inflacion

Eldorado se posiciona como una de las ciudades más caras del país

Compartí esta noticia !

El país es asimétrico. El federalismo se encuentra en el nombre y en la organización política, pero no mucho más. La infraestructura, la logística y los mejores servicios se concentran en la Capital Federal y, como una dolorosa paradoja, los precios más caros se distribuyen en el resto del país, que no tiene mejor infraestructura y sufre la escasez de servicios. Un relevamiento realizado por la Fundación Colsecor muestra que el interior algunos productos cuestan hasta un 72 por ciento más caros más que en CABA y que Eldorado es la décima ciudad con precios más altos del país.

Fundación Colsecor difundió recientemente un nuevo Reporte Mensual de Precios, el cual compara el valor promedio de 15 productos (que conforman una canasta integrada por leche, aceite, harina, entre otros) en localidades argentinas con el programa de precios cuidados o hipermercados de CABA. 

En el mismo informe se observa una gran diferencia en la lechuga, siendo el producto más alejado de los valores de referencia, seguido por el aceite (51%). 

El informe presentado por la institución corresponde a los valores registrados en el mes de diciembre de 2020, y realizado en 50 localidades de 7 provincias del país.   

La mayor diferencia de precio se observó en la lechuga (72%), el aceite (51%) y luego la papa (44%). Por su parte el pollo, la leche, la yerba y el azúcar se ubicaron entre un 29% y un 37% en relación a los de referencia nacional. El pan en cambio en el interior se puede conseguir un 16% más barato, la manzana un 15% y el cemento un 9%. 

En cuanto a la variación intermensual, los cortes de carne incrementaron su valor un 16%. “Se observó un salto en los precios de la carne vacuna. Tanto la nalga como el vacío, que son los dos cortes que registramos, tuvieron un incremento mensual en torno al 16%. Un dato que llamó la atención es que un solo mes explica más de la mitad de la variación total promedio en los siete meses del reporte, que fue del 30%”, señaló la socióloga Natalia Calcagno, coordinadora del proyecto. 

El informe elabora además un ranking que incluye las 10 localidades donde se encontraron valores más económicos en los productos, y aquellos donde se encontraron precios más elevados. 

En la primera categoría, teniendo siempre en cuenta el mes de diciembre, ocho son de Córdoba (Tuclame, Bañado de Soto, Villa de Soto, Villa Santa Rosa de Rio Primero, las Varillas, Punta del Agua, Paso Viejo y Luque) y dos de Buenos Aires (Tres Arroyos y Pueblo San José).

Con respecto a las que registraron precios más elevados, tres localidades se encuentran en la provincia de La Pampa (Colonia Santa Maria, Perú y General Campos), dos en Buenos Aires (María Ignacia y Pigüé) y dos de Córdoba (Ucacha y Los Cisnes). Las tres restantes son Eldorado (Misiones), Wheelwright (Santa Fe) y Bariloche (Río Negro).

En el ránking, la leche en Eldorado es la décima más cara del país. En tanto, el aceite en la Capital del Trabajo se ubica en el tercer puesto de los precios más altos.

La yerba muestra una enorme disparidad. El precio más alto está en la localidad de Los Cisnes, en Córdoba, con 440 pesos el kilo. En Eldorado está 320,33, lo que la ubica en el puesto 23.

En el pan, a 120 pesos el kilo, Eldorado se ubica en el puesto 12 de las ciudades más caras y con el vacío, en el puesto 2 del país, con 650 pesos por kilo, mientras que con la lenteja, a $ 173.50, baja al tercer puesto de ciudad más cara, mismo puesto con la nalga, a 660 pesos el kilo.

Compartí esta noticia !

La inflación de 2020 fue de 36,1% y nuevamente tuvo al NEA como la región más castigada por los precios

Compartí esta noticia !

El índice de precios al consumidor subió 4% en diciembre y de esta forma, acumuló un alza del 36,1% a lo largo de 2020, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Ese número marca una caída de 17 puntos en relación al último año récord de Mauricio Macri en el poder y es también el dato más bajo desde 2018.

Para la región NEA, sin embargo, la suba de precios en diciembre fue llamativamente alta y marcó el techo de 5,5 por ciento, el más alto del año. El acumulado de aumentos marca 42,2 por ciento anual, lo que coloca a la región bastante por encima del promedio y como la de mayores incrementos de precios.

Para el NEA fue el aumento más fuerte de los últimos quince meses. De este modo, cerró el año 2020 con un aumento del IPC del 42,2%, el más alto del país, siendo además la única región del país que superó los cuarenta puntos. Los alimentos tuvieron un incremento del 9,1%, y en ese marco, solo en diciembre las carnes subieron 20 puntos, destacó la consultora Politikon Chaco, en un informe publicado en base a datos del INDEC.

Durante diciembre del 2020, la división que tuvo el incremento de precios más alto del NEA fue “Alimentos y bebidas no alcohólicas” con un alza del 9,1%, el mayor de toda la nueva serie histórica del IPC que se inició en diciembre de 2016. Es decir, en los últimos tres años nunca esta división había crecido a un ritmo similar. Le sigue “Restaurantes y hoteles” con 6,2% de incremento mensual; y en tercer lugar se ubicó “Prendas de vestir y calzado” con un alza del 6,1%.

Los mayores aumentos registrados en el mes de diciembre 2020 en el NEA, vista por aperturas estuvieron en “Gasto de prepagas” (+13,6% por actualización de tarifas) y en “Alimentos” (sin incluir bebidas no alcohólicas) que creció un 9,6%, con fuerte empuje de la carne como ya veremos a continuación. “Servicios de telefonía y celular” es la apertura con el menor incremento del mes con solo 0,5%.

En el consolidado del 2020, las “Prendas de Vestir” muestran la mayor suba de precio en el NEA, con un 59,4%. Los “Alimentos” quedaron en segundo lugar, con un acumulado del 53,7%.

Alimentos: se dispararon las carnes con un récord de alza de precios

En lo específico a los alimentos y bebidas no alcohólicas, en el mes de diciembre los “Carnes y derivados” tuvieron el mayor incremento del mes en el NEA con un impactante 20,5%, seguida por las frutas que crecieron 7,2%. Las “verduras, legumbres y tubérculos”, por su parte, tuvieron una retracción del 1%.

Debe hacerse un párrafo aparte para el caso de las carnes: nunca, en toda la serie histórica, se había visto un incremento de dicha magnitud, pero no fue exclusivo del NEA (aunque si fue la mayor); en regiones como el Cuyo, creció 19,1%, y en el NOA UN 16%. Solo en la Patagonia el incremento fue menor de los dos dígitos. De esa forma se hizo notable la problemática que ya se había anticipado y que repercutió de una manera muy fuerte en el índice de precios, y particularmente en el NEA tiene una incidencia fuerte en el alza de precios.  

En la consolidado anual, las verduras y las frutas lideraron el aumento de precios de alimentos en el 2020: 80,3% y 79,1% respectivamente; las carnes se ubican en tercer lugar con un acumulado del 65,1% y el café, yerba, te y cacao subieron un 60%.

Observando como cerró el 2020 en la división de “alimentos y bebidas no alcohólicas” en las distintas regiones, el NEA tuvo la mayor alza de todo el año con un total de 52% y es la única región del país con subas mayores a los 50 puntos porcentuales en este punto en particular.

Esta problemática se agrava al notar que el NEA es la región del país donde los hogares deben destinar más recursos de sus ingresos para la compra de alimentos, lo que por ende daña de una manera muy fuerte el poder adquisitivo en los hogares.

Según el INDEC, en el NEA los hogares destinan el 40% de sus ingresos a la compra de alimentos, siendo la mayor proporción entre las regiones del país. Cuanto más se destine a alimentos, menos recursos se vuelcan a otros gastos, y por ende evidencia que la disponibilidad de recursos es menor que en otras regiones.

Por ello, que el aumento de alimentos haya sido superior a los 50 puntos y que haya estado casi 10 puntos por encima del promedio regional marcan la gravedad de un problema que es cada vez más profundo dentro de la región.

El promedio país

La división Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,4%) fue la de mayor incidencia en el Nivel general para todas las regiones. Se destacaron especialmente las subas en Carnes y derivados, con una incidencia más elevada en las regiones donde tienen mayor ponderación, y Frutas.

Estas alzas estuvieron parcialmente compensadas por bajas en Verduras, tubérculos y legumbres. Producto de esto último, especialmente, la categoría Estacionales (1,3%) se ubicó por debajo del IPC Núcleo (4,9%) y de Regulados (2,6%).

En la división Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (3%) incidió la suba en Alquiler de la vivienda y gastos conexos, producto del pago del bono no remunerativo a encargados de edificios –particularmente en la región GBA–, mientras que en la división Equipamiento y mantenimiento del hogar (2,4%) incidió el incremento en los servicios domésticos y para el hogar. El aumento en cigarrillos explicó la mayor parte de la suba en Bebidas alcohólicas y tabaco (3,4%).

Compartí esta noticia !

Agroalimentos: 2020 termina con una brecha entre precios del campo a la góndola de 4,68

Compartí esta noticia !

La brecha de precios para el promedio de los 24 principales productos agropecuarios que participan de la mesa familiar creció 8,6% en diciembre, para ubicarse en 4,68 veces. La manzana roja fue el producto con más brecha (13,6%). La frutilla, con 1,78 veces, fue el de menos. La participación del productor en los precios de venta se deterioró: promedió el 26,7%.

– La brecha de precios entre lo que pagó el consumidor y lo que recibió el productor por los productos agropecuarios en el campo tuvo una suba mensual de 8,6% en diciembre, cortando así dos meses de bajas consecutivas.

– La variación fue impulsada por el aumento de catorce productos, donde se destacaron: la calabaza, con un alza de 161,3%, revirtiendo así la caída de 58,4% en noviembre; el zapallito que aumentó 102,1%, que se suma al 12,4% de crecimiento que ya había tenido en noviembre; la mandarina con un alza de 80,4%, tras haber subido 4,4% el mes anterior; y la acelga con un aumento de 77,3%, revirtiendo el decrecimiento de 15,6% del anteúltimo mes del año.

– En promedio, los consumidores pagaron 4,68 veces más de lo que cobró el productor en la tranquera de sus campos, cuando en noviembre la diferencia fue de 4,31 veces.

– En origen, los precios tuvieron una caída promedio de 5,9%, mientras que en destino los comercios minoristas midieron un crecimiento de 2,1% y los hipermercados, de 1,5%.

– Los datos surgen del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el sector de Economías Regionales de CAME en base a los precios de origen de las principales zonas de producción y amás de 700 precios de cada producto en destino, relevados no sólo en verdulerías y mercados por un equipo de 30 encuestadores, sino también mediante un monitoreo de los precios online de los principales hipermercados del país, durante la segunda quincena del mes.   

Otros datos de diciembre

IPOD frutihortícola: subió 9,8% (había caído 4,6% en noviembre) y la brecha para esos productos promedió en 5,01 veces.

IPOD ganadero: subió 2,7%, con una brecha promedio de 3,42 veces, que a la vez resultó 32% más baja que la del IPOD frutihortícola.

Participación del productor en el precio final: descendió 13%, de 30,7% en noviembre a 26,7% en diciembre.

Índice de Precios en Origen y Destino de Productos Agropecuarios (IPOD)

Mayores y menores brechas

– Nuevamente, las mayores brechas se detectaron en las pomáceas, al quedar para consumo doméstico el remanente de la cosecha 2020, con mayores requerimientos de cámara de frío y, por ende, mayores costos. El precio de la manzana roja y la pera se multiplicó por 13,60 veces y 9,50 veces, respectivamente, desde que salieron del galpón de empaque hasta la góndola. Las siguieron la zanahoria (9,09 veces) y el zapallito (8,40 veces).

– Los productos con menores brechas, en tanto, fueron: la frutilla (1,78 veces), la cebolla (2,35 veces), la papa (2,49 veces) y la carne de pollo (2,62).

Productos con mayor y menor brecha IPOD

Analizando los IPOD individuales para cada producto, este mes los dos extremos estuvieron dados por la manzana roja, con una brecha de 13,60 veces, y la frutilla, donde la brecha fue de apenas 1,78 veces.

Donde más subió y más bajó la brecha en diciembre

En diciembre hubo 14 productos con subas en sus brechas y 10 con bajas, dejando un aumento promedio general de 8,6%. De esos productos, 9 tuvieron subas mayores al promedio y 5 incrementos menores al promedio. Los restantes 10, bajaron.

– IPOD calabaza: subió 161,3%, que se da por una disminución de 51,7% en los precios de origen y un aumento de 26,3% en los precios de destino. La variación del precio en origen, según comentaron los productores, responde a una disminución en la demanda. Además, en el mes anterior, debido a cuestiones climáticas en provincias productoras, el precio había subido. Interanualmente, se observa una variación del 57,84% en el precio de origen.

– IPOD zapallito: subió 102,1%, que se explica por una disminución de 51,5% en los precios de origen frente a un descenso de 2% en los precios de destino. Interanualmente, se observa una caída de 20% en el precio de origen.

– IPOD zanahoria: bajó 21,1%, explicada por un aumento de 25,7% en los precios de origen y una disminución de 0,8% en los precios de destino. Interanualmente, se observa una variación del 29,54% en el precio de origen.

– IPOD cebolla: bajó 21,6%, movimiento que responde a un aumento de 30,6% en los precios de origen frente a un alza de 2,4% en los precios de destino. Interanualmente, se observa una variación de 310,1% en el precio de origen.

En resumen, las mayores subas de diciembre ocurrieron en la calabaza (+161,3%), el zapallito (+102,1%), la mandarina (+80,4%) y la acelga (+77,3%). Y las bajas más acentuadas se observaron en las brechas de la cebolla (-21,6%), la zanahoria (-21,1%), la frutilla (-18%), y el limón (-13,1%).

Participación del productor

– La participación promedio del productor en el precio final del producto bajó 13%, de 30,7% en noviembre a 26,7% en diciembre.  

AñoParticipación promedio del productor
201624,5
201725,6
201823,2
201923,1
202026,5
Fuente: Economías Regionales, CAME

La mejor situación la tuvo la frutilla donde el productor recibió, en promedio, el 56,2% del precio de venta minorista de esa fruta. En cambio, en la manzana roja el productor apenas se llevó el 7,4% del precio final.

El IPOD es un indicador elaborado por el sector de Economías Regionales de CAME para medir las distorsiones que suelen multiplicar por varias veces los precios de los productos agropecuarios, desde que salen del campo hasta que llegan al consumidor. Estas distorsiones son muy dispares según producto, región, forma de comercialización y época del año.

En general, las diferencias se deben a un conjunto de comportamientos. Por un lado, los especulativos, adoptados por diferentes actores de la cadena de valor que abusan de su posición dominante en el mercado –básicamente, los hipermercados, los galpones de empaque y cámaras de frío–. Por el otro, factores tales como la estacionalidad, que afecta a determinados productos en algunas épocas del año, y los costos de almacenamiento/acopio y transporte, entre otros. 

Compartí esta noticia !

La nueva canasta de Precios Cuidados tendrá 660 artículos, el doble de productos que el año pasado

Compartí esta noticia !

La nueva canasta de artículos del programa Precios Cuidados que entrará en vigencia mañana alcanzará a 660 productos, el doble de los que tuvo hasta enero del año pasado, con la incorporación de carnes y más artículos para celíacos e higiene femenina, preciaron esta tarde fuentes del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Esta mayor cantidad de productos se da con dos objetivos: generar referencias de precios en góndolas que no tenían presencia dentro del programa y robustecer las referencias actuales, sobre todo en aquellas categorías donde se verifica una diferenciación significativa en cuanto a variedad -fragancias, sabores- y presentaciones -tamaño, empaque-, agregaron las mismas fuentes.

La renovación del programa Precios Cuidados 2021 tiene como principal objetivo la incorporación de nuevos productos de primeras y segundas marcas que actúan como referencia para las y los consumidores así como una mayor diversidad de productos elaborados por pymes.

De esta forma, Precios Cuidados ofrecerá el doble de productos que en enero de 2020, con una canasta compuesta por 660 artículos de alimentación, bebidas e higiene personal y limpieza, entre otros rubros.

A la nueva oferta se incorporaron más de 260 productos representativos del consumo de los argentinos.

En lo que respecta a los precios, el aumento promedio para el trimestre será de 5,6%.

Desde la Secretaría de Comercio Interior subrayaron que se suman 38 nuevas primeras marcas y productos destacados.

A esto se suma un incremento en la oferta de categorías de productos, con 13 nuevos rubros, con mayor variedad en marcas, sabores y fragancias de un mismo tipo de artículo.

Compartí esta noticia !

La inflación se desaceleró en 2020 y acumuló 36%

Compartí esta noticia !

En diciembre, la inflación mensual alcanzó el 4% según el IPC GBA Ecolatina, su valor más alto del año. De esta manera, la suba de precios rozó 36% en 2020, desacelerándose casi 15 p.p. en relación con el promedio 2018-2019. A priori, este resultado parece positivo.  

Sin embargo, al mirar la trayectoria mensual las perspectivas son menos alentadoras: luego de un segundo trimestre pandémico e inéditamente bajo, con un promedio inferior al 2% mensual, este valor pasó al 2,5% mensual entre julio y septiembre para alcanzar 3,5% promedio mensual en el último trimestre del año (más de 50% anualizado). Por lo tanto, tiene sentido preguntarse cuán sostenible será la baja del 2020. 

En nuestro país, las últimas aceleraciones inflacionarias coincidieron con períodos de caída del nivel de actividad. En consecuencia, hay que buscar sus razones más por el lado de oferta que de la demanda: los precios aumentan traccionados principalmente por el lado de los costos. Veamos entonces qué pasará con estos 2021. 

En primer lugar, vale destacar que la inflación fue muy heterogénea durante el año pasado. Aunque el nivel general de precios aumentó 36%, este valor contiene muchas disparidades en su interior. Por caso, las tarifas de servicios públicos estuvieron congeladas durante todo el 2020, estirando a dieciocho los meses sin ajustes. En la misma línea, el Poder Ejecutivo pospuso varias actualizaciones de prepagas, combustibles y otros precios regulados. Como resultado, el IPC Regulados acumuló una suba de 16% el año pasado, ubicándose 20 p.p. por debajo del nivel general. Aunque esta dinámica perseguía un fin distributivo, alivianar la carga de aquellos consumos esenciales e inelásticos, provocó un atraso que deberá corregirse, agregando presiones a la futura suba de precios. 

Siguiendo el mismo objetivo distributivo, la Secretaría de Comercio congeló los precios de varios bienes de consumo masivo durante los peores meses de la pandemia. En este sentido, resalta que el IPC Consumo Masivo, que representa un quinto del nivel general de precios, aumentó solo 21,5% el año pasado, ubicándose 15 p.p. por debajo de la inflación de 2020. De esta forma, se observa cómo el programa de Precios Máximos podría ser víctima de su propio éxito: su efectividad durante el segundo trimestre (aumentos menores al 1% mensual) forzó algunos descongelamientos en el cierre del año (+1,7% promedio mensual) que se acelerarían durante el comienzo de este año producto del atraso (frente a la suba de costos) acumulado. 

En sentido contrario, el IPC Core libre, compuesto de la inflación núcleo sin acuerdos de precios, saltó 47% en 2020, triplicando la suba del IPC Regulados y duplicando la del IPC Consumo Masivo. De esta manera, queda en evidencia la dimensión del retraso en ambas canastas, atraso que, inevitablemente, sumará presiones importantes este año. Más preocupante aún, el IPC Estacionales, que representa al 10% restante del nivel general de precios se disparó 70% el año pasado, liderado por frutas (+140%) y verduras (+110%). Si parte del desfasaje de precios relativos acumulados durante 2020 se corrige, la inflación tendrá un piso elevado este año. 

Sin embargo, estos no serán los únicos motores inflacionarios de 2021. Por caso, la dinámica salarial también aportará presiones en la materia. En nuestro país, las paritarias suelen desarrollarse durante el segundo trimestre de cada año. Empero, la llegada de la pandemia pospuso estas negociaciones en 2020, trasladándolas para octubre-noviembre. Asimismo, la cuarentena y el sucesivo desplome de la actividad profundizaron la pérdida de puestos de trabajo, moderando esta variable los reclamos salariales. En este marco, las actualizaciones del año pasado fueron magras y, en muchos casos, de suma fija. Por lo tanto, habrá una búsqueda de recomposición del poder adquisitivo que, posiblemente, el Poder Ejecutivo acompañará en este año electoral, en búsqueda de romper la racha negativa de tres años de caída del poder adquisitivo. Aunque estas actualizaciones no alcanzarán para revertir el deterioro acumulado desde 2018, ni siquiera lo perdido en 2020, sí alcanzarán para agregar presiones a una dinámica inflacionaria que arrancó el año en un nivel elevado (3% mensual). 

Por último, falta mencionar el motor cambiario. El año pasado, el dólar oficial siguió de cerca a la inflación en la mayoría de los meses -incluso la superó en 5 p.p. en el acumulado anual-, de manera tal de no resignar competitividad, pero fijándole un piso a la suba de precios. 

Esta dinámica cambiaria (crawling peg), atada a la inflación reciente, pareciera continuar al inicio del 2021. El problema de deslizar el tipo de cambio en línea a la inflación reciente es que esta última se aceleró al 3,5% mensual al cierre del año pasado, de modo que si el dólar oficial ajustara en igual cuantía le pondría un piso elevado a la suba de precios en el futuro inmediato. 

Además, no está garantizado que la calma cambiaria lograda en noviembre y diciembre persista. Por un lado, porque las tensiones políticas hacia el interior del Frente de Todos y la dinámica de marchas y contramarchas respecto de algunas decisiones económicas sembraron incertidumbre, terreno fértil para que reaparezcan las presiones sobre la brecha y las Reservas.  

En segunda instancia, porque una segunda ola de Coronavirus y un endurecimiento de la cuarentena volverían a golpear al resultado fiscal, forzando al Banco Central a acelerar la emisión y agravando el desequilibrio del mercado monetario, desequilibrio que en las últimas semanas tendía a normalizarse. Si el exceso de oferta de pesos se re-acentuara, posiblemente también se re-acentuaría el exceso de demanda de dólares, en esta oportunidad con el agravante de que el poder de fuego de la autoridad monetaria está mucho más debilitado que el año pasado: en 2020, las Reservas netas cayeron 65%. En consecuencia, un nuevo shock de emisión podría desembocar en un salto del tipo de cambio oficial, que acelerase aún más la suba de precios. 

En síntesis, en la medida que la actividad se recupere, la inflación se acelerará este año. Durante el 2020, y motivado por la pandemia, el Poder Ejecutivo pospuso muchos ajustes de precios regulados, en su búsqueda por atenuar el efecto regresivo de la cuarentena. En igual sentido, limitó las subas en varios bienes de consumo masivo, abaratándolos en términos relativos. Estos congelamientos no se pueden estirar ad infinitum, de modo que sumarán presiones -la discusión al interior de la coalición gobernante es cuánta- a la inflación de este año. Asimismo, las actualizaciones salariales pendientes y un dólar oficial que seguiría subiendo en línea con el nivel general de precios, de mínima, agregarán tensiones en este frente. Como resultado, la inflación alcanzaría 45% (o más) este año, acelerándose casi 10 p.p. en relación con 2020.  

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin