GUERRA UCRANIA

La UE dice estar “bien preparada” para un corte del gas ruso tras la nueva suspensión del suministro

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El comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, afirmó hoy que la Unión Europea (UE) está “bien preparada” para un cese total del suministro de gas ruso, tras una nueva suspensión del envío de este combustible a Europa a través del gasoducto Nord Stream.

Es evidente que la guerra nunca fue entre Rusia y Ucrania sino entre la OTAN y Rusia. El petróleo es arma pero también el gas.

Mientras la OTAN impuso un precio tope al petróleo de Rusia -con graves fisuras dentro de la Unión Europea, donde prevalece el disenso sobre toda la política energética que diseñan Washington DC y Londres-, el castigo de Moscú es despiadado con el renovado cierre del grifo de gas. El horizonte del invierno gélido es una tormenta política de imprevisibles consecuencias para la UE.

El viernes 02/09 por la noche, el proveedor de gas estatal ruso Gazprom anunció que ha suspendido en forma indefinida la operación del gasoducto Nord Stream 1, incrementando la escasez de suministros de gas del bloque europeo antes del invierno.

Las sanciones contra Rusia no están funcionando tan bien como esperaban los países occidentales, según un artículo publica do en la revista británica The Economist.

“Resulta que las armas de las sanciones tienen inconvenientes. Uno de ellos es una demora de su efectividad en el tiempo. Se necesitan años para bloquear el acceso a las tecnologías que Occidente monopoliza”, señaló The Economist.

“Estamos bien preparados para resistir a la utilización extrema del arma del gas por parte de Rusia”, declaró Gentiloni a la prensa durante un foro económico organizado por The European House – Ambrosetti en Cernobbio, en el norte de Italia.

“No tenemos miedo de las decisiones de (el presidente ruso, Vladimir) Putin, lo que pedimos a los rusos es que respeten los contratos. Y si no lo hacen, estamos dispuestos a reaccionar”, destacó el funcionario, según la agencia de noticias AFP.

La empresa energética estatal rusa Gazprom anunció ayer que el gasoducto Nord Stream, que une a Rusia con Alemania a través del Báltico, permanecerá “totalmente suspendido” por un problema de una turbina, lo que fue calificado como “excusa falaz” por parte de la UE.

El ducto debía reabrir ayer, después de tres días de suspensión de entregas por “trabajos de mantenimiento”, pero la firma informó que se detectaron “fugas de aceite” en una turbina y que el aprovisionamiento quedaría “totalmente suspendido” hasta su reparación, sin precisar fecha de restablecimiento del servicio.

La medida fue confirmada esta mañana por la empresa gestora de la infraestructura Nord Stream AG, con sede en Suiza.

El anuncio fue tomado con escepticismo en el seno la UE. En la víspera, el vocero del bloque europeo, Eric Mamer, lo calificó en Twitter de “excusas falaces” por parte de Moscú y “otra confirmación de su poca fiabilidad como suministrador” de gas para Europa.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, consideró incluso que “era hora” de poner también un tope al precio del gas ruso importado por el bloque vía gasoducto.

Gentiloni destacó hoy que en la UE “las reservas de gas están actualmente en alrededor de un 80%, gracias a la diversificación de los suministros”, aunque la situación varía entre los 27 países miembro del bloque.

El objetivo, precisó, es “proseguir la estrategia de una Europa unida que trabaja contra la invasión de Ucrania empleando el arma económica”.

The Economist agregó que el sistema financiero de Rusia se ha estabilizado, el país ha encontrado nuevos proveedores para eludir la prohibición de importación.

Los países del G7 acordaron introducir un precio tope en las compras de petróleo ruso en un intento de limitar la capacidad del Kremlin para financiar su guerra contra Ucrania.

El acuerdo es una victoria política para USA, que en abril planteó en privado la propuesta de un tope de precioscomo un medio para castigar a Rusia por la guerra en Ucrania. Pero persiste el escepticismo de algunos países de la UE en cuanto a su viabilidad.

A principios de 2022, la Unión Europea impuso una prohibición parcial a las compras de petróleo ruso, que, según Bruselas, detendría el 90% de las exportaciones de Rusia al bloque de 27 miembr os cuando entre en vigor por completo.

La jefa de la Comisión Europea, la rusofóbica alemana Ursula von der Leyen, dijo ahora que es hora de que la UE considere un límite de precio similar en las compras de gas ruso.

El tope de precios se implementaría al mismo tiempo que los embargos de la UE sobre las importaciones de petróleo ruso, según funcionarios informados sobre el acuerdo al diario Financial Times. La medida entraría en vigencia el 05/12 para el crudo y el 05/02/2023 para los productos refinados.

El éxito de la iniciativa dependerá de un sistema de incentivos mediante el cual los importadores que busquen cobertura de seguro y servicios de envío de empresas con sede en países del G7 y de la UE para transportar petróleo ruso deberán observar el precio máximo, dijeron los ministros de USA, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón en un comunicado después de una reunión el viernes 02/09.

El nivel del tope se decidirá en futuras conversaciones con todos los participantes, incluidos los países que no pertenecen al G7 que pueden unirse al plan.

En este escenario los jefes de los ministerios de Finanzas de los países de la UE dijeron que, si fuese necesario, los países pueden revisar sus medidas para garantizar la efectividad del precio máximo del petróleo de la Federación Rusa, según el mensaje publicado en la página web del Ministerio de Finanzas de Alemania con fecha 02/09.

En el mensaje del G7, los ministros de Finanzas confirman su compromiso de tomar medidas que deberían causar un daño financiero a Rusia. Para ello, se prevé un rechazo paulatino del petróleo y derivados de origen ruso.

Los jefes de los ministerios de Finanzas del G7 también llamaron a todos los países productores de petróleo a aumentar la producción de esta materia prima. El fracaso de Joe Biden en sus visitas a Arabia Saudita y Emiratos Á rabes Unidos aún hace ruido.

Arabia Saudita, que lidera la alianza OPEP+ de productores de petróleo con Rusia, ya advirtió que es posible que el grupo deba reducir la producción si los precios siguen siendo “volátiles” y le preocupa que el mercado esté subestimando el impacto del endurecimiento de las sanciones occidentales sobre los suministros de petróleo ruso a finales de este año.

OPEP+ se reunirá el lunes 05/09 para discutir la política de producción para los próximos meses, luego de haber restaurado la producción total a los niveles previos a la pandemia.

Los precios de la energía subieron tras la decisión de Rusia de lanzar una invasión a gran escala de Ucrania en febrero.

A eso le siguieron las sanciones económicas occidentales contra Moscú y los movimientos de los países para dejar de comprar petróleo ruso.

Los aumentos de precios le han dado al Kremlin una ganancia inesperada en las ganancias de exportación.

Los precios del petróleo se han enfriado en los últimos 3 meses, en parte porque las exportaciones rusas se han mantenido mejor de lo esperado junto con los temores de que el aumento de los precios del gas natural podría desencadenar una recesión en Europa.

El crudo Brent, la referencia internacional, ha caído de US$ 120 el barril a principios de junio a US$ 94 el barril, cerca del nivel en el que se encontraba en vísperas de la invasión de Ucrania. Los precios subieron un 2% el viernes 02/09.

El impacto del precio tope dependerá en gran medida de cuántos grandes importadores de petróleo ruso fuera del G7, tale s como China e India, decidan participar.

El mecanismo incluiría “mecanismos de mitigación específicos… para garantizar que los países más vulnerables e impactados mantengan el acceso a los mercados energéticos, incluso desde Rusia”, dijo la declaración del G7.

James O’Brien, coordinador de sanciones del Departamento de Estado de USA, dijo: “Un límite de precio… se asegura de que todos los países puedan obtener el precio más bajo posible, y eso es bueno para el mundo”. Hasta ahora, lo de O’Brien no ha dado los resultados prometidos a Joe Biden.

Tanto en Berlín como en París crece la sospecha de que Occidente sobrevalora la capacidad de sus sanciones.

La explicación de las medidas:

  • “El tope de precios está específicamente diseñado para reducir los ingresos rusos y la capacidad de Rusia para financiar su guerra de agresión mientras limita el impacto de la guerra de Rusia en los precios mundiales de la energía”.
  • “El límite de precio inicial se establecerá en un nivel basado en una variedad de aportes técnicos y lo decidirá la coalición completa antes de la implementación en cada jurisdicción”.

El Kremlin ya anunció que Rusia no venderá petróleo a los países que imponen precios máximos a los recursos energéticos de Rusia.

Según Moscú, la decisión de Occidente conduce a una desestabilización significativa del mercado petrolero mundial.

“Las empresas que imponen un tope de precios no estarán entre los destinatarios del petróleo ruso”, dijo a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, respaldando los comentarios previos del viceprimer ministro Alexander Novak.

“Simplemente no cooperaremos con ellos sobre principios ajenos al mercado”, dijo Peskov, quien agregó que los ciudadanos europeos son condenados a pagar el precio de tales medidas.

Los mercados de energía están en un punto álgido. Esto es principalmente en Europa, donde las medidas contra Rusia han llevado a una situación en la que Europa está comprando gas natural licuado (GNL) de USA por mucho más dinero del necesario, dinero injustificado. Las empresas estadounidenses están cada vez más ricas y los contribuyentes europeos cada vez más pobres.

Los ejecutivos de la industria petrolera y algunos funcionarios gubernamentales del G7 han expresado su escepticismo sobre cómo funcionaría el tope y si suficientes países lo adoptarían.

“Solo funciona si se organiza globalmente”, ya dijo hace 1 mes el canciller alemán Olaf Scholz, cuyo país ocupa la presidencia rotatoria del G7. “No se puede hacer de manera unilateral, sino solo en estrecha cooperación con muchos otros. De lo contrario, simplemente no llegará a nada”.

Las aseguradoras de transporte han expresado en privado su preocupación por el uso de seguros como mecanismo de aplicación del tope, dado que los aseguradores no suelen rastrear el precio comercial de una carga.

Ejecutivos y funcionarios han reconocido que el temor de incumplir los términos del tope podría significar que las aseguradoras compensarían en exceso y retirarían la cobertura de una gama más amplia de embarcaciones.

El grupo asegurador Lloyd’s, de Londres, dijo que las aseguradoras pedirían a los propietarios de la carga, que normalmente compran una póliza de seguro a granel, que se comprometan a cumplir con el tope.

“Si usted es una empresa que no comercia de acuerdo con el tope, no podrá comprar un seguro”, dijo un ejecutivo al FT.

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Hungría se diferencia del resto de la UE y anuncia un suministro extra de gas ruso

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Hungría informó hoy que Rusia le suministrará hasta fin de mes unos 2,6 millones de metros cúbicos de gas adicionales por día, en un convenio anunciado la misma semana en la que comenzó a regir en la Unión Europea (UE) el acuerdo para reducir su consumo como parte de las sanciones por la guerra en Ucrania.

El secretario de Estado de Exteriores húngaro, Tamás Menczer, comunicó quela firma estatal Gazprom comenzó ayer a enviar los volúmenes adicionales de gas, algo que se acordó tras recientes negociaciones en Moscú y una serie de consultas comerciales sobre el tema, consignó la agencia de noticias Sputnik.

Menczer recordó que además de los volúmenes ya contratados, Hungría había decidido comprar unos 700 millones de metros cúbicos adicionales de gas natural, una adquisición que no sería posible sin la participación rusa, aseguró.

Según el secretario, “en una primera etapa, hasta fines de agosto, se suministrarán diariamente 2,6 millones de metros cúbicos de gas adicionales desde el sur a través del gasoducto Turk Stream, y ya se está negociando el plan de suministro para septiembre”.

A fines de julio, el ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, viajó a Moscú donde se reunió con su par ruso, Serguei Lavrov, entre otros funcionarios del Kremlin.

El jefe de la diplomacia rusa aseguró entonces que Moscú analizaría inmediatamente la solicitud de Budapest de suministrarle volúmenes adicionales de gas.

El anuncio de Hungría llega cuatro días después de que comenzara a regir en la UE el acuerdo para reducir el consumo de gas ruso en un 15% y disminuir así su dependencia de cara al próximo invierno boreal.

El país liderado por el primer ministro Viktor Orban, cercano al presidente ruso Vladimir Putin, fue el único Estado miembro del bloque que votó en contra del convenio, que terminó por adoptarse por mayoría relativa.

Hasta el año pasado, cerca del 40% de las importaciones de gas de la UE provenían de Rusia.

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen llamó a los Estados miembros a “prepararse para el peor escenario”, que sería el de un cese de las entregas de gas por parte de Rusia.

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Putin está ganando la guerra, en los mercados energéticos, pese a las sanciones

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La OTAN no entiende cómo Rusia sobrevive a las sanciones. La teoría indicaba que ningún país podría sobrevivir a las sanciones coordinadas de los países de la OTAN. Pero Rusia ha demostrado la fragilidad del concepto.

El volumen de la producción de petróleo y gas de Rusia y sus precios en los mercados indican que Vladimir Putin está ganando la guerra en el mercado de hidrocarburos, afirmó el columnista de Bloomberg, Javier Blas. Aparentemente, los países de la OTAN se preguntan cómo es que sus sanciones no han logrado el propósito de disciplinar a Moscú.

Javier Blas es columnista de Bloomberg Opinion que cubre energía y materias primas; y ex editor de materias primas de Financial Times, coautor de ‘El mundo en venta: dinero, poder y los comerciantes que intercambian los recursos de la Tierra’.

Blas recuerda que en julio la producción de petróleo de Rusia fue equivalente al nivel de principios de 2022, antes del inicio de la invasión autodenominada ‘operación especial’, con un promedio de casi 10,8 millones de barriles por día, cuando en enero fue de 11 millones.

“No fue un repunte: julio fue el 3er. mes consecutivo de recuperación de la producción de petróleo”, afirmó Blas.

Luego, el precio: inicialmente, Rusia tuvo que vender petróleo con grandes descuentos, pero en las semanas recientes, Moscú ha recuperado oportunidades de precios al aprovechar la oferta limitada en el mercado.

“Al menos en este momento, las sanciones energéticas no están funcionando”, escribió Blas.

En el interín, el fracaso de Joe Biden en su viaje a Riad, operación diplomática neutralizada por el vice 1er. ministro ruso, Alexander Novak, quien también viajó a Riad y, días después, la OPEP+ anunció un muy escaso aumento en la producción de petróleo.

“Cuando las sanciones europeas a las exportaciones de petróleo rusas entren en vigor en noviembre, los gobiernos de la región se enfrentarán a una elección difícil a medida que la crisis energética comience a afectar a los consumidores y las empresas”, advirtió Blas.

Hora de reproducir la comentada columna de Blas en Bloomberg titulada ‘En los mercados energéticos, Putin está ganando la guerra’:

Independientemente del indicador que utilice, el presidente ruso, Vladimir Putin, está ganando en los mercados energéticos. Moscú está ordeñando su fuente de ingresos del petróleo, ganando cientos de millones de dólares todos los días para financiar la invasión de Ucrania y comprar apoyo interno para la guerra.

Una vez que las sanciones europeas contra las exportaciones de crudo ruso entren en vigor a partir de noviembre, los gobiernos de la región enfrentarán algunas decisiones difíciles a medida que la crisis energética comience a afectar a los consumidores y las empresas.

na vez que las sanciones europeas contra las exportaciones de crudo ruso entren en vigor a partir de noviembre, los gobiernos de la región enfrentarán algunas decisiones difíciles a medida que la crisis energética comience a afectar a los consumidores y las empresas.
Se espera que los costos de electricidad para hogares y negocios se disparen a partir de octubre, ya que el aumento en los ingresos del petróleo le permite a Putin sacrificar los ingresos del gas y reducir los suministros a Europa. Es probable que los precios en el Reino Unido aumenten un 75 %, mientras que en Alemania algunas empresas de servicios públicos municipales ya han advertido que los precios aumentarán más del 100 %.

Rusia ha convertido con éxito los suministros de energía en armas; Los gobiernos occidentales se verán cada vez más presionados para gastar miles de millones, ya sea subsidiando las facturas de los hogares o, como ya ocurre en Francia, tomando el control de las compañías eléctricas.

Crisis de poder

El contrato de electricidad alemán de referencia con un año de antelación ha subido a un máximo histórico, unas 10 veces más que su nivel ant erior a la crisis.

El primer indicador que muestra cómo Putin ha cambiado el rumbo del petróleo es la producción de crudo ruso. El mes pasado, la producción del país volvió a subir a niveles cercanos a los de antes de la guerra, con un promedio de casi 10,8 millones de barriles por día, solo marginalmente por debajo de los 11 millones bombeados en enero inmediatamente antes de la invasión de Ucrania.

Según las estimaciones de la industria, la producción de petróleo es ligeramente superior en lo que va del mes.

No es un problema: julio marcó el 3er. mes consecutivo de recuperación de la producción de petróleo, con un aumento significativo desde el punto más bajo de este año de 10 millones de barriles establecido en abril, cuando los compradores europeos comenzaron a evitar a Rusia y Moscú se apresuró a encontrar nuevos compradores.

En recuperación

La producción de petróleo rusa se recuperó después de que cayó bruscamente en marzo y abril, acercándose al nivel que tenía antes de la invasión de Ucrania.

Después de esa lucha inicial, Rusia ha encontrado nuevos clientes para el millón de barriles diarios que las refinerías de petróleo europeas han dejado de comprar debido a la autosanción.

La mayor parte de ese crudo termina en Asia, especialmente en India, pero también en Turquía y en otros lugares de Medio Oriente. Y algo sigue apareciendo en Europa, con compradores que siguen comprando crudo ruso antes de la introducción prevista de sanciones oficiales a principios de noviembre. Todos los que apostaron a que la producción de petróleo rusa continuaría cayendo, incluido yo mismo, se equivocaron.

El 2do. indicador es el precio del petróleo ruso. Inicialmente, Moscú se vio obligada a vender sus sabores de crudo con grandes descuentos frente a otras variedades para atraer a los compradores.

En las últimas semanas, sin embargo, el Kremlin ha recuperado el poder de fijación de precios, aprovechando un mercado ajustado.

El crudo ESPO, una categoría de petróleo ruso del Lejano Oriente, es un buen ejemplo de la nueva tendencia.

En su punto más bajo a principios de este año, se vendió con un descuento de más de 20 dólares el barril frente al crudo de Dubái, el punto de referencia petrolero regional para Asia. Recientemente, el crudo ESPO ha cambiado de manos en paridad con Dubai.

El crudo de los Urales, la principal exportación rusa de petróleo a Europa, no se está beneficiando tanto como ESPO, ya que sus principales compradores han sido tradicionalmente países como Alemania en lugar de India.

Pero también se está recuperando en precio, vendiéndose recientemente entre US$ 20 y US$ 25 por barril más barato que el Brent de referencia, luego de cotizar con un descuento de casi US$ 35 a principios de abril.

Moscú está encontrando nuevos comerciantes de productos básicos, que a menudo operan desde Medio Oriente y Asia y probablemente financiados con dinero ruso, dispuestos a comprar su crudo y enviarlo a mercados hambrientos.

Con el crudo Brent rondando los US$ 100 por barril, y con Rusia capaz de ofrecer descuentos más pequeños, hay mucho dinero entrando al Kremlin. Al menos por ahora, las sanciones energéticas no están funcionando.

El indicador final del éxito ruso es político, más que relacionado con el mercado. En marzo y abril, los formuladores de políticas occidentales se mostraron optimistas de que el cartel de la OPEP, encabezado por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, abandonaría su alianza con Rusia. Ha sido todo lo contrario.

A pesar de un viaje del presidente estadounidense Joseph Biden a Riyadh, Putin ha conservado su influencia dentro de la alianza OPEP+. Poco después de que Biden partiera de Arabia Saudita, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, la persona clave de la nación que manejaba la relación con el cártel, voló al reino. Unos días después, la OPEP+ anunció un minúsculo aumento de la producción de petróleo, manteniendo la presión sobre los mercados energéticos mundiales.

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Se amplían los desplazamientos comerciales mundiales

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Se espera que la invasión rusa de Ucrania y el aumento resultante en los precios de las materias primas contribuyan a una mayor ampliación de los saldos de cuenta corriente mundial este año, lo que podría impulsar movimientos disruptivos de divisas y flujos de capital, según Giovanni Ganelli , Pau Rabanal y Niamh Sheridan del FMI.

Escriben Giovanni Ganelli, Pau Rabanal y Niamh Sheridan – Se espera que la guerra en Ucrania y el consiguiente aumento de los precios de las materias primas contribuyan a una mayor expansión este año.

La pandemia persistente y la invasión rusa de Ucrania están dando un revés a la economía mundial. Esto está afectando el comercio, los precios de las materias primas y los flujos financieros, todos los cuales están modificando los déficits y superávits en cuenta corriente.

Los saldos globales en cuenta corriente, el tamaño general de los déficits y superávits entre países, se están ampliando por segundo año consecutivo, según nuestro último Informe del sector externo. Después de años de reducción, los saldos se ampliaron al 3 % del producto interno bruto mundial en 2020, aumentaron aún más al 3,5 % el año pasado y se espera que aumenten nuevamente este año.

Los saldos de cuenta corriente más grandes no son necesariamente negativos por sí mismos. Pero los saldos excedentes globales, la porción no justificada por las diferencias en los fundamentos económicos de los países, como la demografía, el nivel de ingresos y el potencial de crecimiento, y los marcos de políticas deseables, utilizando la metodología revisada del Fondo, podrían alimentar las tensiones comerciales y las medidas proteccionistas. Eso sería un revés para el impulso de una mayor cooperación económica internacional y también podría aumentar el riesgo de movimientos disruptivos de divisas y flujos de capital.

Efectos de la pandemia en 2021

La pandemia amplió los saldos de cuenta corriente mundiales y sigue teniendo un impacto asimétrico en los países dependiendo, por ejemplo, de si son exportadores o importadores de turismo y productos médicos.

La pandemia y los bloqueos asociados también cambiaron el consumo de servicios a bienes a medida que las personas redujeron los viajes y el entretenimiento. Esto también amplió los saldos mundiales, ya que las economías avanzadas con déficit aumentaron las importaciones de bienes de las economías de mercados emergentes con superávit. En 2021, estimamos que este cambio aumentó el déficit de Estados Unidos en un 0,4 % del producto interno bruto y contribuyó a un aumento del 0,3 % del PIB en el superávit de China.

Las economías con superávit como China también experimentaron aumentos debido a mayores envíos de productos médicos que a menudo fluían hacia los Estados Unidos y otras economías deficitarias. El aumento de los costos de transporte también contribuyó a ampliar los saldos globales en 2021.

Guerra y endurecimiento en 2022

Los precios de las materias primas son uno de los principales impulsores de las posiciones externas, y el repunte de los precios del petróleo del año pasado desde los mínimos de la pandemia afectó a los exportadores e importadores de manera asimétrica. La invasión rusa de Ucrania en febrero exacerbó el aumento de los precios de la energía, los alimentos y otras materias primas, ampliando los saldos en cuenta corriente mundiales al aumentar los superávit de los exportadores de materias primas.

El endurecimiento de la política monetaria está impulsando los movimientos de las divisas, ya que el aumento de la inflación está llevando a muchos bancos centrales a acelerar la retirada del estímulo monetario. Las expectativas revisadas sobre el ritmo del endurecimiento monetario de EE. UU. provocaron un realineamiento monetario considerable este año, lo que contribuyó a la ampliación proyectada de los saldos.

Los flujos de capital hacia los mercados emergentes se vieron interrumpidos en lo que va de 2022 por una mayor aversión al riesgo provocada por la guerra, con más salidas en medio de expectativas cambiantes sobre el ritmo acelerado de ajuste monetario en las economías avanzadas. Las salidas acumuladas de los mercados emergentes han sido muy grandes, alrededor de $ 50 mil millones, con una magnitud similar a las salidas durante marzo de 2020, pero a un ritmo más lento.

Nuestra perspectiva para el próximo año y más allá es de una disminución constante de los saldos de cuenta corriente global a medida que se moderan los impactos de la pandemia y la guerra, aunque esta expectativa está sujeta a una incertidumbre considerable. Los saldos mundiales en cuenta corriente podrían continuar ampliándose si la consolidación fiscal en los países con déficit en cuenta corriente lleva más tiempo de lo esperado. Además, un dólar más fuerte podría ampliar el déficit en cuenta corriente de EE. UU. y aumentar los saldos en cuenta corriente mundiales.

Otros factores que podrían ampliar estos saldos incluyen una guerra prolongada que mantiene elevados los precios de las materias primas por más tiempo, los diversos grados de aumento de las tasas de interés del banco central y una mayor tensión geopolítica que causa fragmentación económica, interrumpe las cadenas de suministro y potencialmente desencadena una reorganización del mercado internacional. Sistema monetario.

Un sistema comercial más fragmentado podría aumentar o disminuir los saldos globales, dependiendo de cómo se reconfiguren los bloques comerciales. Sin embargo, de cualquier manera, reduciría las transferencias de tecnología y disminuiría el potencial de crecimiento impulsado por las exportaciones en los países de bajos ingresos y, por lo tanto, erosionaría inequívocamente las ganancias de bienestar de la globalización.

Prioridades políticas

La guerra en Ucrania ha exacerbado las compensaciones existentes para los formuladores de políticas, incluso entre combatir la inflación y salvaguardar la recuperación económica y entre brindar apoyo a los afectados y reconstruir las reservas fiscales. La cooperación multilateral es clave para hacer frente a los desafíos políticos generados por la pandemia y la guerra, incluso para hacer frente a la crisis humanitaria.

Las políticas para promover el reequilibrio externo difieren según las posiciones y necesidades de las economías individuales. Para las economías con déficits en cuenta corriente mayores de lo justificado que reflejan grandes déficits fiscales, como Estados Unidos, es fundamental reducir los déficits gubernamentales con una combinación de mayores ingresos y menores gastos.

El reequilibrio es una propuesta diferente para los países con superávit excesivos, como Alemania y los Países Bajos, que puede reducirse intensificando las reformas que fomentan la inversión pública y privada y desalientan el ahorro privado excesivo, incluso ampliando las redes de seguridad social en algunos mercados emergentes.


Giovanni Ganelli es Economista Principal en el Departamento de Estudios del FMI. Sus asignaciones anteriores incluyen Jefe de Oficina Adjunto en la Oficina Regional para Asia y el Pacífico (OAP) del FMI; y Jefe de Misión para Samoa y Departamento Principal para Malasia en el Departamento de Asia y el Pacífico. También trabajó en los departamentos de Asuntos Fiscales, Europeo y del Instituto para el Desarrollo de Capacidades del FMI. Durante su carrera participó en misiones del FMI a Asia, África y Europa. Su investigación se centra en la política fiscal, las reformas estructurales y los problemas del sector externo. Sus artículos han sido publicados en varias revistas científicas, incluyendo Journal of International Economics, Economics Letters y Journal of Economic, Dynamics and Control.

Pau Rabanal es Subjefe de División en el Departamento de Estudios del FMI y trabaja en el Informe del Sector Externo desde 2018. Se incorporó al FMI en 2002 y también ha trabajado en Mercados Monetarios y de Capital, Hemisferio Occidental, Oriente Medio y Departamentos de Asia Central e Instituto para el Desarrollo de Capacidades del FMI. El Sr. Rabanal es Licenciado en Ciencias Económicas por la Universitat Pompeu Fabra (Barcelona) y Ph.D. en Economía de la Universidad de Nueva York. Sus intereses de investigación incluyen la política monetaria, las políticas macroprudenciales, la macroeconomía de economía abierta y el análisis de las vulnerabilidades externas.

Niamh Sheridan es actualmente Jefa de División Adjunta en la División de Política Externa en el Departamento de Estrategia, Política y Revisión (SPR) del FMI, donde dirige el trabajo sobre todos los aspectos de las evaluaciones del sector externo del FMI, incluidos los modelos EBA-lite y la adecuación de las reservas. evaluaciones Desde que se unió al Fondo, ha trabajado en una variedad de economías (Australia, Estonia, Fiji, Malasia, Moldavia y Singapur) y como jefa de misión para Samoa. Tiene un Doctorado en Filosofía en Economía de la Universidad Johns Hopkins y una Maestría en Ciencias Económicas del University College de Dublín.

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Cómo gestionar los fertilizantes en el mundo para evitar una crisis alimentaria prolongada

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Escribe Juergen Voegele*Los precios de los fertilizantes, que se ocultan detrás de la peor crisis alimentaria mundial en una década, se han disparado y siguen siendo volátiles.  Esto representa una grave amenaza para la seguridad alimentaria, ya que la temporada de siembra comienza este verano. Hasta ahora, la guerra en Ucrania ha afectado principalmente a los países importadores de trigo y maíz. Sin embargo, muchos países, incluidos algunos de los principales exportadores de alimentos, son importadores netos de fertilizantes. La persistencia de los altos precios de los fertilizantes puede extenderse a una variedad más amplia de cultivos, incluido el arroz, un alimento básico cuyos precios aún no ha experimentado alzas relacionadas con la guerra. Debemos actuar ahora para que los fertilizantes sean más accesibles y asequibles y evitar la prolongación de la crisis alimentaria. 

El índice de precios de los fertilizantes del Banco Mundial aumentó casi un 15 % con respecto a principios de año y los precios se han triplicado con creces en comparación con hace dos años. Los elevados costos de los insumos, las interrupciones en el suministro y las restricciones comerciales están impulsando el reciente aumento. Los precios del gas natural comenzaron a subir el otoño pasado, cuando las tensiones entre Rusia y Ucrania se intensificaron y provocaron recortes generalizados en la producción de amoníaco, un elemento importante de los fertilizantes nitrogenados. Del mismo modo, el aumento del precio del carbón en China, la principal materia prima para la producción de amoníaco en ese país, obligó a las fábricas de fertilizantes a reducir la producción.

Con el fin de atenuar la actual crisis alimentaria, ahora es necesario adoptar medidas para mantener la producción de alimentos haciendo que los fertilizantes sean más accesibles y asequibles.  Hay varias formas de hacerlo.

En primer lugar, los países deben eliminar las restricciones comerciales o las prohibiciones a la exportación de fertilizantes. Las restricciones a las exportaciones empeoran la situación, ya que los fertilizantes quedan más fuera del alcance de los países en desarrollo más pobres que enfrentan mayores niveles de inseguridad alimentaria y hambre. A principios de junio, había 310 medidas comerciales activas en 86 países que afectan a los alimentos y los fertilizantes, y casi el 40 % de ellas han sido restrictivas. Esta cifra se acerca ahora a niveles no vistos desde la crisis mundial de los precios de los alimentos de 2008-2012. Para facilitar el comercio, los países pueden reducir las demoras y disminuir los costos de cumplimiento eliminando los trámites burocráticos innecesarios para la importación de productos específicos.

Uno de los cuellos de botella a nivel local del comercio mundial de fertilizantes es la necesidad de financiamiento de los fabricantes, comerciantes e importadores. En algunos casos, las necesidades de financiamiento de los compradores de fertilizantes se han triplicado, agravando la escasez general de financiamiento de los bancos comerciales locales en muchos de estos mercados. En otros casos, quizás sea necesario establecer mecanismos crediticios a corto plazo y garantías, implementados con el apoyo de actores del desarrollo internacional.

En segundo lugar, el uso de fertilizantes debe ser más eficiente. Esto puede hacerse proporcionando a los agricultores incentivos adecuados que no fomenten el uso excesivo de los abonos. La eficiencia del uso del nitrógeno, por ejemplo, oscila entre el 30 % y el 50 % en general. Mientras tanto, el Panel de Expertos en Nitrógeno de la Unión Europea recomienda una eficiencia del uso del nitrógeno de alrededor del 90 %. Los subsidios que fomentan el uso excesivo de fertilizantes también promueven el desperdicio. Y lo que es peor, esto tiene consecuencias devastadoras para el medio ambiente y el cambio climático.

Un uso más eficiente de los fertilizantes puede ayudar a garantizar que los suministros disponibles lleguen a lugares más lejanos, especialmente a los países más necesitados. Los países ricos consumen 100 kilogramos de fertilizantes por hectárea, casi el doble que los países en desarrollo. África subsahariana consume la menor cantidad: alrededor de 15 kilogramos por hectárea. 

Existen oportunidades para reformular las políticas públicas y focalizar mejor los escasos gastos públicos para crear incentivos que permitan usar los fertilizantes de manera más productiva y sostenible. Un ejemplo de un tipo de transformación posible son las reformas de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea (UE) implementadas en 1992. Antes de estas reformas, el apoyo al sector agrícola de la UE —como precios mínimos, aranceles de importación y compras públicas— mantuvo los precios agrícolas de la UE por encima de los índices mundiales, lo que fomentó el uso excesivo de fertilizantes. Con las reformas, el apoyo a la PAC de la UE se dirigió a los pagos directos y los precios agrícolas se alinearon más con los precios mundiales. Estos cambios aumentaron los incentivos para utilizar los fertilizantes de manera más eficiente.

En tercer lugar, debemos invertir en innovación para desarrollar mejores prácticas y tecnologías más novedosas que contribuirán a aumentar la producción por kilogramo de fertilizante utilizado. Esto incluye invertir en conocimientos para asegurar que se apliquen el fertilizante más adecuado y la cantidad más apropiada a cultivos específicos. También debemos invertir en la salud del suelo para maximizar la eficacia de los fertilizantes. La agricultura de precisión es un ejemplo de este tipo de tecnologías mejoradas que ya están disponibles. El fertirriego es otra tecnología, que combina la fertilización con el riego y utiliza fertilizantes en cantidades medidas y determinadas por sensores. Pero se puede y se debe hacer mucho más invirtiendo en ampliar las fronteras del conocimiento para asegurar que se minimice el desperdicio y que solo se utilice la cantidad adecuada que necesita una planta en particular en una fase determinada del crecimiento. Otra opción es complementar los fertilizantes convencionales con prácticas y biofertilizantes viables. Esto no solo ayudará a enfrentar los actuales problemas de suministro, sino que también reducirá el impacto de los fertilizantes en el clima, y en el suelo y los recursos hídricos.

Nuestra capacidad para mantener el comercio mundial y la circulación de fertilizantes será uno de los factores determinantes de la duración y la gravedad de esta crisis alimentaria. Dado que los agricultores han comenzado a modificar su producción debido a las dificultades con los fertilizantes, los responsables de formular políticas deben tomar con urgencia las decisiones apropiadas para que el mundo pueda reducir la duración de la actual crisis alimentaria. 

*Juergen Voegele, Vicepresidente de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial

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