Jubilaciones

Se oficializó la sesión para tratar una nueva fórmula de movilidad jubilatoria

Compartí esta noticia !

Será el próximo martes a las 11. Hay cinco dictámenes, pero los despachos de Unión por la Patria y de la oposición moderada son los que corren con más chances dado que son similares y podrían unificarse en caso de arribar a un acuerdo.

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, oficializó hoy la convocatoria a sesión especial para el próximo martes pedida por la UCR y otros bloques “dialoguistas” para tratar los proyectos que proponen una nueva fórmula de movilidad jubilatoria.

La citación llegó con suspenso, ya que pasaban los días y no terminaba de concretarse. En total se pondrán en consideración del recinto cinco dictámenes, entre los cuales los de Unión por la Patria y de la oposición moderada son los que corren con más chances dado que son similares y podrían unificarse en caso de arribar a un acuerdo. 

De hecho, el 15 de mayo pasado en el plenario de Previsión Social y Presupuesto, UP y la oposición “dialoguista” estuvieron a punto de dar el batacazo: hubo conversaciones hasta última hora para presentar una propuesta conjunta pero no fue posible.

Sin embargo, los esfuerzos no cayeron en saco roto ya que estas fuerzas políticas se comprometieron a limar las pequeñas diferencias entre ambos dictámenes de cara a la sesión del próximo martes a las 11 hs.

En definitiva, se firmaron cinco dictámenes: el de mayoría fue el de Unión por la Patria con 33 firmas, y le siguió el de UCR+Hacemos+CC con 19. La Libertad Avanza (19), el PRO (8) y el Frente de Izquierda (2) presentaron dictámenes propios.

Unión por la Patria accedió a rebajar sus pretensiones originales de recomponer inicialmente las remuneraciones en un 30% y se acopló a la propuesta de “los dialoguistas” de fijar esa compensación en el 20,6% correspondiente a lo perdido por los jubilados en el mes de enero.

Con esta fórmula, la jubilación mínima quedaría en 285 mil pesos en el mes de junio, según calculó la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

Al ajuste mensual por IPC (inflación medida por el INDEC) se sumaría además un aumento adicional: en marzo de cada año se establecería un cálculo por el cual se reconocería un aumento del 50% de la variación del RIPTE (variación salarial) por sobre la variación del IPC el año calendario anterior.

Lo que dinamitó el acuerdo con Unión por la Patria fue la decisión de Hacemos Coalición Federal de “meter por la ventana” en el dictamen la obligación de ANSES de cancelar en un plazo máximo de seis meses la totalidad de las deudas que mantiene con las cajas previsionales provinciales así como con los jubilados con sentencias firmes favorables a partir de lo producido de los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del organismo.

Además, el dictamen de la oposición moderada elimina los regímenes jubilatorios especiales para presidente y vicepresidente de la Nación.

Como muestra de buena fe del kirchnerismo y de la voluntad de llegar a un acuerdo de acá a la fecha de la sesión, el dictamen que presentó Unión por la Patria no fue el original, más ambicioso en términos de recuperación de capacidad adquisitiva para los jubilados, sino que respetó los términos del estado de negociación que se había alcanzado con los dialoguistas.

La Libertad Avanza firmó un dictamen que reproduce los dispuesto en el decreto 274/24 del Poder Ejecutivo Nacional, es decir, ajuste mensual por IPC con impacto a los dos meses y compensación del 12,5%. Con esta fórmula, la jubilación mínima será de 265 mil pesos en junio.

El PRO, en tanto, firmó un dictamen que incorpora en la fórmula de actualización no solamente el IPC sino un componente vinculado a la variación salarial (RIPTE), y agregan un 8% de recomposición al 12,5% dispuesto por el Gobierno (en total 20,5%) pero dándole al Poder Ejecutivo la posibilidad de liquidar ese adicional a su criterio.

También el dictamen del PRO elimina las jubilaciones de privilegio tanto para presidente como vice, y pone esos cargos en el sistema general.

El dictamen de minoría del Frente de Izquierda prevé que la jubilación mínima en ningún caso esté por debajo del monto equivalente a la Canasta Básica del Adulto Mayor, y propone una actualización de haberes tomando alternativamente el IPC o el RIPTE, según cual resulte más favorable. Además, asegura el 82% móvil para todos los jubilados. 

Así las cosas, Diputados volverá a sesionar el martes próximo y es posible que Unión por la Patria pida una ampliación del temario con la incorporación de los proyectos sobre financiamiento universitario y restitución del FONID, toda vez que había adelantado su intención de pedir una sesión especial para la misma fecha del 4 de junio.

Compartí esta noticia !

Buena noticia para un grupo de jubilados: recibirán un plus por una cláusula poco conocida

Compartí esta noticia !

La medida beneficia a quienes no se hayan jubilado bajo moratoria. A pesar de que siguen cobrando un magro haber, un grupo de jubilados y pensionados del sistema que gestiona la Anses tendrá una buena noticia, ya que cobrará un plus originado en el reajuste del salario mínimo, vital y móvil que estableció una resolución de la Secretaría de Trabajo publicada hoy en el Boletín Oficial. 

Esto será así por una disposición legal que rige desde 2018 y que garantiza que el haber mensual no puede ser inferior al 82% del mencionado valor de referencia para los ingresos laborales. 

La garantía rige solamente para quienes obtuvieron su prestación previsional sin haber recurrido a una moratoria (es decir, habiendo completado durante la etapa activa la cantidad de aportes exigida por el régimen). La gran mayoría de las jubilaciones de monto mínimo fue obtenida por moratoria.

La resolución 9 de la Secretaría de Trabajo fijó el salario mínimo de abril en $221.052 y el de mayo en $234.315,12. 

El pago de un suplemento a los jubilados que cumplan con los requisitos para la garantía legal tiene, entonces, un efecto retroactivo.

Con respecto a lo correspondiente a abril, el 82% del salario mínimo es $181.262,64; la jubilación mínima (sin contar el bono) fue ese mes de $171.283,31. 

Por lo tanto, el suplemento que debe pagar el Estado es de $9.979 en el caso de quienes cobran el ingreso básico, y de un importe inferior para quienes tienen prestaciones superiores a la mínima, pero solo de hasta $181.262. 

Por ejemplo, si el haber bruto fue de $175.000, la Anses liquidará un adicional de $6.262.

En el caso de mayo, el 82% del salario mínimo es $192.138,40. Y la jubilación mínima es de $190.141.60, ya que se aplicó un reajuste de 11%, equivalente a la inflación de marzo. 

Entonces, el suplemento es de un monto pequeño: como máximo, de $1996,80. Esa será la cifra para quienes tienen el haber mínimo, en tanto que, por ejemplo, con un ingreso de $191.000, se liquidará un plus de $1138,40.

Como la resolución sobre los salarios se oficializó de manera tardía, la Anses tendrá que hacer una reliquidación por esos montos.

El pago del plus por la garantía del 82% es independiente del correspondiente al bono de hasta $70.000, que este mes alcanza a quienes tienen haberes brutos de hasta $260.141,60, sin tener que cumplir con el requisito de no haber recurrido a una moratoria. 

El pago en mayo de ese refuerzo, en concepto de “ayuda económica previsional” fue dispuesta por el decreto 340, publicado el 22 de abril último.

Más allá del bono y del suplemento, este mes todos los jubilados y pensionados del sistema general de la Anses están alcanzados por un reajuste de 11% de los haberes. 

Y en junio habrá otro incremento, de un porcentaje equivalente a la inflación que informe el Indec para abril (el dato aún no se conoce).

Según el calendario dispuesto por la Anses, quienes perciben el haber mínimo accederán a sus ingresos entre el 9 y el 22 de mayo, dependiendo el día de la finalización del número de documento.

Quienes tienen ingresos que superan el haber mínimo cobrarán entre el 23 y el 29 de este mismo mes.

Compartí esta noticia !

En línea con la inflación las jubilaciones subirán 11% en mayo

Compartí esta noticia !

Por decreto, los ingresos previsionales (jubilaciones y pensiones) subirán en mayo de acuerdo con la inflación del mes anterior. Sin novedades sobre los bonos.

Los jubilaciones y pensiones que gestiona la ANSES verá reflejados un ajuste del 11% en mayo confirme lo establecido, en el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 274. resulta equivalente con el IPC informado por el INDEC.

De ahora en más el mínimo pasará de $171.283,31 a unos $190.000 mientras que la máxima irá de $1.152.574,47 a $1.279.358.Cómo se aplica la recomposición

La recomposición del 11% se aplicará sobre el valor de los ingresos de este mes que, a su vez, tienen incluido un aumento de 27,4% respecto de los valores de marzo. Desgrana en su análisis el sitio de noticias La Nación.Entre marzo, abril y mayo

El incremento acumulado en los meses referidos será del 79,85%, porque durante enero y en febrero no hubo retoques.Inflación en tres primeros meses

En los primeros tres meses la inflación fue de 51,6%según consigna el informe del Indec difundido el viernes (12/04) ; en marzo las prestaciones recibieron su primera suba en el año, aunque acota La Nación, en ese mes los jubilados pudieron comprar con sus ingresos, tomando como referencia el IPC del Indec, un 16% menos de lo que habían podido adquirir en diciembre pasado con lo percibido en esos días.

Dentro de las novedades del sistema de pagos jubilatorios hay un item que por ahora no registra novedades, es el de los bono en el caso de quienes los cobran.

Para marzo el primero con actualización por inflación de los haberes, el Gobierno decidió mantener el monto hasta $70.0000, eso si está claro, A todo se mantiene los importes, el refuerzo se seguirá licuando en relación de los precios de corrientes.Mejoras en el trimestre

Para el trimestre en curso, se dispuso que habrá actualizaciones mensuales por IPC, además del aumento extra en abril. cuando se tomó como referencia la inflación de febrero para la suba de abril, la de marzo para el reajuste de mayo, y la de abril para el incremento de junio.Desde junio

En el sexto mes del año y según el decreto, el aumento acumulado entre abril y junio se comparará con el resultado de la fórmula de la ley 27.609.

Si de este cálculo surge un porcentaje superior, se les pagará la diferencia a los jubiladosSi el índice, en cambio, es inferior, no se modificará nada y las alzas dadas quedarán incorporadas a los haberes mensuales.Ley 27.609

El decreto dispone la utilización del IPC como valor de referencia para incrementar mensualmente los haberes, en reemplazo de la fórmula de movilidad de la ley 27.609, que contempla subas trimestrales, basadas en la variación de lo salarios y de la recaudación, y que tiene un tope que en 2023 resultó un golpe bajo a para los jubilados.

Compartí esta noticia !

El anuncio de movilidad de Milei: impactos y consecuencias

Compartí esta noticia !

¿Qué implica el decreto del gobierno en las jubilaciones?

El gobierno modificó por decreto la fórmula previsional sin pasar por el Congreso.

Adelantamos una síntesis: la propuesta jubilatoria de Milei consolida la brutal pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones, que no pueden aspirar a recuperarse hacia adelante.

En efecto, según el análisis del Centro de Economía Política Argentina, la inflación creciente del segundo semestre de 2023 y de principios de 2024 llevaron las jubilaciones a casi la mitad de su valor respecto del inicio de 2023. La actualización en base a inflación de febrero, sumados a los 12,5% aplicados en abril, sólo permite recuperar una pequeña porción de lo perdido.

¿Qué define el decreto?

Una actualización por inflación en t-2 (dos meses de rezago) a partir de julio, aplicando la inflación de mayo. Es decir, a partir de esa fecha las jubilaciones subirán por inflación.

Importante:

  1. La base de actualización no incluye el bono.
  2. Las actualizaciones de abril y mayo no serían aplicables, en principio, a otras prestaciones, por ejemplo, PNC, PUAM o AUH. Más adelante retomamos este tema.

¿Qué ocurre entre abril y julio?

En abril, hay dos aumentos: uno de 12,5% que pretende “recomponer” el monto jubilatorio por el mes de enero (cuya inflación fue superior, de 20,6%) y se suma 13,2% de la inflación de febrero (recordando los meses de rezago de la fórmula t-2).

En mayo, se aumenta por inflación de marzo.

En junio, se aumenta por inflación de abril. Pero, además en este mes, se compara la fórmula de movilidad anterior (recaudación y salarios) que arrojaría en torno a 40%, pero no se aplicará ese aumento de manera plena, ya que se descontarán las variaciones de IPC de abril, mayo y junio y el incremento de 12,5%, teniendo en cuenta que, si esto último resulta superior, los jubilados no deberán devolver el diferencial. Es decir, en junio, se aplicará la diferencia entre lo que arroje la fórmula de movilidad (CEPA estima 40%) y se descontará la inflación de los tres meses mencionados (que podría alcanzar 63,6%).

¿Cuánto pierden las jubilaciones?

Los datos de la evolución de jubilaciones muestran que:

  • respecto del primer trimestre de 2023, en abril quedarían 32,5% por debajo en términos reales;
  • en febrero tocarían un mínimo de 53% (un recorte de 47%), comparado con el mismo trimestre;
  • los jubilados pueden aspirar, en el mejor de los casos, a que la pérdida se consolide en torno a 25%.

¿Qué pasa con el bono?

El decreto 268/2024 de hace cuatro días, establece la implementación de una “ayuda económica previsional por un monto máximo de $70 mil que se abonará en abril”. Pero, en el artículo 4 indica que la suma del bono será el diferencial hasta 204.445,3. Entonces, ¿en abril el bono será $70.000 o $33.223? Si se tomase esta segunda opción, en mayo el bono se reduciría a $8.700 y en junio dejaría de existir.

Dada esta contradicción, el gobierno anunció que el bono se sostendrá en $70 mil y corregirá el decreto.

Entonces ¿qué pasaría hacia adelante con la evolución del bono?

En principio, el bono se mantendrá en el mismo nivel en abril y podría suceder lo mismo para adelante. Así entonces, los incrementos para los jubilados con bono serían menores al del resto de las jubilaciones porque la pérdida del valor del bono compensaría parte del incremento otorgado.

¿Qué pasa con la PUAM o la AUH?

La norma no hace referencia específicamente a estas prestaciones. Nuestra interpretación es que se aplicaría la nueva fórmula atada a inflación desde julio (con inflación de mayo), pero sin tomar los adelantos de abril, mayo ni junio que sólo alcanzarían a las jubilaciones. Es decir, estas prestaciones se actualizarían en junio por la movilidad anterior y recién en julio por la nueva fórmula.

Si efectivamente se aplicara de esta forma, la PUAM y PNC tendrían un peor derrotero que las jubilaciones (en el caso de la AUH habría que considerar el incremento de ciento por ciento determinado por el PE en enero 2024).

La evolución de los haberes en el largo plazo

Algunas consultoras indican que esta propuesta de actualización del Gobierno podría quedar por debajo de la fórmula de movilidad (recaudación y salarios) en 2025. En realidad, esa comparación dependerá del devenir de la recaudación y los salarios.

Estas menciones contienen una hipótesis subyacente de carácter optimista respecto del futuro económico con Milei, ya que implica recaudación y salarios al alza e inflación a la baja.

En efecto, y tal como CEPA mencionó en distintas oportunidades, la fórmula vigente hasta hoy tiene un comportamiento procíclico.


La fórmula previsional de Milei, en pocas palabras

  1. Las jubilaciones ya perdieron: se encuentran 32,5% debajo del primer trimestre de 2023, incluso con los aumentos.
  2. El negocio de Milei: que esta situación no se retrotraiga, que las jubilaciones se mantengan un escalón mucho más abajo que la etapa anterior.
  3. Dinámica de actualización:
    1. Recomposición escasa: el 12,5% en abril pretende compensar una inflación de 20,6% de enero.
    2. 2023 tampoco se recupera: la actualización no resuelve el retroceso derivado del incremento inflacionario del segundo semestre de 2023, particularmente del 25,5% de diciembre.
    3. Licuación del bono: hay una decisión de que el bono no se actualice a la par de la inflación y vaya perdiendo poder adquisitivo.
    4. Ahora inflación: te cubro de eventuales incrementos de precios, pero sólo para que mantengas el nivel actual de ingresos.
    5. Atraso en otras prestaciones: la PUAM y PNC recién actualizarían en junio y solo 40%.

¿Cuánto pierden las jubilaciones?

Los datos de la evolución de jubilaciones muestran que:

  • Respecto del primer trimestre de 2023, en abril quedarían 32,5% por debajo en términos reales.
  • En febrero tocarían un mínimo de 53% (un recorte de 47%), comparado con el trimestre mencionado.
  • Los jubilados pueden aspirar, en el mejor de los casos, a que la pérdida se consolide en torno a 25%.
Compartí esta noticia !

El cambio en la movilidad perpetúa la licuación de las jubilaciones

Compartí esta noticia !

Las jubilaciones están muy deterioradas debido a la aceleración inflacionaria, iniciada en el 2017 y que se profundizó desde finales del año pasado. En marzo 2024, las jubilaciones (sin considerar el bono) son un 23% inferiores en términos reales respecto al promedio del 2023 y un 50% inferiores respecto al promedio del 2017. Esta es la situación en la que se aplicaría un cambio en la regla de movilidad.

Pasar a actualizar los haberes por inflación tiene consenso, pero no en cómo hacerlo. Uno de los proyectos plantea ajustar las jubilaciones de abril con la inflación de enero y a partir de allí actualizar los haberes con un rezago de 3 meses (t-3). Otro de los proyectos propone ajustar los haberes de abril con la inflación de febrero más un 20%, por única vez, para compensar la inflación de enero y a partir de allí seguir ajustando con un rezago de 2 meses (t-2). El gobierno anunció la sanción de un DNU con un esquema similar a la segunda propuesta, pero reduciendo el ajuste por única vez al 12,5%.

La pregunta que cabe hacerse es cómo impactan estas tres alternativas sobre las jubilaciones. Considerando la jubilación mínima y ajustando por inflación se observa que:

  • Ajustando en abril con la inflación de enero hará que en junio 2024 las jubilaciones sean aproximadamente un 11% inferior al promedio 2023.
  • Ajustando en abril con la inflación de febrero más 20%, por única vez, hará que en junio 2024 las jubilaciones sean un 4% inferior al promedio 2023.
  • Ajustando en abril con la inflación de febrero más 12,5%, por única vez, hará que en junio 2024 las jubilaciones sean un 9% inferior al promedio 2023.
  • Estos datos muestran que pasando a ajustar las jubilaciones por inflación se cristaliza la pérdida real sufrida por la inflación pasada. Con ninguno de los tres criterios las jubilaciones recuperarán el bajo nivel que tenían en el 2023 y quedarán muy por debajo del que tuvieron en el 2017. Los que menos pérdida acumulan, en el corto plazo, son los que plantean arrancar aplicando la inflación de febrero (t-2), aunque en el mediano plazo, a medida que la inflación baje, las brechas se acortarán. Pero el punto más importante es que las que actualizan con 2 meses de rezago son jurídicamente débiles porque empalman de manera inconsistente con la vieja fórmula (queda sin considerar las variaciones de enero) y operativamente muy difíciles de instrumentar porque la ANSES necesita al menos 3 meses para liquidar las jubilaciones ajustadas por inflación.

Pero lo más importante es que comenzar a actualizar por inflación frena la licuación, pero perpetúa las pérdidas acumuladas desde el 2017. Esto es una oportunidad para ordenar las inequidades que se han cometido en los últimos 20 años con la distribución masiva e indiscriminada de jubilaciones sin aportes. En esta perspectiva, es aconsejable adoptar la fórmula de empezar a ajustar en abril con la inflación de enero –que es la metodología jurídica y administrativamente más sólida y austera desde el punto de vista fiscal– y usar ese mayor espacio fiscal para disponer un aumento especial a las jubilaciones que fueron obtenidas con los 30 años de aportes y por el régimen general. Constituye una muy buena señal reconocer a quienes se jubilaron habiendo aportado.

El cambio en la movilidad no es la herramienta para superar los problemas acumulados del sistema previsional. Lo único que logrará es detener el proceso de deterioro real y evitar que, cuando regrese la estabilidad de precios, el incremento en el gasto previsional desestabilice las cuentas públicas. En cualquier caso, hay que ser muy cuidadoso en su diseño. Por un lado, no imponer reglas que son jurídicamente inconsistentes y administrativamente muy difícil de aplicar. Por el otro, sincerar que se congela una fuerte licuación de los haberes y asumir esto como una oportunidad para recomponer los haberes de la gente que hizo el esfuerzo de aportar.

Estas medidas urgentes facilitarán el avance hacia un ordenamiento integral del sistema. Hay que tender a la unificación de las reglas jubilatorias para que a futuro todas las personas se jubilen en las mismas condiciones en un marco de sustentabilidad financiera de largo plazo. Este es uno de los grandes desafíos que plantea el Acuerdo de Mayo.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin