La Demoledora, señora Elisa Carrió, prefería proyectarse en adelante desde el venerable Senado.
Pero razonablemente La Chica de Flores de Girondo, señora María Eugenia Vidal, resistió la ofensiva. Para trasladársela a Horacio Rodríguez Larreta, El Geniol. Desde la provincia inviable hacia el Maxi Quiosco.
Dominar el Senado, a Carrió, le hubiera costado cinco o seis reportajes estelares.
Desde la altura solemne de esa Cámara podría operar la decapitación institucional de la señora Alejandra Gils Carbó, La Procuradora. Y poner en la Procuración a Martín Fierro, el fiscal José María Campagnoli, uno de los más esclarecidos exponentes del “fargosismo”.
Aparte, desde el Senado, Carrió podría acomodar mejor, en la guillotina, el pescuezo codiciado del doctor Ricardo Lorenzetti, El Cardenal Richelieu. A los efectos de dominar, también, la Justicia.
Con el Senado doblegado, con la Justicia conquistada, le hubiera faltado a La Demoledora apenas la cuestión instrumental del salto hacia el Ejecutivo.
Pero La Chica de Flores le estampó el semáforo rojo. “Entrada prohibida”. Para sacarla de la platea vip y enviarla al paraíso de la Cámara de Diputados.
Encarar la epopeya desde la base parlamentaria a La Demoledora le va a resultar más complicado. Aunque se haya convertido, para nostalgia de los radicales, en la dama más votada para el Maxi Quiosco de la Capital.
La aventura de volver
Entonces La Doctora, señora Cristina Fernández, no tendrá otra alternativa que tallar en el Senado.
En el peronismo se descuenta la gigantesca solidaridad que suele depositarse siempre sobre el vencedor.
La Doctora vuelve a la solemnidad venerable. Después de haberse cargado no sólo al Colectivo Cambiemos, que para confrontarla le presentaron una oferta de cotillón. También venció a los grandes medios. Los que arrastraron con su agenda a la mayor parte de los comunicadores. Se impuso, por si fuera poco, sobre el Código Penal.
Sin hablar, sin haber pegado un miserable afiche. Con su frepasito tardío y con los mini-gobernadores del peronismo en el costado.
Es para una próxima tesis en Ciencias Sociales:
“El aprovechamiento de la centralidad en la adversidad”.
Claro que La Doctora carece del apoyo de los gobernadores. No olvidan las frecuentes humillaciones. Cuando era la Presidente y los reunía en el Salón Blanco para ofrecer, por cadena nacional, el show del estiramiento de las deudas provinciales. Cuando la voz patriótica de la locutora decía:
“Alumno Béder Herrera, pase a firmar”, o “Alumno Gioja al frente”. O Urtubey.
En adelante a La Doctora le va a costar un poco mas encantar a los representantes de los gobernadores nuevos. O que aquel encuadrado senador Miguel Pichetto, Humphrey Bogart, se encuadre de nuevo con el mismo rostro severo. Como cuando Bogart le dijo al postergado Cleto Cobos, El No Positivo, por entonces vice de La Doctora:
“Haga lo que tenga que hacer, señor Presidente, pero hágalo rápido”.
Cobos, un Pichetto con más juego y La Doctora se van a reencontrar, sin gran emoción, como pares, en el Senado. Entre los “pasos perdidos”. O en el restaurante exclusivo (donde algún Senador, hoy Gobernador, invitaba al cronista sólo para provocar al kirchnerismo).
Al dejar la presidencia, pero sin dejarle la banda a Mauricio, La Doctora dijo:
“Que gobiernen bien, porque si no me van a obligar a volver”.
Fue un mensaje multiplicado. Destinado a los amarillos, pero sobre todo a los suyos. Los que hoy se le muestran reticentes. En guardia y con la cola en la pared.
“Gobernaron dos años para el c…”, confirma la Garganta.
Por lo tanto, en un “soplo de la vida”, La Doctora encara, irremediablemente, la aventura de volver.
Cartel Francés
Pero las damas antagónicas -Carrió y La Doctora- comparten el escenario, en cartel francés, con la tercera mujer que talla.
La Chica de Flores que resistió a Carrió. Aunque le estamparon, como un vuelto, a la señora Graciela Ocaña, La Reina del Dengue.
Suplir a Carrió por Esteban Bullrich Ocampo, Kid Furcio, no fue para Vidal el mejor negocio.
Hubiera preferido, según nuestras fuentes, a la señora Carolina Stanley, La Ministro del Pelo Mojado. O por lo menos a la señora Gladys González, Mal Clonada. Intentaron diseñarla a González como un clon angelical de La Chica de Flores. Sin embargo, más que trabajar sobre el parecido, Durán Barba debió haberse inspirado en las diferencias.
Los amarillos emblemáticos de las alturas (Mauricio, Marcos Peña, El Pibe de Oro, y El Geniol) estaban secretamente compungidos. Mortificados por el asombroso crecimiento en las encuestas. Consolidaban a La Chica de Flores como la preferida.
Por lo tanto, un tropiezo en el distrito inviable, de la privilegiada por la sociedad, podía, en el fondo, resultar atractivo. Interesante. Sin percatarse que iba a tratarse, en todo caso, de una derrota compartida.
Pero el poder, como el pescado, suele echarse a perder desde la cabeza.
Porque no se explica el error extraordinario de encarar “la madre de todas las batallas” contra el kirchnerismo, justamente en el único distrito donde el kirchnerismo les podía ganar.
Emergen aquí varias alternativas de interpretación: se trata de suicidas irresponsables, de nabos unánimes que simplemente se equivocaron, o de malditos vocacionales que procuraban la derrota innecesaria de La Chica de Flores. Para bajarla. Para decirle:
“Ganamos en la Nación pero perdimos en la provincia”.
Pese al traspié, a los sigilosamente amables pases de facturas, por la impertinencia del carisma y por la insolencia de la edad (44 años), Vidal sigue en el camino ascendente. Sin siquiera haberse despeinado. No le entran las balas.
Como conclusión, La Chica de Flores se encuentra al mismo nivel que La Doctora y La Demoledora, sexagenarias blindadas que atravesaron indemnes los diversos accidentes de la topografía.
Las mujeres son mejores
Pese a las gastadas extravagancias del machismo que declina, en la Argentina se consolida la idea de la República de Mujeres.
Como indica cierto abuelo, nunca se debe olvidar que las mujeres son mejores.
Pero también debe tenerse en cuenta que son mucho más malas y crueles que los varones domados. Machos alfa, aturdidos y abreviados por el irresistible avance de las féminas.
Nuestras tres heroínas protagónicas, influyentes y poderosas, se disponen a vigilar atentas, de cerca, y minuciosamente preparadas para la poda, el extendido crecimiento de la Lady Matancera. La señora Verónica Magario, a quien, según nuestras fuentes, nadie, pero nadie, la frena.
Materialismo: corriente filosófica que intenta explicar el mundo a través del mundo mismo.
“Afanaban, pero teníamos la heladera llena”.
El “roban pero hacen” surgió con el imaginario de los noventa. Durante el kirchnerismo el slogan fue suplido por “roban pero juzgan y condenan”.
Con el advenimiento del macrismo se puso el acento en la problemática recurrente de la corrupción. El móvil ideal de la moralidad, facilitado por la peste de transparencia que bajó desde España hacia Brasil.
La pureza idealista, utilizada aquí como estandarte, no asfixia la sospecha. Aunque pregonen: “No somos como ellos”.
En cierto modo tienen razón: a veces son peores.
Aunque los bolsos no se distribuyan por los conventos.
Después de autorizar el pago de miles de millones para una obra secundaria, pero “de la casa”, es más atractivo pronunciarse por cuestiones de índole moral.
La reproducción ideológica del agua bendita induce a clavar la venalidad, exclusivamente, sobre los “desastres triviales” del ciclo anterior. Con el riesgo de generar la variación argumental con que se inicia la columna.
Que se “afanaba” nadie lo niega.
Pero tampoco se debe restar validez a la explicación alimenticia.
Desde el punto de vista económico, o sólo estomacal, desde el medio para abajo, con La Doctora “se estaba mejor”.
Constataciones prescindibles para la ficción del largo plazo.
Abajo se necesita el plazo corto, la solución es para ahora. Almuerzos hoy.
El materialismo histórico de la heladera llena es el fenómeno teórico que describe la eterna realidad.
Junto a la nostalgia por los churrascos consumidos se legitima la indeseable “vuelta al pasado”. Para irritación del “gorilismo” de los años 50, severamente reciclado casi 70 años después.
El cambio, con sus ventajas formales, es el proyecto transversal del colectivo Cambiemos. Esquizofrenia política que persiste en Buenos Aires, la provincia inviable, donde gobierna la señora María Eugenia Vidal, La Chica de Flores. Pero que no existe en el Maxi Quiosco de la Capital, donde Horacio Rodríguez Larreta, Geniol, atiende 24 por 24.
Pasar la primavera
A los cambistas, la impotencia les depara perplejidad.
Les cuesta comprender que La Doctora, después de la debacle, se recomponga.
Con el frepasito tardío sin categoría. Con los dirigentes del peronismo apartados. Los que aportan “fierros”, tecnicismo y fiscales.
Y sin abusar, siquiera, del atributo de la palabra.
Les cuesta a los cambistas aceptar que juegan con la cancha inclinada a su favor. Con la casi totalidad de los medios de comunicación a su favor. Y con el Código Penal, completo, a su favor.
Pero lo más grave es que la señora Cristina Fernández, La Doctora, pueda ganarles. Que a hoy, 2 de agosto, les gane.
“Estaba en la lona, más cerca de la celda que de la reparación. ¿En qué nos equivocamos?”.
Primero, en la chambonada de presentarle “la madre de todas las batallas” en el único distrito donde podían perder. Justo en la provincia inviable los cambistas plantearon el tonto desafío de vida o de muerte (sin dramatizar, apenas persiste el riesgo de atravesar una mala primavera).
Consta que en mayo podían bajar a La Doctora a través de la banalidad de la cárcel. Lo aseguraba confidencialmente algún juez federal. Hasta que recibió la aliviadora indicación del abogado futbolero que la señora Carrió, La Demoledora, desprecia con énfasis. Con el mensaje -el pedido- del Presidente.
“Presa no”. Iba a ser peor.
Correspondía dejarla convenientemente libre para polarizar. Y tijeretearla con dos, tres, mil peronismos .
La polarización les salió para el demonio. No contaron con el materialismo filosófico de la heladera, ni con la melancolía por los churrascos, ni el sentimiento mítico, o la añoranza por la certeza de llegar airosos al fin del mes.
Como ahora es la candidata, La Doctora sabe, según nuestras fuentes, que no debe repetir los errores de 2015. Cuando le interesaba más mantener el control de la provincia, para recluir a los suyos, el cristinismo, que el control del gobierno nacional.
En la práctica, con Macri o Scioli en la presidencia, para La Doctora era casi lo mismo. Siempre que no se perdiera en Buenos Aires.
El improvisado castillo de arena de 2015 se le derrumbó a La Doctora. Del mismo modo que se le derrumba a Mauricio el castillo de la polarización, en 2017.
Pero cabe aún otra ilusión: Matemática. Si La Doctora le gana a Cambiemos en las PASO de agosto, por el efecto terror el resultado puede modificarse en octubre.
Los cambistas contienen razones para el optimismo. El problema consiste en llegar con aliento a octubre. En pasar la primavera. Para emular a aquel otro conservador, el Alsogaray de la memoria, que se proponía pasar el invierno.
TSE Y TGR
La Tercera Sección Electoral emerge con la imponencia del paredón donde parece estrellarse el Tercer Gobierno Radical.
La diferencia que La Doctora mantiene a su favor en la Tercera ya no puede ser remontada por María Eugenia, aunque se imponga por goleada en la Argentina neo pastoril.
La Chica de Flores de Girondo es la adversaria real. Figura máxima del país en emergencia. Sólo comete el inexplotado error de residir en una base militar. Negativa metáfora de la democracia.
Aunque el candidato nominal sea Esteban Bullrich Ocampo, un cuadro sobrio que queda descolorido por la magnitud de las dos señoras. La Chica de Flores y La Demoledora. Carrió, la Conductora de Cambiemos, la persona que se divierte en medio del tembladeral. Candidata por el Maxi Quiosco, de inconcebible crueldad con El Teñido. Se deja utilizar en los centros urbanos de la provincia, como Mar del Plata o La Plata. Donde su impertinencia funciona.
Populista no es el que quiere
“Debieron hacerle caso a Duhalde”, confirma la Garganta, cuando Duhalde estaba interesado en clausurar el resurgimiento de La Doctora.
Como estuvo interesado, en 2003, de evitar el resurgimiento de Carlos Menem.
Debe destacarse su magnífica coherencia.
Eduardo Duhalde, Piloto de Tormentas (generadas), le sugirió a María Eugenia, según nuestras fuentes, desdoblar las elecciones.
Primero la de los concejales, para retener algunos intendentes. Luego la de diputados y senadores.
Sugerencia compleja de cumplimiento imposible, porque se duplicaban los costos. Sin embargo hubiera posibilitado que los mini-gobernadores tuvieran otra chance. Sin tener que jugarse obligatoriamente por La Doctora. En los distritos, ella mide mucho más de lo que ellos prefieren.
No tuvieron otra alternativa que entregarse, mansos y dóciles, a la estrategia de la palabrera que aprendió los beneficios del silencio.
Entonces La Doctora domina en gran parte de los distritos donde el macrismo ni sabe aplicar la receta del populismo. Conste que el macrismo lo intenta. Rifa el dinero y organiza colas por descuentos. Cuando aplica el populismo, lo hace bastante mal.
Como dice Sergio, Titular de la Franja de Massa, mientras pelea el segundo puesto: “Populista no es el que quiere”.
Por la nostalgia de los churrascos consumidos, por el materialismo filosófico de la heladera llena. O con mayor rigor: por el fracaso irreparable del Tercer Gobierno Radical. Por más que ahora se arrojen los millones en la obra pública, para algarabía del señor Buraco. Recurso escasamente original para simular la reactivación.
Al cierre del despacho, La Doctora contempla la encuesta casi secreta. Personal, intransferible. Puntea con 39.9. Comparado con la mañana bajó un punto. La sigue Bullrich Ocampo, con 26.7.
Tercero Sergio, el que transpira la Franja, con 17.2.
Cierran Randazzo, el Salvai dependiente, con 3.2, el esclarecido Pitrola con 2, y Solanas con el escuálido 0.7.
De resultar verosímiles los guarismos transcurre una paliza.
La primavera amaga con ser tensa e intensa.
Ningún sentido que hable. Que La Doctora diga algo.
“Cuando el adversario se equivoca no hay que distraerlo”. Napoleón.
En un clima de críticas a la utilidad del sistema electoral de las PASO, originadas en la decisión de Macri y del kirchnerismo afincado en la provincia de Buenos Aires de impulsar listas únicas, se cerró finalmente la primera oferta de precandidatos que competirán el 13 de agosto. Dado que los principales partidos en los 4 distritos grandes tendrán pocas internas -salvo honrosas excepciones-, las primarias oficiarán como una primera vuelta clasificatoria. Para octubre quedarán excluidos los pequeños partidos que no lleguen al 1.5% de los votos, y quienes pierdan la interna. Y podrían quedar afectadas las terceras opciones: en un clima de polarización, es probable que en octubre quienes queden en los primeros lugares incrementen su cantidad de votos.
Queda planteada una competencia entre un oficialismo unificado y que parte de una buena base de popularidad pero con candidatos que generan incertidumbre, un peronismo-kirchnerismo disperso con Cristina Kirchner como figura clave y que está ensayando innovaciones para sobrepasar el “núcleo duro” electoral y volver a ser alternativa, y el grupo de las terceras opciones que enfrentan el desafío de la polarización M-K y de la falta de coordinación. Cambiemos llega a las elecciones con la fuerza de ser oficialismo y con su innegable habilidad para hacer campaña, y con una fuerte restricción: estamos finalizando junio y los votantes no ven los frutos de la recuperación económica anunciada.
Las precandidaturas dejan otras tres características: renovación de caras, la dispersión aritmética, y el eje economía vs. corrupción. La campaña girará en torno a esas cualidades.
La renovación aparece dada por el impulso que han decidido Cambiemos y la Unidad Ciudadana de poner en primera fila a nombres no asociados con la política. En general, Cambiemos prefirió no sacar a sus funcionarios de la gestión, y por ende tuvo que apelar a personas menos conocidas. El resultado está a la vista. El kirchnerismo, por su parte, tomó la decisión estratégica de jubilar apellidos. Por eso, veremos una competencia inusual, con hombres y mujeres que hicieron un veloz upgrade en política.
En cuanto a la dispersión, y tal como destacabamos en nuestro informe anterior, una primera diferencia entre Cambiemos y el espacio pan-peronista está en la dispersión del segundo. De hecho, y solo tomando en cuenta el espacio que orbita entre el PJ y el FPV, contamos 14 denominaciones diferentes. Resultará problemática la aritmética del lunes posterior a las elecciones: ¿cómo se contabilizarán los votos de esos partidos peronistas provinciales, que tienen a su vez diferentes relaciones con el kirchnerismo, el massismo y los gobernadores?
Por última, el eje economía vs. corrupción será fundamental. En la propia selección de sus candidatos, los partidos están señalando cuáles son los temas de los que piensan hablar a lo largo de la campaña. Cristina Kirchner, Florencio Randazzo y Sergio Massa convocaron para encabezar listas a economistas mediáticos y críticos de la política económica -Fernanda Vallejos, Matías Tombolini, Agustín Datellis- con el objetivo indudable de “pegar” por ese lado; seguramente Martín Lousteau también pondrá la economía sobre la mesa. Cambiemos, en cambio, llenó sus listas de nombres hablarán de otros temas. Elisa Carrió, Graciela Ocaña y Gladys González hablarán de corrupción; Esteban Bullrich se orientará a la educación y también lo hará Albor Cantard, primer candidato de Cambiemos en Santa Fe, y virtual segundo de Bullrich. La central de campaña de Cambiemos está convencida de que ese es el camino correcto; el peronismo sostiene que el bolsillo manda en las urnas, y se tiene fe.
Para justificar el brutal ajuste aplicado en las pensiones de discapacitados, el Gobierno puso en el mapa a Guanaco Muerto, un lejano paraje cordobés, donde había más pensiones que habitantes. El ejemplo perfecto para justificar el ajuste. De nada sirvieron las explicaciones ni el análisis de los datos. El relato ya estaba escrito en un par de medios y era multiplicado por miles de “trolls” que ese día se enteraron que el lugar quedaba en la Argentina.
Guanaco Muerto es un pueblo en la miseria, sin trabajo, donde nadie quiere vivir y el mal de Chagas es endémico. “Hay muchos de los beneficiarios de esas pensiones que se han jubilado, no están en los padrones. Dejaron de recibir una pensión para recibir una jubilación”, explicó el jefe comunal, Domingo Zenón Soria.
Su pueblo fue utilizado como argumento para el ajuste. Hubo otros peores. “Una persona con síndrome de down no es sujeto de derecho de esta pensión. Puede trabajar si lo deseara, quizás le pueda caber la Asignación Universal por Hijo”, dijo el presidente de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales, Guillermo Badino. ¿Cuántas personas con síndrome de down en realidad pueden conseguir trabajo? ¿Y cuantas uno más o menos bien remunerado? ¿Conoce alguno?
El funcionario se excusó por el tijeretazo sin aviso. “No tenemos los teléfonos de todos y no es efectiva la comunicación por carta”, confesó al diario Clarín.
Ante la creciente ola de repudio en pleno arranque de la campaña de cara a las elecciones de octubre, el gobierno de Mauricio Macri dijo que, otra vez, se trató de un error y que iban a dar marcha atrás. Con la lógica utilizada, todos los pensionados “clientelistas” seguirán cobrando. El daño, de todos modos, ya está hecho. Hay demora de un año para adquirir un nuevo certificado de discapacidad.
Como se ve, la gestión del Excel nuevamente calculó mal. Con la idea fija de reducir los gastos del Estado, el Gobierno apela a un ajuste que recae siempre sobre los menos poderosos. Ya pasó con los tarifazos de la luz y el gas, las jubilaciones y las paritarias a la baja.
Es un modelo. Para presionar a los docentes de Buenos Aires a que acepten la oferta salarial, María Eugenia Vidal anunció que no enviará comida a los comedores escolares los días de paro, hagan o no huelga los docentes.
Para recortar pensiones, el Gobierno nacional manoteó un decreto de Carlos Menem que ni el mismo riojano -ajustador serial- utilizó. No importó que el texto menemista haya quedado en el olvido con la adhesión de la Argentina a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad –recomendada en 2006 por la asamblea general de las Naciones Unidas-. La ministra Carolina Stanley lo desempolvó para recordar que siempre se puede estar peor. “Error de aplicación de criterio”, dijo después, con el escándalo consumado.
Un pensionado por discapacidad cobra 4.776 pesos, que en la mayoría de los casos, apenas alcanza para cubrir una parte de sus gastos. Se cuestiona el “clientelismo” porque durante el kirchnerismo, las pensiones por invalidez pasaron de 180 mil a casi dos millones.
Nadie dice que, más allá de casos puntuales que son repudiables siempre -en Misiones hubo varias denuncias a intendentes y parientes- el número saltó porque es un derecho que comenzó a reconocerse en los últimos años. Eran anónimos que pasaron a ser visibles.
La vicepresidenta Gabriela Michetti volvió a apelar a lo fortuito por encima de las decisiones políticas. “”Ese dinero no podía ir a cualquier lado y se empezó a investigar.Tuvimos la pésima suerte de que a personas que debían tener la pensión se les dio de baja”, se atajó. Suerte. La mala siempre les toca a los mismos. Algunos ya deslizan que la próxima yeta será la de los jubilados.
La cantidad de discapacitados en la Argentina coincide con el promedio mundial y hay muchos menos pensionados que discapacitados.
La mayor parte de la población que declaró tener una sola dificultad, tiene un problema visual: son 2.069.151 personas que representan casi el 60% del total de esa población. Las dificultades motoras (inferiores y superiores) afectan a poco menos del 24% de los habitantes. Las personas con dificultades auditivas y cognitivas representan algo más del 8%, en cada caso.
De las 4.701.685 personas de 14 años y más con dificultad o limitación permanente, el 47,7% corresponde a la Población Económicamente Activa. En términos absolutos son 2.241.897 personas. El 44,6% de 14 años y más, se encuentra ocupado.
Argentina no tiene ni más ni menos que el promedio mundial: la Organización Mundial de la Salud estima que mil millones de personas viven con algún tipo de discapacidad; alrededor del 15% de la población mundial. Esta cifra es superior a las estimaciones previas de la OMS, correspondientes a 1970, que eran de aproximadamente un 10%, porque el número de personas con discapacidad en el mundo está creciendo. Esto es debido al envejecimiento de la población -las personas ancianas tienen un mayor riesgo de discapacidad- y al incremento global de los problemas crónicos de salud asociados a discapacidad, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos mentales.
Eso redunda en peores resultados sanitarios y académicos, menor participación económica y mayores tasas de pobreza, además de dependencia. El crecimiento es similar en la Argentina.
Misiones no escapa al promedio. En el último censo se registraron 153.455 personas con discapacidad, lo que equivale al 14,1 por ciento de la población. Según los últimos datos oficiales, el Gobierno provincial paga a través de Salud 51.755 pensiones por invalidez y 5.480 a la vejez e invalidez a través de Desarrollo Social, a quienes no tienen otro beneficio previsional. Otras tantas se suman por el gobierno nacional, aunque no hay precisiones sobre la cantidad.
Los datos sanitarios avalan la inclusión de los discapacitados como sujetos de derecho. Pasó lo mismo con el Hambre Cero. No es que de un día para el otro se multiplicaron los números de desnutrición, sino que, al reconocerse el beneficio como un derecho, se amplió el número de beneficiarios. Durante los 90, Misiones ostentaba los peores indicadores sanitarios, que se agravaron con la crisis de 2001. Recién después comenzaron a mejorar los datos, pero el núcleo duro de la pobreza seguía estando y sin la presencia del Estado, no hay esperanzas de que retroceda.
Los derechos ampliados durante los últimos años vinieron a remendar esas grietas. La Asignación Universal por Hijo es otro ejemplo. Sus beneficiarios fueron estigmatizados como planeros y el programa fue despreciado por varios de los actuales funcionarios o integrantes de la alianza gobernante. Pero generó un impacto directo sobre la pobreza y la desigualdad.
Desde su creación hubo una mejora de casi un 30% en el ingreso promedio de los estratos más bajos, mientras que este cambio se redujo a cero para el más rico. A casi 8 años de su implementación, ese efecto se mantuvo, aunque algo más suavizado.
El repudio al ajuste aplicado fue tan intenso que dominó la última sesión de la Legislatura provincial. Todos los bloques, con excepción de la alianza Cambiemos, cuestionaron al Gobierno nacional. Alfredo Schiavoni, referente del PRO, intentó llevar las críticas al plano electoral. Pero casi al unísono, los demás diputados le marcaron la escasa sensibilidad del Gobierno y advirtieron sí, que se trata de un debate ideológico: se ajusta sobre el que menos tiene y se beneficia al poderoso. Hasta Claudio Wipplinger, de origen emparentado al PRO, pareció de ultraizquierda en comparación: “El supuesto mejor equipo reacciona cuando el impacto mediático y electoral les duele”, apuntó y resaltó que para dar de baja las pensiones, “se agarraron de un decreto de Menem”. Cambiemos siguió defendiendo el ajuste aún después de la marcha atrás anunciada por Stanley.
El embate contra la “mafia de las pensiones” no fue el único de Gobierno. Coincidió con el furibundo ataque presidencial a los jueces y abogados laboralistas que conforman la camorra de los juicios laborales”. Se refería, claro, al crecimiento de los juicios por accidentes de trabajo. La Unión Industrial lo aplaudió y algunos sectores de la economía celebraron la iniciativa presidencial.
Lo curioso es que pese a la reforma de la ley de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, sancionada a instancias del Gobierno, los litigios crecieron, especialmente en Buenos Aires. Y no mejoró ningún indicador de productividad ni de empleo.
El discurso dominante choca contra sus propios datos. Tanto que comienza a haber fuego amigo advirtiendo sobre los riesgos de sostener un modelo económico que no tiene más que tímidos brotes verdes después de 18 meses de gestión. “El presidente debe darse cuenta que su discurso no se condice con la realidad”, sorprendió el editorialista de Todo Noticias, Nelson Castro, un enemigo declarado del Gobierno anterior que ahora comienza a despegarse, aunque, como todo el grupo, sostenga a la ex presidenta Cristina Fernández como blanco de sus diatribas.
Castro se refería al permanente mensaje de optimismo que baja del gobierno sobre la marcha de la economía y la generación de empleo. Pero los datos reflejan pocos avances.
El ajuste no mejora la economía y comienzan a notarse los efectos. En un sólo día, el Gobierno se endeudó por más de 6.200 millones de dólares, lo que representa un aumento del stock del 23 por ciento en dólares y del 77 por ciento en pesos, a una tasa variable nada barata del 25,75 por ciento anual.
La deuda es el único ingreso de dólares en la Argentina. Pero en mayo, el 90 por ciento de lo que ingresó se fue por la “bicisenda” financiera porque los inversores aprovechan las altas tasas de interés locales. Ya son US$4.000 millones en el año lo que se volcó a la especulación, mientras que el flujo de ingreso de divisas por inversión extranjera directa se redujo en mayo por segundo mes consecutivo.
El propio Presidente llamó a un votante decepcionado e intentó convencerlo de que tenga paciencia. “Esto tarda en moverse y arrancar”, confesó, como si se tratara de un viejo camión al que solo hay que empujar. Esa conversación dejó una rara explicación vinculada a los padecimientos locales. Macri aseguró que las asimetrías en Misiones o Mendoza, obedecen a la necesidad de “cuidar el empleo”, por lo que se frenan las importaciones y los productos argentinos valen más que del otro lado de la frontera.
“Abrí la importación de las computadoras, bajaron los precios y casi me matan. La Argentina tiene que abrirse a compertir, incluso con Brasil, que allá las zapatillas salen un tercio de lo que valen acá. La gente agarra su autito y cruza la frontera, y los que más pueden van a Miami y vienen con 14 valijas”, sostuvo, y se preguntó: “¿Qué más puedo que hacer para que esto vaya más rápido? Esto lleva su tiempo, no hay otro camino”, enfatizó.
El déficit fiscal es más alto que el “heredado” de Cristina. La inflación apenas se aminora, pero el poder adquisitivo perdido, no se recupera.
El desempleo creció a 9,2 por ciento en todo el país, según los datos del Indec, que nuevamente contradijo las expresiones del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, quien apenas unas horas antes del dato oficial, aseguraba que el empleo crecía desde hace nueve meses.
El 9,2 por ciento de desempleo es el porcentaje más alto de los últimos años y fue peor en Buenos Aires, el principal distrito de la alianza gobernante: la provincia manejada por María Eugenia Vidal, la gran esperanza de Cambiemos, tiene un desempleo de 10,9 por ciento, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires gobernada por Rodriguez Larreta, subió al 7,9. En los partidos del interior de Buenos Aires, el promedio es de 11,8 por ciento, con un crecimiento de tres puntos por encima de la media nacional.
Los datos del Indec revelan que Posadas se mantiene todavía entre los centros urbanos con menor tasa de desempleo, pero de cualquier modo, se advierte un crecimiento que no escapa a la media. En la capital misionera, donde los tarifazos nacionales hacen un efecto mucho más dañino por las asimetrías, hay dos mil nuevos desocupados en relación al fin del año pasado y una tasa del 4,1 por ciento.
Podría ser peor sin la activa presencia del Estado provincial en el incentivo a las pequeñas empresas y la búsqueda permanente de inversiones que ahora se potenciará con una Agencia de Inversiones creada por el gobernador Hugo Passalacqua. Los datos son elocuentes sobre la necesidad de que la Nación le preste la debida atención a Misiones: de los 60 mil millones de dólares anunciados en inversión para la Argentina, apenas 10 millones -diez- se enfocaron en la tierra colorada. Uno solo viene de afuera: LUG, la fábrica de Leds que atrajo el Gobierno provincial para que se instale en el Parque Industrial con una inversión de cinco millones de dólares. El otro es capital provincial, de Pindó SA, para la generación de energía con biomasa, también por cinco millones de dólares. A esos dos se suma un proyecto estatal, de Yacyretá, por 80 millones de dólares, a ejecutarse en varios años. Para alcanzar el promedio de crecimiento de en Latinoamérica, Misiones debe capturar al menos 300 millones de dólares en inversión.
Eso también se pone en juego en las elecciones de octubre. Misiones debe aumentar la presión sobre la Nación para ser atendida. Hasta ahora la gobernabilidad dada desde la provincia, no fue retribuida con igual intensidad ni se atendieron los principales reclamos.
La Renovación apostará a fortalecer esa línea de trabajo. Gobernabilidad, pero diferenciación a la hora de plantear los temas que interesan a Misiones. ““La Renovación es la única que defiende los intereses misioneros”, aseguró el diputado nacional Maurice Closs, quien se volverá a poner el traje de candidato para regresar al Senado.
La Renovación es el frente más amplio que se anotó para competir en octubre. Liderados por el partido de la Concordia, otros nueve partidos, entre ellos el peronismo, conforman la coalición gobernante, que presentará a sus candidatos el próximo viernes, horas antes del plazo formal.
La alianza Cambiemos todavía no tiene los nombres confirmados, pero logró un inédito consenso: el PRO y la UCR acordaron la integración del frente y marcaron el terreno frenando cualquier aventura personal, como las pretendidas por Alex Ziegler, quien finalmente volvió al rebaño, y Juan Manuel Holz, autoproclamado candidato a senador. Nada de eso sucederá. En las negociaciones se incorporó una cláusula por encima de las Cartas Orgánicas, que determina que las candidaturas deberán ser aprobadas por el PRO y la UCR antes de ser inscriptas. Los que no sean avalados, no podrán postularse. El PRO no quiere internas en ninguna parte, aunque la aceptarán a regañadientes en la Capital, donde se presenta Martín Lousteau.
La fumata blanca no fue sencilla. El macrismo y los socios menores radicales coincidían en el fondo, pero no en las formas. La ambición de Ziegler complicó el reparto. Ya no como senador, quería encabezar la lista provincial. Fue tenso el último tramo de conversaciones, que ya habían avanzado mucho entre los otros socios. Lo mandaron a la cola. Se quedó con el tercer puesto –para una mujer- de la lista provincial y el noveno. El radicalismo hizo buen negocio, quedándose con el primer puesto –el concejal Ariel Pianessi pica en punta- y cuatro entre los siete primeros. El PRO tiene dos más, pero el objetivo de fondo es que Humberto Schiavoni acceda a una banca en el Senado.
En tercer lugar aparece Avancemos, la sociedad conformada por los massistas Adolfo y Alejandro Velázquez, los radicales de Vanguardia Hugo Escalada y María Losada y los diputados de Trabajo y Progreso, Claudio Wipplinger y Victor Kreimer, a los que se sumó el Socialismo. La convivencia es la marca registrada de este frente, por encima de las candidaturas, que todavía no están definidas, pero que no deberían generar resquemores.
Hasta último momento se especuló con el acercamiento de Héctor “Cacho” Bárbaro, pero el chacarero se siente en la mayoría de edad y anotó al Partido Agrario en soledad para competir en todos los cargos.
El kirchnerismo fracasó en su intento de armar una alianza electoral pese al envión que significa la candidatura de Cristina Fernández al frente de Unidad Ciudadana. La Cámpora copó el escenario en Misiones y desplazó a los locales del partido de la Victoria. Por eso no hubo coincidencias con los peronistas locales. El frente no se dio, aunque al filo de la medianoche del miércoles, lograron anotar un partido que representará a Cristina, aunque los papeles se terminaron de oficializar recién este fin de semana.
En las antípodas, Ramón Puerta también se anotó en soledad para intentar volver al Congreso nacional. El apostoleño está dispuesto a dejar la zona de confort como embajador de Macri en Madrid para volver a la campaña por Unión Popular. No será el único detrás del voto peronista desencantado. Jorge Galeano también desempolvó su traje de candidato y recuperó a los herederos del humadismo y alterachismo para frenar la “diáspora” en un Frente Militante.
Está claro que la pulseada electoral estará concentrada en Buenos Aires por la figura de Cristina Fernández. Pero más allá de estar prendidos a las pantallas, en la tierra roja las elecciones tienen su propia intensidad. En octubre se define mucho más que una banca. Se pone en juego de qué lado de la balanza se ubica Misiones.
Este mediodía se inscribió el frente Unidad Ciudadana, que está integrado por los partidos más cercanos a la ex mandataria, como Kolina, la agrupación que nació de la mano de Alicia Kirchner; Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella; y el Partido de la Victoria, Frente Grande y Compromiso Federal, fruto del acuerdo con el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.
La incógnita, ahora, será conocer el efecto inmediato que provocará en los caciques peronistas esta decisión de jugar por fuera del PJ. Por lo pronto, en el kirchnerismo están convencidos de que la figura de la ex mandataria arrastrará a los jefes comunales a apoyar al frente Unidad Ciudadana.
El anunció del nuevo Frente se realizó a través de las redes sociales. “Estas son las propuestas que están abiertas al debate y al aporte y quienes las firmamos nos comprometemos a llevarlas adelante para frenar el ajuste y construir más y mejor democracia”, detalló Cristina Kirchner, en relación a 15 puntos que anunció como plataforma de campaña.
En el documento hace referencia a “recuperar lo perdido: empleo, salario y condiciones de trabajo; frenar el aumento descontrolado en los precios de los consumos populares; a proteger la industria nacional; poner fin al saqueo tarifario; defender a las empresas públicas nacionales; y defender el sistema de seguridad social y devolución de derechos a jubilados y pensionados”, entre otros aspectos.