Adorni admitió que su esposa viajó en el avión presidencial: “Vengo a deslomarme a Estados Unidos y quería que me acompañe”
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que su esposa, Bettina Angeletti, viajó a Estados Unidos a bordo del avión presidencial durante la gira oficial que incluyó actividades entre el 9 y el 12 de marzo en Nueva York, en el marco del evento Argentina Week. La admisión llegó en medio de cuestionamientos de la oposición, que ya presentó un pedido de informes en la Cámara de Diputados para conocer quién financió el traslado, qué rol cumplió dentro de la comitiva y bajo qué criterios se autorizó su presencia.
“Mi mujer estaba en el avión presidencial”, reconoció el funcionario durante una entrevista televisiva. Según explicó, la inclusión de su pareja se produjo porque él mismo pidió que lo acompañara durante el viaje: “Vengo a deslomarme una semana o cinco días a Estados Unidos y quería que me acompañe”.
El episodio, que inicialmente parecía un detalle logístico de la gira presidencial, terminó convirtiéndose en un nuevo foco de tensión política en torno al uso de recursos oficiales y la conformación de las comitivas que participan en viajes internacionales del Gobierno.
Un viaje oficial bajo escrutinio político
La controversia se disparó después de que trascendiera una imagen de Angeletti junto a la delegación oficial durante una visita realizada el domingo a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, conocido como “el rebe de Lubavitch”, en Queens. La escena evidenció su presencia dentro del entorno que acompañó al presidente Javier Milei durante la gira en Estados Unidos.
Angeletti no ocupa ningún cargo en el Gobierno nacional. Se desempeña como coach ontológica y dicta cursos vinculados al desarrollo organizacional. Según explicó el propio jefe de Gabinete, ella ya tenía previsto viajar a Miami el 26 de febrero, pero ese plan se modificó cuando coincidió con la agenda oficial.
“Presidencia la invitó. Era mi deseo que me acompañe”, sostuvo Adorni al justificar la decisión.
El funcionario insistió en que la presencia de su esposa no implicó costos adicionales para el Estado, argumento que busca neutralizar el cuestionamiento político que ya comenzó a escalar en el Congreso.
Pedido de informes en el Congreso
La explicación no cerró la discusión. El diputado Esteban Paulón presentó un proyecto para que el Gobierno detalle formalmente las condiciones del viaje.
El pedido solicita: Una copia del manifiesto del vuelo utilizado para trasladar a funcionarios a Estados Unidos. Confirmación sobre si Bettina Angeletti fue incluida oficialmente en la comitiva. Información sobre qué rol cumplió durante el viaje. Detalles sobre quién pagó el traslado y la documentación que respalde esos gastos.
El planteo también apunta a determinar si el vínculo con el jefe de Gabinete fue formalmente consignado en la documentación del viaje y si se evaluaron posibles incompatibilidades o conflictos de interés.
En términos institucionales, el pedido de informes no implica una sanción inmediata, pero sí obliga al Ejecutivo a dar explicaciones administrativas y políticas sobre el uso de los recursos logísticos vinculados a la Presidencia.
La dimensión política del episodio
La situación abre un flanco sensible para el Gobierno en un terreno donde la oposición suele concentrar críticas: el uso del avión presidencial y la composición de las delegaciones oficiales.
La defensa pública de Adorni se centró en dos ejes: la inexistencia de costos adicionales y el carácter personal de su decisión. “No le sacamos un peso al Estado”, aseguró.
Sin embargo, el episodio se proyecta más allá de la explicación contable. La discusión gira también en torno a los criterios institucionales que definen quién puede integrar una comitiva oficial en un viaje del Presidente.
En ese contexto, la controversia adquiere peso político porque aparece en paralelo a la agenda internacional del Gobierno, que busca consolidar vínculos económicos y políticos durante eventos como Argentina Week, un espacio donde se presentan oportunidades de inversión y relaciones con actores financieros internacionales.
Una controversia que recién comienza
El pedido de informes en Diputados abre ahora una etapa institucional que dependerá de las respuestas formales del Ejecutivo. La clave estará en la documentación administrativa del vuelo y en la justificación oficial de la invitación mencionada por Adorni.
Mientras tanto, el episodio deja expuesta una tensión recurrente en la política argentina: la frontera entre la logística oficial y las decisiones personales dentro de las comitivas presidenciales.
Si el tema escala en el Congreso o se diluye en la dinámica política dependerá de un factor central: la capacidad del Gobierno para cerrar rápidamente la discusión con información clara sobre el viaje. En un escenario de alta sensibilidad política, incluso detalles aparentemente menores pueden transformarse en debates institucionales más amplios.
