Industria

La economía se desaceleró en junio pese a un alza interanual del 6,4%

Compartí esta noticia !

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró en junio de 2025 una foto con dos caras. Según los datos difundidos por el INDEC, la actividad registró un crecimiento interanual de 6,4%, consolidando el repunte frente a la baja base de comparación de 2024. Sin embargo, en la medición mensual desestacionalizada se verificó una caída de 0,7% respecto de mayo, lo que enciende luces de alerta sobre la solidez de la recuperación.

La dinámica de los sectores explica parte de este contraste. El comercio mayorista y minorista, con una suba de 11,5%, fue el motor principal del incremento, seguido por la industria manufacturera que avanzó 7,8% y la intermediación financiera, que trepó un sorprendente 28,7%. También aportaron al crecimiento los rubros de transporte y comunicaciones, hoteles y restaurantes, construcción y actividades inmobiliarias, que mostraron variaciones de entre el 5% y el 11% interanual.

Del otro lado, la pesca se desplomó 74,6%, golpeada por factores estacionales y de producción, y se convirtió en la rama con mayor incidencia negativa en el índice general. A su vez, la administración pública y defensa, junto con otras actividades de servicios comunitarios, retrocedieron 0,7% interanual, restando también dinamismo al EMAE.

Con estos resultados, la primera mitad de 2025 cerró con un crecimiento acumulado de 6,2% respecto del mismo período de 2024. La comparación anual sigue mostrando números robustos, luego de un 2023 recesivo y un 2024 con caídas en varios meses consecutivos. Sin embargo, la señal de enfriamiento en la serie desestacionalizada plantea dudas sobre la continuidad del ritmo en el segundo semestre.

El próximo dato del EMAE, correspondiente a julio, se publicará el 24 de septiembre y será clave para confirmar si junio fue un tropiezo aislado o el inicio de una fase de estancamiento en la actividad

Compartí esta noticia !

Señales de agotamiento: la actividad industrial cayó 3,3% en julio 

Compartí esta noticia !

La producción industrial registró en julio una contracción del 3,3% interanual, de acuerdo al Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). El retroceso recortó la mejora acumulada de los primeros siete meses del año al 1,7% en la comparación con igual período de 2024, y encendió señales de agotamiento en la recuperación iniciada en abril del año pasado.

Sectores en retroceso

Según el relevamiento, la caída se concentró en los sectores que venían liderando la recuperación. La industria automotriz fue la de mayor retroceso en julio, con bajas en la producción de automóviles y utilitarios, debido a paradas técnicas programadas por vacaciones y mantenimiento. A pesar de que las ventas mayoristas y los patentamientos mantuvieron dinamismo, las exportaciones del sector cayeron fuerte tras cuatro meses consecutivos de alzas.

Otro rubro que mostró un freno fue el de minerales no metálicos, que interrumpió la sucesión de mejoras observadas desde febrero. El informe recordó que este comportamiento estaba anticipado, ya que en la segunda mitad de 2024 se había dado un repunte que elevaba la base de comparación.

En el caso de alimentos y bebidas, el sector igualó el récord de producción de un año atrás, combinando una caída en alimentos —que venía de un proceso de recuperación— con un leve crecimiento en bebidas.

Entre enero y julio, la producción de minerales no metálicos moderó su crecimiento al 10,4%, mientras que la automotriz lo redujo al 10% interanual. Por encima del promedio industrial se ubicaron alimentos y bebidas (+3,6%) e industrias metálicas básicas (+3,3%).

En contraste, el proceso de petróleo (+0,5%) y la producción textil (+0,4%) se mantuvieron estables respecto a 2024. Los despachos de cigarrillos (-1,2%) y la metalmecánica (-1,7%) retrocedieron, al igual que la producción de papel y celulosa y de químicos y plásticos, con una caída del 6,4% interanual.

Por tipo de bienes, todos mostraron un freno en el crecimiento acumulado. Los bienes de capital redujeron la suba a 9,2% en enero-julio, afectados por la baja transitoria en utilitarios. Los bienes de consumo no durable quedaron con un avance de 3%, mientras que los bienes intermedios (+0,4%) y de consumo durable (-0,3%) igualaron los niveles de 2024.

Más de la mitad del crecimiento acumulado en lo que va del año proviene de los bienes de consumo no durable, con una tendencia estable, mientras que intermedios y durables exhiben un retroceso desde comienzos del año.

Señales de agotamiento

En términos desestacionalizados, la producción cayó 1,4% en julio respecto al mes anterior, acumulando dos meses consecutivos de baja tras el impasse de mayo. Con ello, la industria se ubica 4,6% por debajo del nivel de febrero y muestra un crecimiento equivalente anual del 1,9%, el más bajo de los ciclos expansivos desde 1980.

En síntesis, FIEL advirtió que julio marcó la primera contracción interanual de la industria en siete meses, en un contexto de enfriamiento de la recuperación y con un segundo semestre que se perfila desafiante.

Compartí esta noticia !

UIA rechazó la competencia fiscal municipal y advirtió: “La industria no tiene rueditas”

Compartí esta noticia !

UIA rechazó la “competencia fiscal” entre municipios y alertó por el impacto de la Tasa de Seguridad e Higiene

La Unión Industrial Argentina (UIA) marcó una posición firme frente a la política del Gobierno nacional de alentar la “competencia fiscal” entre provincias y municipios como herramienta para atraer inversiones. En un seminario sobre tributación local, el presidente de la central fabril, Martín Rappallini, advirtió que esta estrategia podría derivar en una “guerra de tasas” que genera distorsiones y desalienta la producción.

“Una empresa cuando se instala en un municipio lo hace con una inversión en infraestructura y equipos por al menos 20 o 30 años. La industria no tiene rueditas para trasladarse de localidad según quién cobre menos impuestos”, subrayó Rappallini, en clara alusión a los intentos de flexibilizar la presión impositiva para captar capitales.

El debate se centra en la Tasa de Inspección de Seguridad e Higiene (TISH), uno de los tributos más cuestionados por el sector privado. Aunque presentada como una tasa vinculada a servicios de inspección, en la práctica se calcula como un porcentaje sobre la facturación bruta de las empresas, lo que la convierte en un impuesto encubierto.

Un relevamiento de la UIA sobre 67 empresas asociadas mostró que estas enfrentan 495 pagos distintos de tasas en 346 locaciones. Según el informe, la TISH equivale al 0,7% del PBI y repercute directamente en los precios, sumando en promedio un 1,8% al costo final de los alimentos.

La situación se agrava por los fallos judiciales que han convalidado su aplicación. La Corte bonaerense, por ejemplo, avaló en 2021 la decisión del municipio de Quilmes de cobrarle la TISH a Exxon por sus estaciones de servicio. Este antecedente generó un precedente que consolidó el esquema de doble imposición con Ingresos Brutos, un rasgo que coloca a la Argentina como excepción dentro del G20 y de Sudamérica, donde casi no existen gravámenes municipales sobre ingresos brutos.

Debate político y empresarial: entre autonomía y coordinación

El seminario contó también con la participación de intendentes como Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y José Luis Walser (Colón). Valenzuela defendió la existencia de la TISH, aunque planteó que debe tener “una alícuota razonable” y consideró válido que los municipios compitan por inversiones, siempre dentro de un marco de previsibilidad tributaria de largo plazo.

Desde el sector académico, Matías Olivero Vila, presidente de la Fundación Lógica, fue tajante: “La Corte Suprema provincial perdió la oportunidad de fijar un criterio claro de que las tasas deben calcularse sobre los costos del servicio y no sobre los ingresos totales”. Según advirtió, la falta de definiciones nítidas deja al país atrapado en un sistema de altísima presión tributaria con “límites difusos” en materia legal.

La UIA, por su parte, volvió a reclamar consensos entre los tres niveles del Estado para coordinar el diseño y la aplicación de tributos, evitando superposiciones y distorsiones. “Lo que necesitamos es estabilidad jurídica y un esquema impositivo que no nos haga competir por el costo fiscal, sino por la calidad de la producción”, enfatizó Rappallini.

El rechazo a la competencia fiscal refleja una tensión estructural: mientras el Gobierno nacional impulsa la descentralización tributaria como forma de dinamizar la inversión, la industria teme que esta fragmentación derive en un encarecimiento sistémico.

En términos políticos, el debate pone en evidencia la necesidad de una reforma integral del esquema tributario argentino, que hoy concentra presión en impuestos distorsivos como Ingresos Brutos y la TISH, al tiempo que exhibe una fragmentación entre Nación, provincias y municipios que conspira contra la competitividad.

El futuro inmediato dependerá de la capacidad del Gobierno y las provincias de acordar un esquema de reglas claras. La continuidad de la TISH como está planteada no solo impacta en los costos de producción, sino también en la localización de inversiones en un país que necesita recomponer su matriz productiva.

Para los industriales, el desafío es doble: garantizar condiciones estables de radicación y, al mismo tiempo, reducir la presión impositiva en un contexto en el que la economía enfrenta problemas de competitividad, baja inversión y caída del consumo.

Compartí esta noticia !

Desregulación en marcha: el Gobierno elimina 70 unidades estatales y fusiona organismos clave

Compartí esta noticia !

El Poder Ejecutivo nacional dispuso una profunda reestructuración de organismos públicos mediante el Decreto 585/2025, publicado este lunes 18 de agosto en el Boletín Oficial. La norma modifica objetivos, suprime unidades y transforma entidades como el INTA, el INPI y la ex CNRT, en línea con la política de reducción del gasto y optimización estatal. Entre los cambios más relevantes, se disuelve la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y se reasignan sus funciones, mientras que el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar (INAFCI) quedan formalmente extinguidos. La medida, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, apunta a “adecuar la administración pública a las prioridades del actual gobierno”, según consta en los considerandos.

El Poder Ejecutivo publicó el Decreto 585/2025, mediante el cual formalizó la actualización de las competencias de la Secretaría de Industria y Comercio y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, ambas bajo la órbita del Ministerio de Economía. La medida, vigente desde el 18 de agosto de 2025 (Boletín Oficial Nº 58557/25), fija un marco de acción más preciso para el diseño de políticas productivas, comerciales y agropecuarias, y establece los alcances de cada área en coordinación con el resto de la administración nacional.

La norma se enmarca en el proceso de reorganización del Estado impulsado por el Gobierno nacional y busca otorgar mayor claridad en las atribuciones para “potenciar la competitividad, transparentar los mercados e impulsar las economías regionales”.

Un ajuste estructural en marcha

El decreto se enmarca en la ola de reformas impulsadas desde el Ministerio de Economía para reducir la cantidad de organismos públicos, tal como adelantó el Gobierno en su plan de desregulación. Los cambios responden a:

  • Disposiciones previas: Deroga normas como el Decreto 50/2019 (estructura ministerial de Mauricio Macri) y decisiones administrativas de la gestión anterior (ej. DA 832/2019, que regulaba la CNRT).
  • Medidas cautelares: Excepciona a la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) y al INTI por fallos judiciales que frenaron su disolución (Causa 28.376/2025 y 33.589/2025).
  • Base legal: Se fundamenta en la Ley de Ministerios 22.520 y en las facultades del artículo 99 de la Constitución.

Claves del ajuste:

  • Se eliminan 16 objetivos específicos de secretarías y subsecretarías, incluyendo metas vinculadas a parques industriales y economía regional.
  • Los recursos de organismos disueltos (como el INASE) se transfieren a las secretarías de Agricultura y Transporte.

Cambios sustanciales por sector

1. Transporte: nueva Agencia de Investigación de Accidentes Aéreos

  • La ex Junta de Seguridad en el Transporte se transforma en la Agencia de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación, con una estructura simplificada (Anexos XIII a XVI).
  • Funciones clave: Investigación técnica independiente de siniestros, emisión de recomendaciones de seguridad y coordinación con la OACI.
  • Impacto: Centraliza competencias dispersas y reduce costos operativos.

2. Agricultura: fin del INASE y reconversión del INTA

  • El INASE se disuelve y sus direcciones de Registro de Variedades y Fiscalización pasan a la Secretaría de Agricultura.
  • El INTA pierde 50 unidades (Anexo 24), desde coordinaciones de ética hasta departamentos regionales, y se redefine como organismo desconcentrado.
  • Razón oficial: Evitar “superposición de funciones” y “optimizar recursos”.

3. Propiedad Industrial: el INPI pierde autonomía

  • El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) deja de ser organismo descentralizado y queda bajo la órbita de la Secretaría de Industria.
  • Se suprimen 19 unidades (Anexo 21), incluyendo áreas de compras y contabilidad.

Competencias de la Secretaría de Industria y Comercio

El decreto establece que esta secretaría tendrá un rol clave en la formulación y ejecución de la política industrial y comercial, incluyendo:

  • Aplicación de las leyes de Defensa del Consumidor (24.240), Tarjetas de Crédito (25.065), Lealtad Comercial (Decreto 274/19) y Sistema Único Normalizado de Talles (27.521).
  • Supervisión de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia hasta que entre en funciones la Autoridad Nacional de la Competencia (Ley 27.442).
  • Implementación de políticas de comercio exterior, administración de regímenes especiales como el VUCEA (Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino) y supervisión de la Comisión Nacional de Comercio Exterior.
  • Ejercicio como autoridad de aplicación de programas estratégicos: Compre Argentino y Desarrollo de Proveedores (Ley 27.437), Régimen de Desarrollo y Fortalecimiento del Autopartismo (27.263) y Régimen de Promoción de Inversiones en la Industria Automotriz (27.686), entre otros.
  • Seguimiento de regímenes fiscales diferenciales, como el de Tierra del Fuego (Ley 19.640), y control de incentivos para bienes de capital, autopartismo e importaciones industriales.

En términos productivos, la secretaría deberá impulsar la competitividad industrial, promover la innovación tecnológica, coordinar con provincias y municipios y participar en negociaciones internacionales vinculadas al comercio y la industria.

Competencias de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

En paralelo, el decreto redefine las funciones de la Secretaría de Agricultura, con un enfoque en la sostenibilidad, la competitividad y la articulación federal. Entre los puntos destacados:

  • Diseño de políticas de producción, calidad, tecnología y sanidad agroalimentaria, en coordinación con provincias y economías regionales.
  • Supervisión de organismos clave: SENASA, INIDEP y Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
  • Ejecución de políticas vinculadas a la bioindustria, biotecnología y bioenergía, con impacto en las economías regionales.
  • Coordinación de estrategias para la exportación agroalimentaria, incluyendo la definición de valores FOB mínimos, certificaciones de origen y calidad, y representación en controversias internacionales.
  • Implementación de medidas de sostenibilidad ambiental en agroecosistemas, promoción del agregado de valor y diferenciación de productos.
  • Desarrollo de políticas de cobertura ante riesgos climáticos, en línea con la Ley 26.509 sobre emergencias agropecuarias.

La secretaría también tendrá a su cargo la creación de un sistema integral de información y estadísticas agropecuarias, con el fin de mejorar la toma de decisiones y la transparencia en el sector.

El decreto no solo reorganiza funciones administrativas: busca alinear la política productiva con el programa económico del Gobierno de Javier Milei, que combina apertura comercial con exigencias de competitividad interna. La delimitación de competencias entre ambas secretarías implica una mayor precisión en el control de mercados estratégicos —como el alimentario e industrial— y en la administración de regímenes de promoción que implican beneficios fiscales de gran magnitud.

El impacto se sentirá en sectores industriales con regímenes especiales (automotriz, autopartista, bienes de capital, Tierra del Fuego) y en cadenas agroexportadoras clave (soja, carne, pesca, yerba mate, foresto-industria), donde el Estado buscará un rol más coordinado en materia regulatoria y de promoción.

En lo político, el rediseño se inscribe en la estrategia de Milei de achicar y eficientizar el Estado, al tiempo que mantiene las herramientas de política industrial y agropecuaria necesarias para sostener la competitividad en el marco de una economía más abierta.

El desafío será doble:

  1. Para la industria, sostener el esquema de incentivos y regímenes especiales en un contexto de apertura comercial y reducción de costos internos.
  2. Para el agro, garantizar sanidad, trazabilidad y sostenibilidad ambiental sin perder competitividad internacional, especialmente ante exigencias crecientes en mercados europeos y asiáticos.

En septiembre, el Gobierno prevé presentar un plan de fortalecimiento productivo con foco en las economías regionales y en la integración de cadenas de valor industrial y agroexportadora.

Compartí esta noticia !

La UIA advirtió que Argentina es 25% más cara que Brasil y México por sobrecostos estructurales

Compartí esta noticia !

Rappallini advirtió que la industria sufre un “sobrecosto estructural” y pidió reformas para recuperar competitividad

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, alertó que la economía nacional enfrenta un sobrecosto estructural que atraviesa a todos los sectores productivos, lo que condiciona la competitividad y limita el crecimiento. El planteo se produjo tras conocerse los balances de las principales empresas alimenticias del país y en la antesala del Día de la Industria, que la entidad celebrará el próximo 2 de septiembre en Córdoba, con la presencia del presidente Javier Milei

Según explicó Rappallini, los resultados de las compañías líderes del sector alimentario “no reflejan un problema puntual”, sino un escenario generalizado: “los únicos que pueden sostenerse son aquellos que logran trasladar los incrementos a precios”, afirmó. En cambio, los sectores transables, vinculados a la producción orientada a la exportación y con alta exposición a la competencia externa, son los más afectados.

El titular de la UIA subrayó que “este diagnóstico confirma la necesidad de avanzar en la corrección de las distorsiones sistémicas si queremos construir una economía que pueda competir en igualdad de condiciones”.

Entre los factores que explican ese sobrecosto, el dirigente industrial mencionó la alta carga tributaria, las tasas de interés cercanas al 70% anual y la ausencia de reformas estructurales en materia laboral e impositiva.

En su disertación en el Rotary Club de Buenos Aires, Rappallini reconoció el esfuerzo del Gobierno por ordenar la macroeconomía y valoró el proceso de reducción de la inflación. Sin embargo, señaló que el país lleva casi 15 años sin crecimiento sostenido del empleo ni de la actividad industrial, lo que exige medidas de mayor profundidad.

“Con las tasas en estos niveles es difícil operar para cualquier empresa. Esperemos que bajen”, planteó el también CEO de Alberdi Desarrollos, al remarcar que el costo del financiamiento se convirtió en un freno a la recuperación productiva.

El líder fabril insistió en que la apertura comercial en marcha debe estar acompañada de un marco regulatorio que iguale condiciones frente a competidores externos. “El problema de la apertura de la economía es abrirla pero continuar con todas las distorsiones. El productor nacional queda afuera de competencia por los impuestos, por lo que hace el Estado. Estamos un 25% más caros que Brasil y México por cuestiones estructurales”, afirmó.

Un contrato productivo en la antesala electoral

La UIA aprovechará la conmemoración del Día de la Industria, el próximo 2 de septiembre, para presentar en Córdoba el “nuevo contrato productivo”, una propuesta de la entidad para delinear un modelo de desarrollo industrial de largo plazo.

El evento, que tendrá lugar apenas cinco días antes de las elecciones legislativas bonaerenses, contará con la participación del presidente Javier Milei, quien fue invitado especialmente. Para Rappallini, el contrato representa “el compromiso de la industria con un modelo de país”, que combine orden macroeconómico con políticas activas que incentiven la inversión y la competitividad.

El diagnóstico de la UIA refleja la tensión central de la política económica actual: mientras el Gobierno avanza en un programa de estabilización macro y apertura comercial, la industria reclama reducción de sobrecostos estructurales, baja de tasas y reformas de fondo para evitar una pérdida de competitividad frente a mercados vecinos.

De cara a los próximos meses, la reacción del Ejecutivo frente a este reclamo marcará el tono de la relación entre el Gobierno y el sector productivo, en un contexto de caída de la actividad y expectativa moderada de recuperación.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin