A pocas horas de iniciarse el año electoral que definirá el futuro de la alianza gobernante, la imagen del presidente Mauricio Macri está por el piso, pero ningún encuestador se anima a dar por vencido a Cambiemos. Por el contrario, algunos sondeos lo proyectan como vencedor de la contienda, siempre y cuando la rival sea Cristina Fernández, quien, pese a su intacto caudal de votos, es al mismo tiempo la más rechazada. La foto de las encuestas puede cambiar en los primeros meses de 2019, pero en el cierre de 2018 la situación económica impacta de lleno en el humor y las preferencias. Una enorme mayoría, 85 por ciento en algunas encuestas, considera que la crisis generada por los CEOs es el talón de Aquiles del Gobierno. Incluso, una abrumadora mayoría reconoce ahora que con el Gobierno anterior la situación general y personal, estaba mejor… pero no volverían a elegir a la ex Presidenta. El consultor Gustavo Córdoba cuenta que “la imagen de Mauricio Macri cierra el año con su máxima negativa desde que asumiera en el 2015”. “Nuestro último estudio del mes de diciembre, refleja que la aprobación de la gestión presidencial, se mantiene en 35% mientras que la negatividad o rechazo, superan el 60%. El 46,1 por ciento de sus encuestados considera que la situación empeorará en 2019 y el 19,4 que seguirán “igual de mal”. “La presencia de José Luis Espert, Alfredo Olmedo y Ricardo Alfonsín, como candidatos de derecha e izquierda, le pueden restar más a Macri que a Cristina, lo que reconfigura el escenario electoral: Cristina se acerca más a los 40 y Macri no sube del 30. Son candidatos que no van a ganar la elección, pero la pueden condicionar e incluso, hacer que se defina en primera vuelta”, explicó Córdoba a Economis. El último sondeo de Córdoba marca que el 55 por ciento votará por un cambio del Gobierno actual, mientras que solo 30 quiere una continuidad.
La encuestadora Isonomía sostiene que Cambiemos se impone como espacio preferido, con 34 por ciento, por encima de Unidad Ciudadana con 23 y el partido justicialista con apenas 11 por ciento.
Para esta consultora, Cristina perdería en primera vuelta con Macri, María Eugenia Vidal u Horacio Rodríguez Larreta, pero si hubiera una segunda vuelta, Sergio Massa resultaría ganador ante Macri. Sin embargo, la misma consultora revela que el 67 por ciento de sus encuestados considera que con Cristina estaba más controlada la inflación, 57 por ciento su situación personal, 55 por ciento había menos pobreza, estaba mejor la situación del país y… el funcionamiento de las instituciones del país. El Gobierno anterior sólo pierde, en forma abrumadora, en la lucha contra el narcotráfico.
Federico González y Asociados coincide en que Macri puede salir victorioso en la búsqueda de la reelección. Hoy tiene una intención de voto del 29,2 -su núcleo duro-, contra 27,7 de Cristina y 14,1 de Massa.Sin Cristina candidata, el camino sería sin espinas: Massa apenas sube tres puntos, pero el tigrense tendría una oportunidad en el balotaje. En tanto, Alternativa Federal, el espacio que pulen los gobernadores, cosecharía hoy un nada despreciable 21,8 por ciento como opción entre Macri y Cristina.
Esta encuestadora advierte que el 43 por ciento cree que la situación económica empeorará y el 34,4 por ciento, que la inflación será mayor a la de este año.
El 21 por ciento de los entrevistados por la Universidad de San Andrés habla bien del Gobierno, mientras que 43 por ciento habla mal y el 76 por ciento se muestra insatisfecho con la marcha general de las cosas y el 62 por ciento desaprueba al Gobierno. Pero el descontento se eleva al 85 por ciento cuando se analiza la situación económica. El 65 por ciento reconoce que está peor que cuando asumió Macri y el 38 por ciento cree que la situación empeorará en 2019.
Por último, el Observatorio de Encuestas Electorales elaboró un informe en base al relevamiento de encuestas realizadas entre octubre y diciembre. El promedio de diez encuestas sostiene que Cristina tiene una intención de voto de 32,1 por ciento, contra 28,8 de Macri y un lejano Massa con 10, por debajo de los indecisos.
En este trabajo, Cristina se impone también en segunda vuelta ante Macri.
El plan económico diseñado por el Fondo Monetario Internacional está dando sus frutos. En noviembre se cumplió un año completo con los ingresos creciendo por encima de los gastos”, celebró el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Entre los logros del programa del Fondo se enumera que en los primeros once meses del año el déficit primario fue del 1,7% del PBI, un punto menos que la meta fijada para este año y que entre julio y septiembre, la economía argentina se contrajo 0,7% con respecto al segundo trimestre de este año y 3,5% anual, agrega el jefe de Gabinete. Se celebra que “esta caída no se reflejó en el mercado laboral”, ya que la tasa de desempleo subió (solo) 0,7 puntos (hasta 9%) debido al aumento de personas antes inactivas que decidieron buscar trabajo. La receta del Fondo tiene otras metas para 2019. En el último paper sobre Argentina, recomienda al Gobierno de Mauricio Macri mantener la suba de tarifas y evitar aumentos salariales y avanzar definitivamente en reformas tributaria y previsional. No se anda con eufemismos la buena de Christine Lagarde en sus consejos para encarar el año electoral: “Será importante resistir las presiones para mantener los subsidios a la energía y aumentar los salarios”. “El Presupuesto 2019 prevé una reducción de los subsidios a la electricidad al aumentar las tarifas al 90 % de los costos de producción para fines de 2019”, sostiene el documento técnico del Fondo. Y agrega que será tarea de las autoridades “aplicar el marco regulatorio para transferir los efectos de la depreciación del peso a los consumidores de electricidad y gas”. Aunque el Gobierno nacional celebra cumplir con las metas del FMI, crecen las dudas sobre la sustentabilidad del programa financiero. Un estudio del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés) advierte sobre un exceso de optimismo en que esta vez sí el auxilio funcione: “El problema es que la ‘austeridad expansiva’ no funciona”, dijo el economista y codirector de CEPR, Mark Weisbrot. “El programa del FMI se centra en ‘generar confianza en el mercado’, pero las recesiones generalmente no generan tal confianza. Y no existe discrepancia en la postura de que las políticas que Argentina está implementando en el marco del programa están afectando negativamente a su economía”. “El FMI ahora espera que la economía comience a recuperarse en el segundo trimestre del próximo año, pero esto puede ser nuevamente demasiado optimista. La recuperación del próximo año se basa completamente en el crecimiento de las exportaciones netas, según las previsiones del FMI; pero en la actualidad, existen muchos riesgos a la baja para la economía global, incluidos los aumentos continuos de las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense, las fricciones comerciales entre Estados Unidos y China y la volatilidad de los mercados financieros”, sentencia el documento. El exitoso programa del Fondo tiene, claro, su lado oscuro. Las ventas en supermercados a precios constantes cayeron hasta octubre, 10 por ciento. La disminución es idéntica en Misiones, 10,1 por ciento. Y uno más cruel: en los supermercados de Misiones, la caída más profunda de ventas se da en los lácteos, con 17,9 por ciento. Las carnes y panadería también sufrieron pérdidas de -9,5% y -9,7%, respectivamente. Debe marcarse aquí la enorme relevancia de programas lanzados por la Provincia para contener esta sangría. El Ahora Misiones está enfocado en sostener el consumo de alimentos, con su capítulo especial para el pan. La caída sería mucho más pronunciada sin la sinergia, entre el Gobierno provincial, comercios y los bancos, que lejos está de la especulación financiera que se impone como ganadora en la economía nacional. El modelo FMI se aprecia en esos pequeños detalles. Y tiene consecuencias a futuro. Quienes toman menos leche son los jóvenes del mañana, los nuevos ni-ni a los que se podrá cargar con el estigma dentro de unos años. El modelo no es inocuo. Hace apenas ocho años Misiones era noticia, después de que se pusiera en marcha la Asignación Universal por Hijo, por el inusual aumento del consumo de azúcar. ¿Qué pasaba? Las familias que recibían la AUH comenzaban a endulzar el habitual mate cocido. Placeres de la vida que no deben darse por descontados. En estos tiempos de posverdad, en realidad, no abundan las certezas. Tener empleo ya no es una seguridad. De la noche a la mañana, la fábrica de zapatillas Dass despidió a 175 obreros. Fue el primer despido masivo de una sola fábrica en Misiones, aunque el sector con mayor pérdida de puestos de trabajo sigue siendo la construcción. Fue sin aviso previo. Aunque las señales estaban a la vista. “La actividad económica en Argentina se ha complicado mucho en los últimos años, pero especialmente en este último año, por la caída del consumo, han habido impactos relevantes en la demanda de calzados de nuestros clientes, los que han aumentando y sobrepasado sus estoques y, consecuentemente, han reducido sus compras con la industria”, señaló João Batista da Silva, director de la firma brasileña en un comunicado en el que reconoce los despidos y revela los por qué. “Necesitamos que el país retome su crecimiento y consumo, controle la inflación y mantenga una tasa cambiaria competitiva, creando condiciones para que podamos retornar al rumbo del crecimiento y así, quizá, volver a contratar y producir más aquí en Eldorado”, sentencia. No le falta razón a los argumentos. En noviembre, la venta de calzados cayó 17,40% en comparación con el mismo mes del año pasado, con un acumulado de -6,80%. La industria textil, -20,70%, con un acumulado de -7,90 por ciento. Hubo más de cinco mil despidos en la industria textil en lo que va del año y en las últimas semanas cerraron plantas de Alpargatas, Adidas y Eyelit, entre otras. Pero no es solo el textil el sector en crisis en Eldorado: la madera está pasando por uno de sus peores momentos, pese a las promesas de reactivación que llegaron de la Nación. Henter suspendió a todo su personal y hay rumores de que incluso el grupo chileno Arauco -ex Alto Paraná- tomaría una decisión similar. João Batista da Silva no coordinó el mensaje con los empresarios locales. Pero la coincidencia es notable. Más de 30 cámaras empresarias de toda la región emitieron un duro documento contra las políticas económicas del Gobierno de Mauricio Macri. “El actual estado de situación de la actividad económica, enmarcada en un proceso de agravamiento paulatino de recesión sin horizonte de recuperación, ha llevado al sector PYMES a un cuadro de crisis que atenta en su gran mayoría contra la existencia misma del sector”, señala el documento. “El Estado decide sobre incremento de tarifas, combustibles, devaluación, costo financiero, niveles de consumo, normas burocráticas cada vez más complejas, la mayor presión fiscal de la historia”, definen los empresarios que alertan que, si no hay un cambio de rumbo “este proceso agónico que transitan las PYMES se profundizará”. No piden ningún exceso: planes de pago especiales a la Afip, un régimen fiscal especial y créditos a tasas subsidiadas. “A este estado excepcional de la economía que ya acumula un largo proceso recesivo, sin visualizar su salida, nos llevó las decisiones de un Estado que no actuó a tiempo sobre las verdaderas causas que nuevamente resultaron en esta situación”, insiste el documento de las cámaras empresarias. El diagnóstico es extendido a distintas ramas. Economis reunió a una decena de empresarios de primera línea en sus rubros para analizar el escenario: el balance del año que se cierra es negativo pero, peor, son las expectativas. Ninguno augura un 2019 mejor debido a una política económica que debe cumplir con el déficit cero que ordena el FMI. Lo que es peor, temen que haya una profundización de la recesión, aún en tiempos electorales, ya que el Gobierno cuenta a favor con la promoción de la grieta. “Para cumplir con el Fondo, o el Gobierno o reduce fondos sociales o aumenta impuestos, porque la recaudación va a seguir cayendo. No hay otra salida”, proyectó el CEO de unas de las empresas. Cualquiera de los dos caminos tiene consecuencias dramáticas: mayor pobreza -ya hay dos millones de pobres más en el país de la pobreza cero- o más empresas fundidas. Un sondeo nacional de Ricardo Rouvier señala que “desde que asumió, la imagen del presidente Macri y la de la gestión del Gobierno nacional, cayeron significativamente”. El descenso de 41 puntos en la popularidad presidencial es uno de los datos más destacadas de este período. Al mismo tiempo, casi todos los indicadores macroeconómicos declinaron en estos treinta y seis meses, excepto cierto mejoramiento en la balanza comercial. Las expectativas respecto al futuro de la economía también perdieron consistencia. “En el momento de inicio del gobierno las esperanzas sobre la recuperación económica sobresalían. En el correr de los meses los signos se han invertido y las expectativas positivas son muy escasas”, sostiene Rouvier.
En ese escenario agrietado, la política se mueve lento pero sin pausa. La Alternativa Federal, que tiene al misionerismo como eslabón fundamental, se presentó en sociedad con la idea de recrear un espacio donde las ideas estén por encima de las candidaturas, por lo menos en el trayecto previo a las definiciones. Apenas una semana después de su paso por Misiones, Sergio Massa fue uno de los principales oradores de ese encuentro, que tiene como referentes a Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto o ex kirchneristas como Juan Manzur. El vicegobernador Oscar Herrera Ahuad estuvo en el encuentro, junto a los diputados del bloque misionerista. La corriente federal se alimenta de los espacios territoriales que buscan fortalecer un federalismo desde adentro. Por eso, quienes finalmente sean los candidatos, tendrán programas nutridos con las demandas provinciales. Misiones tiene mucho para mostrar en ese catálogo. Es una de las provincias con menor nivel de desempleo y políticas activas que mantienen en movimiento la rueda de la economía. Solo en el último mes entre bonos, aguinaldo, sueldos y algunos otros desembolsos, el Estado misionero inyectó 5.600 millones de pesos al consumo provincial. El turismo, uno de los principales motores de la economía, cierra el año con un balance positivo y unos diez mil millones de pesos dejados en algún rincón de la extensa belleza natural, pese a que la rentabilidad de los empresarios no sea la ideal. La corriente federal tiene a su favor el desencanto con el modelo Macri-FMI y el temor a un regreso de lo que ya se dejó atrás. Misiones es también una de las pocas provincias que cierra el año con inauguraciones de obras públicas y tiene proyectadas otras para los meses por venir. Adelantó paritarias con el sector docente y estatal para comenzar el año con más dinero en el bolsillo para enfrentar con mayor suerte a la inflación. Las escuelas se mantuvieron abiertas durante todo el año y son uno de los pilares de la gestión. En Buenos Aires, por caso, se están cerrando escuelas. En el contrapunto, se puede apreciar que las medidas tomadas en Misiones sirvieron al menos para morigerar la onda expansiva de la crisis generada en la Nación. Sin esas herramientas, otro hubiera sido el balance y, seguramente, peores las expectativas.
A un año de finalizar su mandato y con la urgencia de ser reelegido, la realidad muestra que en aquello en que el presidente Mauricio Macri pedía ser juzgado, hay un fiasco evidente: la pobreza crece y ya alcanza al 33 por ciento de la población, la línea más alta de la década, según los datos relevados por la Universidad Católica Argentina, aquella que era utilizada como estandarte de la verdad durante el Gobierno anterior. El crecimiento es de casi cinco puntos porcentuales en comparación con el cierre del año pasado. Los argumentos son varios: megadevaluación, pérdida de poder adquisitivo del salario, una inflación que será superior al 45 por ciento, casi el doble que el año anterior y destrucción de puestos de trabajo. Son un combo que marcan el peor momento de la gestión, como admiten los propios en Cambiemos. Por eso mismo el Gobierno necesita sostener la reelección del Presidente como bandera para 2019, el año electoral que se inicia. No hacerlo sería reconocer el fracaso de un modelo económico que llegó con la promesa de quedarse. Paradójicamente, sus resultados son los que mantienen vigente a la ex presidenta Cristina Fernández. Pero, al mismo tiempo, con ella en el ruedo, mayores son las chances de Macri de retener el poder. Es un laberinto, un juego de tercios repartidos por el espanto, que no por el amor. Con el resto de las barajas deben jugar los otros, quienes quieren ser los terceros en disputa. Lejos de sumar lo suficiente por sí mismos, la incógnita es cómo harán para seducir a un electorado que busca definiciones y, aunque sea una obviedad, vivir mejor. Las perspectivas, claro, no son alentadoras. Y en la economía domina el pesimismo. La última encuesta de D’Alessio Irol sostiene que el 58 por ciento de los entrevistados cree que la economía estará peor en un año. Los cuestionamientos sobre la actualidad económica predominan en ambos lados de la grieta, con mayor énfasis entre votantes de la oposición, agrega la consultora. En los tres años que se cumplieron del mandato de Mauricio Macri, la inflación acumulada desde 2015 es de 160 por ciento, 43 puntos porcentuales por encima del acumulado de los tres últimos años de Cristina. El salario sufrió una pérdida del 22 por ciento y los jubilados, 18,5. Se perdieron 51.700 empleos privados y la industria sacrificó a 107.933 trabajadores, mientras que cerraron casi diez mil pymes, según los datos del Centro de Economía Política Argentina. Aunque cueste creer, hay 87 mil empleados públicos más que en 2015. Todos advierten que más temprano que tarde, habrá que renegociar las condiciones del salvataje financiero con el Fondo Monetario Internacional, hoy por hoy el tubo de oxígeno de una economía con respirador. Será en 2019 o en 2020, pero el default está a la vuelta de la esquina, coinciden Sergio Massa y Felipe Solá, dos de los presidenciales que estuvieron esta semana en Misiones. No es novedad, pero la tierra colorada es en los últimos años un destino ineludible para quienes pretenden escalar posiciones en el tablero político. El “misionerismo” expresado en la Renovación, es un modelo que interpela los viejos dogmas de los partidos y se rev(b)ela contra las doctrinas, lo que lo hace difícil de encasillar, pero necesario a la hora de engrosar masa crítica y territorialidad. El gobernador Hugo Passalacqua recibió nuevamente a Macri en Iguazú. Después, junto al reelecto presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, fueron anfitriones de Massa y Solá que ven en la Renovación un espacio del que pueden extraer lecciones valiosas. La convivencia entre espacios políticos es hoy una necesidad si pretenden destronar al Gobierno nacional. Las encuestas marcan que el camino para una tercera opción no estará exento de espinas. Hoy la polarización marca la cancha entre Macri y Cristina. No hay encuesta que diga lo contrario. Pero aparecen algunas que revelan un posible triunfo de Solá o el salteño Juan Manuel Urtubey, en una eventual segunda vuelta con la oposición encolumnada.
La consultora Synopsis sostiene que “en los escenarios de balotajes, un eventual enfrentamiento de Macri con Cristina sigue siendo el escenario más favorable para el Gobierno, ya que allí se observa la mayor ventaja para el Presidente (+5,8% proyectando los indecisos)”. En el resto de los escenarios, solo dos candidatos podrían ganarle a Macri en un balotaje: por el lado del kirchnerismo y aliados, Felipe Solá es el único que se impondría sobre Macri con una ventaja de 2,6%, y por el lado del peronismo no kirchnerista, solo Urtubey se estaría imponiendo a Macri, con 8,8% de ventaja. Está claro que es a Macri a quien más le conviene una postulación de Cristina. Y el resto sabe que sin Cristina no se puede. Massa dice que es necesario una gran interna con todos los aspirantes, a los que hay que sumar al cordobés Juan Schiaretti. Solá prefiere una primaria, pero sólo entre los dos mejores posicionados o eventualmente, tres. Pero no más que eso. Y prefiere claro, que Cristina no sea candidata, aunque incline la balanza por alguno. En Misiones no habrá, por ahora, ninguna definición por preferencias. El objetivo es concentrar la discusión de los temas locales en una campaña intensa que comenzará nada más terminar el receso de verano. Junio es la fecha elegida para ir a las urnas a elegir a gobernador y diputados provinciales. La gobernabilidad se sostiene por encima de las elucubraciones electorales. Pero cada candidato que llegue, se llevará un decálogo de necesidades que tiene Misiones y que no han sido satisfechas por ningún color político. La visita presidencial de esta semana tuvo escasa repercusión. Macri volvió a las Cataratas a inaugurar antenas de wi-fi en medio de la selva, que pueden ser pintorescos atractivos para el turista que se quiera tomar una selfie, pero están lejos de las promesas emitidas en abril, cuando vino con todo su gabinete. Entonces había prometido un plan de infraestructura para la ciudad que nunca se concretó. Por eso evitó el contacto con la sociedad local. Fue del aeropuerto al área Cataratas y después a inaugurar el hotel Meliá, en el corazón del parque. En la ciudad, horas antes hubo una encendida protesta por la intención de privatizar espacios de la selva y de los saltos para atraer a inversores hoteleros. El #SOSCataratas cosechó más de 20 mil firmas en unas pocas horas de campaña. El escenario político, más allá de la polarización, tiene un ingrediente fundamental. Los gobernadores son un factor de poder imposible de desatender. Son, en definitiva, quienes sostienen el timón en la tormenta y quienes evitan que sea mayor la zozobra. Al mismo tiempo, se alimenta la idea de que, de una vez por todas, haya un federalismo que repare como se debe al interior profundo. En esa búsqueda, cobra relevancia la Liga de Gobernadores y Misiones, como en otros tiempos turbulentos, es territorio fértil para quienes aspiran a tener responsabilidades mayores. En unos pocos días pasaron por la provincia el propio Macri, Massa y Solá. Cada uno echó sus verdades al viento, pero fundamentalmente, abrevaron en esa rara alquimia que es la Renovación, donde comulgan distintos espacios políticos con un rumbo que mantiene la coherencia desde hace quince años. Esa coherencia contrasta con las desavenencias públicas en la alianza Cambiemos, que no logra encolumnar siquiera a sus legisladores para acatar una decisión de gobernabilidad. En la Legislatura, donde el lunes se ratificó la presidencia de Rovira, hubo una fractura expuesta en la alianza nacional, que no logra controlar las ambiciones de un radicalismo dominado por las internas. El mandato de Cambiemos fue votar por la continuidad de Rovira, como una devolución lógica a los votos dados en el Congreso para que Emilio Monzó siga al frente. Pero no pudieron controlar los votos propios y el radicalismo desnudó sus miserias renegando del voto popular y el mandato de sus socios mayores. Ariel Pianesi admitió que quería votar por el candidato del partido gobernante, pero se disculpó por tener que obedecer mandatos partidarios. Gustavo González y Walter Molina propusieron a Anita Minder como presidenta. ¿Cómo aspirar a un poder mayor si se flaquea en un mesa de diez? El enojo del macrismo incondicional se hizo público. El senador Humberto Schiavoni no ocultó su fastidio con los radicales y las consecuencias pueden extenderse a la hora de definir las candidaturas en 2019. Ajeno a la diáspora opositora, Rovira ratificó “la convocatoria permanente al diálogo, a la construcción proactiva de consensos que signifiquen algo distintos para la gente”. “Ése es el fin último y el principal”, insistió el presidente de la Cámara. Y recomendó: “No hay que temer a la permanencia cuando viene por el dictado del pueblo, la repetición sabia del pueblo sigue siendo un dogma reparador y de soluciones”. El gobernador Hugo Passalacqua destacó la continuidad de Rovira como un elemento central de la gobernabilidad en Misiones, que es envidiada en otras latitudes. “En Misiones, tenemos un espacio político que funciona, al que le va muy bien, entonces pasan cosas como en la semana que Carlos Rovira fue reelecto como presidente de la Cámara. Eso para mí es una alegría y para los misioneros también, porque a mí me da respaldo para solucionar, o tratar de solucionar los problemas, cuando se van a Buenos Aires, más en relación a lo institucional, porque yo no pertenezco al sector político nacional”, expresó en una entrevista con Economis. La gestión misionera es también un punto alto que envidian en otras provincias. Sueldos al día, bonos a activos y pasivos, paritarias en diciembre para aumentar salarios docentes desde enero e inversiones presentes y proyectas. La sintonía fina con el sector empresario -el electo presidente de la Confederación Económica de Misiones, Alejandro Haene mantiene una intensa agenda de trabajo con el gabinete económico- y la continuidad de programas que alimentan al consumo, como el Ahora Misiones y Ahora Góndola edición de fin de año, mantienen girando la rueda de la economía.
Sigue el minuto a minuto de los ingresos y egresos. Se define obsesionado por los números para poder sostener una “administración sensata” que le permita sostener a Misiones un flujo de decisiones destinadas a fortalecer la economía en medio de una feroz recesión que se extiende por todo el país. El gobernador Hugo Passalacqua pone énfasis en la defensa del modelo “misionerista” y advierte, sin poner nombres propios, que la política de impuestos cero, fracasó. En una entrevista con Economis, Passalacqua cita al premio Nobel de Química, Ilya Prigogine y su libro “El fin de la certidumbre”. “Ese rumbo hacia lo incierto obliga a la política, antes de ser despreciada por no solucionar los problemas, a meterse cada vez más en el corazón de la gente, en el tema social, productivo, acercarse, juntarse, dialogar”, explica. “Lo habrás escuchado mil veces, es trillado, casi desgastado. Palabras desteñidas. Pero debe ser un diálogo más íntimo, mirando, cara a cara. El ¿Qué te pasa? Voy a dar un ejemplo. Hace un tiempo fui a un lugar que reclamaba por justicia. En Misiones quedan muy lejos algunas cosas, porque el territorio es grande, complejo para garantizar el servicio de justicia, las escuelas. Hoy, pasado de un año, inauguramos en Jardín América un juzgado de instrucción penal, con su fiscalía. Tenes que estar cerca, ir, prestar el oído con humildad. No guitarreando, porque si no, se termina despreciando la política por su lejanía. Y la cercanía no es solamente tocarte, que es necesario, mirarte, sino sentir un poco lo que siente el otro. La gente que reclama siempre tiene razón. El tema es que no te vuelvas indolente, que las cosas no te duelan más y te enfrentes a la gente que reclama, en lugar de ponerte de su lado. En este momento de estrechez económica, gobernar sin dinero es un desafío de todos los días, de todas las mañanas.
Le ha tocado bailar con la más fea, desde el inicio de su mandato… Es decir, tengo un peso y debo decidir dónde lo pongo. Juntamos centavo por centavo. Insisto con esto, porque me gusta que la gente tenga contexto, si no parece que es natural y es el deber del Estado, que es cierto. Por ley los sueldos se deben pagar del 1 al 5. En Misiones se paga el último día de cada mes. Ahora, con mucha dificultad, hay que juntar esa plata y tiene que estar en el cajero y la gente tiene que tener la certeza de que el dinero está para gastar. Somos solo tres provincias, tres, las que pagan los sueldos el último día del mes. Y para una provincia chiquita como la nuestra, es un doble desafío. Somos cuatro provincias las que dimos bonos a los estatales, la Nación no dio a los jubilados, nosotros si.
¿Cómo se logra eso? Tenés que estar pendiente hora a hora. Cuánto dinero entró, cuánto salió. Cuánto puedo destinar al polideportivo, tenés que imaginarte así, en momentos de crisis, es la diaria. La administración sensata de los recursos. Sensata -repite-. Hoy no puedo hacer una megaobra, aunque fuese necesaria. Pero estamos terminando todas las obras que empezamos. Comisarías, inauguraremos seis hospitales más el año que viene. ¿Falta? Seguro que falta. Pero se logra primero con un manejo fiscal firme, de sacarle al que más tiene -por impuestos- y darle a la sociedad. Es clave. ¿No es un buen impuesto? Entonces no me pidas policía, asfalto, salud. No es un milagro. No endeudarte. Es clave. Todos mis colegas se endeudaron y después tienen que devolver. Te la sacan de la coparticipación.
Misiones vivió eso… Todavía lo estamos pagando.
Pero el ADN de los misioneros es de trabajo, desafíos, de no achicarse, no hay en otras provincias.
¿No le gustó el Pacto Fiscal? No. No me gustó el pacto fiscal. Pero hay situaciones límite en los que estás obligado a hacer cosas que hubiese sido lindo no hacerlas. Pero no había otra manera, porque necesitamos sostener ciertas compensaciones. No me gustó, pero ¿cuántas cosas hacemos en la vida que no nos gustan, pero son necesarias porque las consecuencias de no hacerlo son peores? Entre lo malo y lo pésimo, elegimos lo malo. Son opciones. No siempre la política te pone opciones entre lo bueno y lo malo, lo lindo o lo feo. Ojala sea tan fácil gobernar. La mayoría de las veces es entre lo malo y lo pésimo, no entre lo bueno y lo excelente. Salvo que estés en momentos de esplendor económico como hace unos años, cuando te pedían una escuela y decías: “Tomá, hacela”. Ahora hay que pensar bien, comprar ladrillo por ladrillo, comprar antes de que la inflación te coma.
Hay que apurarse para no perder plata… Claro, yo lo hago. Es un tiempo de dificultad, pero en Misiones con bastante paz social, Atiendo y trato de lograr la paz social, pero la paz social como yo la entiendo, no como la paz romana que…
La paz del cementerio… Y… es la paz del dios que acribilla a todos los que están contra nosotros, entonces así hay paz. La paz activa es que cada uno pueda desarrollarse aún en situaciones de conflicto, pero charlando todo se arregla. Al menos la visión mía es que vos tenes que esmerarte para que el ciudadano sea un poco más feliz que vos.
¿Esa es la clave? Logró cerrar paritarias con el sector docente antes que nadie… Es que nosotros hicimos una jugada mucho más inteligente con los gremios y sindicatos, con una mesa permanente de diálogo. En el caso de los docentes, tenemos una mesa permanente, no solo de paritarias. Nosotros nos sentamos a ver la tele nacional y vemos que se juntan uno al lado de otro con una botellita de agua, están todos 15 horas y pasan a cuarto intermedio de una semana, y se dan todo el día en los medios. Yo que soy docente, sé que no se no se puede dar clases desde el ruido. Se puede dar clase en el silencio, en una atmósfera hasta amorosa si querés. Entonces, hicimos una mesa permanente, hasta consultamos el tema de las licencias, la duración del ciclo lectivo, nos ponemos a trabajar de forma que todo esté acomodado. Es el plan que siempre llevamos adelante desde el Ministerio de Educación.
Ahora se anticipa a diciembre la discusión paritaria… Sí, pero hace rato venimos hablando, para saber dónde podemos llegar y hasta donde se puede. Yo quiero que la gente esté contenta, que ande por la calle, que lleve una vida normal y me gusta ver cuando la gente tiene su comercio, la gente sale con su bolsita y la compra, el comercio vende, el chipero vende, etc.
¿Eso quiere decir que el Ahora Misiones va a seguir? El Ahora Misiones va a seguir y se va a multiplicar. Le cuesta mucho dinero al erario público, nosotros juntamos a las cámaras, a los bancos los llamamos. Solos no se sale de esta crisis. Si estamos juntos, quizás salimos. Nadie tiene la garantía, pero quizás salimos, hay una chance, separados seguro que no. Y empezamos a funcionar. Había como una enemistad entre lo público y lo privado y eso se rompió. No hay ningún tipo de resquemores, al contrario, hay un ambiente de cooperación entre el supermercado, el panadero… claro que hay mucha gente que está sufriendo, no soy tonto, ando, recorro.
Pero lo importante es sostener el consumo… Cuando vos empezás a poner en marcha a la provincia en el transcurso de los años, y con el Estado como igualador, porque le sacas al que más tiene, éste se enoja porque le sacas. Pero hay que hacer caminos, hay que hacer hospitales, es un esquema solidario. Eso del impuesto cero ya lo vivimos en los 90, no dejó nada, ¿qué fábrica vino? Eso es un gran cuento uno se queda endeudado haciendo una o dos escuelas por año. No quiero criticar a los gobernantes porque es una situación de época, de la gente que estaba en ese momento en ese lugar, por el contexto. Pero el Estado tiene que arreglar para los que no tienen, porque los que tienen ya están arreglados. Tenés que equilibrar y en cierta medida intervenir, yo no creo en el Estado empresa. Tenemos una sola empresa que es Agua de las Misiones, que vendemos a 17 provincias y anda muy bien.
¿Le preocupa la deuda de la Argentina? De la Argentina, sí. Además yo soy anti deudas. La deuda es el último ratio, es el último lugar a donde ir, cuando se te agotó todo tipo de medicina. Arrancar con la deuda no es un buen remedio, hablo en términos de pensamiento global, extendido en el tiempo. Pero si vos ahora sacas un préstamo y la tasa de interés está al 98 por ciento. Pedís 100 y tenés que devolver 200. Es imposible de devolver. Tenemos el Fondo de Crédito que es una herramienta fabulosa, que hemos podido monetizar con 300 millones de mangos de los misioneros, con tasa del 14 por ciento, con seis meses de gracia. ¿Y cómo se puede? Son nueve empleados, hemos tomado de la administración pública, austeridad en el gasto, no nos pusimos a hacer una megaestructura ni otro banco Provincia. Los Ahora, el Fondo, son políticas activas, ayudan a que gire la rueda. Veo al resto de las provincias, que no quiero criticar, porque son grandes gobernadores, pero están como caídos ante la situación. Lo poco que tenemos lo usamos bien. Lo poco que tenemos es la provincia más linda del país y no lo digo solo por el turismo, que es exportar belleza e importar euros y dólares.
Misiones además recibió inversiones importantes. Sí, porque el capital humano que hay en la provincia es excepcional, más el un tercio del territorio es de selva virgen que cuidamos como oro y todos quieren ir a por ella, porque muchas provincias desmontaron y plantaron soja a lo bestia, que le dio plata en su momento, pero a larga es nada, en 4 o 5 años la soja va a estar muy depreciada.
Se conocieron datos de pobreza, no oficiales, pero los dio la UCA. ¿Le preocupan? Si. Lógico. Si la economía está estancada, si no hay generación de empleo, primero una caída de la clase media importante, segundo las clases populares, serias dificultades para parar la olla, están en una situación muy sacrificada. Con más razón hay que tender una mano solidaria del Estado, y con más razón no tenés que ir al impuesto cero, porque vos tenés que hacer este pasamanos, con inteligencia, con transparencia. Son miles de compatriotas nuestros acá, en Chubut, hay muchos misioneros, que la están pasando mal. Y si ven cada vez más lejos a una clase política, a un gobernador, sea de la provincia que sea, que mira para otro lado está complicado, si no son capaces siquiera de dar afecto. Lo mínimo que podés hacer es dar afecto, yo necesito como mínimo la cercanía del otro, porque vos intuís que necesita el otro con el simple hecho de verlo. El misionero es trabajador, muy ingenioso, muy respetuoso, y te va a decir las cosas con un extremo respeto, como para construir, no destruir. ¿Cómo anticipa el año electoral, con la pelea con la pobreza, la inflación, como plantear una salida? A mí me preocupa el joven que desprecia, por ese alejamiento del Estado, a la política, que se olvidó de la confianza de la gente, de las necesidades del otro, de la otredad, donde tenemos que estar más cerca. El año electoral tiene muchas complicaciones, puede ser por la interpretación de la política. En Misiones, nosotros tenemos un espacio político que funciona, al que le va muy bien, entonces pasan cosas como en la semana que Carlos Rovira fue reelecto como presidente de la Cámara. Eso para mí es una alegría y para los misioneros también, porque a mí me da respaldo para solucionar, o tratar de solucionar los problemas, cuando se van a Buenos Aires, más en relación a lo institucional, porque yo no pertenezco al sector político nacional.
Lo marca cada vez que puede… Yo soy opositor, pero no puedo ir a decir: “Somos opositores váyanse”, porque nos necesitamos todos. Tenemos una responsabilidad de gobernar, que les vaya bien. Cuando uno tiene un esquema político, donde la política está cuidada, y vos tenes que gobernar, lo electoral te afecta menos, porque no estás desatento a eso, no es que esté mal atender la política, pero podés atender el problema de la sociedad y no el de la política. A veces estás todo el día tratando de resolver algo y no se puede y eso te angustia mucho.
¿Lo angustia? Sí, porque solo no podes, sólo no se puede arreglar, lo que se puede hacer es arreglar algo todos juntos. A veces es difícil pedir paciencia, cuando hay gente que la está pasando mal porque los recursos del Estado son limitados. Si estamos financieramente bien, no vamos a caer en la tentación de la deuda para tener un vergel durante un rato. Si el país crece, puede ser. Pero nosotros nunca nos metimos con las Lebac y todo eso, nunca estuvimos dando vuelta por el circuito financiero, nunca, si vamos a los bancos es a pedir una mano para ayudar.
Para invertir… Si. Vos banco, vení acá y bancame esta obra, poné para recuperar el pago de la patente y son 200 millones de pesos que recuperamos con el pago de la patente. Vos lo pagas en cuotas, el municipio lo recibió al contado y ese banco tiene un costo financiero que lo tiene que poner, pero se habla y se pone una parte y otra parte el Estado para que el municipio, que no puede pagar sus luminarias, cobre y las compre. En este circuito solidario trabajamos, el proceso de la banca nunca me pareció simpático, pero nobleza obliga, ahora tienen un excelente comportamiento. Y eso es ponernos en una mesa a arreglar los problemas de los misioneros, para el bien de los misioneros, si no, no se puede.
En eso de solucionar los problemas, fue una obsesión la instalación de industrias… Si, son dos grandes que ya están funcionando. Pero no es un proceso rápido, son dos años al menos para lograr cerrar un acuerdo…
¿Y el puerto de Posadas…? El puerto, lo empiezan a usar en abril, ese puerto estuvo parado diez años. Cuando asumí, decía que tenía que estar antes de irme. Y lo vamos a hacer mucho antes. Sueño con la primera carga de yerba.
Una nueva jangada… Si. Algo así. Destrabamos toda la cuestión para habilitar el puerto nuevo, que no es sencillo. Hay unas piedras que molestan en el río, tenemos que ver cómo dinamitamos las piedras con la autorización de la Nación. Terminamos la parte eléctrica, la obra civil, el depósito fiscal, firmamos con la empresa que lo va a gerenciar, que va a pagar un cánon y en abril va a estar dando rédito.
Eso ya está cerrado… Si, hay unas grúas que están faltando, pero es una inversión que hace el privado, pero son detalles técnicos, después de años de esperar, agilizando el tema de los bitrenes para que las empresas gasten menos. Hay que decirles a los inversores: “Tengo los recursos humanos, porque tenemos escuelas técnicas, gente que hacen un buen trabajo, que la reman, que empujan, tenemos lo que vos quieras en el sector, desde lo académico hasta el contexto, tenés Paraguay enfrente, tenés Brasil. Pero también hay que demostrar lo que tenés, con esfuerzo, ahora se abre el polo informático, con el laboratorio, tenemos el laboratorio más grande del país en metalmecánica y en industria alimenticia.
¿Cómo puede jugar la liga de gobernadores en ese contexto? Va a ser una de las patas. Siempre lo fue, hay que partir de esta base histórica, las gobernaciones, las provincias somos preexistentes al gobierno nacional. El Estado nacional es un empleado de las provincias, es una creación de las provincias para que nos cuiden, no para que nos esquilen. Pero con el tiempo se fue distorsionando todo, es el gran mal argentino. Hablo de todos los gobiernos, de Urquiza para acá. Siempre uso el ejemplo del IVA: Misiones transfiere a Buenos Aires 7500 millones de pesos por mes, el Gobierno nacional le devuelve a Misiones generosamente 2500 millones, 5000 millones se quedan allá. Se fue deformando todo, pero no porque Buenos Aires sea malo, sino porque el sistema es así, lo que hay que modificar no son a las personas, ni el plan Belgrano, que son parches momentáneos, sino al sistema centralista. Buenos Aires tiene sus subterráneos, sus programas, con sueldos altísimos etc, y acá andamos con un programa de embarazo adolescente, ¿porque somos ignorantes? No. Después somos “los caciques del interior”… el sistema funciona así. Se crea un desprecio, el sistema empobreció a las provincias, te puedo demostrar por nombres. Por eso los gobernadores tienen ciertas preponderancias en las horas críticas. Siempre es bueno tener masas críticas que te ayudan a tener un balance sobre la política. No hay que actuar con mezquindad, pero tampoco soy tonto, nosotros tenemos que ponernos muy firmes, al menos yo, en esa búsqueda inquebrantable, en esa posición federal.
¿Votamos en junio? Siempre nosotros hacemos antes. En la última semana de febrero, primera de marzo firmaré el decreto para la elección de gobernador, vicegobernador y diputados provinciales, e invitación a los municipios. Los municipios pueden tener la elección en el tiempo que quieran. ¿Cuándo va a ser? Puede ser junio, julio. Desde el principio quisimos adelantarnos, porque nos parece que da nitidez a las problemáticas regionales, a los espacios provinciales, a los personajes provinciales, por las políticas públicas que venimos llevando adelante, porque en las nacionales se pierde este concepto de las políticas públicas, se deforma todo, queremos discutir los intereses de los misioneros.
La Renovación está cumpliendo 15 años¿qué futuro le ve? Para mí, el misionerismo tiene un formato que se llama la Renovación, pero es una idea. Este gobierno es de la gente, porque no se vota una idea, se vota a un partido. La Renovación es un partido, es un espacio, lo que nos importa es la doctrina, que no es una ideología. Pero sí tenemos nuestra doctrina. Si tenemos un dogma, es estar cerca de la gente, vivir con lo nuestro tenemos soberanía política, nadie nos manda de afuera, buscamos la soberanía alimentaria, de pensamiento, que el destino del misionero está en sus manos. No ser cola de grandes esquemas nacionales, no estoy en contra de los grandes partidos, ni renegando de los movimientos, que han hecho su aporte, en defensa de la democracia, ni digo que todas las provincias tengan que tener su modelo, pero en Misiones el pueblo misionero tomó una decisión, a través del voto y es lo que se percibe, en ese misionerismo en estar cerca de la gente. Por supuesto que elecciones son elecciones, y hay que ganarlas, ganarte el corazón de la gente, la confianza, la gente te tiene que ver, aceptar, creer, confiar en que las cosas van a mejorar. Todos los días cometemos errores, pero la gente hizo su apuesta, yo creo que nos va a ir bien porque fuimos cambiando, porque los contextos cambian, la mente de la gurisada cambia. Hay partidos que se cerraron en una idea y hoy están desapareciendo, pero si vos haces una visión ágil, sabiendo lo que la gente quiere interpretar, modificar, quince años no son nada. Estamos en pleno aprendizaje, en quinto año del secundario.
La diputada nacional Flavia Morales fue la impulsora de una declaración sancionada por el Congreso que hubo que explicar a los propios diputados: Misiones fue declarada provincia “maker”. ¿Qué es una provincia maker? Es, traducido, una provincia hacedora. Hacedora desde múltiples aspectos, pero en este caso, se refiere a la educación vinculada con la tecnología y el “hacer” de los estudiantes desde los primeros pasos, como en la Escuela de Robótica. “Esto marca un antes y un después en Misiones, sumado a todo el trabajo que ya venimos realizando desde la escuela de Robótica, desde el terreno, con los proyectos de Educación disruptiva y obviamente que esto abre una puerta enorme a la economía de Misiones. Lo estamos trabajando en vinculación con universidades para que tengan vinculación a lo que es una economía de servicios y de agricultura inteligente”, enumeró la legisladora. “Sinceramente, para nosotros, quizá no lo vemos y no entendamos a la ley, porque entender lo intangible a veces es complejo. Pero sabemos que esto nos abre una puerta al mundo y al mercado impresionante y qué lo van a ver muy pronto. Hay una planificación estratégica que tenemos a 10 años, pero en breve van a tener noticias, porque hay dos o tres empresas que estaban esperando que se sancione esta ley para buscar capital humano en Misiones”, explicó. “Que se apruebe es para nosotros es una alegría enorme por qué va empezar a generar puestos de trabajo para nuestros jóvenes y vuelvo a repetir lo que ya dije: Nuestros jóvenes van a tener que estudiar muchísimo para quedarse en Misiones, porque Misiones va camino a convertirse en una provincia de servicios y agricultura inteligente”, proyectó Morales. Para la legisladora, la dimensión maker excede a los partidos y las fronteras políticas “porque supera las expectativas y hace que la escuela de robótica sea ejemplo en el ámbito nacional e internacional. Para nosotros es un orgullo y no desafía a seguir trabajando y ahora con esta ley. Antes que termine el año, los jóvenes misioneros, que van a ser los más beneficiados por esta ley, tendrá noticias”.