REFORESTACION

Una startup tucumana usa drones y bombas de semillas para restaurar bosques y pastizales

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Por Gabriela Ensinck de Otra Economía – Como licenciado en marketing y comercialización, el tucumano Damián Rivadeneira trabajó varios años en una compañía de “aprovechamiento forestal”. “Básicamente, lo que hacíamos era entrar detrás de las topadoras a los campos deforestados, y retirar los árboles y ramas que quedaban en el suelo, para aprovechar la madera. En ese tiempo pensaba que el dueño del campo tiene derecho a sembrar soja o lo que le resulte más rentable, y me consolaba pensando que de otro modo, esos árboles tumbados serían quemados, como aún ocurre en el 70% de los casos. El tema es que cada año teníamos que ir más lejos a buscar madera. Y con cada árbol caído morían animales, insectos y plantas. Llegó un punto en que ese modelo no me cerraba y me abrí”, cuenta. Así fundó Maderplack, una empresa de triple impacto que trabaja con madera de bosques implantados (y no de bosques nativos deforestados) y tiene un programa educativo que organiza charlas y capacitaciones sobre temáticas ambientales en escuelas.

A fines del año pasado quiso dar un paso más y creó Reforest Latam, una startup enfocada en “soluciones climáticas” (Climatech) que busca “aplicar ciencia y tecnología para restaurar ecosistemas a gran escala y así mitigar los efectos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad”. Para esto, junto a su socia, la ingeniera industrial Paula Gianserra, y un equipo de científicos y tecnólogos, diseñaron un sistema que utiliza drones, imágenes satelitales, biotecnología y análisis de datos, para sembrar árboles y especies nativas en áreas deforestadas. Su modelo de negocios se basa en la prestación de servicios a empresas, ONGs y gobiernos para cumplir sus compromisos de restauración de ecosistemas.

“Nuestra tecnología combinada con la sabiduría de la naturaleza crea una sinergia única. En el laboratorio desarrollamos “I-seeds”, que son cápsulas de semillas nativas tratadas con microorganismos a las que incorporamos hongos que mejoran las condiciones de siembra. Es más que una bomba de semillas, tiene un desarrollo biotecnológico detrás. Esas I-seeds son dispersadas mediante drones en zonas de difícil acceso, y mucho más rápido que con las tecnologías convencionales”, explica Rivadeneira. “En una jornada, con 400 voluntarios, se pueden plantar 3,5 hectáreas cuando un dron puede reforestar 20 hectáreas”, compara.

“También usamos imágenes satelitales para medir la evolución de los ecosistemas en términos de biomasa y la captura de carbono estimada, con lo que el proyecto se puede financiar con bonos de carbono”, apunta.

Pensar global, actuar local

La primera prueba piloto del sistema se está haciendo en 40 hectáreas del Parque Sierra San Javier, perteneciente a la Universidad Nacional de Tucumán. “Allí se plantarán 44.000 árboles este año y el próximo tenemos pensado plantar 1.2 millones de árboles característicos de esta zona de Yungas”, comenta Rivadeneira. “Estamos testeando la tecnología con investigadores del Conicet y con los guardaparques, en parcelas testigo, con distintas especies y a distintas alturas”, destaca por su parte Gianserra.

Para llevar adelante el proyecto, Reforest cuenta con socios estratégicos como el Conicet (para el laboratorio de I+D); el INTA (con quien se está generando un banco de semillas); Efficatia, una AgTech especializada en tecnología de dispersión por drones; la Fundación Forestar, que cuenta con un vivero de especies nativas; la Universidad Nacional de Tucumán y la plataforma internacional Restor, enfocada en la medición de biomasa, evaluación y certificación de la captura de carbono.

La startup, cuyo equipo emprendedor se completa con Patricia Serrizuela, ex directora de Endeavor, como consejera; el ingeniero forestal y doctor en Biología Ignacio Gasparri, director científico del proyecto; la biotecnóloga y doctora en Ecología Milena Bertani, a cargo del laboratorio, y la economista y experta en RRII Virginia Ávila; recibió varios premios y distinciones. Fue finalista del certámen NAVES, organizado por el IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral; ganadora del premio internacional Green Solutions Award, enfocado en el desarrollo sustentable; seleccionada para el programa ACE (Americas Competitiveness Exchange) de la OEA; y está en proceso de certificación como empresa B.

La ONU a través de la FAO estableció un objetivo mundial de restauración de un billón de hectáreas de aquí a 2030. “En Latinoamérica habría que restaurar 117 millones, y en Argentina, 19 millones de hectáreas, pero el compromiso nacional de restauración a 2030 es de apenas un millón de hectáreas, cuando solo el año pasado se perdieron unos 1,8 millones de hectáreas por incendios”, señala el creador de Reforest. “Estamos llevando a la naturaleza a un punto de quiebre. No alcanza con dejar de destruir, hay que empezar a recomponer el daño en forma urgente”, sostiene.

Gabriela Ensinck

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Investigadores argentinos desarrollan un dron para reforestación inteligente

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Por Nadia Luna. Investigadores del Laboratorio de Tecnologías Apropiadas (LabTA) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) desarrollaron un dron con tecnología de acceso abierto y bajo costo que permite realizar una reforestación inteligente. El proyecto, bautizado como Ojo de Halcón Sustentable, utiliza técnicas de inteligencia artificial para hacer que el dron pueda sobrevolar el área, detectar las zonas sin vegetación y soltar semillas de forma eficiente para llegar a terrenos que difícilmente podrían alcanzarse con el método tradicional de siembra a mano.

En el laboratorio tenemos la premisa de hacer todo con tecnología abierta, para que sea de acceso libre y bajo costo. Así como usamos tecnología open source para desarrollar nuestros sistemas, lo que fabricamos también lo volcamos a la red para que pueda ser replicado por cualquier persona en cualquier parte del mundo”, señala el ingeniero Carlos Catuogno, director del proyecto. Y continúa: “Nosotros apuntamos a usarlo en la Cuenca del Morro, pero otros pueden adaptarlo a sus necesidades, hacerle mejoras y volcarlo nuevamente a la red para que siga creciendo”.

La Cuenca del Morro es una extensa zona situada en San Luis que se encuentra en alerta desde 2016, cuando el gobierno provincial decretó la emergencia ambiental en la zona y comenzó a trabajar en la forestación con árboles nativos. La deforestación, producto del avance de la frontera agrícola sobre pastizales y bosques nativos, generó un desbalance hídrico en la cuenca y produjo un aumento de las precipitaciones. Esto derivó en la aparición de nuevos cursos de agua, que atraviesan campos y rutas, producen inundaciones y afectan a ciudades cercanas, como Villa Mercedes.

Tecnología abierta y a bajo costo

El LabTA-X04 tiene la capacidad de detectar cuáles son las zonas sin vegetación y realizar una suelta inteligente de semillas. Este dron funciona a batería y mide tres metros de ala a ala. Posee dos motores eléctricos y una bodega donde puede llevar una carga útil equivalente a tres kilos de semillas. En la parte frontal, se encuentran las cámaras y un software que permite realizar un análisis del suelo para distinguir cuáles son las zonas sin vegetación.

Es un desarrollo de bajo costo porque utilizamos tecnología abierta y materiales que se usan para cualquier avión de aeromodelismo, como madera balsa, madera terciada, algo de plástico y telgopor, que además son todos elementos que se consiguen en cualquier lado”, cuenta Catuogno. El dron utiliza el software de código abierto Infragram para procesar las imágenes y otro desarrollado por ellos con OpenCV y Python que indica cuándo hacer las descargas de semillas, de acuerdo con un algoritmo de inteligencia artificial.

Las semillas que suelta el dron corresponden a especies autóctonas que son producidas en la Facultad de Agronomía de la UNSL y procesadas con el método japonés Nendo Dango. Esta técnica consiste en armar bolitas de arcilla donde se colocan las semillas junto a un sustrato vegetal y agua. El objetivo es brindarles protección para cuando estén depositadas en el terreno y evitar que sean alimento de pájaros, roedores y otros animales. Con la primera lluvia intensa, las bolitas de arcilla se deshacen y brotan.

“Ya hemos realizado diversas pruebas dentro del aeroclub de Villa Mercedes, donde analizamos la parte de la detección de zonas sin vegetación, la suelta de semillas y distintas variables atmosféricas. El prototipo ya está listo para hacer una prueba de campo en la Cuenca del Morro, para lo cual hay que tener una autorización”, indica el director del proyecto.

A fines de 2022, el dron fue premiado en INNOVAR, el concurso nacional de innovaciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación que fomenta la creatividad y el desarrollo de productos y servicios a nivel federal. En los próximos meses, los investigadores realizarán las pruebas de campo para verificar el funcionamiento del sistema con distintas condiciones de viento y mejorar los parámetros del software. Luego, evaluarán cuáles son los mejores momentos para realizar la siembra y contribuir así a la reforestación de la Cuenca.

Para Catuogno, la transferencia tecnológica de este desarrollo tiene dos caminos posibles. “El principal destinatario podría ser el gobierno de la provincia, que está trabajando en la reforestación en la zona. De estar interesados, podemos transferirles la tecnología a ellos y que manden a construir una versión más grande o podemos hacerla nosotros mismos”, advierte. Más allá de ese objetivo puntual, la idea es que el conocimiento sea accesible de forma libre para que cualquiera lo use y lo adapte acorde a sus necesidades.

Antecedentes y podio

El Ojo de Halcón comenzó a gestarse en 2017. Los investigadores del LabTA se especializan en el estudio de microrredes, es decir, diversos tipos de conexiones eléctricas. Primero, junto con Guillermo Catuogno, director del laboratorio y hermano de Carlos, se abocaron a estudiar el funcionamiento de microrredes al interior de drones, con el objetivo de aumentar el tiempo de vuelo a partir del uso de energía solar. Para ello, conformaron un equipo con colegas de las Universidades Nacionales de Villa Mercedes y Río Cuarto. Fue entonces cuando conocieron la existencia de la problemática ambiental de Cuenca del Morro.

“Es una zona donde se ha deforestado bastante para hacer sembrados. Hace un tiempo apareció un río de forma repentina, el Río Nuevo, y empezó a generar cañadones de varios metros de profundidad que cortan rutas y campos al medio”, explica el ingeniero. Entonces, pensaron en fabricar un dron que pueda usarse para monitorear la zona y brindar imágenes que sirvan a otros científicos para estudiar el fenómeno.

Los investigadores se pusieron manos a la obra y diseñaron el prototipo LabTA-X03, un avión de cuatro metros de largo con paneles solares en sus alas. El uso de una energía renovable, además de ser otro aspecto que lo hace sustentable, le otorga al dron mayor autonomía de vuelo. También posee cámaras fotográficas y de video que permiten transmitir imágenes en tiempo real y realizar un seguimiento de los avances del Río Nuevo.

En 2020, los especialistas presentaron el prototipo a un concurso internacional de Singapur, realizado de forma virtual, y obtuvieron el segundo puesto. El triunfo los alentó a ir por más y decidieron desarrollar un nuevo dron que no solo sirva para hacer monitoreo sino que tenga una acción concreta para revertir la deforestación.

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Un programa que se probó en Misiones se replicará en Brasil para plantar un millón de árboles

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  • Los datos son concretos: para cubrir la demanda de oxígeno de una persona y que pueda respirar aire puro se necesitan 22 árboles. Además, los árboles son esenciales como fuente de nutrientes para los animales e insectos, el nexo entre la vegetación y la atmósfera ya que facilitan el intercambio de gases y agua. Al mismo tiempo, ayudan a absorber el dióxido de carbono (CO2), el principal gas que aumenta el calentamiento global, ya que, en promedio, toman entre 10 y 30 kg de CO2 al año.
  • El contexto actual está marcado por la era del Antropoceno, definida de este modo por Paul Crutzen y Eugene Stoermer en el 2000, cuyo comienzo fue en plena Revolución Industrial, a finales del siglo XVIII, y se extiende, con sus complejidades, hasta el presente. Los principales cambios que causó este proceso en el planeta tienen que ver con la escasez de recursos naturales, la degradación del ecosistema y los cambios masivos en el uso de la tierra.
  • Sin embargo, a partir de proyectos colectivos entre el sector privado, ONGs y activistas del medio ambiente es posible formar equipos y ser agentes de cambio positivos para el ecosistema. En esta línea nace el proyecto del Bosque Zurich, un plan ambicioso, potente y de gran impacto, no solo para la comunidad de Brasil y de Sudamérica sino para todo el mundo, cuyo objetivo es colaborar con la reforestación de una de las áreas naturales más extensas del planeta.
  • La historia de una transformación: Lelia y Sebastián Salgado, amantes del medio ambiente e impulsores del proyecto
  • Brasil es uno de los países más inmensos del mundo, con accidentes geográficos esenciales para el desarrollo de la vida animal, vegetal y humana. Desde el Amazonas hasta el Océano Atlántico, este país presenta una enorme variedad en flora y fauna, siendo su cuidado y preservación una materia fundamental para el desarrollo sostenible de la región y el mundo. Dentro de las principales amenazas que tiene el medio ambiente de Brasil están la polución del agua, del aire y del suelo, la deforestación, el desecho de basura en zonas inadecuadas, la caza y la pesca ilegal, el desperdicio de alimentos y de recursos naturales, y el calentamiento global. Los bosques cubren casi un tercio de la superficie terrestre,pero están desapareciendo: son talados para plantar cultivos o ampliar ciudades. Por eso, plantar árboles supone ayudar al planeta y, por lo tanto, a todos los seres vivos.
  • Ante este escenario, el Instituto Terra, la ONG fundada por Lelia y Sebastián Salgado en 1998, se dedica a regenerar partes del antiguo bosque atlántico en la región del valle del río Doce en Minas Gerais, que una vez dominó la costa este de Brasil. Los Salgado comenzaron esta aventura en un terreno baldío de una antigua granja ganadera que Sebastián había heredado de su padre. Desde que arrancaron con el proyecto, ya consiguieron plantar más de 2.3 millones de plantas nativas.

En 2020, Zurich se sumó al equipo de los Salgado con un objetivo ambicioso, pero de gran impacto para la salud del medio ambiente y de las futuras generaciones: alcanzar la reforestación de más de un millón de árboles en toda la región y ayudar en la mejora de la vida natural de esta área.

El antes y el después de la reforestación con bosques nativos.

A través del proyecto Bosque, Zurich otorga una subvención que permite plantar un millón de plántulas durante ocho años, en tres áreas distintas de la región. Dentro del millón de árboles, habrá uno por cada uno de los 60.000 empleados de la compañía. El resto se ofrecerán a los clientes que elijan plantar árboles cuando contraten una póliza. En total, se plantarán 800 mil plántulas y se replantarán otras 200 mil. Se cubrirán 700 hectáreas (siete kilómetros cuadrados). El bosque restaurado será completamente autosuficiente y biodiverso, y comprenderá 120 especies de árboles nativos de la región.

En Argentina, sin ir más lejos, a partir de diferentes iniciativas como Experiencia Living en 2022 y 2023 se donaron más de 6000 árboles. También, durante el año pasado se realizó una campaña con LiveWell, su app de bienestar integral diseñada para acompañar a sus clientes de seguros de vida, con contenidos vinculados al cuidado y la salud de las personas. Durante un mes, cada paso que se sumó a la aplicación se transformó en la donación de un árbol al Bosque Zurich.

La regeneración de los árboles es el primer paso para restablecer el hábitat que beneficia por igual a las personas de la zona, al restaurar los suministros de agua, como a las plantas y los animales. Entre ellas, se encuentran 172 especies de aves nativas (de las cuales seis están en peligro de extinción), 33 tipos de mamíferos, este último grupo incluye a los jaguares, que pueden extinguirse como consecuencia de la destrucción de su hábitat, y 297 plantas diferentes. La mayor parte del territorio ha sido declarada Reserva Particular del Patrimonio Natural de Brasil y también, de a poco, está regresando la fauna autóctona.

Este proyecto ecológico es posible gracias a su impulso social. Por eso, como parte de esta iniciativa, Zurich y el Instituto Terra, se han conectado con la comunidad del área de Aimorés, una zona cuya población trabajaba principalmente en la minería, para que puedan dedicarse al cuidado del bosque. De esta forma, ya fueron entrenados y capacitados más de 200 expertos en reforestación que ya son protagonistas de este cambio. 

Desde 2022, Zurich comenzó a usar la plataforma Restor para presentar datos y dar seguimiento sobre su proyecto forestal y otras iniciativas por el medio ambiente a sus colaboradores, clientes y el público en general.

Una historia local: la alianza de Zurich y Fundación Vida Silvestre Argentina en el país

Desde el año 2021 y de forma continua, Zurich y Fundación Vida Silvestre Argentina trabajan en conjunto por el desarrollo sostenible del medio ambiente en la Reserva Urugua-í, en la provincia de Misiones, y con las comunidades cercanas a la reserva, contribuyendo a la recuperación y preservación del bosque atlántico.

Este año, la alianza se renovó con el objetivo de continuar con la implementación de acciones a través de dos ejes de trabajo que buscan promover la educación y la concientización ambiental, y aportar a la conservación y protección de la naturaleza.

Desde Fundación Vida Silvestre Argentina seguirán trabajando de forma integral para fortalecer y proteger la biodiversidad que albergan las más de 3000 hectáreas protegidas de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í a través de la educación ambiental en escuelas cercanas; del apoyo a la investigación científica en la reserva, para conocer más sobre anfibios, grandes mamíferos y aves con el fin de conocer su estado de conservación; y, a su vez, del fortalecimiento del Vivero Andrés Johnson de la reserva mediante la compra de insumos fundamentales para potenciar las tareas de producción de plantas nativas para proyectos de restauración.

Todas estas acciones, iniciativas y proyectos son globales y colectivas: no tienen sentido si no se realizan en equipos diversos, comprometidos y con una mirada a largo plazo. El futuro se cambia en el presente y, para esto, las fronteras no la delimitan los países sino el planeta. Zurich continuará impulsando y sumando a más personas y aliados para aportar su grano de arena en esta transformación.

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Arbolado urbano: Posadas apuesta a nuevos pulmones verdes en la ciudad

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Este sábado el Municipio posadeño junto a la Dirección Provincial de Vialidad reforestaron mil especies de árboles en la zona de las avenidas Quaranta y Zapiola, buscando la disminución de la polución, reducción de las altas temperaturas, absorción de dióxido de carbono, embellecimiento paisajístico y mejoramiento del aire que se respira en la capital misionera.

Participaron el intendente Leonardo “Lalo” Stelatto; el vicegobernador Carlos Arce; el presidente de la DPV Sebastián Macías; entre otros funcionarios municipales y provinciales. Asimismo, fueron protagonistas los alumnos de 7mo grado de la Escuela Provincial 356 y del Instituto Cristiano Argentino, quienes se comprometieron a la protección del patrimonio natural y cultural de la provincia de Misiones, ritual establecido desde el 5 de junio de 2009, cuando la Cámara de Representantes de Misiones sancionó esta ley. A la jornada también se sumaron integrantes de organizaciones ambientalistas y numerosos vecinos.

En tal sentido, el jefe comunal resaltó que el arbolado urbano es importante en una ciudad debido a que éste no sólo embellece el paisaje urbano por su valor ornamental y paisajístico, y refuerza el patrimonio de la comunidad sino porque, sobre todo, contribuye a mejorar la calidad ambiental.

“Hoy es un día importante porque los chicos tomaron el compromiso de proteger al medioambiente defendiendo el patrimonio natural y cultural de Misiones, en el marco de una política de Estado que se viene llevando adelante. Somos la primera provincia, que tenemos un Ministerio de Ecología, lo que lleva que cada política de Estado se traslade en cada acción para tener una ciudad y una Provincia más sustentable”, dijo Stelatto.

“Si bien la obra de la Travesía Urbana avanza y es muy importante para la seguridad vial, llevamos con el cuidado correspondiente el tratamiento de las especies de árboles que tenemos: Ya se han trasplantado más de 300 especies, para que puedan sobrevivir. Y vamos a plantar mil árboles, en toda su extensión desde el nodo de la Ex-Garita hasta Itaembé Guazú”, puntualizó el mandatario municipal. Al tiempo que resaltó el trabajo transversal junto a Vialidad Provincial.

“Es importante que participen y concientizar de que el medioambiente es el futuro para todos. Tenemos que seguir trabajando para el cambio cultural y de paradigma para una más Posadas Sustentable”, sostuvo el intendente al concluir.

Por su parte, el vicegobernador destacó el pacto ecológico de los alumnos de séptimo grado, los docentes, sus padres y familiares: “Misiones es la primera provincia del país que tiene una ley desde el año 2009, para el cuidado del medioambiente, de aquellos que tienen el futuro en sus manos”.

“Es un honor, para el Gobierno de Misiones escuchar sus compromisos y tener esta Travesía Urbana con árboles nativos, como lapacho amarillo, lapacho negro, que han venido desde Ruiz de Montoya y Salto Encantado para embellecer aún más a la capital misionera debido a la gestión del intendente y su equipo”, agregó Arce. Dirigiéndose a los jóvenes, expresó: “Son nuestra gran esperanza para que estas políticas del cambio climático no queden en algo simbólico sino que ustedes lleven esa bandera, gracias a su compromiso podemos mejorar y debemos hacerlo”, finalizó.

De esta manera, la capital misionera sumó mil especies arbóreas nativas, en una jornada gris marcada por las bajas temperaturas. Esta propuesta se concretó en el marco de las diferentes actividades llevadas adelante desde la Comuna y la DPV, en consonancia con las diferentes líneas de acción que se impulsan desde la Provincia, poniendo en valor las prácticas y el interés para que se multipliquen los vecinos involucrados con el ambiente.

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Los gobiernos deben cumplir con lo que prometieron en Glasgow

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Por Prof. Norberto Ovando* – Los líderes prometen reforzar sus esfuerzos comunes para preservar las selvas, bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración, así como facilitar políticas de comercio y desarrollo sostenibles, tanto a nivel internacional como nacional.

En los últimos diez años, se destinaron aproximadamente 40 veces más fondos a prácticas destructivas de uso de la tierra que a la protección y conservación de los bosques y selvas.

Al destruir los bosques, estamos perjudicando la biodiversidad y nuestras vidas… Los bosques proporcionan agua dulce, limpian el aire que respiramos, inspiran valor espiritual y nos proporcionan alimentos…

Nuestro reto ahora debe ser detener la deforestación y empezar a restaurar los bosques y selvas.

Más de 1600 millones de personas en todo el mundo dependen de los bosques y selvas para subsistir.

DECLARACIÓN DE LOS LÍDERES DE GLASGOW SOBRE LOS BOSQUES Y EL USO DE LA TIERRA

Nosotros, los líderes de los países identificados a continuación: 

Enfatizar los roles críticos e interdependientes de los bosques de todo tipo, la biodiversidad y el uso sostenible de la tierra para permitir que el mundo alcance sus objetivos de desarrollo sostenible; ayudar a lograr un equilibrio entre las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero y la eliminación por sumideros; adaptarse al cambio climático; y para mantener otros servicios ecosistémicos.  

Reafirmar nuestros respectivos compromisos, colectivos e individuales, con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación, los Objetivos de Desarrollo Sostenible; y otras iniciativas relevantes.  

Reafirmar nuestros respectivos compromisos con el uso sostenible de la tierra y con la conservación, protección, manejo sostenible y restauración de los bosques y otros ecosistemas terrestres. 

Reconocemos que para cumplir con nuestros objetivos de uso de la tierra, clima, biodiversidad y desarrollo sostenible, tanto a nivel mundial como nacional, se requerirán más acciones transformadoras en las áreas interconectadas de producción y consumo sostenibles; desarrollo de infraestructura; comercio; finanzas e inversiones; y apoyo a los pequeños propietarios, los pueblos indígenas y las comunidades locales, que dependen de los bosques para su sustento y tienen un papel clave en su administración. 

Resalte las áreas de fuerte progreso en los últimos años y las oportunidades que tenemos ante nosotros para acelerar la acción. 

Por lo tanto, nos comprometemos a trabajar colectivamente para detener y revertir la pérdida de bosques, selvas y la degradación de la tierra para 2030, al mismo tiempo que brindamos desarrollo sostenible y promovemos una transformación rural inclusiva.  

Reforzaremos nuestros esfuerzos compartidos para: 

  1. Conservar los bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración; 
  2. Facilitar políticas comerciales y de desarrollo, a nivel internacional y nacional, que promuevan el desarrollo sostenible y la producción y el consumo de productos básicos sostenibles, que funcionen en beneficio mutuo de los países y que no impulsen la deforestación y la degradación de la tierra;
  3. Reducir la vulnerabilidad, aumentar la resiliencia y mejorar los medios de vida rurales, incluso mediante el empoderamiento de las comunidades, el desarrollo de una agricultura rentable y sostenible y el reconocimiento de los múltiples valores de los bosques, al tiempo que se reconocen los derechos de los Pueblos Indígenas, así como de las comunidades locales, de conformidad con las disposiciones pertinentes, legislación nacional e instrumentos internacionales, según corresponda;
  4. Implementar y, en su caso, rediseñar políticas y programas agrícolas para incentivar la agricultura sostenible, promover la seguridad alimentaria y beneficiar el medio ambiente; 
  5. Reafirmar los compromisos financieros internacionales y aumentar significativamente la financiación y la inversión de una amplia variedad de fuentes públicas y privadas, al tiempo que mejora su eficacia y accesibilidad, para permitir la agricultura sostenible, la gestión forestal sostenible, la conservación y restauración de bosques y el apoyo a los pueblos indígenas y las comunidades locales. ; 
  6. Facilitar la alineación de los flujos financieros con los objetivos internacionales para revertir la pérdida y degradación de los bosques, al tiempo que se aseguran de que existan políticas y sistemas sólidos para acelerar la transición hacia una economía que sea resiliente y promueva los objetivos relacionados con los bosques, el uso sostenible de la tierra, la biodiversidad y el clima. 

Instamos a todos los líderes a unir fuerzas en una transición sostenible del uso de la tierra. Esto es esencial para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, incluida la reducción de la vulnerabilidad a los impactos del cambio climático y mantener el aumento de la temperatura promedio mundial muy por debajo de los 2 °C y continuar los esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C, teniendo en cuenta que la ciencia muestra se necesita una mayor aceleración de los esfuerzos si queremos mantener colectivamente 1,5°C al alcance. Juntos podemos tener éxito en la lucha contra el cambio climático, lograr un crecimiento resiliente e inclusivo y detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra.

Firmado por 141 países, durante la COP 26 en Glasgow, entre ellos: Argentina;  Brasil; Chile; Paraguay y Uruguay. Nos preguntamos ¿están cumpliendo con el compromiso asumido?

Conclusión

“No podemos esperar hasta 2030, debemos actuar ahora para proteger nuestros bosques”, afirmó  el presidente de Colombia, Iván Duque. “Firmar la declaración es la parte fácil. Es esencial que se implemente ahora”, instó el Secretario General de la ONU, António Guterres.

Prof. Norberto Ovando* Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA) y, Educación y Comunicación (CEC) Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)

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