Con más del 40% de los votos a nivel nacional, el oficialismo encabezado por Javier Milei logró un contundente triunfo en las elecciones legislativas, consolidando su poder político y ampliando su representación en el Congreso. Desde la sede de La Libertad Avanza, el Presidente celebró el resultado y lanzó una convocatoria a los gobernadores para “discutir los nuevos acuerdos que necesita el país”. El mensaje marca el inicio de una nueva etapa institucional: un intento de construcción de gobernabilidad sobre la base de consensos políticos y reformas estructurales.
Consolidación del poder político y mensaje a las provincias
El resultado electoral no solo refuerza la posición de Milei en el Congreso, sino que cambia el mapa político nacional. Con el 40% de los sufragios y una recuperación clave en la provincia de Buenos Aires, el oficialismo amplía su base legislativa, lo que facilitará el avance de su agenda de reformas en materia económica, fiscal y administrativa.
Desde el escenario principal, Milei agradeció a los votantes y destacó la implementación del nuevo sistema electoral: “Deseo darle las gracias a todos los argentinos por esta nueva elección maravillosa que se hizo estrenando un nuevo sistema de votación que es la Boleta Única Papel”.
El uso de la Boleta Única Papel —una reforma impulsada por su propio gobierno— fue resaltado como símbolo de transparencia institucional y modernización electoral. En tono celebratorio, el mandatario aseguró: “Pasamos el punto bisagra, hoy comienza la construcción de la Argentina grande”.
La convocatoria a los gobernadores provinciales se presenta como el paso siguiente en la estrategia oficial para estabilizar la gestión.
“Queremos invitarlos a discutir los nuevos acuerdos que necesita el país para consolidar este rumbo”, dijo Milei, dejando abierta la puerta a un diálogo federal orientado a “trabajar juntos, respetando las autonomías y las diferencias”.
Fuentes cercanas al Ejecutivo señalaron que la iniciativa apunta a “tender puentes” y garantizar la gobernabilidad en los próximos dos años, en un contexto donde las reformas estructurales requerirán respaldo parlamentario y provincial.
Nuevo equilibrio institucional y perspectivas económicas
El fortalecimiento legislativo de La Libertad Avanza redefine las relaciones de poder entre el Ejecutivo y las provincias. La posibilidad de avanzar con un programa de reformas de largo alcance —que incluiría cambios en materia fiscal, administrativa y laboral— dependerá en buena medida del grado de cooperación política que logre establecer el Presidente con los mandatarios locales.
El discurso oficial se inscribe en una lógica de recomposición institucional tras un año de tensiones con varios gobiernos provinciales, especialmente en torno al reparto de recursos coparticipables y los recortes de transferencias discrecionales.
Con la nueva composición del Congreso, Milei buscará consolidar mayorías circunstanciales que le permitan avanzar con proyectos emblemáticos, entre ellos el paquete de reformas estructurales pendiente desde su asunción.
La frase final del mandatario sintetizó la narrativa política del oficialismo: “El pueblo argentino decidió dejar atrás 100 años de decadencia y persistir en el camino de la libertad, el progreso y el crecimiento”.
En el plano económico, la lectura dominante entre analistas es que el triunfo electoral y la apertura al diálogo federal podrían mejorar las expectativas del mercado, otorgando mayor previsibilidad al programa de estabilización. Los próximos pasos estarán centrados en construir consensos con las provincias para asegurar la viabilidad política de las reformas.
Proyecciones tras el triunfo
El llamado de Milei a los gobernadores reconfigura el tablero político. Los mandatarios provinciales deberán definir si responden a la convocatoria y en qué condiciones. Para algunos sectores, la propuesta abre una oportunidad de diálogo institucional; para otros, implica una redefinición del equilibrio de poder entre Nación y provincias.
En cualquier caso, el nuevo escenario legislativo obliga a todos los actores a revisar estrategias y alianzas, especialmente ante un Gobierno decidido a sostener su narrativa de cambio estructural. La elección legislativa de 2025 marca, así, un punto de inflexión político e institucional que podría determinar el rumbo económico y fiscal de los próximos años.
El gobernador de Misiones encabezó la apertura oficial de la VIII Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia, que se desarrollará hasta este viernes en Montecarlo. La actividad, organizada por la Organización Democrática Mundial, reúne a más de 100 representantes de 15 países de América Latina, Europa y Estados Unidos, consolidando a Misiones como punto de encuentro para el diálogo institucional a nivel internacional.
Durante el acto inaugural, el gobernador de Misiones destacó la relevancia del evento como espacio de encuentro y reflexión internacional, y agradeció a quienes hicieron posible su realización, especialmente al intendente de Montecarlo y a los organizadores de la cumbre. Subrayó que actividades como esta “hacen bien a Montecarlo, pero también a toda la provincia”.
Al referirse al eje central del encuentro, el mandatario remarcó que hablar de gobernabilidad en el contexto argentino implica necesariamente pensar la articulación entre el gobierno central y las provincias. “En nuestro caso, esa idea de gobernabilidad nos remite de forma inmediata a esa relación”, señaló. En esa línea, puso en valor el rol de los Estados provinciales y del pueblo misionero para sostener un modelo de respeto, diálogo y convivencia democrática, aún en contextos donde las decisiones políticas pueden diferir entre los distintos niveles del Estado.
La referencia de Passalacqua debe leerse en un contexto de tensión entre el presidente Javier Milei y los gobernadores, que exigen redistribuir recursos federales, como los destinados a la infraestructura y logística, a través de la recaudación del impuesto a los combustibles líquidos o el reparto directo de los Aportes del Tesoro Nacional. Este jueves, en el Senado se discuten ambos proyectos.
“Cuando se gobierna, se gobierna para todos: para quienes piensan como uno y para quienes no; para quienes apoyan y para quienes disienten. Todos forman parte de una misma comunidad”, expresó. También destacó la importancia de sostener una actitud abierta al aprendizaje, entendiendo que la escucha, el consenso y la humildad son pilares de la vida democrática.
“Hay que entender que el otro aunque no piense como vos también tiene su legitimidad democrática a través del voto”, agregó.
La ceremonia de apertura incluyó la presentación del Ballet Folklórico del Parque del Conocimiento, un video de bienvenida y discursos a cargo del gobernador, del intendente de Montecarlo y del fundador de la cumbre, Roberto Carlos Vargas Machuca Otárola.
El evento está destinado a intendentes municipales, cónsules, representantes institucionales, autoridades educativas, integrantes de organizaciones sociales y políticas, empresarios, ambientalistas y ciudadanos interesados en los temas a tratar.
Los contenidos serán abordados en paneles presenciales con la participación de expositores y moderadores, y se entregarán certificados a los participantes. Además, se realizará la entrega del Premio Mundial al Buen Gobierno.
El Gobernador celebró que Misiones sea sede de un espacio que promueve la “cultura del encuentro”, retomando ese concepto como una guía para construir sociedades más justas, con mayor inclusión y libertad. En ese marco, valoró especialmente la libertad de prensa y la posibilidad de expresarse sin temor como condiciones fundamentales para el desarrollo de cualquier comunidad.
Finalmente, sostuvo que gobernar es un esfuerzo sostenido para mejorar la calidad de vida de la sociedad. “Gobernar es hacer el esfuerzo cotidiano para que la sociedad sea un poquito más feliz cada día”, afirmó. Y concluyó que instancias como esta cumbre fortalecen el pensamiento político y social de la provincia, dejando capacidades nuevas y aprendizajes compartidos que enriquecen a la gestión pública.
MONTECARLO ES SEDE INTERNACIONAL DE UN ESPACIO DE DEBATE POR LA GOBERNABILIDAD Y DEMOCRACIA
Por su parte, el intendente de Montecarlo, Julio César Barreto, agradeció la presencia de las delegaciones participantes y el acompañamiento del Gobierno provincial en la realización de la VIII Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia.
Destacó la importancia del evento como un espacio de aprendizaje colectivo, señalando que “el mayor sentido de la cumbre es que podamos aprender de la experiencia y el recorrido de muchos funcionarios con una enorme trayectoria. Algunos podrán compartir cómo lograron avances en temas como la paz, la libertad de prensa, la protección del medioambiente, la equidad en la participación femenina en la política, entre otros desafíos trascendentales a nivel global”.
También agradeció especialmente a los funcionarios internacionales que viajaron largas distancias para estar presentes en la provincia y ser parte de esta convocatoria.
Entre los ejes temáticos que se desarrollarán durante las dos jornadas se destacan la crisis política y económica mundial, una mirada reflexiva de la política en América Latina, la participación política de las mujeres en la región, la economía global y los acuerdos internacionales, la paz global en contextos de conflicto, y la lucha contra la corrupción en el Cono Sur. También se abordarán temas vinculados a la cooperación para el desarrollo desde los gobiernos locales, salud y derechos humanos, cultura y medio ambiente, empresa y economía mundial, educación, justicia y seguridad social, liderazgo y empoderamiento, y el empoderamiento femenino desde la proyección social.
En la Residencia Oficial, la televisión devuelve en silencio las imágenes de la revuelta popular en Chile y es el primer disparador para hablar de las convulsiones en el barrio, que sacuden el lejano oeste americano, pero que al mismo tiempo están tan cerca como la movilizada Cataluña en su pelea por la autodeterminación.
El gobernador Hugo Passalacqua sostiene que en Ecuador hubo un estallido similar al de la Argentina del 1 a 1, en el no tan distante 2001, pero sorprende cuando revela que la crisis de Chile no lo sorprendió.
“Como decía Umberto Eco: “La forma más inteligente de mentir es con la estadística”. Si yo me adjudico 30 mil dólares por año, y vos ganas uno, da un promedio de 15 mil, pero yo gano 30 y vos 1, así los promedios de muchas cosas en Chile eran muy buenos, pero a la hora de la realidad, el reparto era inequitativo, te daba mal. El uno por ciento, concentra el 50 por ciento de las riquezas, el resultado siempre va a ser el mismo. Tenés indicadores macroeconómicos muy solventes, pero con sectores populares, que seguían muy postergados. Hace unos años la joven Camila Vallejo sorprendió cuando pedía educación pública porque el cien por ciento de la educación superior es paga y muy cara. De ahí en más tenés muchos cortes sociales, se privatizó todo, así que no, no me sorprende. No estoy diciendo que Chile es un desastre, digo solo que socialmente está muy fragmentado y con una inequidad que en algún momento iba a estallar. El 4% de suba de subte armó un lío bárbaro. Chile es muy lindo, pero si tocás por debajo la pobreza se siente”, explica en diálogo con Economis.
Pero es un modelo que ofrecían como espejo en el que mirarse…
Hay algunas tentaciones, de algunos sectores de verse reflejados, yo nunca lo hice por ningún modelo. El copiar modelos, el imitar modelos de izquierda o de derecha a mí no me mueve, el seguir los pasos de otro no me parece porque ningún país se parece al otro. Nada se parece a nada, en realidad.
Tomando estos dos casos, incluso yendo más lejos Cataluña, que defiende su autodeterminación… Por ahí la parte más baja de la sociedad, se está cansando del tema de ajustes, de recortes.
Eso es bastante universal, no es nuevo, desde los faraones, el Imperio Romano, el Medioevo, siempre los sectores dominantes generan los sectores populares inmensos. Por fortuna en el siglo XX, sobre todo después de la segunda guerra, un poco se fueron achicando las desigualdades, aunque aún son muy grandes, pero no es lo que era, porque hubo un mejoramiento social, lento, pero existe. Pero hay lugares donde la presión sistémica, la presión de los sectores dominantes, de todo tipo, político, financiero, lo que fuere, mete mucha presión sobre la gente, y eso en algún momento pone a la gente muy mal, por eso siempre hay que estar al lado de la gente. No dar dádivas, sino crear políticas proactivas.
¿De contención?
Es más que la contención, es generar políticas proactivas, la contención es más para emergencias, pero no podés vivir en emergencia. También tenés que tener políticas de proacción, de estímulo, de inversión. Haciendo una abstracción de lo que hay acá, muy modesta muy chiquita con los “Ahora”, a nuestra escala.
Que no hay que minimizar, porque para una familia el ahorro es importante.
Es una inversión grande para el Estado, pero para una familia cambia mucho, si te metés en todos los “Ahora” que podés, el sueldo se te duplica bastante. Hay un esfuerzo del Estado proactivo para el sostenimiento de empleo, que circule más rápido el dinero, que se vaya afuera lo menos posible. Es lo que llamamos un modelo misionerista, tratamos de hacerlo. Hay cosas que nos cuesta vencer, el sistema impositivo es muy perverso. Escuchaba a un candidato en el debate presidencial, no importa quién sea (N de la R: fue José Luis Espert), que decía: “Si no cobramos IVA no tenemos porqué hacer coparticipación en las provincias”. Y yo: ¡¡Hola!!!! Como que en las provincias no somos personas, hay cosas que resultan un escándalo y pasan, yo apagué la tele en el debate. Después volví a prender, pero me enfurecí porque no hay lugar para tanta barbaridad. Es una visión muy del país central, del puerto, donde las provincias somos un accidente geográfico, no somos personas, y somos una carga, para ellos es un esfuerzo enorme soportarnos a nosotros, cuando la realidad es inversa porque somos nosotros los que lo sostenemos. Es una visión muy metida esa del país central, hay que hacer un esfuerzo para romper con eso.
Mauricio Macri empieza su gestión con una foto con todos los gobernadores el 12 de diciembre de 2015, y termina ahora prácticamente con todos enfrentados en la Corte Suprema justamente por este tema, cuando el Presidente anunció el plan de eliminación del IVA en algunos alimentos y los cambios en Ganancias después de la derrota electoral...
Sí. A la Corte fuimos dos veces, una para que no nos quiten lo que nos corresponde al pueblo… En el escrito yo le agregué la palabra pueblo, como para que se entienda que la coparticipación es para el pueblo de la provincia de Misiones.
Para que sea menos abstracto.
Sí, para encarnar, para porque no es de la Provincia, o de los gobernadores, como si fuéramos señores feudales. Por eso fuimos dos veces a la Corte a defender la coparticipación: Cuando nos la quitaron y después cuando la Corte ordena devolver, no lo hicieron, entonces volvimos a litigar, nos volvieron a dar la razón y acá estamos, en lo mismo.
No hay novedades.
No. Considero que los montos acumulados nos tendrán que devolver. No es fácil hacer cálculos del pasado, desde septiembre, pero la orden fue deja de quitar la coparticipación y darla entera, pero eso sin embargo no pasó. Pero en medio del desbarajuste de las elecciones, más no podemos hacer, porque parece que estamos en rebelión.
¿Cree que el respeto al federalismo está en juego en estos días?
Hay una cosa que a mí me da mucha fe en Alberto, que es su visión del país federal, viste que a él no se le escapa ni en un reportaje. Aunque hablen de petróleo, hablen de educación, siempre lo tiene metido, tiene metido en su visión que el país es uno, que el que nació en Atacama tiene que tener las mismas opciones que el que nació en Palermo, que el que nació en Tobuna. Las mismas opciones, y las mismas oportunidades que hoy le son negadas, pero no desde ahora, sino desde 1810. Su visión federal cuando lo dice, y yo le creo, es que va a gobernar con 24 gobernadores, no es un dato chico, sobre todo para las provincias del norte que somos las más postergadas. Es música para el oído de todos. Él tiene la oportunidad de ser uno de los grandes presidentes federales del país. Más allá de salvar la grieta, a mí me interesa lo federal, porque si la patria somos todos, nosotros tenemos la visión que creo correcta, histórica, que las provincias son preexistentes a la Nación.
El presidente más federal…
Quiero creer. No lo va a hacer en un rato. Vendrán varios presidentes, pero lo creo, eso de trazar un rumbo y volver a la fuente, que es quien quiera presidente de este país, tenga que hilvanar las voluntades, los deseos y esperanzas de todas las provincias de la Argentina, que son las mandantes, son las dueñas del país, en el sentido histórico. Ahora resulta que para el país central somos una carga, pero yo le creo a Alberto cuando dice que él está en camino de recuperar los sueños de las provincias, hacia un papel protagónico, darles protagonismo de las provincias.
¿Cómo se construyó tan rápido una relación con Fernández, cuando tiene sus propios candidatos en Misiones?
La relación con Carlos (Rovira) es de hace tiempo. Personalmente, con Fernández nos conocemos hace poco, con la Renovación sí se conocen hace bastante, pero es una persona muy afable, que escucha mucho, tiene ideas sólidas y al mismo tiempo flexibles, no es tozudo, no es caprichoso. Si hay algo que modificar, la modifica, si hay que trabajar lo hace. No es perezoso. Le toca a Oscar (Herrera Ahuad), ser su colega no, y enseguida se entendieron, forjaron una amistad, eso vale oro en una relación de alguien que está gobernando una provincia con el presidente. A lo que hay que agregarle el tema de los diputados, hay cosas que se lo dijimos a él: “Nosotros somos la Renovación, no somos el Frente de Todos, lo acompañamos, como acompañamos en su momento a Néstor, a Scioli, a Cristina, cien por ciento desde nuestro lugar, desde los Renovadores”. Por eso pedimos la boleta corta con corta, desde Nación a Fernández y en la provincia a la nuestra, con el misionerismo, la gente que está con la gente. Es una suma de energía muy fuerte lo nacional con lo provincial. Un poco toda esta cuestión histórica se traduce en el voto, aunque es la primera experiencia.
Usted decía que quería que se instale esto de la boleta corta provincial…
Es mi visión, muy a título personal. Como ciudadano, por los siglos de los siglos, quisiera que los diputados nacionales vayan junto con las elecciones provinciales. Porque es una trampa semántica, porque los diputados nacionales, son de la provincia ante la Nación, no son de la Nación. Es un error tremendo creer que son de Nación. Para que en la Nación se discutan nuestros intereses, tienen que estar nuestros diputados que nos defiendan allá, junto con los gobernadores, vicegobernador, tiene que estar en el mismo paquete. Después se elige el presidente, por supuesto que se pueden desdoblar las fechas, eso es secundario. Después está lo nacional, que pasa por el Poder Ejecutivo, por la fórmula de presidente y vice, donde sí hay un distrito único donde tu voto se junta con el de Zapala y el de Zapala con el de Pozo Azul.
¿Qué le preocupa más de este momento económico, de pobreza, educación?
Todo, es una situación muy dura, porque hasta el que tiene empleo, hablamos con Cristina cuando vino, de las estadísticas, de los índices de empleo, de desempleo. Hay un 60% de la gente empleada, pero abrís ese bloque y de ese 60% la inmensa mayoría está con miedo de perder el trabajo. Es decir, tener trabajo no es tener seguridad. Cuando estás en incertidumbre, el pequeño empresario, el medio, el bolichero, el que levanta la basura, el periodista tiene inseguridad, eso produce una angustia muy grande. El que tiene empleo está con incertidumbre, no sabe si gasta en la moto, si pone la parrilla, si festeja un cumpleaños, si va de vacaciones, se pone tenso el ambiente.
¿Qué análisis hace del Gobierno de Cambiemos?
Nosotros no hicimos juicios de valor al principio de la gestión y mantuvimos la gobernabilidad y a relación institucional. Era la primera vez que la Renovación gobernaba con un signo político nacional distinto, por eso había que cambiar los parámetros comportamentales porque éramos otro espacio político, entonces tuvimos esa frase: “Gobernabilidad, con gobernabilidad se paga”, que en términos institucionales, tomamos una posición correcta, porque en democracia así debe ser. Las veces que nos sentamos a hablar con el señor Presidente casi nunca coincidimos, pero le dije las cosas en la cara, él también lo hacía, diferíamos mucho en sus visiones de roles del Estado, su visión impositiva.
Recuerdo el cruce que no salió mucho a la luz, pero fue en Iguazú, sobre la yerba mate.
En Iguazú sí, tuvimos nuestros altercados, pero nunca quitándole gobernabilidad, porque la gente lo había votado, no había que entorpecerlo, como no nos gustaría que nos quieran entorpecer, pero con una diferencia muy grande en el medio, tan grande que es casi insalvable. Porque tener una visión distinta del Estado, te hace pretender cosas distintas. Si vos sos un Estado que cobra los impuestos y sos eficiente, hacés caminos, hacés escuelas, entonces es bienvenido, pero si no, la realidad marca que no sirve.
Ese pacto fiscal firmado hace menos de dos años, no sirvió.
El simple hecho que nos haya quitado el Fondo Federal de la Soja, fue un golpazo para los municipios que nos obligó a salir a asistir. Después hubo unas devoluciones, que eran derechos de la provincias. Pero veo un momento bisagra que fue ir al Fondo Monetario, cuando llegó lo del Fondo, hubo una urgencia del déficit cero y empieza a pasar el rastrillo a las provincias, la quita de subsidios, las tarifas de la luz.
Me dijo que no le sorprendió lo de Chile, ¿Lo sorprendieron estos resultados?
¿Los de las PASO? No. Pensaba que iba a ser menor, porque uno ve las encuestas, que decían una cosa, pero la realidad dijo otra. Pero viendo el diario del lunes, no era algo que sorprenda, por la falta de empleo, con los sectores populares que se hunden, la clase media que se hunde, no era una sorpresa.
¿Y para Misiones, cuál es el pálpito suyo para el domingo?
Creo que vamos a hacer una elección muy buena, estoy seguro de eso, lo importante es tratar de meter una gran cantidad de diputados, vemos que estamos en el camino correcto de juntar lo nacional con lo misionerista. No digo que los otros diputados sean malos, no personalizo, cualquier ciudadano que pone su nombre en una boleta, ya hace mucho, porque pones en juego tu historia, tus ganas, tenés que hablar al público, lo hacés porque tenés ganas, el simple hecho de estar en cualquier espacio, es significativo. Yo jamás fui irrespetuoso, suficiente tiene la gente con las dificultades cotidianas, como para encima ver a los políticos a los tortazos en la televisión.
El misionerismo en las raíces
Passalacqua cambia el semblante cuando recuerda los días que pasó junto a los deportistas misioneros en los Juegos Evita de Mar del Plata. Los acompañó desde su primer año de gestión y asegura que hay una “diferencia enorme” entre 2016 y este año. “En defender los colores, corear a la provincia, ir por la calle todos juntos, que van a defender al equipo de su provincia, hinchando juntos por la camiseta, sean de vóley, de fútbol, o de lo que sea, yo estuve con ellos en el almuerzo del hotel, es hermoso ver como corean, cantan, el ver al misionerismo”.
¿Lo refresca un poco ver eso, porque eso también es política?
Esto está fuera de la política partidaria, es una política más alta, de fortalecer la sociedad, de unirla, porque para mí las sociedades que progresan son las que tienen el tejido social más sólido, donde son más solidarios, donde hay hermandad, donde uno está en problemas y lo estás vos, porque sos mi hermano, por eso yo suelo hablar de la gran familia misionera. Esta gurisada, que eran 815, con un comportamiento ejemplar, son buenísimos, con algo histórico como traer 73 medallas, que antes estaban concentradas en un puñado de municipios. Y eso también tiene que ver con una política de Estado, las medallas antes se concentraban en Posadas, Oberá, Eldorado, ahora tenés de todos lados, de Andresito, de Ruiz de Montoya, de donde mires, eso tiene que ver con expandir el deporte, proteger al tejido social. De estar al lado de la gente, a través de la educación, del deporte, de un discurso amigable, presente. No se puede hacer una sociedad sin valores, no existe, las sociedades exitosas tienen valores. Uno ve los modelos soñados, el danés, el finlandés, ellos tienen un sentido de valores muy fuerte, en la escuela los machacan mucho en ser solidarios, en ser trabajadores.
Y el Estado no está ausente…
Está recontra presente. La sociedad tiene instalado que da mucho, porque sabe que el Estado también da mucho. Cuando hablamos con los que se llaman liberales, hablamos de los impuestos y les decimos ¿3% es mucho, o es poco? Dicen es mucho, pero en realidad, depende del servicio que te da el Estado. Si el Estado no te da nada, 0,1 es mucho. Depende de lo que te dan, si te dan caminos, o viviendas, lo que puedan con los recursos que tienen, sin endeudarse, de a poco, sin dejar en banda a las 50 mil familias que viven de obra pública, además de los amigos albañiles que viven de eso. Nosotros, a la nuestra, lo fuimos haciendo.
Misiones se destaca además porque es una de las pocas que no ha tomado y tiene escasa deuda pública…Hacele un reportaje a los otros gobernadores para ver cómo están. Nosotros tenemos la certeza que podemos pagar todos los salarios por mes, esa certeza genera la segunda fase económica, que se denomina de confianza, porque el policía va al verdulero y le dice fíame un kilo de papa, un día antes de fin de mes, el verdulero le va a fiar porque sabe que al otro día cobra, el verdulero va al kioskero le dice que le fíe otra cosa, le fían. Esa es la economía de confianza que aparece, porque saben que la plata va a estar, eso pasa por la vida del empleado público, del policía, el enfermero, la maestra, pero inyecta en la economía privada, real, todos los días. Eso hace que Misiones se fortalezca, porque es una de las poquísimas provincias donde se sabe que se puede pagar todos los sueldos a fin de mes. Encima si combinas, una provincia que paga en el mes, con una que no, que vive endeudada… Pero la sociedad nos empuja a eso, y no nos permitiría que nos endeudemos, porque no les gusta la idea. Porque es lo mismo que ir al prestamista para llenar la heladera y al mes no tengo la comida y no tengo la heladera. Entonces en esa los misioneros nos medimos, somos muy rigurosos, somos austeros, tratamos de ser inteligentes con los gastos, hicimos inversión muy productiva, y sobre todo no hicimos del Estado una bolsa de trabajo. En comparación de las provincias más grandes, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, el empleo privado es enorme, donde el Estado es un actor de tercer o cuarto lugar, acá lejos es el primero, pero sin embargo no nos llenamos de deudas. Misiones crece el 1,5% mensual a nivel demográfico, mientras me tocó gobernar a mí, la población de Misiones creció un 6%, que es una cifra gigantesca, donde el Estado tiene que acompañar con escuelas y policías. Pero nosotros crecimos en planta permanente, en contratados con relación, el 0,6, son 500 y pico de personas en toda la provincia. Básicamente la mayoría son policías, no convertimos al Estado en una bolsa de empleo. No lo hicimos. Eso lo digo con orgullo, no echamos, no hicimos una bolsa de trabajo, no paramos la obra pública, no nos dejamos endeudar, generamos los Ahora.
El 12 de diciembre de 2015, Mauricio Macri inauguraba su mandato con una inédita foto con los 24 gobernadores en una postal de gobernabilidad que se mantuvo firme. El epílogo de su mandato se escribe -el final de la historia se conocerá en octubre-, con la mayoría de los gobernadores abroquelados y al borde de ir a la Corte Suprema para frenar un manotazo a los recursos provinciales con el que el Presidente pretende financiar su supervivencia electoral.
Para recuperar su frescura, Macri anunció rebaja del IVA a algunos productos de la canasta básica y una suba del mínimo no imponible de Ganancias, lo mismo que el límite del monotributo, entre otras medidas. Los gobernadores se enteraron por los medios, lo mismo que el resto de los argentinos, pese a que las oportunas promesas se financian en buena parte con recursos que se coparticipan. Misiones pierde más de mil millones de pesos y por eso exige, como mínimo, una compensación.
La primera provincia que visitó Macri tras el descalabro electoral fue Misiones. Llegó este viernes a Iguazú a inaugurar simbólicamente el vuelo Madrid-Cataratas que se inició regularmente una semana antes de las PASO. Aprovechó el discurso para hacer una elíptica alusión al rechazo electoral. “Escuchamos a los argentinos, los escuché, y por eso junto a la transformación que estamos haciendo, vamos a estar al lado de cada argentino para que nadie se quede atrás”, expresó el Jefe de Estado.
“Mi sueño, mi propósito, es siempre el mismo: cuidar a los argentinos, ayudar y crear las condiciones para que cada persona encuentre su oportunidad en la provincia que elija vivir y trabajar”, y añadió que “paso a paso, con logros como éste, lo estamos haciendo”.
Destacó que mucho más importante que cualquier discurso “es tener claro el objetivo, el para qué hacemos lo que hacemos. Y es para que todos podamos vivir mejor. Tan simple y tan importante como eso, para que todos podamos vivir mejor”.
Nadie puede poner en cuestionamiento que la sociedad quiere vivir mejor. Lo que se discute es el camino y la velocidad de inclusión.
Ningún mandatario quiere ser el que derrame nafta al incendio político en el que está envuelto el Presidente desde la derrota en las primarias. Pero es la gobernabilidad lo único que evita que la guerra deje de ser fría.
La tensión es inocultable, porque al mismo tiempo, ninguno quiere ser arrastrado por una crisis económica de la que no se sienten parte, pero que puede afectar -más- su propio terruño. Ni quedar como mandatarios que no defendieron recursos propios. ¿Qué pasó para que la relación esté hoy hecha jirones? Hay que mirar la película completa.
Durante esos días dulces de la asunción, Macri prometía “pobreza cero”. Ahora el flamante ministro de Economía, Hernán Lacunza -el indicado-, admite que “estabilizar el tipo de cambio es lo mejor que podemos hacer por las familias de menores ingresos y de ingresos medios”.
En el medio, la economía sólo fue en retroceso, con apenas un leve rebote en 2017. Pese a contar con el mejor equipo, fue la economía el Talón de Aquiles del Gobierno y una de las causas del escaso caudal de votos obtenido en las Primarias, apenas dos años después de haber pintado el país de amarillo.
Un repaso breve permite graficar que la volatilidad de la economía no tiene nada que ver con un resultado electoral ni “a los riesgos de una eventual alternancia en el poder”.
El primer ministro de Economía, Alfonso Prat Gay -el que vaticinaba que el dólar iba a estar “más cerca de 16 pesos” si se hacían las cosas mal-, duró apenas un año en el sillón. Lo reemplazó el saliente Nicolás Dujovne, quien posaba sonriente con un cartelito que rezaba “no volvamos al Fondo”, mientras que el Messi de las finanzas, Luis Caputo, se hacía cargo del ministerio homónimo. El dólar estaba 16,1 pesos en ese momento. Se va con un dólar a 60, 260 por ciento más caro.
En mayo del año pasado, Argentina volvió al FMI, con un préstamo inédito de 56 mil millones de dólares que será parte de la herencia (pesada) para el futuro.
Casi al mismo tiempo renunció Federico Sturzenegger al Banco Central y lo reemplazó el mismo Caputo, quien se fue apenas tres meses después, presuntamente empujado por el mismo Fondo.
La vuelta al Fondo no significó ninguna mejora en la economía. Los problemas se agudizaron. La pobreza creció al 35 por ciento de la población y el desempleo volvió a los dos dígitos. La inflación es del 54 por ciento interanual y la última devaluación pulverizó el poder adquisitivo del salario.
Hasta Christine Lagarde, de quien los argentinos debían enamorarse, renunció al FMI y con ella se fue la mejor socia de la política económica que fue rechazada de forma contundente el 11 de agosto. Dujovne fue el superviviente, pero también dejó su cargo.
Lacunza, ungido en el desbande, no mostró nada que haga extrañar a su antecesor. También hizo gala de frases parecidas al ex columnista televisivo. “Los resultados económicos, crecimiento e inflación no han sido los esperados. Seguramente fue una combinación de herencia, errores propios y algo de mala suerte”. Mala suerte y crecimiento invisible.
Después, para calmar a los mercados, apuntó que “nuestra contribución a la estabilidad nominal es que garantizaremos el cumplimiento de las pautas fiscal establecidas en el acuerdo con el FMI”.
En realidad, Lacunza no es demasiado distinto a lo que fue Dujovne. Durante su paso como ministro de Economía de Buenos Aires, la provincia gobernada por María Eugenia Vidal se convirtió en la segunda emisora de deuda de América y deja una deuda de 12 mil millones de dólares, un desempleo de 11,1 y una pobreza 31,3%, sin contar los efectos de la última devaluación.
Por eso, su bravuconada a los gobernadores suena a destiempo. “Que los gobernadores digan si no quieren que bajen los impuestos”, ironizó.
Lo cierto es que los gobernadores no cuestionan las medidas tomadas por el Presidente, sino su fuente de financiamiento. Ven que están pagando los platos rotos de una fiesta ajena. El manotazo implica, según las cuentas de los ministros de Economía, más de 30 mil millones de pesos -mil en el caso de Misiones- y deja a varias provincias al borde de incumplir compromisos asumidos.
Los gobernadores se sintieron sorprendidos por la actitud de la Nación. El misionero Hugo Passalacqua aseguró que nadie les alertó de lo que se venía. “Como Gobernador tenemos el deber de defender los intereses de todos los habitantes de la provincia. Nosotros tenemos una forma de ser elegante, pero muy firme de defender nuestros intereses. Nos sorprendió, porque yo me enteré de las medidas por la tele, me parece que en términos institucionales no es constructivo. Esto se dialoga. Porque este dinero ya estaba asignado para remedios, obras y otras cuestiones y no tenerlo fue un golpe muy duro. Por suerte Misiones no es una provincia endeudada, por lo que no hay que entrar en pánico», sentenció.
Aunque se intentará evitar el conflicto judicial, los mandatarios ya dan por roto el vínculo que solo se sostiene por lo institucional.
El fin de semana la Fiscalía de Estado de Misiones trabajó en un documento conjunto con el resto de los fiscales provinciales para presentar la demanda ante la Corte.
La chicana de Lacunza terminó por derrumbar la posibilidad de que haya algún puente de diálogo. Pero de ningún modo los gobernadores aceptarán compartir la responsabilidad por la crisis.
Con lógica, señalan que si no hubiese sido tan aplastante el mensaje de las urnas, ninguna de las medidas hubiera sido anunciada. En un escenario de empate técnico, como el que ilusionaba al equipo de Cambiemos, la política de ajuste iba a seguir como si nada. Solo el peso de los votos obligó a anunciar de apuro el desordenado paquete de medidas, que, de acuerdo a los especialistas, es inconstitucional, por lo que la Corte debería inclinarse a favor de las provincias.
Hay en los gestos de los gobernadores, dejos de fastidio. Fueron durante tres años y medio la garantía de la institucionalidad aún en momentos en que no estaban de acuerdo con las medidas que afectaban los recursos de las provincias. Pero el nuevo tijeretazo es insoportable y afecta los planes provinciales a medio camino de octubre y fin de año, cuando las demandas se hacen más acuciantes.
Advierten además que el Gobierno pretende tirar la pelota a las provincias con un objetivo electoral: no ser el responsable único de la crisis.
El jueves, en la Legislatura, se vivió una escena repetida. En la primera sesión tras las primarias, el presidente de la comisión de Presupuesto, Marcelo Rodríguez, hizo un detallado repaso de la situación económica y advirtió que a través de distintos ajustes (como la eliminación del Fondo de la Soja o programas educativos), la Nación le quitó a Misiones más de tres mil millones de pesos en los últimos meses.
Finalmente, pidió al pleno respaldar al Gobernador en su pulseada ante la Nación. Nadie de la alianza Cambiemos levantó la mano, en un nuevo capítulo de defender primero las decisiones de Macri antes que los intereses de los misioneros. El radical Gustavo González fue más allá y pidió que quedara registrado su voto en contra de la defensa de los recursos provinciales.
Para la Renovación, la postura de la alianza Cambiemos es el mejor argumento para fortalecer el voto misionerista de cara a octubre. Aunque haya una cercanía con Alberto Fernández, es mejor mantener las distancias a la hora de plantear las demandas locales.
En contraste, Luis Pastori, frustrado candidato a vicegobernador, repitió su latiguillo: “Nunca las provincias han recibido tantos recursos”. Y negó la responsabilidad del Gobierno en la crisis. “La idea (de los gobernadores) era horadar a la figura del presidente Macri. Ellos aprovechan para ver qué tajada pueden sacar”, acusó.
La estrategia es la misma que está usando el Presidente con Alberto Fernández, el principal contendiente electoral. Desde el 11 de agosto, el propio Macri y después sus principales espadas, intentan trasladar la responsabilidad de la crisis a la victoria del oponente. Es Fernández quien debe dar explicaciones y no el que está en el Gobierno. Fernández, con buen tino, sabe que quedándose al margen de esa compulsa, sostiene la ventaja y octubre queda cada vez más cerca. Pero una frase suya sirve como contraste: Una de las frases de la entrevista a Alberto: “Cuando llegamos con Néstor en 2003 nos pedían planes sociales. Cuando se fue Néstor en 2007 nos pedían mejores condiciones laborales. Cuando se fue Cristina en 2015 le reclamaban por Ganancias. Ahora nos piden trabajo y comida”.
A continuación reproducimos las tapas de los principales diarios del país. La economía en foco con la supertasa y la reacción de los mercados con la divisa verde.
Macri lanzó por twitter un nuevo plan “Procrear” anunciando nuevos créditos, pero sin hablar de los actuales y del impacto de la supertasa en los UVA.