MILEI

¿Se abre un escenario de tres tercios con los libertarios en alza?

Compartí esta noticia !

En pocas oportunidades el contexto político y social argentino había estado tan complejo e influenciado por diferentes factores: la agenda internacional, los problemas económicos y la crisis de representación política.

En Argentina los temas de política internacional no suelen impactar de forma local. En general, la agenda pública es extremadamente endogámica: discutimos lo que pasa en Argentina y no mucho más. Los eventos de estas semana implican un quiebre en esa tendencia. La guerra en Ucrania, sus consecuencias económicas, los alineamientos entre los distintos bloques, entre otras cuestiones causaron que la política exterior ocupe el centro de la escena por primera vez en mucho tiempo.

Zuban & Córdoba se propuso medir cual es la percepción al respecto, con un nutrido bloque de preguntas sobre política internacional en general y sobre la crisis en Ucrania en particular. 

Algunos datos: un 69% cree que la posición del gobierno con respecto al conflicto es confusa y un 50% dice que Argentina debería apoyar a Ucrania pero sin intervenir directamente en el conflicto.

Resulta interesante ver la vigencia de la grieta aún en este punto: los votantes de Juntos por el Cambio muestran una mayor tendencia a la idea de que Argentina debería alinearse con Estados Unidos en la arena internacional, mientras que los del Frente de Todos valoran más la idea de neutralidad absoluta.

Un 77% está de acuerdo en general con la idea de recibir refugiados en nuestro país

Los problemas económicos son la gran bomba de tiempo en nuestro país. La tremenda inercia inflacionaria que arrastra el país desde hace años, la falta de crecimiento y la desvalorización sistemática de los salarios hacen que las expectativas económicas de los argentinos están en un piso absoluto: El acuerdo con el FMI aparece aquí como el tema central: aunque un 59% apoya el entendimiento, sólo un 16% está absolutamente de acuerdo con la idea de que dicho acuerdo ayudará a estabilizar la economía. Niveles alarmantes de escepticismo.

La crisis económica alimenta la desafección política. Nunca jamás ha habido una distancia tan grande entre las elites políticas y la gente de a pie. Todas las imágenes del del ecosistema oficialista mantienen un diferencial negativo que se sostiene en el tiempo. Los actores de JxC mantienen imágenes estables o con pequeñas tendencias alcistas, pero se muestran incapaces de hablar más allá de su espacio electoral.

La idea de un posible escenario de tercios empieza a aparecer en el horizonte. Los partidos libertarios alcanzan un 18% de intención de voto a nivel nacional. Hay una tendencia de crecimiento en ellos que empieza a ser innegable. Sin embargo, falta mucho tiempo para la elección, y en Argentina algunos fenómenos políticos tienden a ser efímeros, será cuestión de seguir de cerca sus proyecciones en los próximos meses para ver si ese crecimiento continua, si empieza a estancarse o si se desinfla.

Si la primera opción es la que ocurre, el escenario que se abre en términos electorales no tiene precedentes en la historia democrática de nuestro país.

Compartí esta noticia !

Javier Milei confirmó que acompañará a José Luis Espert en política

Compartí esta noticia !

Finalmente, el economista y outsider Javier Milei confirmó que se sumará a participar en política en el armado liberal que está ensamblando José Luis Espert para las elecciones legislativas de 2021. Ambos lo confirmaron durante un mensaje en vivo de Instagram, donde discutieron sobre la situación del país.

“Me voy a meter política, voy a ir a militar con vos, hemos pedido que se vayan todos y no se fueron, los vamos a sacar a patadas en el culo para construir una argentina próspera y  ser la primera potencia mundial en 35 años. Voy a dar la batalla en el barro”, confirmó MIlei a Espert.

Si bien durante el Vivo no se habló de candidaturas ni de lugares en las listas, en las redes sociales el apellido Milei se volvió tendencia, motorizado por sus seguidores que lo pedían como cabeza de lista en la boleta para la Ciudad de Buenos Aires. El propio Milei luego reuiteó varios de esos tuits.

Al respecto, Espert celebró que su colega finalmente se decida a participar en la actividad política. “La  batalla cultural que están haciendo ustedes no sirve de nada si no va acompañada por la batalla política. Es el momento apropiado, agradezco tu generosidad de acompañarme a mí, feliz de que sumes a mi espacio, de dar la batalla desde el lugar que hay que hacerlo”, sostuvo Espert.

Además, mandó un mensaje para los militantes del liberalismo “El enemigo no está acá dentro, no puede ser que seamos enemigos uno de los otros, el enemigo es el populismo. No van a encontrar lugar en el radicalismo, o en cambiemos. Ni Javier ni yo estamos atornillados para ir a gobernar ni a una legislativa”, explicó Espert.

Ambos confirmaron que el armado político estará integrado únicamente por alternativas liberales y del sentido común, como el Partido Libertario, UCeDe, Partido Anticorrupción y UNIDOS. Espert además se encuentra negociando con el Partido Demócrata, el Partido Demócrata progresista y otras fuerzas de centroderecha. Que no incluirá otras fuerzas ni del macrismo ni del peronismo. 

Compartí esta noticia !

Espert trajo a Misiones sus ideas de Estado chico y sin impuestos

Compartí esta noticia !

En la tarde del viernes, el economista y precandidato por el partido libertario, José Luis Espert visitó la ciudad de Posadas, para presentar su último libro “La sociedad cómplice” y sus propuestas como precandidato a Presidente de la Nación, por el Frente Despertar.
El economista se ofreció como una alternativa de los candidatos a ocupar el sillón presidencial, porque “todos  los políticos que se dedican hace tanto tiempo a la política, son parte del problema, no de la solución”.
 
“La Argentina debe hacer algo diferente si quiere que las cosas salgan bien y la única alternativa que la gente dispone en estas elecciones, es la nuestra”,asevera con vigor. “El resto de los políticos le va a proponer lo mismo, pero travestido”.
 
En ese sentido, también busca distanciarse del otro precandidato economista, Roberto Lavagna, ya que, según sus propias palabras, es un “defensor del proteccionismo industrial que tanto daño le ha hecho al país”.
 
Además alega que el ex ministro de Néstor Kirchner, no es un convencido de que el país debe tener bajos impuestos, para que “la gente disponga de sus salarios”.

Entre sus propuestas más recurrentes, está la defensa del mercado laboral, cobrando bajos impuestos, pero para eso entiende que se debe “achicar” el gasto público y promover el empleo privado.
 
“La idea es que la gente deje de tener una vida miserable, eso quiere decir que la gente pague las cosas por lo que vale, no cualquier disparate, por lo que hay que tener una economía muy abierta al mundo, un Estado que cobre bajos impuestos, por lo que es necesario que se baje el gasto público y leyes laborales que hagan que la gente pueda disfrutar de su salario y no que le quiten más de la mitad con impuestos laborales”.
 
No obstante señala que se necesita un cambio de paradigma de manera gradual, “formando y capacitando al trabajador que es despedido del sector público” y “con un programa económico diferente al de los últimos 50 años”.
 
“Con bajas de costos laborales, esos empleados serían absorbidos, por el sector privado”, aseguró Espert.
 
Sobre la economía en la región sostiene que el tamaño del Estado también forma parte de un problema que deja “un sector privado raquítico” y que “si la Argentina decidiera  un día, reducir el tamaño del Estado, para bajar impuestos y que el sector privado tenga el músculo bien firme, bien duro, a Misiones le iría muy bien”.
 
Un público joven
Al igual que cuando vino el mediático Javier Milei, muchos jóvenes y muchos mayores fueron a ver a Espert.

“La juventud tiene un enganche en nuestra propuesta que me impacta y me emociona. Ver jóvenes, que abrazan de esta manera las ideas del sentido común, las ideas de la libertad, es realmente emocionante”, resaltó el economista.
 

Compartí esta noticia !

Libertarios como confusos o cipayos en grado superlativo

Compartí esta noticia !

Como lo definió con genial simplicidad Friedrich List, Adam Smith fue un conquistador más temible que Napoleón (y lo escribió cuando estaban muy frescos los recuerdos del agresivo accionar del genial estratega y notable estadista, el autocoronado Emperador de Francia).
Para mayor precisión, Smith fue el fundador intelectual del liberalismo económico, que transformado en doctrina económica excluyente ofició de poderoso mascarón de proa del imperialismo político – económico de Gran Bretaña, cuyo cenit del poder lo alcanzó el hoy decaído imperio en la Era Victoriana.
List fue el cerebro vital que desnudó las falacias arteras que esconde la doctrina e ideología liberal, la cual fue creada para perpetuar a Gran Bretaña como el “taller del mundo” y relegar a las restantes naciones al mero rol de proveedores “especializados” de materias primas.
Las claras y contundentes ideas de List fueron utilizadas inteligentemente por Hamilton y sus sucesores en EEUU, para salir de la trampa de la primarización económica, predicada por los teóricos liberales, las oligarquías algodoneras y los intereses creados de los importadores y sus proveedores británicos; siendo también sus brillantes escritos y su tesonero accionar las bases teóricas de la unificación de Alemania y su posterior muy rápida industrialización, concretadas bajo la férrea conducción del “Canciller de Hierro” Otto von Bismarck (ideas que nada tenían en común en lo ideológico con el nazismo, que surgió seis décadas después, y con otro encuadre por cierto). Para ponerlo en claro, List puede considerarse el fundador del sano nacionalismo económico elaborado bajo pautas científicas, mientras que el nazismo fue una tergiversación o degeneración violenta y racista del nacionalismo.
Ese tipo de diferenciación hacía Jauretche, que eludía el calificativo de “nacionalista” (usado por ciertas oligarquías portuarias de las primeras décadas del siglo XX para justificar sus tropelías, atemorizando y agrediendo a inmigrantes, a los que despreciaban y a la vez temían). Por eso Don Arturo acuñó los conceptos de Pensamiento Nacional y Doctrina Nacional, libres de racismo y otras lacras degradantes. Pero este ya es otro tema…
Al producirse la Segunda Revolución Industrial, alrededor de 1870 un siglo después que eclosionara la Primera Revolución Industrial, un lote de naciones forzaron sus propios desarrollos tecnológicos e industriales, y al menos dos de ellas habían superado a Gran Bretaña en PBI industrial y en niveles tecnológicos entre 1900 y 1910. Esas dos naciones, nuevas líderes industriales y ya grandes potencias eran justamente EEUU y Alemania.
Así como Gran Bretaña elaboró su surgimiento industrial estimulado y protegido por severas normas estatales (como el Acta de Navegación, entre otras), y mantuvo el doble discurso de ser liberal “hacia afuera” y proteccionista fronteras adentro; lo mismo hicieron las nuevas potencias industriales, las que al estallido de la Primera Guerra Mundial eran un puñado de países de Europa Occidental, más EEUU y Japón.
En Argentina, la subordinación explícita y rastrera de la oligarquía respecto a Gran Bretaña, obstaculizó, impidió y luego desalentó la industrialización, la cual había alcanzado cierta relevancia durante la guerra del ’14 al ’18. Aceptadas las “industrias naturales” (que elaboraban materias primas alimenticias, básicamente), en cambio la oligarquía y el establishment se ensañaron contra las que despectivamente llamaban “industrias artificiales”, las de mayor tecnología, como las metalúrgicas, siderúrgicas, eléctricas, químicas y otras similares.
Nada debía amenazar al statu quo de supremacía omnímoda de la oligarquía tradicional y del poderío británico, que manejaba a su antojo todos los resortes del poder interno. ¡Hasta llegaron a oponerse a la creación de Facultades de Ingeniería y de Ciencias Duras, por el “peligro” que ello representaba, arguyendo incluso incapacidades genéticas irreversibles de los ingenieros y científicos argentinos, respecto a los británicos! Por supuesto, la realidad demostró la perversa falsedad de ese maligno prejuicio, como parte de la intensa campaña de colonización cultural… la cual prosigue hasta nuestros días.
Lo cierto es que Argentina desperdició una excelente coyuntura internacional para industrializarnos y desarrollar tecnologías propias, en los años de “vacas gordas” de buenos precios internacionales de las materias primas, período histórico que transcurrió entre 1880 y 1910 aproximadamente.
Al estallido de la Primera Guerra Mundial, las condiciones del comercio mundial habían cambiado sensiblemente, valorizándose los productos industriales y las últimas tecnologías de esos años.
En base a fuertes presiones múltiples, el liberalismo siguió siendo “la” doctrina económica “correcta” en el mundo, pese a los claros ejemplos “transgresores” de las nuevas potencias industriales, y eso duró hasta la gran crisis económica mundial de 1929, de la cual las “recetas” y las “leyes económicas” liberales se mostraron totalmente incapaces de superar, existiendo ya la doctrina comunista, cuyas bases económicas son –curiosamente- liberales. O sea que tanto el liberalismo como el comunismo son doctrinas “internacionalistas”, opuestas de hecho al sano nacionalismo.
Surgió entonces el keynesianismo, el cual sin combatir la propiedad privada, demostró la notable conveniencia del fuerte intervencionismo estatal, y de las acciones concretas anticíclicas, o sea lo opuesto a la ortodoxia económica.
En base a los lineamientos keynesianos (que pueden considerarse como Capitalismo de Estado), el mundo se liberó de las ataduras mentales del liberalismo dieciochesco y decimonónico, para emprender un proceso continuado de fuerte desarrollo socio económico, que no solo se centró en las potencias tradicionales, sino que llegó a buena parte del mundo subdesarrollado, y en nuestra región básicamente a Argentina, Brasil y México.
Ese período de bonanza, que algunos creyeron ininterrumpido, fue calificado como “los treinta años gloriosos”, por abarcar casi tres décadas, concretamente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, hasta la Primera Gran Crisis del Petróleo, a comienzos de los años ’70.
Pero la reacción contra el keynesianismo y una economía más equitativa, con mejor distribución de la riqueza, mejores y crecientes niveles de vida, e incluso la fuerte política mundial de descolonización; comenzó y creció al amparo del establishment financiero transnacional que buscaba aumentar sus ganancias y retomar el Poder Real Mundial. Comenzaron a atacar desde lo ideológico, a partir de los planteos –nunca demostrados- de la “conveniencia” de debilitar a los Estados dando mayores “libertades” al capital-, en una profundización del liberalismo tradicional, que inicialmente fue llamada La Escuela Austríaca, en cuyo ámbito académico surgió y luego se expandió, de la mano de los economistas como von Mises y von Hayek, en un movimiento político económico gestado a fines del siglo XIX, pero con impulso creciente como ataque al keynesianismo desde los años ’40 del siglo XX.
Las ideas del individualismo extremo y de la anulación casi total del Estado como figura económica básica, que son principios relevantes de la Escuela Austríaca, devinieron en el neoliberalismo económico, impulsado desde mediados de los años ’70 a partir del fenómeno por entonces nuevo de la estanflación (estancamiento con inflación), lo cual no había sido previsto ni pudo inicialmente solucionarse en el marco del keynesianismo imperante.
Claro está que el espaldarazo que logró difundir e imponer por la fuerza de las presiones económicas, financieras, políticas e incluso militares, al neoliberalismo como doctrina “correcta, única y dominante”, fue consecuencia de la era reaganiana tatcheriana (presidencia de Reagan y gobierno de Tatcher), que siendo poderoso en los ’70, se adueñó del poder mundial desde comienzos de los años ’80.
Ese marco de fuertes presiones de las potencias anglosajonas, nos impuso el neoliberalismo a los argentinos, con las FFAA operando como tropas de ocupación en el propio territorio, durante el siniestro “proceso” (1), para proteger a los “Chicago’s Boys” (2) de Martínez de Hoz y sus continuadores.
El neoliberalismo pasó a ser la herramienta político – económica de la globalización salvaje, nueva forma de esclavitud diagramada para operar a escala planetaria, con la colonización mental y estupidización masiva como cadenas invisibles de ese proyecto hiper materialista e inhumano, que por cierto no trepida en usar a las sectas, a predicadores dóciles y a cuanta artimaña le sea útil, incluyendo las nuevas “deidades” del ultra ecologismo, ultra indigenismo, ultra feminismo, etc., fogoneadas por bien financiadas ONGs manejadas desde las Potencias Atlantistas.
El summum del poder lo alcanzó el neoliberalismo al colapsar la Unión Soviética, y muchos creyeron en su reinado permanente, como el norteamericano Francis Fukuyama, quien pronosticó “el fin de la historia”, para afirmar la supuesta eterna supremacía del globalismo neoliberal y de las Potencias Anglosajonas.
Esa supuesta “eternidad” duró solo una década, para pasar la geopolítica mundial a estar signada por el Mundo Multipolar de los Grandes Bloques de Poder; mientras que a menos de dos décadas después fluye de nuevo a un nuevo tipo de bipolaridad, entre las Potencias Continentalistas y las Atlantistas.
Pese a la fortísima cobertura mediática mundial y al accionar de operadores diversos a su servicio, el neoliberalismo está fuertemente depreciado y denostado como doctrina político – económica, lo cual es directa consecuencia de sus desastrosos resultados en todos los países en que sus “recetas” se aplicaron.
No puede sorprender entonces que, como de la galera de un ilusionista presto a engañar al público crédulo, haya surgida la pseudo ideología del “libertarismo”, la cual no es más que un refrito de los ultra liberales principios del neoliberalismo, presentados bajo la supuesta nueva idea de priorizar en absoluto los derechos de propiedad individuales, sin importar nada ideales como la solidaridad, el bien común y otros altos valores morales similares, llegando incluso a despreciar abiertamente a toda forma de sano patriotismo. Es el egoísmo extremo entronizado como supuesta máxima expresión de la “libertad”, lo cual en rigor de verdad implica la libertad absoluta de morirse de hambre para las grandes mayorías que en ese contexto quedan totalmente desamparadas y subordinadas al arbitrario criterio de los poderosos.
El considerado de última como un anarcocapitalismo exacerbado.
Así como el neoliberalismo es la continuación del liberalismo brutalmente acentuado, el “libertarismo” no es más que un formato aun más recrudecido del ya muy inhumano neoliberalismo.
Nunca faltan egoístas en grado sumo, desinformados y/o crédulos, que gozando de cierto grado de bienestar como resabio de años de políticas keynesianas y doctrinas político – económicas de base humana e incluso cristiana (respetando en el concepto a las otras religiones monoteístas), que ahora adhieran irracionalmente a ideas libertarias. las que de imponerse los transformarán en parias sin retorno.
No advierten que con ello no solo socavan a la propia patria, sino que promueven su futura miseria, de prosperar esa ultra materialista y excluyente doctrina.
(1) “Proceso” = abreviatura de Proceso de Reorganización Nacional, nombre autoimpuesto del golpe de Estado cívico militar de 1976 en Argentina.
(2) “Chicago’s Boys” = Colaboradores directos del ministro Martínez De Hoz, quien instaló por la fuerza de las bayonetas el neoliberalismo en Argentina. La denominación surgió porque en su mayoría eran jóvenes economistas formados en la “Escuela de Chicago”, por entonces centro mundial del neoliberalismo doctrinario.

Compartí esta noticia !

Sol Pérez tiene razón (ups)

Compartí esta noticia !

Para distendernos un poco del dólar, vamos a las cosas trascendentes que están ocurriendo en el país, como la pelea  entre la economista Sol Pérez y el farandulero Javier Milei sobre si el Estado debería cobrar impuestos y con eso ayudar a contener a los sectores de mayor vulnerabilidad social. La discusión va subiendo de tono, seguida de los insultos a los que nos tiene acostumbrados el señor del pelo revuelto y las contestaciones de la modelo que se termina levantando de la mesa porque no se banca la ninguneada que le pegaron, bueno, en realidad es más divertido verlo que contarlo así que acá está el video:

 
El tema de fondo es que Sol Perez defendía pagar impuestos para contribuir a aliviar la pobreza y Milei la mandó a leer libros porque, en su opinión, estaba totalmente equivocada ya que la bibliografía dice todo lo contrario a lo que ella expone y que le falta leer para opinar.
Todo esto me hizo acordar a un autor llamado Richard Musgrave, un docente, investigador y autor de libros de Finanzas públicas. Debe ser uno de los más citados en la bibliografía moderna de la Economía del sector público y de su curriculum quiero resaltar un par de actividades:
 Profesor emérito de Harvard.
 Miembro distinguido de la American Economic Association.
O sea estamos hablando de un economista norteamericano y no un loquito suelto, sino alguien que fue docente de una de las universidades más prestigiosas del mundo y un reconocido economista del país capitalista por excelencia.
¿Qué dice Musgrave? Que el Estado tiene tres funciones elementales:
Asignación: Algunos bienes sólo puede proveerlos el Estado, porque por más que sean necesarios y útiles por algún motivo no se los puede cobrar, y si no podemos obtener un precio nadie lo vendería. Todos necesitamos las calles para transitar, pero nadie va a construir una calle para después cobrar por transitar por ella, la escuela primaria gratuita, la policía etc. etc. son claros ejemplos de esto; bienes necesarios y útiles pero que por sus características no puede proveerlos el sector privado. Al que le interesa el tema busque “Bienes Públicos”.
Redistribución: La función por la cual Milei dice que el Estado es un ladrón; y si se trata de eso, cobrar impuestos mayores a los que más tienen para contener a los sectores más vulnerables. El Estado para asistir a la población tiene que comprar cosas y para comprar necesita el dinero de los contribuyentes. Se puede criticar si se hace bien o mal, mucho o poco, pero hay que hacerlo. De eso se trata también en la Argentina y todos los países del mundo… Asistir a los sectores más vulnerables de la sociedad de manera eficiente y justa  es el desafío. Y si se hace mal (dar planes a quien no necesita o pensiones a quienes no tienen invalidez) hay que corregirlo, pero de ninguna manera quitar esa función al Estado ya que la sociedad seria terriblemente cruel.
Estabilización: que se sintetiza en lograr bajar la inflación y lograr un crecimiento sostenido de la economía para que el desempleo sea el menor posible al igual que la pobreza; bueno ya sabemos lo que significa esto y es lo que esperamos gobierno tras gobierno y elecciones tras elecciones.
Existe un consenso mayoritario en pensar como Musgrave (o como Sol Pérez) o tantos otros que están dispuestos a que el Estado nos quite algo razonable para contener a los que menos tienen  a través de las políticas sociales. Se puede ver claramente, en los datos económicos y en la vida cotidiana, la importancia que tiene el Estado proveyendo bienes públicos y tomando medidas para combatir la desigualdad y la pobreza.  
A modo de ejemplo, en el siguiente gráfico se presentan los datos para Argentina (entre el 2000 y el 2017) del Gasto Público Consolidado (esto es el total del gasto público sumando lo que gasta Nación, las provincias y los municipios)  como porcentaje de PIB y el coeficiente de Gini, que es una medida de la desigualdad en los ingresos entre la población, cuanto más cercano a uno es este número, más desigualdad existe en el país y cuanto más cercano a cero indica que hay una menor desigualdad.  En el eje de la izquierda se refleja el gasto público como porcentaje del PBI, mientras que en la derecha podemos observar la evolución del índice de Gini. Podemos ver una clara relación entre ambos, es decir, que a medida que se fue incrementando el Gasto Público, mejoró la redistribución del ingreso entre la población y disminuyó la desigualdad, creando un país más justo y favoreciendo a los que menos tienen.

También debemos resaltar que las funciones del Estado de redistribución y estabilización tienen que cumplirse de manera conjunta, ya que no puede haber la una sin la otra. Es muy difícil combatir la pobreza y las necesidades básicas insatisfechas en un contexto recesivo o inflacionario; de hecho, los países que crecen no lo hacen por abandonar la redistribución, sino por hacerlo de manera eficiente y responsable sin descuidar la estabilidad económica
En síntesis, aunque a veces no estemos totalmente de acuerdo en cómo se administran los recursos del Estado, nadie puede negar la importancia que tiene su intervención en la economía para conseguir una mayor equidad.
Con esto concuerdan numerosos economistas, entre ellos el ya nombrado Musgrave, un profesional reconocido en un país que hace del libre mercado su bandera. Además hay otros autores (premios Nobel incluidos) como Joseph Stiglitz que con sus aportes propios van en el mismo sentido. De hecho salvo lo que escucho de Milei nunca leí a algún académico serio de estos tiempos afirmar que el Estado no tiene que existir o no tiene que redistribuir algo de la renta para equilibrar las desigualdades y lograr la movilidad social.
 
Punto para Sol Pérez: estudió a Musgrave y otros similares más de lo que lo hizo Milei.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin