GEORGIEVA

Kristalina Georgieva llega el lunes 27 de julio y visita Vaca Muerta

Compartí esta noticia !

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegará a la Argentina el próximo lunes 27 de julio, en una visita con la que el Gobierno quiere mostrar el respaldo del organismo al programa económico del presidente Javier Milei.

Aunque la agenda oficial aún no fue difundida, se descuenta que Georgieva mantendrá reuniones con el presidente Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.

Hasta el momento, la única actividad confirmada es una recorrida por Loma Campana, en Vaca Muerta, prevista para el martes 28 de julio, donde será recibida por el presidente de YPF, Horacio Marín, según informó Infobae.

La visita tendrá como eje el seguimiento del acuerdo vigente entre la Argentina y el FMI y la posibilidad de profundizar el respaldo financiero e institucional del organismo. Caputo anunció días atrás el viaje de Georgieva a través de la red social X y sostuvo que el encuentro permitirá “continuar profundizando el trabajo conjunto y el apoyo del FMI para consolidar los avances alcanzados en materia de estabilidad y crecimiento económico”.Vaca Muerta: potencial exportador y generación de divisas

El componente energético también ocupará un lugar central en la agenda. La presencia de Georgieva en Vaca Muerta busca destacar el potencial exportador del yacimiento no convencional y su aporte estratégico para la generación de divisas, uno de los pilares sobre los que el Gobierno proyecta fortalecer la economía argentina durante los próximos años.

El último encuentro presencial entre Caputo y Georgieva se produjo en abril, en Washington D.C., durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. En esa oportunidad, el equipo económico avanzó en negociaciones con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que posteriormente derivaron en garantías financieras contempladas dentro del esquema de financiamiento previsto hasta 2027.

En tanto, Milei y Georgieva no mantienen una reunión personal desde septiembre de 2025, cuando coincidieron en Nueva York. Allí analizaron el impacto del swap por US$ 20.000 millones otorgado por la administración de Donald Trump. Tras ese encuentro, la titular del FMI destacó la importancia de sostener el rumbo de las reformas para consolidar la baja de la inflación, el crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

La visita se produce en un momento en el que las prioridades del FMI sobre la economía argentina comenzaron a modificarse. Si durante los últimos años la principal preocupación estuvo centrada en la acumulación de reservas del Banco Central, ese objetivo muestra avances significativos.

En lo que va de 2026, la autoridad monetaria compró más de US$ 12.700 millones y cumplió la meta de acumulación correspondiente al primer semestre, aunque deberá alcanzar un objetivo de US$ 8.000 millones hacia diciembre.

En contraste, el foco de atención se trasladó al frente fiscal. En junio, el Sector Público Nacional registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, mientras que los intereses de la deuda ascendieron a $328.049 millones. Como consecuencia, el superávit primario acumulado pasó de 0,7% a 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI), aunque el Gobierno mantiene el compromiso de cerrar 2026 con un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, tal como fue acordado con el FMI.

Caputo reconoció recientemente que el margen para continuar reduciendo el gasto público es cada vez más estrecho y señaló que el desafío será incrementar la recaudación para sostener el equilibrio fiscal. En ese escenario, la presencia de Georgieva representa una señal de respaldo político e institucional que el Gobierno buscará capitalizar frente a los mercados internacionales, con el objetivo de fortalecer la confianza de los organismos multilaterales y consolidar el acceso al financiamiento externo.

Compartí esta noticia !

El FMI convalida el desembolso, pero audita el “termómetro”: exige actualizar el IPC y modernizar el INDEC

Compartí esta noticia !

La aprobación de la segunda revisión del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el consecuente desembolso de US$ 1.000 millones no llegaron con un cheque en blanco. En su último staff report, el organismo multilateral de crédito introdujo una advertencia técnica de calado estructural: la arquitectura estadística de la Argentina —el “termómetro” con el que se mide la estabilización— presenta signos de obsolescencia que podrían estar distorsionando la lectura de la desinflación y de las cuentas nacionales.

Para el staff técnico que dirige Kristalina Georgieva, la consolidación del proceso de desinflación es una condición necesaria, pero no suficiente, si no se cuenta con un herramental de medición que refleje la economía real del 2026 y no la de hace dos décadas.

La canasta del 2004 en una economía de 2026: El diagnóstico de obsolescencia

El punto de fricción central radica en la “prolongada demora” para actualizar la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Actualmente, el indicador se rige por una estructura de consumo basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/2005, lo que el Fondo califica como una “metodología desactualizada y menos representativa”.

El plan original del INDEC preveía migrar hacia la canasta de 2017/2018 a comienzos de este año, incorporando servicios digitales, nuevas modalidades de consumo y una ponderación de precios relativos más fidedigna. Sin embargo, tras la salida de Marco Lavagna y la asunción de Pedro Lines al frente del organismo bajo la órbita de Luis Caputo, el cronograma de actualización quedó en un limbo técnico.

Según el documento del Fondo, la nueva medición se publicará recién “una vez que el proceso de desinflación esté firmemente consolidado”. No obstante, el organismo advierte que la calidad de los datos es un pilar de la credibilidad del programa económico: Cuentas Nacionales: El FMI detecta limitaciones en precisión y desagregación debido a un “año base obsoleto”. Sector Externo: Existen restricciones críticas en la disponibilidad de datos devengados fuera del comercio de bienes, con rezagos que dificultan el monitoreo en tiempo real de la balanza de pagos.

Más allá de la aritmética, el Fondo apunta a la Gobernanza de Datos. El staff report insta al Gobierno a avanzar en un marco institucional “modernizado” para el INDEC. Esto implica retomar el debate sobre una nueva Ley de Estadística que otorgue mayor autarquía al organismo, blindando la producción de datos de las alternancias políticas y las urgencias del Ministerio de Economía.

En este sentido, el Fondo se ofreció formalmente para “continuar brindando asistencia técnica” que permita alinear las estadísticas oficiales con las mejores prácticas internacionales, un mensaje que en el lenguaje diplomático del organismo suele leerse como una observación sobre la necesidad de mayor transparencia e independencia técnica.

El “Trípode” de Reformas: Cepo, Tributos y Previsión

Aunque el informe destaca la marcada desaceleración de la inflación y proyecta un escenario de crecimiento moderado —condicionado por la disciplina fiscal—, el FMI recordó que el éxito del programa de mediano plazo no depende solo de la licuación o el ajuste, sino de reformas de fondo.

El organismo solicitó flexibilización del esquema cambiario: Una hoja de ruta clara para el desarme del “cepo” y la unificación del mercado de cambios. Reforma Tributaria: Simplificación del sistema para reducir la informalidad y mejorar la eficiencia recaudatoria. Y reforma Previsional: Un rediseño que garantice la sostenibilidad del sistema ante la transición demográfica.

    El FMI ha pasado de la fase de “bombero” a la de “auditor”. El desembolso de los mil millones de dólares estabiliza las reservas en el corto plazo, pero la exigencia de modernizar el INDEC sugiere que el Fondo busca que la baja de la inflación sea validada por un sistema estadístico incuestionable. Para el management económico argentino, el reto será actualizar el “termómetro” sin que ello implique una corrección al alza de la inflación percibida en la transición hacia la nueva metodología.

    Informe FMI sobre Argentina 2026 by CristianMilciades

    Compartí esta noticia !

    “Estrecha colaboración”, Kristalina Georgieva destacó la reunión con Caputo

    Compartí esta noticia !

    Apuntó a “impulsar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento”. La directora del Fondo Monetario Internacional (FM), Kristalina Georgieva, destacó la reunión que mantuvo con el ministro de Economía, Luis Caputo, y afirmó que trabaja “en estrecha colaboración” para “impulsar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento” del país.

    “Tuve una excelente conversación con @LuisCaputoAR sobre las perspectivas de Argentina y las reformas que se están llevando a cabo”, dijo Georgieva, en una publicación en la red social X.

    Afirmó que “trabajamos en estrecha colaboración con 🇦🇷, el @USTreasury y otros socios para impulsar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento”.

    El ministro se encuentra en Estados Unidos donde mantuvo también, esta mañana, una reunión con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. “Gracias, Secretario @SecScottBessent, por una reunión tan constructiva y por el progreso continuo”, expresó el ministro.

    Por su parte, Bessent dio la bienvenida “a @LuisCaputoAR y a la delegación argentina al @USTreasury”.

    “Durante su estancia en Washington, continuaremos nuestras productivas conversaciones sobre las diversas opciones que el Tesoro tiene preparadas para apoyar las sólidas políticas de Argentina”, afirmó el funcionario estadounidense.

    Compartí esta noticia !

    Milei comparó a Besset con Messi y destacó que Georgieva “sabe pivotear entre la política y la economía”

    Compartí esta noticia !

    Dijo además que el trabajo de la titular del FMI “es superlativo” y que “entiende la naturaleza de los problemas que uno enfrenta”.

    El presidente Javier Milei comparó esta noche al secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Besset con Lionel Messi y destacó que la titular del FMI, Kristalina Georgieva, “sabe pivotear entre la política y la economía”.

    “El trabajo de Georgieva es superlativo. Nos ha tocado trabajar con gente muy talentosa, que entiende la naturaleza de los problemas que uno enfrenta. Ella sabe pivotear en la política y la economía”, sostuvo el mandatario en una entrevista radial.

    En diálogo con Gabriel Anello por Radio Mitre, el jefe de Estado reconstruyó la relación que se construyó para recibir el respaldo económico del gobierno norteamericano y comparó a Bessent con Lionel Messi.

    “Cuando hicimos la salida del cepo, dije que teníamos que limpiar el pasivo del BCRA. El propio Toto Caputo me dijo que le parecía exagerado y yo le dije que no, si pueden hacer daño, van a hacer todo el daño posible. Hay que armar una muralla sobre la economía para que esta gente no la rompa y le causen daño a los argentinos“, comenzó en el relato el mandatario.

    En ese marco, comentó sobre la necesidad de buscar financiamiento para pagar los vencimientos de deuda que tiene el país a futuro y siguió: “Nos pusimos la hipótesis más pesimista, que era no conseguir financiamiento, buscamos una solución de armar un financiamiento con el tesoro norteamericano”.

    “Tuvimos el honor de tener el secretario del Tesoro en la Argentina, es una persona que sabe de economía y sabe de mercados. Tiene una comprensión bastante contundente de como funciona la economía integrada. Eso nos permitió avanzar en la charla con Bessent”, destacó.

    Y explicó: “Él en abril preanunció que podía darse esta situación, que se conoció cuando viajamos a Nueva York. La operación tiene tres bloques: el bloque con lo que tiene que ver con el swap que nos va a dar liquidez, la posibilidad de comprar títulos en el mercado secundario y repartir las ganancias, además la posibilidad de comprar deuda en el mercado primario”.

    Sobre Bessent, Milei lo describió como “una persona que entiende la naturaleza del problema de raíz” y añadió: “Fue muy generoso conmigo, tanto en Buenos Aires como en el discurso de Ciudadano Global. La forma en la que expuso el programa que estamos cerrando, ahora estamos con los detalles, y la realidad es que es muy interesante. Esperábamos que esto pudiera pasar y ahora es una cuestión de tener que pasar este infierno que es el año electoral“.

    A su vez, precisó que la reunión que tendrá con Trump a mediados de mes será “muy importante” y adelantó que “se vienen cosas buenas”.

    En ese sentido, se refirió a los comicios legislativos de este año y sobre por qué lo definió como un infierno, remarcó: “Tenés una parte de la oposición que es muy destructiva y lo que vos tenés con los afines, que de hecho estamos trabajando en los armados de los consensos de las reformas para la profundización de la apertura de la Argentina. En el medio de un proceso electoral, el espectro no kirchnerista por la dinámica electoral se ve necesitado de exacerbar las diferencias“.

    “Estamos trabajando con todos las provincias, hoy juega un rol importante Toto Caputo. De respeto nos juntamos con Mauricio Macri. Vamos construyendo la base de la gobernabilidad y armar las bases para sacar las reformas estructurales. Tenemos nuestras diferencias, pero estamos en condiciones de ponernos de acuerdo. La pirotecnia electoral hace que parezca que el proceso está más empatado de lo que en verdad está fluyendo”, completó.

    Con respecto a la situación económica, aseguró que “hay un 31% de pobres, el número es enorme y aberrante. Esto es el resultado de 100 años”. “A nosotros nos entregaron un país subdesarrollado que iba a camino a ser Venezuela. Se llama falacia del nirvana, si yo voy a comparar con el ideal, quizás en el corto plazo no podemos llegar”, agregó y proyectó que si puede continuar con su programa económico “en 10 años el país será España y en 20 Alemania”.

    Por otro lado, reiteró con sus proyecciones de cara al año entrante. “Estamos seguros de que a mitad del año que viene la inflación va a desaparecer”, sostuvo, pero aclaró que puede ser que la tendencia se vea alterada por algún motivo externo al programa económico.

    Compartí esta noticia !

    Hacia una economía mundial más equilibrada y resiliente

    Compartí esta noticia !

    ¡Buenos días y una calurosa bienvenida a todos! Y gracias de nuevo, María, por tu amable presentación.

    Hace seis meses, en este mismo lugar, hablé de bajo crecimiento y alta deuda. Pero también hablé de la resiliencia, es decir, de los países que sobreviven a grandes shocks gracias a fundamentos fundamentales sólidos y políticas ágiles.

    Esta resiliencia está siendo puesta a prueba una vez más, con el reinicio del sistema mundial de comercio.

    La volatilidad de los mercados financieros ha aumentado. Y la incertidumbre de la política comercial está literalmente fuera de serie: basta con echar un vistazo a esta cifra (gráfico 1).

    A medida que se intensificaron las tensiones comerciales, los precios de las acciones mundiales cayeron, aunque muchas valoraciones siguen siendo altas: aquí tenemos una instantánea de la acción del mercado (gráfico 2).

    Este es un recordatorio de que vivimos en un mundo de cambios repentinos y radicales.

    Y es un llamado a responder sabiamente. Una economía mundial más equilibrada y resiliente está al alcance de la mano. Debemos actuar para garantizarlo.

    Así que permítanme exponer la historia abordando tres preguntas básicas. ¿Cuál es el contexto? ¿Cuáles son las consecuencias? Y lo más importante, ¿qué pueden hacer los países?

    Primera parte: ¿cuál es el contexto?

    Las tensiones comerciales son como una olla que estuvo burbujeando durante mucho tiempo y ahora está hirviendo.

    En gran medida, lo que vemos es el resultado de una erosión de la confianza, la confianza en el sistema internacional y la confianza entre los países.

    La integración económica mundial ha sacado a un gran número de personas de la pobreza y ha mejorado la situación del mundo en su conjunto. Pero no todos se beneficiaron. Las comunidades fueron vaciadas por los empleos que se fueron al extranjero. Los salarios fueron reprimidos por la creciente disponibilidad de mano de obra barata. Los precios subieron cuando se interrumpieron las cadenas de suministro mundiales. Muchos culpan al sistema económico internacional por la injusticia percibida en sus vidas.

    Las distorsiones del comercio —barreras arancelarias y no arancelarias— han alimentado las percepciones negativas de un sistema multilateral que se considera que no ha logrado establecer condiciones equitativas.

    Vemos estas distorsiones en los dos gráficos siguientes. El primero nos dice que, si bien durante unos 20 años el mundo experimentó una buena convergencia hacia una tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos baja y estable, el progreso se estancó en la última década (Figura 3).

    3-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    El segundo gráfico muestra un recuento del número —no del tamaño— de las nuevas medidas netas de subsidios por jurisdicción principal (gráfico 4). Un panorama incompleto, pero que muestra la dirección general: las barreras no arancelarias en una tendencia creciente.

    4-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    Este sentimiento de injusticia en algunos lugares alimenta la narrativa: nosotros jugamos según las reglas, mientras que otros juegan con el sistema sin penalización. Los desequilibrios comerciales provocan tensiones comerciales.

    Luego viene la seguridad nacional. En un mundo multipolar, el lugar donde se fabrican las cosas puede importar más que cuánto cuestan. La lógica de la seguridad nacional dice que una amplia gama de bienes estratégicos, desde chips de computadora hasta acero, deben fabricarse en casa, y que vale la pena pagar por ello. La autosuficiencia está protagonizando un regreso.

    Todas estas preocupaciones, en su conjunto, se han desbordado, dejándonos en un mundo en el que la industria recibe más atención que el sector de servicios; donde los intereses nacionales se elevan por encima de las preocupaciones globales; y donde las acciones asertivas desencadenan reacciones asertivas.

    Segunda parte: ¿cuáles son las consecuencias?

    Respuesta corta: significativo.

    Empecemos por los aranceles. Si se suman todos los aumentos arancelarios, las pausas, las progresaciones y las exenciones recientes, parece claro que la tasa arancelaria efectiva de los Estados Unidos ha saltado a niveles vistos por última vez hace varias vidas (Figura 5). Otros países han respondido.

    5-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    Y luego están los efectos secundarios. A medida que los gigantes se enfrentan, los países más pequeños quedan atrapados en las corrientes cruzadas. China, la Unión Europea y Estados Unidos, a pesar de tener importaciones relativamente bajas en el PIB, son los tres mayores importadores del mundo (gráfico 6). ¿Implicación clave? El tamaño importa: sus acciones tienen un impacto en el resto del mundo.

    6-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    Las economías avanzadas más pequeñas y la mayoría de los mercados emergentes dependen más del comercio para su crecimiento y, por lo tanto, están más expuestas, incluso a condiciones financieras más restrictivas. Los países de bajos ingresos se enfrentan al reto añadido de la disminución de las corrientes de ayuda a medida que los países donantes se dedican a hacer frente a las preocupaciones internas.

    ¿Cuáles serán los impactos de estas tensiones? Permítaseme hacer tres observaciones:

    • En primer lugar, la incertidumbre es costosa. La complejidad de las cadenas de suministro modernas significa que los insumos importados alimentan una amplia gama de productos nacionales. El costo de un artículo puede verse afectado por los aranceles en docenas de países. En un mundo de tasas arancelarias bilaterales, cada una de las cuales puede estar subiendo o bajando, la planificación se vuelve difícil. ¿El resultado? Barcos en el mar que no saben a qué puerto navegar; aplazamiento de decisiones de inversión; mercados financieros volátiles; Aumento de los ahorros precautorios. Cuanto más tiempo persista la incertidumbre, mayor será el costo.
    • En segundo lugar, el aumento de las barreras comerciales afectó al crecimiento desde el principio. Los aranceles, como todos los impuestos, aumentan los ingresos a expensas de reducir y desplazar la actividad, y la evidencia de episodios anteriores sugiere que las tasas arancelarias más altas no son pagadas solo por los socios comerciales. Los importadores pagan una parte a través de menores beneficios, y los consumidores pagan una parte a través de precios más altos. Al aumentar el costo de los insumos importados, los aranceles actúan por adelantado. Por supuesto, si los mercados internos son grandes, también crean incentivos para que las empresas extranjeras respondan con inversión extranjera, lo que genera nueva actividad y nuevos empleos. Esto, sin embargo, lleva tiempo.
    • En tercer lugar, el proteccionismo erosiona la productividad a largo plazo, especialmente en las economías más pequeñas. Proteger a las industrias de la competencia reduce los incentivos para la asignación eficiente de recursos. Los aumentos de productividad y competitividad obtenidos en el pasado por el comercio se erosionan. El emprendimiento da paso a peticiones especiales de exenciones, protección y apoyo estatal. Esto perjudica la innovación. Pero, de nuevo, si los mercados internos son grandes y la competencia interna es vibrante, los efectos negativos pueden mitigarse.

    En última instancia, el comercio es como el agua: cuando los países ponen obstáculos en forma de barreras arancelarias y no arancelarias, el flujo se desvía. Algunos sectores de algunos países pueden verse inundados por importaciones baratas; otros pueden ver escasez. El comercio continúa, pero las interrupciones incurren en costos.

    Cuantificaremos estos costos en nuestro nuevo informe Perspectivas de la economía mundial, que se publicará a principios de la semana próxima. En él, nuestras nuevas proyecciones de crecimiento incluirán notables rebajas, pero no recesión. También veremos aumentos en las previsiones de inflación de algunos países.

    Advertimos que una elevada incertidumbre prolongada aumenta el riesgo de tensiones en los mercados financieros. A principios de este mes, observamos movimientos inusuales en algunos mercados clave de bonos y divisas. Aquí, vemos cómo, a pesar de la elevada incertidumbre, el dólar se depreció y las curvas de rendimiento de los bonos del Tesoro de EE. UU. “sonrieron”, no es el tipo de sonrisa que uno quiere ver (gráfico 7). Tales movimientos deben tomarse como una advertencia. Todo el mundo sufre si las condiciones financieras empeoran.

    7-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    A la inversa, nuestra Perspectiva de la economía mundial también mostrará que las medidas de política decididas para resolver las diferencias y reequilibrar pueden dar mejores resultados. Esto es lo que quiero abordar en la última parte de mi presentación.

    ¿Qué pueden hacer los países?

    Mucho, y algo más.

    En primer lugar, todos los países deben redoblar sus esfuerzos para poner en orden sus propias casas. En un mundo de mayor incertidumbre y frecuentes perturbaciones, no hay lugar para demoras en las reformas destinadas a mejorar la estabilidad económica y financiera y el potencial de crecimiento.

    Las economías enfrentan los nuevos desafíos desde una posición de partida más débil, con cargas de deuda pública mucho más altas que hace unos años (gráfico 8). Por lo tanto, la mayoría de los países deben adoptar medidas fiscales resueltas para reconstruir el margen de maniobra de las políticas, estableciendo sendas de ajuste gradual que respeten los marcos fiscales. Sin embargo, algunos países pueden experimentar shocks que requieran un nuevo apoyo fiscal; Esto, si debe proporcionarse, debe ser específico y temporal.

    Para proteger la estabilidad de precios, la política monetaria debe seguir siendo ágil y creíble, respaldada por un firme compromiso con la independencia de los bancos centrales. Los banqueros centrales deben estar atentos a los datos, incluidas las expectativas de inflación más altas en algunos casos.

    En el ámbito financiero, una regulación y una supervisión estrictas siguen siendo esenciales para mantener la seguridad de los bancos, y es necesario vigilar y contener los crecientes riesgos de las entidades no bancarias.

    Las economías de mercados emergentes deberían preservar la flexibilidad del tipo de cambio como amortiguador. Las autoridades pueden consultar el Marco Integrado de Política del FMI para obtener información sobre cómo y cuándo pueden estar justificadas las medidas temporales.

    El endurecimiento de las restricciones presupuestarias implicará decisiones difíciles en todas partes, pero en ninguna parte más que en los países de bajo ingreso. En este caso, la debilidad de los ingresos exige mayores esfuerzos para la movilización de recursos internos, pero también exige el apoyo de los asociados internacionales, tanto para mejorar la capacidad de las reformas como para garantizar una asistencia financiera crucial.

    Los países con una deuda pública insostenible deben actuar de manera proactiva para restablecer la sostenibilidad, incluso en algunos casos adoptando la difícil decisión de reestructurar la deuda. Me complace mucho mencionar que la Mesa Redonda Mundial sobre Deuda Soberana publicará pronto un manual para las autoridades de los países que están considerando la reestructuración de la deuda, con el fin de ayudar en la toma de decisiones.

    Las disyuntivas en materia de políticas pueden aliviarse elevando el potencial de crecimiento. La economía de Estados Unidos ha experimentado un fuerte crecimiento de la productividad, mientras que otras economías se han quedado rezagadas (gráfico 9). ¿Cómo pueden ponerse al día? A través de reformas ambiciosas en la banca, los mercados de capitales, la política de competencia, los derechos de propiedad intelectual y la preparación para la IA, todo lo cual puede contribuir a un mayor crecimiento. En muchos casos, el Estado puede y debe hacer mucho más para reducir los obstáculos a la empresa privada y la innovación, en otras palabras, eliminar las lesiones autoinfligidas.

    9-Listas-de-Telón-SMs-Final

    El FMI ayudará a los países a gestionar el ajuste macroeconómico y a promover las reformas. En la actualidad, 48 países confían en nuestro apoyo a la balanza de pagos, entre ellos Argentina, donde nuestro programa más reciente y de mayor envergadura respalda reformas sólidas y orientadas al mercado.

    Como segunda prioridad de enorme importancia, los países deben renovar su atención a los desequilibrios macroeconómicos internos y externos.

    Los equilibrios internos entre el ahorro y la inversión son fundamentales, y pueden inclinarse demasiado hacia un lado u otro. Aquí ilustramos con una muestra de grandes países y bloques, mostrando las tasas de ahorro e inversión como porcentaje del PIB (Figura 10). Entre los factores que impulsan los desequilibrios se encuentran los hábitos nacionales de ahorro, las distorsiones inducidas por las políticas, la apertura de los mercados de capital, los regímenes cambiarios, la demografía, etc. Las políticas fiscales, monetarias, cambiarias y estructurales son palancas clave. Dondequiera que se necesite un reequilibrio, el trabajo comienza en casa.

    10-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    Por definición, los saldos internos también influyen en los saldos de la cuenta corriente externa —que se muestran aquí en montos en dólares— y, por lo tanto, en los flujos de capital (gráfico 11). En otras palabras, el reequilibrio puede mejorar la estabilidad interna, externa y global. Esto es cierto por sí solo, dado el riesgo de interrupciones repentinas de los flujos de capital. Y también es cierto porque, como se ha señalado, los superávits y déficits externos pueden crear un terreno fértil para las tensiones comerciales.

    11-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final

    En el FMI sabemos que el reequilibrio es difícil. Por lo general, los países con superávit en cuenta corriente sienten poca urgencia por ajustarse: son exportadores, no importadores de capital. Y, por otro lado, los países con monedas de reserva —en particular Estados Unidos— gozan de una capacidad especial para sostener los déficits en cuenta corriente. Pero el resultado neto de superávits y déficits sostenidos puede ser una acumulación de vulnerabilidades.

    Todos los países pueden aplicar políticas para mejorar el equilibrio interno y externo, apoyando la resiliencia y el bienestar colectivos.

    Permítanme acercarme a los tres actores más importantes:

    • En China, hemos estado asesorando sobre políticas para impulsar el consumo privado crónicamente bajo. Entre ellas se encuentran: una, medidas para reducir las políticas industriales y la participación generalizada del Estado en la industria; dos, medidas para mejorar las redes de seguridad social y reducir la necesidad de ahorros precautorios; y tres, apoyo fiscal para abordar las debilidades del sector inmobiliario. Tales acciones, si son lo suficientemente decisivas, elevarían la confianza y la demanda interna, ayudarían a reparar las relaciones comerciales dañadas y prepararían el escenario para la próxima fase de la historia de crecimiento de China. Entre otras cosas, la historia debe incluir una aceptación más cálida de la progresión natural de la manufactura a los servicios a medida que las economías se desarrollan (Figura 12).

      12-Curtain-Raiser-Charts-SMs-Final
    • En la UE, la expansión fiscal asertiva de Alemania para facilitar el gasto en defensa e infraestructura elevará la demanda interna, al igual que las políticas de toda la UE para mejorar la competitividad mediante la profundización del mercado único. Europa necesita una unión bancaria. Europa necesita una unión de los mercados de capitales. Y Europa necesita menos restricciones al comercio interno de servicios. La lista es larga. En conjunto, la flexibilización fiscal y una integración más sólida impulsarían el crecimiento, aumentarían la resiliencia y mejorarían los equilibrios internos y externos.
    • Por último, pero no por ello menos importante, en Estados Unidos, el principal desafío de la política macroeconómica será situar la deuda del gobierno federal en una senda decreciente. Lograr este camino requerirá reducciones significativas del déficit presupuestario federal, lo que, entre otras cosas, requerirá elementos de reforma del gasto. La reducción de la deuda federal fortalecería la resiliencia y reduciría el déficit en cuenta corriente.

    Las reformas y el reequilibrio son para todos. Desde la ASEAN hasta el Consejo de Cooperación del Golfo, pasando por todo el continente africano y otros lugares, los responsables de la formulación de políticas están tomando medidas para fortalecer sus economías, mejorar los lazos regionales y reducir los superávits y déficits. Apoyamos firmemente estos esfuerzos.

    Por último, permítaseme referirme a la tercera gran prioridad, y la más apremiante con diferencia: garantizar que pueda haber cooperación en un mundo multipolar.

    En cuanto a la política comercial, el objetivo debe ser lograr un acuerdo entre los principales actores que preserve la apertura y ofrezca una mayor igualdad de condiciones, a fin de reiniciar una tendencia mundial hacia tasas arancelarias más bajas y, al mismo tiempo, reducir las barreras no arancelarias y las distorsiones.

    Necesitamos una economía mundial más resiliente, no una deriva hacia la división. Y, para facilitar la transición, las políticas deben dar tiempo a los agentes económicos privados para adaptarse y cumplir.

    De manera crítica, la resiliencia requiere que se preste atención a las políticas para amortiguar los golpes sobre los que salen perdiendo. Las políticas distributivas constituyen un puente fundamental entre la buena economía y la buena política.

    En resumen, espero plenamente que nuestras Reuniones de Primavera de la semana próxima, en las que participarán 191 países miembros del FMI, constituyan un foro vital para el diálogo en un momento vital. Todos los países, grandes y pequeños por igual, pueden —y deben— desempeñar el papel que les corresponde para fortalecer la economía mundial en una era de shocks más frecuentes y graves.

    Permítanme concluir señalando que en el desafío hay una oportunidad. Empujados lo suficiente, las cosas que no eran posibles se vuelven posibles, las montañas que no se podían escalar se escalan, los intereses creados que no se retirarían se superan. Con la cabeza fría, la visión clara y la voluntad fuerte, los tiempos de cambio pueden ser tiempos de renovación.

    El secreto para aprovechar el momento es concentrar toda la energía no en preservar lo viejo, sino en construir lo nuevo: una economía mundial más equilibrada y resiliente.

    Compartí esta noticia !

    Categorías

    Solverwp- WordPress Theme and Plugin