Maíz

Bunge se consolida como el mayor agroexportador de Argentina y lidera un semestre con menor volumen de ventas externas

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La reconfiguración del negocio agroexportador argentino comenzó a reflejarse plenamente en las estadísticas oficiales. La integración operativa entre Bunge y Viterra posicionó a la compañía como la principal exportadora de granos y subproductos del país durante el primer semestre de 2026, en un contexto marcado por una menor oferta exportable respecto del año récord de 2025, pero con niveles de actividad que continúan por encima de los promedios históricos.

De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) totalizaron 52,3 millones de toneladas entre enero y junio, lo que representa una caída interanual del 19% frente a las 64,5 millones de toneladas registradas en igual período del año pasado. Sin embargo, el volumen continúa siendo un 17% superior al promedio de los últimos cinco años, convirtiéndose en el tercer mejor primer semestre de la serie reciente, únicamente por detrás de 2025 y 2021.

Bunge encabeza el ranking de agroexportadores en el primer semestre de 2026, seguida por Cargill y COFCO. El volumen total de operaciones asciende a 52,3 Mt, 19% menos que en igual período del año anterior.

En base a los registros de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) informados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), los compromisos de exportación/1 de granos y subproductos suman 52,3 Mt en el primer semestre de 2026. Este volumen representa una caída del 19% respecto a las 64,5 Mt registradas en igual período de 2025. No obstante, se encuentra 17% por encima del promedio de los últimos cinco años, y se constituye como el tercer volumen más elevado en el mismo período por detrás de 2025 y 2021.

El ranking/2 de agroexportadores del primer semestre es encabezado por Bunge, seguido por Cargill y COFCO. La firma líder registra 11,6 Mt anotadas en ventas externas (DJVE), volumen que se constituyó como el mayor registrado por una compañía en el primer semestre en al menos los últimos cinco años.

Este liderazgo se ve influenciado por la fusión entre Bunge y Viterra/3 que termina de concretarse a nivel global a mediados de 2025 y que termina de hacer la integración operativa/4 en Argentina en enero/febrero de 2026. Como resultado, Viterra deja de registrar ventas externas agroindustriales en Argentina hacia enero de 2026, momento a partir del cual los registros se empiezan a centralizar bajo la denominación de Bunge. 

Considerando ambas razones sociales de manera conjunta, el volumen declarado en el primer semestre de 2026 alcanza 11,8 Mt, 14% menos que en igual período del año anterior (13,8 Mt). No obstante, su participación conjunta sobre el total de tonelaje declarado (22%) aumenta un punto porcentual respecto del primer semestre de 2025.

El complejo maíz concentra el mayor volumen de toneladas registradas durante el primer semestre con 23 Mt, seguido por el complejo soja con 13,7 Mt y el complejo trigo con 9,4 Mt. Más atrás se ubicaron el complejo girasol con 3,3 Mt; el complejo de cebada con 2,2 Mt; y el complejo sorgo con 0,6 Mt. Es la primera vez desde 2021 que el complejo maíz supera al complejo soja como en el volumen registrado de ventas de exportación en el primer semestre de cada año.

A continuación, se presenta el podio de exportadores correspondiente a los seis principales complejos agroindustriales durante el primer semestre de 2026.


Complejo Maíz

Durante el primer semestre de 2026, el complejo maíz concentra el 44% del total registrado en materia de volumen de ventas al exterior, considerando los seis principales complejos agroindustriales. Las 23 Mt declaradas se ubican apenas 1% por encima de lo registrado en igual período del año anterior y constituye el segundo mayor nivel de los últimos cinco años para un primer semestre, solo por detrás del año 2021. En general, la mayor parte de las declaraciones corresponden a maíz en grano.

En cuanto al ranking de exportadores, Cargill encabeza las registraciones del complejo con 4,8 Mt, equivalentes al 21% del total. Le siguen COFCO con 3,8 Mt (17%) y ADM Agro con 3,6 Mt (16%).

Complejo soja

Con 13,7 Mt registradas durante el primer semestre, el complejo soja se ubica en el segundo lugar entre los principales complejos agroindustriales, representando el 26% del total del tonelaje declarado. En términos interanuales, este volumen implica una caída del 56% y se sitúa 30% por debajo del promedio de los últimos cinco años.

Al desagregar las declaraciones por producto, el 76% del total de toneladas corresponde a subproductos de soja, 16% a aceite de soja y 8% restante a poroto de soja.

El podio de exportadores es liderado por Bunge con 4,5 Mt (33%), seguido por Cargill con 1,8 Mt (13%) y Molinos Agro con 1,5 Mt (11%).


Trigo, cebada, sorgo y girasol

El complejo trigo alcanza un anote de 9,4 Mt en DJVE durante el primer semestre de 2026, 71% más que en igual período del año anterior. Este volumen constituye el segundo mayor total para un primer semestre en al menos los últimos cinco años y se ubica 75% por encima del promedio del último quinquenio.

Del total declarado, 96% corresponde a trigo pan y 3% a harina de trigo. Además, en 2026 se incorporaron registraciones de trigo candeal por 57.200 toneladas. En este contexto, el podio de exportadores es encabezado por Bunge (2,3 Mt), seguido por Cargill (1,6 Mt) y LDC (1,3 Mt).

El complejo girasol ocupa el cuarto lugar en tonelaje declarado durante el primer semestre de 2026. Con 3,33 Mt registradas, prácticamente iguala el total registrado durante todo el 2025 y alcanza el mayor volumen para el período analizado desde al menos 2020, con un crecimiento interanual del 82%. 

En el caso de este último complejo, las declaraciones se distribuyeron de manera prácticamente equitativa entre aceite de girasol y subproductos. En cuanto a los operadores, el ranking es liderado por Bunge (1,1 Mt), seguido por AGD (0,5 Mt) y Unión Agrícola de Avellaneda (0,4 Mt).

Por su parte, el complejo de cebada se ubicó en el quinto lugar en términos de volumen declarado. Con 2,24 Mt, mostró un incremento interanual del 4% y alcanzó el segundo mayor registro para un primer semestre de los últimos cinco años. 

Dentro del complejo, la cebada forrajera explicó el 67% de las toneladas registradas, seguida por la cebada cervecera (19%) y la malta (14%). Los principales exportadores fueron Bunge (0,6 Mt), Cervecería y Maltería Quilmes (0,4 Mt) y Asociación de Cooperativas Argentinas (0,3 Mt).

Finalmente, el complejo sorgo registró 0,63 Mt en durante el primer semestre, un 45% menos que el máximo alcanzado en igual período de 2025. El ranking de exportadores estuvo integrado por Unión Agrícola de Avellaneda (0,2 Mt), Asociación de Cooperativas Argentinas (0,13 Mt) y Bunge (0,1 Mt). 


Referencias

Bunge Global SA. (2025, 2 de julio). Bunge and Viterra Complete Merger to Create Premier Global Agribusiness Solutions Company. Bunge. 
 

/1  Sólo se consideran los productos sujetos a declaración obligatoria.
/2 En este artículo, el ranking de las empresas exportadoras de granos y subproductos se construye a partir de los compromisos de venta asumidos con el exterior, y no en función de la terminal de embarque utilizada.
/3 Desde mayo de 2021 la empresa pasa a denominarse Viterra Argentina S.A., aunque en el registro de DJVE continúan apareciendo declaraciones de ventas al exterior bajo Oleaginosa Moreno Hnos. S.A.C.I.F.I. y A. hasta 2022.
/4 El cierre de la fusión global entre Bunge y Viterra fue anunciado oficialmente por Bunge Global SA el 2 de julio de 2025, según comunicado de prensa de la compañía. La fecha de finalización de la integración operativa en Argentina ocurrió en febrero de 2026, de acuerdo con la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA).

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El sorgo pierde área tras el regreso del maíz, pero los mejores rindes sostienen una cosecha de 2,48 millones de toneladas

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La campaña 2025/26 marca el retorno del sorgo a un escenario más cercano a su comportamiento histórico luego del crecimiento excepcional registrado un año atrás. La normalización de la siembra de maíz, tras la disminución de la presión de la chicharrita y del Spiroplasma, provocó una fuerte reducción del área destinada al cereal, aunque los mejores rendimientos lograron amortiguar el impacto sobre la producción. Así lo refleja el último informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que estima una cosecha nacional de 2,48 millones de toneladas.

La superficie sembrada con sorgo cae 29% interanual al normalizarse la siembra de maíz, pero los buenos rindes acotan la baja de la producción a 16%, estimada en 2,48 Mt. Las exportaciones se ajustan a 1,24 Mt.

La campaña 2024/25 había sido excepcional para el sorgo: el temor por el Spiroplasma y la chicharrita en el maíz derivó en un recorte del área maicera y el sorgo capitalizó ese reacomodamiento, llegando a sembrarse 1,08 M ha. Para la 2025/26, con la presión de la chicharrita morigerada y una siembra de maíz que recuperó terreno, el sorgo devolvió buena parte de lo ganado. En base a datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la superficie sembrada a nivel nacional se estima en 0,76 M ha, 29% por debajo del ciclo previo.

La contracción del área no se trasladó en la misma magnitud a la producción. Los rindes promedio mejoraron, lo que permitió contener la caída productiva. La superficie no cosechada se estima en 176.000 hectáreas. Con estos parámetros, la producción argentina de sorgo se estima en 2,48 millones de toneladas, 16% por debajo de la campaña anterior.

La Región Central concentra el grueso de la producción de sorgo, con una estimación de 1,6 Mt en la 2025/26 (63% del total nacional). Sin embargo, el sorgo presenta una diferencia clave: el norte del país tiene un peso relativo importante. La Región Norte aporta cerca de 0,8 Mt (33%), una proporción elevada en relación con otros cultivos, ya que el sorgo puede desarrollarse en ambientes menos productivos donde otros cultivos alternativos rinden de manera inestable. La Región Sur tiene una participación marginal, en torno a 0,1 Mt (4%).

El comportamiento entre regiones fue dispar y, en buena medida, explica la baja productiva del ciclo. La Región Central y la Región Sur retrocedieron alrededor de 26% y 24% interanual, respectivamente, arrastradas por la menor área sembrada al recuperar terreno el maíz. El Norte, en cambio, fue la única región que creció (cerca de +17%), recuperándose tras la falta de precipitaciones que había golpeado a la campaña previa. 

A nivel regional, se aprecia que la producción se concentra en el centro-norte del país. Las delegaciones de SAGyP en las que el cultivo tiene mayor relevancia son San Francisco, Rafaela, Chaco (Charata y P.R. Sáenz Peña), Santiago del Estero (Quimilí y Sgo. del Estero) y Avellaneda).

El balance regional de oferta y demanda refleja cómo se ordena el grano dentro del territorio. La oferta total se estima en 2,9 Mt, con la Región Central como principal polo de demanda producto de los puertos fluviales del Paraná, lo que motiva flujos de grano desde el Norte hacia el centro del país. El siguiente cuadro resume los principales indicadores por región.

Por el lado de la demanda, se estima que 1,2 Mt se destinarán al mercado interno: alimentos balanceados, consumo animal y semilla para la siguiente campaña. En el frente externo, la menor oferta se traduce en exportaciones por 1,2 Mt, 16% por debajo de las 1,47 Mt de la 2024/25. Se estima que 500.000 t de sorgo de la Región Norte bajarán por las rutas 34 y 11 hasta las terminales del Gran Rosario para embarcarse, mientras que la Región Central aportará otras 700.000 t estimadas. Prácticamente la totalidad del sorgo que exporta Argentina tiene como destino a China, por lo que la evolución de ese mercado sigue siendo la variable clave para el saldo exportable. 

Para la campaña 2025/26 se proyecta que las exportaciones de sorgo totalicen US$ 300 millones, valor prácticamente idéntico a la campaña 2024/25. El menor volumen a despachar estimado es compensado por mayores precios de exportación promedio proyectados para la campaña. 

En suma, tras el salto excepcional de la 2024/25, el sorgo regresa en la 2025/26 a una escala más acorde a su rol histórico dentro de la rotación, con un área que se contrae al normalizarse la siembra de maíz, pero con rindes que sostienen la producción en torno a 2,5 Mt. La oferta sigue concentrándose en la Región Central, pero con un perfil más concentrado hacia el centro-norte argentino.

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La harina de soja argentina pierde ventaja frente a Brasil

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La posición histórica de Argentina como principal exportador mundial de harina de soja enfrenta uno de los mayores desafíos de las últimas décadas. La expansión acelerada de la industria aceitera brasileña, impulsada por una política de promoción de biocombustibles y una creciente capacidad de procesamiento, está modificando el equilibrio competitivo del principal complejo exportador argentino.

Así lo sostiene un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que señala que durante el primer semestre de 2026 Brasil alcanzaría exportaciones superiores a 12,3 millones de toneladas de harina de soja, muy cerca de las 13,3 millones proyectadas para Argentina, una diferencia que continúa reduciéndose año tras año.

Brasil le pisa los talones a Argentina en exportación de harina de soja. Acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán. La participación del aceite en el ingreso industrial alcanza máximos históricos en Chicago y la más alta en Argentina durante la última década.

1. Mercado de soja: Brasil alcanza un ritmo exportador de harina récord

Brasil acorta distancias frente al tradicional liderazgo argentino en el mercado de subproductos del complejo soja. Las proyecciones para este primer semestre del año ya ubican las exportaciones brasileñas de harina de soja por encima de 12,3 millones de toneladas, muy cerca de 13,3 millones estimados para Argentina. Este escenario es el resultado directo de la fuerte expansión de crushing de nuestro vecino país, que cerró 2025 con un volumen récord de 58,7 millones de toneladas procesadas, un 22,8% más que en 2021.

Históricamente, Argentina ha sostenido una posición de liderazgo en el mercado de exportación de harina de soja. Sin embargo, mientras que la molienda en Argentina registra un sendero virtualmente estancado, la industria del procesamiento en Brasil mantiene un crecimiento sostenido año tras año. Se proyecta que, para el acumulado a junio de 2026, Argentina termine exportando “solo” 8% más que Brasil. Esta brecha se achica significativamente respecto del 86% registrado en 2021 y del 23% observado durante el primer semestre de 2025.  Uno de los factores que impulsa este fenómeno es la promoción a la industria de biodiesel del país vecino, que ubica a la demanda de aceite de soja en máximos históricos. Como contrapartida, se produce una mayor oferta de harina de soja, lo que lleva a Brasil a niveles de competitividad cada vez mayores. Esto afecta de forma directa el principal producto exportador de Argentina y el principal determinante del precio de la soja en el mercado interno. 

Lo que Ormuz dejó: a pesar del desplome en Chicago, la participación del aceite de soja en el ingreso industrial alcanzó máximos históricos.

Durante la semana, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo marco que sienta las bases para abrir una nueva ronda de negociaciones por 60 días. Con una extensión de 14 puntos claves se plantea, entre varias otras cosas, la finalización inmediata y permanente de las operaciones militares, incluyendo en el Líbano; la reapertura del estrecho de Ormuz, velando por el paso seguro de los buques comerciales sin cargo durante el lapso que dure la nueva “tregua” y la posibilidad de extender la misma si ambas partes están de acuerdo en ello. No es la primera vez que se afirma haber alcanzado la paz entre ambas naciones, pero si es la primera oportunidad donde ambas emiten un comunicado con tantos puntos en común y la primera vez que ambos principales mandatarios firman un acuerdo desde la fundación de la República Islámica en 1979. 

Luego de haber sobrepasado US$ 110/barril durante mayo, el petróleo Brent se desplomó a niveles preguerra perforando el piso de US$ 80/barril, como consecuencia del proceso de encontrar un nuevo nivel de precios bajo el renovado escenario global. Esta tendencia bajista en el crudo también viene presionando sobre las cotizaciones del aceite de soja, sobre todo en Chicago. A lo largo de estas últimas ruedas el aceite volvió al terreno de US$ 1.500/t luego de 35 ruedas ininterrumpidas de cotizar por encima de US$ 1.600/t y de haber sobrepasado US$ 1.700/t hace solo unas semanas atrás.

Sin embargo, a pesar del derrotero reciente, el combo entre la promoción de biocombustibles en Estados Unidos y un nuevo escalón de precios para la energía a escala global le imprimieron un nivel de relevancia al aceite de soja nunca visto. Con la cotización de la harina de soja en mínimos desde febrero, en Chicago el aceite explica 55% del ingreso industrial, máximo histórico para el “oil share”; es decir, la proporción del margen de la industria que es explicado por la contribución del aceite de soja. Este valor se ubica, además, 17 p.p. por encima del promedio histórico. 

La dinámica descripta impacta de lleno en el mercado argentino. Si bien el nivel de precios no es el mismo que en Chicago, la cotización del aceite de soja argentino en el mercado FOB se mantuvo por encima de US$ 1.100/t durante los últimos tres meses a pesar de los vaivenes en los futuros, siendo actualmente la segunda cotización más alta a esta altura del año, solo por detrás de los récords del 2022 cuando se desató la guerra entre Rusia y Ucrania. Al mismo tiempo, las cotizaciones FOB por la harina de soja cayó 10% desde su pico en mayo, debilitada por la oferta global y la oleada de ventas de futuros en la plaza de Chicago. Como consecuencia, prácticamente el 50% del poder de compra industrial en el mercado argentino está explicado hoy por el precio del aceite. 

Bajo este escenario, el poder de compra del sector industrial ajustó negativamente un 4,5% en las últimas cuatro semanas, lo que le pone un techo al precio disponible por la soja en el mercado local. La pizarra sigue promediando AR$ 465.000/t, 2% por delante del promedio de mayo, aunque cotizando a la par si se descuenta el efecto de la inflación.


2. Se calma el panorama internacional y el maíz vuelve a precios pre-Ormuz

La cosecha del maíz tardío y de segunda ya está en marcha en Córdoba, mientras en Buenos Aires los planteos esperan a ser trillados. A nivel nacional y considerando toda la campaña maicera, la cosecha progresa un 58%, en línea con el promedio del último lustro, según informa SAGyP. 

El progreso de la trilla del maíz de segunda se concentró principalmente en la Zona Núcleo. Sin embargo, el avance fue limitado debido a un clima húmedo que representa un desafío para llevar adelante las labores, al dificultar la entrada de las maquinarias a los campos e incentivando a postergar la trilla, en busca de levantar granos más secos. En materia de condiciones, a nivel nacional predomina el estado “bueno”, con el centro de Santa Fe y norte de Buenos Aires mostrando un estado “muy bueno” y regular en unos pocos distritos alejados de la zona más fértil, con excepción del centro-sur de Santa Fe.

La trilla de maíz se desarrolla, asimismo, en un contexto de precios más debilitados que al inicio de la campaña. El nivel de precios futuro de maíz, descontado en su respectiva curva de contratos diferidos en A3, muestra una tendencia bajista tras haber alcanzado un pico relativo a mediados de mayo, y ya está en niveles pre-Ormuz. 

La curva de precios futuros brinda un resumen de expectativas para la relación entre oferta y demanda – una curva de futuros en precios mínimos expresa la expectativa de disponibilidades más holgadas en relación con la demanda de lo que se esperaba hace un mes, momento en que la curva de precios futuros de maíz había llegado a máximos en el año. Desde aquel momento, se descontó en menores precios -una curva más baja- el pronóstico de una oferta que no sería tan decepcionante como se visualizaba en el punto cúlmine de la guerra, cuando el sector enfrentaba precios prohibitivos para los fertilizantes, combustibles caros y un horizonte que auguraba menor oferta de cereales.

Varios fueron los factores que pesaron sobre las cotizaciones y provocaron que la curva ajustara cerca de US$ 10/t en cada posición. En primer lugar, la entrada al mercado de la cosecha tardía de una oferta sudamericana sin precedentes y que gana cada vez más participación en los mercados internacionales. En segunda instancia, un maíz norteamericano que fue sembrado en su totalidad y sorprendió mostrando condiciones mucho mejores que el año pasado, según informó USDA. Por último, el desarme de posiciones de los fondos en Chicago, que recortaron su posición larga en maíz un 95% en solo seis semanas, el equivalente a 44 Mt.

Sin embargo, dos drivers ponen cierto límite a la caída los precios. Por un lado, el área sembrada con maíz sufrió un recorte entre campañas. En la 2026/27 se sembraron 38,57 millones de hectáreas, 3,6% menos que el año pasado, mientras la soja ganó participación en las intenciones de siembra al sumar 4,3% en hectareaje, según cifras de USDA. 

Puertas afuera del mercado local, Brasil ya está levantando su safrinha, que es la cosecha con mayor volumen dentro de su campaña de maíz. Allí, la trilla del cereal tardío recién comienza y acumula un avance del 6,7%, mientras la del temprano lleva un 90,4%, cerca de concluir. Los rindes de la campaña, en lo que al tardío respecta, se presentan dispares según la región: Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Pará muestran productividades elevadas, mientras otros estados exhiben pérdidas por falta o excesos de lluvias.

Siguiendo la tónica de los cereales, el trigo acumula un avance de siembra del 44% a nivel nacional, manteniendo un ritmo relativo elevado y sobrepasando todo registro anterior. En Buenos Aires, las labores se desarrollan con pausa entre semanas debido al clima húmedo y a cierta incertidumbre económica que lleva a los productores a actuar con cautela, afirma la Secretaría de Agricultura. El predominio de un perfil hídrico adecuado en los suelos juega positivamente para el crecimiento del cereal.

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El Gobierno Nacional puso en marcha un nuevo protocolo para variedades de semillas

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La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa que a través de la Resolución Conjunta N° 3/2026 , firmada con el Instituto Nacional de Semillas (INASE), se puso en marcha un nuevo protocolo para la identidad varietal de las semillas, a partir de muestras obtenidas en el primer punto de entrega del grano.

De la Resolución se desprende que el muestreo alcanzará a la totalidad de las entregas efectuadas por los agricultores de las especies que cuenten con un método de identificación varietal aprobado por el INASE.

Asimismo, el nuevo modelo plantea que en el primer punto de entrega del grano (un acopio, por ejemplo) se tomarán muestras que podrán ser utilizadas no solo para realizar análisis de condiciones típicas de calidad o humedad sino también para identificar la variedad utilizada.

Las muestras solo podrán ser analizadas por las Cámaras Arbitrales o entidades privadas que hayan suscrito convenios o estén habilitadas por el INASE para identificar la variedad vegetal.

El objetivo de este nuevo esquema es garantizar el correcto uso de las variedades protegidas, la transparencia en el mercado de semillas, proteger los derechos de los obtentores y sobre todo constituye un incentivo clave para fomentar la inversión en el desarrollo de nuevas variedades y el incremento de la productividad del sector agroindustrial.

Por último, cabe destacar que este protocolo se aplicará a los nuevos cultivares que resulten inscriptos en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares y en el Registro Nacional de Cultivares a partir de la publicación de la Resolución.

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La Bolsa de Rosario elevó la proyección de divisas del agro en 2026 a US$ 36.100 millones

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La mejora en las estimaciones de soja y maíz, junto con una suba de precios internacionales, agregó US$ 800 millones a la previsión de ingreso de dólares. El dato vuelve a colocar al agro en el centro de la estabilidad cambiaria y fiscal del Gobierno.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ajustó al alza su previsión de liquidación de divisas del agro para 2026 y estimó ingresos por US$ 36.111 millones, unos US$ 800 millones más que en abril. La revisión se produjo luego de que el informe mensual de GEA-BCR incrementara las proyecciones de producción de soja y maíz para la campaña 2025/26 y registrara mejores precios internacionales para la mayor parte de los productos exportables.

El dato adquiere relevancia política y económica porque el flujo de dólares del complejo agroexportador continúa siendo una de las principales fuentes de ingreso de divisas para la economía argentina. En un escenario donde el Gobierno mantiene el foco en la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas, la evolución de la cosecha y de las exportaciones agrícolas vuelve a convertirse en una variable crítica.

Más soja, más maíz y mayor volumen exportable

En su último informe mensual de estimación de producción nacional, GEA-BCR elevó sus previsiones para la soja y el maíz 2025/26 a 50 Mt (+2 Mt vs. abril) y 68 Mt (+1 Mt vs. abril), respectivamente. Esta mayor oferta se traduce en un aumento en la estimación de molienda de oleaginosa (+1 Mt), y mayores exportaciones de harina/pellets y aceite de soja para la campaña. Asimismo, la proyección de exportaciones de maíz se incrementa en 500.000 t.

Este ajuste al alza en la previsión de exportaciones de maíz, harina y aceite de soja, sumado a precios levemente mayores a los vigentes hace un mes para prácticamente todos los productos dejan a la actualización en la estimación de liquidación de divisas del agro en US$ 36.111 millones para 2026, lo que significa un incremento de US$ 800 millones respecto de abril y un monto prácticamente idéntico al 2025 contemplando tanto lo liquidado en el MLC como lo liquidado vía el mercado Contado con Liquidación. 

En los primeros 4 meses del año el agro liquidó un estimado de US$ 8.516 millones, por debajo de los US$ 9.000 del primer cuatrimestre del año pasado. Esta caída en la comparación interanual se explica, por un lado, por los coletazos finales del régimen de eliminación temporaria de retenciones de septiembre pasado (hubo un efecto “adelantamiento” que hizo mermar el ingreso en los meses subsiguientes); por el otro, por el lento avance de la cosecha y comercialización durante el mes de abril. 

En los primeros días de mayo, el buen avance en las labores de recolección de soja junto con una mejora en los precios ofrecidos aceleró la comercialización por parte de los productores. 

De esta manera, el flujo de divisas de la nueva cosecha al MLC ya ha comenzado a sentirse, y se prevé que el mes cierre con un incremento considerable respecto de abril, ubicándose por encima del promedio del último lustro y manteniéndose arriba para lo que resta del año. 

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