El intendente de Ituzaingó, Emilio Nicolás, pidió este viernes la renuncia de todos los funcionarios que integran la primera línea del Ejecutivo municipal, en una decisión que abrió un escenario de incertidumbre política dentro de la Municipalidad y puso bajo revisión el funcionamiento del gabinete.
La solicitud fue formalizada mediante una nota enviada a los titulares de las ocho secretarías ejecutivas y de la Asesoría Legal. El documento establece que las renuncias serán puestas a consideración exclusiva del jefe comunal, quien comunicará posteriormente si las acepta o las rechaza y, en ese último caso, dispone la continuidad de los funcionarios en sus cargos.
La medida no implica, al menos por ahora, la salida automática de los integrantes del gabinete. En diálogo con El Litoral, Nicolás explicó que el pedido constituye una herramienta de conducción destinada a evaluar el funcionamiento del equipo y ordenar eventualmente la estructura de gobierno.
“El pedido de renuncia a los secretarios debe entenderse exclusivamente como una herramienta de gestión”, sostuvo el intendente en dialogo con el medio correntino El Litoral. En esa línea, aclaró que la decisión “no implica necesariamente una decisión de apartar a nadie”, sino que habilita un mecanismo para que quienes no estén de acuerdo con el rumbo de la administración puedan dejar sus funciones de manera ordenada.
El jefe comunal también dejó abierta la posibilidad de modificaciones. Según explicó, la intención inicial es dar continuidad a la mayoría de los funcionarios, aunque no descartó recambios dentro de la estructura municipal. La evaluación, por lo tanto, no se limitaría a una cuestión formal: también puede derivar en una reorganización de áreas y responsabilidades.
La nota remitida a los funcionarios contiene, además, una definición política más contundente. “El que no está conforme con el transitar y logros de esta gestión tiene la libertad absoluta de irse de la Municipalidad sin más dilaciones”, señala el documento firmado por Nicolás.
El planteo coloca el desempeño de cada área en el centro de la discusión y funciona como una señal hacia el interior del Ejecutivo. El intendente busca preservar la unidad de su equipo y, al mismo tiempo, establecer una instancia de evaluación sobre el rumbo de la gestión municipal.
“Se trata de una facultad propia de la conducción, orientada a preservar la unidad, el funcionamiento y la responsabilidad institucional del equipo de gobierno”, explicó Nicolás al fundamentar la decisión.
El movimiento también tiene un antecedente reciente en la política municipal de Ituzaingó. En noviembre de 2023, el entonces intendente Juan Pablo Valdés había solicitado la renuncia de aproximadamente la mitad de sus funcionarios, en el marco de una reconfiguración de su gabinete orientada a revisar estrategias y establecer un nuevo rumbo para la administración.
La diferencia en esta oportunidad está dada por el alcance de la medida: Nicolás puso a disposición los cargos de la totalidad de la primera línea del Ejecutivo, lo que abre la posibilidad de una revisión integral del equipo, aun cuando el propio intendente anticipó que no necesariamente todos los funcionarios serán reemplazados.
La decisión se produce además en un contexto en el que la gestión municipal deberá definir si la herramienta queda circunscripta a una evaluación interna o si se traduce en cambios concretos de estructura, prioridades y conducción. Las próximas horas serán determinantes para conocer qué renuncias son aceptadas y qué funcionarios continuarán al frente de las distintas áreas.
Más allá de los nombres que eventualmente puedan cambiar, el movimiento plantea una cuestión central de gestión: la capacidad de un gobierno municipal para revisar su funcionamiento, corregir desvíos y reorganizar recursos sin interrumpir la prestación de servicios. En ese sentido, la evaluación del gabinete puede convertirse en una herramienta para ajustar la administración a las demandas de la ciudad, siempre que derive en decisiones concretas y verificables.
Por ahora, el intendente conserva la decisión sobre cada uno de los cargos. La presentación de las renuncias no implica por sí misma una crisis institucional, pero sí inaugura una etapa de revisión política y administrativa en la Municipalidad de Ituzaingó.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, puso el foco en las asimetrías estructurales que condicionan el crecimiento del Norte Grande y reclamó que las inversiones nacionales en energía, gas, rutas e infraestructura logística permitan equiparar las oportunidades productivas con las regiones Centro y Sur del país.
“Todos estamos de acuerdo con Vaca Muerta, con las inversiones que realiza la Nación, pero el Norte tiene que tener las mismas oportunidades de desarrollo que la zona centro y la zona sur del país”, planteó Valdés al hacer un balance de la reunión de gobernadores.
El mandatario correntino remarcó que la discusión sobre la expansión de la red de gas no está centrada únicamente en el consumo residencial. Para las provincias del Norte, explicó, se trata fundamentalmente de una cuestión de competitividad.
“Nosotros, más que gas para la zona domiciliaria, lo que buscamos es gas para desarrollar nuestras industrias y para que las oportunidades también estén en el Norte del país y no solamente en la zona centro y sur”, sostuvo.
Gas para producir: el costo de una infraestructura que no llega
Valdés señaló que la falta de gas natural atraviesa buena parte de las economías regionales y afecta directamente la capacidad de competir de las industrias de Corrientes, Misiones y Chaco.
En ese punto, recordó una definición planteada durante el encuentro por el gobernador misionero Hugo Passalacqua: “Hugo le decía muy claramente: acá en Misiones no tenemos problema de gas porque, claramente, no tenemos gas”.
La misma dificultad, explicó, alcanza a Corrientes y amplias zonas chaqueñas, donde numerosas industrias todavía dependen de biomasa, madera o leña para generar energía térmica.
“Mucha parte de la industria se mueve a través de la quema de diferentes tipos de maderas o leñas y eso nos hace perder mercado”, advirtió.
El gobernador utilizó como ejemplo la producción arrocera correntina. La provincia lidera la producción nacional, pero la matriz energética utilizada en determinados procesos industriales termina convirtiéndose en una barrera para acceder a mercados más exigentes.
“Nosotros en Corrientes, que somos los principales productores de arroz de la Argentina, podríamos abarcar muchos más mercados, pero muchas veces, como los secaderos son a leña, el ahumado que produce la contaminación nos deja fuera de muchos mercados”, explicó.
Según Valdés, una situación similar atraviesa la cadena yerbatera. Por eso, sostuvo que las reuniones del Norte Grande permiten exhibir que detrás de los problemas particulares de cada economía regional existe un denominador común.
“Lo que hacen estas reuniones en el Norte Grande es desnudar la cantidad de problemas que tienen las diferentes provincias”, afirmó.
Y enumeró: “Falta de infraestructura de gas, falta de infraestructura energética, falta de infraestructura de rutas”.
Hidrovía: Corrientes pide entre 12 y 14 pies de calado
La logística fluvial también formó parte de la agenda. Corrientes pretende avanzar, junto con Chaco, en mejores condiciones de navegabilidad sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay para reducir costos y potenciar los puertos de la región.
“Lo que estamos buscando es tener planteos para que se extiendan las profundidades de los calados del troncal de la Hidrovía”, indicó Valdés.
El objetivo inmediato no pasa por alcanzar los 34 pies disponibles en otros tramos del sistema, sino por conseguir una profundidad suficiente para ampliar las posibilidades de transporte desde el Norte.
“No el máximo calado, porque estamos lejos de los 34 pies, pero sí por lo menos alcanzar los 12 a 14 pies, que nos permitiría tener otro tipo de navegación, otro tipo de competencia logística”, precisó.
Para el gobernador, la discusión vuelve al mismo punto: reducir las diferencias estructurales entre regiones. “Cuando la Nación hace inversiones en determinadas zonas, que la igualdad llegue también a las provincias del Norte”, reclamó.
El Niño, la sequía y el temor a una nueva temporada de incendios
La cuestión climática fue, según reveló Valdés, el primer tema abordado por los gobernadores.
El mandatario explicó que algunas zonas continuarán expuestas a los efectos asociados al fenómeno de El Niño, mientras otras podrían atravesar períodos de sequía. Pero la preocupación de Corrientes está puesta especialmente en lo que puede venir después.
“Siempre después de un Niño viene una Niña y eso significa muchas posibilidades de incendios”, señaló.
La advertencia tiene un peso particular para una provincia que atravesó temporadas de incendios de enorme impacto productivo y ambiental.
“Para nosotros los incendios tienen un muy mal recuerdo, entonces hay que estar previstos y atentos a todo lo que podamos hacer”, sostuvo.
Un reclamo para convertir en ley
Valdés también destacó los avances vinculados con el reconocimiento de las zonas cálidas y muy cálidas, como contrapartida del régimen de Zona Fría, pero advirtió que los gobernadores pretenden darle estabilidad jurídica al esquema.
La intención es que el beneficio no dependa exclusivamente de decisiones administrativas o reglamentarias que puedan modificarse con cada gobierno.
“Lo que vamos a buscar en este tiempo, y se lo planteamos a nuestro presidente pro tempore, Raúl Jalil, es trabajar en una ley que lo deje explícito, por asentado, y que no siempre quedemos a la buena de que hoy te reconozco, mañana no te reconozco”, señaló.
“El balance siempre es positivo”
Más allá de los reclamos, Valdés valoró la presencia del jefe de Gabinete nacional en la reunión y consideró que el diálogo directo permite trasladar a la Nación una fotografía más precisa de las restricciones que enfrenta la región.
“Celebramos hoy la presencia del jefe de Gabinete en esta reunión que impulsamos nosotros, los gobernadores del Norte Grande, porque nos permite darle un conocimiento mucho mejor a la Nación de cuál es la problemática”, expresó.
Para Valdés, la fortaleza política del bloque regional radica precisamente en construir posiciones compartidas alrededor de demandas concretas.
“El balance siempre es positivo, siempre que nosotros nos podamos juntar los gobernadores y entender que tenemos que ir con planteos concretos”, concluyó.
La síntesis que dejó el gobernador correntino atraviesa prácticamente toda la agenda del Norte Grande: Vaca Muerta puede transformar la matriz energética argentina, pero para que esa transformación también modifique la estructura productiva del Norte, el gas, la energía, las rutas y la logística tienen que cruzar las fronteras de las regiones que históricamente concentraron la infraestructura del país.
La Odisea esta vez no fue la protagonista del IMAX del Centro del Conocimiento, sino hacerle entender al Jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, los reclamos unificados de las diez provincias del Norte Grande. El funcionario nacional llegó con una premisa muy elevada: “El 90 por ciento de los planteos de los gobernadores está resuelto”, dijo antes de la cumbre. “El dato que tengo es que la yerba está exportando mucho”, evadió ante la consulta por la crisis de la producción yerbatera, que lleva 27 meses en rojo, según el semáforo de Coninagro.
Claramente, los mandatarios que iban entrando al hall del cine donde se realizó la cumbre, no pensaban lo mismo que el ex PRO.
La coincidencia en el planteo fue la energía y la necesidad de que la Nación vuelva a invertir en las rutas, fundamentales para la seguridad vial y bajar costos a la producción, además de exigir respaldo de la Nación para enfrentar las consecuencias del fenómeno El Niño, que amenaza las poblaciones costeras y la producción de toda la zona.
Aunque el gas natural es una problemática común -Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán se quejó por el encarecimiento de las tarifas y el flujo más lento desde que dejó de ingresar gas de Bolivia-, el más enfático en el reclamo fue el anfitrión Hugo Passalacqua, quien pidió solucionar esa “deuda histórica” con Chaco, norte de Corriente y Misiones: “Misiones ni siquiera tiene acceso. Estamos como en el siglo XIX, quemando leña para poder producir”, cuestionó.
El planteo de Passalacqua terminó siendo uno de los ejes de la cumbre. No sólo la falta de gas, sino que la electricidad que consumen las industrias misioneras, del norte correntino y muchas de El Chaco, se ha vuelto impagable para muchas industrias de la región, que quedan fuera de competencia con constante alza de los costos.
La semana próxima -el 18- habrá una nueva reunión, esta vez en Buenos Aires, con representantes de Nación y ministros de Energía de las provincias para delinear un mecanismo de compensación energética diseñado especialmente para atender las demandas de la industria, además de los usuarios residenciales.
Nación necesita los votos para aprobar la disminución de los subsidios para las zonas frías y el ministro de Economía, Luis Caputo, había prometido atender la situación del norte, algo que nunca concretó. La posición de los gobernadores es hoy de un peso específico distinto, después de haber frenado la reforma de la ley de Tierras y la del Manejo del Fuego, por eso Santilli no tuvo más remedio que aceptar el reclamo.
El régimen de Zona Fría había sido creado en 2002 para subvencionar a usuarios residenciales emplazados en regiones donde la severidad climática es indiscutible, como la Patagonia, Malargüe y la Puna.
Sin embargo, en 2021 el esquema se amplió de manera significativa mediante la Ley 27.637, impulsada por Máximo Kirchner, incorporando grandes centros urbanos y regiones cuya pertinencia dentro del régimen siempre fue mucho más discutida desde el punto de vista técnico y fiscal, como gran parte de Buenos Aires, centro y sur de Córdoba, sur de Santa Fe, Mendoza y casi la totalidad de San Luis. Algunas de esas zonas se caracterizan por sus climas templados, importantes niveles de actividad económica y una media/alta densidad poblacional.
Esa ampliación elevó el alcance del régimen hasta abarcar a más de 4 millones de usuarios y convirtió al esquema en uno de los componentes más relevantes dentro de la masa de subsidios energéticos que financia el Estado nacional.
En la Cumbre del Norte Grande en Posadas, la infraestructura vial y logística ocuparon también un lugar central en la mesa. Misiones y Corrientes comparten una agenda marcada por el deterioro de las rutas nacionales y la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad de una región alejada de los principales centros de consumo y de los puertos de exportación.
Uno de los reclamos apunta al estado de las rutas nacionales 12 y 14, dos corredores estratégicos para el transporte de cargas, el comercio y el turismo del NEA. Entre los mandatarios del Norte también comenzó a tomar fuerza la posibilidad de reclamar que parte de los recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) llegue de manera automática a las provincias, con un mecanismo similar al de la coparticipación, para garantizar financiamiento destinado a infraestructura vial.
La otra demanda compartida por Misiones y Corrientes tiene como eje a la Hidrovía Paraná-Paraguay. Ambas provincias buscan que el corredor navegable incorpore formalmente el tramo del río Paraná comprendido entre Confluencia y Posadas, actualmente fuera del esquema central de la Hidrovía.
El planteo adquiere especial relevancia a partir de la reactivación de la infraestructura portuaria del NEA. Los puertos de Corrientes, Ituzaingó y Posadas comienzan a configurar un nuevo corredor logístico para la región, con particular importancia para el complejo foresto-industrial, que necesita reducir los costos de traslado de grandes volúmenes de carga hacia los puertos de Rosario y Buenos Aires y, desde allí, acceder a los mercados internacionales.
Por eso, el reclamo no se limita a una modificación administrativa del trazado. Misiones y Corrientes buscarán impulsar obras de dragado y mejoras de navegabilidad en el Paraná, particularmente en el tramo comprendido entre Yacyretá y Confluencia, para consolidar una salida fluvial competitiva para la producción regional.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, puso el foco en una de las principales coincidencias entre Corrientes y Misiones: el déficit de infraestructura que condiciona la competitividad del NEA. El mandatario sostuvo que el Norte necesita las mismas oportunidades de desarrollo que el centro y el sur del país y señaló especialmente la ausencia de una red de gas natural con capacidad para abastecer a la industria. “Acá en Misiones no tenemos problema de gas porque claramente no tenemos gas”, recordó que planteó Hugo Passalacqua durante la cumbre. Valdés advirtió que buena parte de la producción regional depende todavía de biomasa y leña para generar energía, una desventaja que impacta sobre los costos y puede convertirse incluso en una barrera para acceder a determinados mercados como el de Europa, tras el acuerdo con el Mercosur. Mencionó el caso del arroz correntino y extendió el problema a la cadena yerbatera que comparten Corrientes y Misiones. A ese déficit sumó la falta de infraestructura energética y el deterioro de las rutas nacionales como parte de una misma brecha estructural que el Norte Grande busca colocar en la agenda de la Nación.
Otro punto de fuerte coincidencia entre ambas provincias fue la Hidrovía Paraná-Paraguay. Valdés planteó la necesidad de mejorar la profundidad del canal navegable aguas arriba para reducir las limitaciones que hoy enfrentan los puertos del NEA. El objetivo, explicó, es alcanzar al menos entre 12 y 14 pies de calado, una profundidad que permitiría operar con otro tipo de embarcaciones, aumentar la capacidad de carga y ganar competitividad logística, aunque todavía se encuentre lejos de los 34 pies disponibles en otros sectores del sistema troncal. Corrientes viene trabajando esta agenda junto con Misiones y Chaco, en momentos en que las provincias buscan potenciar sus puertos y aprovechar el Paraná como alternativa al costoso transporte terrestre. Para Valdés, la discusión vuelve siempre al mismo punto: que las inversiones nacionales en infraestructura también lleguen al Norte y permitan achicar las asimetrías históricas con las regiones más desarrolladas del país.
La discusión de fondo atraviesa buena parte de la agenda del Norte Grande: cómo reducir el costo de la distancia. Para las provincias del NEA, mejores rutas y una Hidrovía plenamente operativa no son solamente obras de infraestructura, sino herramientas para bajar costos logísticos, atraer inversiones y darle competitividad a una producción que debe recorrer cientos -y en muchos casos más de mil- kilómetros antes de llegar a los principales mercados y puertos del país.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, destacó que la cumbre dejó avances concretos en tres ejes de la agenda regional. Por un lado, señaló que el Consejo Federal de Inversiones trabaja en el proyecto final de una nueva ley de cabotaje –que reserva el transporte de cargas y pasajeros entre puertos nacionales exclusivamente para barcos con bandera argentina, para incluir barcos de bandera extranjera–, una iniciativa que, según sostuvo, permitiría mejorar la eficiencia de distintos sectores de la economía y que ya se encuentra bajo análisis del Gobierno nacional. A esto sumó el impulso de la marca Norte Grande como herramienta para posicionar a las diez provincias en mercados externos: el planteo será trabajado con Cancillería y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, se comprometió a coordinar las gestiones con el área de relaciones exteriores.
Menos contemplativo fue el tucumano Osvaldo Jaldo, quien, aunque valoró la presencia de Santilli en la cumbre, reclamó más respuestas de Nación. Jaldo puso el foco en la distancia que todavía existe entre los indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana de los hogares. “Hoy la Argentina no está bien. Hoy lo único que se hizo es mejorar algunas variables macroeconómicas, pero ese mejoramiento no llegó abajo, no llegó a la gente, no llegó a la microeconomía”, advirtió.
Para el mandatario tucumano, el deterioro se refleja especialmente en los ingresos y en el creciente peso de las deudas familiares: “Hoy los sueldos, si bien aquel que tiene la posibilidad de tener un empleo, no llega a fin de mes; y también el que tiene un empleo tiene un nivel de endeudamiento importante”.
En ese escenario, señaló como problemas centrales “los salarios bajos, las faltas de incrementos salariales y, ni qué hablar, los niveles de desocupación que tiene hoy la Argentina”.
Jaldo sostuvo que ese escenario obliga a mantener una agenda federal de reclamos y reivindicó al Norte Grande como herramienta de negociación colectiva con la Nación. “Hay problemas muy importantes por solucionar”, afirmó, antes de destacar la continuidad institucional alcanzada por el bloque: “Desde esta asamblea, que es la número 24 que llevamos los gobernadores del Norte, humildemente vamos haciendo nuestros planteos, vamos planteando nuestras necesidades”. El gobernador tucumano defendió además los resultados obtenidos a partir de esa estrategia conjunta: “Muchos problemas hemos solucionado en el ámbito de este tipo de asambleas”, aseguró, al remarcar el valor de sostener una voz común de las provincias del Norte frente al Gobierno nacional.
El jefe de Gabinete recibió al gobernador correntino en Casa Rosada para analizar obras estratégicas como los puentes internacionales sobre el río Uruguay, el segundo puente Chaco-Corrientes y mejoras en corredores logísticos clave para el desarrollo del NEA.
La agenda de infraestructura volvió a ocupar un lugar central en la relación entre la Nación y las provincias. En un contexto de restricciones fiscales y fuerte necesidad de inversiones en conectividad, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió en Casa Rosada al gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, para avanzar en proyectos considerados prioritarios para el desarrollo económico y la integración regional del nordeste argentino.
El encuentro permitió repasar la agenda conjunta entre ambas administraciones y analizar los proyectos legislativos impulsados por el Gobierno nacional, pero tuvo como eje principal el impulso a obras de infraestructura que Corrientes considera estratégicas para fortalecer su competitividad y ampliar sus vínculos comerciales con Brasil y Uruguay.
Entre los temas centrales figuró la necesidad de que el Gobierno nacional otorgue el aval para avanzar con dos pasos internacionales sobre el río Uruguay: el puente Alvear-Itaquí, que conectará Corrientes con el estado brasileño de Río Grande do Sul, y el puente Monte Caseros-Bella Unión, destinado a fortalecer la conexión con Uruguay. Ambas iniciativas requieren respaldo nacional para completar las etapas técnicas, administrativas y de financiamiento.
Para Corrientes, estos proyectos representan mucho más que nuevas conexiones viales. La provincia busca consolidar corredores logísticos que reduzcan costos de transporte, faciliten el comercio exterior y generen nuevas oportunidades para las economías regionales, particularmente para los sectores forestal, citrícola, arrocero, ganadero y agroindustrial.
Tras el encuentro, Valdés destacó que el acompañamiento del Gobierno nacional resulta determinante para concretar estas obras y sostuvo que el aval oficial constituye un paso indispensable para transformar los proyectos en infraestructura efectiva que contribuya al crecimiento provincial.
La reunión se inscribe dentro de la estrategia de diálogo que Santilli mantiene con los gobernadores desde su llegada al Ejecutivo nacional y que se profundizó tras asumir la Jefatura de Gabinete. La coordinación con las provincias busca, además, construir consensos en torno a iniciativas que el Gobierno necesita impulsar en el Congreso.
La infraestructura vial también ocupó un lugar destacado durante la reunión. El gobernador reiteró la necesidad de resolver el mantenimiento del corredor Belgrano, especialmente en el tramo urbano de la avenida 3 de Abril, considerado uno de los principales accesos a la ciudad de Corrientes y un punto crítico para el tránsito regional.
Según explicó el mandatario provincial, la situación actual requiere definir responsabilidades institucionales para garantizar el mantenimiento de una vía por la que circula buena parte del transporte de cargas y pasajeros que conecta la capital correntina con el resto del NEA.
Otro de los proyectos analizados fue la construcción del segundo puente Chaco-Corrientes, una obra largamente reclamada por ambas provincias para descomprimir el tránsito del puente General Belgrano y mejorar la conectividad regional. La iniciativa también forma parte de la estrategia logística para fortalecer el corredor bioceánico y facilitar el movimiento de mercancías hacia los principales puertos del país.
Valdés adelantó que su agenda en Buenos Aires también contempla reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros funcionarios nacionales para avanzar en distintos proyectos de infraestructura considerados prioritarios para la provincia.
Más allá de las definiciones políticas, la reunión refleja uno de los principales desafíos del desarrollo del norte argentino: transformar la infraestructura en una herramienta de competitividad. Para una región con fuerte perfil exportador, mejorar la conectividad significa reducir costos logísticos, atraer inversiones, ampliar mercados y fortalecer la integración con los países vecinos. En ese escenario, la coordinación entre Nación y provincias aparece como un factor determinante para convertir proyectos históricos en obras concretas capaces de impulsar el crecimiento del NEA..
El gobernador Hugo Passalacqua recibió este lunes, en Casa de Gobierno, al gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, con quien mantuvo una reunión institucional para fortalecer la cooperación entre ambas provincias en el marco de la agenda estratégica que impulsa el Norte Grande. Durante el encuentro abordaron temas vinculados a infraestructura, energía, logística, producción, turismo e integración regional. Entre las prioridades analizadas se destacaron la necesidad de avanzar en obras de infraestructura para mejorar la competitividad de las economías regionales, el acceso al gas natural para el Norte Grande, el fortalecimiento de la hidrovía, el desarrollo de la cuenca forestoindustrial compartida y la consolidación de políticas conjuntas que potencien las capacidades productivas de Misiones y Corrientes.
En ese marco, Passalacqua destacó que “hoy Misiones y Corrientes están más unidas que nunca trabajando por el bien de sus pueblos y defendiendo los intereses de los misioneros y los correntinos”.
Asimismo, sostuvo que la articulación entre ambas provincias fortalece la posición del Norte Grande para impulsar proyectos estratégicos y sostener los reclamos históricos de la región ante el Gobierno nacional, con el objetivo de reducir las asimetrías que aún afectan a esta región del país. “Nos unimos para trabajar juntos y para reclamar a Nación deudas históricas que tiene con las provincias del norte argentino, como el gasoducto”, expresó.
Finalmente, el mandatario misionero remarcó que la unidad entre las provincias constituye una condición indispensable para alcanzar soluciones de fondo. “Si nosotros no trabajamos unidos, no vamos a encontrar soluciones a nada. Solos no se logra nada, solos no se puede. Con Valdés coincidimos en la visión de que tenemos que mantenernos unidos para lograr una mejor Argentina, una mejor región y provincias cada vez más fuertes”, concluyó.
Por su parte, Valdés destacó que el trabajo conjunto con Misiones responde a una visión estratégica compartida. “Venimos trabajando con el gobernador Passalacqua sobre la agenda en común que tenemos que tener Corrientes y Misiones pensando en el desarrollo estratégico de nuestra región”, expresó.
El gobernador correntino señaló que muchas de las necesidades de ambas provincias son compartidas y requieren una planificación coordinada, especialmente en materia de infraestructura, energía, logística y desarrollo productivo. En ese sentido, remarcó que la mejor manera de afrontar esos desafíos es mediante una agenda común que permita potenciar las capacidades de Misiones y Corrientes y fortalecer la posición del Nordeste Argentino.
Además, puso en valor el vínculo institucional construido entre ambos gobiernos y recordó que Passalacqua participó de su acto de asunción el pasado 10 de diciembre de 2025, convirtiéndose en el primer gobernador de Misiones en asistir oficialmente a la ceremonia de asunción de un mandatario correntino.
“Hay una coincidencia de desarrollo y de industrialización que tiene que unir los intereses de Misiones y Corrientes. Tenemos que dejar de estar separados; tenemos que trabajar en bloque, unir los intereses de los misioneros y los correntinos”, sostuvo.
Al finalizar la reunión, los mandatarios provinciales asistieron a la ceremonia de entrega de uniformes de gala de 91 cadetes de primer año de la Promoción XLVIII del Liceo Naval Militar “Almirante Storni” en Posadas.
El gobernador Valdés, visitó Misiones acompañado por el diputado nacional Diógenes González; el interventor de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), Pablo Cuenca; la subsecretaria de Legal y Técnica, Juliana Motta; y el interventor del Ente Regulador de Agua, Andrés Stegelmann, quienes integraron la comitiva oficial que participó de las actividades desarrolladas en la provincia.