Irán

Trump anticipó que Estados Unidos dejará Irán “en dos o tres semanas”

Compartí esta noticia !

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó que las fuerzas militares de su país abandonarán Irán “en dos tres semanas”, una vez que hayan desmantelado el programa nuclear de Teherán.

“Muy pronto”, aseveró Trump sobre la retirada de Estados Unidos, en una entrevista telefónica que concedió esta tarde al diario New York Post, y añadió que ahora negocia “con personas más razonables y menos radicalizadas” dentro del gobierno iraní, luego de haber eliminado al ayatola Ali Khamenei.

Consultado sobre la presencia de los militares estadounidenses en Medio Oriente, donde atacaron a Irán junto al ajército de Israel, indicó que “estamos terminando el trabajo y creo que estaremos allí dos o tres semanas”.

Además, subrayó que ya inició inició las negociaciones con las autoridades de Irán para alcanzar un acuerdo de paz y al mismo tiempo condieró que “les llevará entre quince y veinte años reconstruir lo que destruimos”, en referencia a los daños ocasionados sobre las supuestas instalaciones nucleares del país asiático.

Por otra parte, indicó que su gobierno no intervendrá en el estrecho de Ormuz, actualmente cerrado para los busques estadounidenses y sus aliados, y que los países de la región se encargarán de gestionar la seguridad de esa zona, por donde pasa buena parte del crudo que se consume a nivel mundial.

Compartí esta noticia !

El petróleo sube un 55 % tras el primer mes de la guerra en Oriente Medio

Compartí esta noticia !

La incertidumbre ha marcado las últimas semanas, en las que se ha confirmado el escenario más temido por los mercados, el de un conflicto prolongado en el tiempo. Este contexto ha impulsado al alza los precios del petróleo y del gas ante los daños en infraestructuras energéticas y el riesgo de una menor oferta a nivel global.

El barril brent, el crudo de referencia europeo, se ha disparado un 55,31 % desde el inicio del conflicto, y ha llegado a estar cerca de los 120 dólares. El crudo de referencia en Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI), ha subido un 48,67 % y roza los 100 dólares, su máximo desde mediados de 2022.

En paralelo, el gas se ha revalorizado más del 70 % hasta los 54,155 euros por megavatio hora.

A la vez, se han registrado importantes caídas en las principales Bolsas. Además del recorte del 8,49 % del IBEX, el indicador de la española, Fráncfort retrocede un 11,8 % desde que se inició la guerra en Irán; París, un 10,24 %; Londres, un 8,64 % y Milán, un 8,11 %.

Según el analista de XTB Manuel Pinto, estas caídas reflejan un escenario de pesimismo ante una posible desaceleración económica, derivada del aumento de los precios energéticos, el repunte de la inflación y la expectativa de subidas de tipos de interés.

Fuera de Europa, también ha habido caídas bursátiles.

En Asia, la bolsa de Seúl ha retrocedido un 12,9 %; Tokio, un 9,31 %; y Hong Kong, un 5,53 %.

En Estados Unidos, los principales índices de Wall Street han bajado un 16,07 % en el caso del Nasdaq Compositeun, 7,82 % el Dow Jones de Industriales y un 7,42 % el S&P 500.

Por sectores, XTB señala que los más cíclicos son los más perjudicados al “sufrir más las consecuencias de una desaceleración económica”. En España, el consumo, los bancos, las empresas ligadas a materias primas, como ArcelorMittal o Acerinox, así como el turismo y las aerolíneas, como IAG, figuran entre los más afectados.

En cambio, Repsol se ha disparado en el entorno del 26 % ante el repunte del precio del crudo, seguido de las energías renovables, con un rebote del 3,5 % en valores como Solaria.

Antes del 27 de febrero, varios parqués mundiales habían tocado niveles máximos, con revalorizaciones destacadas en los dos primeros meses del año. Sin embargo, tras 30 días de conflicto en Oriente Medio, las ganancias anuales se han diluido.

Temor al repunte de la inflación

En otros mercados, el oro ha puesto en duda su condición de valor refugio por excelencia al perder cerca del 14,5 %. Pinto explica que actúa como fuente de liquidez para los inversores, que tienden a venderlo con facilidad, mientras el fortalecimiento del dólar, del 2 % frente al euro, también resta interés al metal.

La incertidumbre también se ha extendido a otros ámbitos, como la renta fija o el crédito privado, tal y como señala la gestora Swisscanto.

Además, los mercados descuentan ya subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales ante el temor a un repunte de la inflación por el incremento de los precios energéticos.

De momento, el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed) estadounidense han optado por mantener sin cambios el precio del dinero en sus respectivas reuniones de marzo.

Compartí esta noticia !

Los hutíes atacan Israel desde Yemen y abren un nuevo frente en la guerra regional

Compartí esta noticia !

A un mes del inicio de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, la guerra en Medio Oriente sumó este sábado un nuevo frente con impacto directo en el tablero regional: desde Yemen, los hutíes lanzaron misiles balísticos contra territorio israelí. El ataque, confirmado por las Fuerzas de Defensa de Israel en la madrugada y posteriormente reivindicado por el grupo insurgente, no dejó víctimas ni daños tras ser interceptado, pero introduce una variable política clave: ¿se trata de una escalada puntual o del inicio de una guerra extendida en múltiples frentes?

La irrupción de Yemen en el conflicto no es un hecho aislado. Marca, en términos estratégicos, la ampliación del teatro de operaciones hacia la península arábiga y consolida la lógica de bloques que ya se venía insinuando desde finales de febrero. Los hutíes, alineados con Irán, no solo ejecutaron la amenaza de intervenir, sino que lo hicieron bajo una narrativa de “respuesta” a los ataques contra Teherán y otros territorios vinculados al denominado eje de resistencia.

Un conflicto que se regionaliza

El ataque desde Yemen se inscribe en un contexto de creciente interconexión entre distintos escenarios bélicos. Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron las acciones contra Irán, la dinámica dejó de ser bilateral. Teherán respondió con misiles hacia Israel y también contra países del Golfo aliados de Washington, mientras Israel intensificó sus bombardeos en Líbano contra posiciones de Hezbolá.

En ese esquema, la participación hutí agrega una capa operativa y simbólica. El grupo controla desde 2014 el noroeste de Yemen, lo que le otorga una posición estratégica sobre el mar Rojo, una de las rutas comerciales más relevantes del mundo. No es un detalle menor: en conflictos anteriores, los hutíes ya habían atacado embarcaciones comerciales, obligando a desviar rutas y encarecer costos logísticos globales.

El dato técnico —misiles interceptados sin daños— no reduce el peso político del movimiento. La capacidad de proyectar ataques hacia Israel desde Yemen redefine el mapa de riesgos y amplía la zona de influencia directa del conflicto.

Impacto en mercados y correlación de fuerzas

La apertura de un nuevo frente tensiona aún más un escenario que ya venía afectando a los mercados internacionales. La posibilidad de una escalada en el mar Rojo, combinada con el cierre de facto del estrecho de Ormuz —por donde circula el 25% del petróleo mundial—, introduce un factor de presión adicional sobre la energía, el comercio y la inflación global.

Los antecedentes refuerzan esa preocupación. Ataques previos de los hutíes contra buques mercantes provocaron interrupciones en las cadenas de suministro y obligaron a las navieras a adoptar rutas más largas y costosas. En el contexto actual, una repetición de ese esquema tendría un efecto multiplicador.

En paralelo, la respuesta militar no se limita a Israel. Estados Unidos y otros países ya habían intervenido previamente contra posiciones hutíes para garantizar la navegación en la zona, lo que sugiere que el nuevo episodio podría reactivar operaciones similares. La guerra, así, deja de ser una serie de enfrentamientos aislados y se consolida como un sistema de conflictos conectados.

Un escenario abierto y con múltiples frentes

Mientras tanto, la dinámica militar continúa expandiéndose. En las últimas horas, países del Golfo informaron la interceptación de drones y misiles lanzados desde Irán, con impactos en infraestructura y víctimas en algunos casos. Israel, por su parte, confirmó nuevas operaciones en Líbano y ataques sobre objetivos en Irán.

En ese contexto, las señales políticas entran en tensión con los hechos en el terreno. Las declaraciones que anticipan un posible cierre del conflicto conviven con una realidad que muestra lo contrario: más actores, más frentes y mayor complejidad operativa.

La incorporación de Yemen no solo amplía el mapa bélico, sino que también introduce incertidumbre sobre la capacidad de contención del conflicto. En las próximas semanas, el foco estará puesto en si estos ataques se sostienen en el tiempo, si afectan rutas comerciales clave y, sobre todo, si otros actores regionales deciden intervenir de manera más directa.

Compartí esta noticia !

Trump plantea la opción de tomar el control del suministro de petróleo de Irán

Compartí esta noticia !

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este jueves que tomar el control del suministro de petróleo de Irán es “una opción”.

El presidente de Estados Unidos, al ser consultado sobre si una solución con Irán podría incluir opciones duras, respondió: “Quiero decir, no hablaría de eso, pero es una opción”, tras una reunión de gabinete en Washington.

Trump sugirió que un acuerdo con Irán podría asemejarse al caso de Venezuela, donde afirmó que Estados Unidos derrocó a Nicolás Maduro y luego trabajó con la presidenta encargada Delcy Rodríguez en temas energéticos y otros asuntos.

Según la cadena CNN y la Agencia Noticias Argentinas, Trump sostuvo: “Bueno, nos ha ido muy bien trabajando con Venezuela. Ciertamente hemos obtenido miles de millones y miles de millones de dólares. Y, por cierto, Venezuela está mejor ahora que nunca en la historia de su país, y es como una especie de empresa conjunta, pero Estados Unidos ha ganado mucho dinero”.

El secretario de Estado, Marco Rubio, agregó que en los primeros dos meses de 2026 Venezuela “generó más ingresos por ventas de petróleo que en la mayor parte de todo el año pasado” y aseguró que “el dinero ya no está siendo robado”.

Trump también minimizó el impacto de la guerra en el suministro estadounidense al afirmar que Estados Unidos no “necesita” el estrecho de Ormuz, y remarcó la abundancia de hidrocarburos del país: “Tenemos muchísimo petróleo. Nuestro país no se ve afectado por esto. Tenemos más, tenemos el doble de petróleo que Arabia Saudita o Rusia, y pronto será el triple”.

El mandatario subrayó su postura de línea dura respecto a Irán y dijo que no está desesperado por alcanzar un acuerdo: “Leí hoy una historia que dice que estoy desesperado por lograr un acuerdo. No es así… Soy lo opuesto a estar desesperado. No me importa”, afirmó en la Casa Blanca.

Trump añadió que corresponde a los líderes iraníes convencerlo de detener la guerra y advirtió que Estados Unidos continuará si Teherán no renuncia de manera permanente a sus ambiciones nucleares.

Sobre unas negociaciones previas, Trump dijo que Irán le había dado a Estados Unidos un misterioso “regalo”, que esta semana describió como diez “barcos de petróleo” que cruzaron con éxito el estrecho de Ormuz.

En el Despacho Oval dijo: “Fue un regalo muy grande, de enorme valor, y no voy a decirles cuál es el regalo, pero fue un premio muy significativo”.

El jueves, el presidente afirmó que Estados Unidos mantuvo “conversaciones muy sustanciales” con funcionarios iraníes no identificados, y que el paso de los petroleros fue una señal de que las negociaciones eran serias

Trump relató que los iraníes ofrecieron permitir el tránsito de ocho grandes barcos de petróleo y que, además, enviaron dos barcos adicionales “para disculparse por algo que dijeron”. Dijo que los buques navegaron con banderas de Pakistán y que el episodio demostró que “estamos tratando con las personas adecuadas”.

Compartí esta noticia !

Trump anunció el envió de un plan de 15 puntos con Irán y busca un alto el fuego que impacte en el petróleo

Compartí esta noticia !

Estados Unidos dio un paso concreto para reconfigurar el conflicto en Medio Oriente: envió a Irán una hoja de ruta de 15 puntos para alcanzar un alto el fuego definitivo, con el objetivo inmediato de garantizar la libre navegación en el Estrecho de Ormuz y estabilizar el frente energético global. El plan, confirmado por funcionarios paquistaníes y articulado bajo mediación egipcia, apunta a cerrar un acuerdo de “entendimiento global” y podría derivar en una cumbre presencial este viernes en Pakistán. En un escenario atravesado por tensiones militares y volatilidad económica, la iniciativa abre una pregunta central: ¿se trata de un giro real hacia la negociación o de un intento táctico para contener una crisis que ya impacta en los mercados?

El dato no es menor. La propuesta aparece luego de una escalada de ataques cruzados y con el bloqueo del Estrecho de Ormuz como factor crítico para el comercio internacional de energía. La urgencia diplomática tiene correlato directo en el precio del petróleo y en la estabilidad de las cadenas logísticas globales.

Una hoja de ruta que excede lo nuclear

El documento enviado por Washington no se limita a un acuerdo puntual. Según se detalló, incluye alivio de sanciones, cooperación nuclear civil, desmantelamiento del programa nuclear iraní, supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), límites al desarrollo de misiles y garantías de libre tránsito por el Estrecho de Ormuz.

Desde la mediación egipcia, el borrador fue definido como una plataforma de “entendimiento global”, lo que implica que el conflicto dejó de leerse únicamente en clave nuclear y pasó a integrar una agenda más amplia de seguridad, comercio y estabilidad regional.

El diseño del plan también revela el intento de Estados Unidos por estructurar una negociación integral que combine incentivos —como el alivio de sanciones— con exigencias estratégicas sobre el programa nuclear y militar iraní. Esa arquitectura responde a un patrón conocido en la diplomacia internacional, pero en este caso se despliega bajo presión de tiempo: la cumbre prevista para este viernes exige movimientos logísticos inmediatos, en especial para la delegación norteamericana.

El petróleo reacciona al clima de negociación

El solo indicio de diálogo ya empezó a generar efectos concretos en los mercados. El precio del crudo Brent retrocedió a US$94,5 por barril este miércoles, luego de haber rozado los US$100 en la jornada previa. La baja no responde a un cambio estructural, sino a una señal: los mercados incorporaron la posibilidad de una tregua como variable de corto plazo.

Sin embargo, la volatilidad sigue siendo alta. El bloqueo del Estrecho de Ormuz continúa vigente y actúa como factor de presión sobre los precios, más allá de las declaraciones diplomáticas. En ese punto, el mercado energético funciona como un termómetro directo del conflicto: cada avance o retroceso en la negociación se traduce en movimientos inmediatos.

En el plano local, ese comportamiento ya empieza a tener consecuencias. Los combustibles y productos derivados del petróleo registran aumentos que impactan en la dinámica inflacionaria, lo que conecta un conflicto geopolítico con variables económicas domésticas.

Diplomacia bajo presión y mercados expectantes

El movimiento de Estados Unidos reposiciona a la Casa Blanca como actor central en la gestión del conflicto, pero también expone sus límites. La propuesta de 15 puntos busca ordenar un escenario fragmentado, donde intervienen múltiples actores y donde la respuesta iraní será determinante.

Para Irán, el plan implica aceptar condiciones sensibles, como el desmantelamiento de su programa nuclear y la supervisión internacional. Para Estados Unidos, representa la necesidad de ofrecer garantías concretas —como el alivio de sanciones— en un contexto donde la credibilidad de los acuerdos previos forma parte de la discusión.

En términos de poder, la negociación también está condicionada por el impacto económico global. La presión sobre el mercado energético y el riesgo de disrupciones mayores en el suministro actúan como incentivo para avanzar hacia un acuerdo, pero también elevan el costo de cualquier fracaso.

Los intermediarios, en este caso Egipto y Pakistán, emergen como actores clave para sostener el canal diplomático. La posible cumbre presencial en territorio paquistaní no es solo un gesto logístico: es un intento de consolidar un espacio de negociación fuera del epicentro del conflicto.

Entre la tregua y la persistencia de la tensión

La propuesta estadounidense abre una ventana de negociación, pero no garantiza un desenlace. El foco inmediato estará en la viabilidad de la cumbre prevista para este viernes y en la respuesta iraní a los puntos más sensibles del plan.

En las próximas semanas, el comportamiento del petróleo seguirá siendo un indicador clave. Si los precios logran estabilizarse, podría interpretarse como una señal de avance diplomático. Si vuelven a escalar, reflejarán la persistencia de la incertidumbre.

El Estrecho de Ormuz seguirá en el centro de la escena. Su reapertura efectiva o su continuidad como cuello de botella logístico marcarán el ritmo no solo del conflicto, sino también de la economía global.

Por ahora, la hoja de ruta de 15 puntos funciona como un intento de encauzar una crisis que ya desbordó lo militar y lo diplomático para instalarse en el corazón del sistema económico internacional. La negociación empezó a tomar forma, pero su resultado todavía está lejos de definirse.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin