LA CACHUERA

Victoria Szychowski, la mujer que heredó un siglo de yerba, familia y frontera

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La historia de Victoria Szychowski no empieza en un despacho ni en una sala de directorio. Empieza mucho antes, en 1900, cuando sus bisabuelos llegaron a Apóstoles desde aquella Europa partida por imperios, pasaportes cruzados y hambre de futuro. Misiones todavía no era provincia. Era territorio nacional, frontera viva, tierra por poblar y por defender. Allí, sobre el arroyo Chimiray, la familia eligió una chacra de 25 hectáreas con una intuición que hoy parece extraordinaria: algún día, para crecer, haría falta energía.

De esa mirada nació La Cachuera. Primero fue un molino. Después, arroz y maíz. Más tarde, en 1917, llegaron las primeras plantaciones de yerba mate. Y con ellas comenzó una historia que atraviesa más de un siglo y que hoy tiene a Amanda como una de las marcas más vendidas del país y a La Cachuera como la principal exportadora argentina de yerba mate.

Victoria habla de esa historia sin grandilocuencia. Como quien sabe que administra algo más delicado que una empresa: una herencia. Pero no una herencia quieta, de museo y bronce, sino una tradición que debe probar todos los días que todavía está viva.

¿Cómo se conduce una compañía familiar centenaria sin quedar prisionera del apellido? ¿Cómo se honra a los pioneros sin repetirlos? ¿Cómo se sostiene una marca histórica en un mercado donde cada generación exige otro lenguaje?

La respuesta de Victoria tiene más gestión que nostalgia. La tercera generación, dice, tiene un desafío enorme: profesionalizar. Abrir la mesa. Incorporar miradas externas. Escuchar al consumidor. Entender que la marca no puede vivir eternamente de la frase “la yerba que tomaba mi abuela”. Amanda debe seguir siendo memoria, sí, pero también presente.

Ese equilibrio parece ordenar toda su conducción.

La empresa que hoy exporta al mundo estuvo, alguna vez, al borde de desaparecer. En 1966, La Cachuera estaba fundida. Fue entonces cuando su padre, Juan Alfredo “Pancho” Szychowski, volvió para hacerse cargo. Preguntó cuánto se debía, midió el tamaño del problema y reconstruyó la compañía desde adentro. Una tía vendió su casa en Quilmes para aportar capital y se mudó al campo. La familia entera entendió que salvar la empresa no era solamente salvar un negocio: era salvar una forma de vida.

Pancho fue el gran refundador. Un hombre duro, trabajador, visionario. Victoria lo recuerda como alguien exigente, pero justo: nunca pedía más de lo que él mismo estaba dispuesto a dar. También fue quien vio antes que muchos que la yerba mate podía cruzar fronteras. Mientras el producto seguía atado al consumo argentino, él miró hacia Medio Oriente. Viajó, recorrió mercados, convenció clientes y abrió una ruta comercial que todavía hoy sostiene buena parte del liderazgo exportador de La Cachuera.

Siria y el Líbano no aparecen en esta historia como simples destinos comerciales. Aparecen como capítulos de una trama cultural inesperada: inmigrantes árabes que habían vivido en la Argentina, que volvieron a sus países con el hábito del mate y que convirtieron a la yerba en una costumbre propia. Allí, Amanda encontró un mercado. Y también una prueba de que lo profundamente local puede volverse universal.

Victoria llegó a la empresa en 1990. No empezó arriba. Pasó por tareas administrativas, acompañó reuniones, tomó notas, escuchó. Fue secretaria del directorio y, sin proponérselo, absorbió la empresa como una esponja. Producción, secaderos, ventas, finanzas, proveedores, familia, conflictos, decisiones. Todo pasaba por esa mesa.

Cuando asumió la presidencia en 2016, no fue en un momento luminoso. El día de la asamblea murió su madre. Poco después falleció el presidente de la compañía. En medio del duelo, Victoria tuvo que tomar el mando. Reconoce que hubo meses nublados, casi sin memoria. La sostuvieron su familia, su esposo y el equipo de trabajo.

“Hay noches en las que no dormís”, admite en diálogo con La Fábrica del Podcast. No lo dice como queja, sino como parte del oficio. Dirigir una empresa de este tamaño no es administrar una marca desde lejos. Es cargar con empleados, productores, proveedores, mercados externos, consumidores y una comunidad entera que mira a La Cachuera como parte de su propia identidad.

Por eso, cuando habla de liderazgo, Victoria no habla de autoridad sino de escucha. Un buen líder, dice, debe aceptar que no sabe todo. Debe rodearse bien. Debe tener sentido común. Debe poder decir: me equivoqué. En una empresa familiar, esa condición es todavía más importante, porque las rencillas domésticas pueden entrar al negocio si no existen reglas, profesionalismo y distancia.

Amanda compite hoy en un mercado mucho más complejo que el de sus abuelos. Hay nuevas marcas, blends, influencers, venta digital, discursos sobre lo orgánico y consumidores cada vez más atentos. Victoria mira ese fenómeno con una mezcla de curiosidad y advertencia. No todo lo que se vende como natural u orgánico lo es. La certificación importa. La trazabilidad importa. La confianza importa.

Allí ubica uno de los diferenciales de Amanda: controlar el proceso. La empresa posee secaderos propios, trabaja con proveedores históricos auditados y busca garantizar que el paquete que llega a la góndola tenga la misma identidad que el consumidor espera. No es sencillo. La yerba mate es un producto vegetal, sensible al clima, al secado, al estacionamiento y al blend. Cada paquete debe parecerse al anterior, aunque la naturaleza nunca produzca dos cosechas iguales.

Esa tensión entre industria y naturaleza está en el centro del negocio yerbatero. También explica la crisis reciente del sector. Victoria evita las explicaciones fáciles. Sostiene que la caída de precios no puede atribuirse únicamente a la desregulación impulsada por Javier Milei. Hubo, dice, una combinación de factores: tres años de sequía, faltante de materia prima, precios altos, expansión de plantaciones, recuperación de los yerbales con las lluvias y luego una oferta abundante frente a una demanda que no creció al mismo ritmo. La consecuencia fue conocida: márgenes mínimos en toda la cadena.

¿Dónde queda una empresa líder en ese escenario? En el lugar más incómodo: debe defender calidad, sostener mercados, cuidar costos y, al mismo tiempo, pensar en el largo plazo.

Quizás por eso Victoria vuelve tanto al museo familiar. Allí está el viejo molino. Las máquinas adaptadas. Las herramientas construidas por prueba y error. La evidencia material de que todo comenzó con muy poco y con una voluntad enorme.

Cuando camina por ese lugar, no encuentra sólo recuerdos. Encuentra una pregunta: si ellos pudieron, ¿cómo no vamos a poder nosotros?

Esa parece ser la clave de su presidencia. No administrar la nostalgia, sino convertirla en método. No repetir a los fundadores, sino estar a la altura de su audacia.

En el fondo, Victoria Szychowski conduce una empresa que se parece mucho a Misiones: hija de inmigrantes, de frontera, de monte, de trabajo familiar, de industria nacida lejos de los grandes centros de poder. Amanda es una marca nacional, pero su raíz sigue clavada en Apóstoles, donde un arroyo, una represa y una familia decidieron que la yerba mate podía ser mucho más que una hoja.

Al final, cuando habla de su padre, Victoria resume el legado con una frase sencilla: poder caminar por la calle con la frente alta. No hay balance más exigente que ese.

La principal exportadora de yerba mate argentina no se explica sólo por toneladas, mercados o facturación. Se explica también por esa ética antigua, casi austera, que todavía ordena la vida de muchas empresas familiares del interior: trabajar mucho, deber poco, honrar la palabra y dejar algo mejor de lo que se recibió.

Victoria Szychowski parece haber entendido que su tarea no es cuidar una marca congelada en el tiempo, sino lograr que Amanda siga siendo Amanda, incluso cuando el mundo cambia.

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Misiones sostiene el liderazgo exportador de yerba y La Cachuera concentra casi cuatro de cada diez kilos vendidos al exterior

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La yerba mate argentina mantiene su perfil fuertemente exportador y con una marcada concentración geográfica y empresarial. Durante los primeros cinco meses de 2026, las exportaciones alcanzaron las 20.025,72 toneladas por un valor FOB de USD 37,66 millones, con un precio promedio de USD 1.880 por tonelada.

Detrás de esos números aparece una realidad conocida para el sector: Misiones sigue siendo el corazón absoluto del negocio exportador argentino. Las principales empresas exportadoras tienen base en la provincia y explican la mayor parte de las ventas externas.

El liderazgo quedó en manos de La Cachuera (Amanda), que exportó 7.560 toneladas y concentró el 37,75% del volumen total vendido al exterior. La firma facturó USD 12,7 millones y prácticamente cuadruplicó a varios de sus competidores.

Según los datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, en segundo lugar se ubicó Establecimiento Las Marías, con 3.208 toneladas (16,02% del total), mientras que Productores de Yerba Mate de Santo Pipó (Piporé) alcanzó 3.021 toneladas y el 15,09% de participación. Entre las tres empresas explicaron casi el 69% de todas las exportaciones argentinas de yerba mate entre enero y mayo.

El cuarto lugar fue para Grupo Kabour, con 2.203 toneladas, mientras que más atrás aparecieron Cordeiro y Cía, Grupo Kassab, la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig, Santa Ana, Hreñuk y la Cooperativa Agrícola Limitada de Oberá.

Yerba mate | Enero-mayo 2026

Los números clave de la exportación

20.025,72
toneladas exportadas
USD 37,66 M
facturación FOB
USD 1.880
precio promedio por tonelada
37,75%
La Cachuera, principal exportador
64,26%
Siria, principal destino
68,86%
La Cachuera, Las Marías y Piporé
Fuente: análisis de exportaciones argentinas de yerba mate. Período enero-mayo 2026.

Siria sigue siendo el gran motor de la exportación

El mercado sirio continúa sosteniendo buena parte de la demanda internacional de yerba mate argentina. Entre enero y mayo absorbió 12.868 toneladas, equivalentes al 64,26% de todo el volumen exportado. Sin embargo, en términos de valor representó el 57% de la facturación, reflejando precios promedio inferiores a los obtenidos en otros mercados.

Las exportaciones hacia Siria generaron USD 21,47 millones y tuvieron un precio promedio de USD 1.668 por tonelada.

La dependencia del mercado sirio sigue siendo una característica estructural del negocio yerbatero argentino. De hecho, las cuatro principales empresas exportadoras destinan buena parte de sus embarques a ese país:

  • La Cachuera envió 5.720 toneladas.
  • Piporé exportó 2.300 toneladas.
  • Grupo Kabour colocó la totalidad de sus ventas (2.203 toneladas).
  • Las Marías exportó 2.160 toneladas.

Después de Siria, el segundo mercado más importante fue Chile, que recibió 2.465 toneladas, equivalentes al 12,31% del total exportado. El país trasandino generó compras por USD 4,84 millones.

El tercer lugar correspondió a Brasil, con 1.460 toneladas y USD 2,16 millones. Aunque representa apenas el 7,29% del volumen exportado, mantiene una relevancia estratégica por su cercanía geográfica y potencial de crecimiento.

Más atrás aparecen España, Estados Unidos y China, mercados donde la yerba mate avanza asociada a tendencias vinculadas al consumo saludable, bebidas funcionales y productos energizantes naturales.

Estados Unidos y Europa pagan más por la yerba argentina

Si Siria domina por volumen, los mercados desarrollados muestran mejores precios.

Estados Unidos pagó un promedio de USD 3.264 por tonelada, casi el doble del valor obtenido en Siria. China alcanzó USD 3.584 por tonelada y Alemania rozó los USD 2.979.

Algunas empresas lograron posicionarse en segmentos premium. La Cooperativa de Colonia Liebig obtuvo un valor promedio superior a USD 3.427 por tonelada, mientras que Guayakí superó los USD 4.900 por tonelada gracias a su especialización en mercados de alto valor agregado.

Estos datos muestran una tendencia creciente: mientras los mercados tradicionales de Medio Oriente siguen sosteniendo el volumen, el crecimiento futuro parece estar asociado a nichos de consumo en Norteamérica, Europa y Asia, donde la yerba mate comienza a competir como bebida funcional y saludable.

El mapa exportador confirma el peso de Misiones

La composición del ranking deja otra conclusión relevante: la exportación argentina de yerba mate continúa siendo, esencialmente, una exportación misionera.

La Cachuera, Piporé, Santa Ana, Andresito, Kraus, Cordeiro, Bonafé, Dos de Mayo, Yerbatera Misiones y otras firmas provinciales aparecen entre los principales jugadores del mercado internacional. Incluso las cooperativas misioneras ganan espacio en destinos de alto valor agregado como Alemania, España, Estados Unidos, Canadá y China.

En un contexto de crisis de precios para el productor, sobreoferta de materia prima y fuerte debate por la desregulación del mercado yerbatero, las exportaciones continúan siendo uno de los pocos indicadores que mantienen una dinámica positiva y permiten sostener parte del ingreso de divisas para la cadena.

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El proyecto “Toxomemo: aprendemos jugando”, una iniciativa para abordar la toxoplasmosis

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La toxoplasmosis, causada por el parásito Toxoplasma gondii, es una zoonosis de alta prevalencia en Misiones y una de las principales causas de discapacidad visual evitable en la región. Su impacto se ve potenciado por factores locales como el consumo de agua no segura, ciertas prácticas alimentarias y la presencia de cepas más agresivas del parásito.

En este contexto, la prevención temprana resulta clave. En la provincia, el primer contacto con el parásito suele producirse en la adolescencia, por lo que intervenir en la infancia permite generar hábitos de cuidado en el momento oportuno.

El programa Toxomemo, dirigido por el Dr. Marcelo Nicolás Rudzinski, se estructura en dos instancias: la capacitación docente y la implementación en el aula de un juego educativo tipo memoria, orientado a promover conductas preventivas como la higiene de manos, el consumo de agua segura, la correcta cocción de carnes, el lavado de alimentos y el cuidado en el contacto con animales y el entorno.

toxomemo_divulgativo by CristianMilciades

El Proyecto es impulsado por la Universidad Católica de las Misiones, en articulación con el Ministerio de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología de la Provincia de Misiones, el Consejo General de Educación y el aporte financiero de la Fundación Bronislada Kruchowski de Szychowski. El trabajo fue publicado en la revista Oftalmología Clínica y Experimental (OCE), del Consejo Argentino de Oftalmología.

Los resultados del estudio evidencian un impacto significativo en el conocimiento de los docentes. Entre los cambios más relevantes se destacan el reconocimiento de prácticas de riesgo y la importancia de la serología durante el embarazo. Asimismo, el porcentaje de docentes que identifican correctamente las conductas preventivas se incrementó de manera sustancial tras la capacitación.

Actualmente, el programa ha alcanzado a cientos de docentes en distintos departamentos de la provincia, consolidando su rol como agentes multiplicadores de salud en las comunidades educativas. Esta iniciativa reafirma el compromiso de la UCAMI con el desarrollo de una ciencia con impacto social, promoviendo la integración entre investigación, extensión y educación para contribuir a la mejora de la calidad de vida de la comunidad.

Toxomemo: aprendemos jugando by CristianMilciades

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El mate no va a faltar: se reactivan exportaciones a Siria y vuelve a moverse la cadena yerbatera

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La cadena yerbatera de Misiones comenzó a mostrar señales de alivio en medio de la fuerte incertidumbre generada por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Luego de días de tensión logística y financiera provocadas por la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán -aliado estratégico del gobierno sirio-, varias empresas exportadoras retomaron las cargas de yerba mate con destino a Siria, el principal mercado externo del producto argentino.

Entre las firmas que ya reiniciaron envíos se encuentran Kabour -de Andresito, principal empresa exportadora-, La Cachuera y Las Marías, de Corrientes, tres actores centrales del negocio yerbatero internacional. El reinicio de los embarques no sólo restablece el flujo comercial hacia el mercado sirio, sino que también trae alivio a miles de productores de Misiones y Corrientes que dependen de ese destino para colocar su producción.

En ese contexto, la firma Kabour confirmó que el 1 de abril comenzará formalmente el acopio de hoja verde, una señal clave para la cadena productiva, ya que anticipa movimiento en secaderos, cooperativas y establecimientos yerbateros en plena antesala de la zafra.

Siria, el mercado clave para la yerba 

Siria es, desde hace décadas, el principal comprador de yerba mate argentina en el mundo. El consumo está profundamente arraigado en la cultura del país árabe, especialmente entre comunidades de origen sirio-libanés que adoptaron la infusión durante procesos migratorios históricos con América del Sur.

En los últimos años, las exportaciones argentinas al mercado sirio han representado entre el 60% y el 70% de las ventas externas totales de yerba mate, lo que convierte a ese destino en un eslabón crítico para la estabilidad del sector.

Por eso, cualquier alteración geopolítica en la región tiene un impacto directo sobre la economía yerbatera del nordeste argentino.

La ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán generó en las últimas semanas un escenario de alta tensión regional que afectó rutas comerciales, sistemas financieros y logística marítima.

Entre los principales efectos para el comercio de yerba mate se registraron:

  • demoras en operaciones de pago internacionales,
  • incertidumbre sobre rutas marítimas en Medio Oriente,
  • mayores costos logísticos y de seguros,
  • reprogramación de cargas ya previstas.

Algunas empresas exportadoras optaron por posponer embarques hasta tener mayor claridad sobre el escenario regional, especialmente ante el riesgo de interrupciones en el tránsito marítimo en zonas estratégicas como el Golfo Pérsico y el Mediterráneo oriental.

En las últimas horas comenzaron a aparecer señales de reactivación comercial.

Siria, en números clave

  • 2023: Siria recibió el 71,2% de las exportaciones argentinas de yerba mate. Sobre 36.513 toneladas totales exportadas, equivale a aproximadamente 25.997 toneladas.
  • 2024: Siria importó 31.912 toneladas por US$ 64,84 millones. Representó el 68% del volumen y el 74% del valor exportado por la Argentina.
  • 2025: El sector exportó 60.011 toneladas por US$ 116,34 millones. Con estimaciones del mercado que ubican a Siria cerca del 80% del total, el volumen destinado a ese país podría rondar las 48.000 toneladas (dato estimado, aún sin desagregación oficial).
  • Empresas clave: Kabour fue el principal exportador argentino en 2025 con casi 20.000 toneladas. Le siguieron La Cachuera y Piporé.
  • Riesgo geopolítico: la guerra en Medio Oriente elevó los costos logísticos y frenó reservas marítimas hacia la región, con recargos de hasta US$ 3.000 por contenedor.

Las empresas exportadoras retomaron operaciones y los primeros embarques volvieron a salir hacia Siria desde el puerto de Buenos Aires, lo que indica que los operadores consideran que el flujo comercial puede sostenerse pese al contexto geopolítico.

La decisión de Kabour de iniciar el acopio a partir del 1 de abril es interpretada en el sector como un indicador de normalización del circuito comercial.

El acopio anticipa movimiento en toda la cadena de productores de hoja verde, secaderos, cooperativas, molinos y logística de exportación.

La noticia llega en un momento particularmente delicado para el sector yerbatero.

Los productores vienen atravesando meses de fuerte incertidumbre debido a la desregulación del mercado tras los cambios en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), la presión de costos en dólares y un consumo interno que no termina de despegar, aunque se recompuso después de un 2024 en retroceso. 

En ese escenario, la continuidad del mercado sirio es clave para sostener el equilibrio de la cadena productiva.

Cada contenedor que sale hacia Medio Oriente significa volumen de molienda, actividad industrial y movimiento económico en la región yerbatera.

El factor geopolítico que mira Misiones

La guerra en Medio Oriente volvió a poner en evidencia la dependencia estructural que tiene la yerba mate argentina de ese mercado.

Aunque en los últimos años se avanzó en la apertura de nuevos destinos -como Chile, Europa y algunos países del Golfo-, Siria sigue siendo el corazón del negocio exportador.

Por eso, el reinicio de los embarques representa más que un dato comercial: es una señal de estabilidad para miles de familias productoras del nordeste argentino.

En medio de la incertidumbre internacional, una certeza se mantiene firme: en Siria, el mate no va a faltar.

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Kabour, el eje del récord exportador de la yerba mate

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El año 2025 quedará registrado como el mejor de la historia para las exportaciones argentinas de yerba mate, tanto por volumen como por facturación. De acuerdo con el ranking oficial correspondiente al período enero–diciembre, el sector exportó 60.011.180 kilos, por un valor total de 116,34 millones de dólares, con un precio promedio de 1.938,64 dólares por tonelada, un salto que marca un quiebre respecto de la dinámica de los últimos años .

Dentro de ese desempeño excepcional, Grupo Kabour se consolidó como el gran protagonista indiscutido del comercio exterior yerbatero. Con su planta industrial ubicada en Andresito, la firma lideró el ranking con 19.995.803 kilos exportados, equivalentes al 33,32% del total. En términos prácticos, uno de cada tres kilos de yerba mate exportados por la Argentina salió al mundo bajo el paraguas de Kabour, confirmando su rol como el principal actor del negocio externo.

Sin embargo, el peso real de Kabour en el mercado internacional es todavía mayor al que reflejan los números por marca. Una porción significativa de las exportaciones de Establecimiento Las Marías y de Piporé tiene como destino Siria a través de Kabour, que actúa como comprador, concentrador y operador comercial en ese mercado clave. Es decir, parte del volumen que aparece estadísticamente distribuido entre distintas marcas termina, en los hechos, orbitando alrededor de Kabour, reforzando su condición de eje central del esquema exportador.

En segundo lugar se ubicó La Cachuera, con 17.281.988 kilos y una participación del 28,80%. La empresa misionera no solo sostuvo su volumen histórico, sino que capitalizó el crecimiento del mercado internacional y se afirmó como el segundo gran beneficiario del año récord.

El podio lo completó Productores de Yerba Mate de Santo Pipó – Piporé, con 8.317.039 kilos, que representaron el 13,86% del total. Su desempeño consolidó a la cooperativa como uno de los pilares estructurales del comercio exterior, aunque, como se señaló, parte de su producción terminó canalizándose comercialmente a través de Kabour en Siria.

En conjunto, estas tres firmas concentraron más del 76% de las exportaciones, dejando en evidencia que el año récord fue, sobre todo, un año récord para los grandes jugadores del sector, con fuerte capacidad logística, financiera y comercial.

📦 Yerba mate: claves del récord exportador 2025

  • 60.011 toneladas exportadas, el mayor volumen histórico.
  • USD 116,3 millones de facturación total.
  • Grupo Kabour: 19.996 toneladas y el 33,3% del total exportado.
  • Kabour concentra además parte del volumen de Las Marías y Piporé con destino a Siria.
  • Las tres principales firmas explican más del 76% de las exportaciones.
  • Precio promedio: USD 1.939 por tonelada, con fuertes diferencias según destino y estrategia comercial.

El récord de 2025 cobra aún más dimensión cuando se lo observa en perspectiva histórica. Entre 2019 y 2024, las exportaciones anuales de yerba mate se movieron en un rango relativamente estable: 39,8 millones de kilos en 2019, 42,9 millones en 2020, una caída a 35,5 millones en 2021, seguida por 40,3 millones en 2022, 39,7 millones en 2023 y un repunte a 44 millones en 2024. Sobre esa base, el salto de 2025 rompe claramente el techo histórico y marca un cambio estructural, consolidando al mercado externo como el principal motor del sector en un contexto de fuertes tensiones internas en la cadena yerbatera.

El segundo escalón: crecimiento con menor captura del negocio

Un segundo grupo de empresas también logró expandir sus exportaciones, aunque muy lejos de los volúmenes de los líderes. En este segmento se destacó Establecimiento Las Marías, con 5.145.638 kilos exportados (8,57% del total), consolidándose como el cuarto exportador del país y el principal jugador fuera del tridente líder.

Más atrás aparecen la Cooperativa Agrícola de la Colonia Liebig, con 1.174.480 kilos (1,96%); Establecimiento Santa Ana – CBSé, con 1.052.190 kilos (1,75%); y Cordeiro y Cía – Verdeflor, con 973.700 kilos (1,62%). Todas ellas lograron insertarse en el año récord, pero con una porción acotada del negocio.

Completan este grupo Grupo Kassab, Hreñuk y Caló, cada una con participaciones cercanas al 1%, confirmando que, aun en un año excepcional, la distribución del crecimiento fue marcadamente desigual.

Concentración, precios y un nuevo marco institucional

El ranking por valor revela además un dato clave: algunas empresas, como Liebig, Santa Ana o Hreñuk, exportaron menos volumen que los líderes, pero lograron precios unitarios sensiblemente superiores al promedio, lo que refuerza la idea de que el negocio externo no se define solo por cantidad, sino también por estrategia comercial y posicionamiento en mercados de mayor valor agregado.

En el extremo inferior del listado aparece una larga cola de exportadores marginales, con operaciones incluso por debajo de las 10 toneladas anuales, que completan el mapa exportador sin impacto significativo en el resultado global.

Todo este proceso se da en un marco institucional distinto al que rigió durante buena parte de las últimas dos décadas. Con el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) sin herramientas efectivas para ordenar la oferta, limitar volúmenes o incidir en los tiempos de cosecha y secanza, el mercado queda más expuesto a la lógica de precios y al poder de negociación de los actores con escala.

En ese contexto, el récord exportador funciona como una válvula de salida para la cadena, pero también tiende a profundizar la concentración: el crecimiento del comercio exterior aparece capturado, en su mayor parte, por los grandes jugadores —con Kabour como vértice central— mientras los eslabones primarios continúan atravesando un escenario frágil y volátil, con menor capacidad para apropiarse de los beneficios del boom exportador.

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