Insight 21, el think tank de Universidad Siglo 21, presentó su nueva medición de felicidad correspondiente al segundo semestre de 2025, que muestra un nuevo descenso en los niveles de bienestar de la población argentina. Solo el 48,3% de las personas encuestadas afirma sentirse feliz con su vida, el valor más bajo registrado en los últimos ocho años.
Según esta investigación del Observatorio de Tendencias de Insight 21, la felicidad cayó 2,6% respecto del primer semestre de 2025 (cuando alcanzaba 50,9%) y 6,2% en comparación con el último semestre de 2024 (54,5%). El estudio, realizado en siete ciudades del país, analiza la evolución de los niveles de felicidad respecto de años anteriores, así como diferencias según género, edad y nivel educativo.
En comparación con el primer informe de este año, algunos indicadores muestran variaciones leves, e incluso una ligera mejora en la conformidad general con la vida: el 33,1% está conforme con la mayoría de los aspectos de su vida y el 33,1% afirma que no cambiaría nada si pudiera vivir su vida nuevamente. Sin embargo, el descenso del índice global de felicidad continúa marcando una tendencia sostenida.
Con respecto a variaciones demográficas como el género, hombres (49,5%) y mujeres (47,4%) presentan niveles de felicidad similares. Ambos grupos muestran una caída respecto a inicios de 2025, más marcada en mujeres (-3,7%). En términos de edad, el grupo 18 a 29 años vuelve a registrar los valores más bajos (43,3%). Todos los grupos etarios muestran disminuciones salvo las personas de 50 a 59 años, donde la felicidad aumentó 8,7%, alcanzando algunos de los niveles más altos en su serie histórica.
En relación al nivel educativo, la felicidad cayó en todos los niveles educativos excepto en el primario, que registró un incremento del 16,3% (de 52,9% a 69,2%). La mayor caída se dio en la población con posgrado, donde solo el 50% se considera feliz (19,4% menos que en el primer trimestre de 2025).“Medir la felicidad en la población permite comprender el estado de bienestar emocional y social. Se trata de un indicador clave para el desarrollo humano sostenible que permite anticipar desafíos y orientar decisiones tanto del sector público como del privado. Con niveles que se ubican entre los más bajos en casi una década, los resultados del informe destacan la necesidad de diseñar políticas públicas y estrategias organizacionales que fortalezcan el bienestar emocional, la salud mental y la calidad de vida.”, explicó Florencia Rubiolo, Directora de Insight 21.
La medición del bienestar emocional en el mundo volvió a dejar a Paraguay entre los primeros lugares del ranking global. El informe State of the World’s Emotional Health 2025, elaborado por Gallup a partir de encuestas en 144 países, ubicó al país guaraní segundo a nivel mundial, con un 92% de adultos que afirmaron haber disfrutado gran parte del día anterior, apenas un punto por debajo de Dinamarca (93%).
El estudio señala que Paraguay, junto con Dinamarca e Indonesia, se destaca por la alta frecuencia de emociones positivas diarias, como la risa, el disfrute y la sensación de respeto. “En otras palabras, Paraguay figura de manera constante entre los países donde la risa, el disfrute y el respeto son parte habitual de la vida cotidiana”, explicó Rosendo Fraga, director de Análisis e Investigación en Gorman Lee.
Según el especialista, este bienestar emocional no se explica solo por indicadores económicos. “Gallup muestra que las emociones positivas no se limitan a las naciones más ricas o seguras del mundo, sino que también prosperan donde la cultura y la vida social tienen un peso relevante”, añadió.
En el caso paraguayo, Fraga subrayó la importancia de la vida comunitaria, la cercanía familiar y el optimismo social como pilares de esa estabilidad emocional que, según definió, “constituye un activo nacional en un mundo marcado por el estrés y la fragmentación”.
América Latina, una región expresiva y resiliente
Fraga recordó que América Latina sigue siendo una de las regiones más positivas del planeta. Además de Paraguay, Argentina, Brasil, México (90%), Guatemala (88%), Panamá (88%), Costa Rica (87%) y Chile (86%) figuran entre los cien primeros lugares del ranking.
Sin embargo, el contraste regional también se hace evidente: Venezuela aparece entre los países con mayores niveles de preocupación diaria (57%), reflejando cómo la inestabilidad económica y social puede afectar la salud emocional colectiva.
“Las emociones cotidianas funcionan como un termómetro social: donde predominan la ira o la tristeza, suelen observarse mayores índices de violencia y fragilidad institucional; mientras que el disfrute y el respeto fortalecen la cohesión comunitaria”, afirmó Fraga.
Argentina y Brasil: avances moderados en bienestar
El Informe Mundial de la Felicidad 2025, elaborado por la Universidad de Oxford y Gallup, ubica a Argentina en el puesto 42, su mejor ubicación desde 2019, tras subir seis posiciones respecto del año anterior. El estudio atribuye este avance a factores como el apoyo social y las libertades personales, pese a la persistente crisis económica.
Por su parte, Brasil ocupa el puesto 36 en el ranking global, con una puntuación de 6.494 puntos, consolidándose como el tercer país más feliz de Sudamérica, detrás de Uruguay (28) y por delante de Chile (45) y Colombia (61).
El contraste entre los tres países vecinos revela que la felicidad y el bienestar emocional no responden únicamente al crecimiento económico o a la estabilidad política. En Paraguay, la fortaleza radica en los vínculos sociales y el sentido comunitario; en Brasil, en la vitalidad cultural y la sociabilidad; y en Argentina, en la capacidad de resiliencia frente a las crisis.
En conjunto, los resultados de Gallup y Oxford confirman que América del Sur sigue siendo una de las regiones más alegres y expresivas del planeta, incluso en contextos económicos adversos. Como resume Fraga, “mantener la cultura del respeto y la alegría no solo mejora el ánimo colectivo, sino que también se traduce, a la larga, en paz y salud pública”.
Los datos surgen del Reporte Mundial de Felicidad, que vuelve a estar liderado por países nórdicos. También se registran dos países latinoamericanos en el top 10.
Un informe indicó cuáles son los países más felices del mundo, en un nuevo ranking anual mundial. Finlandia destacó como el ganador a la par de compartir el podio con otros destinos nórdicos. Por último, tierras latinas como México y Costa Rica también dijeron presente.
El Reporte Mundial de Felicidad, coordinado por la ONU, realizó un conteo sobre los países más felices y volvió a estar liderado por Finlandia. Por octava vez consecutiva, este es considerado el país más feliz del mundo, el cual comparte el podio con demás tierras nórdicas como Dinamarca, Islandia y Suecia.
Finlandia (el primero), Dinamarca (2), Islandia (3) y Suecia (4) son sus posiciones en lo alto del listado. Lo mismo ocurre con la última posición, Afganistán (147), cuya población manifestó altos niveles de infelicidad, sobre todo en las mujeres.
Las regiones de Costa Rica (6) y México (10) figuran entre los diez países más felices del mundo, según el Informe Mundial de la Felicidad 2025. La publicación del informe coincide con el Día Internacional de la Felicidad (20 de marzo), en colaboración entre la consultora Gallup, el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y el Consejo Editorial del Informe.
Debut de dos países latinoamericano en el ‘top diez’ de los más felices
Desde una perspectiva regional, Costa Rica (6) y México (10) están seguidos de Belize (25), Uruguay (28), Brasil (36), El Salvador (37), Panamá (41), Argentina (42), Guatemala (44), Chile (45), Nicaragua (47), Paraguay (54), Colombia (61), Ecuador (62), Honduras (63) y Perú (65). Venezuela, que bajó del puesto 79 al 82, se mantiene como el país de América Latina con peor posición.
Compartir la felicidad nos hace más felices
Una de sus conclusiones es que, si bien los actos de generosidad aumentaron durante la pandemia de la covid-19, estos perdieron fuerza. Según los expertos, esto afecta al bienestar mundial porque estos actos conducen la felicidad colectiva.
“Ser amable y esperar la amabilidad de los demás son factores que pronostican la felicidad con más fuerza“, apuntó el documento, en comparación con hechos negativos importantes, como la delincuencia o las dificultades económicas. Una tendencia preocupante identificada por el informe en el 2023 es que el 19% de los adultos jóvenes alrededor del mundo indicaron que no tenían con quien contar para brindarles apoyo social.
Cómo se mide la felicidad de un país
Los factores clave que sirven para esta medición son la categoría de “evaluación de la vida” y tienen un peso determinante: el PBI per cápita (nivel de ingresos y desarrollo económico); la esperanza de vida saludable (de acuerdo al bienestar físico); apoyo social, como la disponibilidad de alguien en quien confiar en momentos difíciles; la libertad para tomar decisiones sobre la vida; la generosidad, según donaciones y actos altruistas; y la percepción de la corrupción en el gobierno y las instituciones.
Los especialistas indican que el éxito finlandés se mida según la cercanía con la naturalezay el equilibrio entre trabajo y vida privada. El tiempo de ocio también suele ser un punto clave.
Estados Unidos registra su peor marca en la lista, al bajar hasta el puesto 24, tras ocupar el 11 en el 2011. El documento señala que el porcentaje de las personas que comen en soledad durante las últimas dos décadas creció un 53 %.
Además, de acuerdo al auge de los movimientos ultraderechistas en el Viejo Continente el reporte sugiere que “la disminución de la felicidad y la confianza social en Estados Unidos y partes de Europa se combinan para explicar el aumento y la dirección de la polarización política y los votos antisistema”.
De acuerdo a los investigadores, la necesidad de buscar un propósito claro, y tener mayor descanso, podrían ser las claves para mejorar esta situación.
La Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) enfrenta más dificultades que las generaciones anteriores a su edad, según una nueva investigación. Sin embargo, el secreto para aumentar su felicidad puede encontrarse en los mismos datos.
La encuesta, realizada por Gallup en colaboración con la Fundación Walton, recopiló datos de más de 2.000 estadounidenses de la generación Z (de 12 a 26 años). Es una de una serie de cuatro encuestas sobre la generación Z, dijo el autor de la encuesta, Zach Hrynowski, investigador principal de Gallup.
“Lo que estamos tratando de hacer es armar una imagen completa de cómo es la vida de la Generación Z. ¿Qué es importante para ellos? ¿Cómo proyectan su futuro?”, dijo.
Hrynowski, señaló que las personas del rango etario de 18 y 26 años son menos propensas a calificar positivamente sus vidas que las generaciones anteriores cuando estaban en ese rango de edad. Para este análisis no hizo una comparación directa, sino que utilizó encuestas anteriores para evaluar los niveles de felicidad de la generación Z y sus predecesores.
Existen dos factores que tienen que ver con la percepción de felicidad de la generación Z: el tiempo que tenían para dormir y relajarse los fines de semana, además del sentido de propósito.
“Lo que es importante para la Generación Z es si sienten que su vida importa y están marcando la diferencia, más que si van a trabajar para ganar mucho dinero, obtener un gran ascenso, cosas así”, agregó.
Investigación en Datos:
75% de los encuestados reportó ser al menos algo feliz.
La felicidad disminuye con la edad adulta.
Las personas de la Generación Z entre 18 y 26 años son menos felices que las generaciones anteriores a la misma edad.
Factores que influyen en la felicidad:
Tiempo para dormir y relajarse los fines de semana.
Sentido de propósito.
Tener un trabajo o escuela que se sienta importante.
¿Qué es el propósito?
No se trata solo de perseguir emociones positivas.
Se trata de tener un objetivo y entender que habrá altibajos en el camino.
Puede estar relacionado con un trabajo, causas sociales o relaciones.
La Dra. Chloe Carmichael, psicóloga clínica en Nueva York y autora de “Nervous Energy: Harness the Power of Your Anxiety“, sostuvo que no hay que perseguir las sensaciones positivas, sino más bien de encontrar un sentido, puede tratarse de causas que apoyas o las relaciones que formas. En esos casos, responsabilidades como tu carrera pueden sentirse más satisfactorias porque te están ayudando a trabajar hacia ese propósito de alguna manera.
¿Cómo encontrar el propósito?
Perseguir cosas que se conecten con tu sentido de identidad.
Practicar habilidades o adquirir educación que te acerquen a tu objetivo.
Hacer que los años de desarrollo se sientan como si estuvieran yendo a algún lugar.
Priorizar la salud:
Dormir bien es esencial para la felicidad.
El mal sueño puede afectar el estado de ánimo, la memoria y la concentración.
Consejos para dormir mejor:
Desconectarse de los dispositivos electrónicos una hora antes de acostarse.
No dormir con el teléfono cerca.
Limitar el tiempo frente a la pantalla.
Ser consistente con la hora de acostarse y despertarse.
La Dra. Rachel Salas, profesora de neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, sostuvo que el sueño insuficiente o de mala calidad puede llevar a un estado de ánimo más bajo y más irritabilidad, así como problemas de memoria, concentración y enfoque, dijo.
“Básicamente, (el mal sueño) puede afectar sus relaciones e interacciones con las personas a su alrededor, lo que puede afectar su felicidad”, dijo Salas.
“Si te tomas en serio tu salud, dale prioridad”, dijo.
Por Penelope Colston, New York Times. El 20 de marzo, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas publicó su Informe mundial de la felicidad, que califica anualmente el bienestar en países de todo el mundo. Por sexto año consecutivo, Finlandia ocupa el primer puesto.
Sin embargo, los finlandeses dicen que la clasificación responde a una realidad más compleja.
“Yo no diría que somos muy felices”, opinó Nina Hansen, de 58 años, profesora de inglés en un colegio de Kokkola, una ciudad mediana de la costa occidental de Finlandia. “De hecho, desconfío un poco de esa palabra”.
Hansen fue una de más de una decena de finlandeses que entrevistamos —entre ellos una inmigrante zimbabuense, un violinista de folk metal, una exatleta olímpica y un granjero lechero jubilado— sobre lo que, supuestamente, hace tan feliz a la gente de Finlandia. La edad de los entrevistados oscilaba entre los 13 y los 88 años y representaban una gran variedad de géneros, orientaciones sexuales, orígenes étnicos y profesiones. Procedían tanto de Kokkola como de la capital, Helsinki; de Turku, ciudad de la costa suroccidental; y de tres pueblos del sur, este y oeste de Finlandia.
Aunque elogiaban la sólida red de seguridad social de Finlandia y se referían a las maravillas de los beneficios psicológicos de la naturaleza y las alegrías personales del deporte o la música, también hablaban de culpa, ansiedad y soledad. En vez de “felices”, eran más propensos a caracterizar a los finlandeses como “bastante sombríos”, “un poco malhumorados” o poco dados a sonreír innecesariamente.
Muchos también compartían la preocupación por las amenazas a su estilo de vida, como la posible victoria de un partido de extrema derecha en las elecciones del país, la guerra en Ucrania y la tensa relación con Rusia, que podría empeorar ahora que Finlandia entró en la OTAN.
Resulta que ni siquiera las personas más felices del mundo lo son tanto. Más bien podría decirse que simplemente están contentos.
Según Arto O. Salonen, profesor de la Universidad de Finlandia Oriental que ha investigado el bienestar en la sociedad finlandesa, a los finlandeses les satisface llevar una vida sustentable y perciben el éxito económico como la capacidad de identificar y satisfacer las necesidades básicas. “En otras palabras”, escribió en un correo electrónico, “cuando sabes en qué momento tienes lo suficiente, eres feliz”.
Hertta Kiiski, artista de técnica mixta, con su esposo, Teemu Kiiski, director ejecutivo de Finnish Design Shop. La pareja dice que la financiación pública de la educación y las artes les da libertad artística a finlandeses como Kiiski. Credit…Jake Michaels para The New York Times.
“A veces, se usa a la ligera la palabra ‘felicidad’, como si solo se tratara de lucir una sonrisa en el rostro”, comentó Teemu Kiiski, director general de Finnish Design Shop. “Pero creo que esta felicidad nórdica es algo más fundacional”.
La alta calidad de vida en Finlandia está muy arraigada en el sistema de bienestar del país, afirmó Kiiski, de 47 años y residente en Turku. “Hace que la gente se sienta protegida y segura de que no quedaron al margen de la sociedad”.
El financiamiento público de la educación y las artes, incluyendo las becas individuales para artistas, da a personas como su esposa, Hertta, artista de técnica mixta, la libertad de poder perseguir sus pasiones creativas. “También influye en el tipo de trabajo que hacemos, porque no tenemos que pensar en el valor comercial del arte”, agregó la artista de 49 años. “Así que lo que hacen muchos de los artistas es muy experimental”.
El abogado que lucha por ser escuchado
Jani Toivola, de 45 años, que vive en Helsinki con su esposo e hija, se convirtió en 2011 en el primer diputado negro del Parlamento de Finlandia. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Como persona negra en Finlandia —país cuya población es blanca en más de un 90 por ciento—, Jani Toivola, de 45 años, pasó gran parte de su vida sintiéndose aislado. “Creo que con mucha frecuencia, al ser un homosexual negro en Finlandia, sientes que eres la única persona en la habitación”, afirmó Toivola. Su padre, de origen keniano, estuvo ausente durante gran parte de su vida, y Toivola, cuya madre es blanca, luchó por encontrar modelos a seguir de su misma etnicidad con los que pudiera identificarse.
Tras dos mandatos, Toivola dejó la política para dedicarse a la interpretación, la danza y la escritura. Ahora vive en Helsinki con su esposo y su hija, y sigue defendiendo los derechos del colectivo LGBTQ en Finlandia. “Como hombre gay, sigo pensando que es un milagro poder ver crecer a mi hija”, señaló.
Los adolescentes educados para estar contentos
Nina Hansen, profesora de inglés en una escuela secundaria, cuestiona el uso de la palabra “feliz” para describir la mentalidad finlandesa.Credit…Jake Michaels para The New York Times
La creencia generalizada dicta que es más fácil ser feliz en un país como Finlandia, donde el gobierno garantiza una base segura sobre la que construir una vida plena y un futuro prometedor. Sin embargo, esa expectativa también puede crear presión para estar a la altura de la reputación nacional.
“Somos muy privilegiados y conocemos nuestros privilegios”, comentó Clara Paasimaki, de 19 años, una de las estudiantes de Hansen en Kokkola. “Por eso también nos da miedo decir que estamos descontentos con algo, porque sabemos que nos va mucho mejor que a otras personas”, sobre todo en comparación con quienes viven en países no nórdicos, explica.
Frank Martela, investigador de psicología de la Universidad de Aalto, se mostró de acuerdo con la valoración de Paasimaki. “El hecho de que Finlandia haya sido ‘el país más feliz del mundo’ durante seis años seguidos podría empezar a ejercer presión sobre la gente”, escribió en un correo electrónico. “Si los finlandeses somos todos tan felices, ¿por qué yo no lo soy?”.
Y continúa: “En ese sentido, dejar de ser el segundo país más feliz podría ser bueno para la felicidad de Finlandia a largo plazo”.
El estilo de vida finlandés se resume en el termino “sisu” que, según se dice, es un rasgo que forma parte del carácter nacional. La palabra podría traducirse como “firme determinación ante las dificultades”, como los largos inviernos del país: incluso en la adversidad, un finlandés debe perseverar sin quejarse.
“En la antigüedad, cuando no era tan fácil sobrevivir al invierno, la gente tenía que luchar, y eso se ha ido transmitiendo de generación en generación”, aclaró Matías From, de 18 años, un compañero de clase de Paasimaki. “Nuestros padres eran así. Nuestros abuelos eran así. Eran duros y no se preocupaban por todo. Simplemente vivían la vida”.
La empresaria que extraña la alegría de su tierra
Julia Wilson-Hangasmaa, una mujer de 59 años que dirige su propia agencia de contratación y consultoría, distingue entre la satisfacción de los finlandeses y la alegría exuberante de la gente de Zimbabue, su país natal.Credit…Jake Michaels para The New York Times
Desde que emigró de Zimbabue en 1992, Julia Wilson-Hangasmaa, de 59 años, ha llegado a apreciar la libertad que ofrece Finlandia para que la gente persiga sus sueños sin preocuparse de cubrir sus necesidades básicas. Profesora jubilada, ahora dirige su propia agencia de contratación y consultoría en Vaaksy, un pueblo al noreste de Helsinki.
No obstante, también ha observado el aumento del sentimiento antiinmigración, exacerbado por la crisis migratoria de 2015, y le preocupa la sustentabilidad de la alta calidad de vida en Finlandia. “Si tenemos actitudes del tipo ‘Finlandia es para los finlandeses’, ¿quién cuidará de nosotros cuando seamos ancianos?”, dijo, refiriéndose a un eslogan común de la derecha. “¿Quién manejará el camión que lleva la comida al supermercado para que puedas ir a hacer compras?”.
Cuando regresa a su país natal, le impresiona la “buena energía” que no proviene de la satisfacción del “sisu”, sino de la alegría exuberante.
“Cuando visito Zimbabue me doy cuenta de que lo que más extraño son las sonrisas”, dice. Y luego agrega: “Esa gente no tiene mucho, comparado con los estándares occidentales, pero es rica de espíritu”.
El granjero y su hija violonchelista
Tuomo Puutio, agricultor jubilado de 74 años, y su hija Marjukka, directora de orquesta de 47 años. En Finlandia, “tienes la oportunidad de tocar el violonchelo, aunque seas la hija de un granjero”, dice Marjukka Puutio. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Tuomo Puutio, de 74 años, empezó a trabajar a los 15 y durante décadas mantuvo a su familia como ganadero y lechero. Gracias al sistema escolar finlandés, que incluye educación musical para todos los niños, su hija Marjukka Puutio, de 47 años, pudo perseguir su sueño de una carrera musical más allá de su pueblo. “Tienes la oportunidad de ser violonchelista, aunque seas la hija de un granjero”, dijo.
La música es una fuente de bienestar para muchos finlandeses, muchos de los cuales cantan en coros, aprenden instrumentos o asisten con frecuencia a conciertos, sobre todo durante los largos y oscuros inviernos del país. No obstante, a Marjukka Puutio le preocupa que estas oportunidades no estén al alcance de las generaciones futuras: Finlandia celebrará elecciones parlamentarias el domingo, y el Partido Finlandés de extrema derecha, que obtuvo el segundo mayor número de escaños en 2019, ha prometido recortar el financiamiento de las artes si consigue una coalición mayoritaria este año.
“La música, que me apasiona, crea una mentalidad en la que puedes enfrentarte a tus sentimientos y miedos internos”, aseguró Marjukka Puutio, que ahora dirige una orquesta. “Toca partes de nuestra alma a las que de otro modo no podríamos llegar. Y, si nos arrebatan estas experiencias, eso tendrá un efecto a largo plazo en la vida de las personas”.
La atleta retirada y la terapeuta
Helina Marjamaa, a la derecha, representó a Finlandia en los Juegos Olímpicos de 1980 y 1984, en su casa de Kokkola con su hija Mimmi. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Muchos de los encuestados citaron la abundancia de naturaleza como un factor crucial de la felicidad finlandesa: casi el 75 por ciento del país está cubierto de bosques y están abiertos para todo el mundo, gracias a una ley conocida como “jokamiehen oikeudet”, o “derecho de todos”, que da derecho a vagar libremente por cualquier zona natural, en terrenos públicos o privados.
“Disfruto de la paz y el movimiento en la naturaleza”, comentó Helina Marjamaa, de 66 años, atleta retirada que representó a su país en los Juegos Olímpicos de 1980 y 1984. “Ahí es donde recobro fuerzas. Los pájaros cantan, la nieve se derrite y la naturaleza cobra vida. Es increíblemente hermoso”.
La hija de Helina, Mimmi, de 36 años, es profesora de danza y terapeuta sexual titulada. Dice que, como miembro de la comunidad LGBTQ, se siente animada al ver la franqueza de los jóvenes de la próxima generación. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Su hija Mimmi, profesora de danza y terapeuta sexual titulada, se comprometió hace poco con su novia. Mimmi, de 36 años, dice que le anima la apertura y la comprensión más profunda del género y la sexualidad que ve en la próxima generación.
“Muchos adolescentes ya se muestran tal como son”, dijo. Como adultos, “tenemos que fomentarlo”.
El violinista que teme por el cambio climático
El compositor Tuomas Rounakari se inspira en su entorno y le preocupa cómo afectarán al país las políticas contra el cambio climático. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Los tesoros naturales de Finlandia, un tercio de los cuales se encuentran por encima del Círculo Polar Ártico, son especialmente vulnerables a los efectos de la crisis climática. Al igual que Marjukka Puutio, Tuomas Rounakari, de 46 años, un compositor más conocido en Finlandia como antiguo miembro de la banda de folk metal Korpiklaani, está preocupado por la creciente popularidad de grupos como el Partido Finlandés y las políticas contra el combate al cambio climático que defienden.
“Me preocupa el nivel de ignorancia que tenemos hacia nuestro propio medioambiente”, afirmó, citando las especies en peligro de extinción y el cambio climático. La amenaza, dijo, “aún no parece cambiar el pensamiento político”.
El padre del bádminton y sus hijos
El bádminton le ha enseñado a Niklas Hukari, de 13 años, que la perseverancia puede traer satisfacción. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Las razones para sentir optimismo pueden ser personales. Para la familia Hukari, esa razón es el bádminton.
Unas instalaciones deportivas en la comunidad rural de Toholampi han permitido a Henna, de 16 años, y a Niklas, de 13, competir a nivel europeo, lo que les ha expuesto a nuevos lugares y jugadores de todo el continente. El juego ha proporcionado a los adolescentes un pasatiempo satisfactorio en una zona remota y sus padres, Lasse y Marika Hukari, son optimistas sobre el futuro de sus hijos.
Lasse Hukari, de 49 años, espera que, con el tiempo, los niños lleguen a comprender plenamente las oportunidades que les ha brindado el bádminton. “Ahora quizá no entiendan lo que tienen pero, cuando lleguen a mi edad, sé que lo entenderán”, afirmó.
La matriarca y su nieta
Eeva Valtonen con su nieta Ruut Eerikainen. A Eerikainen le sorprendió que Finlandia fuera el país más feliz. “Podemos ser bastante sombríos”, dijo. Credit…Jake Michaels para The New York Times
Nacida 17 años después de que Finlandia se independizó de Rusia, Eeva Valtonen ha visto cómo su patria pasaba de la devastación de la Segunda Guerra Mundial a años de reconstrucción hasta convertirse en un país ejemplar para el mundo.
“Mi madre solía decir: ‘Recuerda que la bendición de la vida está en el trabajo, y cada trabajo que hagas, hazlo bien’”, relató Valtonen, de 88 años. “Creo que el pueblo finlandés cumple con eso. Todos hacían todo juntos y se ayudaban mutuamente”.
Su nieta Ruut Eerikainen, de 29 años, se sorprendió al ver que Finlandia figura como el lugar más feliz de la Tierra. “Para ser sincera, los finlandeses no parecen tan felices”, opinó. “Afuera está muy oscuro, y podemos ser bastante sombríos”.
Quizá no es que los finlandeses sean mucho más felices que los demás. Quizá sea que sus expectativas de satisfacción son más razonables y, si no se cumplen, perseveran en el espíritu de sisu. “No nos quejamos”, concluyó Eerikainen. “Simplemente lo hacemos”.