FERIA DEL LIBRO

Vigorosa, la Feria del Libro se despidió hasta el año próximo

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La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró su 47° edición con un nuevo éxito de visitantes y niveles de venta satisfactorios para el mercado editorial, según pudo corroborar Economis en una recorrida final por el predio ferial de Palermo “La Rural”. Sin alcanzar los números récord del año pasado, el primero luego de dos años de pandemia en los que no se realizó el evento, el 2023 ratificó el amor por los libros de los lectores y la fascinación que genera la Feria porteña en todos los amantes de la literatura. En términos de visitantes, este año ingresaron 1.245.000 personas, apenas 80.000 entradas menos que en la edición del 2022. De esta forma, la presente edición se convirtió en la segunda de mayor concurrencia de la historia para mostrar todo su vigor como espacio de la cultura argentina.

Sebastián Dávalos, de la editorial Dunken, la más importante en el rubro de libros autofinanciados por los autores, explicó que “el año pasado fue récord de público por la pandemia y la gente necesitaba salir. Este año todo está más normalizado, pero hay muy buen nivel de público que nos visita”. 

En el mismo sentido, Romina Páez, encargada del stand de VR Editoras, especializados en literatura para jóvenes, reconoció que “este año no fue igual al año pasado, que fue excepcional a todo. Empezó tranquila y fue aumentando bastante. No se puede comparar, pero estamos bien. La gente empezó a cobrar, porque arrancamos a fin de mes y ahora está siendo muy productivo”. 

Por último, Mauricio Chiófalo, del Instituto de Publicaciones Navales, compartió la opinión de sus colegas: “El año pasado fue muy bueno. Este año lo estamos viendo, pero es positivo. La gente está ávida por el tema Malvinas”, explicó sobre uno de los temas transversales de la feria, presente en muchos stands y con mucho público interesado en la materia.

Jóvenes lectores

Uno de los aspectos salientes de la Feria fue la numerosa presencia de jóvenes paseando por los pasillos, comprando libros y buscando algún famoso para sacarse una selfie. La idea de que las pantallas irían a sustituir al libro en la cultura, en especial entre los jóvenes parece haber quedado reducida al nivel de mito.

Teresita Valdettaro, del sello Mandioca, especializado en manuales escolares y literatura infanto-juvenil, reconoció que “las novedades que sacamos son para jóvenes. Siempre el grueso de nuestro público es docente de primaria, pero las novelas para adolescentes o que tocan las temáticas de ellos cada vez tienen más peso. Lo mismo con las sagas, porque los lectores se encariñan con los personajes. El público lector se extendió en edades”.

Para Páez “los chicos siempre quieren más” y en el caso de VR lo lograron con un “selfie point” en el que siempre hubo largas colas de jóvenes esperando su turno para articular con una inteligencia artificial “en donde los chicos se sacan “una selfie y se transforman en un participante más de la historieta de Heartstopper”. Las historietas que dieron origen a la exitosa serie de Netflix “les encantan a los chicos, son muy fanáticos de la serie y del libro”, explica Romina frente a la larga fila de adolescentes.

Pese a la distancia temática entre una serie exitosa de Netflix y la guerra de Malvinas, la realidad de la Feria es que ambos temas concitan la atención juvenil. Así lo explica Chiófalo, quien asevera que “el tema Malvinas interesa mucho en el público joven. Vienen los padres o las madres y nos piden libros para los chicos de 13, 14 años, que quieren información sobre Malvinas. Para más pequeños lamentablemente no tenemos algo más didáctico, pero sí te puedo decir que Malvinas ya es una cuestión generacional”.

Otro de los temas centrales que concitó la atención de jóvenes y niños fue la Scaloneta campeona del mundo y la Messimanía. Fueron muchas las editoriales que publicaron algún material vinculado al mundial y ello se notaba en la presencia de los más jóvenes cuando aparecía algo sobre el Dibu Martínez, Julián Álvarez y demás héroes de Qatar. El stand especializado Libro Fútbol atrajo la atención con una imagen de Messi a tamaño natural, ante la cual se generaban largas colas de chicos y chicas que querían sacarse la foto junto al ídolo, por más que sea un ídolo en cartón.

Visitas ilustres 

Como todos los años, en el pabellón amarillo se reunieron los países y ciudades que suelen dar el presente en la mayor fiesta de la literatura hispana. Brasil, Cuba, Ucrania, Chile, Uruguay son algunos de los países que tienen sus stands todos los años. También está el vecino Paraguay, con una muy interesante propuesta, cercana en términos culturales a nuestra propia cultura misionera. Francys Martínez, encargada del stand del Paraguay, explicó que “se acercan muchos docentes de toda la Argentina, especialmente en las jornadas profesionales. Se vende muchísimo sobre la historia del Paraguay y, en especial, sobre la guerra de la Triple Alianza. Existe una gran curiosidad sobre la guerra”, comentó. 

Este año el mayor éxito fue la traducción de Mafalda en guaraní, algo que se repitió con otros clásicos, como el Martín Fierro. Martínez describió que “las ventas son un poquito menos que otros años, pero está bien. Son libros caros, por los costos de traslado y la baja cotización del peso”.

Por su parte, Santiago de Chile fue la ciudad invitada de honor. Economis dialogó con Andrea Gutiérrez, subsecretaria de las Culturas y las Artes del gobierno de Chile, quien explicó que “la propuesta que se trabajó de Santiago como ciudad invitada fue un trabajo conjunto con el gobierno regional del Gobernador Claudio Orrego, el ministerio de relaciones exteriores, con la Fundación imagen de Chile y nuestro ministerio que buscaba expresar la riqueza tanto cultural como geográfica que tiene Santiago como ciudad. Su historia, su trayectoria, su crecimiento, su población, como se han mixturado las culturas de los habitantes que han estado en la ciudad, desde los pueblos originarios hasta el mestizaje y la inmigración. Toda esa diversidad está presente en la literatura y esa es una de las pulsiones más importantes que se dieron en distintos ejes que se dieron para dar ese relato tan rico y tan diverso de Santiago”.

La capital chilena trajo una delegación de un centenar de personas y estableció un espacio muy novedoso y fuera de lo tradicional en la Feria. La subsecretaria comentó que “hicimos un trabajo con los arquitectos que habían estado en la bienal de Venecia, para que generaran una estructura abierta, que quisiera incentivar su uso como un espacio abierto, como si fuera una plaza, como cuando uno se tiende en el pasto en un parque. En ese contexto nos parece que cumple absolutamente las expectativas”.

Por último, la funcionaria chilena remarcó el “tremendo honor” que significa la invitación a Santiago, por un lado, porque “es un reconocimiento para nuestra literatura” y, por otro lado, porque se da en el “marco de la conmemoración de los 40 años de democracia en Argentina y de los 50 años del golpe de Estado en Chile, hechos doloroso que nos hermanan. Se trata de renovar el compromiso con la democracia en nuestros pueblos”. 

Entre la crisis o más allá de ella

Durante toda la Feria el tema central de los editores y libreros fue el del papel, cuyo monopolio hoy lo tienen dos empresas, que imponen precios y cantidades del producto en forma muy discrecional. Valdettaro reconoció que “el tema del papel es uno de los más difíciles, en el costo de los libros la incidencia del papel pasó del 20 al 70%, a groso modo. Es una preocupación, el faltante de papel, de cartulina para tapas. Costos en los que antes no reparabas ahora se volvieron a discutir. Incluso hubo series que ya teníamos para publicar y no pudimos hacerlas porque no había papel para todo. O Adaptar el formato de las colecciones al papel que se pueda conseguir. Antes el papel no era un tema y ahora sí”. Dávalos, de Dunken, aseguró que “con el tema del papel se nos complica por el faltante, pero seguimos produciendo y tenemos muchos autores nuevos”. 

Más allá de estas dificultades y de la crisis económica, la Feria evidencia el vigor del sector y la pasión por los libros. Como en el caso de Edgardo Kawior, escritor y creador del sello Pontevedra, que surgió durante la pandemia y que ya tiene 6 libros editados. Kawior arranca diciendo que “el sello Pontevedra apunta a vender libros. Primero uno quiere escribir como escritor, después quiere ser leído y después uno arma un espacio que puede ser un paraguas para otro. Nació como un deseo para publicar mi novela, que fue creciendo como espacio para otros escritores y escritoras y en este momento es un proyecto en el cual trabajo como editor y emprendedor para conseguir los fondos necesarios como para publicar libros que le modifiquen algo a alguien. Que no sean libros que salen por estudios de marketing o modas, sino porque hay personas que tienen cosas para decir”.

Al igual que otras tantas editoriales pequeñas, para las que llegar a la Feria puede ser una utopía, los espacios colectivos y/o institucionales son un buen espacio para visibilizarse en la maraña de publicaciones. En el caso de Pontevedra, es una de las 35 editoriales que utilizaron el espacio colectivo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que ocupó un amplio stand en el pabellón amarillo, en donde instaló los estudios de la radio Municipal y un anfiteatro para presentación y charlas.

Kawior destaca la oportunidad y la particularidad del stand de CABA, que “tiene un espacio abierto en el que las cosas suceden, no como en las salas de la feria que son cerradas y la gente tiene que entrar para ver qué hay”.La 47° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires llegó a su fin a todo ritmo, con gran concurrencia de público y buenas ventas para el sector. Quizás la imagen de estos días de Feria no sea la realidad del sector editorial, cuya crisis lleva años y los problemas endémicos están lejos de resolverse. Lo que sí refleja es la fortaleza del libro como expresión cultural y el amor de los lectores por la literatura. Un amor que no reconoce edades ni temáticas y que se replica, en cada mes de abril y mayo, en la procesión de fieles que acuden a La Rural por una nueva novela, un buen cuento o una historia inolvidable para leer y disfrutar.

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Letras misioneras rumbo a la Feria del Libro, en Buenos Aires

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Con un abrazo de despedida del ministro Joselo Schuap, partió rumbo a la Ciudad de Buenos Aires el contingente de escritoras y escritores que presentarán sus obras en el “Día de Misiones”, que tendrá lugar mañana jueves -a las 17 hs.- en la sala Ernesto Sábado, en la Feria Internacional del Libro, que se desarrolla en el predio de La Rural hasta el lunes 15, inclusive.

Con la mira puesta en el “Día de Misiones” en la Feria Internacional del Libro, el contingente de autores y autoras de nuestra provincia partió rumbo a la Ciudad de Buenos Aires, donde mañana a las 17 hs. tendrán su espacio exclusivo en la sala Ernesto Sábado, en el predio de La Rural. El traslado se realizó gracias, una vez más, al apoyo de la empresa Crucero del Norte, que brindó una de sus unidades de “Servicios Especiales”, para llevar y traer a los autores seleccionados que decidieron viajar con la delegación oficial.

El contingente misionero fue seleccionado por un Comité de Lectura “no un jurado, ya que buscamos llevar a la feria una selección equilibrada de las letras misioneras, haciendo justicia a los estilos y temáticas presentados”, aclaró Laura Lagable, subsecretaria de Fomento y Regiones Capitales. “La selección fue realizada teniendo en cuenta criterios de oportunidad del tema abordado, excelencia literaria y siempre procurando presentar variedad en los estilos presentados.

Los autores misioneros y sus respectivas obras que nos representarán en el importante evento literario son: María Alejandra Schmitz / “Interpretación y Presentación del patrimonio arqueológico al aire libre”; María Tresols / “El Club de las Señoras Desinformadas”; Damián Pereyra / “Cementerio de Almas II – Los Secretos de Edgar”; Esteban Cárdenas / “Dibujos Urgentes”; Hugo César Skupieñ / “Refugio”; Orlando Javier Chamorro / “El clan del fuego” – “El clan del fuego”; Pablo Lucero / “Oberá – Arquitectura, paisaje y contexto Histórico”; Rodolfo Roque Fessler / “La Escuela de los Amantes”; Renata Otto / “Tras el sueño Dorado 2”; Santiago Morales / “Los voladores”.

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El Día de Misiones en la Feria del Libro ya tiene sus protagonistas

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Luego de varias semanas de intercambio de libros e ideas, el Comité de Lectura determinado por el Ministerio de Cultura, a través de la Subsecretaría de Fomento y Regiones Culturales, pudo llegar a un acuerdo para definir a los diez autores que presentarán su libro en la Feria Internacional “Del Autor al Lector”, el jueves 11 de mayo.

Diez escritores de la provincia fueron seleccionados para presentar su libro en el Día de Misiones, de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La selección -sin orden de mérito- fue realizada por un Comité de Lectura. Se trata de:

“Los Voladores”, novela de Santiago Morales
“Oberá – Arquitectura, paisaje y contexto Histórico”, investigación de Pablo Lucero
“Dibujos Urgentes”, de Esteban Cárdenas
“El Club de las Señoras Desinformadas”, cuentos y poemas de María Tresolds
“Interpretación y Presentación del patrimonio arqueológico al aire libre”, ensayo de María Alejandra Schmitz
“Tras el sueño Dorado 2”, novela de Renata Otto
“Cementerio de Almas II – Los Secretos de Edgar”, novela de Damián Pereira
“Refugio”, relatos y poesías de Hugo Skupieñ
“El Clan del Fuego”, cuentos de Orlando Chamorro
“La Escuela de los Amantes”, cuentos y relatos de Rodolfo Roque Fessler

Criterios de selección
“Este año recibimos más de 40 títulos (pedimos exclusivamente que fueran editados en el 2022), en un amplio espectro de temáticas y estilos: novela, cuento, poesía, ensayo, literatura infantil e investigación histórica”, explicó Laura Lagable, subsecretaria a cargo de la organización del Día de Misiones.


El Comité de Lectura estuvo integrado por representantes de distintos sectores dedicados a la literatura: Osvaldo Mazal, escritor y profesor de Teoría Literaria en la UNaM; Belén Silva autora y actual presidente de SADE Misiones; Ivana Roth, licenciada en Comunicación, en representación del Ministerio de Cultura de la Provincia; Lucía Pérez Campos, poeta y creadora de “Poesía de Miércoles”; Liliana Nery profesora de Letras y especialista en Literatura Infantil y Juvenil Siglo XXI y Carla Andruskevicz, doctora en Ciencias Humanas y Sociales, integrante del equipo de investigaciones sobre “Literatura y Autores Territoriales” del Laboratorio de Semiótica.


“Se trata de un comité de lectura, no de un jurado, ya que buscamos llevar a la feria una selección equilibrada de las letras misioneras, haciendo justicia a los estilos y temáticas presentados”, aclaró Lagable. La selección fue realizada teniendo en cuenta criterios de: oportunidad del tema abordado, excelencia literaria y dar cuenta de la variedad en los estilos presentados.

Jueves 11 de mayo, Día de Misiones
La Feria Internacional del Libro “Del autor al lector” ya se inició en el predio de “La Rural”, y se extiende hasta el 15 de mayo de 2023. El día previsto para que Misiones presente a sus autores es el jueves 11 de mayo a las 17 horas.
En la semana se definirá un día para poder hacer la presentación en Posadas, como anticipo de la de Buenos Aires, donde el tiempo debe ser cuidadosamente cronometrado. La gestión de esta jornada tan especial para las letras misioneras está coordinada por el Ministerio de Cultura de la Provincia.

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En medio de la crisis la Feria renueva su amor por los libros

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Este martes comienzan las Jornadas Profesionales en el marco de la 47° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que vivirá su edición 2023 surcada por los problemas de la economía argentina, que afectan de lleno en la operatoria del mercado editorial. La apertura formal de la mayor reunión del libro de Hispanoamérica será el próximo jueves, a las 18.30, con un discurso inaugural a cargo del escritor Martín Kohan. Ese mismo día, pero a partir de las 14, se abrirán las puertas al público en general, el que podrá visitar el predio hasta el 15 de mayo inclusive.

La Feria porteña viene de un 2022 histórico, con récord de público y excelentes niveles de venta, fruto de una economía más estable un año atrás y de dos temporadas en que la cita se había cancelado por efecto de la pandemia de Covid. Este año las expectativas son moderadas, más que nada por la inflación, el aumento del dólar y el gravísimo problema del papel que impactan negativamente en todo el ámbito editorial. Como siempre, las mayores esperanzas están puestas en la lealtad y el amor de los lectores por los libros, algo que el tiempo ha demostrado que ni las crisis ni las nuevas formas de lectura pudieron horadar.

Por segundo año consecutivo, Economis estará presente en la Feria para conocer la realidad del mercado editorial, los temas principales de atención de los lectores y la presencia de Misiones en la gran fiesta del libro.

Juan Pampín, de la editorial Corregidor y vicepresidente de la Cámara Argentina del Libro, reconoce que “la feria 2022 fue realmente excepcional, la gente tenía muchas ganas de ir a ver las novedades que todos estábamos produciendo luego de los años de pandemia, y sobre todo de volver a encontrarse, usando los libros como excusa. Como siempre, corremos con la ventaja de saber que los y las visitantes que van a la FELBA van con ganas de leer y siempre le resulta atractiva, aunque esta vez las expectativas son más moderadas, ya que la feria no es una isla”.

Algo parecido opina Guido Cervetti, jefe de Ventas de la distribuidora regional Big Sur, quién asevera tener “las mejores expectativas, como siempre. Es una feria rara por toda la crisis, pero el libro sigue siendo competitivo frente a otros consumos, como la ropa o la comida. La expectativa más grande es la de encontrarnos con los lectores, es el momento en que nosotros, los que trabajamos adentro del mercado, nos encontramos cara a cara con los lectores”.

Por su parte, Fernando Fagnani, editor de Edhasa y Vicepresidente de Riverside Agency, explica que “no esperamos una gran Feria. Si fuera parecida a la de 2019, que tampoco fue una gran feria, estaríamos más que satisfechos. Esto sería lo normal. El mercado está en la misma línea, con algunas señales de agotamiento. Y si bien la Feria es un microclima, que no siempre replica lo que sucede en las librerías, nos parece que este será similar. En todo caso, es casi imposible repetir los números del 2022, que fue la primera después de la pandemia y, por ende, fue un evento de carácter extraordinario”.

Por último, Gabriela Halac, del sello cordobés Documenta, presente en el stand de la distribuidora “Todo libro es político” y en “Un cuarto impropio”, junto a “una red de editoriales que se piensan desde los márgenes geográficos, identitarios y económicos”. La editora explica que “ambos espacios son muy importantes para Documenta y para todos las editoriales involucradas porque el colectivo no solo es colectivo para poder sustentar la presencia en una feria como la de Buenos Aires, sino también que nos permite reunirnos en torno al fuego de la discusión en un momento en donde el avance de los fascismos en Argentina y en el mundo nos pone en alerta sobre la libertad de expresión, sobre la necesidad de hacer aportes en el campo del pensamiento para salir de esta encerrona”.

El programa de la Feria apunta a celebrar el centenario del primer libro de poemas publicado por Jorge Luis Borges, “Fervor de Buenos Aires”, editado en 1923. Además, habrá varias actividades por los 40 años de democracia, que se cumplirán el próximo 10 de diciembre. Entre los invitados internacionales se destacan los españoles Arturo Pérez-Reverte, Fernando Aramburu, Irene Vallejo y Santiago Posteguillo, el peruano Jaime Bayly y el bengalí Razu Alauddin. Este año la ciudad invitada será Santiago de Chile, que traerá, entre otros, a Raúl Zurita y que tendrá, en memoria de la premio Nobel de literatura, Gabriela Mistral, una extensa maratón de lectura proyectada para el 8 de mayo.

Por su parte, Misiones volverá a decir presente en la Feria, con un stand propio en el sector de las provincias, en el pabellón Ocre. Este año la propuesta será encabezada por el Parque del Conocimiento con el Comandante General Andrés Guacurarí y Artigas como tema principal del espacio. El día de Misiones será el 11 de mayo, momento en el que se presentarán los 10 autores del año 2022 que resulten seleccionados por el comité de especialistas del Ministerio de Cultura de la provincia. La “selección misionera de las letras” se anunciará la semana próxima.

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Las ferias del libro a lo largo del país y la falta el papel tomaron la escena editorial en 2022

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(Por Emilia Racciatti) El desabastecimiento y el encarecimiento del papel como insumo central de la industria editorial concentró este año los reclamos de un sector que salió de la pandemia muy golpeado pero con estrategias que se fortalecieron en 2022, como fueron las ferias del libro, eventos que dejaron de ser ocasionales y de concentrarse en los centros urbanos para fortalecerse localmente y multiplicarse a lo largo del año, y con la llegada de nuevos sellos que apostaron a la comunidad lectora argentina para diversificar el mapa de propuestas culturales.

Según números de la Cámara Argentina del Libro (CAL), en términos de cantidad de títulos y ejemplares, el nivel de producción comercial estaría alcanzando valores similares a los de la prepandemia, es decir, a 2019, ya que se registraron 6.500 nuevos títulos y 10 millones de ejemplares en la primera tirada.

Sin embargo, la mayor preocupación de editores y editoras es la falta de papel pero también el precio de este insumo que viene subiendo desde 2021 muy por encima de la inflación y este año la duplicó. Por ejemplo, citan que en 2022, el papel ilustración -utilizado para las tapas de todos los libros y los interiores de los infantiles- tuvo un incremento interanual de cerca de 250%.

Además, el papel para interiores de la mayoría de los libros tiene aumentos superiores al 100% en los mismos meses y el papel obra nacional se exporta a 1 dólar y se vende en el país a 2,5 dólares; mientras que los papeles ilustración importados se compran en promedio a 1,60 dólares y se venden en dólares al tipo de cambio del día desde 5 a 7 dólares.

Este panorama motorizó en noviembre el primer Congreso Nacional de Libreras/os y Editoras/es en la Ciudad de Resistencia, Chaco, en el que difundieron un comunicado titulado “Sin papel no hay libros y sin libros, no hay librerías” en el que reclamaron y debatieron sobre este tema con funcionarios provinciales y nacionales.

¿Por qué esta falta y encarecimiento del papel complejiza la dinámica del sector? Porque convierte a la materia prima de un libro físico en más costosa que el trabajo de los autores, editores, correctores, diseñadores, traductores, ya que supera ese valor en un 50%, cuando solía ser un 30, 35% del costo de producción.

La CAL explica que “este escenario inédito provoca que toda la cadena de valor resigne utilidades en favor de los grandes grupos concentrados que producen papel en el país y algunos pocos importadores de papel ilustración importado” y es en esa instancia en la que se producen faltantes continuos de papel lo que no permite planificar la producción, ni mantener activos los fondos una vez que las tiradas iniciales se agotan y complejizan el trabajo de las pequeñas empresas que tienen más problemas en acceder a este insumo.

Otro punto que marca el pulso de las conversaciones del sector es la venta a través de plataformas, en especial Mercado Libre, que concentra la comercialización online del libro papel y genera inquietudes por las condiciones, prácticas abusivas y la piratería que se da en la plataforma, identifican editores y libreros nucleados en la CAL.

¿Cuál es esa preocupación? Que se estaría propiciando la violación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera o Ley de precio uniforme de venta al público, ya que incurren en la venta por catálogo que consiste en que, frente a una búsqueda realizada por un posible comprador, se muestra una sola publicación por producto induciendo a la competencia constante entre los vendedores del mismo producto para que bajen el precio y sea la primera opción que ven los compradores.

“Si bien se indica que el ganador será quien ofrezca la mejor experiencia y condiciones de venta, el precio más bajo es una variable fundamental a los efectos del algoritmo y de establecer a un vendedor como destacado”, señalan desde la CAL.

El requerimiento de la baja de precios en relación a la venta de libros incentiva el incumplimiento y puede conllevar a la violación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera, además de incentivar la venta de la edición pirata que ya se publica con un menor precio, marcan como puntos a revisar de cara a 2023.

Estas preocupaciones atravesaron el panorama editorial en un año en el que, a su vez, la situación epidemiológica dio paso a la presencialidad de ferias, charlas y presentaciones, actividades que dinamizan la circulación y venta de ejemplares. La clásica e imponente Feria Internacional del Libro de Buenos Aires marcó un hito con su regreso y despliegue en el predio de La Rural y, según los organizadores, una concurrencia histórica que alcanzó a 1.324.500 asistentes pero ese número histórico tuvo su eco en múltiples ferias que se replicaron a lo largo y ancho del país.

Al hito de la presencialidad se le sumó el impacto que tuvo el discurso inaugural de Guillermo Saccomanno, donde se refirió al tema que ocupa la agenda del sector: “A la escasez de papel, producto de la pandemia y el aumento en los costos de energía en el mundo, se le suman en nuestro país los problemas habituales: la industria del papel es oligopólica, el papel se cotiza en dólares, y aun cotizando en dólares, tiene inflación y ningún tipo de regulación desde el Estado. En consecuencia, para las editoriales pequeñas y medianas se torna muy difícil planificar la edición e impresión de libros”, dijo.

Pero además del regreso de la tradicional Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, hubo otros eventos eventos que ya son un clásico como la Feria de Editores, la Feria del Libro Feminista o la del Libro Antiguo que tuvieron sus ediciones este año pero lo que se produjo este 2022 es la consolidación de las ferias como espacios de encuentros entre los hacedores de libros y los lectores, algo que ya había aparecido en 2021 cuando eran una oportunidad para la exposición y venta de libros al aire libre.

En ese marco, está la Feria Internacional del Libro de Rosario que congregó a 360.000 asistentes, la de Malvinas Argentinas por la que pasaron más de 200.000 personas o la de Santiago del Estero donde se reunieron más de 100.000 lectores y lectoras.

De esta manera las ferias se descentralizaron y fueron un formato local que se replicó también en Mendoza, Jujuy, Corrientes, y en municipios de la provincia de Buenos Aires como Merlo, La Plata, San Martín y Berazategui, algunas recuperaron sus formatos pasadas las restricciones por la pandemia como la de Jujuy, otras tuvieron sus primeras ediciones inaugurando una serie que busca quedar establecida como cita entre autores y lectores como la del partido de San Martín.

Si las ferias del libro motorizaron la escena editorial argentina, en 2022 se consolidaron sellos que nacieron en 2021 como Vinilo, que apostó a una colección de libros pequeños que acercan la lectura a la experiencia breve pero intensa de escuchar y tararear una canción; Selva Canela, que buscó acercar a los lectores obras de países que no suelen estar entre los más difundidos en Argentina como Uganda o Australia; o Cielo de Pecas, que reforzó su idea de producir libros que, hechos con vehemencia, sean perdurables y singulares; entrañables y originales, eternos y luminosos.

En 2022 no proliferaron los nuevos sellos pero hubo propuestas literarias que asomaron con impulso e iniciativa en un panorama complicado por la falta y el encarecimiento del papel: Diotima Ediciones, con el objetivo de publicar traducciones y ensayos de poesía, así como narrativa de autores contemporáneos, éditos o inéditos; y otra editorial como Híbrida, un proyecto de Sergio Criscolo, que, en declaraciones a Télam lo caracterizaba como “ser híbridos es sostener la libertad de editar lo que se nos cante sin preguntarnos dónde se encasilla ese texto y de jugar a la hora proponerle a gente que escriba textos para nuestro catálogo”.

Pero en términos de novedades proliferaron en el mundo editorial los desembarcos de sellos extranjeros como Gong Editorial, que desde España busca “recuperar los tesoros que están a la vista de todos y nadie ve” y encontrar “primeros autores”; o Club Editor, un tradicional proyecto catalán que llegó a la Argentina con impresiones locales, por ejemplo, y con eso trabaja precios de imprenta y transporte muchísimo más baratos que los europeos, pero también “es una manera de hacer que produce y reparte la riqueza en el lugar donde se consume”, explicaba Alejandro Dardik a esta agencia.

También Criatura, un proyecto editorial uruguayo que tiene un catálogo diverso, con un 30% de su producción dirigida a jóvenes y niños y un primer libro en nuestro país como “La mujer desnuda”, el primero de la mítica autora uruguaya Armonía Somers, que paradójicamente había circulado más en Argentina que en Uruguay.

Además España se anotó otro desembarco: la colección Intervenciones del sello Trampa que llegó a las librerías locales con este conjunto de textos de ensayo y creación dirigida por Nora Catelli y Edgardo Dobry. La apuesta es por libros que fueron publicados originalmente por editoriales independientes y que, ahora, son inhallables.

De esta manera, con nuevos catálogos, otros más establecidos y la llegada de títulos que vienen de la mano de apuestas extranjeras crece la bibliodiversidad que caracteriza a la escena editorial argentina pese a la crisis con su insumo principal y la salida de un panorama afectado por la pandemia y la guerra a nivel internacional.

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