Referente del real estate asegura que el mercado atraviesa un momento inédito
Mientras que en 2024 el promedio mensual rondaba las 5.000 operaciones, en 2025 ese número ascendió a unas 7.000. “El crecimiento de las escrituras fue significativo, pero no en la misma proporción que el aumento del trabajo efectivo”, señaló el referente del real estate.
Para el empresario, esta diferencia da cuenta de un mercado más activo, con mayor movimiento, consultas y procesos, aun cuando la concreción final de operaciones avanza a un ritmo más moderado.
Uno de los factores centrales detrás de este cambio es la mayor previsibilidad macroeconómica. Puebla destacó que hoy existe un horizonte de certidumbre cambiaria que redujo de manera drástica la especulación con el dólar.
“El mercado sabe que el tipo de cambio se moverá dentro de bandas conocidas, lo que elimina la expectativa permanente de saltos bruscos”, explicó. Esta estabilidad, sostuvo, favorece la toma de decisiones y alienta la dolarización de ahorros para concretar operaciones inmobiliarias.
En ese contexto, también se observa un fenómeno que empieza a impactar con fuerza en el sector que es la salida de ahorros no bancarizados. “Muchos clientes están volviendo al mercado con dinero que antes permanecía fuera del sistema”, indicó.
A la vez, advirtió que la baja sostenida del stock disponible anticipa un proceso de suba de precios. “La reducción de la oferta es evidente y, como ocurre en cualquier mercado, eso presiona al alza los valores”.
Puebla definió a 2025 como un año “inédito” para la actividad inmobiliaria. “Aparecen señales que no se habían visto antes”, afirmó, y mencionó entre ellas el avance del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, la inflación en descenso, el superávit fiscal y la expectativa de una recuperación del crédito hipotecario a medida que continúe bajando el riesgo país.
En relación con el financiamiento, recordó que incluso en los momentos de mayor impulso reciente la cantidad de créditos hipotecarios otorgados fue baja en relación con la demanda potencial.
Señaló que el peso del crédito hipotecario dentro de la economía argentina sigue siendo muy reducido en comparación con otros períodos históricos y con los estándares internacionales, lo que deja un amplio margen para una expansión significativa del mercado.
Con este nuevo escenario, el empresario consideró que el desafío para las compañías del sector pasa por adaptarse a un mercado más estable y competitivo.
“La incertidumbre dejó de ser el eje. Ahora el resultado depende mucho más de la eficiencia interna, de los procesos, de la capacidad de captar clientes y de cómo cada empresa se posiciona”, concluyó.
Para Puebla, el mercado inmobiliario ingresa en una etapa claramente positiva, donde el éxito estará ligado, más que nunca, a la gestión y a las decisiones estratégicas.


