INDUSTRIA TEXTIL

La industria textil acelera su reconversión verde con nuevas fibras avanzadas de LYCRA

Compartí esta noticia !

La industria textil global atraviesa un proceso de reconversión estructural impulsado por la innovación tecnológica y la sostenibilidad. En ese contexto, The LYCRA Company consolidó en 2025 y proyecta para 2026 una batería de desarrollos en fibras avanzadas que apuntan a reducir el impacto ambiental sin resignar rendimiento industrial, con presentaciones clave previstas en Colombiatex 2026, del 27 al 29 de enero, en Medellín.

Un sector en transformación: tecnología, sostenibilidad y eficiencia productiva

El año 2025 marcó un punto de inflexión para la industria textil a nivel mundial. Históricamente caracterizado por su capacidad de adaptación a tendencias y su peso en la economía global, el sector se enfrenta ahora a un doble desafío: responder a la demanda de prendas más sostenibles y, al mismo tiempo, mantener estándares de calidad, durabilidad y eficiencia productiva.

En este escenario, The LYCRA Company se posiciona como un actor de referencia en el desarrollo de fibras y tecnologías que permiten reducir el consumo de agua y energía en los procesos textiles, al tiempo que amplían las posibilidades de diseño, acabados y efectos en las prendas. La estrategia combina innovación tecnológica con una orientación explícita hacia la reducción de la huella ambiental, integrando la sostenibilidad como eje operativo y no solo como atributo comercial.

Colombiatex 2026: fibras renovables, adaptativas y tecnologías de nueva generación

Durante Colombiatex 2026, que se realizará del 27 al 29 de enero en Plaza Mayor Medellín, The LYCRA Company presentará una serie de desarrollos con impacto directo en la cadena textil y de indumentaria.

Uno de los ejes será la fibra LYCRA® EcoMade Renovable, elaborada con 70% de contenido renovable derivado de maíz cultivado en el medio oeste de Estados Unidos. Según estimaciones de un análisis de ciclo de vida “Cradle-to-Gate” realizado en junio de 2022 por Ramboll Americas Engineering Solutions, Inc., esta fibra tiene el potencial de reducir la huella de carbono de la fibra LYCRA® hasta en un 44%, manteniendo el mismo rendimiento que la fibra tradicional. Su principal ventaja práctica radica en que puede incorporarse sin necesidad de reingeniería de telas, patrones o procesos, facilitando su adopción por fábricas, marcas y minoristas.

También se destacará la fibra LYCRA® ADAPTIV, una tecnología diseñada para responder a la creciente demanda de prendas que se adapten a múltiples formas y movimientos del cuerpo. Su elasticidad dinámica permite que la prenda se expanda o contraiga de manera natural, aportando mayor comodidad, ajuste personalizado y durabilidad.

Por primera vez, la compañía presentará LYCRA® FitSense™, una tecnología aplicada directamente en la tela desde su fabricación. Se trata de una dispersión patentada a base de agua que incorpora la misma molécula de la fibra LYCRA®, permitiendo añadir potencia ligera y localizada exactamente donde se necesita, sin agregar volumen.

Sostenibilidad integrada y soluciones térmicas con materiales reciclados

El enfoque ambiental atraviesa de manera transversal todas las innovaciones presentadas. Según explicó María Luiza Amaro, Gerente de Marketing para Brasil y Colombia, “la sostenibilidad está plenamente integrada en nuestra forma de operar a diario”, con avances concretos hacia los compromisos climáticos fijados para 2030. Entre ellos, se incluyen fibras EcoMade con contenido reciclado, tecnologías inclusivas como LYCRA® ADAPTIV y soluciones de impresión como LYCRA® FitSense®, que aportan compresión localizada, modelado y confort sin volumen adicional.

En materia de confort térmico, la compañía presentará fibras de poliéster fabricadas 100% a partir de residuos textiles. La fibra COOLMAX® EcoMade está diseñada para mantener al usuario fresco y seco, alejando la humedad del cuerpo y acelerando su evaporación, con aplicaciones en ropa íntima, deportiva, interior y denim. Como complemento, la fibra THERMOLITE® EcoMade ofrece calidez liviana y duradera, utilizando fibras huecas aislantes que pueden fabricarse con botellas PET 100% recicladas o residuos textiles reciclados, ampliando su uso tanto en prendas de vestir como en productos no textiles.

A estas soluciones se suma LYCRA® T400®, una fibra orientada a prendas profesionales que combina elasticidad y recuperación prolongada con el concepto de “fácil cuidado”, reduciendo arrugas y manteniendo la apariencia de la prenda a lo largo del tiempo.

Impacto en la cadena textil y proyección del mercado

La adopción de estas fibras y tecnologías tiene implicancias directas para fabricantes, marcas y minoristas. La posibilidad de reducir la huella de carbono, optimizar recursos y evitar modificaciones en los procesos productivos mejora la ecuación económica de la sostenibilidad, un factor clave en un contexto de mayores exigencias ambientales y consumidores más informados.

Para The LYCRA Company, la estrategia se apoya en una combinación de innovación con propósito. “Estamos comprometidos a ofrecer tecnologías de fibras avanzadas que permitan a nuestros clientes alcanzar sus objetivos de sostenibilidad mientras mejoran el rendimiento de sus productos”, afirmó Gary Smith, CEO de la compañía, subrayando el valor de estas soluciones como generadoras de confianza y diferenciación en el mercado global.

Las innovaciones serán presentadas en el stand de The LYCRA Company, ubicado en el pabellón Blanco de Plaza Mayor Medellín, con exhibiciones especiales y colecciones de marcas colombianas e internacionales, bajo una visión de moda sostenible y de alto rendimiento.

Compartí esta noticia !

La textil Tipoití atraviesa una fuerte retracción industrial y suspende trabajadores en sus plantas correntinas

Compartí esta noticia !

Crisis textil, Tipoití mantiene suspensiones en Corrientes y alerta por la caída del sector industrial. La emblemática empresa correntina atraviesa un escenario crítico desde agosto con personal suspendido y una marcada reducción de la producción en varias de sus plantas. El panorama refleja la profunda recesión que golpea al entramado industrial argentino bajo el actual esquema económico.

La histórica textil Tipoití, una de las firmas más importantes del sector manufacturero en Corrientes, mantiene suspensiones de trabajadores desde agosto de 2025 y enfrenta una fuerte caída en su nivel de actividad. La compañía, con plantas en Goya, Bella Vista y Esquina, redujo jornadas y mantiene parte del personal sin tareas efectivas ante la baja en la demanda y el encarecimiento de los costos de producción.

Según confirmaron fuentes gremiales y trabajadores, 20 operarios continúan suspendidos, mientras que otros ocho fueron reincorporados en septiembre. “Estamos muy mal en todo el país y todos los días no sabés qué va a pasar al siguiente”, resumió un delegado de la firma, reflejando el nivel de incertidumbre que domina al sector textil argentino.

Producción reducida y suspensiones escalonadas en el interior correntino

Las plantas de Bella Vista y Esquina presentan realidades dispares pero igualmente complicadas. En la primera, durante septiembre se llegó a suspender a la totalidad del personal, mientras que en Esquina se trabaja cinco días menos por mes, lo que evidencia un esquema de producción fuertemente ajustado.

La planta de Goya, la más emblemática del grupo, es por ahora la única que se mantiene operativa de forma continua, aunque también con turnos reducidos y un ritmo de fabricación menor al habitual. La decisión sobre la continuidad o no de las suspensiones vigentes se definirá en los próximos días, pero en el entorno fabril admiten que la caída del consumo interno y la retracción de pedidos mayoristas ponen en riesgo la estabilidad laboral en el corto plazo.

Fuentes allegadas a la empresa explican que la combinación de altos costos energéticos, insumos importados dolarizados y la contracción de la demanda nacional configura un escenario de inviabilidad operativa para buena parte de la industria textil, especialmente para las pymes y plantas del interior.

Impacto sectorial: caída del consumo, importaciones y recesión industrial

El caso de Tipoití se enmarca en un contexto más amplio de profunda crisis industrial, con caídas sostenidas en la producción textil y de confecciones en todo el país. Las suspensiones y cierres parciales de plantas se repiten en distintos polos fabriles, especialmente en el NEA, NOA y la región centro.

El impacto de la política económica —caracterizada por una recesión prolongada, la apertura importadora y el enfriamiento del mercado interno— golpea con especial dureza a sectores intensivos en empleo como el textil, el calzado y la indumentaria.

De acuerdo con informes recientes de cámaras empresariales del rubro, el consumo de indumentaria cayó entre un 30% y un 40% interanual, mientras que la capacidad instalada de las fábricas opera por debajo del 50%. En paralelo, la suba de tarifas y la falta de crédito productivo reducen los márgenes de rentabilidad y dificultan la sostenibilidad del empleo formal.

En Corrientes, donde Tipoití representa uno de los principales empleadores industriales, el deterioro de la actividad impacta directamente en la economía local, afectando tanto a los trabajadores como a las cadenas de proveedores, talleres y transportistas vinculados al sector textil.

Un emblema en crisis: el desafío de sostener la producción nacional

Fundada hace más de medio siglo, Tipoití S.A. ha sido históricamente un símbolo del desarrollo industrial correntino, combinando producción local con estándares de exportación. Sin embargo, el actual contexto macroeconómico pone en riesgo su continuidad plena.

En un escenario de caída del poder adquisitivo, retracción de ventas y competencia externa creciente, la empresa intenta mantener operativas sus líneas de producción mediante esquemas de suspensiones rotativas, una estrategia de supervivencia que hoy es moneda corriente en la industria nacional.

La situación de Tipoití refleja la fragilidad del entramado productivo regional ante políticas de apertura y ajuste que, según alertan los sindicatos y cámaras empresarias, podrían profundizar el proceso de desindustrialización en provincias del norte argentino.

Mientras tanto, los trabajadores esperan definiciones en los próximos días, con la esperanza de recuperar la estabilidad laboral y sostener una industria que durante décadas fue sinónimo de empleo y progreso en Corrientes.

Compartí esta noticia !

La industria textil cierra tres años consecutivos con récord de inversión en maquinaria y tecnología

Compartí esta noticia !

La industria textil y la fabricación de prendas de vestir cierra en 2023 un ciclo de tres años consecutivos con récord de inversión en maquinaria y tecnología para el sector, con cifras cercanas a los 700 millones de dólares, de acuerdo con un informe elaborado por la Fundación ProTejer difundido hoy.

“Se trata de una fuerte recuperación de la inversión del sector luego de la caída evidenciada en los años 2019 y 2020, superando al conjunto de las incorporaciones realizadas entre 2015 y 2018”, indicó el documento.

Se proyecta que la inversión realizada en el año 2023 alcance los 218 millones de dólares, por lo que será el segundo año récord en cantidad de compras de maquinaría y tecnología desde el año 2015, luego del año 2022 cuando se alcanzaron compras por 250 millones dólares.

Durante los últimos años se observa un fuerte incremento de las inversiones realizadas en todos los eslabones de la cadena, destacándose la fuerte incorporación de tecnología en el sector de acabado y de confección realizadas durante el año 2022, y las del sector de hilandería y tejeduría durante los años 2021 y 2022.

Luciano Galfione, presidente de Fundación ProTejer, señaló que “la industria textil va a ser el tercer año que ha marcado un récord absoluto en inversiones, no sólo en bienes de capital, sino también en infraestructuras, en multiplicado nuestras plantas industriales, en metros cuadrados cubiertos”.

Dijo que por parte del Gobierno “se nos dieron condiciones también para que nosotros hagamos ese esfuerzo, cada vez que se nos dieron esas condiciones y vimos que teníamos mercado, allá vamos, nosotros invertimos en lo que sabemos hacer”.

“Y además eso obviamente se ha materializado en impuestos de trabajo, que en definitiva es lo más importante para toda nuestra sociedad”, remarcó.

El sector creó 13.078 nuevos puestos de trabajo desde la pandemia, siendo el tercer sector industrial con mayor creación de empleo registrado desde 2020.

La cadena de valor es la segunda en materia de empleo registrado dentro del sector industrial luego del sector de fabricación de alimentos a nivel país, con un 8,1% del total del empleo industrial registrado, y la primera industria en materia de generación de empleo en las provincias de Catamarca (confección) y La Rioja (textil).

La cadena de valor textil y de indumentaria empleó 101.079 personas a julio 2023 y en 18 de las 24 provincias se generaron nuevos empleos registrados en la cadena de valor en el último año.

En cuanto al nivel de actividad, la industria textil ha logrado recuperar el nivel de actividad previo a la pandemia pero no logra aún alcanzar los niveles evidenciados en años previos (2016 y 2017) y se mantiene un uso de la capacidad instalada de 55,6% en enero-agosto 2023, menor al mantenido durante el mismo período del año 2022, aunque superior a la mantenida durante los años 2018 a 2021.

Al respecto, Galfione dijo que “de agosto a esta parte, la industria está estancada, si bien sigue generando empleo”.

Compartí esta noticia !

Los textiles señalan que más del 50% del precio final de la indumentaria tiene que ver con los impuestos

Compartí esta noticia !

¿Por qué la ropa aumentó tanto en el país? Una mirada del mercado textil, que explica el por qué de los aumentos.

Hace meses que el rubro textil, tanto como el del calzado mantienen fuertes incrementos, por encima de la inflación que marca mes a mes el índice de Precios al Consumidor. En septiembre cuando el IPC arrojó un 6,2%, la ropa tuvo un aumento del 10,6%, al posicionarse como el segmento de mayor ajuste mensual. Los empresarios sostienen que la mitad del precio de la ropa, tiene que ver con la carga tributaria, mientras que el Gobierno planea un congelamiento de los precios.

Las últimas estadísticas oficiales, en la medición interanual, arrojaron un incremento de 118% para ese sector, lo cual despertó preocupación en el Ministerio de Economía liderado por Sergio Massa, que propuso abrir las importaciones en caso de no llegar a un acuerdo para evitar los aumentos, al menos por algunos meses.

La intención del Palacio de Hacienda es replicar un mecanismo que implementará con los productos de consumo masivo, mediante el cual los precios estén contenidos en meses en los que el consumo crece en el país por factores estacionales.

El precio de la indumentaria y su composición

De acuerdo a la fundación Pro-Tejer, una organización sin fines de lucra cuya misión es “asistir, desarrollar, contener e integrar a la cadena de valor agro-industrial textil”; la composición del precio dentro del mercado textil tiene que ver con:  el 50,3% del precio de la ropa en Argentina responde a impuestos; el 12,7% corresponde a alquileres, el 12,2% a pago para bancos, el 9% a logística y comercialización y el 8,5% a industria. Entre tanto, otro 2,5% responde a diseño y marketing, y un 4,8% a rentabilidad de la marca.

Congelamiento de precios para la ropa

El presidente de la Fundación Pro-Tejer, Luciano Galfione, dio a conocer que las fábricas asociadas a la entidad “están acordando con el Gobierno nacional un congelamiento de precios por dos meses”.

“Luego, tendrá un ajuste ligado a la variación del precio del dólar oficial durante un periodo que puede llegar a tres o cuatro meses más, con el objetivo de ayudar a dar combate contra la inflación y dar una señal de colaboración para los demás actores económicos y la sociedad en su conjunto, tratando de poner un granito de arena en la solución del problema de la inflación, la cual afecta a la industria y al sector textil que también se ve afectado”, expresó en un comunicado oficial.

Compartí esta noticia !

Soberanía textil misionera: cuáles son los retos que afronta la industria y sus posibilidades

Compartí esta noticia !

Hace aproximadamente dos semanas, en la provincia del Chaco, se realizó la “Semana del Jean Chaqueño”, un evento comercial promovido por el Ministerio de Producción, Industria y Empleo de la provincia con el fin de fortalecer los proyectos de los emprendedores de esta provincia y facilitar su vínculo con la comunidad.

Las prendas de jean que se comercializaron en la ciudad de Resistencia estaban confeccionadas con algodón 100% chaqueño y se vendían a precios amigables. Con colecciones arrancaban en los $1.800, los discontinuos (sin cambios) desde $1.500; la segunda selección (sin cambios) para mayores arrancaba en $1.000, mientras que para niños y niñas, se podían adquirir a partir de los $600.

Este evento estuvo enmarcado dentro de un programa provincial, que orbita dentro de la cartera productiva chaqueña lo que busca es impulsar la cadena de valor textil puntualmente, haciendo énfasis en lo que es la confección textil. La secretaria de Industrias del Chaco, Laura Binaghi explicó, en diálogo con Open 101.7, que el objetivo del programa fue generar capacidades en los talleres de confección textil, que están ubicados en toda la provincia, para que estos puedan ganar mercado y posicionarse cada vez más.

“La idea es ayudar, no sólo al bolsillo de los consumidores, sino también impulsar el sector textil para que se posicione como lo que es, un sector de calidad de confección. Trabajamos desde el Gobierno de la Provincia con una red de talleres que reciben asistencia técnica permanente y capacitaciones”, señaló Binaghi, quien agregó que, en esa oportunidad, se involucraron alrededor de 55 talleres en la propuesta. La premisa fue sencilla, los productores textiles confeccionaban las prendas y se las vendía al Estado Provincial, para que estos los comercializaran a un precio accesible y, de esta manera, potenciar la industria local.

Estas políticas de acompañamiento, capacitación y apoyo a los emprendedores textiles funcionan como un sistema win- win, donde el productor tiene la posibilidad de insertar su trabajo en el mercado local y el consumidor o cliente puede acceder a productos de calidad que, en la mayoría de los casos, son de precios excesivamente altos.

En Misiones, a fines del mes de mayo, se oficializó la conformación del Consorcio Textil Misiones (COTEMI), una iniciativa que se gestó durante el año 2020 por parte de cooperativas y con el apoyo del Ministerio de Trabajo y Empleo de la Provincia. El COTEMI  surge con la idea de aprovechar los recursos locales, a través de la generación de diseños acorde a la realidad misionera y está conformado por las cooperativas: Misionerita Ltda, ORÉ, IDMIS, Mujeres con visión de Futuro, Divina Providencia, Munay y Eco Textil Candelaria.

Desde la cartera a cargo de la ministra Silvana Giménez, explicaron que se trata de un espacio que entendió la importancia de la adecuada protección personal en el entorno de producción, vio la oportunidad de atender a esta creciente demanda y generó su propia marca de indumentaria, articulando con otros talleres para expandir la producción y crear nuevos puestos de trabajo.

Mediante la creación del consorcio nació la marca Monte, que se convirtió en un proveedor provincial de ropa para trabajadores. En una alianza estratégica con el instituto Nacional de la Yerba Mate, este organismo fue uno de los principales adquirentes de la indumentaria.

Con este escenario, no es descabellado pensar en una producción a escala de ropa e indumentaria por parte de las cooperativas misioneras y que inyecten sus producciones en el mercado formal local, como lo hicieron, de alguna manera, en Chaco. Es verdad que en Misiones no se produce la materia prima, que es el algodón, pero existe la posibilidad de pensar alternativas, como ser la compra de la tela a proveedores chaqueños o ver otras posibilidades que permitan desarrollar una industria textil local más fuerte y con una sinergia que beneficie tanto a productores, como aconsumidores.

Victoria Vázquez es integrante de la Cooperativa Misioneritas, que forma parte del COTEMI y explicó, ante la consulta de replicar lo que impulsaron en Chaco, que para producir pantalones de jean, por ejemplo, necesitarían una máquina específica para esa prenda, además de evaluar el precio y disponibilidad de telas. “Nosotras trabajamos actualmente una línea de producción de indumentaria hospitalaria, pero evaluamos la posibilidad de trabajar con empresas privadas y siempre estamos abiertas a propuestas que potencien la industria textil y nos permita generar más puestos de trabajo”, comentó a Economis.

Por su parte, Raquel Tejerina de la cooperativa IDMis indicó que hay dos variables a tener en cuenta a la hora de producir prendas de uso cotidiano, más específicamente pantalones de jean, a escala: la carga impositiva de la materia prima y la capacitación correspondiente.

“La realidad del Chaco es diferente a la nuestra, porque son productores textiles y pueden conseguir más baratas las telas. En Misiones no tenemos empresa textil que fabrique hilados, por lo tanto hay que traer de afuera, de otras provincias”, advirtió. En ese sentido, manifestó que el traer las telas de afuera o de otras provincias como Corrientes o Buenos Aires, hay una carga impositiva adicional que se debe pagar y que dificulta el ingreso de los materiales.

Respecto a la capacitación, señaló que cada producto tiene sus particularidades y que eso significa que se deben realizar capacitaciones y formación para el uso de las máquinas correspondientes, entender cómo debe ser la prenda y como confeccionarlas a escala. “En el caso de la cooperativa que integro, la mayoría de las mujeres que están son egresadas de la carrera de Diseño, que se dicta en la EPET Nº 2, por lo que nuestra realidad es distinta a la de otras cooperativas. En nuestro caso, las chicas están capacitadas para confeccionar cualquier producto que le pongas en frente, pero eso no pasa en todas las otras, donde hay casos donde las costureras se forman durante la marcha y por cada prenda que deben realizar”.

Sin embargo, Tejerina sostiene que, si se tiene en cuenta estas variables, es posible realizar este tipo de productos a escala, para insertarlos en el mercado formal local. “Si trabajamos con todas las cooperativas, nos apoyamos en la formación de quienes necesitan, podemos conseguir algunas cosas”, reflexionó.

En ese sentido, ambas representantes del consorcio coinciden en algo: para fortalecer realmente el sector y conseguir mejoras sustanciales, que sirvan para el crecimiento de la industria textil misionera, es necesario la intervención del Estado Provincial. Victoria solicitaría las máquinas para el trabajo, que son de un costo elevado, mientras Raquel agrega la necesidad de la exención de impuestos provinciales en las telas, para que la producción sea rentable.

Entonces, con una articulación entre el sector público y el privado más amplio, donde cada sector aporte desde su lugar, el crecimiento exponencial textil es una realidad potable. La voluntad de la industria está, las posibilidades concretas existen y es posible concretar ese anhelo que manifestó el vicegobernador de la Provincia, Carlos Arce, aquel 30 de mayo en vicegobernación de conseguir la “soberanía textil con el famoso producto misionero”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin