sido históricamente los más adversos para el conjunto de los actores de la cadena.

Desde la industria, el diagnóstico no difiere en lo general, aunque incluye sus propios problemas. Gustavo Quatrin, de la Cooperativa Liebig, señaló a Economis que el aumento de exportaciones -que llegó a crecer un 37% interanual- se explica en gran medida por la caída de los precios locales, que volvió competitiva a la yerba argentina en el exterior. Sin embargo, ese impulso no alcanza para absorber el excedente: los stocks no bajaron y eso sigue condicionando los valores.

Qué se discute: precios, plazos y poder de mercado

El eje concreto de la negociación pasa por el precio de la materia prima y las condiciones de pago. La cooperativa Liebig anunció un incremento del 5% en los valores que paga por hoja verde y una reducción en el plazo de pago de 30 días, movimiento que fue leído por el Gobierno como un gesto inicial, aunque insuficiente.

Los productores cuestionaron que los precios actuales que ofrece la industria están entre 180 y 250 pesos por kilo, valores que, según afirmaron, no solo eliminan margen sino que generan pérdidas. “Cosechar es entrar en deuda”, sintetizó uno de los referentes.

La posibilidad de medidas de fuerza sigue latente. Algunos sectores ya evalúan sostener la no cosecha e incluso avanzar en cortes para interrumpir la circulación de materia prima, aunque la mayoría pretende seguir el camino de la negociación y el Gobierno busca evitar mediante la mediación. El dato político es que la Industria se sentó a la mesa y sus representantes no bloquearon la discusión. La producción, incluso los más exaltados, también mantuvo una posición negociadora.

El diagnóstico industrial hizo foco en otro dato: el mercado interno mantiene una demanda relativamente estable -definida como inelástica-, lo que limita la capacidad de absorber mayores volúmenes incluso con precios más bajos.

Al mismo tiempo, el crecimiento del mercado externo enfrenta barreras culturales y de escala. Quatrin explicó que la Cooperativa Liebig aunque exporta a más de veinte países, la participación sobre el total sigue siendo marginal, inferior al 2% en volumen. La expansión internacional, entonces, aparece como una estrategia de largo plazo, pero sin capacidad de resolver la sobreoferta inmediata.

El corrimiento del INYM como fijador de precios reconfigura el equilibrio de poder dentro de la cadena. Los molinos basan su capacidad de negociación en un contexto de sobreoferta, mientras los productores quedan están expuestos a la dinámica de mercado.

El Gobierno provincial, sin herramientas regulatorias directas, intenta ocupar un rol de articulador. La mesa de diálogo funciona como espacio de contención institucional, pero su efectividad depende de la voluntad de las partes de ceder posiciones.

La convocatoria a un cuarto intermedio por parte de las cámaras molineras marca el próximo punto de inflexión: deberán definir si avanzan hacia un precio común o sostienen estrategias individuales.

Ingreso rural en riesgo y tensión social

La caída de precios en la hoja verde impacta de forma directa en el ingreso de las familias productoras, que constituyen la base social de la actividad en Misiones. La pérdida de rentabilidad no solo compromete la cosecha actual, sino también la sostenibilidad de las chacras en el mediano plazo.

En paralelo, el encarecimiento del financiamiento -con tasas positivas- limita la capacidad de la industria para sostener stocks y pagar mejores precios, lo que complejiza aún más la ecuación.

Compartí esta noticia !

Yerba: en febrero hubo caídas en el mercado interno y una desaceleración externa

Compartí esta noticia !

Mientras el debate de fondo sigue siendo el precio de la materia prima, la cadena yerbatera muestra señales mixtas en el inicio de 2026. La cosecha de hoja verde comienza a tomar ritmo, pero los despachos al mercado interno y las exportaciones evidencian una desaceleración que impacta en el balance general del sector y que contrastan con el cierre del año pasado.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en febrero se cosecharon 18.126.439 kilos de hoja verde, lo que representa un incremento del 10,35% respecto a enero y una suba del 8,79% interanual. Este crecimiento en la materia prima confirma un buen arranque de la zafra en términos productivos, a pesar de la fuerte disputa por el precio de la hoja verde, que en promedio no supera los 220 pesos, aunque aparecen algunas señales que ubican los nuevos valores entre 380 y 450 pesos.

Sin embargo, el desempeño comercial no acompaña esa dinámica. La salida de molinos alcanzó los 19.261.816 kilos en febrero, con una caída del 10% mensual y del 9% en comparación interanual, lo que refleja un menor ritmo de colocación tanto en el mercado interno como en los canales de distribución, lo que avala el argumento de la industria de no tener rentabilidad para aumentar el precio de la materia prima.

El dato más llamativo aparece en el frente externo. Las exportaciones totalizaron 2.725.681 kilos, con una fuerte contracción del 23,72% mensual y del 30% interanual, marcando un retroceso significativo en uno de los motores clave del negocio yerbatero, que el año había cerrado con un récord. El primer bimestre sumó 6,3 millones de kilos, apenas por debajo del mismo período del año pasado.

Un bimestre en retroceso

En el acumulado de enero y febrero, la yerba mate alcanzó 46.961.725 kilos, frente a los 48.020.466 kilos del mismo período del año anterior, lo que implica una caída del 2,2%.

Dentro de ese total, el mercado interno absorbió 40.662.630 kilos, mientras que las exportaciones sumaron 6.299.094 kilos.

El INYM destaca que este indicador incluye tanto los envíos a centros de distribución como las compras de mayoristas y supermercados, por lo que funciona como un termómetro directo del consumo

En paralelo, el ingreso de hoja verde a secaderos durante el primer bimestre alcanzó 34.552.751 kilos, consolidando el aumento en la oferta primaria. Este desfasaje entre mayor producción y menor salida comercial podría generar tensiones en los precios de la materia prima en el corto plazo, en un contexto donde ya existe discusión abierta entre industria y productores.

En cuanto a las preferencias de los consumidores, no se registran cambios relevantes. Los paquetes de medio kilo concentran el 54,04% de las ventas en el mercado interno, seguidos por los de un kilo con el 41,08%. Entre ambos formatos explican el 95,13% del total, confirmando la estabilidad estructural del consumo.

Compartí esta noticia !

Sturzenegger llevó la desregulación argentina a Nueva York y puso a la yerba mate como símbolo del nuevo modelo económico

Compartí esta noticia !

En medio de la estrategia del Gobierno por consolidar respaldo internacional a su programa económico, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, presentó en Nueva York un balance político y económico de las reformas impulsadas por la administración de Javier Milei. Lo hizo durante el Argentina Week, ante inversores y referentes del sistema financiero en la sede del Bank of America, en un encuentro organizado junto al Council of the Americas.

El eje del mensaje fue claro: la desregulación como motor de crecimiento. Y para ilustrarlo, el funcionario eligió un caso emblemático de la economía regional argentina: la yerba mate. Según explicó, la eliminación de la autoridad regulatoria del sector y de su capacidad para fijar precios redujo a la mitad el precio del producto para el consumidor, al tiempo que impulsó un aumento del 29% en la producción durante 2024 y llevó a casi 58 millones de kilos las exportaciones en 2025, un récord histórico.

La exposición no se limitó a una presentación técnica. Funcionó como una señal política hacia el mercado internacional: mostrar que el proceso de reformas económicas iniciado por el Gobierno no sólo continúa, sino que busca consolidarse como el nuevo marco estructural de la economía argentina.

La pregunta que sobrevuela ese mensaje es si la estrategia de desregulación logrará consolidar una nueva arquitectura económica duradera o si enfrentará resistencias internas capaces de frenar su avance.

La yerba mate como símbolo político de la desregulación

El caso de la yerba mate ocupó un lugar central en la presentación. Para Sturzenegger, el mercado yerbatero representa un ejemplo concreto de lo que el Gobierno describe como liberación de sectores productivos históricamente regulados.

Según los datos que expuso ante inversores, la disolución del esquema de intervención estatal que ejercía el Instituto Nacional de la Yerba Mate eliminó la capacidad de fijar precios mínimos para la materia prima. En la lectura del ministro, ese cambio permitió reducir costos para el consumidor y expandir la producción.

El argumento apunta a un punto sensible del debate económico argentino: el rol del Estado en la regulación de cadenas productivas regionales. Durante años, el mercado yerbatero funcionó bajo un sistema de precios acordados que buscaba equilibrar el ingreso de productores, secaderos e industria.

La decisión de desactivar ese esquema forma parte del giro económico impulsado por el Gobierno, que plantea que la intervención estatal generaba distorsiones de precios y restricciones a la expansión productiva.

La elección de la yerba mate como ejemplo ante inversores internacionales no es casual. Se trata de un producto profundamente asociado a la identidad económica del nordeste argentino y, al mismo tiempo, de un mercado históricamente atravesado por tensiones entre regulación estatal y competencia.

Una batería de cifras para defender el programa económico

La exposición del ministro incluyó un recorrido más amplio por los resultados que el Gobierno atribuye a su agenda de desregulación.

Entre los datos presentados ante la comunidad financiera internacional, Sturzenegger mencionó que el precio de los alquileres cayó 30% tras la eliminación de la ley que regulaba ese mercado. También sostuvo que las exportaciones de pequeñas y medianas empresas yerbateras crecen a una tasa anualizada del 40%.

En paralelo, mostró un gráfico sobre la reducción del empleo público desde diciembre de 2023. Según afirmó, la plantilla estatal se redujo en 65.000 personas, sin impacto en la calidad de los servicios.

El ministro vinculó esos cambios con una narrativa más amplia sobre el crecimiento económico. En ese marco, señaló que la economía creció 6,6% en el primer año de gestión y 3,5% en el segundo, con 400.000 empleos creados durante ese período.

La lógica del mensaje fue presentar un patrón: menos regulación, mayor actividad económica.

Internet satelital, aviación regional y apertura productiva

Otro de los ejemplos que el funcionario utilizó para ilustrar el impacto de las reformas fue el del internet satelital. Según explicó, una normativa previa impedía su uso en el país para proteger a proveedores tradicionales. Tras eliminar esa restricción, el servicio comenzó a expandirse rápidamente, alcanzando zonas que históricamente carecían de conectividad.

El ministro también destacó cambios en el mercado aerocomercial. De acuerdo con los datos presentados, 1,2 millones de argentinos tienen ahora un vuelo comercial a menos de 50 kilómetros de su hogar, gracias a la operación de aerolíneas que utilizan aeronaves de seis a 19 asientos en rutas regionales.

Se trata de un esquema que apunta a expandir la conectividad aérea en rutas de baja densidad, un segmento históricamente poco atendido por la aviación comercial tradicional.

A esa agenda se suman otras medidas de apertura económica mencionadas en la presentación, como la habilitación de la importación de bienes de capital usados, que permitiría a empresas acceder a maquinaria a una fracción de su costo anterior, y la autorización del uso de bitrenes, camiones capaces de transportar dos contenedores en lugar de uno, con potencial de reducir hasta 40% los costos logísticos.

Patentes, ciencia y la relación tecnológica con Estados Unidos

Uno de los anuncios más relevantes de la exposición fue la intención de avanzar con la adhesión de Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT).

Sturzenegger definió esa decisión como el mayor progreso posible para el sistema científico y tecnológico argentino en décadas. Según explicó, la ausencia de Argentina en ese sistema obliga a investigadores a patentar sus desarrollos en otros países, lo que genera intermediaciones que pueden absorber entre 10% y 15% del capital accionario de los proyectos tecnológicos.

El punto conecta con la agenda bilateral con Estados Unidos y con la estrategia del Gobierno de integrar más profundamente a la Argentina en el sistema global de innovación.

Economía política de las reformas

Más allá de los datos económicos, el ministro ofreció una lectura política del proceso de reformas.

En su exposición identificó tres actores que, según su visión, históricamente bloquearon cambios estructurales en la Argentina: los sindicatos, el capitalismo de amigos y el kirchnerismo. Los describió como los vértices de un “Triángulo de las Bermudas” institucional que habría impedido reformas durante décadas.

La estrategia de desregulación, según planteó, busca desarticular la arquitectura legal que permitió la consolidación de esos actores. En esa lógica ubicó la reforma laboral, la apertura comercial y la implementación de la Boleta Única de Papel, aprobada por el Congreso en 2024.

La exposición, así, combinó argumentos económicos con una narrativa de confrontación política que apunta a legitimar el proceso de reformas.

El mensaje a los inversores y lo que viene

La presentación en Nueva York tuvo un destinatario claro: la comunidad financiera internacional. Argentina busca atraer inversión y consolidar credibilidad en su programa económico en un contexto global todavía cauteloso respecto al país.

El mensaje central fue que el proceso de desregulación no se detendrá.

Sin embargo, la sostenibilidad política de esas reformas sigue siendo una variable abierta. La agenda económica del Gobierno avanza en paralelo con un escenario político dinámico, donde las reformas estructurales pueden generar apoyos, pero también resistencias.

El recorrido de las próximas medidas —como la adhesión al tratado global de patentes o la continuidad del proceso de desregulación— será un indicador clave para medir hasta dónde puede avanzar el rediseño institucional que propone el Gobierno.

Por ahora, el mensaje en Nueva York buscó instalar una idea simple: que la transformación económica argentina ya está en marcha. Pero el verdadero test de ese modelo todavía se juega en el terreno político y productivo del propio país.

Compartí esta noticia !

Fuerte caída de las exportaciones de té enciende una nueva alerta en las economías regionales

Compartí esta noticia !

El complejo tealero cerró el último año con una fuerte caída en sus exportaciones y se suma a la lista de economías regionales en situación de alerta, en un contexto donde los sectores productivos del interior enfrentan presiones de precios, concentración de mercados y una creciente volatilidad en la demanda internacional.

Según los últimos datos de comercio exterior, las exportaciones del complejo té alcanzaron 67 millones de dólares, lo que representó una caída interanual de 18,1%, uno de los retrocesos más marcados entre las cadenas agroindustriales vinculadas al noreste argentino. En cuanto a toneladas, en 2024 se exportaron 73,6 mil toneladas y en 2025, 62,3 mil toneladas. Pero el promedio exportador entre té negro y verde era de 76 a 78 millones de kilos.

Desde el sector privado advierten que el escenario puede agravarse si no se corrigen los costos internos. Renzo Klimiuk, empresario tealero y yerbatero, sostuvo que la caída de las exportaciones responde en gran medida al fuerte encarecimiento de los costos en dólares de la producción. “Hoy producir en Argentina se volvió extremadamente caro. Es una locura el nivel de incremento de los costos que tuvimos”, afirmó.

Según explicó, la baja del dólar mayorista frente al aumento de los costos genera un escenario crítico para la competitividad internacional. “Se armó el combo perfecto: los costos en dólares suben y el tipo de cambio baja. Así se pierden mercados porque no podemos competir con los grandes países productores”, advirtió. En ese contexto, el empresario anticipó un panorama complejo para el sector: “Si no cambia algo, este año va a ser peor”. “Los números van a ser más bajos“, coincidió una empresaria del sector.

El perfil exportador del sector continúa altamente concentrado en el té negro, que representó 96,6% de los envíos, mientras que el té verde explicó apenas 3,4%. Las exportaciones de extractos, esencias y concentrados de té tuvieron una participación marginal.

La concentración también se refleja en los mercados de destino. El índice de Herfindahl-Hirschman (IHH), que mide el nivel de concentración comercial, se ubicó en 0,44, un valor elevado que evidencia la fuerte dependencia de pocos compradores. De hecho, tres países concentraron el 82,1% de los envíos.

El principal destino del té argentino fue el bloque USMCA (Estados Unidos, México y Canadá), con exportaciones por 45 millones de dólares. Dentro de ese mercado, Estados Unidos absorbió el 99,1% de los despachos, lo que confirma la alta exposición del sector a la evolución de la demanda norteamericana.

Para las provincias productoras, principalmente Misiones y Corrientes, esta caída en las exportaciones implica una señal de alarma adicional en un contexto donde varias economías regionales atraviesan tensiones productivas y financieras.

Los contrastes de la yerba mate

El contraste más marcado dentro de las economías regionales del noreste se observa en la cadena de la yerba mate. Mientras el mercado interno enfrenta una fuerte crisis de precios de la materia prima y conflictos entre productores e industriales, el complejo exportador logró cerrar el año con un balance positivo.

Las exportaciones del complejo yerbatero alcanzaron 117 millones de dólares, con un crecimiento interanual de 14,8%.

La estructura exportadora muestra una fuerte predominancia de la yerba mate elaborada. El 94,3% de las ventas externas correspondió a ese producto, mientras que el 5,7% restante se distribuyó entre extractos, esencias y concentrados.

El índice de concentración comercial (IHH) fue de 0,47, lo que indica un alto nivel de dependencia de pocos mercados. En efecto, el 84,1% de las exportaciones se dirigió a tres países.

El principal destino fue Medio Oriente, región que absorbió exportaciones por 82 millones de dólares, consolidándose como el principal motor de la demanda externa del producto argentino.

Este desempeño exportador contrasta con la situación interna de la cadena, donde la caída del precio de la hoja verde y las tensiones regulatorias mantienen al sector en una situación crítica.

Tabaco: crecimiento moderado con fuerte presencia europea

Otra de las economías regionales con peso en el noreste argentino es el complejo tabacalero, que cerró el año con exportaciones por 347 millones de dólares, lo que representa 0,4% del total exportado por el país.

Las ventas externas registraron un crecimiento interanual de 7,3%, con una estructura productiva dominada por dos variedades.

El tabaco Virginia desvenado o desnervado explicó 57,9% de las exportaciones, mientras que el tabaco Burley desvenado representó 30,3%. En menor medida también se exportaron cigarrillos y otros tipos de tabaco sin desvenar.

El comercio exterior del sector presenta una concentración moderada. Cuatro países concentraron el 72,9% de las ventas, mientras que el índice de concentración (IHH) se ubicó en 0,20, similar al registrado el año anterior.

El principal destino fue la Unión Europea, con exportaciones por 173 millones de dólares, consolidando a ese bloque como el principal mercado del tabaco argentino.

Forestación: crecimiento sostenido del complejo exportador

El complejo forestal, otro de los pilares productivos del noreste argentino, representó 0,9% del total de exportaciones del país.

Las ventas externas del sector alcanzaron 821 millones de dólares, con un incremento interanual de 10,3%.

La estructura exportadora muestra tres grandes segmentos. El 43,1% correspondió a productos celulósicos y papeleros, principalmente pasta química de madera de conífera y papel y cartón. El 37,4% estuvo compuesto por productos del sector maderero, como madera aserrada de pino y madera de coníferas perfilada. El 19,5% restante correspondió a otras exportaciones forestales, principalmente extracto de quebracho.

Desde el punto de vista industrial, el 53,3% de las exportaciones fueron manufacturas de origen industrial (MOI), el 39,5% manufacturas de origen agropecuario (MOA) y el 7,1% productos primarios (PP).

La diversificación de mercados es mayor que en otros complejos regionales. Cuatro países concentraron el 57,5% de las exportaciones, mientras que el índice de concentración (IHH) fue de 0,09, reflejando una estructura comercial más equilibrada.

Los principales destinos fueron el Mercosur, con exportaciones por 208 millones de dólares -donde Brasil explicó el 63,6% de los envíos-, el bloque USMCA, con 178 millones de dólares -con Estados Unidos concentrando el 81%– y el grupo Resto de ALADI, con 145 millones de dólares.

Economías regionales bajo presión

El desempeño de estos complejos refleja una realidad heterogénea dentro de las economías regionales argentinas. Mientras el sector forestal y el tabaco logran sostener o mejorar sus exportaciones, la cadena tealera muestra señales claras de debilitamiento, con fuerte dependencia de pocos mercados y una caída significativa de los envíos.

En paralelo, la yerba mate mantiene un buen desempeño exportador, aunque el conflicto por los precios de la materia prima y las tensiones en la cadena productiva mantienen al sector en una situación delicada.

El cuadro general muestra que, más allá de algunos resultados positivos en comercio exterior, las economías regionales continúan enfrentando un escenario frágil, marcado por la concentración de mercados, la volatilidad de la demanda internacional y los conflictos internos en las cadenas productivas. En ese contexto, la caída del té aparece como una nueva señal de alerta para una de las actividades históricas del noreste argentino.

Compartí esta noticia !

Yerba Mate: “El productor está terminando una zafra con valores muy por debajo de lo que debería estar recibiendo”

Compartí esta noticia !

Afirmó el director del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) por la provincia de Misiones Ricardo Maciel al sostener que “hoy el productor recibe unos 240 pesos por kilo de hoja verde, cuando hace un año y medio cobraba 400 pesos”

-El 30 de septiembre finaliza la zafra de invierno. ¿Qué análisis hace?

“Si mira todas las informaciones de estadísticas del negocio yerbatero, la información es que el negocio está bien por el hecho de que estamos terminamos un semestre con volumen de exportación superior al año pasado. En tanto que el mercado interno se recuperó muy bien. Ese buen estado se da en lo macro; mientras que en lo micro no se refleja en absoluto, ya que el productor está terminando una zafra con valores muy por debajo de lo que debería estar recibiendo. Están percibiendo entre 200 y 240 pesos por kilo hoja verde con pagos con cheques de hasta 120 días cuando hace un año y medio atrás percibía unos 400 pesos por kilo de hoja verde.

Con esta baja del valor de la hoja verde no le cierran los números porque todo lo que hace el costo de producción, de los insumos que requiere tanto de combustible, mano obra, fertilizante, se incrementaron sobremanera. Muchos dicen que la yerba mate tiene ciclo, o sea, crisis cíclicas. Yo creo que el negocio de la yerba mate nunca entró en riesgo o en crisis. La yerba mantuvo el volumen de venta siempre. Lo que es cíclico es la distribución de la ganancia y que en la década del `90 post desregulación de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM) nos llevó 5 o 6 años en terminar en una crisis de 2001.

La desregulación que se impuso a fin del 2023 hizo que el impacto fuese mucho más rápido y hoy los precios para los productores son muy bajos y, sin embargo, al consumidor los precios no bajaron. Los secaderos medianos y chicos están en la misma situación, en referencia a aquellos que venden materia prima, tanto hoja verde como canchada. Justamente el primero que recibe el impacto es el secadero que no está integrado, el que vende la canchada y si a él le bajan el precio por supuesto que no tiene margen como para pagar la hoja verde en mejores condiciones. Si esto no se revierte en forma rápida está en riesgo nuevamente un proceso de concentración similar a que tuvimos en la década del ´90.

Son cinco o seis empresas las que acuerdan los valores que van a salir a comprar”

-En la época de la regulación, ¿el Estado establecía el precio de la hoja verde?

“Cuando hablábamos de fijación de precio no era el Estado el que imponía un precio, sino lo que había era una mesa en el INYM en donde todas las partes buscaban un acuerdo de precio. De los 12 directores, nueve son del sector privado, o sea, mayoritariamente era el privado el que discutía los valores de la hoja verde. Y si no llegaban a un acuerdo, el paso siguiente era un laudo nacional a partir de las posiciones de cada de uno de los sectores privados. Esos valores permitían garantizarle al productor que vende la hoja verde un piso de referencia y que la competencia de cada una de las empresas se de a partir de ese piso.

Hoy al no tener valores de referencia, lo que hace la industria es competir con el precio hacia abajo. El riesgo mayor es que teniendo la experiencia de los ´90, es que después de una competencia de precio hacia abajo empieza todo lo que es buscar adulterar el producto. O sea, buscar margen de ganancia metiendo más palo en el paquete, metiendo la yerba no en condiciones como para salir a competir en el mercado. Por suerte, aún el INYM tiene la facultad de fiscalizar la calidad del producto, en la provincia lo hacemos con saneamiento ambiental. Para los pequeños agricultores, especialmente el yerbatero, es necesario fijar un precio de referencia mínimo.

En Misiones tenemos, por ejemplo, la mesa de fijación de precio para el té, con la Coproté, se puede estar de acuerdo o no, con valor que se fija, pero es un mínimo que se estipula, lo mismo con el tabaco. O sea, con la yerba que es nuestro principal producto, no lo tenemos. Yo soy un convencido que la mejor herramienta que tenemos hoy es el INYN, por tal motivo debemos tratar de recuperar sus funciones en pleno porque nos demostró en estos 20 años de funcionamiento que la recuperación fue creciendo y cuando estábamos en el mejor momento de ese proceso de recuperación nos fuimos nuevamente para atrás. Por lo menos, si vas a cambiar la regla de juego, hacerla con una transición para que los actores que menos tienen puedan hacer un proceso de organización y de prepararse para tal situación, pero no en la forma que se hizo” 

-¿Cuál sería el precio de referencia para la hoja verde? 

“Hoy el costo de producción está en 411 pesos el kilo de hoja verde puesto en secadero sin margen de rentabilidad para el productor; en tanto que con rentabilidad debería estar más de 600 pesos”

 -¿Qué pasa con el costo de la estampilla? 

“Estamos con un valor de estampilla que fue aprobado a fines del 2023”.

-El gobierno y los productores yerbateros misioneros están a favor de la regulación, en tanto que todo indica que el gobierno y los empresarios de Corrientes están a favor de la desregulación yerbatera

 “Creo que en este momento a los correntinos también les conviene la regulación del precio porque aún a las industrias grandes una situación de no control también les juega en contra”.

-Usted recorre el interior de Misiones ¿ve que se están vendiendo chacras y que la gente se está yendo a las ciudades?

“Siempre está ese riesgo cuando la actividad no funciona. El productor tiende a tomar otra alternativa y la chacra impacta de la misma forma que impacta en cualquier comercio”

-¿Siria sigue siendo el mayor importador exportador de yerba?

“Sí. En realidad, a Siria va mucho volumen, pero desde Siria se distribuye a otros en otros países, pero sí sigue siendo el mayor importador. Después lo sigue Chile, España. España. España y el resto de los países, todos están creciendo. Hay una importante expansión de China al mundo lo que hace que este ingresando yerba. La figura de Messi tomando mate genera curiosidad del producto y nos abre las puertas también en la India”

-¿Está ingresando yerba de Paraguay y de Uruguay? 

“El año pasado hubo un fuerte impacto porque la Nación liberó la importación de productos alimenticios. En el primer semestre del año pasado ingresó mucha yerba mate canchada especialmente de Paraguay. La liberación de la importación mata al producto nacional”

-¿Cómo vislumbra lo que queda del año para el sector yerbatero?

“Complejo por el hecho de que el productor termina una zafra con kilos de yerba en su chacra posiblemente por no tener los recursos para poder levantar la cosecha. El productor yerbatero está muy golpeado. El productor que pudo diversificar y fortalecer en otras actividades productivas va poder sortear el año “.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin