El Ahora Canasta, el nuevo programa diseñado por Misiones y que contará con el reintegro del IVA en unos 30 productos, comenzó oficialmente este lunes con la adhesión de 200 comercios.
El programa funcionará con tarjetas de débito y otros mecanismos digitales, como Mercado Pago o Yacaré y servirá para abaratar el costo de los alimentos y otros productos de la canasta básica mediante el reintegro del IVA. Implica generar un ahorro de hasta 17 por ciento en alimentos en las compras con tarjetas de débito y otros mecanismos electrónicos, como el código QR, billeteras electrónicas y tarjetas sociales, lo que garantiza el blanqueo del consumo. El Banco Macro y el Credicoop son las entidades financieras con las que se podrá operar. El costo de reintegro es asumido en un 3 por ciento por los comercios y el resto la Provincia, Nación y los bancos.
Pueden participar supermercados, minimercados, lácteos, fiambres, productos de almacén, dietéticas, carnes, granja, pescados, frutas y verduras, panaderías y polirrubros. El reintengro en la compra de alimentos será clave para afrontar la escalada inflacionaria de los últimos meses, que se hizo sentir especialmente en el costo de la canasta alimentaria. La inflación de julio marcó 7,4 por ciento.
El Ahora Canasta es un programa financiado por Misiones y el ministerio de Desarrollo Productivo a través del Fondep. Permitirá reintregar el IVA por la compra de los productos de la canasta alimentaria que se realicen a través de las tarjetas de débitos, billeteras digitales tarjetas sociales que se adhieran.
El programa estará operativo las 24 horas los siete días de la semana, con un tope de reintegro por tarjeta o billetera de hasta 4.500 pesos por mes.
Pueden participar los comercios que revisten la categoría de PYME para el Ministerio de Desarrollo Productivo, dado que el programa Ahora Canasta va en el marco de la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes. En principio, se estima que más de 2.500 comercios podrán participar en Misiones.
La Sala III de la Cámara del Trabajo falló a favor de la indexación de los créditos laborales frente al crecimiento exponencial del fenómeno inflacionario. El Tribunal analizó el contexto económico y su impacto en los litigios.
En los autos “Marain, Luisa Beatriz C/ Orellana, Mirtha Raquel S/Despido”, la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo falló a favor de la indexación de los créditos laborales frente al crecimiento exponencial del fenómeno inflacionario.
La sentencia de primera instancia rechazó el reclamo inicial, al considerar que la accionante no acreditó la falta de registración del vínculo y, en consecuencia, desestimó el despido indirecto en que se colocó.
Según publicó el Diario Judicial Esta decisión fue apelada y el Tribunal de Alzada hizo lugar a las indemnizaciones derivadas del despido y liquidación final. En su voto, la jueza Diana Cañal precisó que la “actualización de los créditos, puede inferirse del actual texto del artículo 772 del CCCN, que resulta aplicable en el caso”, el cual en su primera parte dispone que “si la deuda consiste en cierto valor, el monto resultante debe referirse al valor real al momento que corresponda tomar en cuenta para la evaluación de la deuda”.
De este modo, la magistrada propuso la actualización monetaria sobre los créditos que proceden, empleando el índice RIPTE del mes en que se apruebe la liquidación, y aclaró: “En caso de que no se encontrara publicado dicho índice, o que éste fuera inferior al índice que elabora la Cámara Argentina de la Construcción, se empleará este último a los fines de realizar el cálculo”.
Para la vocal, “en la medida que exista un fenómeno inflacionario excesivo, corresponde disponer la actualización de los créditos” y recordó el precedente “Camusso” de la Corte Suprema de Justicia (1976), en el cual se resolvió, con relación a la ley 20.695, que “la actualización de un crédito cuyo importe había sido establecido mediante una sentencia firme, pero estaba pendiente de pago, no implicaba una alteración sustancial de la cosa juzgada que menoscabara las garantías constitucionales de propiedad y de la defensa en juicio”.
“Esta, como otras pautas interpretativas allí alcanzadas por la Corte, goza de evidente razonabilidad en nuestros días, dentro del marco de la racionalidad normativa vigente de los derechos humanos fundamentales”, añadió.
De este modo, la magistrada propuso la actualización monetaria sobre los créditos que proceden, empleando el índice RIPTE del mes en que se apruebe la liquidación, y aclaró: “En caso de que no se encontrara publicado dicho índice, o que éste fuera inferior al índice que elabora la Cámara Argentina de la Construcción, se empleará este último a los fines de realizar el cálculo”.
A su vez, el juez Luis A. Raffaghelli adhirió a esta postura frente al “devenir de la situación económica imperante y la pérdida del poder adquisitivo del salario evidenciada en los últimos años con impacto evidente en los litigios judiciales y en los créditos laborales”.
“Por bastante tiempo y con excepciones en mi criterio personal en la materia estuve propiciando la aplicación de las tasas de interés sugeridas por esta Cámara en acuerdos generales, pensando en el justiciable requirente de respuestas judiciales, para evitar alongar los juicios laborales, de por sí prolongados. Sin embargo, advierto con angustia que esa solución que medianamente oficiaba como compensatoria del valor del crédito laboral ha dejado de serlo frente al crecimiento exponencial del fenómeno inflacionario”, concluyó.
Brasil tuvo una deflación de 0,68 por ciento en julio, impulsada por la caída de los precios en los combustibles y en la energía eléctrica, informó hoy el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, oficial).
Es la menor tasa desde enero de 1980 cuando comenzaron las mediciones mensuales del Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (Ipca), y es la primera caída de la trayectoria de precios desde mayo de 2020 en un contexto del primer impacto de las restricciones a raíz del estallido de la pandemia de coronavirus.
La inflación de junio había sido del 0,67 por ciento, luego de haber sido récord el avance de los precios en el primer semestre.
La deflación se produjo luego de que el gobierno lograra aprobar una ley para eliminar parte de los impuestos cobrados por los Estados a las naftas y al etanol para financiar la salud y la educación, aunque el Poder Ejecutivo eligió mantener los precios fijados por la estatal Petrobras en dólares, alineados con los precios internacionales del crudo.
El gobierno apuesta a que la caída de los precios serán clave para las chances electorales del presidente Jair Bolsonaro en las elecciones generales del 2 de octubre próximo.
Pese a la deflación de julio, la inflación acumulada en 12 meses es de 10,07, mientras que el mercado financiero espera para 2022 un avance de precios del 7,1%, más del doble del centro de la meta fijada por el Banco Central, que es del 3,5% anual.
En junio, la inflación en 12 meses acumulada era de 11,89%.
El mayor evento comercial, cultural y turístico del país, sumó en esta oportunidad 800 comercios de todos los rubros participaron, con descuentos en todas las formas de pago, a lo que se sumaron beneficios de los principales bancos. Y una vez más se destacó la variedad de oferta cultural y gastronómica, con una fuerte presencia de entretenimientos en la Plaza San Martín como la 9 de Julio, en el paseo peatonal del casco céntrico y en Villa Sarita, además del show de la banda nacional Los Tipitos el día viernes, que concentró más de 25.000 personas.
“Es destacable el protagonismo de los comerciantes en un contexto tan complejo a nivel país, con ofertas y rebajas que impactan directamente en el bolsillo de los consumidores, de la ciudad de Posadas y de numerosas localidades tanto de Misiones como de Corrientes como así también de países vecinos como Paraguay y Brasil. Este compromiso lo potenciamos desde la CCIP, con estos eventos que fortalecen a Posadas como destino turístico para toda la región, que al fin y al cabo genera desarrollo económico, más empleo y una mejor calidad de vida. Por eso apostamos de forma permanente a la sinergia del sector privado y público”, comentó el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Sergio Guelman.
Del 4 al 7 de agosto fue la fecha elegida este año, y si bien hubo días de mal clima, la organización apostó fuertemente al día domingo, y eso se vio reflejado en la cantidad de comercios que abrieron y las actividades en distintos puntos de la capital de la tierra colorada. La Cámara de Comercio e Industria de Posadas lideró la organización, acompañada fuertemente por la Municipalidad de Posadas y el Gobierno de Misiones, así como los Ministerios de Hacienda y Turismo. El IPLyC fue un actor relevante con la estructura y los shows musicales, el Parque del Conocimiento con una variedad de propuestas artísticas y los bancos Macro, Nación, Credicoop, otorgaron beneficios extras en los días del evento.
Y en esta edición del Black Friday hubo algunas novedades muy importantes como la participación de concesionarias de autos, que se instalaron en la plaza 9 de Julio, 8 hoteles tuvieron promociones para los turistas y se llevó adelante una expo de autos antiguos, y se sumó la línea aérea JetSmart con promociones de vuelos en el tramo Posadas-Buenos Aires.
El Black Friday en números
Más de 800 comercios posadeños adheridos en todos los rubros.
Más de 100.000 vecinos y turistas se movilizaron por los comercios, disfrutaron de la feria gastronómica y la oferta cultural en los 4 días de evento.
Hubo un 35% de aumento en promedio de ventas los días de eventos, en comparación a la primera semana de julio, con un incremento importante en la generación de tickets. Algunos rubros llegaron incluso al 50% de aumento en ventas.
Se registraron 2.100 arribos a la ciudad y 4.300 pernoctaciones en hoteles de turistas provenientes de otras localidades de Misiones, Paraguay y Brasil.
Se armaron 30 stands permanentes en la Feria Gastronómica de la plaza San Martín y 8 stands en la Feria de Villa Sarita, que fueron custodiados por 500 efectivos de la Policía de Misiones.
Se vendieron entre 400 a 500 litros de cerveza artesanal por día, fue el promedio de venta en cada stand y más de 25.000 personas se concentraron frente al escenario durante el show de Los Tipitos, en la plaza San Martín, donde trece instituciones privadas y públicas estuvieron trabajando juntas.
Hubo más de 200 artistas locales en escena, 10 shows musicales y 5 grupos de baile de diferentes estilos, en días que fueron relatados por el equipo de Open1017.
Este año la novedad fue Jetsmart, la línea aérea participó con promociones de vuelos, además de ocho hoteles participaron con promociones para turistas durante el fin de semana. Las promociones en redes sociales alcanzaron a 1.800.000 personas en Misiones, Corrientes, Chaco, Brasil y Paraguay.
Próximos eventos y acciones
Desde la Cámara de Comercio e Industria de Posadas contaron que están trabajando en el último evento del año y en otras acciones de impacto para los socios.
“Vamos a cerrar el 2022 con Posadas Mágica que acompaña las Fiestas de fin de año. Y si bien los eventos son momentos de mucha visibilidad, hacemos un trabajo permanente con nuestros socios. En mayo comenzamos con “talleres de venta profesional” con una duración de 4 meses, único por su formato con salida laboral inmediata y certificado por el Ministerio de Trabajo, el de Educación y por la CCIP. Talleres de soldadura, electricidad industrial, neumática, que se realizan una vez por mes hasta fin de año, para responder una demanda permanente de personal capacitado. Y sumamos convenios con Universidades e Instituciones de formación técnica”, concluyó Guelman.
Escriben Tobias Adrian, Christopher Erceg y Fabio Natalucci – Los riesgos al alza para las perspectivas de inflación siguen siendo importantes, y es posible que se necesiten ajustes más agresivos si estos riesgos se materializan.
Los bancos centrales de las principales economías esperaban tan solo hace unos meses que podrían endurecer la política monetaria de forma muy gradual. La inflación parecía estar impulsada por una combinación inusual de shocks de oferta asociados con la pandemia y la posterior invasión de Ucrania por parte de Rusia, y se esperaba que disminuyera rápidamente una vez que estas presiones disminuyeran.
Ahora, con la inflación subiendo a máximos de varias décadas y las presiones de los precios ampliándose a la vivienda y otros servicios, los bancos centrales reconocen la necesidad de actuar con mayor urgencia para evitar que se desaten las expectativas de inflación y se dañe su credibilidad. Los formuladores de políticas deben prestar atención a las lecciones del pasado y estar decididos a evitar ajustes potencialmente más dolorosos y perjudiciales en el futuro.
La Reserva Federal, el Banco de Canadá y el Banco de Inglaterra ya han aumentado notablemente las tasas de interés y han señalado que esperan continuar con aumentos más considerables este año. El Banco Central Europeo recientemente elevó las tasas por primera vez en más de una década.
Tasas reales más altas para ayudar a reducir la inflación
Las acciones y comunicaciones del banco central sobre el camino probable de la política han llevado a un aumento significativo en las tasas de interés reales (es decir, ajustadas a la inflación) de la deuda pública desde principios de año.
Si bien las tasas reales a corto plazo siguen siendo negativas, la curva a futuro de la tasa real en los Estados Unidos, es decir, la trayectoria de las tasas de interés reales a un año dentro de uno a 10 años implícita en los precios del mercado, ha aumentado a lo largo de la curva hasta un rango entre 0.5 y 1 por ciento.
Esta trayectoria es más o menos consistente con una postura de política real “neutral” que permite que la producción se expanda alrededor de su tasa potencial. El Resumen de proyecciones económicas de la Fed a mediados de junio sugirió una tasa neutral real de alrededor del 0,5 por ciento, y los formuladores de políticas vieron una expansión de la producción del 1,7 por ciento tanto este año como el próximo, que está muy cerca de las estimaciones de potencial.
La curva a futuro de la tasa real en la zona del euro, representada por los bonos alemanes, también se ha desplazado hacia arriba, aunque sigue siendo profundamente negativa. Eso es consistente con las tasas reales convergiendo solo gradualmente a neutrales.
Las tasas de interés reales más altas de los bonos del gobierno han estimulado un aumento aún mayor en los costos de endeudamiento para los consumidores y las empresas, y contribuyeron a fuertes caídas en los precios de las acciones a nivel mundial. La visión modal tanto de los bancos centrales como de los mercados parece ser que este endurecimiento de las condiciones financieras será suficiente para empujar la inflación a los niveles objetivo con relativa rapidez.
Para ilustrar, las medidas de expectativas de inflación basadas en el mercado apuntan a un regreso de la inflación a alrededor del 2 por ciento dentro de los próximos dos o tres años tanto para Estados Unidos como para Alemania. Las previsiones de los bancos centrales, como las últimas proyecciones trimestrales de la Fed, apuntan a una moderación similar en el ritmo de aumento de los precios, al igual que las encuestas a economistas e inversores.
Esta parece ser una línea de base razonable por varias razones:
El endurecimiento monetario y fiscal en curso debería enfriar la demanda tanto de bienes energéticos como no energéticos, especialmente en categorías sensibles a los intereses, como los bienes de consumo duraderos. Esto debería hacer que los precios de los bienes aumenten a un ritmo más lento o incluso bajen, y también puede hacer que los precios de la energía bajen en ausencia de interrupciones adicionales en los mercados de productos básicos.
Las presiones del lado de la oferta deberían disminuir a medida que la pandemia relaja su control y los bloqueos y las interrupciones de la producción se vuelven menos frecuentes.
Un crecimiento económico más lento eventualmente debería empujar hacia abajo la inflación del sector servicios y restringir el crecimiento de los salarios.
La inflación de riesgo sustancial es alta
Sin embargo, la magnitud del aumento de la inflación ha sido una sorpresa para los bancos centrales y los mercados, y sigue existiendo una gran incertidumbre sobre las perspectivas de inflación. Es posible que la inflación baje más rápido de lo que prevén los bancos centrales, especialmente si las interrupciones de la cadena de suministro se alivian y el endurecimiento de las políticas globales resulta en una rápida caída de los precios de la energía y los bienes.
Aun así, los riesgos de inflación parecen fuertemente sesgados al alza. Existe un riesgo sustancial de que la alta inflación se consolide y las expectativas de inflación se desanclen.
Las tasas de inflación en los servicios, desde los alquileres de viviendas hasta los servicios personales, parecen estar repuntando desde niveles ya elevados, y es poco probable que bajen rápidamente. Estas presiones pueden verse reforzadas por un rápido crecimiento de los salarios nominales. En países con mercados laborales fuertes, los salarios nominales podrían comenzar a aumentar rápidamente, más rápido de lo que las empresas razonablemente podrían absorber, con el aumento asociado en los costos laborales unitarios trasladado a los precios. Estos “efectos de segunda vuelta” se traducirían en una inflación más persistente y en un aumento de las expectativas de inflación. Finalmente, una mayor intensificación de las tensiones geopolíticas que provoque un nuevo aumento en los precios de la energía o agrave las interrupciones existentes también podría generar un período más largo de alta inflación.
Si bien la evidencia basada en el mercado sobre las expectativas de inflación “promedio” discutidas anteriormente puede parecer tranquilizadora, los mercados parecen apostar significativamente por la posibilidad de que la inflación supere con creces las metas del banco central en los próximos años. En concreto, los mercados señalan una alta probabilidad de que persistan tasas de inflación superiores al 3% en los próximos años en Estados Unidos, la zona del euro y el Reino Unido.
Los consumidores y las empresas también se han preocupado cada vez más por los riesgos de inflación alcista en los últimos meses. Para los Estados Unidos y Alemania, las encuestas de hogares muestran que las personas esperan una alta inflación durante el próximo año y ponen probabilidades considerables sobre la posibilidad de que supere la meta durante los próximos cinco años.
Es posible que se necesite un ajuste más fuerte
Los costos de reducir la inflación pueden resultar notablemente más altos si se materializan los riesgos alcistas y se afianza una alta inflación. En ese caso, los bancos centrales tendrán que ser más decididos y aplicar medidas más agresivas para enfriar la economía, y es probable que el desempleo aumente significativamente.
En medio de señales de una liquidez que ya es escasa, un endurecimiento más rápido de la tasa de interés oficial puede resultar en una caída más pronunciada en los precios de los activos de riesgo, lo que afectará a las acciones, el crédito y los activos de mercados emergentes. El endurecimiento de las condiciones financieras bien puede ser desordenado, poniendo a prueba la resiliencia del sistema financiero y ejerciendo una presión especialmente grande sobre los mercados emergentes. El apoyo público a una política monetaria restrictiva, ahora sólida con la inflación en máximos de varias décadas, puede verse socavado por los crecientes costos económicos y laborales.
Aun así, restaurar la estabilidad de precios es de suma importancia y es una condición necesaria para el crecimiento económico sostenido. Una lección clave de la alta inflación en las décadas de 1960 y 1970 fue que actuar con demasiada lentitud para contenerla implica un endurecimiento posterior mucho más costoso para volver a anclar las expectativas de inflación y restaurar la credibilidad de la política. Será importante que los bancos centrales mantengan esta experiencia firmemente en la mira mientras navegan por el difícil camino que tienen por delante.
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Tobias Adrian es el Consejero Financiero y Director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde ese cargo dirige la labor del FMI en lo que se refiere a supervisión del sector financiero y fortalecimiento de las capacidades, políticas monetarias y macroprudenciales, regulación financiera, gestión de la deuda y mercados de capital. Antes de incorporarse al FMI, el Sr. Adrian fue Vicepresidente Principal del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y Director Adjunto del Grupo de Investigación y Estadística. Dictó clases en la Universidad de Princeton y la Universidad de Nueva York y ha publicado estudios en revistas especializadas de economía y finanzas, como American Economic Review y Journal of Finance. Sus investigaciones se centran en las consecuencias globales de la evolución de los mercados de capital. Tiene un doctorado del Instituto Tecnológico de Massachusetts, una maestría de la London School of Economics, un diploma de la Universidad Goethe de Fráncfort, y una maestría de la Universidad Dauphine de París.
Christopher Erceg es Subdirector en el Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del Fondo Monetario Internacional (FMI), en donde supervisa aspectos como las políticas monetarias y macroprudenciales, las operaciones de los bancos centrales, la modelización de la política monetaria y la gestión de flujos de capital. Antes de incorporarse al FMI, fue Director Principal Adjunto en la División de Finanzas Internacionales de la Junta de la Reserva Federal. Sus principales temas de investigación son la política monetaria y fiscal, la estabilidad financiera y la macroeconomía de economías abiertas. A lo largo de su carrera también se ha dedicado a la elaboración de modelos macroeconómicos mundiales. Obtuvo su doctorado en Economía en la Universidad de Chicago.
Fabio M. Natalucci es Subdirector del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital. Está a cargo del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR), que presenta la evaluación del FMI sobre los riesgos para la estabilidad financiera mundial. Antes de incorporarse al FMI, fue Director Principal Adjunto en la División de Asuntos Monetarios de la Junta de la Reserva Federal. Entre octubre de 2016 y junio de 2017 ocupó el cargo de Subsecretario Adjunto de Estabilidad y Regulación Financiera Internacional en el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Tiene un doctorado en Economía de la Universidad de Nueva York.