Cómo hacer mbeyú: la receta tradicional con almidón de mandioca y queso
El mbeyú es una de las recetas más representativas de la cultura guaraní. Similar a una tortilla, se elabora con almidón de mandioca y queso, logrando una textura única.
⏱ Tiempo: 25 min | 🍽 Porciones: 4 | 💰 Costo: Bajo | 🔥 Nivel: Fácil
Ingredientes
500 g de almidón de mandioca
200 g de queso semiduro
100 g de manteca
100 ml de leche
Sal a gusto
Preparación
Mezclar el almidón con la sal.
Incorporar la manteca y desmenuzar.
Agregar el queso rallado.
Sumar la leche hasta formar una masa arenosa.
Cocinar en sartén caliente presionando suavemente.
Dorar de ambos lados y servir caliente.
Clave
No amasar: la textura debe ser granulada para lograr el crocante característico.
Raúl Omar Geneyro Bragagnolo tiene 55 años, nació en Gobernador Virasoro, Corrientes, y hoy vive y trabaja en un castillo del norte de Italia como chef privado de una condesa. Su historia no es la de un golpe de suerte, sino la de un recorrido largo, exigente y sostenido, que comenzó en el interior del país y lo llevó a las cocinas más exclusivas de Europa.
Geneyro emigró en 2003, empujado por la necesidad y el deseo de progresar. Empezó desde abajo, pasó por restaurantes de alta exigencia y eventos internacionales de primer nivel, y cocinó para presidentes, príncipes y figuras del deporte mundial. Tras cinco años en Mónaco, donde estuvo al frente de la cocina del restaurante Bella Vita —considerado el mejor de la ciudad—, en enero se mudó a su nuevo destino definitivo: el Valcastello Chateau & Polo Club, una mansión aristocrática del siglo XIX ubicada entre San Candido y Dobbiaco, en plena región de los Alpes italianos.
Valcastello Chateau & Polo Club, una elegante mansión del siglo XIX situada entre San Candido y Dobbiaco, tiene vistas a la cadena montañosa Las Dolomitas.
El castillo pertenece a la condesa Chantal D’Aquarone, heredera de una familia central en la historia política italiana del siglo XX. Su abuelo, Pietro D’Aquarone, fue ministro del rey Víctor Manuel III y la persona que firmó la orden de arresto contra Benito Mussolini en 1943, un hecho clave en la caída del régimen fascista. Durante la Segunda Guerra Mundial, la propiedad fue ocupada por tropas nazis y utilizada como base militar.
Hoy, Valcastello no es un hotel ni un museo: es una residencia privada, con un estricto código de privacidad, donde se combinan tradición, equitación, polo y una vida cotidiana austera para los estándares de la nobleza europea. Allí, el correntino es responsable de diseñar y ejecutar cada comida.
“La gastronomía es de altísimo nivel, basada en productos regionales y sin industrializados, bajo la filosofía de la huerta a la mesa”, explica Geneyro. El menú combina clásicos italianos con platos argentinos que despiertan entusiasmo entre los anfitriones y sus invitados. Empanadas fritas de carne cortada a cuchillo, asados, humitas y postres con dulce de leche conviven con recetas tradicionales del norte italiano.
En el castillo vive junto a su esposa, Patricia Cabral, pastelera, que lo asiste en la cocina y se encarga de la mesa dulce. También trabajan allí otros tres argentinos: una maestra, un mozo y un cuidador de caballos. “Nos tratan de igual a igual”, resume Raúl, lejos del estereotipo distante de la aristocracia europea.
El contrato que firmó es indefinido, prácticamente de por vida: incluye salario, vivienda y comida dentro del castillo. Una estabilidad absoluta, impensada en los años de vértigo en los que llegó a cocinar para más de 200 personas durante eventos como el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco.
Hoy, el ritmo es otro. No hay comensales masivos ni presión extrema: el desafío está en el detalle, la presentación y la perfección. “Después de cocinar para doscientas personas, cocinar para diez es otra historia”, dice.
Desde Gobernador Virasoro hasta un castillo enclavado entre montañas declaradas Patrimonio de la Humanidad, la vida de Raúl Geneyro Bragagnolo confirma que el talento del interior también puede llegar lejos. Muy lejos.
La empresa marplatense “Los T’ Puales”, ganadora del premio al mejor chocolate negro, suspendió su producción. “No está definido si volvemos”, comunicaron.
Del cielo al infierno en poco más de un año. La reconocida empresa de alfajores marplatense “Los T’ Puales”, que en 2023 tocó la gloria al consagrarse en el Campeonato Mundial del Alfajor, anunció sorpresivamente el cierre de sus locales y la suspensión total de su producción por tiempo indefinido.
Choripán y bondiola: la fiesta gastronómica con música y sabores rurales cerca de CABA
La noticia, que generó un fuerte impacto en el mundo gastronómico y entre los fanáticos del clásico dulce argentino, fue comunicada a través de las redes sociales de la firma. Atribuyeron la drástica decisión a la necesidad de “frenar para tomar perspectiva y recuperarse“.
El mejor del mundo, hoy fuera del mercado
El caso de “Los T’ Puales” es paradigmático. En agosto de 2023, la marca se alzó con la medalla de oro en la categoría “Mejor alfajor de chocolate negro” en la segunda edición del Campeonato Mundial celebrado en La Rural, un galardón que los catapultó a la fama nacional e impulsó sus ventas.
Sin embargo, a pesar de ese éxito rotundo, la firma anunció ahora que su local de la calle Avellaneda ya cerró sus puertas, mientras que el segundo punto de venta, en Avenida Libertad, lo hará próximamente. Además, se suspendió la venta mayorista y minorista, tanto presencial como online, por lo que los únicos productos disponibles serán los que queden en stock en algunos comercios.
“Nos encantaría poder decirles que volvemos, pero no está definido”
En un emotivo comunicado, la empresa se despidió de sus clientes y dejó una puerta abierta, aunque cargada de incertidumbre. “Por el momento es un cierre sin fecha límite, nos encantaría poder decirles que volvemos, pero no está definido“, expresaron.
Si bien no se detallaron las causas económicas que llevaron al cierre, el mensaje deja entrever las dificultades que atraviesa el sector. “Solo tenemos palabras de agradecimiento y amor por todo el tiempo compartido y apoyo. Gracias”, concluye el comunicado, dejando a miles de fanáticos con la esperanza de que el mejor alfajor de chocolate negro del mundo vuelva a estar disponible en el futuro.