LAGARDE

El FMI aprobó el acuerdo con la Argentina y nuevo desembolso por u$s 5.700 millones

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El Directorio del Fondo Monetario Internacional avaló el nuevo acuerdo Stand By que acordaron las autoridades argentinas con el staff del organismo multilateral, que finalmente fue por u$s 56.300 millones. Desembolsará primero unos u$s 5.700 millones.
En un comunicado, el Directorio Ejecutivo del FMI informó que concluyó “la primera revisión en el marco del Acuerdo Stand-By de Argentina” y “aprueba desembolso de u$s 5.700 millones”.
“El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el día de hoy la primera revisión del desempeño económico de la Argentina en virtud del Acuerdo Stand-By (SBA) de 36 meses que fue aprobado el 20 de junio de 2018. La conclusión de la revisión permite a las autoridades obtener aproximadamente u$s 5.700 millones (DEG u$s 4.100 millones), lo que eleva los desembolsos totales desde junio hasta aproximadamente a u$s 20.400 millones (DEG u$s 14.710 millones). El Directorio Ejecutivo también aprobó una ampliación del Acuerdo Stand-By que incrementa el acceso hasta aproximadamente u$s 56.300 millones (equivalente a DEG u$s 40.710 millones o 1,277 por ciento de la cuota). Las autoridades han solicitado usar este financiamiento del FMI como apoyo presupuestario”.

Los DEG son los Derechos Especiales de Giro. Se trata de un activo de reserva internacional creado en 1969 por el FMI para complementar las reservas oficiales de los países miembros.
Cabe señalar que del primer acuerdo casi ya no queda nada de las metas establecidas habiéndose incluso cambiado la visión del programa ya que se observa un cambio del esquema monetario y cambiario.
Asimismo, a mediados de septiembre la titular del FMI y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne desde los Estados Unidos anunciaron que se ampliaba el acuerdo original al que se le sumaron u$s 7.100 millones elevando el total a u$s 57.100 millones, aunque finalmente el préstamo será de u$s 56.300 millones. También se remplazaba el esquema de metas de inflación y se mantendría el “compromiso” con un régimen de tipo de cambio flexible.
A pesar del anuncio efectuado por Lagarde la aprobación final debía darla el Directorio donde están representados los países miembros. Se preveía que no habría inconveniente alguno en su aprobación habida cuenta que los principales países como Estados Unidos, Japón, Alemania, brindaron su apoyo.
Además, el FMI está especialmente comprometido para que este programa funcione y así lo ha demostrado otorgando un préstamo que excede holgadamente excede la cuota establecida.
Asimismo, según comentan los especialistas en el accionar del FMI, se mostró muy flexible en cambiar el acuerdo previo (firmado en su momento por el ex presidente del Banco Central Federico Sturzeneger) en vez de sancionar a la Argentina con un “waiver” por incumplimiento de los objetivos.
Anteriormente, el reporte del Artículo IV del staff de fines de 2016 no preveía graves problemas, tan solo presentaba los obligatorios escenarios riesgosos (downside risks).
Sí se sostenía que el sendero de desinflación del esquema de metas era muy ambicioso y el verdadero motivo de ello era que en el BCRA creían, casi ingenuamente, que ni los aumentos tarifarios ni la depreciación afectaban la tasa de inflación; solamente significaban cambios de precios relativos porque la suba de un precio reduce el ingreso disponible de las familias para gastar en otros bienes lo cual hace que el precio de estos últimos caiga y en promedio no haya suba de precios.
El reporte del staff también incluía con probabilidad relativa una depreciación imprevista de la moneda en cuyo caso la recomendación era la típica: elevar la tasa de interés y ajustar fiscalmente.
Un año después, en el reporte del 1 de diciembre de 2017, el staff del FMI admitía tensiones y la recomendación fue recalibrar el mix de políticas, que igual seguiría siendo contractivo: acelerar la reducción del déficit fiscal, menores impuestos, pero con disminución de tasas de interés.
Al mismo tiempo el staff advertía que la acumulación de reservas, proveniente principalmente del endeudamiento externo del gobierno, podría debilitar el objetivo de desinflación.
Las autoridades de entonces confirmaban el compromiso de flotación cambiaria. También, y como es costumbre, el staff fomentaba como indispensables a las reformas estructurales: el 28 de diciembre se aprobaba la reforma tributaria.
En resumen, había coincidencias, autoridades y staff compartían prácticamente la misma visión. Mientras tanto, para unos cuantos el nacimiento de todos los males era atribuido al cambio lanzado también ese 28 de diciembre cuando el presidente del BCRA apareció en una conferencia de prensa con el jefe de gabinete y dos ministros lo cual se interpretó como la cesión de independencia del BCRA.
Comunicado oficial del FMI:
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el día de hoy la primera revisión del desempeño económico de la Argentina en virtud del Acuerdo Stand-By (SBA) de 36 meses que fue aprobado el 20 de junio de 2018.
La conclusión de la revisión permite a las autoridades obtener aproximadamente USD o US$ 5.700 millones (DEG 4.100 millones), lo que eleva los desembolsos totales desde junio hasta aproximadamente US$ 20.400 millones (DEG 14.710 millones). El Directorio Ejecutivo también aprobó una ampliación del Acuerdo Stand-By que incrementa el acceso hasta aproximadamente UUS$ 56.300 millones (equivalente a DEG 40.710 millones o 1,277 por cient o de la cuota)[1]. Las autoridades han solicitado usar este financiamiento del FMI como apoyo presupuestario.
El plan económico reforzado de Argentina apunta a fortalecer la confianza y estabilizar la economía a través de una reducción del déficit presupuestario, la adopción de un marco de política monetaria más simple y la flotación libre del tipo de cambio (con intervenciones cambiarias circunscritas a casos de fluctuaciones extremadamente excesivas del tipo de cambio). La protección de los más vulnerables en Argentina sigue siendo un componente central de los esfuerzos de las autoridades, que incluyen priorizar el gasto en asistencia social y planificar un aumento del gasto en programas de asistencia social en caso de que las condiciones sociales se deterioren.
Tras el debate del Directorio Ejecutivo sobre el plan económico de Argentina, la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, realizó la siguiente declaración:
“Argentina ha enfrentado condiciones de mercado difíciles, pero las autoridades se han mantenido firmemente comprometidas con los principales objetivos de la política del Acuerdo Stand-By para hacer frente a las vulnerabilidades de larga data, proteger a los vulnerables, garantizar que la deuda pública continúe siendo sostenible, reducir la inflación y fomentar el crecimiento y la creación de empleo.
Para lograr estos objetivos, las autoridades han redoblado sus esfuerzos de reforma acelerando la reducción del déficit fiscal para alcanzar el balance primario en 2019 y lograr un superávit primario a partir de 2020. El presupuesto de 2019, que está anclado en este objetivo, ha sido aprobado por la Cámara Baja. Su aprobación como ley será clave para restablecer la confianza y garantizar la continuidad de las políticas.
Las autoridades han rediseñado su marco de política monetaria con límites estrictos sobre el crecimiento de la base monetaria. Se espera que este marco brinde un anclaje más simple y efectivo que reduzca de manera decisiva la inflación y las expectativas de inflación.
Las autoridades están permitiendo que la moneda flote libremente. Sin embargo, en el caso de que haya una fluctuación extremadamente excesiva del tipo de cambio, el Banco Central está preparado para intervenir de forma limitada, simple y basado en reglas.
El programa continúa haciendo hincapié en mejorar la igualdad de género, proteger a los más vulnerables de la sociedad y sentar las bases para el crecimiento y la creación de empleo. Las autoridades ya han tomado medidas para incrementar los programas de asistencia social y han priorizado los gastos de asistencia social y el gasto para cuidado infantil en el presupuesto de 2019.
A pesar del entorno desafiante, el gobierno ha fortalecido de manera proactiva sus planes de política. Quedan import antes retos. Sin embargo, la implementación total de las políticas que respaldan el Acuerdo Stand-By, junto con el fuerte apoyo de la comunidad internacional, debería permitirle al país recuperar la estabilidad macroeconómica y aprovechar su pleno potencial económico para beneficio de todos los argentinos.”
Anexo
Los principales componentes del plan económico revisado de Argentina se resumen a continuación:
Política fiscal: Las autoridades están absolutamente comprometidas a reducir las necesidades de financiamiento del gobierno federal y a situar la deuda en una firme trayectoria descendente. Su objetivo es afianzar la posición fiscal del país, y para eso se han propuesto lograr un equilibrio primario en 2019 y superávits primarios a partir de 2020. A tales fines, están procurando que el congreso argentino apoye medidas para incrementar los ingresos y recort ar costos, tales como introducir impuestos a las exportaciones, incrementar el impuesto a la riqueza, reducir los subsidios deficientes a la energía, replantear las prioridades del gasto de capital y mejorar la estructura de las transferencias federales a las provincias.
Política monetaria: Para reducir de forma contundente la inflación, el Banco Central adoptará un régimen de política monetaria más sólido, más simple y más verificable, y reemplazará el régimen de metas de inflación con un objetivo de base monetaria. El aspecto central del nuevo marco es un compromiso de limitar el crecimiento de la masa monetaria a 0% mensual (calculado como la variación del promedio mensual) hasta junio 2019, con el fin de reducir firmemente la inflación y las expectativas inflacionarias. Como complemento de este marco, se asume el compromiso de no permitir que las tasas a corto plazo desciendan a menos de 60% hasta que las expectativas inflaciona rias a 12 meses hayan disminuido de forma contundente durante por lo menos dos meses consecutivos.
Política cambiaria: El Banco Central de la República Argentina (BCRA) adoptó un régimen de tipo de cambio flotante sin intervención. En el caso de una fluctuación extremadamente excesiva del tipo de cambio, el BCRA puede realizar una intervención limitada en los mercados cambiarios para evitar condiciones desordenadas en los mercados.
Protección social e igualdad de género. El proyecto de presupuesto federal refuerza la red de protección social. Se mantendrán el tope mínimo del gasto en asistencia social y el marco para el ajuste del gasto social. El proyecto de presupuesto que ahora está ante el Congreso incrementa el gasto social y preserva el gasto en salud (y a la vez focaliza mejor los desembolsos relacionados con salud que se destinan a los más vulnerables). Incluye además una expansión de 12% de los programas públicos de cuidado infantil, en aras de elevar la participación femenina en la fuerza laboral (en particular para los hogares de más bajo ingreso). Gracias al apoyo del Banco Mundial, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) seguirá mejorando la focalización y ampliando la cobertura de la asignación universal por hijo (AUH). Por último, el gobierno ha elaborado un sistema para monitorear mejor las condiciones sociales a fin de responder más eficazmente a las necesidades que surjan entre los hogares de bajo ingreso.
Aumento y reprogramación de los recursos. En el marco del acuerdo revisado, los recursos del FMI para Argentina en 2018-19 han aumentado en USD 19.000 millones. Un total de USD 56.300 millones estaría a disposición de Argentina a lo largo del plazo del programa hasta 2021. Los desembolsos del FMI para el resto de 2018 aumentarían en más del doble en comparación con el programa original respa ldado por el FMI, a un total de USD 13.400 millones (además de los USD15.000 millones ya desembolsados). Los desembolsos previstos para 2019 también se duplican prácticamente, a USD 22.800 millones, con total de USD 5.900 millones en desembolsos previstos para 2020-21. Ya no se prevé que los recursos disponibles en virtud del programa sean considerados de carácter precautorio, y las autoridades han solicitado destinar el financiamiento del FMI con fines de apoyo presupuestario.
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[1]Los montos en dólares estadounidenses se han calculado utilizando el tipo de cambio de hoy: 
1 DEG equivale a US$ 1.38371
US$ 1 equivale a DEG – 0.722697.

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Qué me van a hablar de amor

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No queremos tener relaciones platónicas: queremos tener relaciones carnales y abyectas”. Corría 1991 y el canciller Guido Di Tella, en un encuentro con las autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, buscaba demostrar el alineamiento de la Argentina con los Estados Unidos. Inauguró así una década de sumisión al consenso de Washington y las políticas del republicano George Bush y el demócrata Bill Clinton.
El alineamiento era el precio a pagar por ser el “alumno aplicado” y codear a la Argentina con el “primer mundo”.
Pasada una década, la Argentina explotaba con un enorme endeudamiento, pobreza y un descalabro financiero inédito, producto de la acumulación de una deuda externa impagable.
Más sofisticado -y elegante-, el presidente Mauricio Macri inauguró, también en Estados Unidos, una nueva era de vínculos personalísimos. “No sé cómo describirlo, porque estamos hablando de estos enamoramientos, hemos empezado una gran relación, y también con Christine debo confesar que hemos iniciado una gran relación ya desde hace algunos meses, y espero que funcione muy bien y que lleve a que todo el país termine enamorado de Christine”, dijo, con sonrisa pícara el Presidente al recibir el premio al Ciudadano Global que se entrega todos los años en New York City a los principales hombres de negocios y políticos del establishment financiero.
El Presidente estaba a sus anchas, feliz, descontracturado. Bailó  con la vicedirectora ejecutiva del Atlantic Council, Adrienne Arscht, piropeó a Christine y reiteró la promesa de que no seremos Venezuela. No es la primera alusión romántica del Presidente a la hora de definir relaciones diplomáticas: hace unos meses, cuando Mariano Rajoy, todavía presidente español, visitó la Argentina, Macri dijo que la relación con España “es la de dos amantes que se han reencontrado”.
Christine es Christine Lagarde. La presidenta del Fondo Monetario Internacional, con el que la Argentina tomó el mayor endeudamiento de la historia. No de la Argentina, sino de la del Fondo. Serán en total 57.100 millones de dólares, al mismo tiempo, más de cuatro veces más que lo que había tomado en 2001 Fernando De la Rúa antes de que escapara por la azotea.

Christine, por supuesto, como cualquier banquero, impuso condiciones. En un castellano neutro, dictó las condiciones de la política económica que deberá aplicarse de ahora en más en la Argentina. “Esto se verá respaldado por un presupuesto adecuado que sea sustentable. El mercado cambiario no tendrá intervención. Respaldo al plan económico para restablecer la confianza en los ambiciosos planes de reforma económica del Gobierno y para proteger a los más vulnerables”, remarcó. A su lado, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, solo asentía.

“Estamos muy contentos. Es claramente nuestro programa y estamos muy contentos de que la comunidad internacional nos apoye. Lo que no tenemos que hacer es prometer” sino “seguir trabajando todos los días navegando esta situación que ha sido difícil”, celebró el ministro.
El titular de la cartera económica reconoció que “la depreciación del tipo de cambio ha generado un alza en la inflación y eso se traslada a un deterioro transitorio a los salarios. Lamentablemente los salarios van a perder contra la inflación. Esperemos que lo recuperen el año que viene”. Difícil, si se aplican los mismos medicamentos.
Después anunció una batería de medidas para “sanear” de pesos la economía: Subas de encajes a bancos y pago de intereses periódicos a los plazos fijos, entre otros cambios normativos con el objetivo de reducir la base monetaria hasta julio de 2019. La lógica es brutal: “Si no hay pesos, no hay con qué comprar dólares”. Tampoco comida. El nuevo cepo.
Pero “los mercados” siguen desconfiando. El dólar cerró la semana en alza y tocó, en Misiones, los 44 pesos, la línea en la que el Banco Central debería volver a intervenir.
Fueron horas turbulentas. El mejor equipo perdió de un portazo a Luis Caputo, otra de sus piezas fundamentales, que, ahora nos enteramos por boca del Presidente, “no tenía vocación” para ocupar el cargo. El Messi de las finanzas aumentó la deuda pública en u$s 74.000 millones (sin contar u$s 15.600 millones que emitió para pagar a fondos buitre) y como presidente del BCRA dejó las mismas reservas que al asumir, con el detalle que en el medio recibió u$s15.000 millones del FMI.
Lo reemplaza Guido Sandleris, un ¿ex? investigador del Fondo Monetario Internacional. Atendido por sus propios dueños.
En una de las pocas apariciones televisivas que tuvo cuando era el segundo de Nicolás Dujovne, Sandleris falló en todos los pronósticos: dijo que la economía iba a crecer 3,5 por ciento -caerá 2,4- y que “lo peor ya pasó” en materia de inflación. El año cerrará con una inflación superior al 40 por ciento.  
Su segunda al mando es Verónica Rappoport, quien, al margen de sus pergaminos económicos, era una conocida twittera que se burlaba, hace menos de un mes, de los cambios de ministros a las apuradas y los planes económicos decididos en un fin de semana.
A ambos los une otro detalle, como integrantes de la Fundación Argentina para el Desarrollo con Equidad, fueron funcionarios de la Alianza. Sandleris fue jefe de Asesores del Secretario de Finanzas del Ministerio de Economía, durante la gestión de José Luis Machinea. Rappoport, asesora en el Ministerio de Economía entre 1999 y 2000.
Después de semejante muestra de amor, el Gobierno espera que el respaldo del FMI sirva para capear la tormenta. Pero las encuestas marcan cada día una caída en la imagen presidencial y una desconfianza generalizada en el programa de Gobierno.
Hasta ahora no hay quien capitalice ese malhumor, pero asoman movimientos que permiten vislumbrar escenarios repartidos. Juan Manuel Urutubey, Juan Schiaretti, Miguel Ángel Pichetto y Sergio Massa compusieron una foto “opositora”. El cuarteto quiero ser la unión renovadora del peronismo.
En Misiones, donde todo comenzó, Axel Kicillof cerró la presentación de Unidad Ciudadana, un espacio de kirchneristas, radicales disidentes e independientes. “Le vamos a devolver los derechos a cada argentino”, prometió el ex ministro de Economía que se retiró en andas del club Brown de Posadas.    

El programa económico que es del agrado de Lagarde no es novedoso: frenar la emisión y secar la plaza de pesos vía tasas altas.
Chau gradualismo. Hola dramatismo. La recesión no hará más que profundizarse y el ajuste se hará más duro, si cabe el término. La economía está sometida a las metas fiscales y a, vade retro, evitar un nuevo default.
La flexibilidad con la que se estaba manejando la negociación por el presupuesto mutó en anuncios destemplados de fin de la tarifa social para la energía eléctrica y el gas y desaparición inmediata de subsidios para el transporte público.  
Serán las provincias las que deberán asumir los costos si quieren sostener la asistencia a los sectores más vulnerables. La quita de subsidios significa para Misiones más de mil millones de pesos, sumado a la pérdida del Fondo Sojero, que se distribuía entre los municipios.  
Tanto se desvirtuó el escenario que el Presupuesto provincial, presentado en julio, deberá ser corregido antes de ser aprobado. El secretario de Hacienda, Adolfo Safrán, calculó en 3.095 millones de pesos la diferencia entre lo proyectado y la nueva economía nacional. Es que los cálculos se hicieron con una promesa de inflación del 17 por ciento para 2019 y un crecimiento del PBI de 2,5 por ciento. La inflación ya fue recalculada en 23 por ciento y la economía volverá a hundirse medio punto después de una caída de 2,4 este año.
El recálculo incluye mayores ingresos -por inflación- pero también los mayores gastos que deberá cubrir la Provincia para sostener tarifa eléctrica, transporte y recursos para municipios. En total, el Presupuesto se aprobaría en poco más de 70 mil millones de pesos, con la mitad de los recursos invertidos en las áreas sociales.  
No es una novedad. Desde 2016, la Nación comenzó a drenar el flujo de recursos a las provincias. La Provincia aportó más de 400 millones en concepto del ex Artículo N°9 y continuará con 100 millones más hasta fines del 2018.
Para 2019 el presupuesto destinado al Incentivo Docente fue congelado. Cada provincia deberá hacerse cargo de los incrementos salariales. Algunas podrán más, otras menos. Algunas de primeras, otras no.
Hasta ahora, la economía misionera se viene manteniendo a salvo de la tormenta. El desempleo es el más alto en doce años en la Argentina, pero en Posadas se mantiene relativamente estable entre los más bajos del país. La pobreza volvió a dispararse, aún sin conocer las consecuencias de la devaluación iniciada en mayo.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, la cantidad de personas en la pobreza pasó del 25,7% en el segundo semestre de 2017 al 27,3% en el primero de 2018. Eso significa que 800.000 personas cayeron debajo de la línea de la pobreza. Por su parte, la indigencia registró un leve aumento (del 4,8% al 4,9%).
Durante el primer semestre de 2018, se encuentran por debajo de la línea de pobreza 1.777.249 hogares, los cuales incluyen 7.581.118 personas. En ese conjunto, 344.009 hogares se encuentran, a su vez, bajo la línea de indigencia, e incluyen a 1.357.923 personas indigentes.
En Posadas, según la Encuesta Permanente de Hogares, hay 116.923 hogares, de los cuales, 24.182 están en la pobreza y 3.759 en la indigencia. Medido en personas, son 361.536 habitantes, de los cuales 102.917 son pobres y 13.064 indigentes.
En comparación con el primer semestre del año pasado, bajó la cantidad de hogares y personas en la pobreza. Pero, como en el resto del país, en Posadas también crece si se compara con el segundo semestre: había 20,5 por ciento de hogares pobres y ahora hay 20,7, mientras que hay una leve disminución de personas en esa condición, de 28,6 a 28,5.
Misiones no es inmune a la crisis, pero el rol del Estado en la economía es central. La sinergia con el sector privado es permanente, pero vale un ejemplo para tomar dimensión del impacto de las políticas públicas: el programa Ahora Misiones, lanzado hace dos años, con una anticipación asombrosa del brote inflacionario, generó ventas por 825.963.484,44 pesos. Es dinero que no se fugó por las fronteras y que permitió sostener empleo y contener la pobreza.  

El sector empresario quiere que pase rápido la tormenta. El presidente de la Confederación Económica de Misiones, Alejandro Haene señaló que “es central contar con un esquema que permita a las Pymes volver a solicitar créditos, poder negociar cheques de pago diferido a tasas razonables y fundamentalmente que existan líneas para la inversión, que es lo que mueve la economía en cualquier país normal”.
“Somos conscientes que la situación está sensible y prueba de ello es que más allá del acuerdo con el FMI, el dólar cerró la semana por encima de los 41 pesos. Hay que impedir a toda costa el daño social en los sectores más vulnerables y medios porque de lo contrario se van a observar problemas en el sector de la producción y en los niveles de empleo registrado. La visión es que el gobierno nacional está dispuesto más temprano que tarde a cumplir con el plan trazado, porque de ello dependen en gran medida las economías regionales”, indicó Haene.
El rol del Estado es una premisa inamovible para el Gobierno provincial. El gobernador Hugo Passalacqua anunció la extensión del Ahora Misiones y todo indica que, en medio de la recesión generalizada, el programa seguirá por un tiempo. Lo mismo sucede con los aportes del Estado a otras áreas o la incorporación permanente de derechos en la Legislatura.
Misiones es ejemplo. El concepto del Ahora Misiones se replica en varias provincias, que también buscan frenar la inflación.  
 

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Axel Kicillof: “Hay un déjà vu penoso de los 90”

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 “En Buenos Aires tenemos una costumbre, servir una infusión: Se llama mate”, ríe Axel Kicillof cortando la sobriedad de una mesa con el vicerrector y los decanos de la Universidad Nacional de Misiones que estaban exponiendo la necesidad de reformular el presupuesto universitario para 2019. El mate llegó rápido y también se llevó otro de regalo, hecho en la facultad de Artes de Oberá. Pero volvió a sorprender cuando reveló que también era asiduo tomador del tereré, costumbre que adquirió en Formosa, donde vivió en 1998. En su paso por Misiones se sacó infinidad de fotos, tuvo varias reuniones y se fue como una estrella del rock. Impensado para un ex ministro de Economía.
Kicillof es uno de los hombres fuertes de Unidad Ciudadana, el espacio político que se presentó en Misiones, conformado por el kirchnerismo, el radicalismo alfonsinista, peronismo e independientes. Los decanos y estudiantes fueron los primeros en recibirlo en Posadas, donde llegó junto a Cristina Britez, la referente local del kirchnerismo en el Congreso. Todas las miradas están puestas en su nuevo rol, en el que el economista queda sometido por el político. Pero parece disfrutar. Se sabe candidato y algunos hasta lo quieren en la fórmula presidencial. Pero él repite que las candidaturas deben definirse al final y que incluso Cristina Fernández debe jugar en función de la oposición y no la oposición someterse a su figura.  
Chicanea con los eslóganes del macrismo, prefiere no hablar de la foto del cuarteto de “unidad” entre Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Juan Schiaretti y Miguel Ángel Pichetto y responde con rapidez cuando le tocan temas de economía. “El Gobierno de Macri ha puesto a la economía en el centro”, replica en diálogo con Economis
Kicillof asegura que no hay pesada herencia y que, en cualquier instancia, ésta no incluyó endeudamiento. “Y ahora celebran un nuevo crédito del FMI. Argentina ha tomado el mayor préstamo de la historia del Fondo y lo hizo Macri sin necesidad”, subraya.
Se ríe de quienes lo acusan de “trostkista” y retruca: “Algunos que son bien fachos también cuestionan el ajuste”.
“Es un neoliberalismo que no piensa en la universidad para pobres, que genera un daño estructural que va más allá del presupuesto, que tiene que ver con la deserción y con las pymes que se funden”, argumenta.
Pero no está dispuesto a darse por vencido: “Habría que revisar esa idea de que perdimos la batalla cultural. Perdimos por un punto y ganamos la primera vuelta. Tampoco hay que martirizarse”, plantea en una relectura del escenario político que después profundizará. “La campaña de Macri fue plantear la continuidad de lo que hicimos nosotros y por lo menos, se marcó un límite en las cosas que no podían decir”, insiste.

Hay un deja vu penoso de los 90. Son los mismos y las mismas ideas, pero con un discurso morigerado. No es tan desembozado como en los 90, pero ahora hay un ataque deliberado a la política y en los efectos, es neoliberalismo”, compara Kicillof.
“Desde que llegó Macri ha puesto a la economía en el centro del Gobierno. No es que el Gobierno se reduzca a su propuesta económica, porque hemos visto que han puesto en discusión los derechos humanos, lo artístico. Cuando estamos ante un gobierno neoliberal, lo central es la plata, más tratándose de un gobierno de empresarios, de gerentes, el proyecto es básicamente económico y muy de fondo. Han venido a hacer una transformación estructural de la Argentina, convertirla en un país donde se extraen recursos naturales, se exporta al exterior y después los traen elaborados desde allá, como en épocas coloniales. Financierización y concentración de los ingresos tanto en los estamentos sociales como geográficamente en la región portuaria, en Buenos Aires. Ese modelo se va a expresando a través de diferentes medidas, una clásica es el ajuste presupuestario, que es el origen de este Gobierno, el fuerte endeudamiento, estos son elementos claves. Pero termina siendo político, porque explicar estas cosas a quien no tiene formación económica, y que los economistas del Gobierno se la hacen difícil. Hay una vieja frase de Jauretche: “Si a un economista no le entendés lo que te está diciendo, te está estafando”.
“Es un momento y no escapa a nadie, en el que el Gobierno no puede disimular dónde nos trajeron, de manera innecesaria. Se ha firmado el acuerdo más gigante de toda la historia del FMI. Es la primera vez que un Presidente festeja un acuerdo con el FMI, que presta plata en momentos de crisis. Es decir que la magnitud del acuerdo habla de la magnitud de la crisis. Si un problema no había en la famosa herencia era el endeudamiento. Nos habíamos desendeudado de una forma fantástica y sin precedentes. Dejamos el país con una deuda del 40 por ciento en relación al PBI y ahora se habla de estar en el cien o arriba, que son niveles trágicos de deuda. Y esa plata no viene sola, sino con condicionamientos, que son los que nos quieren hacer votar ahora en el Presupuesto. Cuando un presidente te dice: “Tranquilos, que no vamos a un default”, es como que un médico te diga: “Tranquilo, que no tenés un cáncer”. ¿Quién te preguntó? Los inversores extranjeros se están preguntando si la deuda que tomó Macri se puede pagar. Un problema que inventó el propio Macri”.
 
¿Cómo se reconstruye, más allá del kirchnerismo y con el Presidente preparado para competir?
Macri ya ha demostrado que no tiene problemas con el kirchnerismo, sino con el peronismo y el campo popular. Ya no habla de los doce años, sino de los últimos 70 años, atribuyendo todas las desgracias de la Argentina al peronismo. Tiene una memoria selectiva, porque se olvida de hablar de golpes de Estado y de varios gobiernos con la misma política que tiene él, que fue cuando la Argentina más cayó. Gobiernos neoliberales que los omite. La reconstrucción, como el campo popular es amplio, tenemos muchos dirigentes, muchos puntos de vista, somos políticos y con una militancia activa, las relaciones son agitadas. Ponernos de acuerdo se complica, pero lo sabemos hacer.
¿Va más allá de Cristina?
Si, por supuesto. Esto es el lanzamiento de Unidad Ciudadana. Creemos que de lo que se trata es de armar un gran frente, militante, con inserción en las diferentes problemáticas que está generando el macrismo, en el sistema productivo, los jubilados, las universidades, diverso y muy amplio, pero con una columna vertebral que desde nuestro punto de vista proviene del peronismo, pero es más amplio que el peronismo. Es un frente que pueda ponerle un dique al Gobierno de Macri y las políticas que está aplicando. Después, más adelante se tiene que construir, puede que con los mismos actores, puede que no, un frente electoral. Recién después los candidatos. Me dicen “júntense todos” y a veces las candidaturas dividen, porque hay un solo cargo y tres dirigentes. Cristina si, Cristina no, es funcional al Gobierno de Macri, aunque hay algunos que quizás tengamos ese anhelo. Cristina ha sido una gran presidenta, dirigente extraordinaria y como militante lo es. Estas cosas hay que postergarlas.

Para Kicillof no se debe pensar en las elecciones del año que viene, sino en cómo frenar al Gobierno inmediatamente. “Si el Gobierno sigue aplicando estas políticas, vamos a estar mucho peor. Ya está admitiendo un megacanje. El blindaje ya lo tenemos y el déficit cero está planteado. Lo primero que hay que hacer es impedir que esto se siga agravando. Macri terminará su mandato con un país más pobre y más endeudado. Para el año tendremos un crecimiento “no positivo”. La economía se encoge y lo peor es la distribución de los ingresos. Todos nos vamos a empobrecer, pero unos más que otros”.  
 
 ¿Te sentís reivindicado? ¿El chico comunista contra el Messi de las finanzas que se fue con una millonaria deuda?
El Messi que pusieron resultó un poco cachuzo. O quizás fue un Messi. ¿Quién te dice? Hay que ver cuanta plata ganó él. Pero si queda claro que no jugó para el equipo. Yo vengo militando en el peronismo, en el kirchnerismo hace tiempo y me han tratado de perseguir, de correr, de keynesiano, marxista, comunista, chavista, judío, rubio, petiso, todo lo que quieras para encasillarme y tratar de desprestigiar lo importante que era la gestión de un gobierno que tenía objetivos muy claros y que algunos cumplió de manera bastante aceptable. Me parece que ante una crisis mundial incluso mucho más grave que la que Macri está atravesando, porque hoy el mundo está creciendo y a nosotros nos tocó el estallido de 2008 y la caída del precio de las comoditties en 2014 y logramos que eso no afectará a los sectores que el Estado tiene que cuidar. Una crisis alguien la termina pagando y nuestra obsesión era que no la pagaran ni los jubilados ni los más vulnerables, ni el laburante, ni la pyme nacional o el productor de las economías regionales. Hemos tenido un resultado muy aceptable.
 
¿Sentís una deuda pendiente con las economías regionales? ¿Precio de la yerba? ¿precio de las exportaciones? Varias demandas que no fueron resueltas…
La política de Macri sirve para ponerlo en su justa medida.  Cuando a uno le toca gobernar, te enfrentás a muchos reclamos. Cuando la economía va bien hay sectores a los que les va muy bien, sectores que te reclaman mejoras y hay otros que pueden estar mal. Lo que nos permite mostrar el Gobierno de Macri por efecto comparativo es que muchas de las políticas que tal vez pensaban los propios sectores que iban a ser buenísimas, eran un desastre: Devaluar, bajar los salarios, quitar las retenciones. Cuando uno observa como están las economías regionales, terminó empeorando. Los productores que venden al mercado interno, venden en peso, pero pagan en dólares y la devaluación los está quebrando. Hay que preguntarse si a toda la cadena primaria le hacía falta lo mismo. La distribución del ingreso, aunque muchos se quejaban, resultaba muy buena para los productores primarios. Después, a los exportadores le dijeron que íbamos a insertarnos en el mundo. Pero insertarnos en el mundo, resultó pedirle plata al FMI y que te maneje la economía. No habían avisado la letra chica. Nos faltaron muchas cosas, pero nunca dejamos de pensar en los productores primarios, sobre todo en épocas de crisis. Terminamos con la economía creciendo, sin pérdida de empleo ni salario. Ahora Macri que dijo: jodanse, libre mercado y sálvese quien pueda. Se salvaron solo el Gobierno y sus amigos.
 
Dijiste que no se perdió la “batalla cultural” ¿Qué significa esa relectura?
Sin lugar a dudas, cuando uno mira la historia, sin dejarse llevar por el predominio que tiene Macri en los medios de comunicación, uno puede ver que la elección de 2015 se perdió, pero ese famoso “No vuelven más”, está asociado a que perdimos 80 a 20. El ballotage se perdió por un punto y las primarias las ganó Daniel Scioli. Acá en Misiones el Frente para la Victoria ganó claramente. No nos fuimos en el marco de un rechazo ni fracaso. El que está fracasando es Macri. Cristina se fue con una aceptación del 60 por ciento. Macri no llega al 30 y tiene todo a favor, gobierna la capital, Buenos Aires, un préstamo de cien mil millones de dólares, lo apoyan grandes potencias y nos ha pedido que nos enamoremos de Christine Lagarde. Yo, paso. Lagarde me representa a los acreedores internacionales que vienen a exprimir al país.  

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Récord: Macri acordó el endeudamiento más alto con el FMI, cuatro veces más que De la Rúa

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El acuerdo alcanzado de 57,1 mil millones de dólares, alcanzado con el FMI durante 2018 representa el 57% del monto total -en términos nominales- de todos los acuerdos realizados entre el país y el FMI desde 1958 hasta la fecha; y el 43% en valores en dólares equivalentes a 2018. En términos del PBI representa aproximadamente un 9,7% del producto estimado para este año, sólo por debajo del máximo anterior del gobierno de Duhalde en 2003 (9,8%). 

Los datos los reveló un informe elaborado por el  Área de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral que analizó la historia de los acuerdos entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional.

 
El Área de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral, a cargo de Eduardo Luis Fracchia, elaboró un informe especial sobre la historia de los acuerdos entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI). 
Entre sus consideraciones, el análisis destaca principalmente que:

  • Entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional se realizaron 27 acuerdos desde 1958 a 2018. En total son 60 años de acuerdos.
  • Como se puede observar hay una clara tendencia alcista de los montos de los préstamos que el FMI le ha otorgado a la Argentina durante todos esos años.
  • Si comparamos los montos medidos en % del PBI, también se observa la creciente importancia de los acuerdos, especialmente fines de los 90.
  • El Gobierno de Mauricio Macri es el que ha acordado el monto nominal más alto de endeudamiento con el FMI, que equivale casi a cuatro veces la cifra récord 13.600 millones de us$ acordada previamente durante el gobierno de Fernando De la Rúa en el año 2000. 
  • En valores en dólares equivalentes a abril 2018 el acuerdo reciente representa dos veces y medio el acuerdo con el FMI realizado en el gobierno de De la Rúa.
  • En términos del PBI, el reciente acuerdo representa aproximadamente un 9,7% del producto estimado para este año, sólo por debajo del máximo anterior del gobierno de Duhalde en 2003 (9,8%).
  • Los gobiernos provenientes del radicalismo y alianzas han triplicado, en términos nominales, los acuerdos celebrados por los gobiernos peronistas, y representan casi 26 veces el endeudamiento con el FMI que recibieron los gobiernos militares. Si la comparación se hace en dólares equivalentes a 2018 se duplica una vez y medio con los gobiernos peronistas y representa nueves veces sumando todos los acuerdo de los gobiernos militares.
  • El acuerdo alcanzado en 2018, de 57,1 mil millones de dólares, representa el 57%, en términos nominales, del monto total de todos los acuerdos realizados entre el país y el FMI desde 1958 hasta la fecha; y el 43% en valores en dólares equivalentes a 2018.
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Dujovne y Lagarde anunciaron el acuerdo con el Fondo Monetario: llegarán 7.100 millones de dólares adicionales

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El Gobierno y el FMI acordaron finalmente una ampliación de u$s 7.100 millones del prestamos stand by que lleva el monto a u$s 57.100 millones y adelanta desembolsos a 19.000 millones para lo que resta de este año y el 2019. El anuncio estuvo a cargo del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde en la sede del consulado argentino en Nueva York
“Hemos acordado mejorar los montos”, destacó el ministro, quien aseguró ya no tienen “carácter precautorios como establecía el acuerdo original” alcanzado en junio último. Además, señaló que ante la volatilidad, se decidió “reemplazar metas de inflación por una regla simple y verificable sobre los agregados monetarios para reducir la inflación”.
En tanto, aseguró: “Mantenemos nuestro compromiso de tipo de cambio flexible”.
Bajo el nuevo esquema los desembolsos estarán disponibles de manera más anticipada explicaron los funcionarios. Hasta 2019 el FMI asegurará financiamiento por u$s 36.200 millones. Entonces, respecto al acuerdo previo, se incrementa en u$s 19.000 millones el financiamiento disponible hasta fines de 2019, explica un comunidado oficial. Por último, bajo el nuevo acuerdo los fondos del programa ya no serán tratados como precautorios y estarán disponibles para su uso como apoyo presupuestario.
El comunicado oficial:
La Argentina y el FMI llegaron a un nuevo acuerdo para fortalecer el Programa Stand-By (SBA) de 36 meses aprobado el 20 de junio pasado. El nuevo acuerdo comprende desembolsos totales por USD 57.100 millones, lo que representa un incremento de USD 7.100 millones con respecto al acuerdo previo. Además, bajo el nuevo esquema los desembolsos estarán disponibles de manera más anticipada: hasta 2019 el FMI asegurará financiamiento por USD 36.200 millones. Con respecto al acuerdo previo, se incrementa en USD 19.000 millones el financiamiento disponible hasta fines de 2019. Por último, bajo el nuevo acuerdo los fondos del programa ya no serán tratados como precautorios y estarán disponibles para su uso como apoyo presupuestario.
En el marco del nuevo acuerdo el gobierno resolvió continuar con la implementación de un conjunto de políticas orientadas al fortalecimiento de la economía argentina.
La convergencia más rápida al equilibrio fiscal primario es un paso decisivo hacia la reducción de las necesidades de financiación del gobierno, lo que robustecerá la economía argentina. Tal como está establecido en el Proyecto de Presupuesto 2019 remitido al Congreso, se prevé alcanzar el equilibrio fiscal primario en 2019, un año antes de lo previsto en el anterior acuerdo. Asimismo, en 2020 se alcanzará un superávit primario de 1,0% del PBI.
Se reforzará el compromiso del Banco Central con la reducción de la inflación. El Banco Central adoptará un régimen de política monetaria más contundente, en el cual se hará un control estricto sobre el crecimiento de los agregados monetarios. Además se mantendrá la libre flotación del tipo de cambio, aunque con intervenciones bajo lineamientos que serán anunciados oportunamente por el BCRA.
Finalmente, como parte del compromiso presente en el acuerdo inicial de proteger a los sectores más vulnerables, se acordó que el gasto en asistencia social deberá mantenerse por encima 1,2% del PBI. Hay que destacar que el acuerdo prevé un incremento de hasta 0,2% del PBI en la asignación presupuestaria para el gasto social de ser necesario.
Esta serie de medidas cuentan con el pleno respaldo del FMI, ya que es un plan consistente y sostenible económica, social y políticamente, que tiene como objetivo continuar re-estableciendo el orden macroeconómico

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