La parlamentaria del Mercosur Julia Perié salió al cruce ante las declaraciones del senador Humberto Schiavoni, quien manifiesta que la detención del ex presidente de dicho país, Luiz Inácio Lula da Silva, es el reflejo “que están funcionando las Instituciones”.
El Senador Humberto Schiavoni, en declaraciones periodísticas públicas dijo que la situación judicial que se vive en Brasil en torno del ex presidente Lula Da Silva es el reflejo “que están funcionando las Instituciones” y del “respeto de la independencia de poderes” del Estado y que “esto no obedece a la oportunidad electoral sino a la dinámica del proceso judicial”.
Ante estos dichos, Perié sostuvo que “es clara y evidentemente política la detención de Lula porque la justificación está basada exclusivamente en la presunción del Juez y no en las pruebas, lo dice el expediente mismo y que un dirigente del Pro haga semejante manifestación sobre el funcionamiento de las instituciones es, por lo menos, ridículo a 24 horas de la declaración de Caputo en el Congreso, emblema de negocios y evasión fiscal del gobierno, y que no puede justificar nada de su patrimonio y en cambio a Lula lo quieren meter preso por una propiedad que no es suya, que nunca usó y que nunca tuvo” aseveró Perié, e ironizó “pero no me extraña esa defensa del referente de un gobierno que se mantiene mediáticamente con presos políticos sin procesos judiciales serios y que además tiene los peores resultados en materia económica que ya no puede disimular la inflación, la pérdida de empleo, el cierre de comercios e industrias y la baja en la credibilidad de sus dirigentes” finalizó.
Cabe destacar que ambos referentes nacionales de fuerzas políticas antagónicas son misioneros y parientes cercanos, pero mantienen una distancia política hace tiempo.
El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sufrió otro revés judicial, tras ser rechazado un nuevo recurso de “habeas corpus” ante la segunda corte del país para intentar evitar la prisión por una condena por corrupción, pero avisó que no se entregará. En minutos hablará antes de que se venza el plazo para entregarse.
La defensa de Lula había enviado el “habeas corpus” al Superior Tribunal de Justicia (STJ) después de que el juez de “Lava Jato” Sérgio Moro ordenase la entrada en prisión del ex mandatario como tarde a las 17 de hoy.
Al mismo tiempo, el diario Fohla de San Pablo informó que en una breve conversación telefónica el exmandatario avisó que no se entregará.
Lula, favorito para volver a ser elegido presidente en los comicios de octubre, debe presentarse ante la Policía Federal en Curitiba, donde está el tribunal de Moro en el sur del país, para empezar a cumplir una pena de 12 años de cárcel a la que fue condenado en enero.
Lula pasó la noche en el Sindicato de los Metalúrgicos de Sao Paulo, su bastión político desde sus épocas como líder sindical.
El ex presidente de 72 años se reunió con su círculo más cercano en la sede del sindicato ubicado en Sao Bernardo do Campo, en la periferia de San Pablo, para analizar su proceder el día de hoy. Miles de seguidores de Lula acudieron por la noche al lugar para mostrar su apoyo al carismático ex líder obrero, jefe de Estado entre 2003 y 2010 e ícono de la izquierda en toda América Latina.
Lula es el principal acusado por “Lava Jato”, una megacausa sobre corrupción que salpica desde hace años a casi toda la clase política brasileña.
Moro condenó a Lula el año pasado inicialmente a nueve años y medio de prisión por cargos de sobornos de la constructora OAS a cambio de favorecerla en sus negocios con la petrolera estatal Petrobras. Un tribunal de apelación confirmó en enero la condena y la subió a 12 años y un mes. Aunque Lula todavía tiene opciones de apelar la condena en dos instancias más, el STJ y la Corte Suprema, la Justicia determinó que empiece ya a cumplir la pena de prisión.
La Corte Suprema rechazó en la madrugada del jueves un primer recurso de “habeas corpus” de la defensa de Lula pidiendo que la orden de arresto sea suspendida hasta el fin definitivo del caso. Moro ordenó horas después el ingreso en prisión del ex presidente.
Pese a la condena, Lula quiere volver a ser candidato presidencial para las elecciones del 7 de octubre y es favorito en todos los sondeos, con hasta el 37 por ciento de los apoyos.
Lula está en teoría inhabilitado para postularse por la ley de “Ficha Limpa”(“expediente limpio”), que impide a políticos con condenas penales ser candidatos. Una corte electoral, sin embargo, debe dar un veredicto oficial. Eso ocurrirá previsiblemente en agosto, cuando se inscriban las candidaturas.
El juez federal Sergio Moro determinó hoy que el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva tiene tiempo hasta mañana a las 17 (hora local) para entregarse a la Policía Federal para iniciar la ejecución de la pena de 12 años y un mes de prisión en el caso del tríplex de Guarujá.
“En relación a Lula, le concedo, en atención a la dignidad del cargo que ocupó, la oportunidad de presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba hasta las 17 horas del día 6 de abril, cuando deberá cumplirse el mandamiento de prisión”. El máximo tribunal de Brasil rechazó este jueves por la madrugada dar curso al pedido de habeas corpus presentado por la defensa del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva para no ingresar a la cárcel mientras apela una sentencia de 12 años por corrupción, un fallo que podría afectar la estabilidad del país antes de las elecciones de octubre. Ahora, el juez Sergio Moro pidió su arresto. Lula encabeza las encuestas electorales a pesar de su condena.
El máximo tribunal de Brasil rechazó este jueves por la madrugada dar curso al pedido de habeas corpus presentado por la defensa del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva para no ingresar a la cárcel mientras apela una sentencia de 12 años por corrupción, un fallo que podría afectar la estabilidad del país antes de las elecciones de octubre. Ahora, el juez Sergio Moro podría pedir su arresto y el líder pasar las próximas instancias apelatorias detenido.
Lula encabeza las encuestas electorales a pesar de su condena y de varias acusaciones de corrupción adicionales que esperan juicio. La decisión del Supremo Tribunal Federal de permitir que una corte de menor instancia obligue al exmandatario a comenzar a cumplir su sentencia podría arruinar su candidatura y generar protestas en un momento de tensiones elevadas en el país.
Diez horas después de iniciada la sesión, cinco jueces habían votado contra Lula y cinco a su favor y el peso del voto definitorio recayó sobre la presidenta de la Corte Carmen Lucia, quien optó por rechazar la presentación del expresidente.
El juez Gilmar Mendes, quien votó en favor de la petición de Lula de no ingresar a prisión, argumentó que la corte no podía tomar decisiones con base en la opinión pública. “Si una corte cede (ante la presión), bien podría no existir”, dijo Mendes.
El juez Luis Roberto Barros argumentó que la integridad del sistema judicial está en juego.
“Un sistema penal que no trabaja con una efectividad mínima favorece el desarrollo del instinto de hacerse justicia por propia mano”, afirmó Barros, quien votó contra la petición.
La jueza Rosa Weber, que según analistas legales podría ser crucial porque hay muchas dudas en torno a su posición frente al asunto, votó contra Lula.
El general Eduardo Villas Boas publicó dos tuits el martes por la noche que muchos interpretaron como una forma de presionar a los 11 jueces del Supremo Tribunal Federal y una amenaza velada de intervención. Dichas preocupaciones son tomadas en serio en un país que tuvo una dictadura militar de 1964 a 1985. “En la situación actual de Brasil, vale la pena preguntar a nuestras instituciones y a la gente quién está realmente pensando en lo que es mejor para el país y las generaciones futuras, y a quién está preocupado sólo en su interés personal”, escribió en un tuit.
En el otro, Villas Boas dijo que compartía la ansiedad de la gente y “repudiaba la impunidad”.
Lula, que gozó de una inmensa popularidad tras dos mandatos como presidente entre 2003 y 2010, se ha convertido en un personaje polémico en medio de un escándalo de corrupción que ha sacudido a Brasil en los últimos años y ha enfurecido al ciudadano promedio contra la clase política.
El exmandatario fue declarado culpable el año pasado por ayudar a una empresa constructora a lograr contratos a cambio de la promesa de que recibiría un apartamento en la playa. El encargado de dictar la sentencia fue el juez Sergio Moro, responsable de los casos derivados de la Operación Autolavado, el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil. Muchos consideran a Moro un héroe, mientras que sus detractores lo acusan de ser partidista. Lula siempre ha defendido su inocencia, y ha argumentado que este caso, como otros cargos de corrupción pendientes de juicio, son intentos para mantenerlo fuera de la carrera presidencial.
Sin embargo, Lula sufrió un revés en enero, cuando una corte de apelaciones ratificó la condena relativa al mencionado apartamento. Los tres magistrados que revisaron el caso ampliaron incluso la sentencia a 12 años y un mes.
Aunque el exmandatario puede interponer más recursos, la ley brasileña podría obligarlo a empezar a cumplir su pena, como han ordenado Moro y los otros magistrados.
Los abogados de Lula sostienen que su cliente tiene el derecho constitucional de permanecer en libertad hasta agotar todas las apelaciones posibles. Sin embargo, en un caso no relacionado de 2016, el alto tribunal discrepó con ese argumento, y dictaminó que un condenado debería empezar a cumplir su sentencia tras la denegación de la primera apelación.
Lula no ha dejado de hacer campaña durante toda su batalla legal, criticando a sus detractores y prometiendo no rendirse. La semana pasada, durante una escala en el estado sureño de Paraná, donde Moro lo declaró culpable, dos de los autobuses de su comitiva fueron alcanzados por disparos, que no dejaron heridos.
Los últimos estudios de la consultora Gustavo Córdoba & Asociados desnudaron el corazón del relato del Gobierno nacional. Una buena parte de los argentinos no cree en los tópicos puestos en el debate por Cambiemos, como que el salario le ganó a la inflación o se generó más empleo.
Sin embargo, Gustavo Córdoba cree que el gobierno de Mauricio Macri puede disputar con buenas expectativas una continuidad por otros cuatro años. Por virtudes propias y defectos de la oposición.
Córdoba es y vive en la provincia homónima. Pero desde la provincia mediterránea conduce una de las consultoras con mayor grado de certeza de la Argentina y también realiza trabajos en distintos países de Latinoamérica.
“Todo depende de Cristina”, asegura, tajante. Para Córdoba, la ex presidenta todavía mantiene una centralidad política que definirá el escenario electoral en 2019. Si ella es candidata, obligará a la liga de Gobernadores a presentar un candidato alternativo que le reste votos para garantizar la gobernabilidad de Cambiemos. A cambio, anticipa, la mayoría de las provincias opositoras adelantará elecciones para despegarse de la ola Cambiemos que pretende ganar en las provincias donde mejor le fue en las legislativas de 2017, como en Salta, La Rioja, Córdoba y Santa Fe.
“Cambiemos solo quiere la reelección de Macri. O ganar con otro candidato”, explica.
Para Córdoba, con Cristina como candidata, Macri tendrá garantizado un piso de 30 a 40 por ciento de votos. El peronismo dialoguista un 15 o 20 y la actual senadora, entre 15 y 25. La pregunta es ¿por qué se bajaría? Si el peronismo se uniera, alcanzaría un mínimo de 40 por ciento de los votos, forzando anticipadamente una segunda vuelta.
Córdoba está convencido de que Cristina será de la partida y eso atomizará a la oposición. “Solo Juan Manuel Urtubey desde el peronismo es capaz de disputarle el voto de clase alta a Cambiemos”, advierte. Tus últimas encuestas marcan una caída en la imagen presidencial y poca confianza en el Gobierno ¿Por qué?
Hubo una mala lectura de octubre. Una visión muy triunfalista al pensar que tenían el capital político para gastar. Por eso dispararon las reformas previsional, laboral. Defendieron a ultranza a Jorge Triaca cuando el 70 por ciento de la sociedad pedía que se lo despida.
En el verano hubo muchos desaciertos y terminó, Marcos Peña, que era el que presentaba las grandes ideas, justificando todo. Ahora entraron en una etapa de ganar tiempo tirando temas al debate como el aborto, la cuestión de género o la pelea con los obispos. Eligiendo rivales distintos… ¿Los obispos?
Más que los obispos, el Papa Francisco, que no se puede defender. Le dio centralidad a ese debate para cerrar la desilusión de sus votantes, especialmente los votantes de la segunda vuelta que lo votaron para que no siga Cristina y para darle gobernabilidad. Pero son pocos los resultados de este Gobierno, la defensa de las off-shore, la defensa de posiciones incómodas como la de Luis Caputo. Para el votante muy informado, el gobierno de Macri hoy no está brillando. Se nota mucho, que hay un fragmento de la población que lo votó a Macri en la segunda vuelta, que se ha puesto en un sector neutro, no se ha ido a un dirigente del peronismo, ni se ha ido a apoyar en un espacio de oposición, por eso digo que ese error de lectura de la salida de las elecciones de octubre provocó este presente al gobierno. Igual va a trabajar el doble porque hoy ningún espacio tiene la segunda vuelta garantizada.
¿Ni siquiera el macrismo?
Ni siquiera, el que hoy no esté trabajando el partido de la segunda vuelta está equivocado. Imagínalo desde la perspectiva del armado opositor, ¿vos crees por ventura qué si un armado opositor no lo incluye al socialismo de Santa Fe, y a Martín Lousteau tiene alguna chance? Solamente con el peronismo no vas a ganar. Vos tenés que armar un esquema político movimentista equivalente al que armó Cambiemos con la Coalición Cívica, el Radicalismo y el PRO. ¿Unidad Ciudadana?
No sé si Unidad Ciudadana es un buen nombre.
Debe ser más que Unidad Ciudadana, porque se recostó en sectores muy pegados en Cristina. De última, buscar figuras más moderadas, buscar figuras más potables. La foto del PJ el otro día no es la del frente plural del que estoy hablando, por eso no fueron los gobernadores, no fueron un montón de figuras. El armado de un frente opositor va a estar determinado por Cristina y una posición central que ocupa en la política argentina. Para bien o para mal, hoy Cristina sigue teniendo una preminencia y un volumen de política que no tiene el resto de los opositores. También le sirve esto a Macri, le sirve que Cristina esté ahí…
Esto es para un twitter… Hoy Cristina le sirve más al Gobierno que al peronismo, en términos de anclaje ideológico y en términos de anclaje electoral. Claramente en las elecciones del año pasado hubo un voto ideológico que significaba que la gente prescindía del gobierno malo de la economía, diciendo: “Yo voto a Macri, porque confío en que nos van a sacar adelante y no quiero que vuelva Cristina”. Eso es un voto ideológico. Se puede reeditar ese voto ideológico, yo creo que sí, porque hoy la economía, hace rato que la economía, no es motivo suficiente para que te voten a favor o en contra, entonces Cristina le garantiza al Gobierno un “cerrar filas” de sectores que hoy se han ido al neutro o están disconformes con la perfomance del Gobierno. Es muy claro eso, el problema de la oposición es que no tiene recambio ¿Quién tiene la altura de Cristina en la oposición? Nadie…
Nadie, ni siquiera algún gobernador porque podemos hablar de gobernadores. Hugo Passalacqua, Juan Manzur, como figuras relativamente jóvenes, pero que no tienen el rodaje nacional necesario para un desafío electoral. El resto de los gobernadores del peronismo tienen una edad, en la que no sé si están pensando más en el retiro que en una candidatura presidencial. El de La Pampa, el de Formosa, de Córdoba. Yo a Jua Schiaretti lo veo más preocupado por ser tercera vez gobernador que por ser candidato a presidente, más allá que no descarta esa posibilidad. En el PJ hay dirigentes o muy longevos, o muy jóvenes, o con falta presencia. Y esa ausencia hoy la compensa Cristina teniendo el bastión electoral, de la provincia de Buenos Aires. ¿Axel Kicillof en ese escenario? porque es una figura joven.
Yo a Kicillof lo veo poco dentro del peronismo, lo veo más cercano al frente más amplio, no le veo que pase el filtro del peronismo tradicional, o el peronismo no kichnerista. Creo que en general todo el entorno de Cristina Fernández adolece de esa cuestión, habría que ver cómo lo resuelve. Evidentemente no lo resuelven porque vos tenés que incorporar matices a una coalición, hoy para ganar hay que llegar bien a la primera vuelta, pero pensando en la segunda, a eso me refiero cuando digo que hay que pensar el partido del ballotage. Kicillof podría ser importante en una segunda vuelta, me parece. En tus últimos trabajos se nota un declive en la figura de Macri y más que del gobierno ¿es remontable?
Sí, claro, puede empeorar, o puede mejorar. Una estrategia muy clara es ganar tiempo porque en realidad lo que no quieren es que la sociedad discuta de temas de la economía, la inflación, hasta el aumento de las tarifas, piensan en términos concretos. Creen que el Mundial es una bisagra a partir de la cual la economía va a empezar a rendir de otra manera. El segundo semestre…
Ya no lo dicen más en esos términos, porque saben que ya la primera vez que lo dijeron no les fue bien. Pero veo que el esfuerzo lo han puesto en esa dirección, ellos confían que después del Mundial pueden salir a decir con toda claridad, Macri a la reelección, y que a partir de ahí pueden conducir los humores sociales. Pero igual, veo mucho voluntarismo. Lo que no estoy viendo en la economía del país, son señales, ni de crecimiento, ni de recuperación. Veo que el dólar no está controlado, altas tasas de interés, veo que la gente especula en vez de invertir para producir y ese escenario de la economía a corto plazo para el Gobierno es sumamente preocupante. Me parece que ahí está el nudo de un arco opositor que si quiere ser confiable y generar consensos tiene que generar consciencia y marcar un sector. La imagen puede mejorar o empeorar, es cierto, pero también marcaste que la gente no está creyendo los tópicos de nuestro gobierno.
Hay algunos en que sí. Macri dijo, en su discurso, que han mejorado la obra pública y los servicios públicos, bueno un 46% dice que sí y un 40% dice que no. Démosle la derecha a Macri. Pero cuando se plantea la inflación, fue desacordado por un 75%. En realidad lo que cae mal es el exceso de relato. El copiarle metodologías al Gobierno anterior que fueron rechazadas, el “no me importa la realidad, yo quiero que sea esto”. Eso me parece que para la opinión pública es un valor ganado, y cuando huele que hay un intento de manipular la opinión pública, la opinión pública entre comillas “se rebela”. Yo veo que hay ciertos sectores que votaron a Macri que sienten recelo de esa situación, el mal manejo del Ara San Juan, un mal manejo comunicativo que hicieron en general de los debates legislativos. Noto que tienen una liviandad muy grande a la hora de abordar estos temas que son tan importantes. Para el aborto, estaban tan poco preparados para discutirlo que ni siquiera pudieron coordinar una primera respuesta cuando saltó el tema. Lo tiraron como globo de ensayo, después recién cuando empezaron a medir se dieron cuenta que el principal afectado era su propia base electoral. El núcleo duro de rechazo estaba en el votante de Macri, ¿qué pasó ahí? No lo estudiaron lo suficiente, fue eso. Un exceso de confianza…
Creyeron que el triunfo electoral de octubre les daba el consenso para ir por todo, me parece que todavía no lograron construir territorialmente, una opción de poder en el país. No contar con bases electorales donde ganaron en las legislativas, hace que el escenario sea similar a cuando de Francisco De Narváez le ganó al kirchnerismo, o cuando Sergio Massa le ganó al kirchnerismo, dos situaciones marcadas donde una figura gana, pero después no logra consolidarse. Córdoba lidera una de las principales consultoras políticas de Argentina y la región. Estos días hubo dos señales fuertes de la Justicia con Cristina y la liberación de Cristóbal López. ¿Se pueda percibir de distanciamiento o es simplemente anecdótico?
Son temas tan poco claros, que generan tantas sospechas que lo único que se puede decir es que se confirman las sospechas de toda la sociedad argentina de corrupción en la justicia. Uno puede sospechar que hubo maniobras del kirchnerismo, maniobras propias de la justicia, y maniobras del Gobierno nacional. Uno puede imaginarse cualquier cosa, por la falta de transparencia y eso genera un mal humor adicional, porque en un primer momento el gobierno se había extralimitado a pedir prisión cuando todavía no habían avanzado las causas, estando solamente imputados. Fueron utilizados como cortinas de humo, más allá que alguno se merezca que se los juzgue y se los condene. Se dice que hubo manipulación política y eso también genera sospecha. Justo el votante de Macri que reclama transparencia y legitimidad…
Y eso formó parte de la agenda que el gobierno prometió. Vos no podés caer un 20% de diciembre a marzo, sin haber provocado una crisis de desilusión, como la que te graficaba recién.
Estamos teniendo mucho trabajo, pero el problema es que no nos están entendiendo los líderes, nos entienden los que tienen menos de 30 años. Las audiencias han cambiado pero los políticos no. Yo te diría que los políticos están como Nicolás Repetto: cambió el mundo y nadie le avisó
¿Y a Misiones cómo la ves en este contexto?
Yo creo que a Misiones le beneficia enormemente que Cristina vaya de candidata porque el adelantamiento electoral le permite a la Renovación desengancharse del efecto fracción que le puede generar Macri si se vota el mismo día gobernador y presidente. Creo que el gobierno de Passalacqua es interesante para el centro del país, porque es un gobierno que siguió con mucho pragmatismo y con mucha firmeza. Que haya movido al bloque de sus diputados como los movió defendiendo los intereses de la provincia. Creo que eso no lo ha hecho ver mal, al contrario, creo que lo hizo ver muy bien. No quedó pegada con ninguno…
No y además, me parece que hay una lógica de coherencia, de tiempo, cuando en Misiones se habla de proyecto misionerista, está claro que la Renovación se ha apropiado de ese concepto. El tema es hacia adelante, porque está comprobado que permanecer tanto tiempo en el poder, genera en las sociedades, cierto nivel de fatiga electoral, o fatiga política, y habrá que ver si este último tiempo la Renovación tiene la capacidad suficiente de renovarse a sí misma. Si lo logra, podrá seguir gobernando. Para los dirigentes de la oposición el desafío es lograr conformar una opción de poder, hoy yo no lo veo. Mencionaste al principio la liga de gobernadores, ¿hoy es un espacio de poder, o de construcción de poder?
Sí, porque además les permite generar un volumen de políticas públicas. Sin ir más lejos el otro día, Passalacqua visitó Córdoba, y no sé el efecto que generó en Misiones, pero en Córdoba fue realmente muy bueno. Me parece que ese volumen de políticas públicas se justifican, en esta liga de gobernadores. Es una buena opción política, ante la ausencia de partidos políticos que cumplan el rol clásico de ser la polea de transmisión entre los intereses de la gente y los intereses del Estado. Bienvenida sea la posibilidad de agrupar aunque sea a los gobernadores que piensen de una manera similar. Porque tienen en Schiaretti, con un mote bien ganado de estadista. Por ahí no es un carismático, el del chiste fácil, pero rinde a los cordobeses de una manera muy notable, tiene un oficio de gobernabilidad que hoy le ha dado tantas garantías a los cordobeses. Hoy tiene un porcentaje de aprobación a su gestión que supera el 60 por ciento. ¿Es momento de pensar un país sin partidos políticos fuertes?
No. Creo que hay que apuntar a tener partidos políticos fuertes, creo que hoy la política está pasando uno de sus peores momentos, síntoma de eso es que Macri haya ganado las elecciones. Macri es un presidente que no viene de la política, no es un político profesional, es empresario, que ocupa un espacio que debería ocupar un político. ¿Qué pasó en el medio? El poder real siempre intermedió para defender sus propios intereses con fuerzas políticas, o fuerzas armadas. Hasta que llegó un punto que decidieron no intervenir más, no influir más, tampoco pedir más nada a los partidos políticos, y decidieron formar su propio espacio de poder, ayudado por esta falta de visión de la política argentina. Hubo un momento que la gente fue a votar y en defensa propia voto a Macri porque la política se había corrido de eje, la corrupción, todos los escándalos, la ausencia de sensibilidad política y social. Y ahí estaba justo Macri con su armado de Cambiemos. Y me parece que la política no ha reflexionado en este tema, no ha retomado esta cuestión. ¿Y qué hay que hacer?
Fortalecer a los partidos políticos es una tarea esencial, la ausencia de partidos genera todo este juego por fuera del sistema partidario. Sin partido político, los medios tienen la capacidad de imponer candidaturas ¿Cómo competís contra un conocido desde el desconocimiento absoluto? El enemigo número uno del político es el desconocimiento. Si vos tenés sistemas políticos fragmentados y rotos, los políticos quedan ahí esperando que los vayan a buscar. En el mundo hay claros ejemplos. Te menciono dos, Estados Unidos y Francia. Es un fenómeno mundial, no es sólo argentino.
En general todos los líderes latinoamericanos, provienen de partidos políticos rotos y salvo el caso argentino, han sufrido un desgaste demasiado rápido con respecto de la expectativa que generaron. En Brasil, que un presidente se mantenga con menos del 5 por ciento de popularidad es asombroso.
Esa fragmentación está vinculada con una crisis actual, el escándalo de Facebook ¿Qué puede pasar?
Creo que era inevitable este escándalo, en el común de la gente es inentendible que está pasando con esta manipulación de datos. Lo que sí está claro es que las redes sociales a partir de ahora estarán con más cuidados, los usuarios van a tener que tener más cuidado, porque sin querer damos un nivel de información enorme del que no somos conscientes. Lo mismo pasa con Twitter. Lo que pasa es que en general no nos fijamos en eso, en el afán de tener una red social, o un perfil de una cuenta activa, le damos que sí a todo y después empiezan los problemas porque no es solamente la elección de Trump, sino la de Rusia, la de Argentina. A mí me parece llamativo que en una elección intermedia haya votado el 82%… más que en una elección presidencial. ¿Cómo es posible eso? Creo que Facebook tuvo mucho que ver, hubo un votante que no se sentía incorporado tradicionalmente a participar electoralmente y en esta elección fue convencido a votar. Tendrá que ver con los volúmenes de plata que habrá invertido en redes sociales Cambiemos, posiblemente tenga relación. ¿Sirve el troll, para influir en la opinión?
Si tengo que hablar como usuario, hay un debate ético que tropieza contra las buenas prácticas de internet, el ejercicio de los trolls y de los boots, de los sistemas generados para hacer daño. Ahora, como consultor y asesor de un gobierno que constantemente esta asediado en redes sociales, hay que incentivarlo a tener un mecanismo de defensa. Es como ir a una pelea de boxeo y poner los brazos abajo a recibir golpes. Hay que tener un equipo. Hay que ver los límites de lo que se hace, lo de inventar noticias, falsear noticias, sacar ventaja con eso me parece que es sumamente ilegal, y lo están haciendo acá y en todos lados. Pasa que si las redes sociales no controlan contenido, y la gente le da mucha veracidad a lo que consume en redes sociales… En esto le doy la razón a Zygmunt Bauman que alertaba sobre los peligros las redes al decir: “Ojo con las redes porque es un elemento democratizador, pero también es igualador, que hace que compartas cosas con quienes estás cien por ciento de acuerdo y que las cosas con las que disentís, no las ves nunca, lo que hace que se genere una especie de cortina con lo cual vos te transformás en un absolutista de tu idea. La grieta no es casualidad que se haya agrandado con las redes sociales, las redes sociales la perfeccionaron.