Lula
Julia Perié salió al cruce ante declaraciones de Schiavoni sobre Lula Da Silva
La parlamentaria del Mercosur Julia Perié salió al cruce ante las declaraciones del senador Humberto Schiavoni, quien manifiesta que la detención del ex presidente de dicho país, Luiz Inácio Lula da Silva, es el reflejo “que están funcionando las Instituciones”.
El Senador Humberto Schiavoni, en declaraciones periodísticas públicas dijo que la situación judicial que se vive en Brasil en torno del ex presidente Lula Da Silva es el reflejo “que están funcionando las Instituciones” y del “respeto de la independencia de poderes” del Estado y que “esto no obedece a la oportunidad electoral sino a la dinámica del proceso judicial”.
Ante estos dichos, Perié sostuvo que “es clara y evidentemente política la detención de Lula porque la justificación está basada exclusivamente en la presunción del Juez y no en las pruebas, lo dice el expediente mismo y que un dirigente del Pro haga semejante manifestación sobre el funcionamiento de las instituciones es, por lo menos, ridículo a 24 horas de la declaración de Caputo en el Congreso, emblema de negocios y evasión fiscal del gobierno, y que no puede justificar nada de su patrimonio y en cambio a Lula lo quieren meter preso por una propiedad que no es suya, que nunca usó y que nunca tuvo” aseveró Perié, e ironizó “pero no me extraña esa defensa del referente de un gobierno que se mantiene mediáticamente con presos políticos sin procesos judiciales serios y que además tiene los peores resultados en materia económica que ya no puede disimular la inflación, la pérdida de empleo, el cierre de comercios e industrias y la baja en la credibilidad de sus dirigentes” finalizó.
Cabe destacar que ambos referentes nacionales de fuerzas políticas antagónicas son misioneros y parientes cercanos, pero mantienen una distancia política hace tiempo.
Máxima tensión en Brasil: venció el plazo para que Lula se entregue
El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sufrió otro revés judicial, tras ser rechazado un nuevo recurso de “habeas corpus” ante la segunda corte del país para intentar evitar la prisión por una condena por corrupción, pero avisó que no se entregará. En minutos hablará antes de que se venza el plazo para entregarse.
— Lula pelo Brasil (@LulapeloBrasil) 6 de abril de 2018
La defensa de Lula había enviado el “habeas corpus” al Superior Tribunal de Justicia (STJ) después de que el juez de “Lava Jato” Sérgio Moro ordenase la entrada en prisión del ex mandatario como tarde a las 17 de hoy.
Al mismo tiempo, el diario Fohla de San Pablo informó que en una breve conversación telefónica el exmandatario avisó que no se entregará.
Lula, favorito para volver a ser elegido presidente en los comicios de octubre, debe presentarse ante la Policía Federal en Curitiba, donde está el tribunal de Moro en el sur del país, para empezar a cumplir una pena de 12 años de cárcel a la que fue condenado en enero.
Lula pasó la noche en el Sindicato de los Metalúrgicos de Sao Paulo, su bastión político desde sus épocas como líder sindical.
El ex presidente de 72 años se reunió con su círculo más cercano en la sede del sindicato ubicado en Sao Bernardo do Campo, en la periferia de San Pablo, para analizar su proceder el día de hoy.
Miles de seguidores de Lula acudieron por la noche al lugar para mostrar su apoyo al carismático ex líder obrero, jefe de Estado entre 2003 y 2010 e ícono de la izquierda en toda América Latina.
Lula es el principal acusado por “Lava Jato”, una megacausa sobre corrupción que salpica desde hace años a casi toda la clase política brasileña.
Moro condenó a Lula el año pasado inicialmente a nueve años y medio de prisión por cargos de sobornos de la constructora OAS a cambio de favorecerla en sus negocios con la petrolera estatal Petrobras.
Un tribunal de apelación confirmó en enero la condena y la subió a 12 años y un mes. Aunque Lula todavía tiene opciones de apelar la condena en dos instancias más, el STJ y la Corte Suprema, la Justicia determinó que empiece ya a cumplir la pena de prisión.
La Corte Suprema rechazó en la madrugada del jueves un primer recurso de “habeas corpus” de la defensa de Lula pidiendo que la orden de arresto sea suspendida hasta el fin definitivo del caso. Moro ordenó horas después el ingreso en prisión del ex presidente.
Pese a la condena, Lula quiere volver a ser candidato presidencial para las elecciones del 7 de octubre y es favorito en todos los sondeos, con hasta el 37 por ciento de los apoyos.
Lula está en teoría inhabilitado para postularse por la ley de “Ficha Limpa”(“expediente limpio”), que impide a políticos con condenas penales ser candidatos. Una corte electoral, sin embargo, debe dar un veredicto oficial. Eso ocurrirá previsiblemente en agosto, cuando se inscriban las candidaturas.
Tensión en Brasil: el juez Moro ordenó la detención del expresidente Lula
El juez federal Sergio Moro determinó hoy que el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva tiene tiempo hasta mañana a las 17 (hora local) para entregarse a la Policía Federal para iniciar la ejecución de la pena de 12 años y un mes de prisión en el caso del tríplex de Guarujá.
“En relación a Lula, le concedo, en atención a la dignidad del cargo que ocupó, la oportunidad de presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba hasta las 17 horas del día 6 de abril, cuando deberá cumplirse el mandamiento de prisión”.
El máximo tribunal de Brasil rechazó este jueves por la madrugada dar curso al pedido de habeas corpus presentado por la defensa del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva para no ingresar a la cárcel mientras apela una sentencia de 12 años por corrupción, un fallo que podría afectar la estabilidad del país antes de las elecciones de octubre. Ahora, el juez Sergio Moro pidió su arresto. Lula encabeza las encuestas electorales a pesar de su condena.

La Corte autorizó la detención del expresidente Lula da Silva
El máximo tribunal de Brasil rechazó este jueves por la madrugada dar curso al pedido de habeas corpus presentado por la defensa del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva para no ingresar a la cárcel mientras apela una sentencia de 12 años por corrupción, un fallo que podría afectar la estabilidad del país antes de las elecciones de octubre. Ahora, el juez Sergio Moro podría pedir su arresto y el líder pasar las próximas instancias apelatorias detenido.
Lula encabeza las encuestas electorales a pesar de su condena y de varias acusaciones de corrupción adicionales que esperan juicio. La decisión del Supremo Tribunal Federal de permitir que una corte de menor instancia obligue al exmandatario a comenzar a cumplir su sentencia podría arruinar su candidatura y generar protestas en un momento de tensiones elevadas en el país.

Diez horas después de iniciada la sesión, cinco jueces habían votado contra Lula y cinco a su favor y el peso del voto definitorio recayó sobre la presidenta de la Corte Carmen Lucia, quien optó por rechazar la presentación del expresidente.
El juez Gilmar Mendes, quien votó en favor de la petición de Lula de no ingresar a prisión, argumentó que la corte no podía tomar decisiones con base en la opinión pública.
“Si una corte cede (ante la presión), bien podría no existir”, dijo Mendes.
El juez Luis Roberto Barros argumentó que la integridad del sistema judicial está en juego.
“Un sistema penal que no trabaja con una efectividad mínima favorece el desarrollo del instinto de hacerse justicia por propia mano”, afirmó Barros, quien votó contra la petición.
La jueza Rosa Weber, que según analistas legales podría ser crucial porque hay muchas dudas en torno a su posición frente al asunto, votó contra Lula.
El general Eduardo Villas Boas publicó dos tuits el martes por la noche que muchos interpretaron como una forma de presionar a los 11 jueces del Supremo Tribunal Federal y una amenaza velada de intervención. Dichas preocupaciones son tomadas en serio en un país que tuvo una dictadura militar de 1964 a 1985.
“En la situación actual de Brasil, vale la pena preguntar a nuestras instituciones y a la gente quién está realmente pensando en lo que es mejor para el país y las generaciones futuras, y a quién está preocupado sólo en su interés personal”, escribió en un tuit.
En el otro, Villas Boas dijo que compartía la ansiedad de la gente y “repudiaba la impunidad”.
Lula, que gozó de una inmensa popularidad tras dos mandatos como presidente entre 2003 y 2010, se ha convertido en un personaje polémico en medio de un escándalo de corrupción que ha sacudido a Brasil en los últimos años y ha enfurecido al ciudadano promedio contra la clase política.
El exmandatario fue declarado culpable el año pasado por ayudar a una empresa constructora a lograr contratos a cambio de la promesa de que recibiría un apartamento en la playa. El encargado de dictar la sentencia fue el juez Sergio Moro, responsable de los casos derivados de la Operación Autolavado, el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil. Muchos consideran a Moro un héroe, mientras que sus detractores lo acusan de ser partidista.
Lula siempre ha defendido su inocencia, y ha argumentado que este caso, como otros cargos de corrupción pendientes de juicio, son intentos para mantenerlo fuera de la carrera presidencial.
Sin embargo, Lula sufrió un revés en enero, cuando una corte de apelaciones ratificó la condena relativa al mencionado apartamento. Los tres magistrados que revisaron el caso ampliaron incluso la sentencia a 12 años y un mes.
Aunque el exmandatario puede interponer más recursos, la ley brasileña podría obligarlo a empezar a cumplir su pena, como han ordenado Moro y los otros magistrados.
Los abogados de Lula sostienen que su cliente tiene el derecho constitucional de permanecer en libertad hasta agotar todas las apelaciones posibles. Sin embargo, en un caso no relacionado de 2016, el alto tribunal discrepó con ese argumento, y dictaminó que un condenado debería empezar a cumplir su sentencia tras la denegación de la primera apelación.
Lula no ha dejado de hacer campaña durante toda su batalla legal, criticando a sus detractores y prometiendo no rendirse. La semana pasada, durante una escala en el estado sureño de Paraná, donde Moro lo declaró culpable, dos de los autobuses de su comitiva fueron alcanzados por disparos, que no dejaron heridos.
















