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El Banco Central compró USD 23 millones en el mercado y volvieron a caer las reservas

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La entidad monetaria acumula en febrero compras netas por USD 1.787 millones. Las reservas cedieron a USD 28.574 millones

Con USD 373,9 millones negociados en el segmento de contado este jueves, el Banco Central se alzó con una modesta compra de USD 23 millones en la plaza mayorista.

En febrero, el BCRA acumula un muy destacado saldo positivo de USD 1.787 millones por su intervención cambiaria, el mejor registro mensual desde mayo del año pasado. Vale señalar que la autoridad monetaria suele ser vendedora en el cierre del mes, por cuanto habrá que esperar a los datos consolidados, con una jornada cambiaria por delante en febrero, para verificar este nivel del saldo neto a favor.

Las reservas internacionales retrocedieron en USD 138 millones, a USD 28.574 millones. Estos activos registran una baja de USD 1.033 millones en el transcurso de 2025.

La caída de reservas del día obedeció al retroceso de cotizaciones de activos como el oro (-1,4%) y el yuan chino (-0,4% respecto del dólar). Es de prever para el viernes 28 una baja de reservas por motivos técnicos, debido a movimientos contables de los bancos para cumplir con la posición global neta en moneda extranjera con el cierre de mes, divisas que regresan a las reservas con el inicio del marzo.

Desde que Javier Milei llegó al Gobierno, las compras netas ejecutadas por el Banco Central en la plaza de contado ascienden a unos 24.954 millones de dólares. Asimismo, las reservas brutas marcaron en el mismo plazo un ascenso de USD 7.366 millones o un 34,7%, desde los USD 21.208 millones del 7 de diciembre de 2023.

“Hubo una sola vez que salimos del cepo de manera ordenada, con el gobierno de Cambiemos allá en el 2015. En ese momento hubo toda una discusión también sobre cuál era el precio del dólar”, afirmó Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso.

“Muchos decían que iba a pasar al dólar libre, algunos decíamos que se iba a ubicar por debajo del dólar libre, porque es ese el que está mostrando la realidad del mercado de este momento”, señaló Abram a Radio Panorama.

El BCRA prorrogó hasta fin de año la norma que desde agosto de 2024 obliga a los bancos a admitir entre sus clientes dólares “cara chica” o algo “dañados”. Lo hizo mediante la Comunicación “A” 8205, que le posibilita a los bancos recibir esos billetes, en cuyo caso acceden de manera gratuita al servicio de envío de esos dólares al Tesoro de Estados Unidos para su cambio por emisiones nuevas.

“El Gobierno colocó $4,4 billones en la licitación de ayer y cubrió todos los vencimientos de febrero. Asimismo, los instrumentos de mayor adjudicación fueron las letras capitalizables (Lecap) que fueron emitidas con tasas por encima del mercado secundario. En particular, aquella a marzo cerró con una tasa efectiva mensual del 2,58%”, precisó un reporte de Puente.

“La licitación de ayer sugiere que las tasas se mantendrán en los niveles actuales por más tiempo, con recortes tímidos a medida que la inflación disminuye. El Tesoro pagó una prima sobre las tasas de mercado y, aunque la licitación fue pequeña, sugiere que la estrategia del gobierno no está completamente clara y probablemente seguirá cambiando”, comentaron los analistas de Max Capital.

Según Federico Furiase, director del BCRA, la estrategia ahora es centrarse en absorber pesos para recomponer la cuenta del Tesoro, convalidando una curva de pesos invertida.

Por ora parte, el Banco Central informó que el 24 de febrero, los depósitos en dólares cayeron USD 130 millones. Desde el 15 de agosto, con el blanqueo de capitales, se incrementaron USD 11.856 millones, que dejaron los depósitos del sector privado en moneda extranjera en un total de 30.452 millones de dólares.

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Dólar, FMI y reservas: por qué el BCRA no logrará revertir el saldo negativo en 2025

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Reservas en rojo: JP Morgan prevé un 2025 con saldo negativo pese a un acuerdo con el FMI

El informe de la entidad financiera advierte que, a pesar de las negociaciones con el organismo internacional, las reservas netas del Banco Central seguirían en terreno negativo. La política cambiaria y los pagos de deuda, factores clave en la acumulación de divisas.

A pesar de las expectativas sobre un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el banco de inversión JP Morgan proyecta que las reservas netas del Banco Central (BCRA) seguirán en terreno negativo durante 2025. Según su último informe, la intervención en el mercado de cambios y la política cambiaria del Gobierno dificultarían una recuperación sostenida de las divisas.

Según la entidad financiera, la administración de Javier Milei destinó USD 20.680 millones a la intervención en el mercado paralelo, con especial impacto en el esquema dólar blend, que permitió a los exportadores liquidar el 20% de sus divisas al Contado con Liquidación (CCL). Esto implicó que, en 2024, USD 19.000 millones ingresaran por el circuito financiero y no al BCRA, lo que complicó la acumulación de reservas netas, que cerraron el año en -USD 4.800 millones.

En enero, los pagos de deuda en moneda extranjera profundizaron la caída de reservas netas en otros USD 2.000 millones, mientras que las reservas líquidas brutas, excluyendo el oro, se mantuvieron en USD 6.500 millones.

Las proyecciones para 2025

Según el análisis del banco de inversión, si el Gobierno elimina el esquema 80/20 en el segundo trimestre de 2025, tras cerrar un acuerdo con el FMI, podría lograrse una acumulación de USD 3.600 millones en reservas netas a lo largo del año. Sin embargo, esto no sería suficiente para llevarlas a terreno positivo, ya que cerrarían en -USD 3.200 millones.

La política cambiaria es otro de los puntos clave en la negociación con el FMI. El esquema de crawling peg del 1% mensual llevó al peso a convertirse en la moneda más apreciada del mundo en términos reales durante 2024, lo que generó desafíos para la competitividad exportadora y la acumulación de reservas.

Desde el Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el acuerdo con el Fondo incluirá desembolsos adicionales que permitirán recapitalizar el BCRA. “El FMI está muy impresionado con los logros del Gobierno”, afirmó el funcionario. En la misma línea, el presidente Milei sostuvo que el acuerdo “solo le falta el moño”.

Factores de riesgo y perspectivas del mercado

Si bien el informe de JP Morgan plantea que el acuerdo con el FMI podría acelerar la recuperación de reservas, advierte que la evolución del tipo de cambio y la capacidad del BCRA para intervenir en el mercado serán determinantes para evitar nuevas pérdidas.

“En un escenario positivo, si el acuerdo con el FMI permite una mayor acumulación de reservas y una reducción del riesgo país, se podrían generar condiciones para flexibilizar el cepo cambiario”, explicó Claudio Caprarulo, director de Analytica.

No obstante, las condiciones que permitieron la compra de divisas en 2024 –como la restricción en pagos de importaciones y el blanqueo de capitales– no se repetirían en 2025, lo que plantea un desafío para la estrategia oficial.

En el horizonte también aparece la incertidumbre internacional. En la última semana, el riesgo país superó los 700 puntos básicos, impulsado por las tensiones en los mercados globales tras el anuncio de nuevos aranceles en Estados Unidos.

Con un nivel de reservas todavía en números rojos y la necesidad de cumplir con compromisos de deuda en moneda extranjera, el Gobierno enfrenta un 2025 con fuertes desafíos financieros.

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Brecha estable, tasas en alza y FMI en la mira: el panorama monetario en Argentina según Ecolatina

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Según la consultora Ecolatina el Gobierno de Javier Milei va rumbo “Hacia tiempos de definiciones” en el panorama cambiario monetario.

Finaliza una semana relativamente estable en el plano cambiario-monetario. Por un lado, la brecha cambiaria se mantuvo sin grandes variaciones. Por otro lado, el BCRA sostuvo la postura compradora y adquirió USD 283 M en las últimas cinco ruedas, aunque por debajo de los USD 578 M de una semana atrás.

La semana estuvo cruzada por las discusiones acerca del esquema cambiario-monetario y el potencial nuevo acuerdo con el FMI. Esto reavivó los debates acerca de la salida del CEPO, especialmente respecto a la tercera condición (la igualación de la BM con la BMA). Y es que, la recuperación de la demanda de dinero impulsó al alza a la base monetaria, que representa cómodamente más del 60% de la BMA desde principios de año. Como correlato a la recuperación del crédito, la falta de liquidez en pesos comenzó a tensar las licitaciones de Finanzas y obtener un rollover por debajo del 100%, llevando a los depósitos en pesos al nivel más bajo desde mayo del 2024. Sin embargo, también cuenta con depósitos en los bancos comerciales por $12,3 bn (nov-24 último dato disponible), aunque buena parte de ese stock corresponde a capital de trabajo y hay un nivel mínimo que debería quedar como remanente. Hacia adelante, el superávit fiscal dotaría de pesos para afrontar los compromisos financieros, pero el panorama no deja de ser desafiante frente a vencimientos que ascienden por más de $70 bn en los que resta del año.

Lo implícito de todo esto es hacía que esquema monetario-cambiario desean dirigirse las autoridades. Desde el punto de vista del Gobierno, la búsqueda es que la remonetización sea mediante la denominada dolarización endógena. No queda claro si las personas se inclinarán por estas operaciones (a diferencia de las transacciones de facto que ocurren en otros mercados), y suena dificultoso que la adaptación se realice en el tiempo y profundidad que requiere el esquema. De todas formas, se puede flexibilizar la BMA, evitando mantener un escenario que derivaría en tasas de interés más altas, lesionando la recuperación económica en curso y afectando la percepción sobre la sostenibilidad de la deuda pública.

Finaliza una semana relativamente estable en el plano cambiario-monetario. Por un lado, la brecha cambiaria se mantuvo sin grandes variaciones, con los dólares financieros rozando los $1.190. Por otro lado, el BCRA sostuvo la postura compradora, pero desacelerando la marcha al compás de una liquidación del sector agropecuario que sigue sin despegar (promedió USD 59 M los últimos cuatro días, la cifra más baja del mes). En números, la autoridad monetaria adquirió USD 283 M en las últimas cinco ruedas, por debajo de los USD 578 M una semana atrás. En este marco, el riesgo país, en medio de un panorama internacional volátil (el miércoles superó los 700 p.b.), finalizó en 675 puntos en la jornada de hoy.

La noticia positiva estuvo en el frente de los precios. En enero persistió la moderación inflacionaria (2,2% mensual; -0,5 p.p. respecto a diciembre), siendo no sólo la inflación mensual más baja desde mediados del 2020, sino también el mejor enero de los últimos 6 años. En cuanto a las categorías, los precios Estacionales (ayudados por las verduras) jugaron a favor de la moderación al avanzar apenas un 0,4% mensual, al tiempo que los precios Regulados aumentaron 2,6% y el IPC Núcleo subió 2,4% (-0,8 p.p. respecto a diciembre). Visto por agrupación, los Bienes desaceleraron por debajo del ritmo de devaluación (+1,5%), mientras que los Servicios (+3,8%) siguieron mostrando una mayor resistencia a la baja, aunque rompieron el 4% mensual por primera vez.

En otro orden, durante la semana Finanzas obtuvo en la licitación un rollover por debajo del 80%. Con este resultado los depósitos del Tesoro en el BCRA caerían cerca de $1,5 bn (la subasta se liquida hoy, pero el dato se conocerá después), arrojando un stock por debajo de $2,8 bn, el valor más reducido desde mayo de 2024 previo a la rotación de pesos desde Pases del BCRA al Tesoro. Al margen de esto, en la adjudicación siguió primando el apetito por la renta fija (90% de lo adjudicado), siendo la novedad la colocación de tan sólo el 2% en el nuevo bono dollar linked (vencimiento enero del 2026) ofrecido en medio de los debates públicos en torno al esquema cambiario y las negociaciones con el FMI. De esta forma, los inversores continúan inclinándose por una postura de carry en USD en detrimento de la cobertura cambiaria ofrecida.

Justamente, en el rally mediático del Presidente y el Ministro de Economía en medio de las discusiones del esquema cambiario-monetario y el acuerdo con el Fondo, aclararon cuales son las tres condiciones para salir del CEPO1) Que la inflación converja al crawling peg + la inflación internacional; 2) Que la Base Monetaria (BM) se iguale con la Base Monetaria Amplia (BMA), es decir, que la demanda de dinero absorba el excedente monetario heredado; y 3) Una recapitalización del BCRA.

Con respecto al primer punto, dada la velocidad actual del crawling peg (1% mensual) ello implicaría una inflación mensual del 1,5%. Frente a la baja de retenciones, la suba de la carne en febrero y las eventuales presiones estacionales que podrían aparecer en marzo, luce poco probable alcanzar el objetivo durante el primer trimestre. Sin embargo, no descartamos que en caso de lograrlo continúen reduciendo el crawling peg, lo cual movería hacia abajo el objetivo de inflación mensual.

En cuanto al tercer punto, las autoridades aclararon que la idea sería utilizar los eventuales desembolsos del FMI para recomponer la hoja de balance de la autoridad monetaria (lo cual estimamos que podría ser a través de la cancelación de Letras Intransferibles, cuyo stock ronda los USD 70.000 M). Más allá de ello, la maniobra podría tener en paralelo el objetivo de mantener constante la deuda bruta de la administración central (aunque cambiaría su composición, incrementando la deuda con acreedores internacionales) para evitar que el eventual nuevo programa con el FMI tenga que pasar por el Congreso.

Además, el Presidente agregó que un nuevo programa con el FMI podría acelerar la salida del CEPO, aunque en los días posteriores el Ministro salió a aclarar que ello no implicaría un salto discreto del tipo de cambio ni un levantamiento de los controles cambiarios al día siguiente. En tal sentido, vemos muy poco probable que el Gobierno decida convalidar un salto cambiario en la previa a las elecciones, dado que implicaría interrumpir el proceso de moderación inflacionaria, el principal sostén del apoyo popular.

En esta misma línea, más allá de las condiciones mencionadas, desde nuestra perspectiva la salida del CEPO no sólo depende de la evolución de diferentes variables macroeconómicas, sino que se trata de una decisión de política económica (con sus consecuentes beneficios, costos y riesgos) en el medio de un año electoral.

Volviendo a las condiciones económicas establecidas por las autoridades, hoy centraremos el análisis en el segundo punto: la igualación de la BM con la BMA. Recordemos que, a finales de julio del año anterior, el BCRA lanzó la denominada Fase 2 del programa monetario. El mismo consistió en dejar fija la cantidad de dinero en $47,7 bn representados por la Base Monetaria Amplia, que se encuentra compuesta por la Base Monetaria (circulante en pesos + encajes en el BCRA), las LEFI (ex Pases) y Depósitos en pesos del Tesoro (contrapartida de la recaudación + instrumentos financieros). La fijación del techo se mantendrá hasta que la BM vaya ganando participación y represente los $47,7 bn, valor equivalente en términos reales a la BM con la que operaba la economía en agosto del 2019 (previo a la imposición de controles cambiarios).

Ahora bien, ¿qué factores hacen crecer la BM? En pocas palabras, la asistencia al Tesoro, la compra/venta de divisas en el MULC y un aumento de la demanda de dinero. Cerrar las dos primeras canillas fueron parte de la primera (superávit fiscal) y segunda etapa (venta de USD en el mercado financiero) del programa monetario. Ergo, se busca que en la medida que persista la moderación inflacionaria, las tasas de interés acompañen y se recuperen los ingresos, la demanda de dinero vaya absorbiendo el sobrante monetario de modo que la BM se iguale a la BMA.

Ahora bien, pongámosle números a todo esto. Desde abril (período base de fijación del techo) la demanda de crédito en pesos viene creciendo a un ritmo mensual del 7% en términos reales y sin estacionalidad, propulsado por un acelerado crecimiento de los créditos vinculados al sector hipotecario y prendario (+9%), aquellos dirigidos al consumo (+8%) y en menor medida los créditos comerciales (+6%).

Producto del repunte del crédito, los bancos privados evidenciaron una reducción de la liquidez disponible en pesos. La liquidez amplia de las entidades financieras[1] en moneda doméstica llegó a ubicarse en 35,9% a finales de enero, el valor más bajo para la serie iniciada en 2017. De esta forma, los bancos privados comenzaron a desprenderse de LEFIs hasta una tenencia actual de $3,3 bn (vs un pico de más de $6 bn), venta de títulos en el mercado secundario, Pases activos e interbancarios, y cada vez en mayor medida de vencimientos de letras y bonos con Finanzas (es decir, no “rolleando” la deuda).

Relacionado a ello, la base monetaria comenzó a viajar al 5% mensual y a ganar una creciente participación en la BMA, representando cómodamente más del 60% desde principios de año. Como correlato, la falta de liquidez en pesos comenzó a tensar las licitaciones de Finanzas, al tiempo que puso sobre la mesa la discusión en torno a un eventual rediseño de la estrategia monetaria dada la proximidad a su cumplimiento.

Pero, vayamos de a poco. Lo primero a preguntarse es ¿cuánto más tiene para crecer la BM? Dada una BM, los bancos privados tienen la cualidad de “multiplicar” el dinero que pone en circulación el BCRA (cuando da un préstamo, “crea” un depósito). Este multiplicador monetario se encuentra acercándose al histórico promedio cercano al 2x (2003-17) con el que operan las entidades (cada 1 billete circulando, el sistema financiero privado duplica la cantidad). En este sentido, el gobierno podría ganar un poco de tiempo relajando la exigencia de encajes sobre los depósitos que tienen las entidades, otorgando mayor margen de maniobra para el otorgamiento de créditos.

No obstante, en perspectiva el trecho sigue siendo enorme. Cuando se compara los agregados monetarios con relación a la cantidad de bienes y servicios que produce la economía, aún se encuentran muy por debajo del promedio 2016-19 (meses sin CEPO). Para dimensionar, la base monetaria se aproxima al 4% del PIB (vs más de 8%), el circulante de pesos 2,5% (vs 6%) y el M3 privado que incluye depósitos a la vista y plazos fijos está en 13% (vs 17%).

Por estas razones, el rollover por debajo del 100% del Tesoro asociado a la falta de liquidez no necesariamente es una noticia negativa, porque implica una reducción de la deuda pública y una mayor disponibilidad de pesos para prestarle al sector privado. El problema viene con el respaldo en pesos que posee Hacienda, que como vimos al principio están cayendo a su nivel más bajo desde mayo del 2024. Asimismo, los saldos en dólares que tiene el Tesoro estimamos que los estaría reservando para afrontar los compromisos próximos en moneda extranjera (pago al FMI, vencimientos con bonistas en julio, entre otros).

Sin embargo, además de los pesos en la cuenta del BCRA, la administración nacional tiene saldos en los bancos comerciales por $12,3 bn (nov-24 último dato disponible), siendo seguramente menor en la actualidad debido al déficit fiscal de diciembre. De todas formas, aparecen algunas cuestiones a considerar: 1) No todos esos pesos son del Tesoro, sino que también se incluye a organismos descentralizados, la ANSES y otros entes; y 2) Buena parte de ese stock corresponde al capital de trabajo, es decir, hay un nivel mínimo que debería quedar como remanente y no estaría disponible para afrontar pagos de deuda en pesos (promedió $8,5 bn entre 2022-23 a precios de hoy).

Asimismo, a diferencia de la cuenta en el BCRA, esos pesos están circulando dentro del sistema financiero, razón por la cual su utilización tendría otras repercusiones adicionales en el esquema monetario. ¿A qué nos referimos? Más allá de lo que puedan cubrir los bancos públicos con su liquidez en efectivo, buena parte de los depósitos tienen como contrapartida LEFIs ($7,3 bn al 13/02) o incluso títulos públicos. Por ende, la eventual asistencia de liquidez al Tesoro vería reducir el stock de LEFIs, o un desprendimiento de títulos públicos con un potencial impacto en el mercado secundario.

En suma, si bien es verdad que Hacienda cuenta con más recursos que los que se reflejan en sus cuentas en el BCRA, estimamos que dichos recursos no estarían completamente disponibles para afrontar los pagos de deuda, razón por la cual habrá que seguir de cerca el rollover en las próximas licitaciones.

Hacia adelante, sin dudas que el superávit fiscal ayudaría a acumular una mayor disponibilidad de pesos para afrontar los compromisos financieros. No obstante, el panorama no deja de ser desafiante frente a vencimientos que ascienden a más de $70 bn en los que resta del año, en medio de una expansión del crédito en pesos, una menor liquidez en moneda local y la típica incertidumbre de un año electoral.

Entonces, ¿qué estamos discutiendo? Lo implícito de todo esto es hacía que esquema monetario-cambiario desean dirigirse las autoridades. Probablemente, esto se encuentra sobre la mesa en las discusiones que se están sosteniendo para el nuevo programa con el FMI.

Desde el punto de vista del Gobierno, la búsqueda es que la remonetización sea mediante la denominada dolarización endógena. Esto es, ante la escasez de pesos en el sistema, que las personas comiencen a transaccionar en dólares (habilitado recientemente para comercios). No obstante, obviando los tiempos en la aplicación de las nuevas normativas, no queda claro si las personas se inclinarán por estas operaciones. A priori, a diferencia de las transacciones de facto que ocurren en mercados como el inmobiliario y de vehículos, suena dificultoso que la adaptación se realice en el tiempo y profundidad que requiere el esquema.

De todas formas, siempre se puede apelar a una flexibilización de la BMA mediante una serie de medidas, como el aumento del techo y/o dejar de esterilizar las compras de USD. Lo que queda claro, es que el paso del tiempo obligará a una toma de decisiones, ya que de mantenerse este escenario las tasas de interés se tornarán cada vez más positivas, lo que lesionaría la recuperación económica en curso y podría afectar la percepción sobre la sostenibilidad de la deuda pública.

El BCRA compra divisas en el MULC

Durante las últimas 5 ruedas, BCRA sostuvo la postura compradora al hacerse de USD 283 M, desacelerando respecto a la semana previa (USD 578 M) al compás de una liquidación del sector agropecuario que sigue sin despegar (promedió USD 59 M los últimos cuatro días, la cifra más baja del mes). En consecuencia, las Reservas Netas cerraron la semana en terreno negativo por cerca de USD 8.800 M (-USD 6.300 M si no se descuentan los depósitos del Tesoro).

La brecha se mantiene relativamente estable

Durante la última semana, los dólares paralelos se mantuvieron estables. En números, mientras el dólar blue subió 1,2% semanal ($1.220), el dólar MEP bajó 0,2% ($1.185) y CCL se redujo 0,5% ($1.197). Como resultado, la brecha cambiaria promedio terminó la semana en la zona del 13%.

Estabilidad en los futuros del dólar

Los contratos a futro del dólar terminaron la semana sin variaciones significativas. En detalle, tanto los contratos del primer trimestre del año (los más relevantes en cuanto a volumen) como aquellos con vencimiento de mayo en adelante cerraron en terreno neutro. Respecto a las devaluaciones implícitas, promedian un 1,6% entre febrero y abril, y un 1,9% en adelante.

[1] Proporción de efectivo, cuenta corriente en BCRA, LEFI, Pases, instrumentos del BCRA y títulos públicos encajables con relación a los depósitos.

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¿Reservas en Bitcoin?: La visión de Trump para la economía de EE.UU

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Después de que Trump prometiera crear una reserva estratégica de Bitcoins, se abrió un debate sobre la conveniencia o no de esta propuesta.

Donald Trump, ha generado grandes expectativas dentro de la industria de las criptomonedas, con la anticipación de que su regreso a la Casa Blanca. Entre los cambios más esperados, los seguidores de las criptomonedas están particularmente emocionados por la promesa de campaña de Trump, de crear una reserva nacional de Bitcoin (BTC). Con su retorno al poder en enero, esta promesa ha impulsado a Bitcoin a alcanzar varios máximos históricos, con pocas señales de desaceleración.

“Creo que es emocionante en el sentido de que ciertamente da credibilidad a las criptomonedas y a Bitcoin”, comentó Scott Mason, asesor senior de políticas en Holland & Knight, para Business Insider.

La reserva nacional de Bitcoin, la estrategia contra la deuda de EE.UU.

En la misma semana en que Trump reveló su plan de crear una reserva nacional, la senadora de Wyoming, Cynthia Lummis, presentó su propuesta más destacada sobre cómo podría implementarse. Con su iniciativa llamada el BITCOIN Act, Lummis propone que Estados Unidos acumule un millón de bitcoins durante 20 años, con la meta de controlar alrededor del 5% del suministro total de BTC.

“El bitcoin ha estado apreciándose desde su creación. Este sería un activo que podría ayudar a respaldar el dólar estadounidense como moneda de reserva mundial y reducir significativamente la deuda nacional”, comentó Lummis en una reciente declaración.

La idea ha sido recibida con entusiasmo por la industria. Dado que el suministro limitado de Bitcoin podría llevar a un aumento en su valor, adquirir BTC hoy permitiría a EE. UU. abordar los crecientes problemas de deuda en el futuro. Además, se espera que la apreciación de Bitcoin pueda contrarrestar la devaluación del dólar en caso de una nueva ronda de inflación.

“Este tipo de acción nos costaría muy poco financieramente, pero podría tener un impacto profundo en nuestra salud financiera futura”, escribió Anthony Pompliano, defensor de las criptomonedas, en LinkedIn, sugiriendo que EE. UU. podría imprimir 250.000 millones de dólares para adquirir más Bitcoin.

Perspectivas y obstáculos

Sin embargo, no todos están convencidos de esta idea. Ananya Kumar, directora adjunta del Centro de Geoeconomía del Consejo Atlántico, expresó dudas sobre el papel de Bitcoin como protección contra la inflación. A diferencia del oro, destacó que Bitcoin tiende a seguir el comportamiento del mercado de valores. Según Kumar, invertir en un activo tan volátil podría tener consecuencias negativas para la economía.

Bajo la propuesta de Lummis, Estados Unidos podría convertir sus certificados de oro, que actualmente están en poder de la Reserva Federal, a su valor de mercado antes de venderlos y utilizar los fondos obtenidos para comprar Bitcoin. Kumar consideró esta medida como altamente inflacionaria, sugiriendo que implicaría una revisión de las políticas de la Reserva Federal.

Desafíos adicionales

Una de las principales dudas sobre la viabilidad de este plan es la opinión de los ciudadanos estadounidenses, la mayoría de los cuales no posee Bitcoin. A pesar de los desafíos, los inversionistas siguen siendo optimistas. Según el mercado de apuestas Kalshi, existe un 64% de probabilidad de que la reserva nacional de Bitcoin se materialice antes de 2026. No obstante, el Congreso tendrá un papel clave, y en este momento, el apoyo parece ser limitado.

“Aunque los republicanos controlan el Senado, no tienen 60 años”, comentó el multimillonario cripto Michael Novogratz en Bloomberg TV, cuestionando la necesidad de crear una reserva de Bitcoin. Además, implementar esta medida mediante una orden ejecutiva requeriría controles y regulaciones más allá de lo que una acción presidencial podría abarcar, señaló Mason.

El Congreso tendría que colaborar con la Reserva Federal y el Tesoro, lo que podría alargar el proceso. Mason y Kumar coincidieron en que es poco probable que el Capitolio priorice este tema, dado que existen otras leyes relacionadas con las criptomonedas en espera.

Impacto potencial sobre el precio de Bitcoin

Novogratz predijo que la creación de una reserva nacional de Bitcoin podría representar un cambio de paradigma, llevando el precio de BTC a los 500.000 dólares. Según él, otros países se verían presionados a seguir el ejemplo de EE. UU. y crear sus propias reservas de Bitcoin.

Este argumento llevó a Matt Mena, estratega de investigación cripto de 21Shares, a proyectar que Bitcoin podría llegar a 1 millón de dólares “casi de la noche a la mañana”. En un correo a Business Insider, Mena explicó:

“Un movimiento de este tipo desencadenaría una carrera global por parte de otros países para adelantarse a EE. UU. y a sus vecinos, fomentando la competencia mundial por acumular reservas”.

No obstante, Kumar mostró escepticismo sobre un impacto tan directo. Señaló que, a diferencia del petróleo, Bitcoin aún no ocupa un papel estratégico claro para los gobiernos.

Fuente: Bloomberg, Bitcoin para principiantes

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El Banco Central, en rojo: vendió u$s106 millones y las reservas llegan a su nivel más bajo desde marzo

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El Banco Central sigue sin poder sumar divisas a sus arcas. Registró un saldo neto vendedor de u$s106 millones para abastecer la demanda en el mercado cambiario, con lo cual acumuló esta semana compras netas por u$s105 millones. De esta manera, la entidad monetaria extendió la racha vendedora a dos ruedas seguidas luego del rojo de u$s62 millones de la víspera.

La abultada venta se dio en un escenario de mejora del volumen operado en el segmento de contado que fue de u$s393,384 millones, el más alto desde el 8 de julio último, pero también alta demanda.

Andrés Reschini, analista de F2 Soluciones Financieras, destacó para Iprofesional que “vuelve a crecer la demanda en el MLC y obliga a BCRA a asistir con u$s106 millones”. En ese sentido, fuentes del BCRA comentaron que en la jornada hubo “pagos de energía”

A su vez, el stock de reservas brutas internacionales se ubicó el viernes en u$s27.566 millones, el menor nivel desde el 27 de marzo último, con lo cual bajó u$s42 millones respecto a la jornada previa. De esta forma, el monto de reservas brutas verificó una caída semanal de u$s716 millones, principalmente por el impacto de un pago de un vencimiento con el FMI por unos u$s640 millones. Y en lo que va del mes caen u$s1.456 millones.

En ese marco, los analistas estimaron que las reservas netas -calculadas bajo la metodología internacional del FMI- son negativas en alrededor de u$s6.000 millones. Según su visión, ese stock “hace lucir poco creíble las declaraciones de que el BCRA esterilizará $2,5 billones en el marco del plan de shock monetario que lanzó el gobierno el fin de semana

Es plan dispone que los pesos emitidos por la compra de divisas en el mercado cambiario oficial serán esterilizados por el BCRA a través de la venta de dólares en el mercado financiero.

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