Salario

Menos patrones y menos empleo formal, el nuevo mapa laboral en Misiones

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Hace ya un tiempo se viene hablando de cómo está cambiando el mapa del mercado del trabajo en la Argentina, a partir de un proceso de destrucción de empleo registrado y el aumento de otras formas de trabajo más tendientes al autoempleo. Esto no nace como un fenómeno natural de la evolución de las formas de trabajo, sino más bien como una respuesta a la pérdida de trabajo en el segmento de asalariados. Aunque existan personas que decidan voluntariamente dejar un empleo formal para emprender, por ejemplo, el grueso de los nuevos independientes lo son por necesidad: lograr hacerse un ingreso que le permita subsistir ante el achicamiento del trabajo formal. En ese escenario se aplicará la nueva Reforma Laboral -una vez que supere Diputados-, con la incógnita de si servirá para crear más empleo o para profundizar aún más el proceso.

Pero este fenómeno, si bien es palpable a simple vista, necesita ser medido. Para ello, analizaremos los resultados que nos muestran el procesamiento de los microdatos de EPH-INDEC para el tercer trimestre 2025 (último disponible) en comparación con el cuarto trimestre 2023 (cuando inició el actual gobierno) y vamos a puntualizar en los aglomerados urbanos del NEA. 

Al realizar el análisis de la evolución de los ocupados según su modalidad ocupacional para los aglomerados de Posadas, Resistencia y Corrientes, se evidencia un cambio significativo en la dinámica laboral. Más allá de la variación del total de ocupados (que se reducen) los datos muestran una reconfiguración profunda en la composición del empleo: pérdida importante de puestos asalariados y un crecimiento relevante del cuentapropismo.

¿Qué pasa con el número total de ocupados? En el periodo analizado, Posadas registra una caída del 3,1% y Corrientes una contracción más intensa del 9,7%, mientras que Resistencia exhibe una leve expansión del 1,2%. 

Sin embargo, el rasgo central no es únicamente la disminución del total, sino el cambio en la estructura interna del mercado laboral. Vamos a analizar caso por caso según las categorías ocupaciones. 

El empleo asalariado (formal e informal) es, en términos de participación, el predominante en el mercado de trabajo: explicó, al tercer trimestre 2025, 64% del empleo total en Posadas, el 66% en Gran Resistencia y el 65% en Corrientes. Por ello, es que su progresión negativa impactó de manera muy fuerte en el mercado laboral: en comparación con el cuarto trimestre de 2023, la contracción es muy fuerte: en Posadas los puestos de trabajo asalariados cayeron 13,2%, equivalente a la pérdida de 17.002 puestos de trabajo en ese segmento. Los otros aglomerados de la región no se quedaron atrás: en el Gran Resistencia los asalariados disminuyeron en un 11,0% (-14.516 puestos de trabajo) y en Corrientes la baja fue aún más fuerte: -16,8% (-19.791 empleos asalariados). 

Cabe preguntarse en este marco como esos empleos perdidos se “compensaron” mediante otras formas de empleo. Aquí entra a jugar de manera fuerte el trabajo por cuenta propia, una modalidad de empleo que creció con fuerza. Si vemos primero su nivel de participación sobre el empleo, en Posadas representó al tercer trimestre 2025 el 32% del total; en Gran Resistencia el 31% y en Corrientes el 29%, en todos los casos, incrementando su participación de manera fuerte contra el último trimestre de 2023. 

En ese marco, el número de trabajadores en este segmento, naturalmente, creció con contundencia.  

En Posadas los trabajadores cuentapropistas se incrementaron en un 43,4%, lo que significa que unas 16.912 personas pasaron a tener esa categoría ocupacional durante la era Milei. La suba es significativa; sin embargo, no llegó a compensar toda la pérdida de empleo en los asalariados (recordemos que eran -17.002 personas). Algo muy similar se observa en Gran Resistencia: el cuentapropismo creció 28,7% equivalente a unas 12.211 personas (pero los asalariados cayeron en 14.516) ; y en Corrientes lo mismo, pero con mucha menor fuerza: el cuentapropismo creció 6,4% con +2.599 personas contra -19.791 asalariados

De manera muy general, podemos resumirlo así: Posadas necesita otros 90 cuentrapropistas más para equiparar con la pérdida de los asalariados; Gran Resistencia 2.305 y Corrientes 17.192. 

Sin embargo, hay otras dos categorías ocupacionales que también juegan un papel importante para entender el resultado global del mercado de los ocupados, aunque muchas veces pasan desapercibidos por su bajo peso relativo dentro del total. Uno de ellos es la categoría de Patrones, que presentó un comportamiento muy heterogéneo. En Posadas el sector patrones muestra una caída muy significativa (-58,6%) pasando de 11.770 patrones en 2023 a solo 4.875 en 2025 (-6.895); sin embargo, en Gran Resistencia tuvo una suba muy fuerte (207,2% con +4.454) que le permitió compensar parcialmente la pérdida de asalariados. En Corrientes también creció, pero menos (+13,1% sumando 1.015 personas)

Luego, tenemos al último tipo de ocupado: el trabajador familiar sin remuneración, definida como aquella persona que trabaja en una empresa, comercio, explotación agropecuaria o actividad económica que pertenece a un familiar, sin percibir un salario o ingreso monetario directo por esa tarea, pero a fines estadísticos, igualmente se la considera ocupada. En Posadas, esta categoría creció 217,4% (+1.389 personas); en Gran Resistencia no se registró personas bajo esta categoría y en Corrientes creció 23,7% (+90 personas). 

En resumen: Posadas perdió 5.596 puestos de trabajo entre 2023 y 2023 (-3,1%) apoyado casi exclusivamente en la baja de los asalariados; al igual que Corrientes que perdió 16.087 trabajadores (-9,7%); Gran Resistencia, en cambio, creció 1,2%, aunque apoyado en el diferencial que hizo la categoría de Patrones. 

Pero miremos un poco más allá, para el caso misionero, para entender mejor qué pasó en algunos sectores específicos. El sector que más emplea en Posadas es el Comercio, que registró 44.004 trabajadores en todos sus tipos; respecto al 2023, este creció en un 24,2%, equivalente a 8.569 nuevos trabajadores en ese sector. Pero hacia dentro, los patrones cayeron en un 58,2%, que es igual a 1.827 personas menos en esa categoría y esto es relevante porque la baja en los ocupados patrones suele asociarse al cierre de unidades productivas pequeñas y medianas. Esto se ve mucho en contextos de recesión y caída del consumo, donde muchos pequeños empleadores dejan de sostener su actividad y directamente salen del mercado. En esos casos, el patrón desaparece como categoría ocupacional y, según la trayectoria posterior, puede pasar a ser asalariado, cuentapropista o incluso inactivo. Por el contrario, los cuentapropistas en el comercio crecieron en un fenomenal 81,5% que significa 10.377 personas “nuevas” bajo esa categoría; y los asalariados se incrementaron en 361 personas. 

La industria, en cambio, tuvo un proceso inverso: el empleo total cayó 9,5% y hacia dentro, disminuyeron de manera drástica los asalariados (-71% equivalente a -5.301 personas) y crecieron en 771 los cuentapropistas del sector

En el rubro de Alojamiento y Comidas, el total cayó 32,3%: fueron 2.931 los que perdieron su trabajo en ese sector; pero se ve que los asalariados cayeron en 2.020 personas y, los patrones -1.366, al tiempo que los cuentapropistas crecieron en 752 personas.

Por último, se puede mencionar el caso de la construcción: perdió 6.101 empleos en el global en un contexto donde los asalariados disminuyeron en 5.781 y los patrones en 2.234, pero los cuentapropistas crecieron en 1.914.

En definitiva, lo que muestran los datos es que el mercado laboral no logró recomponerse, sino que se reconfiguró hacia formas más inestables de inserción. La caída del empleo asalariado, la fuerte expansión del cuentapropismo y la reducción de empleadores en sectores clave reflejan un proceso donde el ajuste se trasladó directamente a la estructura ocupacional. Más que un cambio virtuoso en las formas de trabajo, lo que se observa es una estrategia de supervivencia frente a la contracción del empleo formal. Así, aunque el empleo se sostiene en términos cuantitativos en algunos casos, presenta un claro deterioro en su calidad, estabilidad y capacidad de generar ingresos consistentes, configurando un mercado laboral más fragmentado y vulnerable.

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Argentina tiene el salario en dólares más bajo de la región y quedó por debajo del nivel de 2001

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Argentina quedó ubicada en el último lugar del ranking regional de salario mínimo medido en dólares, según un informe del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag). Con un valor equivalente a 225 dólares, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) se hundió por debajo de países vecinos con economías mucho más pequeñas, como Paraguay (411 dólares) y Bolivia (395 dólares), y quedó lejos de los niveles que exhiben Costa Rica (729 dólares), Uruguay (593 dólares), Chile (567 dólares) o Ecuador (470 dólares).

El retroceso del salario mínimo argentino se profundizó durante los últimos dos años en un contexto de inflación persistente, caída del consumo y pérdida acelerada del poder adquisitivo. El SMVM no solo es el más bajo de Latinoamérica, sino que además ya se ubica por debajo del nivel registrado en 2001, previo a la salida de la convertibilidad.

País Salario Mínimo (USD) Posición Regional
Costa Rica 729
Uruguay 593
Chile 567
Ecuador 470
Paraguay 411
Bolivia 395
Argentina 225 Último

El deterioro comenzó a acelerarse en diciembre de 2023, cuando el salario mínimo cayó un 15% real, seguido por un desplome del 17% en enero de 2024. Aun con algunas mejoras nominales en meses puntuales, la tendencia general continuó en rojo.

De acuerdo con la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el SMVM acumuló en septiembre de 2025 un descenso del 34% en términos reales respecto de noviembre de 2023, y solo en 2025 registra una caída del 5,6%. El valor actual también es 63% inferior al pico histórico de la serie, alcanzado en septiembre de 2011.

Los salarios registrados también pierden contra la inflación

El deterioro no afecta solo al salario mínimo. Las remuneraciones de los trabajadores registrados también quedaron por detrás de la inflación. Según datos del INDEC, en septiembre:

  • El salario del sector privado registrado aumentó 1,4%.
  • El público, 1,1%.
  • La inflación, en cambio, fue de 2,1%.

El índice salarial general subió 2,2%, impulsado por una fuerte recuperación del segmento no registrado, que avanzó 5,7%. Sin embargo, en términos interanuales los registros muestran un panorama desigual:

  • Privado registrado: +32,9%
  • Público: +35%
  • No registrado: +120,2%

En el acumulado desde diciembre de 2024, los salarios muestran una mejora de 30,4%, pero aún así continúan rezagados frente al aumento del costo de vida.

Un país más pobre en la comparación latinoamericana

La fotografía regional deja a Argentina en una posición crítica: es el país con el salario mínimo más bajo del continente. Mientras varios vecinos lograron sostener o incluso mejorar el ingreso básico en dólares, el SMVM argentino fue erosionado por la inflación, la recesión y la inestabilidad macroeconómica.

El ranking elaborado por Celag muestra una brecha que se ensancha: Costa Rica casi triplica el salario argentino; Uruguay y Chile lo duplican; incluso Paraguay y Bolivia se ubican muy por encima. La pérdida de competitividad social se vuelve evidente en un país donde el salario mínimo ya no cumple su función de referencia.

La combinación de ingresos deprimidos y precios en ascenso impacta directamente en la capacidad de consumo y profundiza las desigualdades territoriales, en especial en provincias donde el mercado laboral es más frágil. Con el deterioro de los últimos años, la Argentina enfrenta el desafío de recomponer un ingreso básico que no solo quedó relegado en el ranking internacional, sino que además retrocedió a niveles previos a la crisis de 2001.

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Argentina tiene el salario mínimo en dólares más bajo de la región

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La promesa del presidente Javier Milei, realizada en noviembre de 2023 cuando era electo, de que “en 2025 los salarios en dólares van a volar”, no solo no se cumplió, sino que los ingresos de los trabajadores se desplomaron a niveles históricos.

Aseguran que el gobierno de Javier Milei utilizó el sueldo de los trabajadores “como ancla del ajuste y la desaceleración de la inflación”.

Un informe del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) reveló que, actualizado a noviembre de 2025, el salario mínimo de Argentina es el más bajo de toda la región.

Con apenas 225 dólares, Argentina se ubica en el “furgón de cola”, por debajo de países como Bolivia (395 dólares) o Paraguay (411 dólares). El ranking es liderado por Costa Rica (729 dólares), Uruguay (593 dólares) y Chile (567 dólares).

Poder adquisitivo inferior al de 2001

El deterioro no es solo en la comparación regional, sino también en el poder de compra interno. Un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA advirtió que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumuló una pérdida de poder adquisitivo del 34% entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025.

El desplome comenzó en diciembre de 2023 (-15%) y enero de 2024 (-17%). Como resultado, el salario mínimo real “alcanzó en septiembre de 2025 un nivel inferior al de 2001, previo al colapso de la convertibilidad”.

Los salarios registrados también caen

La caída no afectó solo al salario mínimo. Según datos del INDEC, los trabajadores registrados también perdieron contra la inflación en septiembre.

Mientras la inflación de ese mes fue del 2,1%, los salarios del sector privado registrado avanzaron apenas 1,4% y los del sector público, 1,1%.vrdhJQ

Los datos de Celag sobre la desigualdad general son alarmantes: dos tercios de la población tienen ingresos por debajo de la media y el 77% de los hogares tienen un ingreso per cápita inferior a 800 mil pesos (542 dólares).

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Nuevo aumento de combustibles: los precios suben hasta un 7% en Misiones

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En la madrugada de este martes volvió a registrarse un incremento en los precios de los combustibles en Misiones, en línea con los ajustes aplicados a nivel nacional. Las principales petroleras -YPF, Axion y Shell- actualizaron sus valores con subas que van del 1% al 7%, dependiendo del tipo de producto.

En el caso de YPF, la empresa estatal aplicó aumentos moderados. La nafta Súper pasó de 1.552 a 1.567 pesos por litro, mientras que la Infinia subió de 1.754 a 1.786 pesos. El Infinia Diesel, en tanto, escaló de 1.775 a 1.818 pesos, marcando un alza del 2,4%, la más alta dentro de su grilla.

En Axion Energy, los incrementos fueron más pronunciados. La nafta Súper subió de 1.539 a 1.579 pesos, mientras que la Quantium, su versión premium, trepó de 1.799 a 1.879 pesos. El diesel común pasó de 1.605 a 1.705 pesos, y el Quantium Diesel registró el mayor salto, de 1.799 a 1.929 pesos por litro, un aumento de más del 7%.

Por su parte, Shell aplicó un ajuste más moderado en su red de estaciones. La nafta Súper se ubicó en 1.637 pesos, frente a los 1.599 anteriores, mientras que la V-Power, su nafta premium, subió de 1.875 a 1.899 pesos. En gasoil, el Evolux Diesel aumentó de 1.650 a 1.691 pesos, y el V-Power Diesel, de 1.899 a 1.918 pesos.

Los combustibles acumulan en el año más de 120% de aumento

El nuevo incremento responde a la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), que el Gobierno nacional viene aplicando de manera escalonada. A esto se suma el traslado parcial del tipo de cambio oficial y los costos logísticos, que continúan presionando sobre los precios finales.

Con este ajuste, los combustibles acumulan en lo que va del año más de 120% de aumento, y el impacto se sentirá nuevamente en los costos de transporte y en la cadena de precios de bienes y servicios. En Misiones, donde la diferencia de valores con Paraguay y Brasil es cada vez más marcada, el nuevo incremento vuelve a poner en evidencia la pérdida de competitividad del surtidor argentino frente a los países vecinos.

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Según un informe, salarios y jubilaciones “no logran recuperar nada de lo perdido” desde la asunción de Milei

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Un reporte del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía detalló, además, que la inflación “no ha vuelto a bajar” y lleva “casi 5 meses al alza”.

Un informe realizado por el Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) detalló que los salarios y las jubilaciones, al mes de septiembre, “no logran recuperar nada de lo perdido” desde el inicio del gobierno de Javier Milei, en diciembre del 2023.

El informe del MATE sostiene que la inflación “lleva casi cinco meses al alza”, siendo la última de agosto del 1,9%, y provoca “un valor que marca la persistencia del problema inflacionario”.

“Es un magro resultado teniendo en cuenta el alto costo social, financiero y productivo al que se sometió a la sociedad argentina con la excusa de bajar la inflación”, señaló el reporte económico.

Con relación al salario del sector público, quedó 19% por debajo del nivel de diciembre del 2023 y acumula 10 meses en ese mismo nivel.

De esta manera, cada trabajador del sector público perdió $8,1 millones desde el inicio del gobierno de Milei.

El salario del sector privado tampoco repuntó: se estancó cinco puntos por debajo del nivel que tenía al asumir Milei y, al igual que el de la administración pública, hace 10 meses que no crece.

Es decir, que desde diciembre del 2023 cada trabajador acumula una pérdida de $1,7 millones.

Con respecto a las jubilaciones, el poder de compra continúa estancado un 23% por debajo de 2023. Es decir, que cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de casi $4 millones.

En cuanto a la transferencia de ingresos que se produjo en la economía argentina, el informe del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía precisó que un total de $55 billones estuvo destinado a otros sectores de la economía como consecuencia de “la caída del costo salarial”.

De ese total, entre los sectores que más perdieron se encuentran los ingresos de los trabajadores asalariados (-$40,1 billones), la recaudación de la seguridad social (-$9,4 billones), las obras sociales (-$4 billones) y los sindicatos (-$1,5 billones).

“Con una inflación que no ha vuelto a bajar y lleva casi 5 meses al alza, los salarios y las jubilaciones no logran recuperar nada de lo perdido al inicio del gobierno de (Javier) Milei, configurándose así una nueva realidad con salarios y jubilaciones bajas para todos y todas”, señaló el MATE.

El Informe de la coyuntura económica, realizado por el Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía, elabora datos con información proveniente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social; el Ministerio de Economía; la Secretaría de Hacienda; el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y dependencias provinciales de estadísticas y censos, el Banco Central (BCRA); la Oficina Nacional del Presupuesto; la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES); la Comisión Nacional de Valores (CNV); la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA); y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre otros organismos.

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