GANADERIA

Ganaderos de Paraguay mostraron innovaciones a sus pares argentinos

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El CREA Ganaderos del Noroeste (región Córdoba Norte) realizó un viaje a Paraguay para conocer planteos ganaderos de avanzada. Fue recibido por integrantes del CREA Paraguay.

La red CREA, si bien nació en la Argentina, tiene actualmente un alcance regional y eso representa un activo sustancial al momento de potenciar la transferencias de conocimientos

A fines de agosto los integrantes del CREA Ganaderos del Noroeste (región Córdoba Norte) realizó un viaje a Paraguay con el objetivo de explorar de primera mano el desarrollo de la actividad productiva en ese país. La comitiva, compuesta por diez empresarios y un asesor, buscó identificar tecnologías y prácticas de manejo que podrían ser adaptadas a las empresas locales para mejorar su eficiencia y competitividad.

“Decidimos organizar esta visita a Paraguay porque en 2024 ya habíamos realizado un viaje similar junto a los asesores y presidentes de los grupos CREA de la región, y la experiencia fue muy enriquecedora”, explicó Osvaldo Luna, asesor del grupo.

“Esta vez quisimos profundizar en diferentes aspectos técnicos y aprender más sobre la ganadería paraguaya, centrándonos en tres ejes principales: manejo de pasturas, avances tecnológicos y el negocio ganadero”, añadió.

El itinerario incluyó visitas a dos establecimientos, Rancho Quemado y Jerovia, ambos miembros de los grupos CREA Samuú y Mariscal en Paraguay.

“Observamos planteos de recría que en los últimos cinco años pasaron de producir 200 a 300 kilos de carne por hectárea al año, aplicando protocolos de selección animal, modificando el consumo de pasturas, suplementando y tomando decisiones basadas en datos recogidos y analizados mediante caravanas electrónicas”, resumió Luna.

“Actualmente, en nuestro grupo estamos alcanzando un promedio de 200 kilos de carne por hectárea. Creemos que tenemos el potencial para mejorar, elevar nuestros estándares y llegar a los 300”, remarcó.

Diego Sáenz, presidente del Grupo Ganaderos del Noroeste, también se mostró satisfecho por la visita. “El establecimiento Rancho Quemado me impactó por la mentalidad del empresario, las métricas que utiliza y cómo las aplica. Me hizo replantearme muchas cosas”, afirmó.

“El productor compartió con nosotros su aprendizaje de diez años en el campo, cómo fue ajustando su producción, cometiendo errores y encontrando la manera de mejorar su negocio. Hoy está produciendo 300 kg/ha de carne, aprovechando mejor el pasto y la suplementación, y ahora se propuso el objetivo de llegar a los 500 kilos”, apuntó.

Rancho Quemado logró incrementar su producción mediante una combinación de selección de pasturas, un sistema rotativo de pastoreo y una rigurosa toma de datos. Estos elementos no sólo optimizan la toma de decisiones, sino que también mejoran los márgenes económicos del negocio ganadero.

“Durante la visita, exploramos diferentes pasturas que podrían aumentar el potencial productivo en nuestras propias explotaciones”, señaló Luna. Además del conocido Gatton panic, los ganaderos paraguayos buscaron diversificar sus forrajes y mejorar la genética de sus pasturas mediante la adopción de otros híbridos como Mombaza, Zuri y Quenia, desarrollados por la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa, el equivalente al INTA en Brasil). Estas variedades pueden producir hasta 6000 kilos más de materia seca por hectárea que el Gatton panic, alcanzando hasta 16.000 kg/ha. Este enfoque se complementa con un estricto control de malezas arbustivas, tanto mecánico como químico, que potencia la producción forrajera.

Otro pilar en la estrategia de Rancho Quemado es la implementación de un sistema de pastoreo rotativo, que maximiza la eficiencia del manejo forrajero. Este sistema se basa en la altura de las pasturas para decidir cuándo deben pastar los animales. Durante la época de lluvias, que en esa región de Paraguay se extiende de octubre a mayo, los animales ingresan a los lotes cuando las pasturas alcanzan entre 35 y 40 centímetros de altura. Ahí consumen hasta dejar 10 o 15 centímetros, antes de ser trasladados a otro lote, para permitir que el área se recupere durante 21 días. “Con este método de pastoreo, el crecimiento del pasto se incrementa en un 30%”, destacó Sáenz.

Este enfoque, que asegura que los animales consuman siempre las partes más tiernas y nutritivas de las plantas, permitió mejorar los índices de ganancia de peso en los vacunos, para pasar de 500 a 800 gramos diarios.

Por otra parte, las prácticas incluyen una suplementación de los rodeos en cualquier momento del año, por ejemplo con burlanda seca, teniendo en cuenta los requerimientos del animal, más allá de la época y del clima. Incluso pueden implementar esta práctica en verano, si la oferta del pasto no es buena. Para ello realizan mediciones periódicas que les permiten evaluar cómo fue la respuesta de la suplementación y tomar mejores decisiones. Con todo esto apuntan a obtener ganancias de peso más estables a lo largo de todo el año.

“Nos resultó muy interesante observar estas prácticas porque, en general, en la Argentina se continúa haciendo un manejo más tradicional. Ellos nos mostraron una forma diferente de gestionar las pasturas”, consideró Luna.

Los animales en el establecimiento paraguayo llevan caravanas electrónicas que registran una gran cantidad de datos, como el peso en diferentes momentos, lo cual permite a los productores tomar decisiones bien informadas.

Saenz destacó la metodología empleada por la empresa para el pesaje de sus animales, que se realiza al ingresar al campo, luego a los 10 días y nuevamente a los dos meses. “Su protocolo de pesaje sigue pautas precisas para asegurar que siempre se obtengan datos equivalentes”, subrayó. Esta información se evalúa incluso en función del origen de cada animal, para elaborar un ranking de proveedores y decidir a quién adquirir ganado en el futuro.

“La caravana electrónica es una tecnología que ya utilizamos, pero quizás no la estamos aprovechando al máximo. Gracias a los datos que proporcionan, los productores ganaderos están calculando el margen bruto por cada cabeza de ganado. Todas las decisiones se están tomando a nivel individual, lo cual está mejorando significativamente el negocio ganadero”, comentó Luna.

“Esta tecnología nos permite cambiar nuestra perspectiva sobre la ganadería. Antes tratábamos a los animales como un grupo homogéneo, pero ahora podemos verlos como un conjunto de individuos, ajustar variables y ser más competitivos en el negocio”, agregó.

Luna se refirió a la genética del ganado paraguayo observada durante la visita y opinó que, en este aspecto, la ganadería argentina mantiene una ventaja competitiva. “Hay una diferencia a nuestro favor, ya que en Argentina gran parte del ganado es cruza con razas como Angus, Hereford o Brangus, mientras que en Paraguay predominan las razas cebuinas”, señaló el asesor CREA.

El ganado cebuino, sin embargo, está mejor adaptado a las altas temperaturas características de Paraguay. “Visitamos el país en agosto y nos encontramos con temperaturas de 40 ºC”, comentó sorprendido Luna. “Además, en Paraguay no cuentan con amplitud térmica y tienen una alta evapotranspiración, lo cual también limita la producción ganadera”, agregó.
Mientras en Argentina se produce principalmente novillo, en Paraguay utilizan la categoría Macho Entero Joven (MEJ), que se refiere a terneros no castrados y que en el mercado argentino tienen escasa presencia.
“A diferencia de nosotros, que producimos mayormente novillos, en Paraguay crían toros enteros. Esto les permite obtener mayores rendimientos de carne. Mientras nosotros producimos animales livianos, ellos están produciendo animales más pesados, de 480 a 500 kilos, mediante un sistema de engorde mixto, que incluye pasto y suplementación”, destacó Saenz.
Con 22 años de trayectoria, el CREA Ganaderos del Noroeste está compuesto por 10 empresas que desarrollan planteos mixtos (con agricultura y ganadería), en la región noroeste de la provincia de Córdoba. Este grupo abarca los departamentos de Ischilín, Río Seco, Cruz del Eje y San Justo, e incluye también una empresa ubicada en Sol de Julio, al sur de Santiago del Estero.

La actividad agrícola del grupo se centra en los cultivos de maíz, soja y trigo. También siembran garbanzo, con sistemas de riego. En relación a la ganadería, la mayoría de estas empresas lleva a cabo planteos de ciclo completo, que incluyen cría, recría y engorde.

Tras la visita a los campos en Paraguay, Luna reflexionó: “El CREA Ganaderos del Noroeste siempre estuvo a la vanguardia tecnológica en términos ganaderos, en comparación con otros productores de la zona y dentro del Movimiento CREA”.

“En muchos aspectos, Argentina tiene un mayor potencial productivo gracias a una infraestructura vial superior, personal capacitado y mejor acceso a Internet, entre otros recursos. Sin embargo, ellos lograron estar un paso adelante. Con menos recursos, prestan mayor atención a los detalles y son más agresivos a la hora de plantear un negocio ganadero. Este viaje nos desafió a ir más allá, a romper paradigmas y a proyectar un modelo más competitivo”, concluyó.

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Saneamiento de Brucelosis: operativo de vacunación en 92 establecimientos ganaderos

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Mediante un trabajo articulado entre el Ministerio del Agro, INTA, SENASA, Agricultura Familiar, Ministerio de Salud Pública y organizaciones de productores junto a la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), se llevó adelante una vez más, la práctica pre profesional en saneamiento en brucelosis y tuberculosis del rodeo bovino de productores lecheros.

Este año, el operativo abarca aproximadamente 92 establecimientos productivos y se espera abordar a unos 1.400 animales en total con el objetivo de trabajar en la sanidad del rodeo bovino, en el marco del Programa de Saneamiento de Brucelosis y Tuberculosis del rodeo lechero. Esta iniciativa interinstitucional contará con la participación de organismos de extensión rural y la participación de alrededor de 55 personas, incluyendo estudiantes, técnicos y docentes, quienes aportarán sus conocimientos y habilidades para asegurar el éxito del operativo.

Al respecto, el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal, Carlos Caraves destacó la relevancia de este trabajo articulado y afirmó que “el esfuerzo conjunto entre la Universidad Nacional de Río Cuarto y el Estado Provincial es una oportunidad valiosa para cumplir con las normativas nacionales que regulan los procesos productivos en nuestra región. Esta colaboración no solo protege la salud pública, sino que también garantiza la soberanía alimentaria y fomenta la generación de ingresos mediante la comercialización de productos con valor agregado en mercados locales”.

Cabe señalar que, este trabajo permite obtener datos precisos y actualizados sobre la prevalencia de las enfermedades de la zona. Además, ayuda a fortalecer el proyecto de control y erradicación de estas dos enfermedades en la cuenca lechera y a lograr el cumplimiento de la resolución que obliga a todos los establecimientos inscriptos como ‘cría’, ‘cabaña’ y ‘tambo’ a realizar una determinación de estatus sanitario referente a la Brucelosis Bovina.

Esta iniciativa refleja el compromiso de Misiones con la salud y bienestar animal, así como con la calidad de los alimentos que consumen las familias. Al consolidar un modelo de desarrollo que es tanto productivo como sustentable, la provincia se posiciona como un referente en la producción responsable y en la protección de la salud pública.

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Engordar vacas no multiplica asados

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CREA demostró que subir el promedio del peso de la faena no redundaría en una mejora en la productividad del rodeo, como especulan algunos ganaderos.

Los ganaderos de Argentina vienen evaluando si bajar el peso mínimo promedio para la faena de vacunos sería la solución para compensaría, mediante una mejora de la productividad de sus stocks, la caída de los ingresos que registran tanto en el consumo interno como en las exportaciones.

Aún cuando de un año a esta parte la ingesta de carne bovina por habitante bajó a casi 45 kilos, el país sigue liderando esa estadística mundial, aunque a la vez exporta 10% menos, lo cual llevó a los productores a pensar en fórmulas que hagan disminuir la producción y engordar más a los rodeos para sacarle un poco más de jugo al asado.

Los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) salieron al cruce con un análisis sistémico de la idea que estaba germinando entre los productores, que desvincula el peso medio de la faena, o sea los kilos que pesa el animal cuando lo matan con una supuesta mayor producción de carne. 

Redundaría, según la hipótesis que manejaban los impulsores de medidas para maniobrar la oferta, en la obtención de mejor precio por peso y en la ganancia que le representaría.

José M. Lizzi, líder del Área de Ganadería de CREA, fue terminante: “Subir el peso de faena no siempre implica más producción”. 

Y sobre la mayor utilidad reflexiona que sería necesario incorporar principalmente más energía en la dieta, lo que se traduce en un costo mayor, que para ser incorporado de forma estructural en el sistema tiene que ser traccionado por el resultado del negocio, el cual “sólo será mejor si los mercados van expandiéndose (más facturación) o si el resto de la cadena transfiere resultado hacia atrás”.

Y remata diciendo que, por el contrario, una oferta mayor en el mismo mercado sólo generará menores precios.

Hipótesis desbaratada

Si por alguna razón, se tomara la decisión de implementar el peso mínimo de faena para cada categoría, de manera tal que el peso medio de faena promedio país se elevará a 265 kg rch, sin que se incrementen las ganancias de peso, se generaría un bache de oferta de, por lo menos, 7,5 meses.

Esto produciría una caída de la oferta y un incremento de los precios, estimulando la aceleración de la faena y, en consecuencia, una reducción del peso de faena. 

Esta es la razón por la que el sistema no reacciona a estímulos negativos, como poner un peso mínimo de faena por ley.

Recomienda Lizzi que lo que se debería perseguir como objetivo para impactar a escala del rodeo nacional es, no solo subir el peso medio de faena, sino también las ganancias de peso.

El escenario planteado como objetivo de 85 kg rch/cab/año de eficiencia de stock implica una reducción en la permanencia media de los animales en el rodeo de 6,8 meses, producto de un incremento en las ganancias de peso (GPM). 

Esto a su vez determina que la tasa de destete se incremente de forma tal que sea alcanzada una relación ternero-vaca de 0,78 a nivel país, para cubrir la faena de 17,164 millones de cabezas por año.

Ganadería como sistema

Otro aspecto interesante de este enfoque de la ganadería como sistema es que al aumentar las ganancias de peso se incrementa la eficiencia de stock, y eso a su vez permite aumentar la tasa de extracción o disminuir la permanencia.

El incremento de la tasa de extracción está directamente asociado a la necesidad de destetar más terneros, lo que tracciona una mejora en la cría.

Finalmente, todos estos cambios en el sistema tienen como resultado menores emisiones de gases de efecto invernadero.

Los dos grandes países ganaderos con dos modelos diferentes de “cadena de valor” son Australia y EEUU.

Ambos presentan una gran complejidad territorial, climática y productiva, incluso mayor que la de nuestro país.

No obstante, ambos tienen significativamente mejores eficiencias que las nuestras y demuestran que es biológicamente posible, solo es cuestión de tomar las decisiones correctas, como país y sector.

El principal indicador del desempeño físico del sector es el de “eficiencia de stock”, ya que resume todo lo que ocurre con un rodeo.

Por esta razón, suele ser el más utilizado a escala nacional en la comparación entre países.

Siempre que se habla de eficiencia en la ganadería argentina se hace referencia a la necesidad de mejorar la tasa de destete e incrementar el peso medio de faena, considerándolos además como aspectos independientes.

Ambas variables, junto con la tasa de extracción definen como funciona nuestro rodeo nacional y están absolutamente vinculadas. 

Consumo per cápita

Argentina continúa siendo uno de los países con mayor consumo per cápita, con una ingesta prácticamente igual al de Uruguay y superando ampliamente a Estados Unidos (38 kilos), Australia (27 kilos) y Chile (26 kilos).

Así y todo, la composición de la dieta cárnica del habitante promedio sería la siguiente: “42% de carne bovina, 42% de carne aviar y 16% de carne porcina”.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) presentó el informe “Carne Argentina, Carne Sustentable: la ganadería no es parte del problema sino parte de la solución”, un trabajo elaborado conjuntamente con la Red de Seguridad Alimentaria del CONICET en el que trabajaron 45 científicos argentinos.

“Las praderas y pastizales naturales que alimentan nuestro ganado retienen más carbono en los suelos del que generan los vacunos, compensando no sólo sus propias emisiones sino también las de otros sectores productivos no rurales”, dicen desde IPCVA al ser consultados sobre cómo se inicia el proceso que culmina con la carne cumpliendo el rol de alimento en cada mesa.

Como el modelo de producción de carne vacuna en el país se desarrolla, en un gran porcentaje, en praderas y pastizales, es posible retener el carbono y agua en los suelos, conservar la materia orgánica y mantener la biodiversidad del ecosistema

Este sistema productivo permite retener 12 veces más carbono en los suelos que el promedio de países en la región.

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El Gobierno elimina derechos de exportación en productos agroindustriales

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La medida se aplicará en los productos de la categoría vaca y de las cadenas porcina y láctea. Se busca fortalecer la competitividad del campo.

El Gobierno Nacional anunció la eliminación de los derechos de exportación a los productos de la categoría vaca y de las cadenas porcina y láctea, así como la reducción del 25% en las retenciones para distintas cadenas de carne (bovina, aviar, entre otras). 

Las medidas, que habían sido anticipadas por el presidente Javier Milei en la inauguración de la Exposición Rural 2024, apuntan a darle mayor competitividad y previsibilidad a un sector productivo estratégico para la economía argentina.

A través del decreto 697/2024 publicado este martes en el Boletín Oficial se dispone la eliminación de los derechos de exportación para los productos de la categoría vaca (excepto animales vivos) cuya codificación, de acuerdo a sus características, sea A, B, C, D y E, se encuentre conforme a lo estipulado en el Anexo III de la Resolución N° 32/2018. 

Estos productos, cuyo principal destino es la exportación, tributaron más de US$60 millones en retenciones durante 2023, un monto que a partir de ahora vuelve a la rentabilidad de la cadena bovina.

Además, el Decreto establece la eliminación de las retenciones para los productos de la cadena porcina, con el fin de dotarla de una mayor competitividad y proyección internacional para un producto con alta demanda mundial.

Asimismo, dispone la eliminación definitiva de los derechos de exportación para los productos de la cadena láctea, un tributo que oscila entre 4,5% y 9% y que hoy se encuentra temporalmente suspendido hasta junio de 2025. Con su eliminación definitiva, los procesos de la industria láctea tendrán mayor previsibilidad para crecer en productividad e inversiones.

Finalmente, el Decreto implementa una reducción del 25% en las retenciones para todas las proteínas animales, cuya alícuota actual se encuentra entre 4,5% y 9%. Las proteínas animales constituyen un agregado de valor en origen a nuestros granos y tienen un impacto federal masivo, ya que ovinos, avícolas, bovinos y el resto de las especies exportables argentinas se producen en todas las provincias de nuestro país.

Solo en 2023 el 25% de los derechos de exportación que tributaron estas categorías ascendió a más de US$70 millones y, a partir de estas nuevas medidas, este monto vuelve a la cadena productiva y dota de competitividad a la transformación en origen.

Estas disposiciones que se enmarcan en un proceso más amplio de desregulación, baja de aranceles a insumos agrícolas, apertura de mercados internacionales y simplificación de trámites en el control comercial, apuntan a seguir quitando el peso del Estado de los hombros de la producción agropecuaria, responsable de 1.2 millones de empleos y del 63% del total exportado por la Argentina.

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En junio la faena de hacienda vacuna se redujo a 1,027 millones de cabezas

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Claramente, fue el factor climático el que explicó el paso de un pico a un valle de la faena de hacienda vacuna en apenas doce meses. En tanto, la participación de las hembras en la faena total continuó subiendo durante junio, llegando a 49,9%, el tercer registró más elevado para el mes de junio en treinta y cinco años.

La faena de machos descendió 24,5% entre junio de 2023 y junio de 2024, totalizando 515,1 mil cabezas. La caída fue similar para novillitos y novillos, 24,6% y 26,8% anual, respectivamente.

Por su parte, la faena de hembras también experimentó una importante contracción en el sexto mes del año, equivalente a 19,5% interanual, con lo que totalizó 512,18 mil cabezas. Pero cayó a menor ritmo que la faena de machos, razón por la cual su participación en la faena total subió a 49,9% y se ubicó 1,6 puntos porcentuales por encima de la de junio de 2023.

Con estos guarismos, en los primeros seis meses de año un total de 359 establecimientos faenaron 6,556 millones de cabezas de hacienda vacuna. La comparación con el primer semestre de 2023 arrojó una caída de 10,6%

En lo que respecta a la producción de carne vacuna, en junio fue equivalente a 232 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). En la comparación mensual se observó una baja de 0,4% corregida por el número de días hábiles, explicada totalmente por el menor peso en gancho de los animales faenados. Y al contrastar con lo ocurrido en junio de 2023, surge una contracción de 22,1%, explicada en su totalidad por la disminución del número de animales faenados.

En los primeros seis meses de 2024 la industria frigorífica vacuna produjo 1,490 millones de tn r/c/h de carne, lo que significó una caída de 10,1% interanual y una retracción de 168,1 mil tn r/c/h.

Al colocar estos datos en la perspectiva ‘histórica’ con el objetivo de comprender mejor los efectos de la extensa y profunda seca que afectó a la producción ganadera en los últimos años, surge que la venta anticipada de hacienda y la liquidación de vientres ubicó la producción de carne vacuna del primer semestre de 2023 en el lugar más alto de los últimos treinta y cinco años. A la inversa, la corrección del stock de madres y el impacto negativo de la falta de agua y alimento suficiente, hizo que la disponibilidad de hacienda para faenar en esta campaña fuera muy inferior.

Las exportaciones de carne vacuna habrían ascendido a 440,5 mil tn r/c/h en enerojunio de 2024, superando en 6,7% a las registradas en el primer semestre del año pasado (+27,6 mil tn r/c/h). Hay que tener en cuenta que excluimos los envíos de huesos con carne a China, tal como lo venimos realizando desde el año pasado.

Al considerar el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo aparente de carne vacuna por habitante quedó en 48,0 kg/año en junio de 2024. En relación a un año atrás la caída fue de 10,4%. En tanto, el promedio de los primeros seis meses del año se ubicó en 44,7 kilos/hab/año y resultó 16,7% menor al registrado en igual período de 2023.

En mayo las exportaciones de carne vacuna fueron equivalentes a 46,2 mil toneladas peso producto (tn pp; sin considerar las ventas de huesos con carne). En la comparación con abril se observó una caída de 5,5%, siendo la tercera baja consecutiva. Las menores cantidades exportadas a China e Israel principalmente, y en menor medida a Chile, más que compensaron los incrementos de los envíos a EE.UU., Alemania, Países Bajos, etc. En tanto, al comparar con mayo de 2023 la cantidad exportada de carne vacuna también fue menor (-14,4%). Toda la contracción se explicó por la disminución de los embarques a China.

El total exportado a China sumó 28.916 tn pp de carne vacuna en mayo de 2024, ubicándose 13,1% por debajo de la cantidad registrada en abril y resultando 33,5% menor al total certificado en mayo del año pasado. La magnitud de la contracción se reflejó en su participación en el total exportado. Mientras en mayo de 2023 los envíos a China representaron 80,5% del total, en el quinto mes del corriente año fueron equivalentes a 62,5% del total, lo que arrojó una caída de 18 puntos porcentuales (pp).

Entre los destinos a los que se exportó una mayor cantidad de carne vacuna, el más destacado fue EE.UU. Al país del norte se exportaron 4.194 tn pp de carne vacuna en mayo pasado, lo que significó un incremento de 49,1% mensual y una triplicación de la cantidad exportada en términos interanuales.

En lo que respecta a la facturación por exportaciones de carne vacuna, en mayo de 2024 fue equivalente a 213,0 millones de dólares. Este monto fue 1,7% mayor al generado en abril, pero volvió a ser inferior al registrado en mayo de 2023 (-21,4%).

En mayo el precio promedio por tonelada peso producto de carne vacuna exportada subió 7,6% con respecto a abril y se ubicó en 4.607 dólares. Al comparar con mayo del año pasado se verificó una contracción del precio promedio de 8,2%.

En los primeros cinco meses de 2024 la industria frigorífica argentina certificó exportaciones por un total de 259,0 mil tn pp de carne vacuna. A pesar de la caída registrada en mayo, en lo que transcurrió del año las exportaciones fueron 13,5% superiores a las de enero-mayo de 2023.

Los ingresos totales fueron equivalentes a 1.119,2 millones de dólares en los primeros cinco meses del año y se ubicaron 1,2% por debajo de los generados en un año atrás.

En junio el precio de la hacienda en pie comercializada en el mercado de Cañuelas recuperó la pérdida que había registrado durante mayo (+5,9%). El promedio mensual se ubicó en $ 1.412,05 por kilo vivo. En tanto, en la comparación interanual la suba llegó a 312,8%. En un contexto de nueva ampliación de la brecha cambiaria, el precio del animal en pie subió en dólares oficiales, pero cayó en dólares ‘libres’.

FAENA Y PRODUCCIÓN DE CARNE

En junio la faena de hacienda vacuna se redujo a 1,027 millones de cabezas, marcando el nivel más bajo en lo que transcurrió de 2024. En relación a mayo, cuando se corrige por el número de días laborables, la actividad se mantuvo (+0,2%). Pero, al comparar con el nivel de actividad sectorial de junio del año pasado, justamente el más alto de 2023 y el tercer junio más elevado de los últimos cuarenta y cinco años, la contracción fue de 22,1% (-291,5 mil cabezas). Claramente, fue el factor climático el que explicó el paso de un pico a un valle de la faena de hacienda vacuna en apenas doce meses. En tanto, la participación de las hembras en la faena total continuó subiendo durante junio, llegando a 49,9%, el tercer registró más elevado para el mes de junio en treinta y cinco años.

La faena de machos descendió 24,5% entre junio de 2023 y junio de 2024 (-167,34 mil cabezas), totalizando 515,1 mil cabezas. La caída fue similar para novillitos y novillos, 24,6% y 26,8% anual, respectivamente. En junio la faena de novillitos fue de 422,5 mil novillitos (-137,6 mil cabezas) y la de novillos fue de 75,7 mil cabezas (-27,7 mil cabezas). Por su parte, la faena de hembras también experimentó una importante contracción en el sexto mes del año, equivalente a 19,5% interanual (-124,1 mil cabezas), con lo que totalizó 512,18 mil cabezas. Pero cayó a menor ritmo que la faena de machos, razón por la cual su participación en la faena total subió a 49,9% y se ubicó 1,6 puntos porcentuales por encima de la de junio de 2023. Sólo fue superado por los ratios de junio de 2009 (51,9%; año en que culminó un proceso de tres años que provocó la pérdida de 12,3 millones de cabezas del rodeo vacuno) y de junio de 2019 (50,5%). Las faenas de vaquillonas y vacas descendieron a una velocidad similar (-19,6% y -19,4% anual, respectivamente).

Con estos guarismos, en los primeros seis meses de año un total de 359 establecimientos faenaron 6,556 millones de cabezas de hacienda vacuna. La comparación con el primer semestre de 2023 arrojó una caída de 10,6% (-774,4 mil cabezas). Tal como en mayo, este nivel de actividad sectorial ocupó el puesto Nº 17 entre los últimos 45 años.

Los establecimientos con habilitación del Senasa alcanzaron una faena de 5,192 millones de cabezas en el período analizado, alcanzando una participación de 79,2% de la faena total. En promedio cada establecimiento con habilitación del Senasa faenó 38,17 mil cabezas en enero-junio de 2024 y un equivalente mensual de 6,36 mil cabezas. En tanto, en el caso de los restantes 223 establecimientos la faena fue de 1,364 millones de cabezas (20,8% del total), promediando las 6,12 mil cabezas por establecimiento en seis meses y las 1,019 mil cabezas por establecimiento y mes.

En total se faenaron 3,4 millones de machos en la primera mitad del año, lo que significó una caída de 11,7% interanual (-452,3 mil cabezas). Del total, 82,7% fueron novillitos (2,813 millones de cabezas) y 14,3% fueron novillos (487,7 mil cabezas). La faena de novillitos se contrajo 11,0% anual y la de novillos hizo lo propio en 17,1%. Por su parte, la faena de hembras sumó 3,153 millones de cabezas en enero-junio de 2024, guarismo que quedó 9,3% por debajo del registrado en la primera mitad de 2023 (- 322,1 mil cabezas). Del total, 55,8% fueron vaquillonas (-7,8% anual) y 44,2% fueron vacas (-11,1% anual). En consecuencia, la participación en la faena total subió a 48,1%, superando en 0,7 puntos porcentuales al registro correspondiente al primer semestre del año pasado.

En lo que respecta a la producción de carne vacuna, en junio fue equivalente a 232 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). En la comparación mensual se observó una baja de 0,4% corregida por el número de días hábiles, explicada totalmente por el menor peso en gancho de los animales faenados. Y al contrastar con lo ocurrido en junio de 2023, surge una contracción de 22,1% (-65,94 mil tn r/c/h), explicada en su totalidad por la disminución del número de animales faenados.

En el primer semestre del año la producción de carne vacuna totalizó 1,49 millones de tn r/c/h de carne vacuna, registrando una baja de 10,1% interanual (-168,1 mil tn r/c/h).

CONSUMO INTERNO

En los primeros seis meses de 2024 la industria frigorífica vacuna produjo 1,490 millones de tn r/c/h de carne, lo que significó una caída de 10,1% interanual y una retracción de 168,1 mil tn r/c/h.

Al colocar estos datos en la perspectiva ‘histórica’ con el objetivo de comprender mejor los efectos de la extensa y profunda seca que afectó a la producción ganadera en los últimos años, surge que la venta anticipada de hacienda y la liquidación de vientres ubicó la producción de carne vacuna del primer semestre de 2023 en el lugar más alto de los últimos treinta y cinco años. A la inversa, la corrección del stock de madres y el impacto negativo de la falta de agua y alimento suficiente, hizo que la disponibilidad de hacienda para faenar en esta campaña fuera muy inferior, llevando la producción de carne al puesto Nº 8. Las exportaciones de carne vacuna habrían ascendido a 440,5 mil tn r/c/h en enerojunio de 2024, superando en 6,7% a las registradas en el primer semestre del año pasado (+27,6 mil tn r/c/h). Hay que tener en cuenta que excluimos los envíos de huesos con carne a China, tal como lo venimos realizando desde el año pasado.

Por su parte, el consumo aparente de carne vacuna habría sido equivalente a 1,05 millones de tn r/c/h, ubicándose 15,7% por debajo del nivel registrado en el primer semestre de 2023 (-195,7 mil tn r/c/h). De esta forma, el consumo aparente total habría retornado al nivel del primer semestre de 2021.

Al considerar el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo aparente de carne vacuna por habitante quedó en 48,0 kg/año en junio de 2024. En relación a un año atrás la caída fue de 10,4%. En tanto, el promedio de los primeros seis meses del año se ubicó en 44,7 kilos/hab/año y resultó 16,7% menor al registrado en igual período de 2023.

EXPORTACIONES DE CARNE VACUNA

En mayo las exportaciones de carne vacuna fueron equivalentes a 46,2 mil toneladas peso producto (tn pp; sin considerar las ventas de huesos con carne). En la comparación con abril se observó una caída de 5,5%, siendo la tercera baja consecutiva. Las menores cantidades exportadas a China e Israel principalmente, y en menor medida a Chile, más que compensaron los incrementos de los envíos a EE.UU., Alemania, Países Bajos, etc. En tanto, al comparar con mayo de 2023 la cantidad exportada de carne vacuna también fue menor (-14,4%), pasando de batir records mensuales hasta abril a ubicarse en séptimo lugar entre los últimos veinte mayos. Toda la contracción se explicó por la disminución de los embarques a China, si bien cabe destacar que también hubo bajas en las ventas a Países Bajos y marginalmente a Israel.

El total exportado a China sumó 28.916 tn pp de carne vacuna en mayo de 2024, ubicándose 13,1% por debajo de la cantidad registrada en abril y resultando 33,5% menor al total certificado en mayo del año pasado. La magnitud de la contracción se reflejó en su participación en el total exportado. Mientras en mayo de 2023 los envíos a China representaron 80,5% del total, en el quinto mes del corriente año fueron equivalentes a 62,5% del total, lo que arrojó una caída de 18 puntos porcentuales (pp).

En el caso de Israel, las exportaciones totalizaron 1.239 tn pp de carne vacuna en mayo, resultando por cuestiones estacionales 65,0% menores a las de abril, al tiempo que fueron 6,3% menores a las de mayo del año pasado. Y el otro destino al que se redujo la cantidad de carne vacuna exportada fue Chile. Al país trasandino se enviaron 1.666 tn pp, es decir 14,1% menos que el mes anterior. Pero, en este caso la comparación interanual arrojó una suba de 28,8%.

Entre los destinos a los que se exportó una mayor cantidad de carne vacuna, el más destacado fue EE.UU. Al país del norte se exportaron 4.194 tn pp de carne vacuna en mayo pasado, lo que significó un incremento de 49,1% mensual y una triplicación de la cantidad exportada en términos interanuales. En adición a ello y al incremento interanual de las ventas a Chile señalado más arriba, también se registraron mayores envíos a Italia (+136,9% anual), Brasil (+51,7%), España (+29,8%) y Alemania (+7,5%).

En lo que respecta a la facturación por exportaciones de carne vacuna, en mayo de 2024 fue equivalente a 213,0 millones de dólares. Este monto fue 1,7% mayor al generado en abril, pero volvió a ser inferior al registrado en mayo de 2023 (-21,4%). En la comparación con abril el aumento de los ingresos se explicó por una mejora del precio promedio (+7,6%; producto de la fuerte retracción de las ventas a China, que son las de menor valor promedio) que más que compensó la reducción de la cantidad exportada. Por otra parte, al contrastar con mayo de 2023 la contracción fue producto tanto de un menor volumen como de menor precio promedio (-14,4% y -8,2%, respectivamente).

En mayo el precio promedio por tonelada peso producto de carne vacuna exportada subió 7,6% con respecto a abril y se ubicó en 4.607 dólares. La desagregación por destinos mostró subas de precios en la mayoría de los destinos principales, incluida China (+1,4% mensual). En cambio, sólo se verificaron menores valores unitarios en EE.UU., Alemania y Países Bajos. Por otra parte, al comparar con mayo del año pasado se verificó una contracción del precio promedio de 8,2%. En este caso, las bajas de precios fueron generalizadas, lideradas por las ventas a China e Italia (- 23,1% y -24,2% anual, respectivamente). En cambio, el valor unitario de las ventas a Países Bajos y Brasil mostró una mejora entre mayo de 2023 y mayo de 2024.

En los primeros cinco meses de 2024 la industria frigorífica argentina certificó exportaciones por un total de 259,0 mil tn pp de carne vacuna. A pesar de la caída registrada en mayo, en lo que transcurrió del año las exportaciones fueron 13,5% superiores a las de enero-mayo de 2023. Puesto en términos absolutos, los embarques crecieron en 30,9 mil tn pp. Del total exportado, 83,4% correspondió a cortes congelados y 15,8% a cortes enfriados 15,6%. En tanto, las carnes procesadas representaron sólo 0,8% del total.

Los ingresos totales fueron equivalentes a 1.119,2 millones de dólares en los primeros cinco meses del año y se ubicaron 1,2% por debajo de los generados en un año atrás (-14,1 millones de dólares). La caída de precio promedio más que compensó el incremento de la cantidad exportada entre los períodos analizados (-13,0% vs. +13,5%). De los ingresos totales, 69,2% lo generaron los envíos de cortes congelados y 30,4% los cortes frescos, correspondiendo el restante 0,44% a las carnes procesadas.

El precio promedio cayó a 4.321 dólares por tn pp en enero-mayo del corriente año. En comparación con el promedio de enero-mayo de 2023 fue 13,0% inferior. Los embarques a China, los más importantes por lejos (71,1% del volumen total), fueron los que más valor unitario perdieron entre los períodos analizados (-19,6%) y, por lo tanto, los que más contribuyeron a la contracción de los ingresos por ventas al exterior de carne vacuna. A China se exportaron 184,1 mil tn pp de carne vacuna en 5 meses (excluyendo las ventas de huesos con carne), es decir 8,0% más en términos interanuales (+13,7 mil tn pp). El menor dinamismo de este mercado en los últimos meses se tradujo en una pérdida de participación en el total exportado de carne vacuna argentina. En enero-mayo de 2023 las ventas a China representaron 74,7% del total y un año después su importancia descendió a 71,1% (-3,6 pp). En lo que respecta al precio promedio, y como señalamos más arriba, fue el que más cayó en el último año (-19,6%), ubicándose en 3.271 dólares por tn pp. Por lo tanto, los ingresos por ventas cayeron 13,2% anual, totalizando 602,2 millones de dólares (53,8% del total).

Las ventas a Israel sumaron 16.729 tn pp de carne vacuna (6,5% del total) y se ubicaron 11,6% por encima de las registradas en enero-mayo del año pasado. Por su parte, el precio promedio bajó 5,9% anual (5.722 dólares por tn pp). La combinación provocó una suba de 5,0% anual de la facturación, que llegó a 95,73 millones de dólares (8,6% del total). EE.UU. se mantuvo como tercer destino, con un total de 12,3 mil tn pp de carne vacuna (4,7% del total). En relación a igual período del año pasado las exportaciones a EE.UU. crecieron 58,7%. En tanto, el valor unitario cayó sólo 2,3% anual, ubicándose en 5.439 dólares por tn pp. Todo esto se tradujo en una facturación equivalente a 66,8 millones de dólares, que fue 55,0% superior a la de enero-mayo de 2023 (6,0% del total).

Alemania regresó al cuarto lugar del ránking, con 9.290 tn pp de carne vacuna (-6,0% anual; 3,6% del total). En tanto el precio promedio disminuyó 3,4% anual y quedó en 10.221 dólares por tn pp. Por lo tanto, la facturación sumó casi 95 millones de dólares, exhibiendo una contracción de 9,1% anual (8,5% del total).

Las exportaciones a Chile totalizaron 8.978 tn pp y fueron 21,4% mayores a las de un año atrás (3,5% del total). Por su parte, el precio promedio de estas ventas fue equivalente a 6.688 dólares por tn pp, resultando 8,9% menor en términos interanuales. En materia de ingresos, las ventas a Chile generaron 60,05 millones de dólares, cifra que se ubicó 10,6% por encima de la correspondiente a enero-mayo de 2023 (5,4% del total). En lo que respecta a los Países Bajos, en enero-mayo de 2024 se exportaron 6.120 tn pp de carne vacuna, es decir 18,3% menos en relación al mismo lapso del año pasado (2,4% del total). En tanto, el precio promedio subió 6,7% anual y se ubicó en 9.888 dólares por tn pp. En consecuencia, la caída de los ingresos fue más moderada (-12,8% anual), totalizando 60,5 millones de dólares (5,4% del total).

Las exportaciones de carne vacuna a Brasil fueron equivalentes a 2.875 tn pp (1,1% del total) y resultaron 25,2% mayores en la comparación interanual. Asimismo, el precio promedio subió 7,4% anual (10.046 dólares por tn pp). Por ello, los ingresos totales subieron 34,5% anual y sumaron un total de 28,89 millones de dólares (2,6% del total).

A México se enviaron 2.551 tn pp de carne vacuna en el período analizado (0,99% del total) por un valor promedio de casi 5.070 dólares. Esto hizo que los ingresos llegaran a 12,94 millones de dólares (1,2%).

Las ventas realizadas a Italia fueron equivalentes a 2.244 tn pp y registraron un crecimiento de 57,1% anual (0,9% del total). El precio promedió los 9.5198 dólares y cayó 12,2% interanual. No obstante ello, los ingresos subieron 37,9% anual, hasta un total de 21,4 millones de dólares (1,9% del total).

Finalmente, en el décimo lugar se mantuvo España, país al que se exportaron 636 tn pp de carne vacuna (0,25% del total). En la comparación interanual se envió una cantidad 28,1% mayor. Por su parte, el precio promedio registró una caída de 5,2% anual y se ubicó en 9.812 dólares por tn pp. La combinación de ambos hizo que los ingresos por estas exportaciones crecieran 21,4% anual, llegando a 6,25 millones de dólares (0,56% del total).

DINÁMICA DEL PRECIO DE LA HACIENDA:

En junio el precio de la hacienda en pie comercializada en el mercado de Cañuelas recuperó la pérdida que había registrado durante mayo (+5,9%). El promedio mensual se ubicó en $ 1.412,05 por kilo vivo. En tanto, en la comparación interanual la suba llegó a 312,8%. En un contexto de nueva ampliación de la brecha cambiaria, el precio del animal en pie subió en dólares oficiales, pero cayó en dólares ‘libres’.

En el sexto mes del año el precio del kilo vivo subió 5,9%, recuperó la caída de mayo y se ubicó en $ 1.412,05. El valor promedio de las vacas fue el que más se recuperó (+3,3% mensual), traccionado por las categorías regular (+2,4%) y conserva (+2,9% y +0,1%), tal como se puede observar en el cuadro precedente. En tanto, el precio de las vaquillonas subió 2,9% en el mes y más que compensó la baja de mayo. Por su parte, el valor del novillo aumentó 2,8% (novena suba consecutiva) y el de los novillitos hizo lo propio en 1,2% (también por noveno mes consecutivo). En cambio, la categoría toro mantuvo su valor (- 0,1%) y los MEJ continuaron perdiendo valor (-4,2% mensual; -9,9% en el último bimestre).

Al comparar los valores de junio de 2023 y junio de 2024, surge que el alza de 312,8% del precio promedio general se explicó por mayores alzas en novillitos, vaquillonas y vacas y por subas menores al promedio en novillos, toros y MEJ. EL precio de los novillitos subió 314,5% en los últimos doce meses, el de las vaquillonas aumentó 314,0% y el de las vacas hizo lo propio en 313,8%. Al deflactar por el nivel general del Índice de Precios Mayoristas (IPIM), en los tres casos se observaron subas entre 8,5% y 8,3% anual. Por su parte, el precio de los novillos se incrementó 291,1%, lo que arrojó una suba real de 2,4%.

En cambio, en las categorías toro y MEJ la suba nominal interanual (276,4% y 268,6%, respectivamente) fue inferior a la del IPIM, con lo cual cayeron en términos reales (1,5% y 3,5%, respectivamente). La desagregación de la categoría vacas mostró que todas recuperaron valor en magnitudes similares (entre 9,2% y 11,0% real anual), con excepción de las vacas especiales jóvenes de más de 430 kilos, que sólo tuvieron un incremento de 1,4% real anual.

En lo que respecta a la valuación de la hacienda en pie en moneda dura, durante junio experimentó una suba de 3,9% mensual si se considera el tipo de cambio oficial (el continuó ajustándose a un ritmo de 2,0% mensual). El precio promedio se ubicó en 1,562 dólares por kilo vivo (ver cuadro Nº 2 de la sección Nº 3), donde el máximo correspondió a las vaquillonas (2,221 dólares por kilo vivo) y el mínimo a las vacas (1,073 dólares por kilo vivo). En la comparación mensual fueron las vacas, las vaquillonas y los novillos los que recuperaron valor (entre 1,3% y 0,8% mensual, respectivamente). En cambio, los MEJ perdieron 6,0% de su valor en dólares oficiales, los toros, 2,0%, y los novillitos, 0,7%. En tanto, en los últimos doce meses todas las categorías recuperaron valor en dólares oficiales, destacándose los casos de los novillitos, vaquillonas y vacas (entre 14,1% y 13,9% anual, respectivamente). En tanto, el precio de los novillos subió 7,6% anual, el de los toros, 3,6%, y el de los MEJ, 1,5%.

A la inversa, al medir el precio del kilo vivo en dólares ‘libres’ se registró una caída de 6,4% mensual, debido al mayor ritmo de aumento de la cotización en pesos del dólar ‘libre’, que se reflejó en la ampliación de la brecha. El precio promedio en dólares ‘libres’ se ubicó en 1,084 dólares por kilo vivo. La caída mensual fue generalizada, no obstante lo cual en los últimos doce meses todas las categorías recuperaron valor (ver cuadro Nº 3 de la sección Nº 3).

DINÁMICA DE LOS PRECIOS MINORISTAS:

En junio el ritmo de aumento del nivel general de precios al consumidor del Gran Buenos Aires fue casi idéntico al del mes anterior (+4,4% vs. +4,3% de mayo), pero la tasa interanual volvió a descender, ubicándose en 273,7%. En este contexto se destacó tanto la importante desaceleración de la suba promedio de los alimentos y bebidas no alcohólicas, que fue de 2,2% mensual, y dentro de estos, el aumento de 1,5% de las carnes y derivados

La desagregación del rubro ‘carnes y derivados’ mostró que el precio promedio de los cortes vacunos subió 2,0% mensual, convirtiéndose en la menor variación en doce meses, y que el precio del pollo apenas aumentó 0,2%, siendo también la suba más baja en un año.

Entre los los cortes vacunos medidos por el INDEC nos encontramos con las siguientes variaciones mensuales, ordenadas de mayor a menor: carne picada común (+3,5%), paleta (+2,4%), nalga (+2,3%), cuadril (1,8%) y asado (+0,2%). En tanto, el valor de la caja de hamburguesas congeladas registró una baja de 2,6% mensual.

Y al comparar los precios de junio de 2023 y junio de 2024, mientras el promedio de los valores de los alimentos creció 287,7%, el de las ‘carnes y derivados’ subió 273,5%. Ello se explicó por un alza de 287,1% del precio promedio de los cortes vacunos, por un incremento de 278,4% del precio del pollo entero y un aumento de 221,8% de la caja de hamburguesas. En tanto, la desagregación de los cortes vacunos arrojó las siguientes variaciones interanuales: carne picada común (+312,7%), paleta (+300,9%), cuadril (+284,6%), nalga (+278,3%) y asado (+259,1%)

Fuente: CICCRA

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