Son el fruto de la colaboración entre las provincias de Corrientes y Chaco para la preservación de la especie: Mbarete, la madre, había sido llevada desde el Parque Nacional Iberá (Corrientes) al Parque Nacional El Impenetrable (Chaco) para reproducirse con un macho silvestre, Qaramta.
Días atrás se confirmó que, como resultado de la junta de Mbarete y Qaramta, nacieron dos cachorros en un gran corral en el PN El Impenetrable. Está previsto que, próximamente, Mbarete sea trasladada con sus cachorros al PN Iberá, de donde ella proviene, para ser liberados juntos en esa área protegida.
Estos tres individuos -Mbarete y sus cachorros- aumentarán la incipiente población de yaguaretés que crece en los Esteros del Iberá, a la cual los dos pequeños introducirán diversidad genética aportada por su padre chaqueño, Qaramta.
Este acontecimiento demuestra que las acciones de colaboración entre parques nacionales y gobiernos provinciales en el manejo de fauna nativa son clave para combatir la extinción de especies amenazadas.
El ministro de Ambiente de la Nación, Juan Cabandié destacó que “es un gran orgullo quedos parques nacionales como Iberá y El Impenetrable participen activamente de la recuperación del gran felino americano. Los esfuerzos que estamos haciendo están trayendo de vuelta a esta especie clave para nuestra biodiversidad y nuestra cultura a estas dos regiones del norte argentino, donde se encontraba extinto o virtualmente extinto”.
El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, declaró: “Desde la provincia de Corrientes celebramos ser protagonistas de este hecho histórico en la recuperación del gran felino de América. El yaguareté, que siempre estuvo presente en nuestra cultura, ahora ya es parte de nuestra fauna y es orgullo de todos los correntinos”.
El Gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, comentó que “El Impenetrable y Chaco dan un paso fundamental en la recuperación del yaguareté en todo el norte Argentino, convencidos de que este trabajo resulta en el retorno de esta maravillosa especie, pilar del ecosistema de la provincia, no solo en materia de fauna sino también en términos de economía, ya que podremos convertirnos en un destino de turismo de naturaleza con sus principales atractivos y así fomentar la protección de las especies en extinción junto alas comunidades que habitan El Impenetrable chaqueño”.
Por su parte, Sebastián Di Martino, director de Conservación de Fundación Rewilding Argentina comentó que “la degradación de la naturaleza ha alcanzado niveles tan alarmantes que las ideas tradicionales de conservación, basadas en los principios de proteger sin intervenir, hoy son desafiadas por nuevas estrategias—como el rewilding—que proponen el manejo activo de fauna como un paso clave para recuperar especies extintas y ambientes naturales empobrecidos.
”En este sentido, la cooperación entre instituciones del estado nacional, gobiernos provinciales y fundaciones resulta esencial. La no-intervención ha provocado que muchas especies continúen declinando o directamente desapareciendo, incluso dentro de las áreas protegidas”.
El proyecto para reintroducir el yaguareté en Iberá, Corrientes, donde estaba extinto hace más de 70 años, comenzó en 2012 en un trabajo conjunto entre Tompkins Conservation, Fundación Rewilding Argentina y el Gobierno de Corrientes con la construcción del Centro de Reintroducción de Yaguareté (CRY).
En 2019 se sumó la provincia del Chaco con esfuerzos para preservar la especie en el interfluvio Bermejo-Bermejito.
En 2018 nacieron en el CRY las dos primeras cachorras, Arami y Mbarete; en 2021 los primeros individuos fueron liberados y hoy 12 yaguaretés viven libres en el Parque Iberá.
En 2021 en el Parque Nacional El Impenetrable (Chaco), en el marco de un innovador proyecto para recuperar la especie, nacieron los yaguaretés Nala y Takajay, a los que se prevé liberar en un futuro cercano.
El yaguareté (Panthera onca) es el mayor felino del continente americano y está categorizado como en Peligro Crítico de Extinción en Argentina, principalmente debido a la cacería, la disminución de la abundancia de sus presas y la destrucción y fragmentación de su hábitat. Con una población estimadaen200-250 individuos, la especie ocupa menos del 5% de su área de distribución histórica en Argentina.
Por David Gelles, New York Times. Medio siglo después de fundar Patagonia, la marca de ropa para actividades al aire libre; Yvon Chouinard, el excéntrico escalador que se convirtió en un multimillonario a pesar de su visión poco convencional sobre el capitalismo, ha regalado su empresa.
En vez de vender la compañía o hacerla pública, Chouinard, junto con su esposa y dos hijos adultos transfirieron la propiedad de Patagonia, valorada en unos 3000 millones de dólares, a un fideicomiso especialmente diseñado y una organización sin fines de lucro. Ambas organizaciones fueron creadas para preservar la independencia de la empresa y garantizar que todas sus ganancias (unos 100 millones de dólares al año) se utilicen para combatir el cambio climático y proteger las tierras no urbanizadas en todo el mundo.
Esta inusual decisión sucede en un momento de creciente escrutinio para los multimillonarios y las corporaciones, cuya retórica sobre convertir el mundo en un lugar mejor a menudo se ve eclipsada por sus contribuciones a los mismos problemas que dicen que quieren resolver.
Al mismo tiempo, la renuncia de Chouinard a la fortuna familiar es coherente con su antiguo desprecio por las normas comerciales y su amor por el medioambiente.
“Esperemos que esto influya en una nueva forma de capitalismo que no termine con unos pocos ricos y un montón de pobres”, dijo Chouinard, de 83 años, en una entrevista exclusiva. “Vamos a donar la cantidad máxima de dinero a las personas que están trabajando activamente para salvar este planeta”.
Patagonia continuará operando como una corporación privada con fines de lucro con sede en Ventura, California, vendiendo chaquetas, gorros y pantalones de esquí por un valor de más de mil millones de dólares anuales. Pero los Chouinard, que controlaron Patagonia hasta el mes pasado, ya no son dueños de la empresa.
En agosto, la familia transfirió irrevocablemente todas las acciones con derecho a voto de la compañía, equivalentes al 2 por ciento de las acciones totales, a Patagonia Purpose Trust, una entidad recién creada.
El fideicomiso, que será supervisado por miembros de la familia y sus asesores más cercanos, tiene como objetivo garantizar que Patagonia cumpla con su compromiso de ser una empresa socialmente responsable y regalar sus ganancias. Como los Chouinard donaron sus acciones a un fideicomiso, la familia pagará alrededor de 17,5 millones en impuestos por la donación.
En agosto, la familia Chouinard transfirió irrevocablemente todas las acciones con derecho a voto a Patagonia Purpose Trust, una entidad recién creada.Credit… Laure Joliet para The New York Times
Además, los Chouinard donaron el otro 98 por ciento de Patagonia, sus acciones ordinarias, a Holdfast Collective, una organización sin fines de lucro recientemente establecida que recibirá todas las ganancias de la compañía y utilizará los fondos para combatir el cambio climático. Como Holdfast Collective es una organización 501(c)(4), lo que le permite hacer contribuciones políticas ilimitadas, la familia no recibió ningún beneficio fiscal por su donación.
“Había un costo significativo para ellos al hacerlo, pero era un costo que estaban dispuestos a asumir para garantizar que esta empresa se mantuviera fiel a sus principios”, dijo Dan Mosley, socio de BDT & Co., un banco comercial que trabaja con personas muy ricas, como Warren Buffett, y que ayudó a diseñar la nueva estructura de Patagonia. “Y no obtuvieron una deducción caritativa por eso. Aquí no hay ningún beneficio fiscal”.
Barre Seid, un donante republicano, es el único otro ejemplo reciente de un rico empresario que donó su empresa a causas filantrópicas y políticas. Pero Seid adoptó un enfoque diferente al dar el 100 por ciento de su compañía de productos electrónicos a una organización sin fines de lucro, cosechando una enorme ganancia fiscal personal al hacer una donación de 1600 millones de dólares para financiar causas conservadoras, incluidos los esfuerzos para detener la acción sobre el cambio climático.
Al regalar la mayor parte de sus bienes durante su vida, los Chouinard —Yvon, su esposa, Malinda, y sus dos hijos, Fletcher y Claire, ambos de 40 años— se han establecido como una de las familias más caritativas del país.
“Esta familia es un caso atípico si se considera que la mayoría de los multimillonarios solo donan una pequeña fracción de su patrimonio neto cada año”, dijo David Callahan, fundador del sitio web Inside Philanthropy.
“Incluso quienes participan en The Giving Pledge no donan tanto y tienden a enriquecerse cada año”, agregó Callahan, refiriéndose al compromiso de cientos de multimillonarios de donar la mayor parte de sus fortunas.
Patagonia ya ha donado 50 millones de dólares a Holdfast Collective y espera contribuir con otros 100 millones este año, lo que convierte a la nueva organización en un actor importante en la filantropía climática.
Mosley dijo que, durante su carrera, nunca había visto un caso como este. “En mis más de 30 años de planificación patrimonial, lo que ha hecho la familia Chouinard es realmente notable”, dijo. “Es un compromiso irrevocable. No pueden recuperarlo, y no quieren volver a hacerlo nunca más”.
Para Chouinard, incluso fue algo más simple: era una solución satisfactoria para la planificación de la sucesión.
“No sabía qué hacer con la empresa porque nunca quise una empresa”, dijo desde su casa en Jackson, Wyoming. “No quería ser un hombre de negocios. Ahora puedo morir mañana y la compañía continuará haciendo lo correcto durante los próximos 50 años, y no tengo que estar presente”.
‘Esto podría funcionar’
“Esperemos que esto influya en una nueva forma de capitalismo que no termine con unos pocos ricos y un montón de pobres”, dijo Chouinard.Credit… Meridith Kohut para The New York Times
De alguna manera, los cambios en Patagonia no son tan sorprendentes viniendo de Chouinard.
Cuando era un escalador pionero en el valle de Yosemite, en California, durante la década de 1960, Chouinard vivía en su automóvil y comía latas dañadas de comida para gatos que compraba por cinco centavos.
Incluso hoy, usa ropa vieja y andrajosa, conduce un Subaru destartalado y divide su tiempo entre varias casas modestas en Ventura y Jackson, Wyoming. Chouinard no tiene computadora ni teléfono celular.
Chouinard fundó Patagonia en 1973 y se convirtió en una empresa que reflejaba sus prioridades idealistas, así como las de su esposa. Fue una de las primeras compañías en implementar todo, desde el algodón orgánico hasta el cuidado de niños en el sitio de trabajo. Incluso hizo un llamado a los consumidores para que no adquirieran sus productos con un anuncio en The New York Times, durante el Black Friday, que decía: “No compre esta chaqueta”.
Durante décadas, la empresa ha regalado el 1 por ciento de sus ventas principalmente a los activistas ambientales de base. Y en los últimos años, la compañía se ha vuelto más políticamente activa, llegando incluso a demandar al gobierno de Donald Trump en un intento por proteger el Monumento Nacional Bears Ears.
Sin embargo, a medida que las ventas de Patagonia se dispararon, el patrimonio neto de Chouinard siguió aumentando, lo que creó un enigma incómodo para un hombre que aborrece la riqueza excesiva.
“Estaba en la lista de multimillonarios de la revista Forbes, y eso realmente me molestó”, dijo. “No tengo mil millones de dólares en el banco. No manejo coches Lexus.
La lista de Forbes, y luego la pandemia de COVID-19, ayudaron a poner en marcha un proceso que se desarrolló durante los últimos dos años y que, en última instancia, hizo que los Chouinard salieran de la empresa.
A mediados de 2020, Chouinard comenzó a decirles a sus asesores más cercanos, incluido Ryan Gellert, el director ejecutivo de la empresa, que si no podían encontrar una buena alternativa, estaba preparado para vender la empresa.
“Un día me dijo: ‘Ryan, lo juro por Dios, si ustedes no comienzan a avanzar en esto, voy a conseguir la lista de multimillonarios de la revista Fortune y comenzaré a llamar a esa gente’”, dijo Gellert. “En ese momento nos dimos cuenta de que hablaba en serio”.
Patagonia se ha vuelto más activa políticamente, llegando incluso a demandar a la gestión de Trump en un intento por proteger el Monumento Nacional Bears Ears.Credit… Laure Joliet para The New York Times
Utilizando el nombre en clave de Proyecto Chacabuco, una referencia a un paraje de pesca en Chile, un pequeño grupo de abogados y miembros de la junta de Patagonia comenzaron a trabajar en las posibilidades.
Durante los siguientes meses, el grupo exploró una variedad de opciones, incluida la venta de parte o la totalidad de la empresa, convertir a Patagonia en una cooperativa con los empleados como propietarios, convertirse en una organización sin fines de lucro e incluso utilizar una empresa de adquisición de propósito especial, o SPAC.
“De alguna manera volteamos cada piedra, pero realmente no había buenas opciones que pudieran lograr sus objetivos”, dijo Hilary Dessouky, asesora general de Patagonia.
Los caminos más fáciles, vender la empresa o hacerla pública, le habrían dado a Chouinard amplios recursos financieros para financiar iniciativas de conservación. Esa fue la estrategia seguida por su mejor amigo, Doug Tompkins, fundador de las empresas de ropa Esprit y The North Face.
Pero Chouinard no creía que, como empresa pública, Patagonia pudiera priorizar cosas como el bienestar de los trabajadores y el financiamiento de la acción climática.
“No respeto el mercado de valores en absoluto”, dijo. “Una vez que eres público, pierdes el control de la empresa y tienes que maximizar las ganancias para los accionistas, y luego te conviertes en una de esas empresas irresponsables”.
También consideraron simplemente dejarle la empresa a Fletcher y Claire. Pero incluso esa opción no funcionó, porque los hermanos no querían la compañía.
“Para ellos era importante que no fueran vistos como beneficiarios financieros”, dijo Gellert. “Tenían ideas muy fuertes al respecto. Sé que puede sonar frívolo, pero realmente encarnan esa noción de que cada multimillonario es un fracaso de las políticas”.
Finalmente, el equipo legal y los miembros de la junta llegaron a una solución.
En diciembre, en una reunión que duró todo un día en las colinas de Ventura, el equipo se congregó por primera vez desde que comenzó la pandemia. Rodeados de robles y huertos de aguacates, los cuatro Chouinard, junto con su equipo de asesores, acordaron seguir adelante.
“Todavía teníamos un millón de cosas por resolver, pero parecía que esto podría funcionar”, dijo Gellert.
‘La solución ideal’
Chouinard filmó un anuncio para sus empleados en su casa en Wyoming. Al regalar la mayor parte de sus bienes durante su vida, los Chouinard se han establecido como una de las familias más caritativas del país. Credit…Natalie Behring para The New York Times
Ahora que el futuro de la propiedad de Patagonia está claro, la compañía tendrá que cumplir con sus nobles ambiciones de administrar una corporación rentable mientras aborda el cambio climático.
Algunos expertos advierten que sin que la familia Chouinard tenga una participación financiera en Patagonia, la empresa y las entidades relacionadas podrían perder el foco. Mientras los hijos permanezcan en la nómina de Patagonia y los Chouinard mayores tengan lo suficiente para vivir cómodamente, la empresa ya no distribuirá ninguna ganancia a la familia.
“Lo que hace que el capitalismo sea tan exitoso es que hay motivaciones para tener éxito”, dijo Ted Clark, director ejecutivo del Centro de Empresas Familiares de la Universidad Northeastern. “Si se eliminan todos los incentivos financieros, la familia no tendrá ningún interés en el negocio, excepto el anhelo de los buenos viejos tiempos”.
En cuanto a cómo Holdfast Collective distribuirá las ganancias de Patagonia, Chouinard dijo que gran parte del enfoque estará en las soluciones climáticas basadas en la naturaleza, como la preservación de las tierras salvajes. Y Holdfast Collective también podrá aprovechar el financiamiento de activistas de base que ha caracterizado a Patagonia, pero también puede cabildear y hacer donaciones a campañas políticas.
Para los Chouinard, esta decisión resuelve la pregunta de qué pasará con Patagonia después de que su fundador se haya ido, asegurando que las ganancias de la empresa se pondrán a trabajar para proteger el planeta.
“Siento un gran alivio por haber puesto mi vida en orden”, dijo Chouinard. “Para nosotros, esta era la solución ideal”.
2022 parece ser el año de los nacimientos de yaguaretés en el Parque Iberá. Después de un 2021 en el que liberamos a los primeros ejemplares, los primeros nacimientos en completa libertad comienzan a registrarse en estos meses. Al nacimiento de los cachorros de Arami se suman ahora dos nuevos cachorros de Mariua. Con estos dos cachorros, ya son doce los yaguaretés que viven en libertad en los Esteros del Iberá, donde estaban extinguidos hasta hace una década.
Como en ocasiones anteriores, la acumulación de puntos de posición enviada por el GPS de su collar durante varias semanas nos daba el indicio que Mariua habia parido, situación que pudimos confirmar hace poco mediante videos obtenidos con cámaras trampa, en los que se la ve junto a dos hermosos cachorros.
El lugar elegido por Mariua es un monte ubicado en un lugar bastante inaccesible, al que se puede visitar en jornadas que demandan varios días a caballo. Este lugar se encuentra relativamente cerca de las casas de Ramón Correa y Nicasio Cardozo, los dos únicos pobladores que quedan de lo que en el pasado fue un próspero paraje del interior de los esteros.
Don Correa y Don Cardozo son “vecinos” y activos colaboradores del proyecto. Sin su ayuda no se habría podido llegar al sitio de parición. Por esta razón, esta vez serán ellos lo que elijan los nombres de los cachorros.
“Cada nacimiento que se produce en Iberá nos llena de alegría y emoción, reafirma que Corrientes le está torciendo el brazo a la extinción y posiciona a Iberá y Argentina como ejemplo de restauración de ambientes a través del rewilding a nivel mundial”, señalaron desde la organización que fundó Douglas Tompkins.
Colí, Ñaró y Keraná son tres yaguaretés huérfanos que fueron rescatados por nuestros colegas del Establecimiento Faro Moro en Paraguay, quienes luego de rehabilitarlos los enviaron a Argentina para que formen parte del proyecto de reintroducción de su especie en Iberá.
Estos tres juveniles ya terminaron su período de cuarentena en nuestras instalaciones ubicadas en San Cayetano (Corrientes) y ya están en sus corrales de presuelta en San Alonso, en el Gran Parque Iberá, preparándose para una futura vida en libertad.
La llegada de estos tres yaguaretés fue posible gracias al trabajo conjunto con numerosas instituciones de Paraguay que se han involucrado fuertemente en el proyecto. Entre ellas el Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENACSA). La conservación y recuperación de nuestra vida silvestre desconoce fronteras, y el trabajo en conjunto con Paraguay, Brasil y Uruguay para recuperar al yaguareté en Iberá es un muy buen ejemplo de esto.
Gracias a la colaboración internacional, Colí, Ñaró, Keraná y el yaguareté tienen una nueva oportunidad en Iberá.
Un informe de Gerardo Alonso Schwarz y Juan Cuevas de la Fundación Mediterránea – IERAL muestra que los destinos de “naturaleza” atraen cada vez más turistas a la región NEA. Destacan que tras la pandemia las Cataratas del Iguazú muestran un crecimiento del 50% (Argentina) y 18% (Brasil) por encima de los registros pre pandemia; mientras que Machu Pichu y el Taj Majal no han recuperado los registros de visitantes previo al Covid-19.
Al analizar la dinámica de destinos turísticos regionales con importante presencia de visitantes extranjeros, como las Cataratas del Iguazú, es necesario compararlos con las tendencias registradas en destinos internacionales con similares características.
El Parque Nacional Iguazú (Argentina) previo a la pandemia (Febrero y parte de Marzo 2020) registró una caída del 89% en los meses de cuarentena estricta (principalmente Abril 2020), para luego recuperarse lentamente tanto en 2020 y 2021. Durante el corriente año en los días feriados por semana Santa la movilidad fue similar previo a la pandemia y en las vacaciones de Julio esta variable tuvo incluso un incremento respecto a Febrero del 2020 del 50%.
El Parque Nacional Foz de Iguazú (Brasil) en un primer momento tuvo un comportamiento similar al parque nacional homónimo del lado de Argentina, con la diferencia que llegó a niveles previos a la pandemia en Diciembre 2021 y que en Julio del corriente año tuvo un incremento del 18% respecto a valores previo a la pandemia.
El Santuario Histórico Machu Picchu (Perú) en Abril de 2020 registró una caída del 85% en la movilidad, durante ese año tuvo una lenta recuperación y en Julio del 2021 volvió a la movilidad que supo tener previo a la pandemia. En Agosto de este año el nivel de movilidad muestra un crecimiento del 80% con respecto a los valores prepandemia.
En la zona arqueológica Chichen Itzá (México) la caída registrada durante abril y mayo de 2020 alcanzó el 66%, registrando a partir de ese momento una lenta recuperación de la movilidad. Recién en Marzo de este año 2022 volvió a tener valores similares previo a la pandemia aunque con una dinámica oscilante y nunca superó los valores de lo que fueron los primeros meses del 2020.
Por último, el santuario histórico Taj Majal (India) en Abril de2020 tuvo una fuerte caída del 97% con respecto a febrero. Los meses posteriores fueron de una recuperación lenta para lo que restó de ese año como así también en el 2021. A diferencia de las otras maravillas descriptas en este documento, este en particular nunca pudo volver a los valores de movilidad que mostró previo a la pandemia, a tal punto que en Enero del corriente año estuvo cinco por ciento debajo de los valores que tuvo en Febrero 2020 mientras que en el resto de los meses del 2022 esta variable mostró números menores a los que presentó a inició de este año.
Potencial del NEA
Los atractivos de “naturaleza” atraen cada vez más turistas a la región NEA, además hacen foco en la caída de los arribos tras el cierre del aeropuerto de cabotaje de “El Palomar”.
Para analizar las tendencias de los principales destinos turísticos del NEA, resulta interesante observar las consultas en internet que realizan las personas de todo el mundo sobre los distintos atractivos turísticos que posee la región del NEA.
En este sentido se destaca el fuerte crecimiento del interés sobre los “Esteros del Iberá” (en la provincia de Corrientes), alcanzando valores similares a las búsquedas de atracciones más tradicionales como “Cataratas del Iguazú” o “Ruinas de San Ignacio”. En la Provincia de Misiones, desde mediados de 2020 se destaca la recuperación y crecimiento especialmente de “Cataratas del Iguazú” y “Moconá”, superando ampliamente los valores prepandemia. Todo esto consolida la idea del fortalecimiento de los destinos “naturales” de la región.
La consolidación del crecimiento registrado durante los últimos años en los destinos naturales genera sin ningún lugar a dudas un panorama muy alentador en lo que se refiere a oportunidades, aunque claramente para poder aprovechar este potencial será necesario realizar importantes inversiones tanto desde el sector público (conectividad aéreas, rutas, accesos y servicios públicos) como desde el sector privado (incrementando la capacidad y servicios al turista, como ser en hotelería y demás servicios complementarios).
En la región del NEA todos los aeropuertos presentan incrementos en la cantidad de pasajeros transportados superiores a los tres dígitos con respecto al año pasado. Resistencia creció 236,9%, la ciudad de Corrientes 340,9%, Posadas 180,8% y Puerto Iguazú registró un crecimiento del 363,8%. No obstante, al comparar los pasajeros transportados en las ciudades del NEA respecto a igual período del 2019 se observan caídas en todos los aeropuertos que obedecen a la disminución de frecuencias aéreas existentes como así también líneas aéreas que dejaron de operar en el país sumado al cierre del aeropuerto de El Palomar.