Franco Macri

En una ceremonia íntima en Pilar, Macri despidió a su padre

Compartí esta noticia !

En una jornada envuelta por el hermetismo, el presidente Mauricio Macri despidió en el Jardín de Paz los restos de su padre Franco, que murió anoche a los 88 años.

Tras enterarse de la noticia, el mandatario volvió en un vuelo privado de San Martín de Los Andes, a donde había viajado para pasar el fin de semana largo junto a su esposa, Juliana, y su hija menor, Antonia, informó La Nación.
Macri llegó al Aeropuerto Jorge Newbery después del mediodía y se trasladó en helicóptero hacia la Quinta de Olivos, donde permaneció hasta que fue al cementerio de Pilar. Allí, se encontró con sus parientes más cercanos en una íntima ceremonia de entierro.
El lugar estuvo acordonado por un fuerte operativo de seguridad que impidió la libre circulación desde las 15.30. Poco después, cinco vehículos de la Policía Bonaerense y de la Infantería bloquearon la visión en la entrada del predio para preservar la privacidad el mandatario. La Policía Federal y la Gendarmería Nacional también formaron parte del operativo.
Macri llegó por vía terrestre al cementerio privado alrededor de las 17 junto a la primera dama y sus hijas Antonia, Gimena y Agustina. Su hijo Francisco fue por su cuenta. La ceremonia de entierro comenzó instantes después.
Ante la posibilidad de que se acercara gente a manifestarle sus condolencias al Presidente, Macri agradeció las muestras de afecto pero pidió que lo dejaran atravesar el momento en soledad junto a su familia.
“Entiendo que en el día de hoy mucha gente quiere acercarse a manifestarme su cariño y apoyo. Pero queremos que sea un día de intimidad familiar. Por eso les pido a todos que nos permitan a mi familia y a mí la soledad que estos momentos requieren”, escribió el mandatario en su cuenta de la red social Twitter.
Al pedido del primer mandatario se sumó el amplio operativo de seguridad, que bloqueó cualquier tipo de acercamiento varios centros de metros a la redonda del Jardín de Paz.

Compartí esta noticia !

Murió Franco Macri, padre del Presidente y jefe del grupo de empresas familiar

Compartí esta noticia !

Convivía con problemas de salud desde hace meses. Nació en Roma en 1930. Fundó un imperio con patas en la construcción, el negocio automotriz y la obra pública. Tuvo vínculos con todos los gobiernos desde los 70.
A lo largo de casi sesenta años creó y manejó más de cien empresas. Muchas fueron un éxito y otras un desastre. Alternó en terrenos tan distintos como la construcción, la fabricación y venta de automóviles, el correo, los residuos, el capital financiero, la obra pública o los electrodomésticos, y supo adaptar sus sueños y ambiciones, sus éxitos y fracasos, sus esperanzas y decepciones según los vientos que soplaran en un país en el que soplaron vendavales y en el que en seis décadas pasó por todo: Estado presente, Estado ausente, economía abierta, economía cerrada, dictablandas, dictaduras, democracias esperanzadas, autoritarias, violentas, corruptas o estúpidas.
A fines de los años ochenta Argentina ardía en la hiperinflación y Franco Macri fue elegido por una encuesta entre hombres de negocios locales como “el empresario de la década”. La elección tenía fundamentos concretos: Socma (Sociedad Macri) era uno de los grupos empresariales que más había crecido durante la “década perdida”. Pasó de ser una empresa constructora mediana en los años setenta a transformarse en un complejo diversificado que controlaba la principal empresa automotriz del país (Sevel), una de las mayores constructoras (Sideco),  y la recolectora de residuos Manliba, entre muchas otras. Macri no sólo tenía un presente brillante, también vislumbraba un futuro promisorio de cara a la reforma del Estado y la liberalización que se anunciaba de forma casi inexorable. Fue en esos años cuando Macri padre sufrió un infarto y la salud pasó a ser, probablemente, su mayor preocupación. Pero tenía un heredero, el niño Mauricio, al que venía fogueando en el grupo desde hacía años.
El perfil de Franco Macri nunca se ajustó a la imagen del empresario tradicional de Argentina, que tiene varias generaciones de propietarios y se relaciona con las familias patricias. Nació en un hogar de clase media de Roma, y llegó al país a los 18 años siguiendo a su padre, que había emigrado a Buenos Aires unos años antes. Comenzó a trabajar joven en empresas de la construcción y no terminó la carrera universitaria que le quitaba el sueño (ingeniería, claro). Su vida empresarial se inició como subcontratista de otras firmas constructoras más importantes. Poco después, mientras construía una planta para Loma Negra cerca de Tandil, Macri se casó con Alicia Blanco Villegas, integrante de una de las tradicionales familias terratenientes de la zona. Mauricio, el primer hijo de la pareja, nació en 1958.
Aquella empresa de Macri (Demaco) tuvo su primer gran hito en 1964, cuando se asoció con la multinacional Fiat para formar la constructora Impresit-Sideco. Desde entonces participó en importantes proyectos de infraestructura, como la edificación de las centrales nucleares de Atucha y Embalse, impulsadas por el gobierno de Onganía. Durante la década del setenta, a medida que la situación macroeconómica empeoraba, el grupo impulsó una fuerte diversificación, incursionó en negocios inmobiliarios, producción petrolera y servicios públicos.
Pero el principal punto de inflexión llegaría en 1982, cuando la automotriz Fiat decidió abandonar Argentina y el grupo Macri se hizo cargo de la producción de sus autos y los de la marca francesa Peugeot. Franco pudo adquirir el control de Sevel con las facilidades que le dio la transnacional italiana, preocupada por los costos económicos y políticos que implicaría un eventual cierre de fábricas y concesionarios (como ya había pasado con la retirada de General Motors unos años antes). Durante los años ochenta Sevel –ajuste de plantilla laboral y estatización de la deuda mediante– pasaría a ser el emblema del grupo y una de las empresas industriales más importantes del país. El pragmatismo de Macri también operó en el terreno político. Durante la dictadura incorporó al grupo a varios ex dirigentes de la Juventud Peronista (Carlos Grosso y Octavio Bordón, entre otros) convencido de que los militares caerían en algún momento y el peronismo volvería al poder. A pesar del triunfo de Alfonsín, Macri continuaría apoyando a estos dirigentes que encabezarían la renovación peronista y, a fines de la década del ´80, llegarían a puestos claves en el gobierno de Menem.
Macri formó parte de los empresarios de peso que apoyaron con entusiasmo las reformas neoliberales, sin embargo terminó afectado por la apertura comercial y la llegada de los gigantes multinacionales. Los primeros años tuvieron un sabor agridulce: gracias a su capacidad de lobby logró la sanción de un régimen especial para el sector automotriz, que le permitió sortear exitosamente la apertura y beneficiarse por el repunte en el consumo. Pero su participación en las privatizaciones fue decepcionante. Si bien ganó la concesión de algunas rutas y participaciones en empresas menores, perdió su principal apuesta: la privatización de Obras Sanitarias de la Nación. La recompensa vendría unos años más tarde en uno de las últimas y más controversiales privatizaciones de la era menemista, el correo. Esta victoria derivó en un desastre empresarial.
Fuente Clarín y Crisis

Compartí esta noticia !

Fábula del padre vivo y del marido muerto

Compartí esta noticia !

Vidas paralelas La Doctora y Mauricio.

Fábula del padre vivo y del marido muerto

¿Va a decirme que ella no estaba al tanto de los negocios del marido? ¿Va a decirme que él no estaba al tanto de los negocios del padre?

Los macristas se sienten profanados cuando se los compara con el kirchnerismo. Al (peor) estilo Plutarco. O estilo Esopo, con moraleja incluida.
La polarización, en vez de confrontarlos, a Mauricio y La Doctora, al contrario, los acerca.
Las dificultades políticas de ambos estadistas aluden de inmediato a las cuestiones familiares.
Herencias perjudiciales como culpas.

En Mauricio son las derivaciones de los negocios del padre. Con 86 años, sobrecargado de historias económicas y pasionales, don Franco Macri está demasiado vivo.
En La Doctora son las derivaciones del sistema de acumulación instaurado por el marido muerto. Néstor Kirchner, líder de culto y fenómeno recaudatorio.
Las fabulosas consecuencias del padre vivo y del marido muerto confluyen en Comodoro Py.
Pese a las diferencias socio-culturales de formación, en los Tribunales se unen los “senderos que se bifurcan”. Borges.
Fábula del padre vivo y del marido muerto

La sofisticada modernidad de las “off shore” con la precariedad de la hotelería.
“¿Quién lava más blanco?”, Jean Ziegler.

El padre vivo

La gran epopeya de Macri, en pos de la trasparencia, contrasta con el enriquecimiento originario.
En la materia, los funcionarios inocentes que lo secundan suelen aproximarse a la inutilidad.
Pudo percibirse con el episodio epilogal del Correo, que merece ensayar un guión para serie de Netflix.
Arranca 20 años atrás con la peripecia de Alfredo Yabrán, para naufragar, a través del canal de Franco, en la costa del abnegado señor Maffiolli, encargado de los restos imperiales del Grupo, piedra basal de la Argentina como SOCMA .
El Netflix del Correo resultó letal para la credibilidad del cruzado Mauricio. Debe acentuarse la astucia inteligente del padre vivo, que le dejó un clavel de 60 millones de dólares a don Alfredo. Para reubicarse admirablemente con los posteriores mecanismos de comportamiento que iba a imponer el marido muerto de La Doctora. Cuando vivía.
Franco dejó de pagar el canon por el Correo después de la muerte del jefe real. Yabrán.
Fábula del padre vivo y del marido muerto

Y cuando llegó Néstor, desde el Gorro Frigio del Estado lo expropió a Franco. Le ocupó las múltiples instalaciones. Surgen entonces los juicios entrecruzados. Del Gorro Frigio a los propietarios del Correo que no pagaban, y de los expropiados al Estado.
El desbarajuste le estalla a Mauricio en el borde del primer año como presidente. Los desinformados que lucían la casaca amarilla PRO, para defenderlo, preguntaban:
¿Por qué durante 12 años el kirchnerismo no resolvió el litigio del Correo?
Respuesta demasiado explícita. Casi obvia para la fábula.
Porque el padre vivo y el marido muerto lograron entenderse. Como “Bouvard y Pécuchet”, de Gustave Flaubert, sátira inmortal.
Fue cuando el padre vivo, desde La Nación, suplicaba por tener un presidente de La Cámpora.
En tiempos de Néstor, extensibles a los días inciertos de La Doctora, hasta para poner un quiosquito de astrología china había que arreglar con Franco.

Otra “pesada herencia” alude a IECSA, la constructora familiar adherida cronológicamente al descalabro de Odebrecht. La corporación eficiente de Brasil que se desmadró entre la actual escatología del torneo de delatores. Premiados.
Fábula del padre vivo y del marido muerto

Odebrecht alcanzó a pegotear, con membrillos maduros, los dedos mayoritarios de graves estadistas del continente.
A través del apacible canal de Calcaterra, IECSA-Odebrecht alcanza el puerto de salvación del consolidado Marcelo Mindlin. Es el gran triunfador del Cambio.
Como el providencial “muchachito” de los antiguos films del far west, Mindlin llega, como el olvidado Alan Ladd, para rescatar “el honor de los Macri”, y atenuar la parsimonia del escándalo.
Lo que necesita ahora Mauricio es que aparezcan otros Mindlins que colaboren para rescatarlo del pantano político. Que lo ayuden a tomar distancia de “la realidad de Irigoyen”. Utilería con la que convive, entre slogans e insustancialidades.

El marido muerto

Gracias a Mauricio, el adversario oportunamente escogido, desde las cenizas del desprestigio La Doctora se reconstruye.
La polarización admite la reciprocidad. La transforma en la adversaria escogida. Ideal.
La deplorable administración de la riqueza indigna, heredada del marido muerto, le transforma en calvario a La Doctora el camino de la recuperación.
Fábula del padre vivo y del marido muerto

Si la economía de Mauricio arrancaba, si el desdichado habitante de la patria podía reencontrarse con la algarabía del consumo, se terminaba para siempre con La Doctora. Quedaba reducida a la concatenación de indagatorias, de procesamientos y riesgo de cárcel. Para diluir su influencia aferrada a los emblemáticos bolsos del Neolopecito. A las tierras interminables de Lázaro, el Palo Blanco emancipado. A los rústicos alquileres del Resucitado o Cristóbal.
Sin embargo, al estancarse la economía, al contradecirse, al picarse el boleto solo por chiquilinadas, al sucumbir ante los dilemas estructurales agravados por el sistema electoral, Mauricio puede estrellarse -pobre- con la planificada polarización. Para beneficio de La Doctora acosada, que replica desde la impotencia del tuiteo.
La primitiva orquestación de la hotelería, o las barbaries inmobiliarias legadas por el marido muerto, imponen el cuadro perjudicial que induce un destino de sombra.
Sólo complementan las barbaridades de exclusiva responsabilidad de La Doctora. Como el dilema del “dólar futuro”, que deriva en show oral para 2018.
O el ajusticiamiento del Fiscal Nisman, que completa las sobreactuaciones infinitas iniciadas a partir del atentado a la Amia. Fue secundado trágicamente por las sobreactuaciones de la politiquería interna. Y por la ignorancia geopolítica.
Néstor sobreactuó en Naciones Unidas la condena verbal hacia Irán.

Fábula del padre vivo y del marido muerto

Como sobreactuó La Doctora, después de la partida de Néstor, con el giro forzadamente acrobático del acuerdo con Irán. O como iba a sobreactuar el Fiscal Nisman, con la denuncia que lo condenaba.
Para la fábula, debe aceptarse que la máxima sobreactuación consistió, en definitiva, en ajusticiarlo.
Pero con el catastrófico “dólar futuro” o en la acrobacia del “acuerdo con Irán”, La Doctora tiene más argumentos defensivos que con la rusticidad de la hotelería. Porque judicializar una desacertada medida de política económica es menos discutible, incluso, que judicializar una decisión equivocada de política exterior. Avalada, por si no bastara, por los diputados y los senadores.

Moralejas

Moraleja. Las peripecias comerciales del padre vivo, para Mauricio, son tan dificultosas como las derivaciones recaudatorias del marido muerto, para La Doctora.

A medida que se precipite el cronograma electoral, al Grupo Clarín le será más difícil conseguir el vengativo objetivo de apresarla.
Fábula del padre vivo y del marido muerto

Se subraya, entonces, otra moraleja secundaria.
“El fortalecimiento político de La Doctora representa el fracaso compartido del Grupo Clarín y del Tercer Gobierno Radical”.
Para ensayar otra fábula.

 
Compartí esta noticia !

Macri, sobre el Correo Argentino: “Ahí me equivoqué”

Compartí esta noticia !

El presidente reconoció que “sabía desde hace 12 años que había conflicto” entre la empresa postal y el Estado, pero aseguró que “no hubo corrupción”.

El presidente Mauricio Macri afirmó hoy que “no hubo corrupción” en el acuerdo entre el Gobierno y el Correo Argentino, pero reconoció que se equivocó en la forma en que fue tratado el tema porque “sabía desde hace 12 años que había conflicto” entre la empresa postal y el Estado.

“En los Panama Papers, en el Correo, en Avianca y en la denuncia de Arribas (el titular de la AFI), en ninguno de esos hechos ha habido corrupción”, aseguró el mandatario.

Consultado sobre el deterioro en su imagen por las distintas denuncias que salpican al Gobierno, como la del Correo Argentino, reconoció “ahí me equivoqué” y agregó que “obviamente sabía” del conflicto por la deuda que mantiene la empresa postal con el Estado.

Señaló que “desde hace 12 años sabía que había conflicto” porque viene de “una familia empresaria” y nunca lo negó. “Obviamente sabía, por eso asumo mi parte y por eso pedí disculpas. Yo sabía que existe un conflicto hace 12 años, lo que yo hice fue no participar en nada en la solución”, indicó el Presidente.

El mandatario reprochó que en sus años de jefe de Gobierno porteño no tuvo “ni una sola denuncia por corrupción” y en sus 15 meses al frente de la Casa Rosada ya le hicieron “muchas”, por lo que remató: “Yo no cambié, soy el mismo”.

“En un año me hacen denuncias de corrupción todo el tiempo con Gils Carbó y el kirchnerismo a la cabeza”, cuestionó el mandatario en diálogo con el canal América TV. Además dijo que “a diferencia de las épocas pasadas”, en su gobierno “nadie va a tener ni una mínima ventaja en nada”.

Asimismo, aseguró que “el tiempo, porque la Justicia demora, va a ir demostrando que son todas cosas que no son verdad” los casos de presunta corrupción en los que se involucra a su gobierno.

Compartí esta noticia !

El FpV-PJ suma presión por el acuerdo con el Correo: ahora pide el juicio político contra Macri

Compartí esta noticia !

Un grupo de diputados del Frente para la Victoria encabezado por el entrerriano Julio Solanas y el titular del Partido Justicialista (PJ), José Luis Gioja, subió la apuesta y presentó este miércoles un pedido de juicio político contra el presidente Mauricio Macri por el acuerdo con el Correo Argentino.

Los diputados apuntan a destituir a Macri por “mal desempeño y comisión de delitos en el ejercicio de sus funciones”, según el proyecto de resolución al que suscribieron otros 13 legisladores, pero que no contó con la firma del presidente del bloque, Héctor Recalde.

“Nos encontrarnos ante una conducta reñida con la transparencia que afecta al Estado en sus instituciones, pero también fundamentalmente al vínculo entre los funcionarios y el pueblo”, dice el texto en los fundamentos.

Para que avance el proceso, el FpV debería conseguir que Cambiemos convoque a la Comisión de Juicio Político –presidida por el macrista Álvaro González-, que sólo se reunió una vez el año pasado, para constituirse.

El proyecto fue presentado un día después de que el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, sugiriera que Macri sabía del acuerdo por el cual se le condonó una deuda millonaria al grupo Socma, propiedad de su padre, Franco Macri.

“Yo jamás dije que el presidente no conocía; yo dije que nunca hablé con el presidente de este tema”, dijo Aguad este martes ante la Comisión de Comunicaciones de Diputados, y agregó: “Es muy probable que el presidente haya sabido, pero nunca habló conmigo”.

El pedido de juicio político lleva las firmas de Carlos Castagneto, Lautaro Gervasoni, Juan Manuel Huss, José Ciampini, Carolina Gaillard, Adrián Grana, Juan Manuel Pedrini, Jorge Barreto, Marcos Cleri, Eduardo Seminara, Guillermo Carmona, Martín Doñate y Juan Carlos Díaz Roig, además de Solanas y Gioja.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin