Según la Secretaría de Energía de la Nación, en julio la venta de combustibles al público en Misiones totalizó 33.713 metros cúbicos, con una baja en la comparación interanual del 13,8%, la décima caída consecutiva en ese nivel comparativo. Por el contrario, las ventas contra el mes anterior tuvieron una leve recuperación del 2,9%, influenciado por mayor cantidad de días.
En el séptimo mes del año, el 57% de las ventas misioneras correspondió a naftas, con una merma del 13,9% interanual (sexta más fuerte del país) explicada por fuertes bajas en ambos segmentos: la súper en -13,2% y la premium -17,2%.
El gasoil, por su parte, concentró el 43% de las ventas y registró un descenso del 13,8% interanual (quinto más fuerte del país), también con bajas de doble dígito en ambos segmentos: el común -15,3% y el premium -10,5%.
En el plano regional, Misiones sigue exhibiendo el mayor volumen de consumo del NEA (31% del total regional) pero tuvo el peor desempeño relativo: si bien todas las provincias de la región cayeron, lo hicieron en intensidades distintas. Chaco tuvo un retroceso de – 0,3%, Formosa de -7,5% y Corrientes de -12,2%.
En el plano nacional, el total país presentó una baja del 6,4% interanual en julio (la más fuerte en términos relativos desde noviembre de 2024) y en ese marco, sólo tres provincias mostraron un incremento, aunque muy leves: La Pampa (+0,7%), Neuquén (+0,5%) y Santiago del Estero (+0,2%). Por el contrario, Salta, Jujuy y Tucumán tuvieron las caídas más pronunciadas del mes (por encima de -15% llegando a -22% para el caso tucumano).
A nivel acumulado, Misiones cerró el período enero-julio del año con una baja en el total comercializado de 8,9% con mayor fuerza en el gasoil (-11,2% vs. -7,2% de nafta); el peor enero-julio desde 2020.
Las Resoluciones 188 y 189 de la Secretaría de Energía fijaron los nuevos precios mínimos para agosto en el marco de la Ley 27.640 de Biocombustibles. El bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar pasó a costar 1.061,87 pesos por litro, mientras que el producido con maíz quedó establecido en 973,24 pesos por litro, ambos con un incremento del 1,75% respecto de los valores vigentes durante julio.
En paralelo, el biodiésel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil aumentó hasta 2.001.063 pesos por tonelada, lo que representa una suba del 4% mensual, un porcentaje que supera ampliamente la inflación estimada para junio, del 1,9%.
Si bien estos incrementos no se trasladan íntegramente al precio que pagan los consumidores, sí impactan en la estructura de costos de las petroleras debido a la obligatoriedad de incorporar biocombustibles a los combustibles fósiles. En Argentina, la nafta contiene un corte obligatorio del 12% de bioetanol, distribuido en partes iguales entre caña de azúcar y maíz, mientras que el gasoil incorpora 7,5% de biodiésel, porcentaje que puede modificarse por decisión oficial, aunque la legislación establece un piso mínimo del 5%.
El ajuste se suma a otra decisión reciente del Gobierno: la actualización parcial del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), un mecanismo que el Ministerio de Economía venía postergando para evitar un mayor traslado a la inflación.
Con esa modificación, la carga tributaria sobre la nafta aumentó a 10,57 pesos por litro en concepto de ICL y 0,64 pesos por IDC. En el caso del gasoil, los valores pasaron a 9,50 pesos y 1,09 pesos por litro, respectivamente.
La estrategia oficial de escalonar los ajustes impositivos responde a un delicado equilibrio entre recomponer la recaudación fiscal y evitar un salto abrupto en uno de los precios con mayor capacidad de transmisión sobre el resto de la economía. El combustible continúa siendo uno de los principales insumos para el transporte de cargas, la producción industrial y las actividades agropecuarias, por lo que cualquier variación repercute rápidamente sobre la cadena de costos.
El campo también siente el impacto
Las resoluciones tienen además una lectura productiva. El aumento mejora los ingresos de las industrias que elaboran biocombustibles, un sector estrechamente vinculado al agro argentino. El bioetanol de maíz fortalece la cadena cerealera, mientras que el derivado de caña de azúcar beneficia principalmente a los ingenios del NOA. En tanto, el biodiésel continúa siendo una salida estratégica para la industrialización de la soja.
Desde esa perspectiva, la actualización busca preservar la rentabilidad de las plantas elaboradoras frente al incremento de los costos de producción, tal como prevé el marco regulatorio vigente. La Secretaría de Energía justificó la decisión señalando que las condiciones actuales del mercado ameritan una nueva adecuación de precios para garantizar el abastecimiento de la mezcla obligatoria.
Un mercado que también mira al petróleo
A las variables domésticas se suma un contexto internacional que mantiene elevada la incertidumbre. Las tensiones en Medio Oriente y las dificultades sobre el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz continúan generando volatilidad en la cotización del petróleo, aunque hasta el momento parte de ese efecto fue amortiguado por la política comercial de YPF.
Desde la desregulación parcial del mercado iniciada en 2024, los precios de los combustibles dejaron de depender exclusivamente de las decisiones del Gobierno nacional. Las petroleras recuperaron mayor libertad para definir sus estrategias comerciales y ya no están obligadas a informar previamente los aumentos, un esquema que modificó el funcionamiento del mercado y permitió acelerar la recomposición de precios luego de varios años de atraso relativo.
Según datos del portal especializado Surtidores, el precio nominal de la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires acumuló incrementos superiores al 257% desde el inicio de la actual administración, reflejando el proceso de normalización de precios impulsado tras la liberalización del sector.
En ese escenario, el ajuste de los biocombustibles representa un nuevo factor de presión sobre los surtidores. Aunque el efecto directo sea limitado por el bajo porcentaje de mezcla, la combinación entre impuestos, costos de producción y volatilidad internacional mantiene abierta la posibilidad de nuevas actualizaciones en los precios durante las próximas semanas.
La venta de combustibles volvió a mostrar números en rojo. Durante junio se comercializaron al público 1.331.423 metros cúbicos, lo que representó una caída del 2,92% respecto de los 1.371.462 metros cúbicos vendidos en igual período del año pasado, según el informe elaborado por el medio especializado Surtidores.
De esta manera, el sector acumuló cinco meses consecutivos de bajas interanuales, confirmando la tendencia que viene marcando el comportamiento de la demanda desde comienzos del año.
El relevamiento de la Secretaría de Energía de la Nación también mostró que la comparación con mayo dejó un resultado negativo del 3,07%, convirtiéndose en el segundo mes con menor nivel de ventas del primer semestre, únicamente por encima de febrero.
De acuerdo con Surtidores.com, el comportamiento no fue uniforme entre los productos. Así, mientras las ventas de Gasoil G3 registraron un crecimiento interanual del 4%, en sentido contrario, la comercialización del Gasoil G2 mostró un descenso del 8,9%.
Por su parte, las naftas también reflejaron una demanda más moderada. La súper disminuyó 2,06%, mientras que la Premium registró una baja de 1,45%.
El monitoreo también muestra diferencias significativas en el comportamiento según las provincias. Neuquén encabezó el crecimiento interanual de las ventas de combustibles con un 7,7%, mientras que en el otro extremo aparecieron Salta, con una baja del 11,3%; Formosa, con 9,2%; La Rioja, con 7,9%; Jujuy, con 7,7%; y Córdoba, con 7,5%. Buenos Aires, el principal mercado del país por volumen, redujo sus despachos 1,8%, siempre respecto de junio de 2025.
Pese a ese comportamiento, el precio del litro de nafta en el interior evidenció un alza promedio de 2,8% en relación a mayo, con valores nominales que variaron desde los 1.745 y hasta los 2.773 pesos por litro según la localidad, de acuerdo con el relevamiento que realiza mes a mes la Fundación COLSECOR considerando las pizarras de las estaciones de servicios Axion, DAPSA, Puma, Shell e YPF.
En tanto, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) el valor del litro de nafta casi se mostró sin cambios, al registrar una suba de sólo 0,3% mensual.
Al considerar los valores nominales, se observó una brecha de alrededor de mil pesos, ya que el precio promedio en el interior se ubicó en 2.107 pesos, mientras que en CABA fue de 2.043 pesos.
Por su parte, los valores en el precio del gasoil mostraron una brecha nominal de 160 pesos entre el interior y la ciudad capital al promediar los 2.272 pesos por litro en las 30 localidades relevadas, y los 2.112 pesos en CABA.
Estos números muestran un incremento mensual de 0,8% en el interior, mientras que en Ciudad de Buenos Aires el alza en el precio fue de 0,3% respecto de mayo.
Volvió a crecer la brecha
El Relevamiento de Precios (RePre) que realiza la Fundación COLSECOR también monitorea el comportamiento del valor de la bolsa de cemento, principal insumo de la industria de la construcción.
Así, se observó que luego de dos meses en los que se registraron diferencias de precios entre el interior y la ciudad capital de sólo 5% (la menor desde que se tienen registros), la brecha volvió a ampliarse, en este caso hasta el 8% en junio, luego de que el valor de la bolsa en CABA se ubicara en 17.300 pesos en los corralones de referencia, mientras que en el interior el precio promedio de las 30 localidades relevadas fue de 15.899 pesos.
Hay cientos de posadeños que manejan Uber todos los días. Algunos lo hacen como único ingreso. Otros, como segundo empleo. Unos pocos hacen las cuentas en serio. Esta es la historia de cuatro conductores distintos y de lo que los números realmente dicen sobre si conviene o no.
En la capital de Misiones se estima que Uber le quitó el 30% de los pasajeros al sistema de colectivos de la ciudad. No el 10%, no el 20%. El 30%. Guillermo Leumann, empresario de transporte urbano, lo dijo públicamente hace seis meses y nadie lo refutó. No hay antecedente de algo así en ninguna otra ciudad de la región.
Eso significa que Posadas tiene cientos, probablemente miles, de personas manejando Uber. Algunos lo hacen como único ingreso. Otros como rebusque del fin de semana. Unos pocos lo hacen con un cálculo claro en la cabeza. La mayoría, con una intuición que nunca terminó de convertirse en número.
Hicimos los números.
El contexto en julio de 2026: la nafta súper cuesta $2.190 por litro en Posadas, más de $100 por encima del precio en CABA y entre los más altos del país. Desde diciembre de 2023, acumula un aumento del 181%. La tarifa del colectivo subió a $1.800 sin SUBE, lo que empuja pasajeros hacia Uber. Y el salario mínimo ronda los $720.000 mensuales, menos de 700 dólares al tipo de cambio oficial.
Antes de los testimonios, los parámetros que usamos para calcular. Uber cobra al pasajero y le transfiere al conductor el 75% del monto. El resto es la comisión de la plataforma. Un viaje promedio en Posadas recorre entre 4 y 6 kilómetros y demora entre 10 y 15 minutos. El precio típico de un viaje corto en Posadas oscila hoy entre $2.500 y $4.500, dependiendo de la hora y la demanda.
El costo operativo por kilómetro de un auto nafta de gama media en Argentina (considerando combustible, desgaste de neumáticos, aceite, frenos y amortiguadores) se estima entre $800 y $1.200. Sin contar el seguro ni la depreciación del vehículo.
Con eso en mente, cuatro historias de las tantas similares que deben circular: la uberización de la economía es el signo de los tiempos. En Posadas, los últimos datos oficiales de empleo marcan que subió de manera significativa la proporción de asalariados que trabajan en la informalidad: pasó del 34% al 46%. En contraste, Uber no para de crecer y hace algunas horas anunció la compra de la alemana Delivery Hero, dueña de PedidosYa, en una operación valuada en US$ 14.800 millones que redefine el mapa mundial del negocio del delivery. Con esta adquisición, la compañía estadounidense busca convertirse en el mayor operador de reparto de comida fuera de China y fortalecer su posición frente a competidores como DoorDash y Just Eat.
La operación permitirá a Uber ampliar significativamente su alcance internacional. La empresa pasará de operar en 50 a 99 mercados, incorporando una red que suma alrededor de 60 millones de usuarios activos mensuales y un volumen de reservas brutas cercano a US$ 42.000 millones durante 2025.
RODRIGO · 34 AÑOS · UBER COMO SEGUNDO EMPLEO · AUTO PROPIO COMPRADO EN 2021
“Los viernes y sábados a la noche salgo cuatro horas. Hago entre 12 y 15 viajes. Me quedo con unos $35.000 limpios después del combustible. Al principio me parecía mucho. Después empecé a pensar en el desgaste del auto y ya no sé si es tanto.”
El cálculo de Rodrigo: 13 viajes promedio × $3.200 promedio = $41.600 bruto · 75% al conductor = $31.200 · Combustible (aprox. 60 km a 12 km/l = 5 litros × $2.190) = $10.950 · Ingreso neto estimado: $20.250 por noche · Desgaste estimado (60 km × $400 de amortización): $24.000 mensuales si sale 3 veces por semana. Lo que no suma: el auto se desgasta todos los viernes aunque Rodrigo no lo vea.
MARIELA · 41 AÑOS · UBER COMO INGRESO PRINCIPAL · AUTO FINANCIADO EN 2023
“Manejo ocho horas por día, de lunes a sábado. Hay días buenos y días que no sale nada. El problema es que el auto ya necesita service y no tengo plata para pararlo. Si lo paro una semana, no como.”
El cálculo de Mariela: 8 horas × 6 días = 48 horas semanales · Estimado de 25 viajes diarios × $3.000 = $75.000 bruto diario · 75% = $56.250 · Combustible diario (180 km ÷ 12 km/l = 15 litros × $2.190) = $32.850 · Ingreso neto diario antes de otros costos: $23.400 · Mensual: ~$561.600 · Seguro básico: $60.000/mes · Servicio de 5.000 km cada 2 meses: $80.000/mes promedio · Desgaste de cubiertas y frenos: $40.000/mes estimado. Ingreso real mensual estimado: $381.600. Por debajo del salario mínimo si se descuenta todo.
TOMÁS · 28 AÑOS · UBER EN MOTO · SIN CUOTAS NI GASTOS DE AUTO
“Yo hago con moto y es completamente distinto. El combustible es la mitad, el desgaste es menor, y en Posadas con el tráfico la moto llega antes a todos lados. Hago 20 viajes en el mismo tiempo que un auto hace 12.”
El cálculo de Tomás: Moto 150cc · Consumo: 30 km/litro · Costo combustible por km: $73 (vs $182 del auto) · 20 viajes diarios × $1.800 promedio (moto Uber más barato) = $36.000 bruto · 75% = $27.000 · Combustible (80 km ÷ 30 = 2,7 litros × $2.190) = $5.913 · Ingreso neto diario estimado: $21.000 con mucho menos desgaste y menor inversión inicial. La moto gana en economía operativa. Pierde en seguridad y en capacidad de pasajeros.
SANDRA · 62 AÑOS · JUBILADA QUE HACE UBER LOS MEDIODÍAS
“Mi jubilación no alcanza para nada. Salgo tres horas por día, de 11 a 14. Hago 6 o 7 viajes. Me alcanza para las verduras y un poco más. Pero me preocupa qué pasa cuando el auto falle. No tengo para arreglarlo.”
El cálculo de Sandra: 6 viajes × $3.000 promedio = $18.000 bruto · 75% = $13.500 · Combustible (25 km × $182/km) = $4.550 · Ingreso neto: ~$8.950 por sesión · $188.000 mensual si sale 21 días · Suma importante como complemento de jubilación. Pero el auto tiene 8 años y el próximo service podría costar más de lo que gana en un mes entero. Sandra no tiene fondo de emergencia mecánica. Ese es su mayor riesgo.
Los cuatro casos ilustran algo que la mayoría de los conductores de Uber en Posadas intuye pero no termina de calcular: la plataforma paga por el tiempo activo. Lo que no paga, y lo que nadie descuenta del ingreso bruto, es el tiempo muerto esperando viajes, el desgaste diferencial del vehículo, el costo del seguro adicional que requiere el uso comercial, la imposibilidad de aportar a una jubilación y la depreciación del auto como activo.
El número más revelador de la tabla es el de Mariela: quien más trabaja, quien pone más horas, quién más se expone, termina con el ingreso neto más bajo en términos relativos. Eso no es una paradoja: es la consecuencia lógica de que el costo fijo del auto (seguro, service, depreciación) no escala con los viajes. Crece con el tiempo, independientemente de cuánto se trabaje.
Lo que ningún conductor descuenta pero debería: un auto de $8.000.000 que se usa para Uber durante tres años pierde entre el 40% y el 60% de su valor, más rápido que un auto de uso particular, porque los kilómetros se acumulan al triple de velocidad. Esa depreciación, distribuida en los meses de uso, puede representar entre $150.000 y $250.000 mensuales de costo invisible. Si se suma ese ítem al cálculo de Mariela, su trabajo de 8 horas diarias la deja con un ingreso real inferior al salario mínimo.
¿Conviene entonces hacer Uber en Posadas?
Depende de con qué se compare y desde dónde se entre. Como complemento de otro ingreso, con un auto ya pago y saliendo pocas horas en horarios de alta demanda (noches, fines de semana, eventos) los números cierran razonablemente. Como ingreso principal, con un auto financiado y jornadas completas, los números dan mucho menos margen del que parece a primera vista.
Y hay algo que los números no capturan del todo: el costo del tiempo. Manejar ocho horas por día en Posadas, con el calor del verano misionero, el tráfico de ciertas avenidas en hora pico y la incertidumbre de cuántos viajes va a haber, tiene un precio en energía y en salud que no aparece en ninguna planilla.
Uber en Posadas es real, es masivo y claramente cubre una necesidad de transporte que el sistema formal no estaba cubriendo. También es, para muchos de quienes lo manejan, el ejemplo más cotidiano de algo que ya describimos en esta serie: el sistema que no paga suficiente, que te ofrece la plataforma como solución y te deja a vos la responsabilidad de hacer que cierre.
El auto se desgasta igual, llueva o no haya viajes. La plataforma cobra su 25% igual, ganes o pierdas.
Y el service del mes que viene llega igual, hayas o no hecho los números.
Según la Secretaría de Energía de la Nación, en mayo la venta de combustibles al público en Misiones alcanzó los 33.772 metros cúbicos, con una baja en la comparación interanual del 12,1%, la octava caída consecutiva y la más fuerte desde diciembre de 2024. A su vez, contra el mes anterior, las ventas cayeron 1,7%.
En mayo, el 57% de las ventas misioneras correspondió a naftas, que presentaron una merma del 11,9% interanual explicada por bajas tanto de la súper (-11,2%) como en la premium (-15,6%).
El gasoil, por su parte, concentró el 43% de las ventas y registró una baja del 12,7% interanual, traccionada por el descenso en el gasoil común (-13,5%) y del premium (-10,5%).
En el plano regional, si bien Misiones sigue exhibiendo el mayor volumen de consumo del NEA, tuvo una importante baja en sus niveles (del 35% del total regional en abril al 32% en mayo). En ese marco, la provincia tuvo el peor resultado relativo de la región: Chaco creció 12,1%; Formosa cayó -2,3% y Corrientes -3,6%, por lo que la caída misionera fue la más abrupta en la región, pero también del país.
En el plano nacional, el total país presentó una baja del 0,2% interanual en mayo. En ese marco, sólo ocho provincias mostraron un incremento, encabezadas por Chaco (12,1%) al tiempo que, como se dijo, Misiones exhibió la caída más fuerte del país.
A nivel acumulado, Misiones muestra en los primeros cinco meses del año una caída del 8,4% en las ventas de combustibles, siendo la segunda más fuerte del país solo por encima de Corrientes (-10,2%). El total país, por su lado, también mostró una merma de -1,0%.