Paraguay suma valor industrial en el sector forestal y entra a segmentos competitivos con un nuevo tablero forestal híbrido
Paraguay dio en octubre un paso clave para consolidar la transformación de su matriz forestal exportadora con el lanzamiento internacional de un nuevo producto industrializado: tableros de fibras híbridos, elaborados con láminas tipo MDF y terciados de eucalipto reforestado. El primer embarque —114 toneladas por USD 105.120, con Estados Unidos como destino— marca la entrada del país a un segmento global de mayor sofisticación y valor agregado, según destacó el Instituto Forestal Nacional (INFONA).
Un nuevo producto estratégico impulsa la industrialización del sector forestal
El reporte de comercio exterior forestal correspondiente a octubre subraya que la incorporación de los nuevos tableros de fibras representa un salto cualitativo para la industria paraguaya. Se trata de un desarrollo híbrido que combina tecnologías de MDF con terciados de eucalipto, ambos provenientes de plantaciones reforestadas.
Desde el INFONA se resaltó que este primer envío constituye un hito para el sector, ya que abre la puerta a mercados más competitivos y fortalece la posición de Paraguay dentro de la cadena de manufacturas forestales de mayor procesamiento. La operación también habilita una expectativa favorable para nuevos contratos, dada la demanda sostenida de productos de ingeniería de la madera en Estados Unidos.
Además de este avance industrial, el informe destaca un cambio estructural en la composición de las exportaciones: los productos con mayor nivel de transformación ganan espacio frente a los rubros tradicionales de menor procesamiento.
Exportaciones forestales: más valor pese a la caída en volumen
Entre enero y octubre de 2025, Paraguay exportó 162.422 toneladas de productos forestales por un total de USD 83,4 millones FOB. Esto representa una caída del 3% en volumen, pero un aumento del 3% en valor frente al mismo período del año anterior.
El comportamiento del comercio exterior forestal muestra que, aunque se exportaron menos toneladas, la mayor participación de productos industrializados permitió compensar la baja en segmentos tradicionales. La mejora en el precio promedio por tonelada confirma un cambio en la estructura exportadora, orientado al valor agregado.
En octubre, las exportaciones alcanzaron 21.265 toneladas por USD 10,67 millones, convirtiéndose en el mes de mayor actividad comercial del año. Este desempeño se vincula tanto a la salida del nuevo tablero híbrido como al buen desempeño de la industria procesadora.
Repercusiones regionales y expectativas para el sector
El crecimiento del valor exportado, pese a la reducción en volumen, se convierte en una señal relevante para mercados vecinos como Argentina, que comparte con Paraguay la agenda de diversificación forestal, industrialización del eucalipto y expansión hacia productos de ingeniería.
La entrada paraguaya al segmento de tableros de fibras híbridos podría incrementar la competencia regional en mercados como Estados Unidos y eventualmente influir en los flujos comerciales del Mercosur, donde ambos países mantienen cadenas forestales integradas.
De cara a los próximos meses, el dinamismo exportador del sector estará condicionado por la capacidad de sostener la producción industrializada, la estabilidad de la demanda norteamericana y el posicionamiento de los nuevos desarrollos tecnológicos.
Paraguay, con su momento histórico, tiene la oportunidad de seguir generando crecimiento y desarrollo económico potenciando sectores tradicionales y apuntando otros que emergen en medio de una mayor diversificación.
Víctor González, Director del Mercado de Carbono del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), destacó que los créditos de carbono representan uno de los rubros con mayor potencial para diversificar la matriz exportadora del país, abriendo nuevas oportunidades dentro de la economía verde.
Esta oportunidad se desprende de la creación de la Ley 7190 de Créditos de Carbono, que salió hace algunos años, una normativa que le da un marco operativo a los mercados, tanto el voluntario como el regulado, sentando las bases para que nuestro país empiece a interactuar con los mismos.
En un reportaje con la revista Forbes Paraguay, González explicó que el mercado de carbono surgió en el 2005, desde que se implementó el conocido protocolo de Kioto, un acuerdo de 1997 para combatir el cambio climático reduciendo los gases de efecto invernadero. En el mismo, todos los países se comprometen a reducirlos, siendo uno de los mecanismos la adquisición de estos créditos.
“Estos créditos de carbono representan una unidad específica. Un crédito de carbono es una tonelada de gases de efecto invernadero reducido o evitado”, dijo el experto.
Indicó que la mecánica funciona de la siguiente manera: se realizan proyectos de mitigación en un área en específica sobre un sector en específico, los cuales se presentan ante estándares de certificación internacional, para su proceso de validación. Una vez terminado este proceso, se registran y se emiten.
González indicó que una vez emitidos los créditos, ya son transaccionales, ya sea en el mercado voluntario, donde las empresas privadas, por una política de responsabilidad social y ambiental adquieren estos productos construyendo su camino a la huella de carbono neutral, o en el regulado, donde las negociaciones se realizan entre países en el marco de su compromiso ante la Convención Marco de las Naciones Unidas del Cambio Climático, del cual Paraguay es signatario y lo ratificó a través de la firma del Acuerdo de París en el 2015, de reducir sus emisiones.
“Estas transacciones que se dan ya entre países a través de acuerdos bilaterales como el que Paraguay firmó con Singapur o con Taiwán”, dijo al momento de agregar que se crean mecanismos de autorización de transferencia y ajustes contables a los inventarios de gases de efecto invernadero, para el país que adquirió los créditos y los que vendió.
La ley, básicamente, sienta las bases para dotar de una seguridad comercial, financiera y jurídica a las inversiones que se hagan en el país.
González mencionó que en el caso de Paraguay, la normativa incluye la salvedad de que reconoce al titular privado para que pueda transaccionar los créditos, no sólo en el mercado voluntario, sino también en el regulado, lo cual es sumamente importante teniendo en cuenta que son pocos los países que permiten esto.
Gran potencial y oportunidad para el país
El Director indicó que el mercado de créditos de carbono es muy importante para el país dado que puede llegar a mover hasta US$ 1.000 millones o incluso más. Explicó que es importante entender que se manejan precios distintos de acuerdo al mercado y se fijan como cualquier otro producto, de acuerdo a la dinámica de la oferta y la demanda.
En el caso del mercado regulado, dijo que tuvo sus oscilaciones y, en un proyecto forestal, los créditos de carbono pueden llegar a costar entre US$ 5 a US$ 10 por cada crédito, mientras que en la transacción entre países, los precios pueden mejorar dada la relevancia del intercambio.
“Ahí estaríamos hablando entre US$ 20 a US$ 30, pero eso depende también del tipo de crédito de carbono. No es lo mismo un crédito de carbono que salga de un proyecto forestal, que un crédito de carbono que salga de un proyecto de captura directa del sector industrial o un crédito de carbono que salga del sector transporte”, acotó.
En este último caso, dijo que cambiar una flota de buses de combustibles fósiles a movilidad eléctrica tiene un impacto mayor dado que además de reducir emisiones, se evitan. Teniendo en cuenta esto, mencionó que existen proyectos pueden tener incluso un valor de US$ 890.
Respecto a la potencialidad del país, González explicó que puede lograr tomando en cuenta toda la capacidad forestal, más toda la cobertura de bosques nativos, además de la capacidad de recuperar ciertos sectores de gran importancia en cuanto a diversidad y, además, considerando la capacidad industrial, ganadera y agrícola, donde se pueden aplicar y se aplican importantes prácticas sostenibles.
“Estamos hablando de una gran cantidad de créditos de carbono y a su vez un gran potencial financiero para el país, como una diversificación. La ley no pretende en ningún momento suplantar ningún método de producción, sino que al contrario, lo que buscamos con esto es cambiar una política de conservación punitiva a una política de conservación retributiva para reconocer al sector productivo los esfuerzos, que de hecho ya lo hace hoy en día en cuanto a manejo sostenible de los recursos. Es monetizar esos esfuerzos”, agregó.
Experiencias existentes
Además de los acuerdos firmados con Singapur y Taiwán, el Director mencionó que existen proyectos en Paraguay donde ya se vendieron créditos de carbono, que ya pasaron por todo el proceso de validación para que puedan ser transaccionados, principalmente en el mercado voluntario.
“Lo que nosotros estamos apuntando a que ocurra entre este año y comenzado el año entrante, es a que ya se puedan transaccionar en el mercado regulado a través de estos acuerdos bilaterales que firmamos”, aseguró.
Si bien no existen datos exactos que den el panorama de lo negociado hasta ahora, explicó que ya están recabando información y trabajando en el proceso de comunicación. No obstante, aseguró que los números ya son incluso interesantes, con una estimación que supera el US$ 1 millón.
La meta controlada
González aclaró que si bien Paraguay tiene una potencialidad muy alta, esto incluso se da en un escenario donde no arriesga su compromiso de reducir sus emisiones dado que ni el país, ni las empresas, ni los particulares paraguayos son sujetos obligados a adquirir dichos créditos.
Esto se debe a que el país cuenta con bajísimas emisiones comparadas con el resto del mundo dado que representa sólo el 0,07% de las emisiones netas globales. “Por lo tanto, Paraguay no va a tener nunca un impuesto al carbono ni un sistema de compensaciones, como sí lo tienen la mayor parte de los países más industrializados”, acotó.
No obstante, también refirió que todos los países, de manera voluntaria, a partir del 2015, se comprometieron a disminuir un porcentaje de sus emisiones. En el caso de Paraguay, el compromiso es del 20%, una meta que, según el Director, está controlada.
Explicó que existen países con mayores ambiciones en cuanto a sus compromisos, Brasil y China con un 60%, que no llegarán con acciones propias de mitigación dentro de sus territorios por lo cual deberán optar por adquirir los créditos.
En ese contexto, indicó que existen empresas de estos países que se volvieron también sujetos obligados, dado que se pusieron límites a las emisiones donde para no pagar impuestos al carbono deberán adquirir los certificados.
“Paraguay lo que está haciendo es crear la moneda con la que esas personas van a poder pagar o compensar sus obligaciones”, acotó.
Una nueva moneda de cambio
González explicó que los créditos de carbono surgen a partir de proyectos de mitigación que se realizan en Paraguay. Para dar un ejemplo, indicó que si una persona decide hacer una reforestación, y el mismo ingresa en el mercado de un proyecto de donde se calcula cuántas toneladas de gases se van a capturar o se van a evitar emitir al no hacer un desmonte, se traduce en créditos de carbono que se pueden comercializar.
Recalcó que los mismos pueden ser comercializados en el mercado voluntario, donde existe una relación sólo entre privados y, el Estado, lo que hace es registrar y otorgar todas las garantías para apoyar la operación.
“Cuando estamos hablando ya del mercado regulado, los propietarios de los créditos de carbono solicitan acceder al mecanismo de los acuerdos bilaterales ya firmados, para que Paraguay transfiera esos créditos. El país receptor comunica que ha recibido estas deducciones y hace su informe respectivo a la Convención Marco de las Naciones Unidas”, acotó.
De esa misma manera, Paraguay ajusta su contabilidad nacional, quitando las reducciones de emisiones que fueron comercializadas. González recalcó que el trabajo de su Dirección es mantener un control constante sobre la meta que tiene Paraguay versus las transacciones que se realizan, principalmente, en el mercado regulado.
El control, aseguró, es estricto, dado que una vez que se llega al saldo, ya no se pueden transferir dado que también se debe llegar a la meta. “Evidentemente la operación no es realizable si es que afecta a tu meta”, indicó.
Explicó que tanto su Dirección, en el marco de las operaciones del Gobierno, ya delimitó las líneas de acción que llevarán adelante para cumplir con la meta acordada, asegurando la disponibilidad suficiente de créditos de carbono que podrán ser transferidos.
Comentó que la ley paraguaya también establece que del total obtenido en los proyectos, se debe retener un 10%, para seguir en línea con el compromiso realizado. Respecto a los países que tienen interés de adquirir créditos de carbono de Paraguay, aseguró que están Japón, Corea, Emiratos Árabes, además de las conversaciones que ya existen con la Unión Europea.
De acuerdo con el informe del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la deuda pública del Estado paraguayo al mes de setiembre ya asciende a unos USD 19.919,8 millones, lo que representa un aumento de USD 182 millones o de 0,9% en un mes.
El total al noveno mes del año implica, a su vez, un crecimiento de hasta USD 2.131,78 millones en términos nominales y un incremento de aproximadamente el 12% en solamente un año.
Se destaca también que el nivel de endeudamiento actual está cercano a duplicar el total de las reservas internacionales (RIN) del Paraguay, señala un informe del diario Última Hora.
De acuerdo con los datos publicados en la página oficial del Banco Central del Paraguay (BCP), las RIN actualmente ascienden a USD 10.711,5 millones, es decir, se ubican en el 53,7% del total de la deuda del país.
Mientras tanto, en setiembre se redujo nuevamente el porcentaje de la deuda respecto al producto interno bruto (PIB), pero esto debido a que la economía registró un incremento en dólares, según aclararon desde el MEF.
En agosto pasado, el endeudamiento llegaba a USD 19.732 millones y representaba el 42,3% del PIB, mientras que a setiembre bajó al 41,1% del PIB.
En cuanto a su clasificación, según el órgano pagador, el saldo de la deuda pública de la Administración Central sigue representando la principal parte, con unos USD 17.677,8 millones, lo que implica el 88,7% del total y el 36,5 % del PIB, mientras que la deuda con garantía soberana ascendió a USD 2.242 millones, equivalentes al 11,3% del total y al 4,6% del PIB.
Respecto al origen de la deuda, se observa en el informe que la principal fuente de financiamiento sigue siendo la externa, con el 86% del total, lo que significa unos USD 17.138,6 millones y se ubica en el 35,4% del PIB.
Por su parte, pese a que registró un aumento de 199% en un año, la deuda interna sigue representando un porcentaje muy bajo, con apenas USD 2.781,2 millones del total de la deuda, es decir, el 14% y representa apenas el 5,7% de la economía local.
Moneda. Sobre el tipo de moneda, la deuda del país se sigue manteniendo mayormente en dólares, aunque se destaca que se va reduciendo de forma progresiva. A setiembre, el 81,6% de la deuda está denominada en dicha moneda y el MEF señala que se debe a que desde 2013 se realizan préstamos con organismos multilaterales y bilaterales, así como se realizan emisiones soberanas en los mercados internacionales en dólares.
Investigan si una mujer hallada en Paraguay podría ser Marita Verón, la Justicia argentina analiza huellas y ADN
La Justicia Federal argentina investiga si una mujer hallada en situación de extrema vulnerabilidad en Paraguay podría ser Marita Verón, desaparecida en Tucumán en abril de 2002. La información fue confirmada por Susana Trimarco, madre de Marita y fundadora de la Fundación María de los Ángeles, quien aseguró haber recibido una llamada desde Asunción alertando sobre una mujer “en condiciones inhumanas, desnutrida y desorientada”, cuya descripción coincide con la de su hija.
Una llamada que reabre una herida de 23 años
La madrugada del lunes, Susana Trimarco recibió un llamado desde Paraguay con una noticia que conmocionó nuevamente al país. “Anoche a la 1:30 de la mañana recibí una noticia desde Asunción del Paraguay, de un pueblo, donde apareció una persona que anda comiendo de los basurales y que supuestamente es mi hija”, relató en una entrevista radial.
Trimarco explicó que, de inmediato, se comunicó con su equipo de la Fundación María de los Ángeles, organización que lidera desde hace más de dos décadas en la lucha contra la trata de personas, para verificar la información. Según su testimonio, la mujer encontrada se encontraba “comiendo de la basura, completamente deteriorada, carne y hueso, y sin lucidez mental”.
“Me mandaron una foto que no quiero mostrar porque es horrorosa. La situación de esa mujer, para mí como madre, fue como si me clavaran un puñal en el pecho”, expresó visiblemente conmovida.
La mujer fue vista por vecinos de una zona periférica en Paraguay, quienes alertaron a las autoridades locales por su estado. A partir de esa información, la Justicia argentina fue notificada y se inició un proceso para comparar las huellas y ADN con los registros disponibles en el expediente de la desaparición de Marita Verón.
La Justicia Federal ya interviene en la investigación
Trimarco confirmó que sus abogados activaron los protocolos judiciales pertinentes. “La Justicia Federal ya fue informada. En la causa están las huellas dactilares y las muestras de ADN de mi hija”, explicó.
Fuentes judiciales señalaron que la colaboración entre las autoridades argentinas y paraguayas será clave para verificar la identidad de la mujer encontrada. El proceso incluirá un cotejo genético con las muestras de ADN almacenadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos, así como la revisión de registros biométricos obtenidos durante la investigación original.
Desde el entorno judicial destacan que el procedimiento debe realizarse “con extremo cuidado y rigor técnico”, dado el estado físico y mental en el que fue hallada la mujer. Por el momento, no se confirmó oficialmente su identidad, y las autoridades mantienen la reserva del caso hasta que los resultados periciales sean concluyentes.
Una causa emblemática contra la trata de personas
El caso Marita Verón se transformó en un símbolo nacional en la lucha contra la trata y la explotación sexual. La joven desapareció el 3 de abril de 2002 en Tucumán, cuando tenía 23 años. Desde entonces, su madre emprendió una búsqueda incansable que derivó en investigaciones judiciales, juicios emblemáticos y la creación de la Fundación María de los Ángeles. Una organización que asiste a víctimas de trata y violencia de género en todo el país.
“Mientras ayudamos a más de 360 mujeres con alimentos, contención y ropa, pienso que puede ser mi hija la que hoy está sobreviviendo entre la basura. Imaginate mi desesperación”, declaró Trimarco.
Durante más de dos décadas, la fundación logró rescatar a cientos de mujeres víctimas de redes de trata, visibilizando un flagelo que afecta a miles de personas en Argentina y América Latina.
“Cada dato, cada imagen, es una nueva puñalada. Pero vamos a investigar hasta el final, con respeto y sin apresurarnos”, sostuvo Trimarco. Reafirmando su compromiso con la búsqueda y con la lucha por la verdad.
El impacto institucional y social del caso
La posible reaparición de Marita Verón, aún sin confirmación científica, reabre un caso de alto impacto judicial y político. La desaparición, ocurrida en un contexto de debilidad institucional y connivencia con redes de trata, llevó a la creación de marcos legales más estrictos y a la consolidación de políticas públicas contra la explotación sexual.
El caso también fue motor de la Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas, promulgada en 2008. Y de su posterior modificación en 2012, que eliminó el requisito del consentimiento de la víctima como eximente de delito.
Hoy, el caso Verón sigue siendo una referencia obligada en la política de derechos humanos y de género, y la aparición de esta nueva pista en Paraguay vuelve a poner en primer plano la necesidad de cooperación internacional y de fortalecimiento de los mecanismos de búsqueda.
Próximos pasos y cautela judicial
Las pericias para confirmar la identidad de la mujer podrían demorar varios días. Ya que implican el traslado de muestras biológicas y la verificación cruzada entre ambos países.
El Ministerio Público Fiscal argentino mantiene comunicación con la Fiscalía General de Paraguay, que interviene en la asistencia y resguardo de la mujer encontrada.
Hasta tanto se obtengan resultados concretos, la familia Verón y la Fundación María de los Ángeles pidieron prudencia mediática y respeto por la privacidad de la investigación.
El sector agropecuario emerge como una sorpresa positiva en este contexto. Inicialmente se proyectaba un crecimiento modesto para el agro, pero la estimación fue corregida significativamente al alza, pasando de un 0,6% a un robusto 5,6%. Este impulso se debe principalmente al crecimiento no anticipado en la producción de maíz, que se expandió en un notable 24,4%, junto con un buen desempeño del arroz. Lo más destacable es que este crecimiento ocurrió en un año que no fue el mejor para la soja, un pilar de la economía nacional, cuya producción si bien es menor a la del año pasado, muestra signos de recuperación.
Complementando este panorama, la ganadería paraguaya tuvo un año excepcional. El comportamiento del sector cárnico fue extraordinario, impulsado por una fuerte demanda externa y elevados precios internacionales. Este éxito no solo beneficia al sector primario, sino que su impacto se traslada directamente a la industria manufacturera, generando un círculo virtuoso en la economía. La carne se consolida así como un producto estrella de las exportaciones nacionales.
El economista Jorge Garicoche analizó este desempeño señalando que la economía viene creciendo de una manera muy interesante. “Uno ve que en la agricultura la soja no tuvo el mejor de sus años y aún así el sector primario tuvo un crecimiento importante”, comentó. Además, resaltó el año crucial para la producción ganadera, afirmando que “ese impacto se traslada al sector secundario con las carnes. Ese fue un aliciente muy importante”. Garicoche también destacó, en un reportaje con InfoNegocios, el aporte de otros cultivos como el trigo y el maíz, y la irrupción de un sector emergente: el forestal, que ahora crece en torno al 9%.
El impulso del agro y la ganadería tuvo un efecto cascada sobre la manufactura. Este sector registró un incremento tremendo, gracias en gran medida a las exportaciones de carne, que crecieron en torno al 36%. Los precios mejoraron y la cartera de clientes se expandió, consolidando este rubro. Asimismo, la industria de la maquila se hace cada vez más presente en la estructura productiva del país, creciendo año tras año y rompiendo récords de manera consistente, lo que diversifica las fuentes de crecimiento.
En el ámbito del comercio, el factor determinante fue el turismo. Según las observaciones, se registraron años con movimientos inéditos en la historia del país, lo que dinamizó significativamente este sector. Esta corrección se reflejó en las proyecciones, ajustando el crecimiento del comercio de un 5,3% a un 7%. El régimen de turismo y las reexportaciones fueron claves en este desempeño, beneficiándose también de los márgenes generados por la manufactura, cuya proyección también fue ligeramente ajustada al alza.
En cuanto a la inflación, se espera una convergencia gradual de la inflación total hacia la meta del 3,5% para el año 2026. En los últimos cuatro a cinco meses se registraron tasas moderadas en los precios de los productos no alimenticios, una tendencia que probablemente continuará. Este comportamiento está sustentado por la estabilidad del tipo de cambio y la evolución de los precios internacionales del petróleo, factores que actúan como anclas para las expectativas de precios.
Un crecimiento del 5,3% representaría el nivel más elevado para la economía paraguaya, lo que genera la pregunta sobre su sostenibilidad. Los analistas del BCP reconocen que estos niveles se encuentran por encima del crecimiento potencial sostenible del país a largo plazo. No obstante, existe un optimismo cauteloso de que en los próximos años se puedan mantener cifras de crecimiento sólidas, aunque con la conciencia de que existen probabilidades de que el desempeño pueda moderarse e indicarse por debajo de estos picos.