Se visulmbra la trastienda de un modelo que no se detiene, el Madariaga consolida su prestigio ante la Nación y atraviesa un momento de fuerte validación institucional. En julio de 2026 el Ministerio de Salud Pública de la Nación reconoció a 23 de sus 28 programas de residencias médicas y no médicas, otorgándoles distintos niveles de vigencia —algunas por cinco años, otras por tres—, en una disposición que se suma a la que ya había alcanzado a otras dos especialidades en junio de 2025. Casi en simultáneo, más de 60 profesionales completaron su formación en 21 especialidades, entre ellas Cirugía General, en un egreso que la conducción del hospital describió como parte de una política sostenida de fortalecimiento sanitario provincial.
Detrás de ambos hechos aparece un mismo sostén: la Fundación Parque de la Salud, que financia alrededor del 70% de las residencias del Madariaga y acompaña la inversión en equipamiento de alta complejidad, articulando formación, tecnología y atención pública en una misma estrategia.
El aval de Nación, explicado desde adentro
La Dra. Valeria Franciosi, responsable del Departamento de Docencia e Investigación del hospital relató que la noticia llegó a través del boletín oficial de la Dirección de Talentos Humanos: 23 residencias fueron reconocidas por el Ministerio de Salud Pública de la Nación con diferente nivel de vigencia. “Esto significa que todo el programa de residencias está avaladas por el Ministerio de Nación”, resumió.
La médica fue más allá de la formalidad administrativa para explicar el fondo de la cuestión: todo lo que se enseña durante el período de formación de un residente cumple ahora con las normativas que la Nación exige para acreditar esa formación. La disposición de julio de 2026 no aparece aislada, sino que complementa la de junio de 2025, cuando ya se habían incorporado otras dos especialidades al padrón nacional. El resultado, remarcó Franciosi, es contundente: de 28 residencias activas en el hospital, 23 cuentan hoy con aval de Nación, lo que implica que tanto el programa como la especialidad en sí están reconocidos por el Ministerio de Salud Pública de la Nación.
Un trabajo de años, no de un trámite
Franciosi fue enfática en señalar que el reconocimiento no es un punto de partida sino un cierre. Más allá de los avales previos que ya tenían las residencias por parte de la Universidad, del Ministerio de Salud Pública provincial o de distintas sociedades científicas, hubo un trabajo sostenido junto al Ministerio provincial para actualizar los programas, llevarlos al nivel exigido por Nación y adaptar su funcionalidad a esos requisitos. Recién cuando los programas y la infraestructura del hospital estuvieron a la altura de lo solicitado, la documentación se elevó a Nación y, tras varias gestiones internas, llegó el reconocimiento.
“El reconocimiento es como el acto final a un trabajo que se llevó durante mucho tiempo”, sintetizó, para que la formación de los residentes esté a la altura de los estándares nacionales y científicos vigentes.
Una promoción que egresa y confirma el modelo
El correlato de ese trabajo se vio también en el acto de colación de una nueva promoción, que dejó a más de 60 profesionales formados en 21 especialidades médicas y no médicas. Entre ellos, la Dra. Claudia López, especialista en Cirugía General, puso en palabras lo que atraviesa a cualquier residente al cierre de su formación: que la residencia no solo deja destreza técnica, sino también una manera de estar junto al paciente y su familia durante la enfermedad. La médica destacó especialmente “el acompañamiento del paciente y sus familias para afrontar el día a día” de las patologías que a diario se tratan en el hospital.
Desde la Dirección Ejecutiva del Madariaga se enmarcó ese egreso dentro de una política sanitaria provincial sostenida, apoyada en tres pilares: formación continua de recursos humanos, incorporación de tecnología y trabajo interdisciplinario. Los egresados no quedan fuera del sistema: se incorporan a hospitales y centros de salud de toda Misiones, y muchos asumen además roles de docencia e investigación, multiplicando así el impacto formativo puertas adentro del propio sistema público.
Ningún relato sobre las residencias del Madariaga está completo sin nombrar a la Fundación Parque de la Salud. Su aporte no es simbólico ni marginal: financia aproximadamente el 70% de las residencias del hospital y acompaña, en paralelo, la inversión en equipamiento de alta complejidad, sosteniendo así una estrategia coordinada que combina formación de especialistas con actualización tecnológica constante.
Ese esquema explica en gran medida por qué siete de cada diez residentes que hoy se forman en Misiones lo hacen bajo el paraguas económico de la Fundación, y por qué el Parque de la Salud puede sostener, a la par, programas de investigación —actualmente acompaña 28 proyectos de residencias— y una infraestructura de diagnóstico y tratamiento que evita que los misioneros deban trasladarse a otras provincias para acceder a estudios de alta complejidad.
Formación, investigación y tecnología quedan así integradas en un mismo circuito, con la Fundación como motor financiero de un sistema que, según sus propios protagonistas, recién termina de mostrar sus resultados cuando un residente egresa formado, reconocido y listo para sostener la salud pública misionera.
El Ministerio de Salud aprobó el Plan Nacional del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y fortalece el circuito de atención local. Mientras, el Hospital Escuela es la puerta de entrada provincial con consultorios externos e interconsultas. Todo con derivación médica y con un modelo del Parque de la Salud que se potencia con el Plan Nacional
El Ministerio de Salud de la Nación aprobó el Plan Nacional del TEA, que ordenará el diagnóstico, la detección temprana y el tratamiento en todo el país, con impacto directo en el trabajo del Madariaga y la Fundación Parque de la Salud y se trata de una estrategia federal que busca mejorar la calidad de la atención para las personas con esta condición.
La medida fue oficializada el 24 de agosto de 2026 mediante la Resolución N° 1115/2026 y establece lineamientos técnicos de alcance nacional para mejorar la detección temprana, el diagnóstico, el tratamiento y la continuidad de cuidados.
El plan quedará a cargo de la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental y se enmarca en la Ley 27.043 y su Decreto Reglamentario 777/2019. Según la norma publicada en el Boletín Oficial, su implementación se realizará con los recursos y programas existentes, sin erogaciones presupuestarias adicionales para las jurisdicciones.
Qué establece el Plan Nacional
El texto oficial organiza el trabajo en seis ejes: promoción y prevención; formación y capacitación de recursos humanos; apoyo a las personas con TEA y sus familias; investigación, innovación y sistemas de información; coordinación intersectorial; y diagnóstico epidemiológico.
Entre los puntos centrales están:
. Detección temprana: incorporación de herramientas de pesquisa en el primer nivel de atención y seguimiento del desarrollo infantil en atención primaria.
. Formación: elaboración de guías de detección, diagnóstico, derivación y abordaje para todos los niveles, con cursos para equipos de salud y comunidad educativa.
. Acompañamiento familiar: articulación con las provincias para programas de atención psicológica a padres y cuidadores y estrategias terapéuticas que involucren al entorno.
El objetivo es unificar criterios en todo el sistema sanitario, con monitoreo por indicadores de desempeño y convenios para generar el primer diagnóstico epidemiológico nacional sobre TEA.
El rol del Madariaga en Misiones
En Misiones, el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” es una estructura clave para esa red federal. Su Servicio de Salud Mental atiende a la comunidad a través de consultorios externos y de interconsultas con los demás servicios del hospital, un esquema que canaliza gran parte de la demanda de salud mental de la provincia, incluida la vinculada a las personas con TEA y sus familias.
Todas las atenciones del servicio requieren derivación médica previa, lo que ordena el circuito de ingreso y garantiza la continuidad con otras especialidades.
Detrás del funcionamiento del Madariaga y de los demás centros que integran el predio está el trabajo de la Fundación Parque de la Salud, entidad que administra y gobierna el Parque de la Salud y funciona como motor de modernización del hospital público.
En los últimos años, la Fundación impulsó inversiones en infraestructura y capacitación continua de capital humano especializado, permitiendo la radicación de centros de referencia provincial en distintas especialidades para que los misioneros puedan resolver patologías complejas sin trasladarse a otras provincias.
En salud mental, ese modelo se tradujo en instancias de capacitación y semanas de concientización para profesionales y comunidad, en articulación con los servicios asistenciales. Ese circuito local de detección temprana, diagnóstico y derivación que ya sostiene el Madariaga es el que ahora podrá potenciarse con la coordinación interjurisdiccional y las guías comunes que impulsa el nuevo Plan Nacional.
El sistema sanitario público de Misiones proyecta para 2027 un escenario atravesado por dos tensiones simultáneas: una demanda asistencial que continúa creciendo y la necesidad de sostener indicadores sanitarios sensibles, particularmente los vinculados con la mortalidad infantil y materna.
El ministro de Salud Pública, Héctor González, presentó ante la Legislatura provincial un presupuesto de $265.445.277.000 para el próximo ejercicio. El monto representa un incremento nominal del 14,07% frente a los $232.705 millones asignados para 2026.
El aumento, sin embargo, queda por debajo del crecimiento previsto para el conjunto de la finalidad Salud, que alcanzará los $1,249 billones, con una expansión del 24,63%. La explicación aparece en la distribución interna de los recursos. Mientras el presupuesto específico del Ministerio crecerá 14,1%, el correspondiente al Parque de la Salud “Dr. Ramón Madariaga” pasará de $440.531 millones a $617.553 millones, una expansión nominal cercana al 40,2%. El resto de los organismos y programas vinculados con la finalidad sanitaria recibirán $366.195 millones.
De este modo, el Ministerio administrará aproximadamente el 21,2% de la inversión destinada a Salud, mientras que el Parque de la Salud concentrará alrededor del 49,4%.
La finalidad Salud contará en 2027 con $1.249.193.671.000, equivalentes al 23,99% del presupuesto total de Misiones, calculado en $5,206 billones. Salud absorberá casi uno de cada cuatro pesos del presupuesto provincial.
La demanda crece en la red pública de salud
Principales variaciones de consultas, emergencias, internaciones, cirugías y estudios en los hospitales de Misiones.
Efector o sistema
Indicador
Período inicial
Período final
Variación
Subsector público
Procedimientos quirúrgicos
28.973 en 2024
32.014 en 2025
+10,5%
Hospital Materno Neonatal
Consultas totales
73.217 en 2024
85.120 en 2025
+16,3%
Hospital Materno Neonatal
Emergencias
21.454 en 2024
30.340 en 2025
+41,4%
Hospital Materno Neonatal
Ingresos hospitalarios
11.350 en 2024
12.164 en 2025
+7,2%
SAMIC Oberá
Consultas ambulatorias
113.805 en 2024
123.282 en 2025
+8,3%
SAMIC Oberá
Egresos hospitalarios
15.458 en 2024
17.049 en 2025
+10,3%
SAMIC Oberá
Cirugías
4.207 en 2024
4.863 en 2025
+15,6%
SAMIC Oberá
Diagnóstico por imágenes
68.911 en 2024
76.542 en 2025
+11,1%
Fátima y Favaloro
Consultas totales
214.840 en 2025
228.634 en 2026*
+6,4%
Fátima y Favaloro
Ingresos hospitalarios
5.372 en 2025
7.162 en 2026*
+33,3%
Fátima y Favaloro
Diagnóstico por imágenes
45.567 en 2025
54.029 en 2026*
+18,6%
CAPS de Apóstoles
Promedio mensual de atenciones
1.830 en 2025
4.474 en 2026
+144,5%
Subieron la mortalidad infantil y la materna
Uno de los puntos más sensibles de la presentación fue la evolución de las tasas de mortalidad infantil y materna.
En 2025, la mortalidad infantil llegó a 9,26 fallecimientos de menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos. En 2024 había sido de 8,81, por lo que el indicador aumentó alrededor de 5,1% en un año.
La tasa acumula tres incrementos consecutivos desde el mínimo de 7,88 registrado en 2022:
2022: 7,88 por cada 1.000 nacidos vivos.
2023: 8,39.
2024: 8,81.
2025: 9,26.
La tendencia reciente merece atención, aunque debe analizarse dentro de un proceso histórico de fuerte reducción. En 1990, la mortalidad infantil alcanzaba 32,10 por cada 1.000 nacidos vivos y en 2000 se ubicaba en 21,56. En 2025, pese al repunte de los últimos años, continuó siendo menos de un tercio de la registrada tres décadas atrás.
También subió la tasa de mortalidad materna: pasó de 4,80 a 5,21 fallecimientos por cada 10.000 nacidos vivos, una variación de aproximadamente 8,5%.
En este caso, la lectura requiere todavía más cautela. Al calcularse sobre un universo de nacimientos cada vez menor y tratarse de eventos poco frecuentes, una variación reducida en el número absoluto de fallecimientos puede producir un movimiento significativo en la tasa.
La propia dinámica demográfica vuelve más volátiles estos indicadores. Cuando cae la cantidad de nacidos vivos, el denominador se reduce y cada caso adquiere un peso estadístico mayor. Esto no invalida el aumento, pero obliga a evitar conclusiones lineales basadas exclusivamente en porcentajes interanuales.
El comportamiento histórico muestra esa sensibilidad: la mortalidad materna había alcanzado 10,64 en 2021, cayó a 1,52 en 2022 y luego volvió a subir a 3,13 en 2023, 4,80 en 2024 y 5,21 en 2025.
El desafío para el sistema sanitario será distinguir cuánto del incremento responde a la volatilidad estadística asociada con los menores nacimientos y cuánto refleja problemas de acceso, oportunidad, seguimiento prenatal o complejidad clínica.
Más consultas, internaciones y emergencias materno-neonatales
El incremento de las tasas se produce al mismo tiempo que crece la actividad del Hospital Materno Neonatal.
Entre 2024 y 2025, las consultas totales pasaron de 73.217 a 85.120, una suba del 16,3%. Las consultas programadas aumentaron 5,8%, de 51.763 a 54.780, mientras que las emergencias crecieron con mucha mayor intensidad: de 21.454 a 30.340, un salto del 41,4%.
Este último dato resulta especialmente significativo porque muestra una mayor concentración de demanda no programada en el principal centro provincial de referencia materno-infantil.
Los ingresos hospitalarios aumentaron 7,2%, hasta 12.164, y los egresos crecieron 6,8%, hasta 12.254. Los protocolos obstétricos y neonatales avanzaron 11,3%, de 5.341 a 5.942.
El Ministerio señaló que la mortalidad obstétrica dentro del establecimiento se mantuvo prácticamente nula.
La mayor demanda no se limita a la atención materno-infantil. Durante 2025, el subsector público realizó 32.014 procedimientos quirúrgicos, 10,5% más que en 2024.
En 2023 se habían registrado 28.997 intervenciones y en 2024, 28.973. Después de un año prácticamente estable, la actividad quirúrgica dio un salto superior a las 3.000 prácticas.
El 67% de los procedimientos correspondió a pacientes con cobertura pública exclusiva. Otro 32,3% se realizó a personas con obras sociales o cobertura de aseguradoras de riesgos del trabajo, mientras que el 0,7% correspondió a prepagas y particulares.
La composición revela que los hospitales atienden mayoritariamente a la población sin otra cobertura, aunque aproximadamente uno de cada tres procedimientos beneficia a pacientes con obra social o ART. Esa participación vuelve relevante la capacidad de recuperación de costos por prestaciones realizadas a financiadores externos.
El Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga registró 484.580 consultas durante 2025. Sobre la base de la actividad del primer semestre, el Parque de la Salud proyecta cerrar 2026 con 500.866 consultas, cerca de 16.300 más.
Las consultas ambulatorias pasarían de 371.036 a 387.703, mientras que las emergencias bajarían levemente, de 113.544 a 113.162. La combinación muestra un cambio favorable hacia una mayor proporción de atención programada.
Las cirugías y procedimientos quirúrgicos crecerían de 13.849 a 15.722. Las cirugías robóticas pasarían de 58 a 72 y los estudios PET-TC aumentarían de 108 a 595, luego de la incorporación de esa tecnología.
No todos los indicadores exhiben crecimiento. Los egresos hospitalarios proyectados bajarían de 15.087 a 14.729 y las determinaciones de laboratorio pasarían de 668.284 a 649.740. El diagnóstico por imágenes se mantendría prácticamente estable, con 190.265 estudios frente a 191.002 en 2025.
Fátima, Favaloro y Oberá absorben parte del crecimiento
La estrategia sanitaria busca que la mayor actividad no quede concentrada exclusivamente en el Madariaga.
Los hospitales Fátima y René Favaloro realizaron conjuntamente 214.840 consultas durante 2025 y proyectan alcanzar 228.634 en 2026, un incremento del 6,4%.
Los ingresos crecerían 33,3%, de 5.372 a 7.162, y los egresos aumentarían 32,2%, hasta 7.037. Las cirugías y procedimientos avanzarían 8%, mientras que los diagnósticos por imágenes subirían 18,6%.
El Hospital SAMIC de Oberá también exhibe un incremento sostenido de su actividad. Entre 2024 y 2025:
Las consultas ambulatorias crecieron 8,3%, de 113.805 a 123.282.
Los egresos aumentaron 10,3%, de 15.458 a 17.049.
Las cirugías avanzaron 15,6%, de 4.207 a 4.863.
Los diagnósticos por imágenes subieron 11,1%, de 68.911 a 76.542.
La presentación destaca además un cambio en el perfil asistencial de Oberá: disminuyeron las consultas de emergencia y aumentaron las programadas, junto con una mayor actividad del Hospital de Día en hemodiálisis y oncología.
Apóstoles: más atención en los CAPS
La descentralización también aparece en los indicadores de Apóstoles. Los centros de atención primaria acumularon 31.322 atenciones durante los primeros siete meses de 2026, frente a 21.957 en todo 2025.
El volumen mensual pasó de aproximadamente 1.830 a 4.474 prestaciones.
La presión presupuestaria sobre el sistema público no se explica solamente por el crecimiento de las consultas, las internaciones y las cirugías. También responde al costo creciente de los medicamentos y tratamientos de alta complejidad que son financiados por el Estado provincial.
Durante su exposición ante la Cámara de Representantes, González utilizó el cáncer de cuello uterino para mostrar la diferencia económica y sanitaria entre prevenir una enfermedad y atenderla cuando ya se encuentra en una etapa avanzada.
El sistema público de Misiones garantiza el acceso a la vacuna nanovalente Gardasil 9, destinada a prevenir enfermedades relacionadas con el virus del papiloma humano -HPV- y reducir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.
En el sector privado, según precisó el ministro, cada dosis puede costar entre $300.000 y $500.000. Para quienes no cuentan con cobertura o capacidad económica para afrontar ese valor, la vacunación depende directamente de la respuesta estatal.
“La vacuna tiene un costo, pero el tratamiento contra el cáncer de cuello de útero incluye medicación de alto valor”, señaló González.
El contraste es considerable. De acuerdo con los datos presentados por el funcionario, la atención de una paciente con cáncer de cuello uterino en estadio 3 o 4 puede demandar aproximadamente $400 millones, considerando medicamentos y tratamientos especializados.
Actualmente, más de 150 misioneros atraviesan estadios 3 o 4 de la enfermedad, según la información expuesta ante los legisladores. Si se tomara el costo indicado como referencia para dimensionar la complejidad financiera -sin asumir que todos los pacientes demandarán exactamente el mismo tratamiento ni que el gasto se concentra en un solo ejercicio-, la cobertura potencial podría representar hasta $60.000 millones.
La cifra equivale a aproximadamente el 22,6% de todo el presupuesto proyectado para el Ministerio de Salud Pública en 2027. El ejemplo expone una de las claves de la planificación: la prevención no solamente reduce enfermedades y fallecimientos evitables, sino que también permite disminuir la necesidad futura de intervenciones mucho más costosas.
A valores privados, el costo estimado del tratamiento de una sola paciente equivaldría al valor de entre 800 y 1.333 dosis de Gardasil 9. Por eso, la estrategia sanitaria combina vacunación, controles, diagnóstico temprano y seguimiento con la obligación de garantizar medicamentos y tratamientos a quienes ya presentan cuadros complejos.
González afirmó que la prioridad para 2027 será “sostener lo que tenemos, que es mucho”, en referencia a los recursos humanos, técnicos y edilicios del sistema provincial.
La red sanitaria se organiza en seis zonas de salud y 19 áreas programáticas, con 51 hospitales y 368 Centros de Atención Primaria de la Salud distribuidos en Misiones.
Esa estructura es la base de la política de descentralización que la Provincia proyecta profundizar durante el próximo año, mediante nuevos equipos de diagnóstico, laboratorios de atención primaria, telemedicina, policonsultorios y ampliación de los nodos especializados.
Entre las principales obras proyectadas se encuentra la finalización del nuevo Hospital de Puerto Rico, con áreas de internación, quirófano, terapia intensiva, laboratorio y sala de partos.
En Jardín América se prevé completar y poner en funcionamiento la terapia intensiva, los consultorios externos y el laboratorio. La planificación sanitaria también incluye la continuidad del hospital de Pozo Azul.
La Provincia incorporó tres tomógrafos para Puerto Iguazú, Eldorado y el Hospital de Pediatría; seis ecógrafos móviles destinados a Aristóbulo del Valle, Wanda, Leandro N. Alem, San Vicente, Oberá y la Zona Centro Uruguay; equipos de rayos X para Apóstoles y Concepción de la Sierra; y torres de laparoscopía para Oberá y Jardín América.
También se sumaron diez ambulancias y se anunció la próxima entrega de otras 14 unidades.
En maternidad e infancia se incorporaron incubadoras, reanimadores neonatales, monitores de oximetría, equipamiento para las salas de enfermedades respiratorias y dispositivos de luminoterapia para hospitales del interior.
El Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” despidió a una nueva camada de especialistas formados en su Servicio de Neumonología, y entre ellos la historia del doctor Matías Omar Pereyra resume el espíritu de una residencia que, según sus propios protagonistas, transforma tanto vocaciones como personas.
El Dr Pereyra, que además de egresar como neumonólogo fue designado jefe de residentes, atravesó primero tres años de Clínica Médica en plena pandemia de COVID-19 antes de encontrar en las enfermedades respiratorias la especialidad que definiría su camino, en un servicio que hoy combina alto volumen de pacientes, avances constantes en diagnóstico y tratamiento, y un fuerte espíritu de equipo entre colegas.
Una residencia forjada en pandemia
El recorrido de Pereyra no comenzó en neumonología. Antes de especializarse en el sistema respiratorio, transitó tres años de residencia en Clínica Médica, un período que coincidió con uno de los momentos más exigentes de la salud pública reciente. “Fueron justo en época de pandemia, así que fue bastante duro”, relató el médico al repasar esos primeros años de formación.
Sin embargo, lejos de quedar solo como un recuerdo difícil, aquella etapa se transformó en una base sólida: “Sirvió como para ganar mucha experiencia, hacer nuevas amistades, nuevos conocimientos”, agregó, marcando un contraste entre la dureza del contexto sanitario y el crecimiento profesional y humano que le dejó.
Ese contraste entre exigencia y aprendizaje es, según distintos testimonios de residentes del Madariaga, una constante en la formación médica de posgrado en este hospital: los primeros meses suelen ser el tramo más árido del camino, pero terminan sentando las bases de vocaciones sólidas.
El hallazgo de una especialidad “muy linda”
Al llegar a neumonología, Pereyra describe una etapa marcada por expectativas altas y por el hallazgo de un ambiente de trabajo que reforzó su elección. “Una especialidad, la verdad, muy linda. Cuando empecé, lleno de expectativas, hice muchos compañeros, muchos amigos, buenas personas, buenos colegas”, expresó. Para el flamante especialista, el atractivo de la disciplina no se agota en lo técnico: también pasa por el vínculo con el equipo y por la posibilidad de aprender de un volumen importante de pacientes que, día a día, requieren atención respiratoria especializada.
Ese caudal de casos es, justamente, uno de los motivos que lo llevaron a elegir esta rama de la medicina. “Lo elegí principalmente porque es una especialidad donde tenemos muchos pacientes que requieren de nuestra atención”, explicó Pereyra, y sumó que el campo se encuentra en plena expansión científica: “Hoy por hoy se están investigando y se están descubriendo muchas cosas nuevas en varias áreas, en varios terrenos.” Ese dinamismo, sostuvo, es parte de lo que hace atractiva a la neumonología para quienes recién comienzan su formación médica.
Avances, diagnóstico y compromiso con la comunidad
Para Pereyra, mantenerse actualizado no es solo una exigencia académica, sino una forma concreta de devolver algo a la sociedad. “Cada vez hay nuevos descubrimientos y nuevos avances en cuanto a tratamiento y a diagnósticos, que creo que son importantes como para saberlos, como para brindar una ayuda a la comunidad”, afirmó. Esa mirada conecta la formación técnica con un compromiso más amplio: la actualización constante como herramienta directa de servicio a los pacientes que llegan al Madariaga.
El médico también destacó el rol del equipo humano del servicio como sostén cotidiano de esa tarea. “Agradecido por siempre, por la buena onda, por el compañerismo. Somos un equipo de trabajo que siempre nos estamos alentando, estamos el uno para el otro y tratando siempre de dar lo mejor para la comunidad”, señaló, subrayando que la calidad asistencial del servicio se apoya tanto en el conocimiento técnico como en la cohesión entre profesionales.
Un mensaje para la próxima generación
Con la residencia ya completada y un nuevo rol como jefe de residentes, Pereyra dedicó parte de su testimonio a quienes están por iniciar el mismo camino. “Si tiene la posibilidad de realizar una residencia que lo haga, que no se va a arrepentir”, recomendó a los recién egresados de la carrera de Medicina.
Reconoció, sin rodeos, que el inicio no es sencillo: “Al principio el camino siempre es duro, no es fácil, pero luego a medida que van pasando los meses se va haciendo más llevadero y siempre al final del camino uno encuentra los objetivos.”
Ese mensaje se traduce ahora en una responsabilidad concreta: acompañar a los residentes de años inferiores. “Tratar de dar lo mejor siempre y ayudar a los residentes de años inferiores, tratar de enseñarles y de guiarles en el mejor camino para que traten de amar la especialidad”, planteó Pereira, en lo que se perfila como una nueva etapa dentro del mismo servicio que lo formó.
Historias como la de Matías Omar Pereyra no ocurren de manera aislada: se desarrollan dentro de un ecosistema institucional que sostiene la formación médica de posgrado con inversión sostenida en tecnología calificada y en infraestructura de alta complejidad.
La Fundación Parque de la Salud cumple un rol central en ese esquema, articulando de manera coordinada los recursos que permiten que servicios como el de Neumonología del Hospital Madariaga cuenten con el equipamiento y las condiciones necesarias para formar especialistas capaces de responder a los desafíos sanitarios actuales.
Ese trabajo conjunto entre la institución hospitalaria y la Fundación consolida un modelo de salud pública donde la actualización tecnológica y la formación de recursos humanos avanzan de manera integrada, con la mirada puesta en fortalecer la atención respiratoria y la calidad asistencial para toda la comunidad.
El Hospital Ramón Madariaga concretó una de las primeras cirugías de neurotización en Misiones para recuperar la movilidad del brazo de un paciente que sufrió un siniestro vial. La incorporación de esta técnica amplía la capacidad de respuesta de la salud pública provincial y consolida al Parque de la Salud como referencia regional.
Misiones suma un nuevo hito en la salud pública tras haber realizado con éxito una compleja microcirugía de transferencia de nervios en el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”.
La intervención, liderada por el doctor David Rojas, mediante el uso de microscopios de alta definición e instrumental de precisión del Parque de la Salud, permitió que un paciente de Posadas recuperara la movilidad de su brazo tras sufrir un siniestro vial hace meses. Este avance ubica a la provincia como punto de referencia en el tratamiento de lesiones de plexo braquial en el Nordeste, evitando que los pacientes deban ser derivados a otros nosocomios del país.
La cirugía combinó técnica microquirúrgica de alta complejidad con instrumental de última generación disponible en el Parque de la Salud y se trató de la transferencia de nervios, una técnica reservada para casos de plexo braquial severamente comprometido, cuando el brazo pierde por completo su capacidad de movimiento.
Desde el Hospital explicaron que el procedimiento, a grandes rasgos, fue: “transferir un nervio de un músculo sano, músculo donante del propio paciente, a la parte afectada para conseguir una movilidad nuevamente en ese brazo”.
PARA UNA PROBLEMÁTICA FRECUENTE, INFRAESTRUCTURA DE ALTA COMPLEJIDAD
Se trata de una intervención que exige microscopios de alta definición, suturas milimétricas e instrumental específico, todo disponible en el hospital gracias a la inversión sostenida del Gobierno Provincial en tecnología médica.
En ese marco, el médico responsable de la cirugía hizo énfasis en el desafío sanitario constante que representan este tipo de lesiones en la provincia: “lamentablemente en nuestra zona tenemos mucha frecuencia de estas lesiones por accidentes de moto más que nada o caídas de altura”. De cara a esa situación, el equipo de traumatología, incorporó esta técnica, de la que ya se realizaron tres casos hasta el momento.
“Es una herramienta más que nos va a ayudar a tratar y a combatir este tipo de lesiones que son muy invalidantes para la población de Misiones. Así que con este nuevo avance podemos llegar a paliar ese tipo de lesiones y tratarlas acá en la provincia”, afirmó Rojas.
En este caso puntual, el paciente “toleró bien el procedimiento, fue dado de alta a las 24 horas e inicia la parte de rehabilitación”, agregó el médico. Asimismo, remarcó que no se trata de la primera intervención sobre el mismo brazo: el paciente ya había atravesado una cirugía previa en otra zona del miembro afectado, lo que confirma que este tipo de lesiones requiere un abordaje en etapas.
La técnica aplicada en esta segunda instancia fue una variante denominada neurotización, que el médico definió como “una de las primeras que se realiza acá en Misiones”, ejecutada por médicos del staff de miembro superior del Servicio de Traumatología del Hospital Madariaga. Ese dato posiciona al nosocomio y a la provincia como referencia regional en microcirugía nerviosa, un campo que hasta hace poco tiempo obligaba a los pacientes misioneros a trasladarse a otras provincias.
TECNOLOGÍA DE ALTA GAMA Y RECURSO HUMANO DE EXCELENCIA
Finalmente, el médico resaltó el rol que cumple la infraestructura hospitalaria en el éxito de estas intervenciones: “para realizar este tipo de cirugía, esta técnica, usamos microscopios muy avanzados que tenemos a disposición acá en el parque de la salud, suturas muy delicadas que se usan en este caso también disponibles acá, instrumental específico para microcirugía”.
A su vez, la disponibilidad de este tipo de técnicas avanzadas habla también de la excelencia del recurso humano con el que cuenta el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, donde el 70% de los egresados de residencia se integra formalmente al cuerpo médico.
El dato cobra especial relevancia a la luz del propio testimonio del doctor Rojas, integrante del staff que hoy encabeza estos procedimientos pioneros: contar con equipamiento de punta no alcanza si no existe, en paralelo, un cuerpo médico altamente especializado capaz de ponerlo en práctica. La combinación entre inversión tecnológica y formación de residentes explica, en gran medida, por qué Misiones puede hoy ofrecer cirugías de plexo braquial que antes exigían derivación a otros centros del país, consolidando al Parque de la Salud como un polo de desarrollo sanitario para toda la región del nordeste argentino.