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CRA reclama infraestructura y reglas claras para el interior productivo

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El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, participó de la Expo Rural de Formosa, donde destacó la diversidad productiva de la provincia y remarcó que el desarrollo del interior productivo argentino depende de reglas claras, infraestructura y políticas que permitan producir en igualdad de condiciones.

“Cuando se habla de Formosa muchos piensan solamente en la ganadería o en el algodón. Pero Formosa es mucho más que eso: es ganadería bovina y bubalina, arroz, maíz, soja, banana, pomelo, horticultura, mandioca, batata, miel, piscicultura y producción forestal. Es una provincia que representa al verdadero interior productivo, el que genera trabajo, inversión y arraigo”, afirmó. 

Castagnani sostuvo que, si bien cada provincia tiene una producción que la identifica, todas comparten las mismas necesidades para poder desarrollarse. “No importa cuál sea la actividad: todos los productores necesitan infraestructura, mejores rutas, ferrocarriles, una hidrovía eficiente y condiciones que permitan ser competitivos. Sin esas herramientas es muy difícil pensar en un país que aproveche todo su potencial productivo”, expresó. 

En ese sentido, el presidente de CRA volvió a insistir en la necesidad de reducir la presión impositiva que enfrenta el sector agropecuario, señalando que impuestos como las retenciones, Ingresos Brutos, el impuesto al cheque, los saldos técnicos de IVA y las distintas tasas provinciales y municipales continúan afectando la competitividad de quienes producen. 

Durante su discurso también repasó la agenda institucional que CRA impulsa en el Congreso de la Nación, donde trabaja en iniciativas vinculadas al combate del vandalismo rural, el debate sobre el proyecto de ecocidio, la Ley de Manejo del Fuego, la Ley de Tierras, una nueva Ley de Semillas y los mecanismos de balance de carbono. “Queremos normas que den previsibilidad y seguridad jurídica, que protejan la propiedad privada y acompañen al productor, porque el mejor cuidador de los recursos naturales es quien vive y trabaja todos los días en el campo”, señaló. 

Asimismo, el presidente de CRA se refirió al debate sobre los mercados de carbono y fue categórico al fijar la postura de la entidad. “CRA acompaña el desarrollo de un mercado de carbono transparente y con reglas claras, pero hay un principio que no está en discusión: CRA no negocia la titularidad del bono de carbono. El propietario del campo y quien genera el servicio ambiental es el legítimo titular de ese activo. No aceptaremos ningún esquema que desconozca el derecho de propiedad ni que traslade esa titularidad al Estado o a terceros. Sin seguridad jurídica no habrá inversiones ni desarrollo de un mercado de carbono sólido y confiable.” 

En materia ganadera, Castagnani destacó la importancia de seguir fortaleciendo la apertura de mercados, el trabajo del IPCVA, los programas sanitarios como la vacunación contra la aftosa, la incorporación de genética y tecnología y la eliminación de las retenciones para seguir consolidando el crecimiento de una actividad estratégica para el país. 

Finalmente, el titular de CRA afirmó que la Argentina atraviesa “una oportunidad histórica” para recuperar competitividad y generar desarrollo. “Desde CRA seguimos apostando al diálogo, al debate y a la construcción de consensos. Mantenemos un buen diálogo con el Gobierno porque creemos que las transformaciones se logran trabajando, proponiendo y defendiendo con firmeza los intereses de los productores. Pero también necesitamos que los jóvenes sigan involucrándose, porque el futuro del campo y del país requiere nuevas generaciones comprometidas con el desarrollo del interior”, concluyó.

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Colombatto pidió respuestas rápidas del Estado ante las emergencias climáticas

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Las emergencias climáticas ya no representan únicamente un riesgo ambiental para el agro argentino: se han convertido en un factor económico que condiciona la producción, el empleo y el arraigo en el interior del país. Bajo esa premisa, el vicepresidente primero de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), José Colombatto, reclamó un Estado capaz de responder con rapidez frente a inundaciones y otros eventos extremos, al tiempo que renovó el pedido de una agenda estructural basada en infraestructura, previsibilidad tributaria y reglas claras para producir.

El planteo fue realizado durante el acto inaugural de la 81° Exposición Rural de Federal, en Entre Ríos, donde el dirigente destacó el papel de las entidades rurales como articuladoras del desarrollo territorial y defendió una representación verdaderamente federal que contemple las distintas realidades productivas de la Argentina.

Para Colombatto, el crecimiento del agro no depende exclusivamente de la capacidad de inversión de los productores. Sostuvo que la incorporación de tecnología, la mejora genética y el aumento de la productividad encuentran un límite cuando la infraestructura pública agrega costos en lugar de competitividad. Caminos rurales transitables, rutas en condiciones, conectividad y energía aparecen, según su diagnóstico, como los pilares sobre los que debe construirse el desarrollo del interior.

El dirigente remarcó además que Federal constituye uno de los polos ganaderos más representativos de Entre Ríos y que la actividad pecuaria continúa siendo una fuente estratégica de empleo, arraigo y movimiento económico para numerosas localidades alejadas de los grandes centros urbanos. En ese contexto, reivindicó el trabajo de las sociedades rurales como instituciones que sostienen espacios de encuentro y representación para las comunidades productivas.

Sin embargo, el tramo más enfático de su discurso estuvo dedicado a las contingencias climáticas. Colombatto advirtió que cuando una inundación obliga a liquidar hacienda o interrumpe un ciclo productivo, el impacto trasciende la pérdida inmediata y puede comprometer la continuidad económica de los establecimientos.

“Ante las emergencias climáticas, el Estado debe actuar con rapidez”, afirmó al recordar que la legislación vigente ya contempla herramientas como el tratamiento especial de la venta forzosa de hacienda. A su entender, esos mecanismos no constituyen beneficios extraordinarios sino instrumentos para evitar que un fenómeno climático termine profundizando la vulnerabilidad financiera de los productores.

La reflexión adquiere especial relevancia en un escenario donde los eventos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y donde las economías regionales enfrentan márgenes de rentabilidad más ajustados. Para CRA, la política pública debe evolucionar desde una lógica reactiva hacia sistemas ágiles de asistencia y recuperación que preserven la capacidad productiva de los territorios.

En materia tributaria, Colombatto reiteró la posición histórica de la entidad respecto de los derechos de exportación. Consideró que las retenciones siguen siendo un impuesto distorsivo que desalienta la inversión, reduce el agregado de valor y limita el potencial de crecimiento de las producciones del interior. La previsibilidad fiscal, sostuvo, resulta tan importante como la estabilidad macroeconómica para consolidar nuevos proyectos productivos.

Otro de los ejes abordados fue la preocupación por la decisión del Senado de retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo vinculado a la Ley de Manejo del Fuego. El dirigente planteó la necesidad de retomar esa discusión para construir una normativa que compatibilice la protección ambiental con el respeto al derecho de propiedad, diferenciando claramente a quienes provocan incendios de manera intencional de los productores que resultan damnificados por un siniestro.

El mensaje de CRA dejó planteada una visión que trasciende las demandas sectoriales. La competitividad del agro, afirmó Colombatto, requiere un Estado presente allí donde el mercado no puede resolver por sí solo los déficits de infraestructura, la gestión del riesgo climático y la seguridad jurídica. En definitiva, el desafío no pasa únicamente por producir más, sino por construir condiciones estables para que el interior argentino pueda invertir, generar empleo y sostener su desarrollo en un contexto de creciente incertidumbre ambiental.

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CAME advierte por la crisis de las economías regionales y exige respuestas urgentes al Gobierno nacional

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La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) encendió una fuerte señal de alarma sobre la situación que atraviesan las economías regionales y reclamó al Gobierno nacional la implementación de políticas públicas diferenciales para evitar un mayor deterioro productivo, laboral y social en el interior del país.

A través de un memo institucional, la entidad sostuvo que las economías regionales representan un componente crítico del entramado productivo argentino, pero enfrentan una combinación de factores que están erosionando su rentabilidad, competitividad y capacidad de sostener empleo genuino en las provincias.

Según CAME, estas actividades abarcan el 63 por ciento de las explotaciones agropecuarias nacionales, generan alrededor del 70 por ciento de la mano de obra rural y exportan unos 8.700 millones de dólares anuales, consolidado 2024. La entidad remarcó que, a diferencia de los grandes complejos agroexportadores de la Pampa Húmeda, las economías regionales tienen una fuerte base MiPyME, alto uso de mano de obra intensiva y un fuerte impacto territorial en arraigo, empleo y valor agregado.

“Al campo no le está yendo bien”

Desde la entidad empresaria rechazaron la idea generalizada de que “al campo le está yendo bien” y remarcaron que no todas las actividades agropecuarias atraviesan la misma realidad.

“Las economías regionales tenemos más en común con la agricultura familiar que con las grandes agroexportadoras y los grandes acopiadores”, señala el documento, que reclama un marco legal propio y políticas específicas para revertir restricciones estructurales que vienen deteriorando la actividad.

En ese sentido, CAME impulsa el Proyecto de Ley “Régimen de Promoción MiPyME de las Economías Regionales”, que plantea una vigencia de 15 años, presupuesto propio y la creación de un Fondo de Fomento específico para el sector.

Los principales problemas: rentabilidad, impuestos y dólar

El diagnóstico presentado por la entidad enumera una serie de factores que están asfixiando al sector.

Falta de rentabilidad

Muchos productores no logran cubrir los costos de producción porque los precios de venta permanecen estancados o crecen por debajo de la inflación, mientras aumentan otros costos estructurales.

Presión tributaria

CAME calificó al sistema impositivo argentino como “distorsivo” en sus tres niveles -nacional, provincial y municipal- y sostuvo que se transformó en un obstáculo directo para la competitividad.

Aunque reconocen algunos avances en la Ley de Modernización Laboral, consideran que siguen siendo insuficientes.

Tipo de cambio y competitividad

La entidad advirtió que un tipo de cambio bajo o atrasado desalienta exportaciones, abarata importaciones y encarece los productos argentinos frente a competidores internacionales.

“El costo argentino dificulta competir con productos importados que ingresan a menor costo”, ejemplificaron, mencionando casos como el tomate.

Otro de los ejes centrales del planteo es el alto costo laboral. CAME propone reducir cargas patronales mediante la actualización del Mínimo No Imponible y revisar los Convenios de Corresponsabilidad Gremial para que reflejen mejor la realidad de cada sector productivo.

También pidió extender beneficios energéticos. Si bien valoraron la reducción del IVA para regantes agroindustriales, reclamaron que el mismo tratamiento alcance al gas de uso productivo, clave en numerosas agroindustrias.

En paralelo, advirtieron sobre la dificultad de acceso al financiamiento por altas tasas, falta de períodos de gracia y exigencias bancarias restrictivas.

“Sin rentabilidad no existe capacidad de pago”, resume el documento.

La entidad también apuntó contra el deterioro de rutas, los altos costos logísticos y la necesidad de avanzar en obras estratégicas como la hidrovía, la mejora ferroviaria y la creación de terminales intermodales o puertos secos.

Además, sumó una advertencia sobre riesgos externos vinculados al conflicto en Medio Oriente, que ya impacta en el precio del gasoil, el transporte y los fertilizantes.

El aumento del precio internacional del gas impulsó una fuerte suba de la urea -que llegó hasta el 50 por ciento-, agravando aún más los costos de producción agropecuaria

Para CAME, la salida no pasa por medidas generales sino por una estrategia específica para las economías regionales, que permita sostener producción, empleo y arraigo en el interior del país.

El mensaje al Gobierno nacional es claro: sin rentabilidad, sin competitividad y sin financiamiento, el motor productivo de muchas provincias comienza a apagarse.

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CRA advierte por un “súper Niño” y pide anticipación ante un escenario climático de alto impacto

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El pronóstico de un evento climático de gran magnitud volvió a encender alarmas en el sector agropecuario. La entidad Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtió sobre la posible configuración de un “súper El Niño” para el período 2026-2027, un escenario que, de confirmarse, podría ubicarse entre los más intensos registrados y afectar de manera directa a las economías regionales.

La advertencia se apoya en proyecciones climáticas que muestran un progresivo calentamiento del Pacífico ecuatorial. Según esos modelos, el fenómeno podría incluso superar la intensidad registrada en 2015, con efectos asociados a lluvias más intensas, mayor frecuencia de eventos extremos y riesgo elevado de inundaciones.

Un marco climático que tensiona al sistema productivo

Los últimos reportes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya reflejan señales compatibles con ese escenario. Para el trimestre otoño-invierno 2026 se proyectan precipitaciones superiores a lo normal en amplias regiones del país, junto con temperaturas por encima de los valores históricos.

Traducido a términos productivos, el fenómeno implica una doble presión. Por un lado, la actual campaña de cosecha gruesa podría enfrentar complicaciones operativas por excesos hídricos, afectando la transitabilidad y la calidad de los cultivos. Por otro, la planificación de la siembra fina se vería condicionada por suelos saturados, riesgos de anegamiento y ventanas de trabajo más acotadas.

A esto se suma un componente adicional: el incremento en la variabilidad climática. Tormentas intensas, ráfagas, granizo y olas de calor aparecen como factores que elevan la incertidumbre en todas las etapas del ciclo productivo.

De la previsión a la gestión del riesgo

Frente a este escenario, CRA plantea un cambio de enfoque. El clima deja de ser una variable externa para convertirse en un eje central de planificación. Entre las medidas recomendadas aparecen: revisión de sistemas de drenaje, planificación logística anticipada, monitoreo constante de pronósticos y evaluación de coberturas de riesgo

El planteo también incorpora una dimensión institucional. La entidad señala la necesidad de articular acciones con gobiernos provinciales y organismos técnicos para mitigar impactos sobre infraestructura rural, especialmente caminos y sistemas de transporte.

Presión sobre la agenda pública

El planteo de CRA introduce un elemento clave en la agenda agroeconómica: la necesidad de políticas públicas adaptativas frente a eventos climáticos extremos. Sin hacer referencias explícitas a medidas concretas, la entidad deja planteado que la respuesta no puede recaer únicamente en los productores.

En este contexto, el clima se convierte en un factor de presión sobre la gestión pública. La previsibilidad, el acceso a información confiable y la disponibilidad de herramientas de contingencia pasan a ser variables críticas para sostener la producción.

Riesgo sobre producción e infraestructura

Un evento de alta intensidad no solo implica mayores lluvias. También supone costos adicionales en logística, posibles pérdidas de rendimiento, deterioro de calidad y afectación de infraestructura clave.

Las economías regionales, altamente dependientes de condiciones climáticas estables, aparecen como uno de los eslabones más sensibles. El aumento de eventos extremos podría traducirse en mayor volatilidad productiva y financiera.

Implicancias para Misiones y el NEA

Si bien el informe no detalla impactos específicos por provincia, el comportamiento típico del fenómeno en Sudamérica sugiere un aumento de lluvias y humedad en amplias zonas. En regiones como Misiones y el NEA, esto podría implicar riesgos de saturación de suelos, afectación de caminos rurales y mayor presión sobre sistemas productivos intensivos.

La integración de sistemas agroforestales y la dependencia de la logística terrestre en la región refuerzan la necesidad de anticipación.

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Carlos Castagnani: “El campo necesita reglas claras y una visión federal del desarrollo”

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Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) renovó su compromiso con el federalismo productivo durante la Expo Rural de El Zapallar.

El presidente de CRA, Carlos Castagnani, llamó a fortalecer el diálogo y avanzar con reformas estructurales que promuevan la inversión y el desarrollo del interior.

Una jornada de integración y visión federal en el corazón productivo del Chaco

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) reafirmó su presencia territorial y su compromiso con el federalismo productivo al participar de la jornada central de la 4ª Expo Brangus y 1ª Expo Brahman Primavera 2025, realizada en la Sociedad Rural El Zapallar, en General San Martín, provincia del Chaco.

El evento reunió a referentes ganaderos, dirigentes rurales y autoridades provinciales y nacionales, en una agenda centrada en la ganadería, la competitividad y la articulación público-privada para el desarrollo regional.

Encabezado por el presidente de CRA, Carlos Castagnani, el encuentro contó con la participación de Guillermo Martínez Balbis y Daniel Fontana, presidente y vicepresidente de CHAFOR (Confederación de Asociaciones Rurales de Chaco y Formosa); Marcos Pastori, delegado de CHAFOR ante CRA; Claudio Luis Farana, titular de la Sociedad Rural El Zapallar; Mariela Kasko, subsecretaria de Ganadería del Chaco; y Mauricio Groppo, presidente de la Asociación Argentina de Brangus.

Durante la jornada, Castagnani mantuvo un emotivo reencuentro con Raúl “Tato” Romero Feris, ex presidente de CRA, símbolo del espíritu confederado que marcó a generaciones de dirigentes rurales.

“El país necesita acuerdos profundos que promuevan el trabajo, la inversión y la equidad federal. La unidad y el esfuerzo compartido son la base del progreso nacional”, expresó Castagnani en su discurso inaugural.

Reformas y previsibilidad: el campo como motor del desarrollo nacional

En su intervención, el titular de CRA puso énfasis en la coyuntura política y económica nacional, subrayando la necesidad de consolidar un marco de estabilidad, previsibilidad y reglas claras para fortalecer la producción y el empleo.

“El contundente mensaje de la ciudadanía le dio al Gobierno el respaldo para avanzar con las reformas necesarias. Es momento de convertir ese apoyo en acciones reales”, sostuvo.

Castagnani destacó que las reformas impositiva y laboral son pilares fundamentales para recuperar la competitividad, incentivar la inversión y mejorar las condiciones del trabajo rural.

“El campo está dispuesto a seguir contribuyendo, pero necesita un marco que premie el esfuerzo, la formalidad y la innovación”, añadió.

El dirigente rural insistió en la necesidad de que el Congreso sea un ámbito de debate constructivo: “El Congreso debe ser un espacio para debatir ideas, no personas. Necesitamos leyes que piensen el futuro con una visión productiva y federal.”

Infraestructura y desarrollo territorial: una agenda para el interior productivo

CRA propuso consolidar una agenda federal de infraestructura, que priorice el desarrollo de rutas, ferrocarriles y conectividad digital como ejes estratégicos para la competitividad de las economías regionales.

“Bregamos por una nueva etapa de integración nacional. Las rutas, los trenes y la conectividad son el motor para que el interior productivo crezca y genere oportunidades”, planteó Castagnani.

Con presencia activa en todo el país, la entidad ratificó su compromiso con el desarrollo del Chaco, Formosa y las provincias del Norte Grande, y su acompañamiento a los productores que sostienen las economías regionales.

La participación de CRA en la Expo Rural de El Zapallar simboliza la continuidad de un modelo de representación territorial, basado en el diálogo, la cooperación y el fortalecimiento institucional del campo argentino.

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