Por Jael Itzcovitch. Directora y Mentora de Estim Groups. (www.estimgroups.com) Durante generaciones, ser heredero en una empresa familiar fue un destino casi natural. Si uno crecía en una familia empresaria, la continuidad no era una pregunta abierta, sino una expectativa implícita. El apellido marcaba el camino. El negocio formaba parte de la identidad. No necesariamente se trataba de una imposición explícita, sino de una lógica cultural profundamente arraigada: la empresa era el proyecto familiar y continuarla era una forma de honrar la historia.
Sin embargo, el contexto social, económico y cultural cambió. Las nuevas generaciones crecieron en un mundo con múltiples opciones profesionales, mayor movilidad, acceso global al conocimiento y una fuerte valoración de la realización personal. Hoy, el concepto de “heredero” ya no puede sostenerse solo sobre la tradición. Necesita apoyarse en la elección.
Y allí comienza el verdadero desafío.
Del deber al propósito: una transformación generacional
En generaciones anteriores, el compromiso con la empresa familiar estaba vinculado al deber, al esfuerzo y a la continuidad del apellido. El trabajo era central en la construcción de identidad y la autoridad se respetaba por experiencia y trayectoria.
Hoy, las nuevas generaciones valoran profundamente el propósito. Según el Global NextGen Survey de PwC, más del 65% de los jóvenes de familias empresarias afirma que solo desea involucrarse en el negocio familiar si puede hacerlo de una manera alineada con sus intereses personales y su visión de impacto.
Este dato no habla de menor compromiso. Habla de una redefinición del compromiso.
Ser heredero ya no significa ocupar automáticamente un lugar. Significa decidir conscientemente cómo vincularse con el legado.
El peso invisible del legado
Para muchos jóvenes, el legado familiar representa orgullo y oportunidad. Pero también puede representar presión. La expectativa de estar a la altura de generaciones anteriores, el temor a fallar, la comparación constante y la sensación de responsabilidad pueden generar tensiones internas difíciles de expresar.
Al mismo tiempo, los fundadores muchas veces sienten que ofrecer el negocio es ofrecer una oportunidad extraordinaria. Lo que para unos es un privilegio, para otros puede vivirse como una carga si no se conversa abiertamente. Cuando el ingreso al negocio se da desde la culpa o el mandato, el compromiso a largo plazo se debilita. Cuando se da desde la elección informada, se fortalece.
La adaptación emocional: el verdadero trabajo invisible
Hablar de elección consciente suena simple en teoría. En la práctica, implica un trabajo emocional profundo tanto para padres como para hijos. Para los fundadores, aceptar que la continuidad ya no es automática puede generar miedo. Miedo a que el legado se pierda. Miedo a que el esfuerzo de toda una vida no tenga continuidad. Miedo a interpretar la duda de un hijo como rechazo personal. Aceptar que la nueva generación necesita elegir y no simplemente obedece. Requiere una enorme madurez emocional. Implica diferenciar entre el amor filial y la continuidad empresarial. Implica comprender que permitir la libertad fortalece el vínculo, no lo debilita.
Para los jóvenes, el proceso tampoco es sencillo. Elegir implica asumir responsabilidad. Si deciden participar, deben hacerlo con compromiso real, sabiendo que el liderazgo no es un derecho automático sino una construcción progresiva. Y si deciden no hacerlo, deben aprender a comunicarlo con respeto, sin romper el vínculo familiar.
La adaptación emocional en ambos lados requiere desarrollar:
Capacidad de escucha sin juicio. Tolerancia a la incertidumbre. Gestión de expectativas. Habilidad para conversar lo incómodo. Capacidad de separar identidad personal de rol empresarial. Este trabajo invisible es el que determina si la continuidad será sostenible o conflictiva.
Ser heredero hoy implica preparación real
Asumir un rol en la empresa familiar no se limita a ocupar un cargo. Requiere desarrollar habilidades concretas: Capacidad de liderazgo. Inteligencia emocional.
Comprensión estratégica. Gestión de conflictos. Capacidad de escuchar y negociar entre generaciones. No se trata solo de aprender el negocio. Se trata de aprender a liderar dentro de un sistema donde conviven vínculos afectivos y decisiones empresariales. Los estudios sobre continuidad familiar coinciden en que las transiciones más exitosas son aquellas donde las nuevas generaciones han sido preparadas con anticipación, tanto en lo técnico como en lo emocional.
La madurez de elegir cómo relacionarse con el legado
No todos los herederos deben ocupar roles operativos. Algunos encontrarán su lugar en la gestión diaria. Otros podrán aportar desde el gobierno corporativo o como accionistas responsables. Lo importante no es que todos sigan el mismo camino, sino que cada uno tenga claridad sobre el suyo. La elección madura fortalece la continuidad. La imposición la debilita. Y esa madurez no surge sola. Se construye.
“Lo que pasó, Negro, es que es más difícil de lo que vos creés“. El ministro de Economía, Luis Caputo se justificó ante los empresarios reunidos en Córdoba, convocados por la Fundación Mediterránea. El reincidente intentaba explicar porqué, pese a los éxitos declamados, el riesgo país no cede y la Argentina sigue siendo sumamente frágil ante cualquier estornudo externo, como la guerra que acaba de estallar por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. El auditorio se mostró comprensivo, pero lo cierto es que los datos no acompañan el optimismo de Caputo, quien prometió “un gran 2026” con inversiones nunca vistas que “van a generar cientos de miles de puestos de trabajo”.
“Ya hay inversiones aprobadas por 26.000 millones de dólares que son una muestra de confianza sobre lo que está pasando en Argentina”, deslizó. Después, en Mendoza, contó que hay otros 42.000 millones adicionales a aprobar mediante el RIGI. Sin embargo, esas inversiones por venir, se concentran en la minería y el petróleo, cuando el resto de la economía se derrumba sin encontrar el fondo del pozo. La industria argentina se convirtió en la segunda en el ámbito mundial, con mayor caída, con 7,9 por ciento en los últimos dos años, apenas por debajo de Hungría, que fue afectada por la guerra de Ucrania y una crisis energética.
Caputo, en cambio, cree que la guerra en Irán jugará a favor de Argentina por la demanda eventual de petróleo, que hay en abundancia en Vaca Muerta. Puede ser. En el mediano plazo. En el corto, la guerra ya impacta en el valor del crudo y eso puede trasladarse al precio de los combustibles que podrían registrar aumentos superiores al 10% en los surtidores. Las naftas ya aumentaron 268,9% desde que asumió el gobierno libertario.
Lejos del optimismo petrolero, Misiones ya siente los efectos de la guerra. La escalada obligó a paralizar cargamentos de yerba mate con destino a Siria. La naviera MSC -Mediterranean Shipping Company-, una de las principales operadoras del transporte marítimo mundial y una de las que opera en el puerto de Posadas, suspendió reservas de carga con destino a la región y aplicó recargos extraordinarios por combustible y riesgo de guerra.
La medida responde al deterioro de la seguridad en rutas marítimas estratégicas como el Estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb, corredores clave para el tráfico internacional entre Asia, Europa y Medio Oriente. Los recargos de emergencia por combustible (Emergency Fuel Surcharge) y por riesgo de guerra, están vigentes para reservas confirmadas desde el 3 de marzo. Estos cargos pueden alcanzar hasta 2.000 dólares por contenedor de 20 pies y 3.000 dólares para contenedores de 40 pies, lo que encarece de forma significativa el comercio exterior.
El impacto potencial para Argentina se concentra en un producto muy específico: la yerba mate. Siria es históricamente el principal importador mundial, con una demanda sostenida que absorbe buena parte de las exportaciones argentinas destinadas a Medio Oriente. La paralización de reservas y las restricciones logísticas amenazan con interrumpir temporalmente los embarques hacia ese mercado, uno de los pilares del negocio exportador del sector. Están en juego más de 20 millones de kilos, de los cuáles, buena parte sale de Misiones.
La guerra, entonces, en la que Argentina tomó partido por “el lado correcto”, se suma a los problemas que ya arrastra la industria. La exportación de té cayó 18,1 por ciento en el último año y suma un alerta a las economías regionales, que tienen a la yerba en rojo desde hace tiempo. Desde el sector industrial advierten que el escenario puede agravarse si no se corrigen los costos internos.
Renso Klimiuk, empresario tealero y yerbatero, sostuvo que la caída de las exportaciones responde en gran medida al fuerte encarecimiento de los costos en dólares. “Hoy producir en Argentina se volvió extremadamente caro. El costo de la energía se triplicó y los combustibles aumentaron 300 por ciento. Es una locura el nivel de incremento de los costos que tuvimos”, afirmó.
Según explicó, la baja del dólar mayorista frente al aumento de los costos genera un escenario crítico para la competitividad internacional. “Se armó el combo perfecto: los costos en dólares suben y el tipo de cambio baja. Así se pierden mercados porque no podemos competir con los grandes países productores”, advirtió. El empresario anticipó un panorama complejo para el sector: “Si no cambia algo, este año va a ser peor”. “Los números van a ser más bajos“, coincidió otra empresaria del sector.
La industria tealera pidió a Caputo la vuelta de un “dólar exportador” para fortalecer las exportaciones, pero así como ante las súplicas de los productores de yerba, las respuestas de Nación han sido nulas.
Lejos de atender las demandas de las economías regionales, el ministro de Economía insiste en que el modelo no se toca: “La forma de ganar competitividad es bajando impuestos, bajando regulaciones…”, sentenció.
El ministro evalúa los resultados de su segunda gestión como un éxito. “Se logró hacer todo esto con la economía también creciendo y logrando sacar a más de 11 millones de argentinos de la pobreza, esto es algo que nos debíamos todos como país y todavía hay un largo camino por recorrer”, afirmó.
Más allá de lo inverosímil del relato, llama la atención que el ministro no se ponga de acuerdo con el Presidente a la hora de hablar de la pobreza: Milei dice que son 15 millones los argentinos que salieron de la pobreza, a razón de un millón por mes, según sus últimos discursos.
Difícil de sostener el argumento de la baja de la pobreza en medio del derrumbe económico, más de 300 mil puestos de trabajo perdidos y una inflación que lejos está de ser contenida. Un análisis de los registros laborales oficiales muestra que solo dos provincias lograron aumentar el empleo asalariado privado registrado desde la asunción de Milei. Se trata de Neuquén y Río Negro, impulsadas por el dinamismo de la formación hidrocarburífera Vaca Muerta, mientras que las otras 22 jurisdicciones del país registraron caídas.
La inconsistencia es enorme, pero poco se cuestiona, porque hacerlo obliga a exponerse a la verborragia presidencial, como ocurrió durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Por momentos en tono vulgar, el Presidente dedicó su mensaje a disparar contra la oposición, particularmente el kirchnerismo y la izquierda, espacios que al mismo tiempo considera un riesgo latente y cadáveres políticos.
El Presidente está convencido de que va camino a la reelección -su discurso del domingo pareció ser el lanzamiento de campaña-, justamente por la escasa capacidad de reacción de la oposición. El peronismo no logra salir de su interna adolescente y su poder de fuego se limita a Buenos Aires, donde Axel Kicillof debe lidiar con los caprichos del camporismo residual.
Sin oposición real, Milei tiene allanado el camino, aún cuando los resultados de su gestión sean escasos. Ese escenario le permite darse lujos de “elegir” el lado correcto y exponer a la Argentina a una contienda innecesaria y lejana.
Su alineamiento con Donald Trump es entusiasta y acrítico. Simplemente celebra acompañarlo. Este sábado fue partenaire de la Cumbre “Escudo de las Américas”, una especie de Consenso de Washington pero de la seguridad: el mandato de Trump es que los Ejércitos podrán intervenir en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos. Todo bajo la supervisión de Estados Unidos. La ley argentina prohíbe expresamente la intervención militar en la seguridad interior. Nimiedades.
“I’m not going to learn your damn language. I don’t have time” (“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo”), dijo Trump para dejar claro quien impone las condiciones. El alineado auditorio de presidentes latinos celebró el “chiste”.
La iniciativa, presentada en el complejo Trump National Doral, implica el uso de fuerza letal y protocolos inéditos de cooperación en materia de defensa, según informó el mandatario norteamericano durante su discurso. Contra el narcotráfico y… contra China.
La llamada Carta de Doral formaliza la estructura del bloque, que integran países como Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Chile, Costa Rica, Panamá, Honduras, República Dominicana, Bolivia y Trinidad y Tobago. El acuerdo destaca la presencia de mandatarios alineados con la doctrina “América Primero”. Entre los firmantes figuran Milei, Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y José Antonio Kast, presidente electo de Chile. El final del acto, con Trump regalando lapiceras a los presidentes, es digno de una comedia. Control vs Kaos.
Lejos de las mieles palaciegas, la realidad argentina es menos rutilante. La industria no para de caer, la construcción no levanta y el consumo está planchado desde hace meses. Los gobernadores no hallan respuestas en el Gobierno nacional y la caída de coparticipación asfixia a las provincias. Misiones conserva músculo para poder sostener la gestión, aunque cada peso exige un esfuerzo de distribución.
Por primera vez en más de dos décadas, la Provincia tomó un crédito internacional para poder concretar inversiones en infraestructura energética, largamente negociadas con la Nación -desde gestiones anteriores- y sin respuestas de la Nación.
El gobernador Hugo Passalacqua logró destrabar un crédito de 75 millones de dólares con la Corporación Andina de Fomento que servirá para concretar la extensión de la línea de 132 Kv desde San Isidro, hasta Alem y Oberá. Son 180 kilómetros de una “autopista” energética, como definió Matías Sebely, intendente de una de las ciudades beneficiadas. Las obras se pondrán en marcha a la brevedad.
También en breve se anunciarán obras en rutas provinciales, con financiamiento propio y se gestiona otro crédito internacional, con el Banco Interamericano de Desarrollo, para obras la ruta nacional 14 y accesos a distintas ciudades.
El panorama es claro: de la Nación no podrá esperarse más recursos para obras o infraestructura. A arreglarse con lo que hay. Por eso la premisa de Passalacqua es gestión y gestión. La exigencia a los ministros es constante, aunque algunos pueden exhibir más resultados que otros.
El plan de ajuste sigue en camino y en el día a día, una gestión de cercanía y servicios, aunque sean mínimos. Mirar mejor, entrega de títulos, pequeños respaldos a la microeconomía son herramientas clave contra la escasez.
Dr. Pablo J. Braslavsky, Abogado especialista en propiedades y sucesiones, estructuración e ingeniería en negocios inmobiliarios. En un escenario inmobiliario atravesado por la escasez de crédito bancario, el financiamiento entre particulares volvió a ganar terreno. Cada vez es más habitual que los vendedores financien parte del precio y constituyan hipoteca a su favor, o que existan préstamos privados garantizados con inmuebles.
La consecuencia es clara: propiedades que regresan al mercado con una hipoteca privada vigente.
La discusión ya no pasa por si se puede vender. La pregunta relevante es qué debe resolverse jurídicamente antes de firmar.
El punto de partida legal
La hipoteca es un derecho real de garantía que se inscribe en el Registro de la Propiedad. Como todo derecho real, tiene oponibilidad frente a terceros y, jurídicamente, “sigue al bien”.
De esa característica se desprenden tres reglas básicas:
El propietario puede vender el inmueble aunque esté hipotecado.
La hipoteca no se extingue por la venta.
El adquirente recibe el inmueble con el gravamen, salvo cancelación.
El Código Civil y Comercial de la Nación reconoce la facultad de disposición del dueño, pero al mismo tiempo protege al acreedor mientras su derecho esté vigente.
En otras palabras: la venta es posible. Lo que no es automático es el saneamiento.
El error más frecuente: creer que la venta “borra” la hipoteca
En la práctica, muchos compradores suponen que con el pago del precio el problema queda resuelto. No es así.
Si la hipoteca no se cancela formalmente y no se inscribe su levantamiento, el acreedor conserva intacta su facultad de ejecución.
En términos simples: puede iniciar una ejecución hipotecaria contra el inmueble, aunque haya cambiado de titular.
El riesgo no desaparece con la escritura; desaparece con la cancelación registrada.
La conformidad del acreedor: cuándo es imprescindible
Desde una mirada estrictamente dominial, la escritura puede otorgarse sin la intervención del acreedor. Sin embargo, desde el punto de vista de la seguridad jurídica, su participación resulta determinante en tres escenarios concretos:
1. Cancelación simultánea con la venta
Es la modalidad más segura. Parte del precio se destina al pago del saldo adeudado y el acreedor comparece para prestar conformidad y otorgar la cancelación en la misma escritura.
2. Sustitución de deudor
Si el comprador asume la deuda, esa asunción no libera automáticamente al deudor original. Para que exista liberación, el acreedor debe aceptarlo de manera expresa. De lo contrario, el deudor inicial sigue obligado.
3. Mantenimiento de la hipoteca con acuerdo
También puede pactarse que la hipoteca continúe vigente, pero con condiciones claras y con el consentimiento del acreedor.
En todos los casos, la palabra clave es instrumentación. Sin documento formal y sin inscripción registral, el riesgo permanece.
La comparecencia del acreedor permite además redefinir condiciones y dejar claramente establecidas las obligaciones asumidas por el comprador. De lo contrario, pueden aparecer conflictos por pagos mal imputados, intereses adeudados o incluso adendas privadas que no fueron presentadas al Registro y que, al ser desconocidas por el adquirente, generan controversias futuras.
Riesgos concretos en operaciones mal estructuradas
En la práctica inmobiliaria se repiten situaciones que podrían haberse evitado con una correcta planificación:
• Saldos adeudados distintos a los que las partes creían. • Pagos informales que nunca derivan en cancelación registral. • Acreedores que no liberan al deudor original. • Conflictos entre comprador y vendedor frente a una ejecución posterior.
La falta de previsión no suele advertirse el día de la firma. Se manifiesta cuando el conflicto ya está en marcha.
Cómo se estructura correctamente
Una operación segura exige:
• Informe de dominio y gravámenes actualizado. • Determinación fehaciente del saldo. • Coordinación previa con el acreedor. • Comparecencia en escritura o instrumento complementario. • Inscripción de la cancelación o del acuerdo correspondiente.
No se trata de sumar burocracia, sino de reducir contingencias.
En un mercado donde el financiamiento privado volvió a instalarse como herramienta habitual, la hipoteca dejó de ser una excepción para convertirse en una variable estructural del negocio inmobiliario.
La venta con hipoteca privada no es riesgosa en sí misma. El riesgo aparece cuando se la trata como un detalle accesorio y no como lo que es: un derecho real con plena eficacia jurídica.
En real estate, el precio se negocia. La seguridad, en cambio, se construye. Y cuando existe una hipoteca inscripta, esa seguridad empieza -inevitablemente- por la conformidad del acreedor y su correcta instrumentación.
La economía sudamericana volvió a mostrar en 2025 una divergencia profunda entre sus dos principales países. Mientras Brasil registró la mayor entrada de inversión extranjera directa (IED) en más de una década y consolidó un ciclo de crecimiento con estabilidad, Argentina continuó atrapada en un escenario de alta incertidumbre macroeconómica, caída de la inversión y pérdida de confianza de los mercados.
Los números son elocuentes. Entre enero y noviembre de 2025, Brasil captó US$ 84.100 millones en inversión extranjera directa, el mayor volumen desde 2014 y un incremento interanual del 13,5%. Argentina, en cambio, no logró superar el umbral de los US$ 8.000 millones en todo el año, con un flujo mayormente explicado por reinversión de utilidades y proyectos puntuales, sin una tendencia sostenida.
El reposicionamiento brasileño
Desde el Palacio de Planalto, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva atribuye el salto inversor a un proceso de “reposicionamiento internacional” de Brasil. La estrategia combinó una agenda diplomática intensa, la reapertura de mercados, acuerdos comerciales y un mensaje consistente hacia los inversores globales: previsibilidad macroeconómica, respeto por los contratos y estabilidad institucional.
El país quedó, además, a un paso de igualar los máximos históricos de inversión alcanzados durante el gobierno de Dilma Rousseff, cuando los flujos de capital superaron los US$ 100.000 millones anuales. En noviembre de 2025, la IED alcanzó los US$ 9.800 millones, con un salto interanual del 72%, confirmando que no se trata de un fenómeno aislado sino de una tendencia estructural.
Sectores que explican el boom
De acuerdo con datos del Banco Central de Brasil y del Ministerio de Desarrollo, la inversión extranjera mostró una composición diversificada y alineada con la agenda productiva de largo plazo:
Energías renovables e hidrógeno verde: 34%
Agroindustria e infraestructura: 28%
Tecnología, centros de datos e inteligencia artificial: 18%
Petróleo y gas: 12%
Esta matriz no solo explica el volumen de capital ingresado, sino también su impacto en empleo, exportaciones y balanza de pagos. La masiva entrada de dólares permitió, además, sostener la estabilidad cambiaria en un contexto global de tasas altas y volatilidad financiera, con reservas internacionales que rondan los US$ 355.000 millones.
El mercado financiero como termómetro
La confianza inversora también se reflejó en el mercado de capitales. A comienzos de 2026, la Bolsa de San Pablo registró la mayor suba en una década, con un fuerte ingreso de capital extranjero. Bancos, exportadoras y empresas energéticas concentraron el interés, impulsadas por valuaciones aún atractivas y por la expectativa de una gradual baja de tasas.
Analistas destacan que Brasil ofrece hoy una combinación poco frecuente entre mercados emergentes: tasas de interés reales todavía elevadas, inflación controlada en torno al 4% anual y señales claras de que el ciclo monetario podría comenzar a relajarse. En ese marco, compañías como Itaú, BTG Pactual, Vale, Suzano, Eletrobras y Engie aparecen entre las preferidas de los inversores internacionales.
El contraste argentino
Del otro lado de la frontera, el escenario es radicalmente distinto. Argentina sigue mostrando inflación elevada, cambios en las reglas de medición de precios, controles cambiarios, restricciones para girar utilidades y un riesgo país que limita el acceso al financiamiento externo. El resultado es un mercado que, aun con activos baratos, permanece fuera del radar de los grandes fondos globales.
La bolsa argentina volvió a caer en dólares, los ADR que cotizan en Wall Street mostraron fuertes retrocesos y la inversión productiva continuó en mínimos históricos. A diferencia de Brasil, donde la entrada de capital es consecuencia de señales previas de estabilidad, en Argentina el capital financiero se mantiene defensivo y la inversión directa se concentra en nichos muy específicos.
Brasil vs Argentina: claves de la brecha inversora
📊 IED 2025
Brasil: US$ 84.100 millones (ene-nov)
Argentina: < US$ 8.000 millones (año)
🏦 Reservas internacionales
Brasil: ~US$ 355.000 millones
Argentina: restricción externa y acceso limitado al crédito
📈 Mercado financiero
Brasil: subas de doble dígito y fuerte ingreso de capital extranjero
Argentina: caída del Merval en dólares y ADRs presionados
🏭 Empleo y actividad
Brasil: +1,7 millones de empleos en un año
Argentina: cierre de empresas y pérdida de poder adquisitivo
🔎 Lectura clave
Brasil ofrece previsibilidad, rentabilidad real positiva y estabilidad macro.
Argentina sigue fuera del radar por riesgo cambiario, regulatorio y de confianza.
Dos modelos, dos resultados
La comparación deja una conclusión clara para el inversor internacional: la diferencia entre Brasil y Argentina no pasa por el tamaño del mercado ni por la dotación de recursos naturales, sino por la previsibilidad. Brasil logró combinar crecimiento económico, creación de más de 1,7 millones de empleos en un año, inflación controlada y disciplina fiscal, con un déficit cercano al 0,4% del PBI. Argentina, en cambio, enfrenta un proceso de ajuste desordenado, caída del poder adquisitivo y una economía que todavía no ofrece certezas de mediano plazo.
En un contexto global donde el capital busca mercados líquidos, reglas claras y rentabilidades reales positivas, Brasil volvió a posicionarse como la puerta de entrada a Sudamérica. Argentina, mientras tanto, sigue pagando el costo de la incertidumbre y permanece, por ahora, al margen del nuevo ciclo de inversiones internacionales.
La señal de estrés volvió a encenderse en la cadena de pagos. De acuerdo con el informe de Pagos Minoristas del Banco Central, en diciembre de 2025 los cheques rechazados por “sin fondos suficientes” treparon a 119.285, sobre un total de 160.823 rechazos. La cifra implicó un salto del 19% mensual y una suba interanual del 205%, en un año que mostró una trayectoria claramente ascendente en la cantidad de cheques sin respaldo.
En términos de montos, los cheques rechazados por falta de fondos alcanzaron $ 347.638 millones. Esto representó un incremento del 8% mensual nominal (y 5% real, deflactado por inflación), mientras que en la comparación interanual el alza fue de 311% nominal y 213% real. Según el BCRA, el motivo “sin fondos suficientes” explicó 2,2% de los rechazos medidos en cantidades y 1,6% en montos.
Durante diciembre se compensaron 5,4 millones de cheques (físicos y electrónicos, en pesos) por un total de $ 22,4 billones. En ese universo, el echeq representó el 60% en cantidades (unos 3,2 millones de cheques electrónicos) y el 82,2% en montos ($ 18,4 billones), confirmando que la digitalización ya domina el flujo principal del instrumento.
Además, a partir de la implementación del echeq en dólares, en diciembre se compensaron 19 cheques por un monto total de u$s 0,8 millones, detalló el Banco Central.
Tarjetas: el crédito se impuso al débito
El informe también remarcó que el uso de tarjetas de crédito superó al de débito. En débito, se registraron 174 millones de transacciones por $ 4,7 billones en noviembre (último dato disponible), con caídas de 12% en cantidades y de 14,2% en montos reales.
En ese mismo mes se contabilizaron 10.200 transacciones en moneda extranjera por u$s 6 millones, y el 99,2% se canalizó vía comercio electrónico.
Cheques rechazados sin fondos (BCRA)
Cantidad de cheques rechazados sin fondos
Fuente: BCRA (Pagos Minoristas). Serie mensual.
Dato destacado: dic-25 = 119.285 cheques.
En crédito, en tanto, se observaron variaciones interanuales de 4,2% en cantidades y una baja del 3,5% en montos reales, con 184,7 millones de pagos por $ 10,4 billones. Los canales más utilizados fueron comercio electrónico (39,2%), POS y QR (37,9%) y débito automático (13,4%).
En diciembre, los envíos de dinero en pesos (transferencias inmediatas “push”) crecieron 24,8% en cantidades: se contabilizaron 753 millones de transacciones por $ 88,7 billones, con subas interanuales de 24,8% (cantidades) y 24,4% (montos reales). El 75% de las operaciones tuvo como origen o destino una CVU.
En moneda extranjera, se registraron 2,1 millones de operaciones (suba de 9%) por u$s 3.638,6 millones, con un incremento de 13,9% en moneda de origen.
Por su parte, los ingresos de dinero en pesos (transferencias inmediatas “pull”) totalizaron 47,7 millones de operaciones por $ 4,6 billones, con subas interanuales de 2,8% en cantidades y 10,3% en montos reales. Los pagos con transferencia interoperables mediante QR sumaron 95 millones de operaciones en pesos.