Industria Argentina

El Gobierno descentraliza la gestión de los regímenes industriales y de Economía del Conocimiento

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional resolvió ampliar las facultades operativas de la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento para agilizar la administración de distintos regímenes de promoción productiva, con impacto directo sobre sectores como la industria automotriz, las autopartes, la biotecnología y la Economía del Conocimiento.

La medida quedó formalizada a través de la Resolución 273/2026 de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, publicada este viernes en el Boletín Oficial. La norma faculta a la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento a ejecutar una serie de acciones que hasta ahora se encontraban bajo el ámbito operativo de la Secretaría, según el detalle establecido en el anexo de la resolución.

El cambio apunta a reducir tiempos administrativos y simplificar la gestión de herramientas que buscan estimular inversiones, producción local y desarrollo tecnológico. El Gobierno justificó la decisión en criterios de “eficacia, celeridad, economía procesal y sencillez”, con el objetivo de mejorar el funcionamiento de los programas sin crear una nueva estructura ni generar gastos adicionales para el Estado.

Entre los instrumentos alcanzados se encuentran algunos de los principales regímenes de promoción productiva vigentes. La Secretaría tiene bajo su responsabilidad la aplicación del Régimen de Desarrollo y Fortalecimiento del Autopartismo Argentino, establecido por la Ley 27.263; el Régimen de Promoción de Inversiones en la Industria Automotriz-Autopartista y su cadena de valor, creado por la Ley 27.686; y el Régimen de Incentivo a la Competitividad de las Autopartes Locales.

También quedan dentro del universo de políticas administradas por el área los mecanismos vinculados con la importación de vehículos incompletos y totalmente desarmados, el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento y el Régimen de Desarrollo y Producción de la Biotecnología Moderna.

La lógica de la reforma es particularmente relevante para las empresas que utilizan estos regímenes como herramientas para definir inversiones o estructurar proyectos productivos. Una gestión administrativa más directa puede reducir demoras en trámites, autorizaciones y decisiones vinculadas con beneficios promocionales, un factor que adquiere especial importancia en sectores donde las inversiones requieren previsibilidad y plazos de ejecución determinados.

La resolución, sin embargo, no modifica los beneficios ni altera por sí misma las condiciones sustanciales de los distintos regímenes. El artículo 2° establece expresamente que las nuevas facultades no derogan ni modifican las delegaciones específicas que ya hubieran sido otorgadas dentro de cada programa, que continuarán vigentes.

El Gobierno también dejó establecido que la redistribución de tareas no implicará una erogación adicional para el Estado nacional. En términos administrativos, se trata de una modificación orientada a trasladar capacidad de gestión hacia el área que actualmente concentra las competencias operativas sobre industria y economía del conocimiento.

El cambio se produce luego de la reorganización de la estructura del Ministerio de Economía dispuesta durante 2026. El Decreto 146/2026 ubicó a la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento bajo la órbita de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, mientras que el Decreto 215/2026 asignó el ejercicio de las competencias de esta última Secretaría al titular de la Secretaría de Coordinación de Producción.

Desde la perspectiva del sector privado, el principal efecto esperado pasa por acortar la distancia entre los programas de promoción y las empresas que deben utilizarlos. La simplificación administrativa no sustituye los incentivos económicos, pero puede mejorar su efectividad si reduce costos de cumplimiento, tiempos de respuesta y circuitos burocráticos.

La resolución entra en vigencia desde el 5 de agosto, fecha de su dictado, y constituye otro paso dentro del proceso de reorganización de la política industrial del Gobierno. El desafío, hacia adelante, será convertir la mayor capacidad operativa en respuestas más rápidas y previsibles para las empresas, especialmente en sectores intensivos en inversión, tecnología y generación de empleo calificado.

Compartí esta noticia !

Simplifican la importación de maquinaria usada para inversiones industriales y acelera los trámites para nuevas líneas de producción

Compartí esta noticia !

En una nueva señal orientada a facilitar las inversiones productivas, el Ministerio de Economía actualizó el régimen de importación de líneas de producción usadas, un instrumento que desde 2016 permite a las empresas incorporar equipamiento industrial del exterior cuando forma parte de proyectos de inversión destinados a ampliar o modernizar la capacidad productiva.

A través de la Resolución 272/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa reemplazó buena parte de la reglamentación vigente con el objetivo de adaptar el sistema a las modificaciones introducidas por el Decreto 483/2026 y simplificar el acceso de las empresas al régimen.

La reforma no cambia la esencia del programa, pero sí redefine su funcionamiento. El eje central pasa por una mayor digitalización de los procedimientos, la unificación de requisitos en un Manual de Usuario y una reducción de la incertidumbre administrativa para quienes planifican inversiones industriales de mediano y largo plazo.

Uno de los principales cambios es la incorporación de una Consulta de Encuadre Previa No Vinculante, un mecanismo mediante el cual las empresas podrán presentar la descripción técnica de su proyecto antes de iniciar formalmente el trámite. La autoridad de aplicación deberá emitir una opinión técnica en un plazo máximo de diez días hábiles, lo que permitirá detectar eventuales observaciones antes de avanzar con la inversión.

La medida también redefine qué se entiende por una “línea de producción completa y autónoma”, incorporando conceptos vinculados con la industria moderna. A partir de ahora, se incluyen expresamente procesos de transformación química, física y biológica, siempre que los proyectos incorporen componentes tecnológicos que automaticen o monitoreen la producción mediante sensores, dispositivos electrónicos o sistemas digitales.

Con esta actualización, el Gobierno busca adecuar un régimen concebido hace una década a los nuevos procesos de automatización industrial, donde la incorporación de tecnología ya no depende únicamente de grandes máquinas, sino también de sistemas inteligentes capaces de mejorar la productividad y la trazabilidad.

Otro aspecto relevante es que la resolución simplifica la documentación exigida para acreditar la antigüedad de la maquinaria importada y establece criterios diferenciados según se trate de equipos con menos o más de veinte años de fabricación. En el caso de bienes de mayor antigüedad, deberán acreditar procesos de reconstrucción o modernización (“revamping”) realizados previamente en el exterior, junto con documentación técnica que respalde la extensión de su vida útil.

La normativa también introduce mayor previsibilidad durante la ejecución de los proyectos. Las empresas podrán solicitar una única ampliación de plazos para importar equipos o poner en marcha la línea de producción, mientras que determinados cambios menores dejarán de requerir autorizaciones previas, reduciendo cargas burocráticas durante el desarrollo de las inversiones.

En materia administrativa, otra innovación relevante será la emisión automática de la Constancia de Expediente en Trámite (CET). Hasta ahora, este documento dependía de una intervención administrativa. Con el nuevo sistema podrá generarse automáticamente una vez cargada correctamente la información requerida, permitiendo a las empresas avanzar con determinados trámites aduaneros mientras continúa la evaluación técnica del proyecto.

Al mismo tiempo, la resolución mantiene los mecanismos de control estatal. Continúan vigentes las garantías aduaneras equivalentes a los tributos exceptuados, las auditorías técnicas, las inspecciones de campo y los procedimientos para ejecutar garantías cuando se detecten incumplimientos respecto del proyecto aprobado.

La evaluación de las solicitudes seguirá siendo realizada conjuntamente por las áreas de Comercio Exterior e Industria, aunque ahora podrán apoyarse en información proveniente de entidades públicas o privadas para enriquecer el análisis técnico, sin que esos informes tengan carácter vinculante.

La actualización también establece reglas de transición para cientos de expedientes iniciados bajo la normativa anterior. Esos proyectos podrán adaptarse al nuevo procedimiento y acceder a la emisión de la CET, además de contar con nuevos plazos para presentar las rendiciones de cuentas, que en la mayoría de los casos se extenderán hasta el 30 de junio de 2027 o seis meses después de la aprobación definitiva del proyecto.

Desde la perspectiva económica, la modificación busca resolver uno de los principales obstáculos que enfrentaban muchas inversiones industriales: la demora administrativa. En sectores donde la incorporación de maquinaria usada de alta complejidad representa una alternativa mucho más accesible que adquirir equipos nuevos, reducir tiempos de aprobación puede significar una diferencia determinante para concretar inversiones.

Al mismo tiempo, el mantenimiento del requisito de incorporar bienes nuevos de origen nacional dentro de los proyectos procura preservar un efecto de arrastre sobre la industria local, combinando la importación de tecnología con demanda para fabricantes argentinos.

En un contexto en el que numerosas empresas buscan modernizar procesos sin afrontar el elevado costo de equipamiento completamente nuevo, el nuevo régimen intenta equilibrar dos objetivos: facilitar la inversión privada y mantener mecanismos de control que garanticen que los beneficios fiscales efectivamente se traduzcan en mayor capacidad productiva.

Compartí esta noticia !

Caputo defendió el agro, la minería y la energía: “Son generadores de dólares”

Compartí esta noticia !

El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo productivo del Gobierno nacional y rechazó las críticas que señalan que el actual esquema económico concentra sus beneficios en el agro, la minería, el petróleo y la energía. Para el funcionario, el crecimiento de esos sectores no implica relegar al resto de la economía, sino generar las divisas necesarias para que también puedan expandirse otras actividades.

“Que crezcan estos cuatro sectores es muy bueno porque son los generadores de dólares”, sostuvo Caputo durante su participación en el ciclo “Miradas al futuro 2026”, organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa. El ministro planteó que el ingreso de divisas generado por esas actividades fortalece al sistema financiero y permite al Banco Central consolidar su solvencia para sostener la estabilidad del mercado cambiario.

La argumentación oficial parte de un problema estructural de la economía argentina: la denominada restricción externa. Según Caputo, una mayor generación de dólares permitirá que los demás sectores productivos puedan acceder a las divisas necesarias para importar insumos y sostener su actividad. “Con las inversiones ya aprobadas el flujo de dólares va a ser cada vez mayor y eso es imprescindible para este país”, insistió.

El ministro buscó así responder a las críticas sobre el desempeño desigual de la economía, especialmente frente a los cuestionamientos por la situación de la industria y la construcción. En su exposición, rechazó la idea de que el país haya atravesado un período de auge industrial en los años previos y sostuvo que la industria cayó 10% entre 2011 y 2023, pese a haber contado con subsidios y tarifas reguladas.

“Que crezcan los sectores que generan dólares beneficia al resto de la economía”, resumió Caputo, al sostener que la expansión de las actividades vinculadas con recursos naturales puede convertirse en una condición para ampliar las posibilidades del conjunto del aparato productivo.

La discusión tiene como trasfondo el desafío de conseguir un crecimiento que no vuelva a quedar limitado por la falta de dólares. En la visión del Gobierno, el desarrollo de sectores con capacidad exportadora permitiría incrementar el flujo de divisas, mejorar la posición del Banco Central y, a partir de allí, reducir las restricciones que históricamente afectaron a las empresas que necesitan importar bienes de capital, insumos y componentes.

En ese marco, Caputo también descartó la necesidad de recurrir a una devaluación como mecanismo para recuperar competitividad. La apuesta oficial consiste en que el aumento de la productividad, la inversión y la generación genuina de divisas permitan mejorar las condiciones de la economía sin apelar a un salto cambiario.

El ministro también defendió el proceso de desinflación y lo vinculó con una política monetaria en la que el Banco Central dejó de financiar al Tesoro. Según sostuvo, la independencia del BCRA permitió avanzar en una desaceleración de la inflación más profunda de lo previsto y consideró que los procesos de estabilización requieren tiempo para consolidarse.

Caputo afirmó además que el país atraviesa una etapa diferente a experiencias anteriores porque, según su interpretación, la estabilización se está llevando adelante sin vulnerar el derecho de propiedad. La definición forma parte de la defensa más amplia que el ministro realiza del programa económico y de su estrategia para atraer inversiones.

El desafío que queda planteado es convertir el ingreso de dólares de los sectores exportadores en una plataforma de crecimiento más extendido. La tesis oficial es que el agro, la minería, el petróleo y la energía pueden aportar las divisas que históricamente escasearon; la prueba económica será determinar cuánto de ese flujo logra traducirse en inversión, empleo, crédito y actividad para el resto del entramado productivo.

Compartí esta noticia !

Simplifican el procedimiento para la Declaración de Origen en el Mercosur

Compartí esta noticia !

La Argentina dio un nuevo paso en la modernización de su comercio exterior al reglamentar un mecanismo que permitirá a productores y exportadores emitir de manera directa la Declaración de Origen de las mercaderías destinadas al Mercosur. La medida, oficializada mediante la Resolución 247/2026 de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, adapta la normativa nacional al nuevo Régimen de Origen del Mercosur y reemplaza procedimientos más burocráticos por una gestión completamente digital.

La iniciativa se enmarca en la actualización del Régimen de Origen del bloque regional, vigente desde julio de 2024, que promueve herramientas más ágiles para acreditar que un producto cumple con los requisitos necesarios para acceder al tratamiento arancelario preferencial dentro del Mercosur. La resolución establece que la Declaración de Origen podrá ser emitida directamente por el productor o el exportador como alternativa al tradicional certificado de origen, fortaleciendo la facilitación del comercio regional.

El nuevo procedimiento deberá realizarse exclusivamente a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD), integrada al Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). Allí, los operadores deberán completar la información exigida por el régimen, firmar digitalmente la declaración y presentarla junto con la documentación correspondiente ante el país importador.

Desde el Gobierno sostienen que el cambio responde a una política de simplificación administrativa orientada a reducir tiempos y costos para las empresas exportadoras, especialmente las pequeñas y medianas, al eliminar intermediaciones y digitalizar completamente el proceso de acreditación del origen de las mercaderías.

La normativa aclara que la Declaración de Origen tendrá carácter de declaración jurada. Esto implica que toda la responsabilidad sobre la veracidad de la información recaerá exclusivamente en el productor o exportador, sin que exista una validación previa por parte de la administración pública. Además, deberá emitirse dentro de los 180 días posteriores a la factura comercial y conservará una vigencia de doce meses desde su generación en la plataforma digital.

Como complemento, los exportadores estarán obligados a conservar durante cinco años toda la documentación que respalde la declaración, incluyendo antecedentes vinculados con la producción, adquisición de insumos, costos, pagos y eventuales procesos de tercerización. Esta obligación busca garantizar la trazabilidad ante eventuales verificaciones de origen realizadas por las autoridades de cualquiera de los Estados Parte.

La resolución también establece un régimen sancionatorio para quienes incumplan las condiciones del sistema. Las irregularidades formales o la declaración incorrecta del origen podrán derivar en suspensiones de hasta 18 meses para emitir nuevas declaraciones, mientras que los casos de reincidencia o fraude podrán implicar la inhabilitación para operar bajo este mecanismo durante un plazo de hasta cinco años. Estas previsiones se alinean con las reglas aprobadas por el Consejo del Mercado Común y con las responsabilidades previstas en el nuevo Régimen de Origen del Mercosur.

La Dirección de Importaciones será la autoridad encargada de supervisar el cumplimiento del sistema y podrá requerir información adicional o realizar inspecciones en los establecimientos involucrados cuando resulte necesario para verificar el origen declarado de los productos.

Desde una perspectiva económica, la implementación de este esquema representa un avance en la digitalización del comercio exterior argentino. Al reducir trámites presenciales y armonizar procedimientos con los estándares vigentes del Mercosur y de la Organización Mundial de Aduanas, el país busca mejorar la competitividad de sus exportaciones y facilitar el acceso de las empresas al mercado regional.

Para provincias con fuerte perfil exportador como Misiones, donde numerosas industrias comercializan alimentos, productos forestales, yerba mate, té y manufacturas hacia Brasil y Paraguay, la simplificación de los procedimientos de origen podría traducirse en menores costos administrativos y mayor agilidad operativa, fortaleciendo la integración económica dentro del bloque regional.

La Resolución 247/2026 entrará en vigencia el 26 de septiembre de 2026, fecha a partir de la cual las Declaraciones de Origen podrán comenzar a emitirse mediante el nuevo procedimiento electrónico.

Compartí esta noticia !

La industria volvió a estancarse en junio y cerró el semestre con una caída de 0,7%, según FIEL

Compartí esta noticia !

La actividad industrial igualó en junio el nivel del mismo mes de 2025 y acumula una caída de 0.7% en el primer semestre.

El Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL igualó en junio el nivel de actividad alcanzado en el mismo mes de 2025 de acuerdo a información preliminar, acumulando en el primer semestre del año un retroceso de 0.7% en la comparación con el mismo periodo del año pasado (véase Tabla 1).

En junio, la mayor caída entre los sectores de actividad la volvió a registrar la industria automotriz, con un nuevo y marcado retroceso en la producción de automóviles. En el mes volvió a tenerse una contracción en los envíos mayoristas –de terminales a concesionarias-, en los patentamientos y en las exportaciones. El repunte mensual de las ventas mayoristas de vehículos podría reflejar cierto ordenamiento de stocks en la cadena de comercialización, mientras las ventas de electrificados ganan participación en los patentamientos. En el otro extremo, la producción de alimentos y bebidas se colocó en récord para un mes de junio. Entre los alimentos, el salto en la faena porcina y el marcado avance en la aviar, más que compensaron la caída de la vacuna, mientras la lechería sostiene la mejora.

En el mes, deficiencias en la infraestructura de transporte de gas derivaron en cortes de suministro a algunos establecimientos fabriles. El fenómeno resultó circunscripto a empresas pequeñas y medianas en localizaciones específicas, sin una gravitación de magnitud en la producción industrial agregada. Al mismo tiempo, la implementación de cambios regulatorios en los meses recientes, determinaron que grandes usuarios industriales debieran pasar a comprar gas directamente a los comercializadores enfrentando mayores precios por el GNL.

Los datos correspondientes al segundo trimestre muestran que la industria se contrajo 0.5% en la comparación con el mismo trimestre de 2025, encadenando cuatro trimestres de retroceso interanual. En la medición desestacionalizada, en el segundo trimestre la industria se contrajo 1.5% respecto al trimestre previo, interrumpiendo la recuperación de la actividad luego del avance observado en los primeros tres meses de este año (véase Gráfico Nº 1).

En cuanto al desempeño de los sectores industriales en el primer semestre, la refinación de petróleo lidera el ranking con un crecimiento acumulado de 9.4%, seguido de la producción de las industrias metálicas básicas con un avance de 5.5% y de la de alimentos y bebidas con un alza de 2.7%, en cada caso en la comparación con el nivel de actividad de los primeros seis meses del año pasado. El sector de los químicos y plásticos igualó en el semestre el nivel de producción del año pasado, mientras que el de los insumos textiles y la metalmecánica acumularon un retroceso similar al promedio de la industria. Con una caída más profunda se ubican la producción de papel y celulosa con un retroceso de 2.3%, seguido de la producción de minerales no metálicos (3.6%) y de los despachos de cigarrillos (-5.2%), en cada caso en el acumulado entre enero y junio y en la comparación con el primer semestre de 2025. Finalmente, la industria automotriz registra en lo que va del año el mayor retroceso acumulado -alcanza 18.6%-, y realiza la mayor contribución a la contracción de la industria en el período, mientras que en el otro extremo, la refinación de petróleo hace el mayor aporte para amortiguar el retroceso de la actividad fabril (véase Gráfico Nº 2).

Desde la perspectiva de los tipos de bienes producidos, en los primeros seis meses del año y en la comparación interanual, los bienes de consumo no durable lideran el ranking con un crecimiento de 1.8%, seguidos de los bienes de uso intermedio con una mejora acumulada 1.1%. Con una contracción superior al promedio se colocan los bienes de capital que acumulan un retroceso de 6.2%, seguidos de los bienes de consumo durable con una merma del 8.1%, en cada caso en los primeros seis meses del año y en la comparación con el mismo periodo de 2025. Con lo anterior, los bienes de consumo no durable elevaron su aporte para contener el retroceso de la industria (véase Gráficos Nº 3).

Merece mencionarse que, en el inicio de julio mediante el Decreto 566/2026 las autoridades anunciaron la eliminación y reducción progresiva de derechos de exportación para un conjunto de posiciones del NCM correspondientes al sector industrial. El cronograma de desgravación culminará con la eliminación total de derechos de exportación en junio de 2027.

En términos desestacionalizados, la producción industrial del mes de junio tuvo un retroceso de 1.7% respecto al mes anterior, borrando la mejora acumulada que se tenía desde febrero pasado. Con lo anterior se profundizó el deterioro de las señales relativas a la sostenibilidad de la fase de recuperación, al tiempo que el índice de difusión se recortó ligeramente mostrando que en el segundo trimestre algo más del 60% de la industria registró una caída de la producción en la comparación interanual.

En síntesis. La industria igualó en junio el nivel de actividad de un año atrás. En el mes algunos establecimientos sufrieron cortes de suministro de gas producto de deficiencias de infraestructura, mientras que otros optaron por interrumpir la producción para no hacer frente al elevado costo del combustible. La producción automotriz volvió a mostrar el mayor retroceso y la de alimentos el mayor crecimiento, colocándose en récord para un mes de junio. En el semestre la refinación de petróleo acumula el mayor avance y hace la mayor contribución para contener la caída de la industria. La actividad corregida por estacionalidad mostró una caída mensual, debilitando las señales respecto a la sostenibilidad de la recuperación.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin