Finanzas Públicas

Economía avanzó con un canje de LELINK y estiró vencimientos hasta junio de 2026

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El Ministerio de Economía formalizó un canje de deuda pública que permitió postergar vencimientos concentrados a fines de enero de 2026, mediante la conversión de la Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento el 30 de enero de 2026 (LELINK D30E6) por nuevos instrumentos con vencimientos en febrero, abril y junio del mismo año.

La operación, oficializada a través de la Resolución Conjunta 4/2026 de las secretarías de Finanzas y de Hacienda, publicada en el Boletín Oficial del viernes 23 de enero, permitió reprogramar el 59,50% del valor nominal original en circulación de ese instrumento, de acuerdo con los resultados informados por la Secretaría de Finanzas tras la licitación realizada el jueves 22 de enero.

El canje se inscribe dentro de las facultades otorgadas por el artículo 45 de la Ley 27.798 de Presupuesto 2026 y apunta a ordenar el perfil de vencimientos en moneda vinculada al dólar, reduciendo tensiones financieras de corto plazo dentro del programa financiero del Tesoro.

Reprogramación de vencimientos y ampliación de emisiones autorizadas

La operación tuvo como objetivo central diferir los pagos de la LELINK D30E6, originalmente emitida mediante la Resolución Conjunta 51/2025, habilitando a sus tenedores a optar por uno o una combinación de los siguientes instrumentos:

  • LELINK D27F6, con vencimiento el 27 de febrero de 2026
  • LELINK D30A6, con vencimiento el 30 de abril de 2026
  • BONAD TZV26, con vencimiento el 30 de junio de 2026

Para viabilizar el canje, el Poder Ejecutivo autorizó la ampliación de la emisión de las letras dólar linked con vencimiento en febrero y abril por hasta USD 4.500 millones de valor nominal original cada una. En el caso del BONAD TZV26, se dispuso la afectación de un saldo emitido y no colocado por USD 4.094.357.417, junto con una ampliación adicional de hasta USD 410 millones.

Según establece la norma, estas emisiones se realizan bajo las normas de procedimiento de la Resolución Conjunta 9/2019, y en el marco del artículo 11 del Decreto 331/2022, modificado por el DNU 846/2024, que habilita suscripciones de instrumentos de deuda con títulos públicos independientemente de su moneda de denominación, quedando excluidas de las restricciones del artículo 65 de la Ley 24.156.

Resultados de la licitación y comportamiento de los inversores

De acuerdo con la información oficial, en la licitación del 22 de enero se recibieron 170 ofertas, logrando adjudicar un monto equivalente al 59,50% del VNO en circulación de la LELINK D30E6.

Los resultados por instrumento fueron los siguientes:

  • LELINK D27F6 (febrero 2026)
    • VNO ofertado: USD 2.816 millones
    • VNO adjudicado: USD 2.266 millones
    • Precio de corte: USD 995 por cada VNO USD 1.000
    • VNO rescatado de la LELINK D30E6: USD 2.456 millones
  • LELINK D30A6 (abril 2026)
    • VNO ofertado: USD 202 millones
    • VNO adjudicado: USD 179 millones
    • Precio de corte: USD 987,50
  • BONAD TZV26 (junio 2026)
    • VNO ofertado: USD 28 millones
    • VNO adjudicado: USD 22 millones
    • Precio de corte: USD 986

Todos los montos están expresados en millones de dólares de valor nominal original. La liquidación de las operaciones fue fijada para el martes 27 de enero de 2026 (T+3), mientras que la transferencia de los títulos elegibles debía realizarse antes de las 17 horas del lunes 26 de enero (T+2) a la cuenta de la Secretaría de Finanzas en la CRYL del BCRA.

Marco legal, condiciones técnicas y efectos financieros

La resolución detalla las fórmulas de conversión, los mecanismos de redondeo y las condiciones de penalización en caso de incumplimiento en la entrega de los títulos elegibles. En ese caso, la liquidación se efectúa mediante un débito en pesos, calculado sobre el valor del nuevo instrumento, con un factor de penalidad del 20% y el tipo de cambio de referencia del BCRA conforme a la Comunicación “A” 3500.

Desde el punto de vista financiero, la operación permite al Tesoro aliviar la carga de vencimientos inmediatos en instrumentos dólar linked, desplazándolos hacia meses posteriores del primer semestre de 2026, sin incrementar el stock total autorizado más allá de los límites presupuestarios vigentes.

El canje impacta directamente sobre inversores institucionales y tenedores de deuda pública en dólares vinculados al tipo de cambio, al tiempo que refuerza la estrategia oficial de administración activa de pasivos, en un contexto de estricta coordinación entre la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, que actúan conjuntamente como órgano responsable de la administración financiera del Estado nacional.

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Deuda: las provincias enfrentan vencimientos por USD 2.500 millones y crece la presión financiera en 2026

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Las provincias argentinas deberán afrontar durante 2026 vencimientos de deuda en moneda extranjera por casi USD 2.500 millones, un escenario que reabre la discusión con el Gobierno nacional por el respaldo financiero y enciende alertas sobre el impacto cambiario. El primer pago llegará la próxima semana, cuando Tierra del Fuego deba cancelar alrededor de USD 6 millones, en un calendario que concentra fuertes compromisos desde enero y se extiende a lo largo de todo el año.

Un calendario exigente y un ranking liderado por Buenos Aires

Según un relevamiento del sitio Politikon Chaco, el peso de los vencimientos se concentra en un grupo reducido de jurisdicciones. En el tope del ranking aparece la provincia de Buenos Aires, con compromisos por USD 784 millones, seguida por la Ciudad de Buenos Aires, que enfrenta USD 376 millones, aunque anticipó que refinanciará ese monto con el bono emitido a fines de 2025.

Completan los mayores vencimientos Santa Fe (USD 240 millones), Córdoba (USD 225 millones), Neuquén (USD 179 millones) y Chubut (USD 119 millones). En conjunto, estas provincias explican una porción significativa del total de USD 2.500 millones que deberán pagarse durante el año.

El cronograma comienza de manera inmediata. Además del pago inicial de Tierra del Fuego, enero acumula vencimientos por USD 107 millones, correspondientes a Chubut, Córdoba, Neuquén y la propia administración fueguina. En febrero, los compromisos sumarán otros USD 122,5 millones, con pagos a cargo de Córdoba y Neuquén, a los que se agregan Entre Ríos y Chaco.

Negociaciones con Nación y el impacto sobre el frente cambiario

Este escenario se desarrolla en paralelo a discusiones con el Gobierno nacional para que brinde algún tipo de respaldo frente a los vencimientos. En el Ejecutivo existe preocupación por el efecto que podría tener una demanda de dólares a gran escala por parte de las provincias, especialmente si los pagos se concentran en determinados meses.

En ese sentido, en el gobierno nacional advierten que la necesidad de divisas para cumplir con los compromisos externos podría generar presiones alcistas sobre el tipo de cambio, en un contexto de sensibilidad cambiaria y seguimiento estrecho del mercado.

La situación se tensó aún más luego de que La Rioja anticipara su declaración en default, una decisión que, según trascendió, cayó muy mal en el Gobierno nacional y endureció la postura frente a eventuales pedidos de asistencia.

Antecedentes recientes: emisiones en dólares y costos financieros

El peso de los vencimientos actuales se vincula con las colocaciones de deuda realizadas por las provincias en los últimos años. En junio pasado, Córdoba emitió USD 725 millones a una tasa del 9,75%, mientras que Santa Fe colocó USD 800 millones al 8,1%. Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires accedió a financiamiento por USD 600 millones con una tasa del 7,8%.

Estas emisiones permitieron en su momento cubrir necesidades financieras y refinanciar pasivos, pero ahora se traducen en un calendario exigente de pagos en moneda extranjera. El desafío para los gobernadores será administrar esos vencimientos en un contexto de negociación política con la Nación y con la mirada puesta en evitar impactos macroeconómicos no deseados.

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Con $9,6 billones en vencimientos, el Tesoro sale a renovar deuda y prueba la demanda por pesos

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El Tesoro Nacional enfrenta esta semana un desafío central para la estabilidad financiera: renovar vencimientos por $9,6 billones mediante una licitación que pone 11 títulos sobre la mesa y vuelve a medir la confianza del mercado en la deuda en pesos. En un contexto de liquidez ajustada, tasas exigentes y expectativas cruzadas sobre inflación y tipo de cambio, la operación se convierte en un termómetro clave para el arranque del calendario financiero del año.

Vencimientos concentrados y una licitación que marca el pulso del mercado

El calendario financiero de enero vuelve a tensionar la agenda del Tesoro. Esta semana deberá afrontar pagos por aproximadamente $9,6 billones, con el mercado atento a la capacidad oficial de sostener el roll over, administrar el costo financiero y evitar episodios de estrés en pesos.

Con ese objetivo, la Secretaría de Finanzas, dependiente del Ministerio de Economía, lanzó la primera licitación del año, que se realizará el miércoles 14 de enero, con liquidación prevista para el viernes 16. La estrategia combina letras y bonos en pesos, instrumentos ajustados por CER, títulos a tasa TAMAR y letras vinculadas al dólar, en un intento por captar demanda en distintos perfiles de inversores.

El diseño de la oferta apunta a diversificar vencimientos, estirar duration y sostener la demanda por instrumentos en moneda local, incluso si eso implica convalidar rendimientos elevados. La recepción de ofertas se abrirá a las 10 y cerrará a las 15 del miércoles 14.

Los 11 títulos en juego: pesos, CER, tasa y dólar linked

La licitación incluye nueve instrumentos en pesos y dos letras vinculadas al dólar, combinando reaperturas y emisiones nuevas:

Instrumentos en pesos

  • Letra del Tesoro capitalizable con vencimiento 27 de febrero de 2026 (S27F6 – reapertura).
  • Letra del Tesoro capitalizable con vencimiento 29 de mayo de 2026 (S29Y6 – reapertura).
  • Letra del Tesoro capitalizable con vencimiento 30 de noviembre de 2026 (S30N6 – reapertura).
  • Bono del Tesoro capitalizable con vencimiento 30 de junio de 2027 (nuevo).
  • Letra del Tesoro a tasa TAMAR con vencimiento 31 de agosto de 2026 (M31G6 – reapertura).
  • Letra del Tesoro ajustada por CER a descuento con vencimiento 29 de mayo de 2026 (X29Y6 – reapertura).
  • Letra del Tesoro ajustada por CER a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2026 (X30N6 – reapertura).
  • Bono cero cupón ajustado por CER con vencimiento 30 de junio de 2027 (TZX27 – reapertura).
  • Bono cero cupón ajustado por CER con vencimiento 30 de junio de 2028 (TZX28 – reapertura).

Instrumentos en dólares

  • Letra del Tesoro vinculada al dólar cero cupón con vencimiento 27 de febrero de 2026 (nueva).
  • Letra del Tesoro vinculada al dólar cero cupón con vencimiento 31 de marzo de 2026 (nueva).

La combinación de instrumentos busca capturar expectativas heterogéneas: cobertura frente a inflación, apuestas a tasas reales positivas y resguardo cambiario en un contexto de transición del esquema macroeconómico.

Liquidez ajustada, tasas en la mira y el desafío del roll over

La licitación se da en un escenario donde la liquidez del sistema en pesos luce ajustada, lo que eleva la atención no solo sobre el menú de instrumentos sino también sobre las tasas que el Tesoro esté dispuesto a convalidar.

“La licitación se da en un contexto en que aún la liquidez del sistema en pesos luce ajustada, por lo que la expectativa estará no sólo sobre qué instrumentos se ofrecen sino también en la licitación propiamente dicha, sobre las tasas convalidadas”, señalaron desde SBS.

El test llega, además, luego de que el Gobierno afrontara el pago de u$s4.200 millones a bonistas privados, lo que convirtió a esta licitación en la segunda gran prueba financiera del año. El foco del mercado estará puesto en si la administración central logra un roll over favorable, condición clave para evitar mayor presión sobre tasas, financiamiento monetario o nuevas tensiones en el mercado de deuda en pesos.

En ese marco, la operación funciona como un termómetro de confianza: no solo mide la disposición de los inversores a renovar posiciones, sino también el costo al que el Tesoro puede financiarse en el inicio del año y la viabilidad de su estrategia para ordenar el frente financiero sin sobresaltos.

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“Erraron otra vez”: Milei defendió el refinanciamiento de la deuda y descartó riesgos de default

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El presidente Javier Milei salió a respaldar públicamente la estrategia financiera del Banco Central de la República Argentina (BCRA) tras la cancelación de una parte del swap con el Tesoro de los Estados Unidos mediante un nuevo crédito internacional por USD 2.500 millones. El mandatario rechazó las advertencias sobre un posible default, sostuvo que el movimiento implica un cambio de acreedor sin impacto en reservas y lo presentó como una señal de normalización financiera y confianza del mercado en el programa económico.

A través de su cuenta en X, Milei fue categórico frente a las críticas: “Desde mediados de 2025 agitaron el fantasma del default. Erraron otra vez. Fin”. El mensaje estuvo acompañado por un análisis del economista Juan Ramón Rallo, quien explicó que en economías solventes la deuda pública no se cancela íntegramente, sino que se refinancia de manera permanente, siempre que se cumplan los pagos de intereses y exista disciplina fiscal.

La operatoria técnica: un cambio de acreedor sin impacto en reservas

El respaldo presidencial se conoció luego de que el balance del BCRA de la última semana de diciembre reflejara un movimiento financiero por USD 2.500 millones. Según la información oficial, el Gobierno utilizó ese monto para cancelar el tramo ejecutado del swap que formaba parte de un acuerdo total por USD 20.000 millones con el Tesoro estadounidense, suscripto antes de las elecciones legislativas.

Para concretar el pago sin afectar el nivel de reservas internacionales, la autoridad monetaria tomó un nuevo crédito de igual monto con un organismo internacional. Si bien el BCRA no precisó oficialmente el origen de los fondos, en el mercado financiero se especula con un préstamo del Banco Internacional de Pagos (BIS), con sede en Basilea.

Desde el punto de vista contable, la operación implicó un reordenamiento de pasivos: la reducción del rubro “Otros Pasivos” por la cancelación del swap con Estados Unidos fue compensada por un aumento equivalente en las obligaciones con organismos internacionales, sin variación neta en las reservas.

En términos prácticos, el Gobierno logró estirar plazos de vencimiento y modificar la composición de sus acreedores, una maniobra que el oficialismo considera clave para fortalecer el perfil financiero del Estado.

Déficit cero, refinanciamiento y la discusión sobre la solvencia

El eje central del argumento oficial se apoya en la política de déficit fiscal cero. Según la interpretación que difundió Milei junto al análisis de Rallo, el refinanciamiento de vencimientos no incrementa el stock de deuda, sino que posterga su cancelación en el tiempo.

“Refinanciar no es aumentar el monto total del endeudamiento, es pagar más tarde”, sostuvo el economista en el material compartido por el Presidente. Bajo esta lógica, mientras el Estado mantenga el superávit fiscal, la relación deuda/PIB continúa una trayectoria descendente, reforzando la idea de solvencia.

Desde la Casa Rosada destacan que la posibilidad de acceder a nuevo financiamiento internacional constituye una señal concreta de que el mercado no percibe un riesgo inminente de default. En esa línea, fuentes del BCRA aclararon que el crédito utilizado no proviene del Fondo Monetario Internacional (FMI) y evitaron brindar precisiones sobre la tasa de interés o el plazo del nuevo préstamo.

Este movimiento se suma, además, a la cancelación de deudas con el BIS realizada a comienzos de 2024, un antecedente que el Ejecutivo utiliza para mostrar una mejora progresiva en la solvencia del Estado argentino.

Repercusiones políticas y financieras

La defensa pública de Milei busca desactivar un debate que volvió a instalarse en el mercado desde mediados de 2025, cuando distintos analistas advirtieron sobre la sostenibilidad de los compromisos externos. Para el Gobierno, el refinanciamiento confirma que la estrategia financiera se apoya en credibilidad fiscal, acceso al crédito y una administración activa de los pasivos del Banco Central.

En el plano político, el mensaje presidencial apunta a consolidar el discurso de orden macroeconómico y disciplina fiscal como ancla de estabilidad, mientras que en el plano financiero refuerza la señal de que el Ejecutivo está dispuesto a utilizar herramientas de mercado para administrar vencimientos sin recurrir a emisión monetaria ni pérdida de reservas.

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El BCRA dio por canceladas las operaciones con el Tesoro de EE.UU. del acuerdo cambiario

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que en diciembre de 2025 canceló la totalidad de las operaciones realizadas durante el cuarto trimestre del año con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, en el marco del acuerdo de estabilización cambiaria por USD 20.000 millones anunciado oficialmente el 20 de octubre de 2025. La decisión marca un hito relevante en la operatoria financiera bilateral y en la estrategia de política cambiaria del Gobierno.

Un acuerdo clave para la estabilidad cambiaria

Según el comunicado oficial, las operaciones canceladas se habían instrumentado bajo los términos del acuerdo de estabilización cambiaria alcanzado entre el BCRA y el Departamento del Tesoro estadounidense. Dicho entendimiento estableció las condiciones para la realización de operaciones bilaterales de swap de monedas, una herramienta diseñada para fortalecer la liquidez en divisas y respaldar el esquema de estabilidad del mercado cambiario.

El acuerdo, anunciado el 20 de octubre de 2025, preveía un monto total de hasta USD 20.000 millones, orientado a dotar al Banco Central de mayor capacidad de intervención y previsibilidad en un contexto de alta sensibilidad financiera. La cancelación de las operaciones correspondientes al cuarto trimestre implica que las transacciones ejecutadas bajo ese esquema fueron saldadas en su totalidad antes del cierre del año.

Alcance institucional y fundamentos de la medida

Desde el BCRA remarcaron que la cancelación se realizó conforme a lo previsto al momento del anuncio del acuerdo, lo que refuerza el carácter técnico y programado de la operatoria. El mecanismo de swap de monedas, contemplado en el entendimiento bilateral, establecía reglas claras sobre plazos, condiciones financieras y cierre de las operaciones.

En términos institucionales, la decisión ratifica el cumplimiento de los compromisos asumidos y aporta una señal de orden y previsibilidad en la relación financiera entre la Argentina y los Estados Unidos. Al mismo tiempo, deja constancia de que las herramientas de cooperación internacional en materia cambiaria fueron utilizadas dentro del marco temporal definido.

Implicancias y lecturas del mercado

La cancelación de las operaciones del cuarto trimestre será observada de cerca por el mercado financiero, en la medida en que refleja el cierre de una etapa puntual del acuerdo de estabilización cambiaria. Para los analistas, el hecho de haber completado la operatoria sin extenderla más allá de lo previsto puede interpretarse como una señal de disciplina operativa y cumplimiento de los lineamientos anunciados.

En un contexto donde la estabilidad cambiaria y la credibilidad institucional resultan centrales, la finalización de estas operaciones deja planteado el interrogante sobre el rol que seguirán teniendo los acuerdos bilaterales de swap como herramienta de política económica en el futuro inmediato.

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