FUEGO

Corrientes vuelve a tener focos activos de incendios forestales

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Las provincias de Corrientes y La Pampa mantienen focos activos de incendios forestales, informó hoy el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), que depende del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

En Corrientes, el incendio en Curuzú Cuatiá (Cazadores Correntinos – Sureste) se mantiene “activo” hoy; mientras que el de Gral. Alvear (Torrent) está “controlado” y el de Mercedes (Laguna Trin/Laguna Medina) está “contenido”.

En La Pampa el foco “activo” se encuentra en Toay (El Tigre), mientras que el fuego en esa misma ciudad pero en La Lomita está “controlado”.

En Jujuy, los dos incendios en Ledesma, en Piromaníaco y Palo Blanco, se encuentran “contenidos” y “controlados”, respectivamente.

La provincia de Entre Ríos tiene un foco ígneo “controlado” en Gualeguaychú (Estancia Elias), otro “extinguido” en Federación (La Florida) y uno “contenido” en Victoria (El Auto, La Ciega).

En Chubut el incendio forestal en Futaleufú (APN Los Alerces- Bahía Rosales) está “controlado”, a la vez que el fuego en Tolhuin (Carmen Vieja), en la provincia de Tierra del Fuego, se mantiene “contenido”.

Los incendios de Avellaneda (Choel Choel), en Río Negro, y los de Chos Malal (Volcán Tromel) y Los Lagos (APN Nahuel Huapi -Población Novoa), en Neuquén, están “extinguidos”.

Por último, en San Luis el foco de Dupuy (Los Pocitos – Ruta 47 y 3) se encuentra “contenido”.

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Herrera Ahuad y Cabandié firmaron un convenio para fortalecer el manejo del fuego en Misiones

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El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, vino a Misiones donde mantuvo una amplia agenda junto al gobernador Oscar Herrera Ahuad, con quien firmó un convenio específico con la provincia para otorgar equipamiento, por un financiamiento de $ 39.619.950. Esto ocurrió en Apóstoles, donde se emplazará la futura base de la Brigada Nacional del SNMF.

Cabandié expresó: “Cuando asumimos, la única base de manejo del fuego era Golondrinas. Hoy, con Apóstoles y San Luis, ya son tres. Necesitamos tener formación, equipamiento, medios aéreos y capilaridad, ya que con una sola base en la Patagonia era escasa para los desafíos que se aproximan relacionados con incendios forestales en un contexto de calentamiento global”. Luego aludió al avance en el Senado del proyecto de régimen previsional especial para brigadistas: “Nosotros trabajamos para que tengan cada vez mejores condiciones laborales. La semana pasada se votó la media sanción de la jubilación anticipada. Es un logro enorme, a partir de un reclamo muy justo que tenían las y los combatientes forestales”.

En Apóstoles también se oficializó la incorporación de 17 nuevos brigadistas y se entregaron maquinarias y herramientas por un monto de $ 1,5 millones. Junto al gobernador, fueron parte de la actividad los ministros provinciales de Ecología y Recursos Naturales y Renovables, Víctor Kreimer, el de Hacienda y Finanzas, Adolfo Safrán, y la intendenta local, María Eugenia Safrán.

Asimismo, durante su visita a Misiones, Cabandié firmó un convenio entre Nación y la provincia que renueva el comodato del campamento educativo Yaguareté y fortalece la puesta en valor de este espacio recreativo utilizado por jóvenes de todo el país. Además del gobernador Ahuad, acompañaron al ministro en el acto de la firma, la vicepresidenta de la Administración de Parques Nacionales, Natalia Jauri, Federico Granato, del mismo organismo y el ministro de Ecología, Recursos Naturales y Renovables, Víctor Kreimer.

En esta línea, el ministro afirmó que “el convenio firmado junto al Gobernador supone la puesta en valor y la mejora del campamento Yaguareté, lo que favorecerá a aquellos estudiantes de la provincia y a todos los jóvenes que se acerquen a las instalaciones”.

A su turno, el gobernador Ahuad señaló: “Hoy firmamos un convenio de gran importancia para la provincia, para la Nación y para la localidad de Puerto Iguazú”. Además destacó que “nunca antes otros gobiernos se han ocupado de la puesta en valor y de retomar a cuestiones que hacen a la vida y el bienestar de los misioneros. El campamento Yaguareté tiene un sello en la historia de nuestra provincia”. “Con Juan hemos logrado un entendimiento en base a la confianza y a la sinceridad, estos son dos valores fundamentales en un funcionario”, resaltó el mandatario provincial.

Los funcionarios también participaron de la exhibición de cinco prototipos de movilidad sostenible que fueron adquiridos en el marco del convenio de cooperación entre la Administración de Parques Nacionales (APN) y la agencia nacional de Seguridad vial por un monto de $ 8 millones y que serán destinados a tres parques nacionales del país: Talampaya, Iguazú y Los Glaciares.

Como parte de las actividades de Cabandié en Misiones, el ministro estuvo presente en la inauguración de la Plaza Eva Perón, un espacio sostenible ubicado en el centro de Puerto Iguazú, que fue construido en el marco del Plan Casa Común que lleva adelante el organismo de Ambiente nacional y demandó una inversión de $ 5 millones.

Por último, el titular de la cartera ambiental visitó la obra de biogás en Fachinal que demandó una inversión de $ 58 millones. La misma fue erigida en el relleno sanitario que allí funciona, para darle tratamiento a los gases emitidos por los desechos dispuestos y transformarlos en energía eléctrica que abastezca sistemas de iluminación en el predio y del municipio, con el excedente energético obtenido.

Al final de la tarde, Cabandié acompañó la firma de un convenio bilateral para una obra de educación técnica que se realizó entre el Ministerio de Educación de la Nación, a cargo de Jaime Perczyck y el gobernador misionero. Estuvo presente en el acto, el ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Misiones, Miguel Sedoff.

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Mitos derribados: la madera resiste mejor a sismos, hongos y fuego

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Edificios y rascacielos de madera cada vez más altos son ya habituales en los países más desarrollados del mundo. Hogares, hoteles, puentes y todo tipo de obras también. Pero, ¿qué pasa cuando la madera es sometida al fuego, sufre la fuerza de los terremotos o tiene que resistir al ataque de factores bióticos externos? La Cámara de la Madera desmitifica y explica estas antiguas afirmaciones con estudios de investigación que llevan a la madera al primer puesto como material de construcción del futuro. 

La madera es uno de los productos estrella para el desarrollo sostenible. Es renovable, reciclable y carbono neutro o positivo. Además, en nuestro país la madera que se utiliza proviene de bosques certificados y gestionados de forma sostenible. Provee materia prima para productos de primera necesidad de la población, como viviendas, muebles, papeles, energía, químicos, reemplazando en muchos casos, el uso de productos no renovables provenientes de la minería y los combustibles fósiles. Con las nuevas tecnologías, como la nanotecnología y las biorrefinerías, se agregan un sinnúmero de otras aplicaciones. 

SISMOS Y TERREMOTOS 

Ahora bien, persisten aún ciertas creencias en cuanto a las limitaciones de su uso para ciertos proyectos o cuestionamientos sobre su funcionalidad, resistencia y perdurabilidad. Justamente, sobre su resistencia a los sismos y terremotos, una reciente investigación sobre el comportamiento de la madera ante los terremotos indica que ostenta una eficiencia probada que aventaja al hormigón en cuanto a estándares de seguridad. 

Esto se debe, principalmente, a su mayor capacidad de deformación elástica y a su diseño sísmico centrado en la vulnerabilidad de las uniones por sobre la falla de la materia prima. En tal sentido, es improbable que una construcción fabricada con madera llegue a colapsar. Esto se fundamenta en que las fuerzas sísmicas son proporcionales al peso del edificio, lo que desencadena en que las construcciones de madera están sometidas a fuerzas que pueden llegar a ser bastante menores que las de una cimentación tradicional. 

A esto se suma otra ventaja fundamental que tiene que ver con su gran capacidad elástica, lo que significa que puede deformarse mucho más antes de que se produzca algún tipo de fallo, incluso más que otros materiales tradicionales como el hormigón y otros materiales minerales, que se agrietan y rajan con mayor facilidad.

“La madera – según indica el estudio – permite que la energía sísmica se disipe por medio de las uniones. De ahí que cuantas más uniones tenga un edificio de madera, más va a disipar la energía, lo que evita que el edificio colapse”. Se podría decir, entonces, que tanto la madera como el hormigón se pueden agrietar y romper si se les exige demasiado, pero el metal, los clavos y los tornillos —las uniones en general— se pueden diseñar para que fallen de manera dúctil al momento de llegar al límite de su capacidad.

MADERA MODIFICADA – RESISTENCIA A HONGOS Y PARÁSITOS

 El auge por el uso de la madera en la construcción impulsa una gran cantidad de procesos y cadenas productivas y de investigación. De hecho, los estudios para hacerla cada vez más resistente y durable se multiplican en todo el mundo. Argentina tiene actualmente un patrimonio de 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, un 55% de ellas certificadas con sellos por gestión sostenible reconocidos internacionalmente. La foresto-industria de Argentina se provee en un 95% de madera proveniente de dichas plantaciones. El agregado de valor incluye la producción de celulosa y papel, madera y tableros para viviendas y muebles, energía eléctrica y térmica, y diversos productos químicos. Con 13.000 productores forestales y más de 6.000 empresas, la foresto industria es hoy un sector productivo que emplea en forma directa y formalmente a más de 100.000 personas y exporta alrededor de 700 millones de dólares anuales. 

Para potenciar este desarrollo, surge el concepto de “madera modificada”: un tipo de madera más fuerte que la madera estándar. La diferencia radica en que la madera modificada ha sido intervenida térmica o químicamente para mejorar sus propiedades. 

Si el cambio es del tipo térmico se toma una pieza de madera normal no tratada y se calienta hasta 180 ° C. El contenido de oxígeno de la madera está ligeramente despojado, lo que evita que se queme a estas altas temperaturas. La ausencia de oxígeno ayuda a las paredes celulares de la madera a pasar por cambios que la harán una pieza de madera más fuerte y confiable. Luego, si se trata de un proceso químico,se introducen diferentes productos para fortalecer y modificar la madera, incluidos el aceite caliente, el gas nitrógeno y el vapor. 

Estos procesos le dan la opción de usar madera dura o madera blanda, ya que la madera blanda modificada térmicamente tiene propiedades similares a la madera dura. En Chile, por ejemplo, están estudiando una especie nativa – raulí – antes y después de ser modificado térmicamente para evaluar su desempeño constructivo. También se pone a prueba un tipo especifico de eucalipto (Eucaliptus nitens) Se espera que el conocimiento obtenido permita descubrir el potencial de productos con un alto valor agregado y de alto interés del mercado forestal-maderero. 

FUEGO 

La madera es un recurso natural y sustentable que, debido a su velocidad de respuesta, la capacidad disponible del recurso forestal y el procesamiento industrial, permite dinamizar el empleo y las economías regionales, agregando valor a la materia prima proveniente de bosques cultivados como también por los claros beneficios ambientales, económicos y constructivos de los sistemas utilizados. Se trata de una cadena de valor que tiene un efecto multiplicador desde la semilla, la plantación, resina y todos sus derivados, manejo forestal, cosecha de rollos, destino de rollos finos para celulosa y papel y de rollos para madera aserrable, aprovechamiento de desperdicio como chip y viruta para generación de energía renovable, maderas y molduras con destino para la construcción y viviendas con madera y muebles, entre otros usos. 

Especialmente en la construcción y en comparación con otros materiales, la madera es un material renovable, reciclable y carbono neutro. Esto contribuye con la mitigación del cambio climático y a su vez con calentamiento global, siendo el material de menor demanda energética para su fabricación. Debido a su capacidad aislante superior a cualquier material de uso tradicional en el país, promueve un bajo consumo energético que implica ahorro para el usuario y la sociedad, en un contexto energético deficitario. Asimismo, la madera cuenta con una gran resistencia estructural en relación a su peso, con un óptimo comportamiento antisísmico, posee una buena resistencia ante el fuego, es durable, estética y cálida. 

En ese punto es donde se concentra la atención ahora. Es sabido que la madera de por sí es un material combustible, pero, sin embargo, toda persona que alguna vez haya intentado encender una fogata, habrá notado que no es sencillo hacer arder madera por sí sola. Una combustión sostenida se logra solamente bajo ciertas condiciones particulares, siendo ése un hecho fundamental para la seguridad contra incendios en construcciones.

Justamente, “la principal protección es una capa de sacrificio de carbonización cuando se diseña un elemento estructural de madera. Estimando la duración total de un incendio y conociendo la tasa de carbonización, es posible dimensionar el elemento de madera de manera tal que, al finalizar el incendio, aún quede una sección suficiente para asegurar la integridad estructural del edificio” explican en un trabajo reciente. 

De hecho, “la alta masividad de los elementos constructivos de madera maciza hace que se requiera de un flujo de calor externo para producir una combustión sostenida. Así, al pirolizar —proceso de descomposición química de materia orgánica y de todo tipo de materiales, causada por el calentamiento a altas temperaturas en ausencia de oxígeno—, se genera una capa de carbón que protege la madera contra el calor de las llamas, aumentando su resistencia al fuego”.

Y, además, la llama misma generada por un elemento de madera no provee suficiente calor para mantener la producción de volátiles que la alimenten. Hoy los estudios apuntan a lograr una dinámica de incendios en edificaciones de madera mediante la cual sea posible asegurar que éstos se auto-extingan. Una solución podría residir en encapsular el material con planchas de yeso-cartón, haciendo que los edificios de madera encapsulada sean casi de materialidad incombustible. 

Investigaciones y análisis comprueban que la madera maciza no sólo cumple con los códigos de seguridad y protección contra incendios prescritos, sino que puede incluso superarlos. Por ejemplo, en una prueba de fuego, una pared de 18 centímetros de espesor de CLT revestida de yeso, resistió tres horas y seis minutos, entregando una hora más que los requisitos actuales del código anti-incendios. 

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Campo negro, el dramático análisis del fuego que consume a Corrientes

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El Litoral. El fuego que arrasa la provincia de Corrientes ya redujo los campos usualmente verdes a enormes manchones negros de carbón y cenizas, y con ello menguó el trabajo de años en los centros de la investigación y de producción tanto forestal como de pastura, ganadera y turística, además de amplísimos sectores destinados a la preservación del ambiente. Las pérdidas, que están siendo cuantificadas en el marco de un proceso dinámico y en curso, deberán ser afrontadas por el Estado en todos sus niveles y también por las empresas y los particulares. En el medio, acusaciones de las más variadas pusieron en alerta al sistema político, que encontró un punto más de tensión a los temas controversiales de la agenda diaria.

Los datos son dramáticos. Según los registros del Inta local que se conocieron el viernes, hasta el momento los incendios afectaron 786 mil hectáreas, es decir, el 8,8 % de la superficie total de la provincia. El tamaño de las pérdidas y las formas y la celeridad de la ayuda es lo que ahora concentra la tarea de los técnicos provinciales y nacionales. 

Los sectores afectados se multiplican con los días: los hay en poblaciones urbanas, periurbanas, rurales, y en los sectores productivos y de reserva ecológica, puesto que las llamas, en complicidad con la sequía prolongada que no da tregua, también hicieron estragos en los Esteros del Iberá, ecosistema que en épocas de normalidad es dominado por el agua. El perjuicio, por tanto, se siente en la naturaleza pero también entre los vecinos de vastos poblados, entre los chacareros menores y entre los empresarios que explotan grandes extensiones de terreno con forestación o ganado, con arroz o maíz, yerbas o cítricos, y también afecta a las administraciones del Estado, sobre todo a aquellas instituciones públicas con años de trabajo científico devorado por las llamas. 

He aquí el punto central del debate que se viene. Y también la razón de la mesura con que la clase dirigente pareció reaccionar tras los primeros días de verba inflamada, escudo de la inacción, desesperación, e incluso de la incapacidad de cooperación por las miserias de la política que afloran siempre, pero sobre todo en circunstancias como estas. Todos los sectores involucrados intentan sacar partido de una situación que, en definitiva, nos costará reponer a los correntinos, y a los argentinos por extensión.

La gente que se vio abrasada por las llamas, que perdió todo su esfuerzo de años, reaccionó de inmediato reclamando alguna contención. Fueron los que gritaron desde un primer momento para que este tema fuera sopesado en su dimensión real, razón por la cual demandarán, de aquí en adelante, por la cadena de responsabilidades.

***

¿Quién es responsable por esto que pasa en la provincia? ¿Qué obligaciones tiene el Gobierno y cuáles tendrán los particulares? ¿Cuáles son las prácticas culturales sobre el manejo del fuego para limpieza o rebrote que debemos observar o reeducar? ¿Qué pasa con las normas que regulan el uso de las llamas y sus penas cuando se quebrantan? ¿Qué pasará con los bomberos? ¿Alcanza con que sean abnegados voluntarios entregados a los otros, pero que arriesgan sus vidas sin capacitación específica permanente ni elementos adecuados? ¿Qué debió hacer la Provincia? ¿Qué debe hacer la Nación? En situaciones como estas, ¿es necesario llegar al límite de la ruina para activar protocolos de ayuda? ¿Nunca se podrá prevenir una catástrofe de esta naturaleza? ¿Cuántas de estas quemas son intencionales y cuantas espontáneas? ¿En qué trabajan las áreas específicas de los gobiernos? ¿Para qué los Estados crean dependencias ad hoc si al final las responsabilidades terminan cayendo sobre el conjunto, o sobre nadie, viciando el resto de los debates o incluso el resto del funcionamiento del Estado? ¿Hasta dónde llega la autonomía provincial? Esa autonomía, que suena lindo a los oídos de los autodeterminados, ¿sirve de algo sin recursos adecuados y bien distribuidos? ¿Sirve una autonomía pobre que alimenta los discursos en épocas de normalidad, pero que te deja en evidencia y te hace doblemente dependiente en épocas de necesidad? Un Estado provincial pobre subordinado siempre del Estado nacional rico, ¿es viable para proyectar un futuro de crecimiento y desarrollo?

La situación es desesperante y los recursos no están o son insuficientes o están mal administrados, pese a que la ayuda empezó a llegar desde todos los cuadrantes. Ayuda económica, de logística y brigadistas enviados por la Nación y por distintas provincias para combatir el desastre. Incluso desde Brasil empezó a ingresar material y gente. ¿Sirve? Sí. ¿Recién ahora? Podemos discutirlo. ¿Debió venir antes? Sin dudas.  

Desde este punto de vista surge la segunda clave para afrontar el problema. ¿Cómo iniciar la reconstrucción, cuándo, bajo qué esquema de prioridades? 

El gobernador Gustavo Valdés habló entre el viernes y ayer de pérdidas que están en el orden de los 25 mil millones de pesos. Hay quienes como el exministro Jorge Vara —ahora muy presente en los medios—, que calculan el estrago, al día de hoy, en 55 mil millones de pesos por lo menos.

El trabajo consiste entonces en determinar la asistencia inmediata para los que perdieron todo. En cómo cubrir las pérdidas ocasionadas a mediano plazo y en cómo reconstruir y proyectar el futuro, que son cosas bien distintas, sin contar con la urgencia de recuperar los años de investigación, trabajo e infraestructura acumulada de las que hoy no quedan más que rastros calcinados.   

Valdés pidió el viernes por la unidad. “Tenemos que juntarnos. No hay lugar para las grietas y las chicanas políticas. Ni para los trolls, ni para las injurias personales que estamos recibiendo. Hoy nos tenemos que juntar para poder salir adelante”, dijo, aludiendo de ese modo a los ataques —sobre todo virtuales— que recibió en los últimos días. 

La situación lo puso en el centro de la escena a recibir todos los golpes de una situación que todavía está en proceso y que, como él mismo dijo, no permite vislumbrar una salida inmediata sin ayuda de la naturaleza: sin las lluvias que se niegan y que ponen a Corrientes en situación de jaque agobiante.

Según dijo ayer, recién el viernes por la noche habló con el presidente Alberto Fernández. ¿Qué fue lo que postergó por tanto tiempo una comunicación entre ambos hombres que hasta no hace mucho no escatimaban en la dispensa de halagos? No se sabe. Ojalá esa charla prospere y fructifique.

Un día antes, en contacto con este diario, Valdés se quejó de la falta de coordinación en relación a la ayuda, lo que produjo fugas en los recursos existentes. También dijo que los millones que dice Nación que había enviado aún estaban en camino, salvo el efectivo que acordó con Wado de Pedro: 200 millones de pesos. 

Casa Rosada informó por su parte, a través de sus voceros, que ya envió 1.000 millones, amén de brigadistas, aviones, autobombas, maquinarias e insumos. Incluso una fuente de acceso al despacho presidencial le dijo a El Litoral, ayer, que el Ministerio del Interior prepara otro desembolso, mientras el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, planea otro aterrizaje para hoy en la provincia.

Mientras todo esto ocurre, el clima no da respiro. Las lluvias anunciadas para hoy, ahora se corrieron para mañana. La superficie quemada al 16 de febrero era de 785.238 hectáreas, según detalles presentados por el grupo de Recursos Naturales de la Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del Inta. Pero hay otro dato inquietante. El ritmo de progresión del fuego entre el 7 y el 16 de febrero (los últimos 9 días) fue de casi 30 mil hectáreas diarias. En un informe anterior, esa tendencia era de 20 mil hectáreas diarias. 

Estos parámetros justifican la decisión que tomó el viernes Valdés de declarar zona de catástrofe ecológica y ambiental a la provincia. Al anunciar la medida, dijo que el cambio climático está golpeando fuerte. Los efectos de esa frase están a la vista; dejaron de ser teóricos hace tiempo, pero ahora se muestran de manera más que descarnada. Hay allí, entonces, una tercera clave. Empezar a trabajar y a educar pensando en el ambiente como algo más que un entorno escenográfico mejor o peor dotado según el código postal de cada uno.

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Modifican el Presupuesto para aumentar los recursos para combatir incendios y realizar el censo

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El Gobierno estableció hoy la primera modificación presupuestaria del año, consistente en la asignación de $ 4.000 millones para “atender con carácter inminente el combate de los incendios y la prevención de nuevos focos” y $ 4.400 millones “con el fin de llevar a cabo el Censo Nacional” previsto para mayo, entre otros gastos.

Así lo dispuso a través de la decisión administrativa 145/2022 de la Jefatura de Gabinete, que determinó la reasignación de créditos por un total de $ 10.850.272.606, financiados en parte con recursos generados por diferentes jurisdicciones y también con recortes de gastos en otras áreas.

En un anexo de 17 páginas, se dispuso el incremento de los créditos destinados a la Secretaría General de la Presidencia en $ 1.650 millones “para dar cumplimiento al Acuerdo de Servicios de Gestión celebrado con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)”.

Asimismo, se asignaron $ 45.022.139 a la Secretaría de Comunicación y Prensa para “afrontar los gastos en personal” que demandó la creación de la Unidad de Comunicación de Gestión Presidencial y de la Coordinación de Comunicación.

También se giraron $ 4.400 millones debido a que “resulta menester incrementar el presupuesto vigente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), con el fin de poder llevar a cabo el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas Ronda 2020”.

Al Ministerio de Ambiente se le asignaron $ 4.000 millones “para cumplir con las necesidades del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, con el fin de adoptar las medidas necesarias para propiciar y atender con carácter inminente el combate de los incendios y la prevención de nuevos focos”.

A la misma cartera se le transfirieron $ 480.981.717 para la Administración de Parques Nacionales “para afrontar gastos de la temporada crítica en materia de incendios” y para atender los gastos destinados a la licitación para la construcción de la Senda Recreativa a Catritre en el Parque Nacional Lanín”, financiado con aportes de contribuciones figurativas del Ministerio de Turismo.

Asimismo, se incrementó en $ 210 millones el presupuesto del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) para afrontar “erogaciones relacionadas con la determinación de tarifas y la modernización del marco regulatorio”, que se financian íntegramente con recursos del organismo.

Por último, se destinaron $ 14.268.750 al Ministerio de Cultura para atender el convenio de cooperación con el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), consistente en descuentos y promociones en cines y teatros para los afiliados a la obra social, financiados íntegramente con recursos de la cartera encabezada por Tristán Bauer.

El remanente de $ 10.145.022.139 se financió con recortes en la jurisdicción Obligaciones a Cargo del Tesoro, correspondientes a transferencias al PAMI.

Las modificaciones presupuestarias por parte del Poder Ejecutivo están contempladas en la ley 24.156 de Administración Financiera y de hecho es una práctica habitual ejercida por todos los gobiernos en las últimas décadas, debido al surgimiento de necesidades no previstas o una subestimación en el cálculo de gastos y recursos en la ley de Presupuesto.

En este caso, el Presupuesto 2022 es una prórroga por decreto de la ley correspondiente al 2021 más sus modificaciones, ya que el proyecto de ley no fue aprobado en el Congreso, tras el rechazo de bloques de la oposición.

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