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Rafael Soto: “El efectivo y las tarjetas son cosas del pasado, MODO es el futuro de los pagos”

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MODO refuerza su expansión en Misiones y apunta a potenciar el comercio local frente a la competencia fronteriza.

La fintech argentina avanza con su estrategia de federalización del sistema de pagos digitales. Su CEO, Rafael Soto, visitó Posadas para reunirse con empresarios y fortalecer la red de promociones y financiamiento que busca incentivar el consumo interno.

MODO consolida su presencia en el NEA: Misiones como polo estratégico de digitalización

En medio de un proceso acelerado de transformación digital del sistema financiero argentino, MODO, la billetera virtual creada por los principales bancos del país, profundiza su presencia en las provincias con el objetivo de fortalecer el comercio local y fomentar la inclusión financiera.

En ese marco, el CEO de MODO, Rafael Soto, encabezó una jornada de trabajo en Posadas, donde se reunió con empresarios y referentes del sector comercial misionero. Durante el encuentro, Soto presentó los avances de la plataforma, que hoy cuenta con más de 20 millones de usuarios, un millón de comercios activos y una red de más de 500 integraciones.

Llegamos a Misiones para escuchar al comercio local y entender las particularidades de un mercado con desafíos propios, como la competencia fronteriza. MODO es una herramienta que busca atraer al consumidor local al comercio local, ofreciendo promociones, descuentos y financiamiento desde una plataforma interoperable y segura”, explicó Soto.

El ejecutivo destacó que actualmente la compañía gestiona más de 45 millones de operaciones mensuales, de las cuales el 25% se realizan con beneficios activos, lo que equivale a más de 7 millones de transacciones promocionales en rubros como supermercados, combustibles, retail, gastronomía y transporte.

Rafael Soto, CEO de MODO

“Las tarjetas son cosa del pasado”: hacia un ecosistema de pagos 100% digital

Uno de los ejes de la expansión de MODO es la integración plena de los medios de pago en el celular, eliminando el uso de efectivo y plástico. “Las tarjetas son cosas del pasado. El usuario quiere resolver todo desde el teléfono, y MODO le permite hacerlo: pagar con QR, NFC, o incluso online, sin fricciones”, afirmó Soto durante su diálogo con medios misioneros.

El diferencial de MODO, señaló, radica en su alianza estratégica con todos los bancos del sistema financiero argentino, lo que le otorga una ventaja competitiva frente a otras fintech del mercado. “MODO está dentro de las apps bancarias y es propiedad de todos los bancos del país. Esa interoperabilidad garantiza confianza, seguridad y alcance federal. Hoy tenemos la plataforma de promociones más grande de la Argentina, con más de 3.000 beneficios activos a nivel nacional”, puntualizó.

En cuanto a su operación en Misiones, Soto destacó la importancia de bancarizar e impulsar el crédito como motor del consumo y la actividad económica: “Hoy prácticamente todos los adultos tienen una cuenta bancaria. El desafío es aumentar el crédito. Cada compra en cuotas o préstamo impulsado por MODO es una herramienta de crecimiento para el comercio local”.

Competitividad fronteriza y reactivación del consumo en Misiones

Uno de los temas centrales de la visita fue la competencia del comercio misionero con el paraguayo, producto de la diferencia cambiaria. Según Soto, las promociones y el financiamiento son claves para contrarrestar la fuga de consumo hacia el exterior.

“Buena parte del público cruza a Paraguay a comprar, lo que retrae las ventas locales. Por eso, desde MODO queremos fortalecer las promociones en alianza con los bancos y programas provinciales como Ahora Misiones, que ayudan a sostener la actividad en el territorio”, explicó.

Soto subrayó que la tecnología y las promociones personalizadas pueden hacer más atractiva la oferta local. Ya que permiten adaptar los descuentos al comportamiento del consumidor misionero. “Con inteligencia artificial y machine learning segmentamos perfiles y acercamos promociones a medida, ayudando al comercio a ser más competitivo frente a mercados vecinos”, detalló.

Respecto de la coyuntura nacional, el CEO de MODO reconoció que, si bien el consumo muestra señales de retracción en algunos rubros, la digitalización continúa en expansión. “Estamos creciendo 2,5 veces respecto al año pasado, y el interior del país lidera ese crecimiento. El usuario deja de usar efectivo o plástico y elige billeteras digitales. Misiones es un ejemplo de ese cambio cultural”, agregó.

Un modelo federal de inclusión financiera

Con presencia activa en más de 20 aplicaciones bancarias, MODO continúa ampliando su ecosistema para garantizar la interoperabilidad en todo el país. Desde las grandes capitales hasta los polos turísticos y productivos.

MODO tiene que funcionar en todos lados. Es una herramienta federal. Cuando estuve en Iguazú, hice todos mis pagos con MODO sin inconvenientes, lo que demuestra que la red está consolidada”, sostuvo Soto.

De cara al cierre del año, la compañía anticipó que seguirá fortaleciendo su trabajo con bancos, retailers, gobiernos y reguladores. Iimpulsando políticas de digitalización inclusiva y promoción del consumo formal.

“La transformación digital del país se construye acompañando las particularidades de cada provincia. Misiones, por su dinamismo y diversidad, es clave en esa agenda”, concluyó el CEO.

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El mercado reacciona como si todo estuviese solucionado

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Según un informe del Centro de Economía Políticaa Argentina (CEPA) la reacción de los mercados al resultado electoral fue, como era de esperarse, eufórica. El S&P MERVAL tuvo el mejor día su historia subiendo un 34% en dólares, desplazando del récord a la suba de 22% del 21 de enero de 2001. Los bonos en moneda extranjera registraron aumentos de entre 10% y 15% en el tramo corto y hasta 24% en el tramo largo. Generando que al cierre del lunes el riesgo país se ubique en 652 puntos básicos, nivel que no veíamos desde junio de este año. El dólar mayorista abrió a $1355 (-9%), acompañado de los paralelos con el CCL en $1381. Y las tasas en pesos comprimieron fuerte hacia la zona de 10% real anual en la curva CER y del 3% TEM en la curva de tasa fija.

El mercado puso en precios su escenario ideal, que interpretamos en nuestro último newsletter como “plan del gobierno”. Un círculo virtuoso de crecimiento, baja de impuestos y aumentos de la productividad producto de las desregulaciones y la apertura importadora.

La contundencia del resultado reforzó el optimismo, la fuerte baja del riesgo país y la presentación hecha pública este miércoles por parte del BCRA en la que muestra un plan de acumulación de reservas como forma de remonetización de la economía, le permite al mercado prácticamente dar por descontado el refinanciamiento de los próximos pagos de deuda.

La vuelta a los mercados internacionales de crédito tendría múltiples efectos positivos

Con un panorama de bonos cotizando por debajo del 10% TIR, la postura de diálogo con gobernadores por parte del gobierno y considerando la eventual recompra de deuda por educación todavía por delante, los mercados parecerían estar descontando el acceso a los mercados en el futuro próximo. Esto podría reducir muy fuerte la expectativa de devaluación del peso. Ya que el rollover de los vencimientos (nueva deuda para cancelar capital) le permite al Tesoro no verse forzado a comprar en el mercado de cambios una parte considerable de los dólares para hacer frente a los vencimientos de capital (USD 6.258 millones de Bonares y Globales el año que viene), sino que debería conseguir sólo lo necesario para el pago de intereses. Es decir, cumplir el objetivo solamente con compras en el mercado de cambios o mediante emisiones de nuevos BONTE.

También le permitiría, a las grandes empresas argentinas, volver a emitir títulos en el exterior para fondearse a tasas de un digito. Lo que, a la par, implicaría un aumento de la oferta de dólares tanto de forma inmediata como en el futuro. En este sentido, estimamos que el sector que emitirá más fuerte será el petrolero, como ya se vio con la compañía Tecpetrol, endeudándose por USD 750 millones al 7,625% TNA y con la reapertura de Obligaciones Negociables por parte de YPF por un monto de USD 500 millones.

La baja del Riesgo País trae, por diversos motivos, una reducción en las tasas en pesos. Lo que se vio en la semana con la compresión de los títulos a tasa fija (LECAPs/BONCAPs) hasta fin de año a la zona del 30% TNA. La tasa de interés real cae por la disminución de la prima de riesgo soberano, así como también por la reducción en la expectativa de devaluación y el desarme del enorme apretón monetario que se inició con el fin de las LEFI y se profundizó en la previa de la elección. La paulatina baja de encajes (de la cual no hubo mención en la presentación del BCRA) y liberación mediante licitaciones como la que vimos este miércoles (solo renovó el 57% de los vencimientos), ayudarían a llevar la tasa real nuevamente a valores cercanos al 8%. Al cierre de ayer todas las letras que ajustan por inflación se encontraban en un digito de tasa real. Luego de que en los peores momentos de demanda de dinero los bonos CER hayan llegado a rendir más de 30% real a un año. La baja de tasas, además, debería facilitar la vuelta de las cuotas sin interés, que en los últimos meses eran cada vez menos comunes.

Esta es la apuesta oficial: que la baja de tasas y la consolidación de expectativas marque el camino para una reactivación del crédito que vuelva a funcionar como motor de crecimiento. Si bien los créditos al sector privado representan un porcentaje muy bajo del producto bruto en comparación con los demás países de la región (por ejemplo, Brasil tiene una incidencia 5 veces mayor de los créditos al sector privado sobre el PBI) el margen en Argentina deja lugar a la posibilidad de un crecimiento fuerte y sostenido en los próximos años. Pero ese potencial de crecimiento requiere menores tasas y, también, una baja en la morosidad de las familias, que actualmente se encuentra en máximos y creciendo (8,2% créditos personales en la serie que va desde 2009 hasta agosto de este año). Si bien la baja de tasas reduce el valor de las cuotas, creemos que será necesaria una recuperación de los niveles de ingreso de las familias para que el crédito termine de despegar.

El tipo de cambio estuvo desconectado de la euforia en bonos y acciones

Esta semana se vio una dinámica cuanto menos curiosa en el tipo de cambio, siendo que el domingo a la noche la euforia del mercado pronosticaba un derrumbe y una sobrerreacción (hacia abajo) del precio del dólar.

Esta expectativa estaba fundada en la dinámica preelectoral y la construcción del discurso del riesgo político, que llevó a una fuerte cobertura cambiaria por parte de los agentes y financiada por el gobierno por un estimado total en la zona de USD 25.000 millones (un 40% del M2), a través de múltiples frentes: intervenciones de los Tesoros (ARG-USA) en el interior de la banda y del BCRA en el techo; la liquidación extraordinaria del agro; la licitación de títulos dólar linked del Tesoro, que también le canjeó al BCRA para que este descargue en el mercado secundario; y las intervenciones en el mercado de futuros.

El nivel de dolarización de carteras, entonces, se presumía por encima de niveles razonables y, por ende, una vez sorteada la elección, el desarme de esas posiciones llevarían a que el tipo de cambio se derrumbase.

Sin embargo, aunque el lunes la primera operación del dólar mayorista fue a un precio de $1.355, una fuerte caída del 9% respecto del viernes anterior, durante la rueda subió sostenidamente y el último operado fue de $1.435, acotando la caída inicial hasta cerrar en -4% respecto del viernes.

El martes tuvimos un evento particular en lo técnico cambiario que llevó al dólar a aproximarse nuevamente al techo de la banda. Lo que ocurrió es que dentro de los títulos dólar linked que el BCRA vendió en el mercado secundario como mecanismo para contener el dólar, se encontraba una LELINK con vencimiento el 31/10, pero que fijaba el precio de pago a vencimiento según el cierre del tipo de cambio del 28/10 (estos títulos están indexados a la variación del dólar oficial mayorista). Entonces, el sector privado estaba cubierto en esta LELINK por el equivalente a USD 2.800 millones, cuyo precio de pago se fijaba el martes 28. El cierre de esta cobertura transfirió la demanda hacia el dólar mayorista y el mercado de futuros, empujando fuertemente las cotizaciones, y el A3500 (tipo de cambio de referencia para el mercado mayorista, determinado como un promedio aritmético de las cotizaciones del día) cerró en $1470,6.

Sorteadas las elecciones y el vencimiento del dólar linked, deberíamos haber visto el derrumbe del dólar. Pero no pasó. O, al menos, en las magnitudes que se “esperaban”. El A3500 cerró el miércoles a $1.451,5 implicando una baja de sólo $19,3 en el día, el jueves continuó cayendo en una magnitud similar hasta cerrar en $1.433,6 y el viernes cerró la semana en $1.443,0.

Entonces aún con un resultado electoral sorpresivo, el dólar cotiza a 3,6% del techo de la banda con la restricción cruzada, cepo a las empresas y otras capas menores aún vigentes. En el contexto del BCRA y Milei anunciando que su plan es comprar reservas con emisión, esto despierta algunas inquietudes sobre el futuro próximo de la política cambiaria.

En este sentido también es destacable el bajo volumen operado en el mercado de cambios a lo largo de toda la semana, siendo que se operó un promedio de USD 414,6 millones diarios. Normalmente los volúmenes son superiores a USD 500 millones y la semana previa el promedio diario había sido de USD 732,2 millones, a lo que se podría objetar la inusual presión compradora, pero por la contraria entonces sería razonable una inusual presión vendedora en la semana posterior a la elección. El mercado parece estar expectante, cuidándose de no dar un paso en falso que le salga caro, como si dudase del esquema o estuviese esperando novedades.

En la política monetaria parecería que se comienza a desarmar el monstruo restrictivo y el discurso oficial cambia de frente

Los últimos 3 meses de experimentos monetarios nos llevaron a un nivel récord de encajes, registrando un promedio de $16,8B encajados durante octubre, un 42% de la Base Monetaria; y a niveles de tasas de interés destructivos tanto para el financiamiento de las empresas -con los Adelantos en Cta. Cte. promediando 67,16% TNA desde la salida de las LEFI- como para la administración de la liquidez bancaria, con volatilidades en las tasas de interés que nos hicieron ver en un mismo día niveles de 100% y 20%.

Luego del resultado electoral, el gobierno parecería que comienza a desarmar el monstruo restrictivo del crédito que impactó negativamente en la actividad económica. En la licitación del miércoles 29 se renovaron sólo el 60% de los vencimientos y el viernes 31 habrá $4,5B adicionales en circulación, por lo que será crucial ver la magnitud de la baja en las tasas de interés, el movimiento del tipo de cambio y la cuantía del stock de liquidez diaria que el BCRA comience a remunerar en la semana próxima en vistas de aproximar a qué estaría dispuesto en un nuevo marco de política monetaria. Además, el jueves 30 dio un primer -aunque tímido- paso en la normalización de los encajes, con la vuelta a partir de noviembre de la medición mensual, pero con una exigencia diaria del 95% (una disminución de apenas 5 puntos).

Este miércoles, a partir de la presentación del vicepresidente del BCRA con inversores en Washington, podemos ver que, hacia adelante, el plan será una fuerte apuesta al incremento en la demanda de pesos, la cual viene en fuerte caída no sólo por el período preelectoral sino también por los errores no forzados y la absoluta discrecionalidad del gobierno que venimos marcando hace meses, apuntalando la pérdida de confianza en nuestra moneda.

El BCRA argumenta, en una postura muy optimista, que la demanda de dinero crecerá de tal manera que la remonetización no podrá ser a partir de fuentes de “dinero interno” entendidas como el déficit fiscal (flujo de pesos hacia la economía) y los refinanciamientos por debajo del 100% en cada licitación quincenal (consumir el stock de reservas del Tesoro, que luego de la última licitación tiene apenas $5,0B). Por ende, la fuente de dinero para acompañar el crecimiento de la demanda de pesos no queda otra que sea la emisión monetaria no esterilizada para la compra de reservas internacionales. Esto incluso fue confirmado por Milei, que abandona el discurso terraplanista de la cantidad de dinero fija para afirmar que ante una recuperación de la demanda esto implicaría un parate a la actividad económica y deflación, y que entonces el Banco Central puede considerar monetizar comprando dólares.

Si bien los mercados y los analistas estarán contentos. Ya que es lo que vienen pidiendo desde abril de este año, la perspectiva luce demasiado optimista. Primero, la demanda de dinero podría recuperarse por dos procesos: de stock, una desdolarización de carteras que apuesten al carry; y de flujo, a través de un crecimiento sostenido de la actividad. Por lo menos en la primera semana, no se observó una desdolarización de carteras. Una curiosidad que no condice con los últimos cambios de paradigma, donde todos los agentes corrían desesperados a hacer tasa en pesos. La segunda forma de reactivación, vía flujo, podría darse a través de la reactivación del crédito y las inversiones extranjeras en recursos naturales. Pero sería un proceso que se consolida en el largo plazo y que no brinda suficiente empleo.

Además, el BCRA omite -o elige omitir- una fuente importante de “dinero interno”, los encajes. Flexibilizar la situación de los encajes es una fuente no menor de provisión de liquidez que podría contribuir a la remonetización. Y que, si la desdolarización o la actividad no acompañan, el BCRA tendrá menor margen para la compra de reservas. O esta requerirá adquirirlas a un tipo de cambio más alto.

El TMAP no está asegurado

Luego de la contundente victoria del domingo, el mercado nuevamente cree que la pelota está del lado del gobierno, que el acceso a los mercados está descontado y que el crédito y las inversiones mineras y petroleras serán los que reactiven la economía dando inicio al círculo virtuoso de baja de impuestos – desregulación y crecimiento. El cambio desde un escenario de miedo y caos hacia el actual de optimismo se dio de forma muy rápida y brusca. Lo que fuerza que todo debe marchar acorde al plan para mantener este escenario, si bien la película luce mucho más favorable aún quedan factores a seguir de cerca.

El acomodamiento de la política monetaria será clave para el crecimiento del crédito, pero con las bandas cambiarias como están planteadas actualmente y sin una comunicación clara acerca del corredor de tasas, el proceso de la normalización puede encontrarse con problemas en el camino.

Las dos principales cuestiones a monitorear son, en primer lugar, la presión que podría ejercer una fuerte remonetización de la economía sobre un tipo de cambio que se encuentra a solo 3,6% del techo de la banda superior y de cara a un periodo de estacionalidad negativa en la oferta de dólares, por lo menos hasta el inicio de la cosecha gruesa. El plan oficial pareciera ser usar el carry y las colocaciones de deuda en el exterior como pulmones de dólares hasta la llegada de la liquidación del agro. Pero si la apuesta es el carry, sorprende el bajo volumen operado en el dólar. Y lo cerca del techo de la banda que se encuentra.

En segundo lugar, la morosidad de los préstamos, especialmente a las familias, muestra un nivel récord y ascendente, 8,2% en préstamos personales frente al 3,6% un año atrás. Desde este lugar difícilmente se logre una reducción hacia los niveles promedio sólo con una reducción en las tasas de interés, sino que es necesario un aumento en los ingresos de las familias. Hasta que la mora no empiece a disminuir será un factor que ralentice el crecimiento del crédito. Y por tanto de la economía, que se encuentra en un fuerte periodo de estancamiento desde febrero de este año.

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Cómo impacta en Argentina el acuerdo entre Estados Unidos y China por la soja

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La reanudación de la compra de soja por parte de China a Estados Unidos, pactada tras el reciente encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping, puede afectar a la Argentina a partir de una caída en los precios de la oleaginosa y una menor demanda de grano nacional.

El compromiso del gigante asiático de adquirir “cantidades masivas” de productos agrícolas estadounidenses inyecta un nuevo factor de competencia en el comercio global que pone en jaque el boom exportador que Sudamérica había experimentado durante la guerra comercial.

Esa compra fue confirmada por Trump, en viaje de regreso a su país tras reunirse con reunirse con Xi Jinping.

Trump había sufrido grandes presiones de los “farmers” americanos por el cierre del comercio con China, quienes además le cuestionaron el paquete de ayuda a la Argentina.

China comprara hasta 12 millones de toneladas de soja norteamericana

El principal embate surgió cuando el gobierno argentino eliminó las retenciones temporalmente para hacerse de dólares, lo cual favoreció las ventas a China en tiempos en que no podía acceder a la oleaginosa estadounidense por los altos aranceles impuestos.

El acuerdo incluyó el compromiso de Beijing de comprar hasta 12 millones de toneladas de soja norteamericana en el corto plazo, según confirmó Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE. UU. Este volumen reactiva un flujo comercial que había quedado congelado por los aranceles de represalia chinos, y que había beneficiado directamente a Argentina y Brasil.

Analistas advierten que la entrada de este gran volumen de mercadería estadounidense genera una presión “bajista” en la cotización de la soja en la Bolsa de Chicago, que inevitablemente se traslada al mercado local.

Argentina logró colocar volúmenes históricos de grano de soja en China

Durante el período de tensión comercial, Argentina había logrado colocar volúmenes históricos de grano de soja en China. Según cifras recientes, el país exportó cerca de 12 millones de toneladas de poroto de soja al gigante asiático este año, cuadriplicando el promedio de la última década. Este notable crecimiento podría verse interrumpido ahora que EE. UU. recupera su lugar como proveedor prioritario.

No obstante, en el sector agroindustrial argentino se matizan las alarmas con un potencial beneficio. Argentina es el principal exportador mundial de derivados de soja (aceite y harina), y la posible reducción de la demanda china de poroto podría traducirse en una mayor disponibilidad de la materia prima para la industria local.

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BCRA: Afloja los encajes para darle aire a los bancos y bajar las tasas

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El Banco Central (BCRA) decidió aflojar las exigencias de encajes para darle más aire al sistema financiero y reducir la volatilidad de las tasas de interés.

El Banco Central (BCRA) decidió aflojar las exigencias de encajes —el dinero que los bancos están obligados a mantener inmovilizado— para darle más aire al sistema financiero y reducir la volatilidad de las tasas de interés.

A través de la Comunicación “A” 8350, publicada este miércoles, el Central dispuso que los bancos vuelvan a calcular sus encajes en base a un promedio mensual, en lugar de hacerlo día por día. Además, estableció que deberán mantener un mínimo diario del 95% del total exigido, cuando hasta ahora era del 100%.

En la práctica, esto significa que los bancos podrán administrar con más flexibilidad sus pesos: si un día tienen menos fondos disponibles, podrán compensarlo al día siguiente.

Hasta ahora, cualquier desvío diario podía generar sanciones o necesidad de salir a buscar dinero de urgencia, lo que solía empujar hacia arriba las tasas interbancarias.

Por qué lo hace el BCRA

La medida llega en un contexto de tensión por la falta de pesos y tasas que venían mostrando saltos bruscos. Tras meses de política monetaria muy dura, el BCRA que preside Santiago Bausili busca darle un poco más de oxígeno al mercado sin perder el control sobre la inflación.

En paralelo, el Ministerio de Economía acaba de renovar el 57% de los $12 billones que vencían esta semana, una operación que inyectará más de $5 billones en liquidez.

Con ese colchón, el Central se mueve para evitar que las tasas sigan subiendo y para suavizar el impacto de los días de mayor demanda de dinero.

Qué son los encajes

Los encajes bancarios son una parte del dinero que los bancos deben dejar “guardado” en el Banco Central. Funcionan como un seguro de liquidez y sirven para que la autoridad monetaria controle cuánta plata circula en la economía.

Cuando el BCRA sube los encajes, los bancos tienen menos fondos para prestar y eso tiende a enfriar la actividad. Cuando los baja o flexibiliza, libera recursos que pueden ir al crédito o al mercado, ayudando a descomprimir las tasas.

Por eso, una modificación como la actual no implica una expansión masiva del dinero, pero sí permite que las entidades manejen mejor sus flujos diarios y reduzcan los picos de tensión que se veían en el sistema financiero.

Qué busca el Gobierno

El objetivo de fondo es mantener la estabilidad cambiaria y evitar sobresaltos antes de las elecciones. Un salto brusco en las tasas podría generar ruido en los mercados y presionar al dólar, algo que el equipo económico quiere evitar.

Fuentes del mercado explican que el nuevo esquema “es una señal de coordinación” entre el Banco Central y el Tesoro, y que apunta a una administración más ordenada del dinero en circulación.

Desde el 1° de noviembre, los bancos tendrán más margen para manejar su liquidez gracias a esta flexibilización. El Banco Central espera que con eso las tasas dejen de moverse tan fuerte de un día para el otro, sin que eso signifique abrir la canilla del dinero.

En palabras simples, el BCRA busca un equilibrio: ni dejar sin pesos al sistema ni provocar una ola inflacionaria. Una maniobra técnica, pero clave, para mantener la calma en un momento de alta sensibilidad económica y política.

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Quirno: “Argentina no tiene un problema de cantidad de deuda, sino de credibilidad y de acceso a mercado”

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Ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el flamante canciller Pablo Quirno, quien fue hasta hace una semana el secretario de Finanzas, defendió este jueves la gestión de la deuda en lo que va del gobierno de Javier Milei.

“Argentina no tiene un problema de cantidad de deuda, sino de credibilidad y de acceso a mercado”, afirmó y destacó que en los últimos 21 meses “se limpiaron los 61 millones de dólares equivalentes que teníamos en el Banco Central y se capitalizó el Banco Central en reservas con el programa con el FMI firmado en abril de 2025”, un programa “absolutamente inédito”.

En ese sentido, recordó que el país “tuvo 23 programas con el Fondo y no cumplió absolutamente ninguno”. “Nosotros obtuvimos financiamiento del FMI para capitalizar al Banco Central”, insistió.

Al cargar contra la gestión de Alberto Fernández -exhibiendo incluso en su presentación una foto del expresidente-, Quirno cuestionó que “la reestructuración que se hizo la vendieron como virtuosa” pero “ocultando fundamentalmente lo que eran los vencimientos que iban a ocurrir una vez que el gobierno terminara”. En esa línea, dijo que el gobierno anterior lo que hizo fue “patear la pelota para adelante en cuanto a los vencimientos”.

Quirno defendió la transparencia en las operaciones de deuda

“Al comienzo de la gestión del presidente Milei teníamos un nivel de deuda de aproximadamente 485 millones de dólares”, detalló y señaló: “Es importante tener un desglose bien identificado porque dado la historia de déficit que Argentina ha tenido, los diferentes gobiernos han utilizado un financiamiento monetario que no está expresado por lo general en la contabilidad de la deuda bruta del Tesoro”.

Sobre esto, indicó que “la deuda del Tesoro en noviembre de 2023 ascendía a 266 mil millones de dólares”, más “la deuda en pesos de 158 mil millones de pesos, eso termina siendo la deuda bruta”. A su vez, “la deuda que el Tesoro le genera al Banco Central en pasivos no remunerados; ese número a finales de noviembre de 2023 ascendía a 67 mil millones de dólares”.

El exintegrante del equipo económico comandado por Luis Caputo, subrayó que “al momento del arribo al gobierno del presidente Javier Milei, el 30% de la deuda consolidada, 66 mil millones de dólares, tenía vencimiento a un día y el 90% de la deuda total en pesos estaba indexada. El Tesoro no tenía acceso a financiamiento genuino”.

“La deuda del Tesoro en el periodo noviembre 2023-agosto 2025 se redujo en casi 50 mil millones de dólares”, resaltó el funcionario y aseguró que “la deuda se ha estado estirando sus plazos, que eso es algo muy favorable para las cuentas del Tesoro, y también se ha desindexado considerablemente”.

Quirno aseveró que “la deuda siempre y en todo lugar es hija del déficit fiscal; sin déficit fiscal no hay incremento de deuda posible”. Y, a continuación, criticó el “increíble aumento de deuda que ocurrió durante el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner“, con un incremento “cuatro veces más” que en el gobierno de Mauricio Macri.

“Teniendo superávit fiscal, la deuda no solo comienza a reducirse en términos totales, sino que empieza a reducirse producto del crecimiento del PBI y su peso en relación con éste”, explicó el funcionario.

Sobre los intereses de pasivos remunerados, el exsecretario de Finanzas detalló que alcanzaban el 10,2% del producto a noviembre de 2023, lo que “nos ponía a Argentina al borde de su crisis más grande de la historia”. “Fue la convicción del presidente Milei y el mandato que le dio al equipo económico, lo que permitió desarmar esas diferentes bombas que nos habían dejado, apelando a la ortodoxia macroeconómica, a la reducción récord de un déficit fiscal que llegaba a 5 puntos del producto a nivel del Tesoro y a 10 puntos del producto a nivel del Banco Central”, sostuvo.

La batalla por la credibilidad Argentina

En su exposición inicial, el ahora canciller reiteró que “Argentina tiene una batalla de credibilidad muy grande dado los desmanejos que han ocurrido a nivel de déficit fiscal, lo que ha llevado a que Argentina todavía no tenga acceso a los mercados internacionales”. Por eso, para el Gobierno “es principal prioridad recuperar la credibilidad de Argentina” y “honrar las obligaciones es una parte muy importante” para esto.

“El superávit fiscal solamente se ocupa de cubrir los pagos de intereses, los pagos de capital no pueden ser cubiertos por el superávit primario, y como tal el Tesoro está obligado a comprar dólares para hacer frente a esas obligaciones”, apuntó.

En otro pasaje, señaló que “la deuda consolidada neta con privados más organismos internacionales pasó de un 56,6% del PBI en noviembre de 2023 a 42% en agosto de 2025; y la deuda consolidada neta con privados en pesos de un 21,8% a 12,1% del PBI”.

“Gracias a los resultados ocurridos el domingo pasado (en las elecciones) el valor de mercado de nuestros activos ha subido significativamente”, ponderó.

“Obra pública, fuente de corrupción”

En un tramo de sus respuestas, planteó que “hemos producido una transición importante con los organismos internacionales porque había una cantidad de préstamos otorgados de los cuales el 50% no estaban desembolsados. Eran proyectos con largos tiempos de ejecución y las obras no se terminan y no hay beneficios. Le hemos dado prioridad al gobierno federal a lograr programas de pronta liquidez para asistir aspectos sociales, de educación”.

“Argentina es el país con mayor rapidez de desembolso del 2025 y eso es producto de la eficiencia del proceso”, destacó y planteó: “Expandimos la cantidad de operaciones con organismos multilaterales en provincias que antes estaba concentrada en PBA que no hacía una buena utilización de esos préstamos que siguen vigentes, pero que se dedicaban a proyectos de obra pública que no terminaron teniendo los beneficios para el país”.

Deuda por educación

Quirno también habló de la deuda por educación y explicó que “las operaciones de esta naturaleza se originaron hace años en una oportunidad que se hace una recompra de deuda soberana, a través de un financiamiento más barato del que el país puede conseguir, y ese ahorro se vuelca a un programa de inversión. Se han hecho muchas operaciones de estas por diferentes bancos donde el ahorro se aplicaba mayormente por naturaleza, se llamaba deuda por naturaleza”.

“Respecto de las necesidades sociales y la preponderancia que tiene el presupuesto, el aspecto social nos pareció una buena política de Estado aplicar esos ahorros a programas de educación y eso estamos diseñando junto con el Ministerio de Capital Humano, Secretaria de Educación y financiamiento más barato que se prevé porque se mejora el perfil de deuda”, informó.

Así, comparó: “Pudimos reactivar el proceso económico que estaba parado cuando llegamos al gobierno porque no se podía ni importar un tornillo, toda esa situación estaba encima de lo que era el descalabro económico inusitado que dejó la administración anterior”.

Índices de pobreza

En otro tramo de respuestas, manifestó que “el ajuste perverso de Milei del que todos hablaban, permitió duplicar en términos reales la ayuda a sectores vulnerables. También contribuyó a cortar la corrupción que hacía que el Estado gastaba 100 pesos en sectores vulnerables, ahora gasta 200 en términos reales, porque de esos 100 a la gente le llegaba 50 y se perdían en el medio de corrupción, en obligación a ir a los piquetes que fueron desapareciendo al ir rompiendo esa cadena de corrupción”.

“Eso posibilitó que la gente se dé cuenta de que fueron estafadas porque les hacían creer que tenían que ir por el choripán al bondi para tener los planes. Ahí tenemos una razón por lo cual reducimos la pobreza en el país a 12 millones”, remató entre aplausos.

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