Argentina tiene una ubicación geográfica privilegiada, y una extensión que le permite tener recursos naturales de todo tipo. No sólo cuenta con suelos capaces de producir alimentos para 400 millones de personas, sino que también contienen sales y minerales que hay en pocos lugares del planeta. Entre ellos se encuentra el litio, un elemento que tiene una demanda creciente a partir del desarrollo de la industria de la electrónica que lo necesita en todo tipo de dispositivos, desde teléfonos móviles hasta autos eléctricos.
En 1817 el químico sueco Johan August Arfwedson descubrió el elemento conocido como litio (del griego piedra), un metal alcalino con ciertas propiedades naturales: presenta densidades muy bajas y es buen conductor del calor y la electricidad; reacciona de inmediato con el agua, el oxígeno y otras sustancias químicas, y nunca se lo encuentra como elementos libres (no combinados) en la naturaleza.
Según la Secretaría de Minería, Argentina es el cuarto productor mundial del recurso, luego de Australia, Chile y China. El triángulo del litio compuesto por Argentina, Bolivia y Chile cuenta con cerca del 65% de los recursos mundiales de litio. El desarrollo de este sector en Argentina está impulsado por 17 empresas de siete países que llevan adelante 23 proyectos de explotación de litio. Hay dos que ya están en marcha y otros cuatro en la fase de estudios de factibilidad. En 2021 Argentina exportó carbonato de litio por U$S 184 millones, y desde el Ministerio de Desarrollo Productivo proyectan para el 2030 exportaciones que pueden rondar entre los U$S 2.000 millones y U$S 3.500 millones.
Inversiones en altura
Según datos oficiales, los proyectos relacionados a la extracción de litio en Jujuy, Salta y Catamarca ya alcanzaron un CAPEX (gastos de capital) por US$ 7.334 millones. “El proceso comienza con un estudio geológico del potencial del lugar. Son zonas que están en medio de la cordillera, a mucha altura y con un clima muy riguroso”, señala Ricardo Roldán, gerente comercial de Grúas San Blas, “Una vez que se determina la factibilidad, llegan nuestros equipos que intervienen en las tareas de movimiento de suelo y manipulación de cargas para la construcción del campamento donde van a vivir las 250, 300 personas que van a trabajar. Hay una logística muy grande, porque hay que llevar todo: energía, alimentos, agua, etc”.
Luego se procede a preparar las instalaciones donde se procesa el litio, ya que es un mineral que se extrae a partir de salares. Se utilizan piletones donde se somete la salmuera a distintas etapas de evaporación, en las que se agrega cal para precipitar sales de sodio, potasio y magnesio, entre otras, hasta que se alcanza el contenido de litio. El procesamiento de compuestos de litio continúa en plantas industriales, con un proceso químico en el que se utilizan reactivos para extraer nuevos residuos y alcanzar la pureza deseada.
“Instalamos en Jujuy una sucursal con servicio técnico para atender toda la maquinaria involucrada en estos yacimientos. Está formada por un grupo de gente que ya ha trabajado en minería y tiene mucha experiencia en el terreno”, agrega Roldán y enumera los equipos que provee Grúas San Blas a los productores de litio y sus prestadores: manipuladores telescópicos, grúas, equipos de movimiento de suelo Sany, excavadoras y palas cargadoras. También se brindan equipos de apoyo, que son más chicos y trabajan en tareas dentro de las plantas.
“Lo más difícil de trabajar en la cordillera es la altura, por la falta de oxígeno. Tenemos un proyecto a 4200 mts sobre nivel del mar. Tuvimos que hacer alguna modificación en los equipos para que trabajen allí, porque normalmente pierden un 20% de su potencia. También se utilizan aditivos para evitar que el combustible se congele, y un aceite de mejor calidad para que ayude a los equipos en el arranque en frío”, continúa Roldán. Otra dificultad que deben enfrentar los equipos que trabajan en la extracción de litio es la corrosión que provoca la sal, lo que implica tener un especial cuidado con los componentes eléctricos y electrónicos.
“Estar tan cerca de estas actividades nos permite brindar servicio de postventa y de mantenimiento muy rápido. Son clientes muy exigentes y valoran tanto la calidad de nuestros equipos, como la disponibilidad de repuestos que tiene Grúas San Blas”, subraya Roldán.
Respecto al potencial del sector, éste pareciera no tener techo, ya que se calcula que cada minera tiene de 20 a 30 años de trabajo. A la vez que avanzan los estudios de factibilidad para los proyectos en marcha, surgen nuevas posibilidades, como una planta de producción de baterías de litio en Jujuy que permitiría agregar valor en origen. “Desde Grúas San Blas seguiremos apostando al acompañamiento de este sector, que necesita muchos equipos, con una alta exigencia en cuanto a calidad y mantenimiento”, cierra el directivo, “el litio no sólo es cada vez más demandado en el mundo, sino que también se abre su universo de aplicaciones”.
El gobernador de Catamarca Raúl Jalil, afirmó que es uno de los “ejes de crecimiento y desarrollo”. En el evento participan mineras, proveedores, organismos de gobierno, diplomáticos y representantes internacionales del sector.
Con la presencia del gobernador Jalil, junto al embajador de Estados Unidos Marc Stanley, el de Australia Brett Hackett, se dio inicio al “XI Seminario Internacional de Litio en la región de Sudamérica”, que cuenta con la presencia de empresas mineras, proveedores, organismos de gobierno, diplomáticos y representantes internacionales del sector.
El gobernador señaló que hay mucho interés de “muchas empresas por invertir en Catamarca”, gracias a las políticas claras que acompañan los proyectos y brindan seguridad. En este sentido detalló la implementación del nuevo Código de Procedimiento Minero, que moderniza, agiliza y simplifica la gestión minera unificando la competencia técnica y jurídica. Brindando más transparencia y seguridad. La Ley 5642, de distribución de Regalías Mineras, permite unificar los fondos y realizar obras que permiten cambiar la realidad de las poblaciones en zona de influencia de los proyectos. Además, de la creación de fideicomisos mineros con las empresas productoras de litio y un esquema de aportes del 3,5 de la facturación.
Jalil, destacó los proyectos mineros de la región, los que ya están avanzados y exportando, además de que: “en Catamarca, existen 4 proyectos de litio (Sal de Oro, Kachi, Sal de Vida y Tres Quebradas) que están en etapa de factibilidad técnica y otros más en etapa de exploración”. Aportando que: “estos proyectos de litio nos dan la pauta de que la minería es uno de los ejes que permitirá el crecimiento y desarrollo de nuestra provincia”.
El gobernador, además resaltó la importancia del desarrollo de la minería para su provincia, enfatizando que no se trata de “minería sí, o minería no”, sino de que haya prácticas sostenibles y responsables, enunciando que para esta labor se conformó una “Mesa de Litio” con las provincias de Salta y Jujuy. Enfocándose en conseguir un nuevo tipo de minería que deje más beneficios en forma regional y conjunta.
Jalil, se respaldó en los datos proporcionados por esta actividad, los cuáles señalan que cerca de 1400 catamarqueños tienen trabajo a partir de la minería, señalando que “muchas familias del oeste tienen más oportunidades de trabajo y mejores ingresos gracias a los procesos mineros en la provincia”.
En consonancia, el embajador estadounidense Marc Stanley, habló de la creciente demanda de minerales críticos y la necesidad de una mirada ambiental al respecto: “debemos enfocarnos en promover estándares ambientales, sociales y de gobernanza para construir cadenas de suministro responsables, estables y diversas. Argentina y EEUU son socios importantes para alcanzar estas metas”.
El embajador, resaltó el compromiso de los Estados Unidos para trabajar con el país, aprovechando las oportunidades que crea la transición hacia energías “limpias”.
En tanto, la Secretaría de Minería, Argentina cuenta actualmente con dos proyectos de producción, dos en construcción, cuatro en factibilidad y otros 19 proyectos avanzados con un potencial productivo de 328500 toneladas de carbonato de litio por año.
El seminario, también tendrá exposiciones sobre hidrogeología de salares, agua, sustentabilidad y ambiente en la industria del litio. Disertaciones de las compañías mineras sobre los proyectos y operaciones que llevan adelante en el territorio argentino.
¿Porqué este interés creciente en el Litio?
Hasta hace poco más de veinte años el litio estaba limitado a la industria farmacopea y otros sectores específicos. Recientemente, pasó de ser un elemento con pocas aplicaciones a uno de los más demandados para el almacenamiento energético y electromovilidad, en una fuerte apuesta por ayudar al cambio climático.
Según un informe realizado en el “X Seminario Internacional en la Región de Sudamérica”, este mineral sería muy requerido en los próximos años, donde Argentina, tendría el favor de las leyes que son flexibles en la extracción de este mineral. A su vez, los expertos, solicitaban una visión sustentable, con una visión ambiental responsable, de manera que se pudiera capitalizar una gran poción de las oportunidades asociadas al litio.
Ya en este informe se vislumbraba que “en 2022 la demanda creciera cerca de las 100000 toneladas”, según el editor Henrique Ribeiro de S&P Global Platss.
Mientras tanto el Ingeniero Daniel Jiménez, Managing Partenr de iLi Markets, presentó el escenario a largo plazo, destacando las tasas de penetración de Evs hasta un 30% -50% en 2030 versus el 4% en 2020. “La evolución de la tecnología química de cátodos muestra el renacimiento del compuesto de carbonato de litio (Li2CO3) en conjunto con el hidróxido de litio (LiOH) que marcan tendencia a 2025. La oferta de carbonato de litio de salmueras no será suficiente para satisfacer la demanda, y se requerirá la producción de Li2CO3 a partir de concentrado de espodumeno”.
En este sentido Jiménez, quien es un experto en el tema, destacó las políticas de Argentina para atraer capitales para la exploración y desarrollo de litio.
Argentina participa con el 7,6% de la oferta mundial de litio, exportando principalmente carbonato de litio por cerca de 33000 toneladas de litio carbonato equivalente (LCE). Se extraen desde dos salares ubicados en Catamarca y Jujuy respectivamente, que aportaron entre U$S 150 y U$S200 millones en exportaciones durante los últimos años. La ampliación de estos proyectos y la construcción de un tercero, permite prever que la producción local se triplicará y se acercará a las 120 mil toneladas LCE. El debate actual -en Argentina y el mundo- se centra en cómo aprovechar de la mejor manera los activos estratégicos disponibles en cada país, territorio y región, para insertarse en la nueva cadena de valor que el litio y sus baterías están construyendo a nivel global.
El triángulo del litio- está compuesto por Chile, Argentina y Bolivia, con litio disuelto en agua de salmueras-, a pesar de ser más abundante (66% de los recursos) y encontrarse más concentrado, participa únicamente con cerca de un tercio de la oferta mundial. Esto se debe a que, si bien los salares presentan costos de operación menores, las particularidades químicas e hidrológicas hacen que cada salar requiera la elaboración de un proceso productivo a medida y tiempos de aprendizaje más extensos, por lo que, ante incrementos abruptos de la demanda, los yacimientos en rocas, que utilizan tecnologías mineras tradicionales, pudieron dar rápida respuesta.
El sueño de la planta de desarrollo de baterías de litio está próximo a cumplirse
Ante este panorama de crecimiento y desarrollo, el estado promocionó una serie de inversiones destinadas a la creación de la primera planta argentina de desarrollo de baterías de litio.
En diciembre de 2021, se firmaron un desembolso en conjunto entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la Universidad Nacional de La Plata y Y-Tec, de más de 500 millones para la adecuación de edificios, provisión de servicios y la compra de equipamiento.
En su proceso de ejecución, la planta se ubicaría en la capital bonaerense, los equipamientos necesarios fueron comprados y se pondría en funcionamiento antes del 2023.
Desde el gobierno señalan que la planta estaría centrada en desagregar el paquete tecnológico respecto al diseño y la fabricación de las celdas y baterías, con miras a la definitiva incorporación de la tecnología y la generación de las condiciones propicias para el desarrollo de futuras plantas similares, o de mayor porte.
Con esto, el proyecto textualmente busca propiciar “el desarrollo industrial en serie de celdas y baterías de litio para atender demandas específicas del Estado y el sector productivo; la formación de recursos humanos calificados en la temática; y la producción de conocimiento”.
Tras la derrota del domingo, AMLO no perdió el tiempo y la Cámara de Diputados de México ya aprobó la ley minera para nacionalizar el litio.
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) inició la semana con el pie izquierdo luego del rechazo de la reforma constitucional del sector eléctrico, pero ayer 18/04 hacia el fin del día tuvo una victoria. Con 275 votos a favor, 24 en contra y 187 abstenciones, fue aprobada en lo general y en lo particular la iniciativa de reforma a la Ley Minera sobre la nacionalización del litio en México.
[https://urgente24.com/mundo/mexico-reves-amlo-pero-esta-blindado-n536560 ]Este era el proyecto que “blindaba” a AMLO, según sus propias declaraciones, y dado que no se trata de una reforma constitucional no es necesaria la mayoría calificada como en el caso de la reforma eléctrica. La mayoría simple fue simple de lograr en la Cámara de Diputados con el partido gobernante Morena y sus aliados del Partido del Trabajo y e l Partido Verde Ecologista de México.
Ahora queda pendiente la aprobación en el Senado, pero el primer paso ya está hecho. La reforma de la ley contempla la autorización de concesiones para la minera con excepción del litio, el cual será administrado directamente por el Estado mexicano.
Ley Minera
Esta nueva reforma propuesta por AMLO quiere declarar como “de utilidad pública” la exploración y la explotación del litio y prohibir el otorgamiento de concesiones o permisos a empresas privadas. “Se reconoce que el litio es patrimonio de la Nación y su exploración, explotación y aprovechamiento se reserva para uso exclusivo del pueblo mexicano”, reza uno de los cambios. Además, se plantea la creación de un “organismo público descentralizado” para extraer y controlar “las cadenas de valor económico” del mineral.
En pocas palabras, el litio estaría a cargo de una empresa del Est ado “para explotarlo, explorarlo, extraerlo, procesarlo, industrializarlo y venderlo”.
La iniciativa agrega que el decreto entrará en vigor al día siguiente en su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Una vez publicado, el gobierno de México tendrá 90 días hábiles posteriores a la entrada en vigor del decreto para emitir el instrumento de creación del organismo público descentralizado encargado de la explotación del litio.
Por su parte, Movimiento Ciudadano, un partido opositor a AMLO, ha señalado tener “dudas sobre la constitucionalidad” de las modificaciones a la ley. La Constitución, la norma superior, no contempla la explotación del litio como “un área estratégica” en que el Estado posea funciones “exclusivas”.
El oro blanco en México
El litio, como resumen El Orden Mundial, es un material altamente reactivo y, sobre todo, ligero, lo que lo convierte en un componente ideal para las pequeñas baterías de teléfonos móviles, ordenadores portátiles y altavoces inalámbricos o de gran formato como las que usan los coches eléctricos.
Es un mineral escaso y de ahí su valor:
No todos los países cuentan con reservas de este metal . El conocido como triángulo del litio, en la confluencia entre Argent ina, Bolivia y Chile, posee cerca de la mitad de las reservas probadas. Su extracción no es nada sencilla en la mayoría de casos. Como recuerda El País, el litio ha captado la atención de AMLO desde finales de 2019, cuando se reveló la existencia de reservas por algo más de tres millones y medio de toneladas en el Estado de Sonora. Este yacimiento, considerado el más grande del mundo de este mineral en roca, es propiedad de la empresa china Gangfeng. Aunque los trabajos están aún en fase de exploración y todavía no se ha extraído ni un gramo de mineral.
SALAR DE UYUNI, Bolivia — La misión era quijotesca para una pequeña empresa emergente energética de Texas: ganarle a los gigantes industriales chinos y rusos para desentrañar las riquezas minerales que un día podrían alimentar decenas de millones de vehículos eléctricos.
Un equipo viajó de Austin a Bolivia a finales de agosto para reunirse con líderes locales y nacionales en un complejo de litio del gobierno y convencerlos de que la empresa, EnergyX, tenía una tecnología que haría realidad el potencial de Bolivia de convertirse en una fuerza mundial de la energía verde. Al llegar, descubrieron que la conferencia a la que habían planeado asistir se había cancelado y que los guardias de seguridad habían bloqueado el lugar.
Sin embargo, la verdadera atracción estaba a la vista: un gigantesco mar calcáreo de salmuera en lo alto de los Andes llamado salar de Uyuni, que es rico en litio, entre varios minerales con un valor creciente en todo el mundo porque se necesitan en las baterías utilizadas en los carros eléctricos y en la red eléctrica.
Rodeado de equipos oxidados, estanques de producción vacíos y bombas desacopladas de las tuberías, parecía un lugar desolado. Sin embargo, para Teague Egan, director ejecutivo de EnergyX, solo había promesas.
“Esta es la nueva Arabia Saudita”, prometió.
Los quechuas veneran el salar de Uyuni, más de 6000 kilómetros cuadrados de salinas que sus antepasados creían que eran la mezcla de la leche materna de una diosa y las lágrimas saladas de su bebé. Para Egan, el lugar es “pura belleza blanca hasta donde alcanza la vista”.
Con una cuarta parte del litio conocido en el mundo, este país de 12 millones de habitantes se encuentra potencialmente entre los nuevos ganadores ungidos en la caza global de las materias primas necesarias para alejar al mundo del petróleo, el gas natural y el carbón en la lucha contra el cambio climático.
Ocho empresas extranjeras han competido en los últimos meses para instaurar proyectos piloto de litio aquí, incluyendo cuatro de China y una de Rusia, países que han tenido relaciones más amistosas con el gobierno de Bolivia que Estados Unidos.
Al igual que durante mucho tiempo los buscadores de petróleo han procurado riquezas en la exploración de pozos, la revolución de la energía limpia está generando una oleada de emprendedores que esperan aprovechar el nuevo auge y entrar en la intersección de la geopolítica y el cambio climático. Algunos son nombres conocidos, como el de Elon Musk con Tesla, mientras que Egan y otros son luchadores que buscan su primera oportunidad en lugares ricos en minerales como Bolivia, la República Democrática del Congo y el Pacífico Sur.
Egan es uno de los más decididos. Su empresa, con 30 empleados, es una de las dos compañías de Estados Unidos, entre ocho aspirantes, a explotar las reservas de litio de Bolivia.
El litio es un componente básico de las baterías de iones de litio, que permite el flujo de la corriente eléctrica. Debido a la ligereza del metal, su larga vida útil, su gran capacidad de almacenamiento y su facilidad de recarga, se espera que la demanda crezca exponencialmente durante la próxima década para alimentar una flota cada vez mayor de vehículos producidos por Tesla, Ford Motor, General Motors y otros fabricantes de automóviles, así como para extender el almacenamiento de baterías en la red eléctrica para las energías renovables. Solo este año, los precios de los compuestos de litio han subido más del 200 por ciento en varios mercados mundiales.
Egan, de 33 años, nunca había trabajado en la industria energética antes de poner en marcha EnergyX en 2018 para llevar a cabo proyectos de litio. Con la cabellera peinada hacia atrás, a menudo sin afeitar y con un gorra de béisbol al revés, proyecta exuberancia juvenil y confianza en sí mismo.
Creó un club de lectura en su empresa y asignó una biografía de Thomas Edison como primer título para enviar un mensaje a sus colegas: “Puedes intentarlo 100 veces y rendirte. Edison lo intentó 17.000 veces para producir caucho doméstico”.
A pesar de sus alardes, parece un personaje poco probable para conducir el futuro energético de Bolivia. Nunca ha trabajado en América Latina y prácticamente no habla español.
‘El gobierno está jugando con fuego’
Hay muchas cosas que Egan no puede controlar en este país largamente plagado de golpes de Estado y divisiones raciales, ideológicas y regionales.
El partido gobernante en Bolivia, el Movimiento al Socialismo, está dirigido por el expresidente Evo Morales, quien intentó acercar el país a China antes de que las protestas y los militares lo obligaran a abandonar el poder hace dos años.
El actual presidente, Luis Arce, quien fue ministro de Economía de Morales, encabeza una coalición de socialdemócratas e izquierdistas más doctrinarios. Se enfrenta a los desafíos de los movimientos locales que se oponen al gobierno socialista y desconfían de los intereses extranjeros, a los que consideran explotadores de la riqueza mineral de Bolivia desde el siglo XVII.
Hace solo dos años, un acuerdo sobre el litio entre Morales y una empresa alemana provocó protestas que acabaron por extenderse por todo el país. Morales se vio obligado a descartar el contrato solo una semana antes de huir del país.
Marco Pumari, un político local que encabezó las protestas, exigió que se triplicaran las regalías para el departamento de Potosí y que la población local participara en la propiedad de las empresas de litio. Dijo que sus demandas no habían cambiado, y que su oposición a los socialistas gobernantes seguía siendo firme.
“En cuanto elijan públicamente a las empresas extranjeras, el departamento se movilizará”, dijo en una entrevista. “El gobierno está jugando con fuego”.
En agosto, unos 80 manifestantes tomaron dos carreteras, impidieron que Arce visitara las instalaciones de litio del gobierno y exigieron que despidiera al nuevo jefe de la empresa estatal de litio y diera a los residentes locales una mayor participación en las decisiones sobre la producción de litio. La protesta obligó a cancelar la conferencia a la que tenían previsto asistir Egan y su equipo de EnergyX.
“Necesitamos carreteras asfaltadas y fábricas textiles”, dijo Rosa Belén Julaca, una agricultora de quinua de Potosí que se unió a la protesta a pesar de que generalmente apoya al gobierno. “Si no nos escuchan, seguiremos bloqueando las carreteras”.
Funcionarios del gobierno no tardaron en acudir para calmar las tensiones.
Expertos en energía afirman que un gran aumento de la producción de litio boliviano mantendría bajos los precios de las baterías, lo que ayudaría al presidente de Estados Unidos Joe Biden, a alcanzar su objetivo de electrificar la mitad de los vehículos nuevos que se vendan en el país en 2030, frente al cuatro por ciento actual.
“La cantidad de litio que necesitamos en cualquiera de nuestros objetivos climáticos es increíble”, dijo Anna Shpitsberg, subsecretaria de Estado estadounidense para la transformación energética. “Todo el mundo está intentando construir sus cadenas de suministro y pensar en cómo ser estratégicos”.
Pero Washington tiene poca influencia en Bolivia, cuyos líderes llevan mucho tiempo en desacuerdo con el enfoque estadounidense sobre la política de drogas y Venezuela. Eso puede explicar por qué algunos ejecutivos del sector energético no creen que Bolivia vale la pena el riesgo.
“En Bolivia se han llevado a cabo proyectos durante 30 años y no se ha conseguido casi nada”, dijo Robert Mintak, director ejecutivo de Standard Lithium, una empresa minera que cotiza en bolsa con sede en Vancouver, Columbia Británica, al referirse a los esfuerzos de desarrollo del litio que se remontan a 1990. “Es un país sin salida al mar, sin infraestructuras, sin mano de obra, con riesgos políticos y sin protección de la propiedad intelectual. Así que, como promotor, elegiría otro lugar más seguro”.
Egan ve las probabilidades de manera diferente.
‘Tengo que participar’
Que Egan haya llegado hasta aquí es asombroso. Supo sobre el litio boliviano por mera casualidad, cuando él y un amigo recorrieron Sudamérica como turistas en 2018.
Cuando llegaron al salar, un guía les explicó que estaban parados sobre la mayor reserva de litio del mundo. “Pensé: ‘No sé cómo voy a hacer esto, pero tengo que participar’”, dijo Egan.
Había probado suerte como agente deportivo y musical y dirigía un pequeño fondo de inversión en esa época. Había invertido en Tesla en 2013, cuando las acciones valían nueve dólares; ahora cada acción cotiza en alrededor de 975 dólares. (No quiso revelar cuántas acciones había comprado y cuántas tenía todavía).
Pero sentía que no estaba logrando mucho. Antes de que Egan viajara a Sudamérica, su padre, Michael, fundador de Alamo Rent A Car, le aconsejó que hiciera dos listas: la de sus cinco mayores pasiones y la de las cinco industrias que creía que crecerían más rápido en las próximas décadas. Las energías renovables estaban en ambas listas.
Egan leyó sobre el litio. Se decantó por las membranas de filtración como el eslabón vital que faltaba para que los estanques de evaporación de litio fueran más productivos y rentables. Entonces dio con un artículo de 2018 escrito por Benny Freeman, profesor de ingeniería química de la Universidad de Texas en Austin, y algunos científicos que trabajaban en Australia sobre un nuevo tipo de membrana con poros del tamaño de un átomo que podría emplearse para separar y purificar las sales de litio de las rocas y las salmueras.
Viajó a Austin y Australia, y Egan y Freeman congeniaron.
Teague Egan en el salar de Uyuni, al que llamó “la nueva Arabia Saudita”.
Los dos formaban una pareja improbable. Freeman, de 60 años, nació en la pobreza en una zona rural de Carolina del Norte y fue la primera persona de su familia en graduarse de la secundaria. Egan se crio en la riqueza en el sur de Florida. Freeman se apasionó por la química manejando pesticidas en la granja de manzanas de su familia. Egan dijo que había aprendido las habilidades empresariales de su padre en la mesa de casa.
Egan regresó una y otra vez a Bolivia, pero hizo pocos progresos en la venta de su tecnología a los funcionarios. “Toda esta gente tiene las manos atadas a la espalda”, dijo, refiriéndose a que tenían miedo de ofender a los líderes en la cima.
La gran oportunidad llegó en abril de 2020, cuando Diego von Vacano, profesor boliviano de ciencias políticas en la Universidad de Texas A&M —y asesor informal de Arce, entonces uno de los principales candidatos a la presidencia— se puso en contacto con Freeman para pedirle consejo sobre la extracción de litio. Freeman puso en contacto a Von Vacano y a Egan, y el profesor de la A&M de Texas se convirtió en el puente vital de Egan con Bolivia.
Tras la victoria de Arce, Egan asistió a la toma de posesión. Con la ayuda de Von Vacano, Egan hizo conexiones cruciales en el nuevo gobierno.
Sin embargo, no pudo conseguir una reunión con el nuevo presidente. Durante un viaje, localizó a Arce cuando ambos estaban en Santa Cruz. Acompañado por Von Vacano, Egan consiguió finalmente ver al presidente comiendo en los puestos de madera cubiertos de lona de un mercado de pescado.
Pero al acercarse al mandatario, Von Vacano lo detuvo. Arce estaba comiendo con un congresista antagónico a Estados Unidos. Para evitar una escena, Egan se alejó. Volvió a casa, pero no era la última vez que lo intentaría.
Una visita y una bendición
En agosto, tras la cancelación de la conferencia, Egan y su equipo volaron a La Paz, la sede del gobierno, y siguieron llamando a las puertas, con la esperanza de aprovechar los contactos que Egan había hecho entre los altos funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos y Energías.
Como siempre, hubo obstáculos.
Cuando se reunieron con Carlos Humberto Ramos, el recién nombrado director de la empresa estatal del litio, para convencerlo de las ventajas de su enfoque, descubrieron que no conocía la tecnología de membranas de EnergyX.
El equipo de Egan volvió a ver a Ramos al día siguiente y, tras explicar su tecnología a sus técnicos más importantes, le dijeron que podía visitar el complejo de litio y que el acuerdo inicial por el que se aprobaba el proyecto de EnergyX era prácticamente un hecho.
Esa noche, el aliado más fuerte de EnergyX en el gobierno —Álvaro Arnez, viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, que supervisa el desarrollo del litio— dio su bendición al acuerdo. Se unió al equipo de Egan para una celebración en un elegante restaurante de La Paz, con platos de bagre amazónico seco y cerdo asado con kimchi de pera.
Hubo desacuerdos sobre dónde ubicar el proyecto piloto propuesto, y cuando Egan sugirió formas de avanzar hacia la comercialización, los técnicos le dijeron que esperara hasta que estuvieran los resultados de las pruebas iniciales. Pero se conformó con recorrer las instalaciones antes que otras empresas.
En una entrevista, Molina, el ministro de Hidrocarburos y Energías, dijo que los diplomáticos chinos y rusos estaban presionando en nombre de sus propias empresas, sin embargo, insistió en que hay espacio para quien quiera invertir siempre que respete la soberanía de Bolivia.
China tiene ventajas. Ya controla activos de litio importantes en Sudamérica, y sus empresas han realizado inversiones de alrededor de 4500 millones de dólares en litio en los últimos tres años en Sudamérica y México. Los bancos chinos conceden préstamos a bajo interés a las empresas mineras y de construcción chinas que operan en el extranjero para impulsar los planes del presidente Xi Jinping de dominar las industrias del futuro.
En cuanto a Rusia, el presidente Vladimir V. Putin ha hablado por teléfono con Arce al menos dos veces sobre el litio y otros asuntos, dijeron funcionarios rusos.
Egan dijo que no estaba recibiendo prácticamente ninguna ayuda del gobierno de Estados Unidos. Y los funcionarios estadounidenses dicen que su mejor esperanza es presionar sutilmente para que haya igualdad de condiciones.
La paciencia ha dado sus frutos para Egan, al menos hasta ahora. Firmó un acuerdo para iniciar el proyecto piloto y en octubre envió un contenedor a Bolivia equipado con bombas, válvulas, tanques y membranas para separar el litio de la salmuera. Si el proyecto piloto da resultados prometedores, podrá seguir adelante con un proyecto comercial.
De las 20 empresas que competían a principios de año, el gobierno ha designado a ocho para llevar a cabo los proyectos piloto, incluida otra pequeña empresa estadounidense, Lilac Solutions de California.
Todas las empresas —la octava es de Argentina— competirán por la atención del gobierno boliviano y por recursos como conexiones eléctricas y técnicos locales cualificados en los próximos meses, antes de que alguna pueda ser aprobada para avanzar hacia las operaciones comerciales.
“Todavía tenemos que hacer una demostración y ampliarla”, reconoció Egan. “Todavía tenemos que pasar a la fase comercial. Quiero decir que esto es solo el primer día”.
Clifford Krauss es corresponsal nacional de negocios de energía con sede en Houston. Se unió al Times en 1990 y ha sido jefe de la corresponsalía en Buenos Aires y Toronto. Es autor de Inside Central America: Its People, Politics, and History. @ckrausss
El CEO de la compañía local Liex, filial de la canadiense Neolithium, Waldo Pérez, afirmó que el objetivo en el proyecto Tres Quebradas (3Q), ubicado en la provincia de Catamarca, “es comenzar a construir camino y campamento aproximadamente entre diciembre y enero”, mientras la inversión total prevista será de US$ 320 millones, de los cuales “ya tenemos asegurados US$ 60 millones para el primer año”.
Pérez indicó, en declaraciones al medio especializado Pregón Minero, que el emprendimiento generará casi 400 puestos de trabajo directo, unos 300 en la localidad de Fiambalá, a los que se añadirán otros 300 indirectos.
“Hoy ya tenemos alrededor de 100 empleados y durante la etapa de construcción, como en todas las minas, habrá un mayor volumen de gente, con un pico de hasta 600 personas trabajando”, destacó el empresario.
Añadió que actualmente se avanza en el proceso de participación ciudadana, en el que se discuten en la comunidad de Fiambalá distintos aspectos del proyecto, luego vendrá el Informe de Impacto Ambiental.
Pérez señaló que la producción de carbonato de litio en Tres Quebradas demorará dos años, puesto que “la construcción de los proyectos de litio es bastante larga comparada con otros proyectos”.
“Simplemente porque cuando uno construye las pozas, primero las tiene que llenar, son muchos litros de salmuera y eso demora meses”, detalló Pérez, y luego la evaporación tarda un año.
“De alguna manera, son casi dos obras: una vez que terminó la de arriba tiene que comenzar la obra de abajo, entonces son realmente dos años y un poco más para que realmente comience a producir”, remarcó.
El empresario afirmó que “de alguna manera me siento un pionero del desarrollo del litio en el país, porque yo descubrí y desarrollé el proyecto Cauchari para Minera Exar y Lithium Americas Corp., empresa que fundé y desarrollé hasta la factibilidad final; entre esos dos proyectos descubrí algo así como la mitad del nuevo litio de la Argentina”.
Pérez sostuvo que hay “muchas oportunidades” para encontrar proyectos del metal, insumo principal en baterías, ya que “tenemos otros salares que todos conocemos que tienen muy buenas perspectivas”.
En la actualidad, afirmó el ejecutivo, “en reservas y recursos, por lo menos en proyectos de salmuera, el país ya está compitiendo con Chile, que tiene el número uno, pero en un sólo salar o en dos”.
“Nosotros tenemos salares más chicos pero con muy buen volumen, porque son más profundos, entonces, soy un creyente del litio en la Argentina y vamos a encontrar más seguramente con el tiempo”, concluyó Pérez.