FMI

Endeudamiento y turismo absorbieron el superávit comercial y dejaron la cuenta corriente en rojo, según CEPA

Compartí esta noticia !

El balance cambiario del Banco Central cerró 2025 con una fuerte presión sobre las cuentas externas: la Formación de Activos Externos (FAE) y el déficit del turismo demandaron en conjunto USD 42.329 millones, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado en base a datos oficiales de diciembre de 2025. El resultado expone una dinámica estructural compleja: superávit comercial insuficiente, salida récord de capitales privados, déficit turístico histórico y un rol central del endeudamiento con organismos internacionales para sostener la acumulación de reservas.

Cuenta corriente en rojo y un superávit comercial que no alcanza

La Cuenta Corriente cambiaria registró en diciembre de 2025 su tercer mes consecutivo con déficit, con un saldo negativo de USD 1.565 millones. De este modo, el año cerró con un rojo acumulado de USD 2.223 millones. Si bien la balanza de bienes fue superavitaria, el margen resultó acotado: apenas USD 426 millones en diciembre, con exportaciones por USD 6.118 millones —un aumento interanual de solo 4%— y pagos por importaciones por USD 5.692 millones, un 4% menos que el año anterior.

El informe señala que la menor liquidación de divisas volvió a explicarse por el desempeño del sector oleaginoso y cerealero, que en noviembre registró un saldo neto de USD 1.139 millones, con una caída interanual del 44%. En el acumulado de 2025, este complejo aportó un ingreso neto de USD 31.323 millones, un incremento de USD 10.142 millones respecto de 2024, pero aun así el superávit comercial fue absorbido casi en su totalidad por el pago de intereses y el déficit turístico.

Turismo emisivo y fuga de capitales: los principales drenajes de divisas

Uno de los datos más contundentes del balance cambiario es el desempeño de la balanza turística. En diciembre, el saldo por viajes y pasajes —neto de servicios postales— fue deficitario en USD 445 millones, mientras que el cálculo ampliado que incluye consumos con tarjetas, viajes y transporte de pasajeros arrojó un rojo de USD 713 millones. En el acumulado anual, el déficit turístico alcanzó USD 10.052 millones, el más elevado desde 2017, cuando llegó a USD 10.709 millones.

A este desequilibrio se sumó la Formación de Activos Externos del sector privado no financiero, que alcanzó niveles históricos. Solo en diciembre de 2025, la FAE demandó USD 1.822 millones, y en todo el año acumuló USD 32.340 millones, la cifra más alta del siglo. El informe detalla que en ese mes 1,5 millones de personas humanas compraron USD 2.186 millones en billetes. Desde la unificación cambiaria, en apenas siete meses, la demanda totalizó USD 32.871 millones, un monto equivalente al 227% de los desembolsos realizados por el FMI en el mismo período.

Inversión extranjera débil y endeudamiento como ancla financiera

La Inversión Extranjera Directa (IED) mostró un comportamiento errático y no logró revertir su tendencia negativa. En diciembre fue positiva en USD 139 millones, pero el saldo acumulado de 2025 cerró con una salida neta de USD 1.281 millones, mientras que desde diciembre de 2023 el resultado negativo asciende a USD 1.103 millones.

En contraste, el financiamiento externo cumplió un rol clave para sostener la cuenta financiera. El ingreso neto con Organismos Internacionales, incluido el FMI, alcanzó USD 18.677 millones al cierre de 2025. Solo en diciembre, el saldo neto con estos organismos aumentó en USD 1.608 millones, con ingresos por préstamos de USD 4.294 millones y pagos por USD 2.687 millones. El informe menciona que en ese mes se habría producido tanto la cancelación del swap con Estados Unidos como nuevo endeudamiento con otros organismos.

En términos estructurales, CEPA advierte que entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 la balanza comercial de bienes acumuló USD 41.320 millones, pero al descontar la balanza turística (USD -16.027 millones) y el pago de intereses (USD -22.436 millones), el saldo neto se reduce a apenas USD 2.858 millones. En otras palabras, intereses y turismo explican el 93% del superávit comercial acumulado, evidenciando que el esfuerzo exportador resulta absorbido por compromisos financieros y por un tipo de cambio que incentiva el turismo emisivo.

Informe de Balance Cambiario BCRA Enero 2026 by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

Por qué el Banco Central acelera la acumulación de dólares y remonetiza la economía

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló USD 978 millones en compras de divisas en lo que va de enero, impulsado por una mayor liquidación del sector agropecuario, un fuerte repunte del crédito en dólares al sector privado y colocaciones de deuda corporativa. Según un informe de la consultora Ecolatina, de mantenerse el ritmo actual, la autoridad monetaria podría cerrar el mes con un saldo comprador cercano a los USD 1.300 millones, en un contexto de remonetización de la economía y recomposición gradual de reservas.

El proceso se desarrolla en un escenario de volatilidad financiera moderada, con un tipo de cambio oficial que cerró en $1.433, apenas 0,2% por encima del viernes previo y 8,5% por debajo del techo de la banda, mientras el Riesgo País descendió a 546 puntos básicos, el nivel más bajo desde mediados de 2018.

Más oferta de dólares: agro, crédito en USD y emisiones corporativas

De acuerdo con Ecolatina, detrás de las compras sostenidas del BCRA se encuentra una aceleración de la oferta de divisas comerciales y financieras. En primer lugar, comenzó a intensificarse la liquidación del sector agropecuario, con un ritmo que se ubicaría por encima de los USD 100 millones diarios a partir de enero, frente a USD 53 millones en diciembre de 2025 y USD 35 millones en noviembre de 2025.

A este flujo se sumó un fuerte crecimiento del crédito en dólares al sector privado. Los préstamos en moneda extranjera —excluyendo tarjetas— aumentaron USD 985 millones en lo que va del mes, cortando una racha de tres meses consecutivos de caída, con un ritmo promedio diario cercano a USD 75 millones.

En paralelo, la emisión de Obligaciones Negociables en dólares continuó a paso firme, con colocaciones cercanas a USD 1.200 millones en los últimos diez días. Según datos presentados por el BCRA, entre octubre de 2024 y el 14 de enero de 2025 se emitieron USD 6.400 millones, aunque solo USD 2.800 millones fueron efectivamente liquidados en el mercado, quedando un remanente de USD 3.600 millones, de los cuales USD 1.300 millones se destinarían al pago de vencimientos de deuda.

Tesoro, FMI y recomposición de reservas: el rol clave del Central

Otro factor central fue la demanda de divisas del Tesoro Nacional, que dejó de vender dólares en el mercado y pasó a comprarlos directamente al BCRA. En concreto, el 7 de enero adquirió USD 2.319 millones para el pago de cupones, mientras que el 14 y el 20 de enero compró USD 158 millones y USD 279 millones, respectivamente, para afrontar vencimientos con Organismos Internacionales.

La dinámica continuará en las próximas semanas, dado que Argentina enfrenta vencimientos con el FMI por cerca de USD 850 millones en la primera semana de febrero, en el marco de la segunda revisión del programa vigente, postergada desde noviembre. Según Ecolatina, el equipo económico deberá solicitar un waiver por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas, que sería aprobado y habilitaría un desembolso de USD 1.000 millones.

En este contexto, las compras del BCRA resultaron determinantes para cubrir las necesidades de dólares del sector público. De los USD 3.000 millones ingresados al Central por el REPO con bancos internacionales el 8 de enero, USD 2.320 millones fueron girados al Tesoro para el pago de cupones y USD 440 millones se destinarían a compromisos con organismos. Sumando el vencimiento con el FMI, el balance arroja una estrechez de divisas que fue compensada por las compras netas del BCRA en el mercado.

Remonetización, tasas y estabilidad cambiaria

Ecolatina subraya que el programa de compras del Central está remonetizando una economía con liquidez en pesos reducida. Las tasas de interés se estabilizaron en niveles más elevados, con rangos de 35% a 45% TNA para tasas pasivas y activas, respectivamente, en un contexto de mayor nominalidad tras la sorpresa inflacionaria de diciembre.

La liquidez bancaria sigue estrecha, reflejada en la baja absorción monetaria del BCRA ($0,2 billones el 21 de enero, frente a $4 billones a fines de noviembre), mientras que las compras de divisas se convirtieron en la principal fuente de inyección monetaria, con $1,4 billones volcados al sistema, equivalentes al 3,3% de la Base Monetaria previa.

En el frente cambiario, la brecha promedio se estabilizó en torno al 3%, con movimientos mixtos: el dólar minorista cerró en $1.455, el MEP en $1.468, el CCL en $1.486 y el blue en $1.485. A su vez, los futuros de dólar retrocedieron, con bajas de hasta 0,8% en los contratos más largos y devaluaciones implícitas de 0,7% para enero, 3,1% para febrero y 5,8% para marzo.

Reservas, Riesgo País y acceso al financiamiento

Hacia adelante, la consultora señala que la Cuenta Financiera será clave durante 2026, combinando emisiones privadas, posibles colocaciones provinciales y continuidad del programa de compras del BCRA. El objetivo estratégico es llegar a julio con un Riesgo País compatible con el retorno del Tesoro a los mercados internacionales, en un contexto de vencimientos por USD 4.400 millones en bonos soberanos.

En ese marco, la recomposición de reservas, la remonetización gradual y un esquema cambiario creíble aparecen como pilares para descomprimir las necesidades de financiamiento y sostener la estabilidad macroeconómica en los próximos meses.

Compartí esta noticia !

Compras récord de dólares y riesgo país en baja refuerzan la estrategia del BCRA

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) profundizó en enero su estrategia de acumulación de divisas y ya compró USD 978 millones en lo que va del mes, tras sumar 75 millones de dólares en el cierre de la última semana. Como resultado, las reservas internacionales superaron los USD 45.000 millones y alcanzaron USD 45.561 millones, el nivel más elevado desde 2021, en un contexto marcado por una baja del tipo de cambio y una mejora en los indicadores financieros.

La dinámica permitió al organismo monetario cumplir los objetivos comprometidos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), que elogió el desempeño argentino durante el Foro Económico Mundial de Davos, y reforzó la señal de solvencia macroeconómica hacia los mercados.

Compras de divisas, reservas en alza y señales al mercado cambiario

Según los datos oficiales del BCRA correspondientes al viernes 23 de enero de 2026, el Central cerró la jornada con compras netas de USD 75 millones, consolidando un saldo positivo que llevó la acumulación mensual a USD 978 millones. En paralelo, las reservas brutas se ubicaron en USD 45.561 millones, un registro que no se observaba desde hace más de cuatro años.

Este proceso se dio con una dinámica cambiaria particular: el tipo de cambio minorista promedio vendedor se ubicó en $1.454,561 por dólar, lo que implica una caída del 2% en lo que va del mes, aun cuando el billete estadounidense mostró una suba puntual en la última rueda.

La combinación de compras oficiales y retroceso del dólar refuerza el mensaje de estabilidad cambiaria, en un escenario donde el BCRA logró intervenir sin presionar al alza la cotización.

El rol del financiamiento privado y las exportaciones del agro

El avance en la acumulación de reservas se apoyó, en buena medida, en las colocaciones de deuda de empresas privadas y en las ventas del sector agropecuario, dos fuentes clave de ingreso de divisas durante enero.

En ese marco, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, estimó ante inversores que las empresas todavía podrían colocar deuda por unos USD 6.500 millones, lo que abriría margen para seguir fortaleciendo el nivel de reservas en las próximas semanas.

Entre las compañías que protagonizaron emisiones de deuda que contribuyeron al plan oficial se destacaron YPF, Scania, Telecom y Macro, en un contexto de mayor previsibilidad financiera y menor percepción de riesgo.

Los analistas del mercado esperan que el BCRA continúe comprando dólares en el corto plazo y subrayan que la acumulación sostenida de reservas funciona como una señal contundente de solvencia y respaldo macroeconómico.

Mejora de indicadores financieros y perspectivas de financiamiento externo

El fortalecimiento de las reservas se vio acompañado por una caída del riesgo país, que descendió a 527 puntos básicos, el nivel más bajo en siete años y medio. Este indicador refuerza la percepción de menor vulnerabilidad financiera y mejora la posición de la Argentina para volver a buscar financiamiento en los mercados internacionales de crédito.

En conjunto, la combinación de reservas en máximos desde 2021, compras sostenidas de divisas, baja del tipo de cambio y reducción del riesgo país configura un escenario que el Gobierno y el BCRA exhiben como respaldo a la estrategia económica, con impacto directo sobre la estabilidad cambiaria, el acceso al crédito y la relación con los organismos internacionales.

Compartí esta noticia !

Georgieva recibió a Caputo en Davos y destacó la acumulación de reservas

Compartí esta noticia !

En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien destacó “el fuerte desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”. La reunión se produjo en la antesala de la segunda revisión del acuerdo vigente, de la que depende un nuevo desembolso de USD 1.000 millones, y a pocos días de un vencimiento de USD 824 millones en intereses, previsto para el 1° de febrero.

Señales políticas y financieras en Davos: respaldo del FMI y diálogo en un momento clave

El encuentro entre Caputo y Georgieva fue calificado como “breve”, pero se dio en un contexto de alta sensibilidad financiera. Tras la reunión, la titular del FMI compartió una imagen en sus redes sociales junto al ministro argentino y subrayó el “progreso en la acumulación de reservas”, una de las principales metas bajo observación del organismo.

“El tiempo es muy corto y estamos tratando de tener un abrazo. Está todo muy bien, se están reconstruyendo las reservas”, afirmó Georgieva al ser consultada sobre la delegación argentina, luego del discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Davos. Caputo citó el mensaje y respondió: “Seguiremos trabajando para hacer grande a Argentina nuevamente”.

La señal pública del FMI llega cuando una misión técnica del organismo se prepara para viajar a la Argentina en febrero, con el objetivo de realizar la segunda revisión del programa. De su aprobación depende la liberación de un giro por USD 1.000 millones, clave para reforzar la posición financiera del país y atender compromisos externos.

Vencimientos, reservas y la expectativa de un waiver

El calendario financiero inmediato agrega presión. El 1° de febrero, el Gobierno debe afrontar un pago de USD 824 millones en intereses al FMI. Fuentes del Ministerio de Economía evitaron precisar si el pago se realizará antes o después de la auditoría del organismo, y tampoco confirmaron la fecha exacta de arribo de la misión, más allá de que será durante febrero.

Entre los economistas, el consenso apunta a que el Ejecutivo cumplirá con el vencimiento. “El Gobierno lo va a pagar y va a esperar el desembolso de USD 1.000 millones luego de la revisión”, sostuvo Fausto Spotorno, director de la consultora OJF.

El foco central del análisis del FMI estará puesto en el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante 2025. Si bien el equipo económico cumplió con las exigencias fiscales, no logró alcanzar el objetivo de reservas, lo que abre la puerta a la solicitud de un waiver (dispensa).

En la revisión anterior, el Fondo ya había recortado de manera significativa las metas para facilitar el cumplimiento. Inicialmente, el BCRA debía cerrar el cuarto trimestre de 2025 con reservas netas positivas por USD 2.400 millones, pero el objetivo fue modificado a USD -2.600 millones. Aun así, la meta no se alcanzó, influida por la estrategia de no comprar divisas hasta tocar el piso de la banda cambiaria y, en menor medida, por ventas destinadas a contener el dólar antes de las elecciones legislativas.

Nueva fase del programa y compras del BCRA: el punto fuerte de la revisión

De cara a la próxima evaluación, el Banco Central llega con una posición más favorable. Desde el 1° de enero, comenzó una nueva etapa del programa económico, con bandas cambiarias ajustadas por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y un esquema de compras de dólares en función de la demanda de dinero.

En ese marco, el BCRA compró USD 712 millones en las últimas 12 jornadas, y al 20 de enero las reservas internacionales brutas alcanzaron USD 44.874 millones, tras adquisiciones por USD 716 millones en ese período. Luego de la primera revisión, el FMI había solicitado explícitamente que la autoridad monetaria “desempeñe un papel más activo en el proceso de acumulación de reservas, incluyendo la compra de divisas según un calendario predecible”, recomendando observar experiencias de Chile, Colombia y México.

La portavoz del organismo, Julie Kozack, celebró el inicio de esta nueva fase: “Si bien todavía es temprano, el proceso de acumulación empezó este año a un ritmo más rápido de lo previsto. Las compras del Banco Central superaron el 5% del piso del volumen diario del mercado de cambios en la mayoría de los días, lo cual es bienvenido”.

Para 2026, las metas acordadas tras la primera revisión establecen que las reservas internacionales netas deben ubicarse en USD -3.100 millones al cierre del primer trimestre, en USD 1.600 millones al segundo trimestre y en USD 8.400 millones en diciembre, todos objetivos inferiores a los originalmente pactados.

Lectura económica e institucional

El respaldo discursivo de Georgieva en Davos refuerza la estrategia del Gobierno de mostrar alineamiento con el FMI y avances en los ejes centrales del programa, en especial la reconstrucción de reservas. Sin embargo, la necesidad de un waiver vuelve a poner en evidencia la fragilidad del frente externo y la dependencia de la política económica argentina de la validación periódica del organismo multilateral.

En el corto plazo, la atención del mercado estará puesta en dos definiciones: el pago del vencimiento del 1° de febrero y el resultado de la segunda revisión, de la que depende no solo el desembolso de USD 1.000 millones, sino también la señal de continuidad y previsibilidad del programa financiero.

Compartí esta noticia !

El BCRA compró dólares y llevó las reservas a US$44.874 millones

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reforzó este martes su estrategia de acumulación de reservas al adquirir 8 millones de dólares en el mercado y llevar el stock bruto hasta los US$44.874 millones. Se trata del nivel más alto desde septiembre de 2021 y del máximo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en un contexto marcado por el nuevo programa monetario y el respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La compra diaria fue la de menor volumen desde el inicio del esquema vigente, pero permitió consolidar una racha positiva que ya suma US$716 millones adquiridos en las últimas doce ruedas, desde la puesta en marcha de la denominada “fase 4” del programa monetario, anunciada por el presidente del BCRA, Santiago Bausili.

Acumulación de reservas y efecto precio del oro

Con la operación de este martes, las reservas internacionales cerraron en US$44.874 millones, lo que implica un incremento diario de US$66 millones respecto del lunes. Según la información oficial, gran parte de esta suba se explicó por la revalorización de los activos en oro que integran el balance del Banco Central.

El Gobierno posee aproximadamente 2 millones de onzas troy de oro, cuyo precio alcanzó los US$4.760 por onza, impulsando el valor total de las reservas. Este efecto precio permitió que el nivel de activos internacionales se acerque al máximo de US$45.169 millones registrado en septiembre de 2021, el más alto de los últimos cuatro años.

Desde el inicio del nuevo programa monetario, la autoridad monetaria mantuvo una posición compradora casi ininterrumpida, aun cuando el volumen diario de adquisiciones mostró una desaceleración. La operación de US$8 millones registrada este martes fue la menor desde que comenzó la actual fase, pero ratificó la continuidad del esquema.

Respaldo del FMI y señales macroeconómicas

La estrategia de acumulación de reservas recibió la semana pasada un respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional. En una conferencia de prensa en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, destacó el desempeño del Banco Central argentino: “La acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bueno”, afirmó.

En paralelo, el FMI ratificó sus proyecciones macroeconómicas favorables para la Argentina, con un crecimiento estimado del 4% en 2026 y 2027, cifras que superan el promedio proyectado para América Latina y el Caribe, donde se espera una expansión del 2,2% en 2026 y del 2,7% en 2027.

Estas previsiones refuerzan la lectura oficial de que la acumulación de reservas constituye uno de los pilares para estabilizar la macroeconomía, sostener el esquema monetario y mejorar la credibilidad financiera del país.

Impacto económico e institucional

El fortalecimiento de las reservas del BCRA tiene implicancias directas sobre el frente cambiario, la política monetaria y la relación con los organismos internacionales. Para el sector financiero, la continuidad de la racha compradora envía una señal de mayor solidez del balance del Banco Central. Para el Gobierno, consolida uno de los ejes centrales de la gestión económica de Javier Milei.

Al mismo tiempo, el hecho de que la última compra haya sido la de menor volumen desde el inicio del programa abre interrogantes sobre la dinámica futura de la acumulación, especialmente en un escenario donde el ritmo de ingreso de divisas y las condiciones del mercado pueden variar.

En términos institucionales, el respaldo del FMI y la mejora del nivel de reservas fortalecen la posición negociadora del país y aportan previsibilidad al esquema económico, aunque el desafío seguirá siendo sostener esta tendencia en el tiempo.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin