Seis de cada 10 afiliados buscan pagar menos su prepaga, pero sin resignar cobertura
El aumento sostenido de los precios en Argentina está empujando a las personas a comparar opciones y evaluar cambios, y la cobertura médica no es la excepción. En este contexto, pese a la presión sobre los ingresos, la mayoría de los usuarios no está dispuesta a resignar prestaciones médicas ni a reducir el nivel de cobertura.
Según un relevamiento de MiObraSocial.com.ar, el portal comparador de prepagas y obras sociales, el 61,2% de los usuarios de medicina prepaga buscó o comparó alternativas más económicas en los últimos meses.
El proceso de búsqueda no implica necesariamente aceptar planes más básicos. Por el contrario, muchos afiliados priorizan mantener el mismo nivel de atención médica, aunque eso implique cambiar de empresa.
De hecho, entre quienes evalúan cambios, el 69,8% preferiría contratar un plan completo en otra prepaga antes que pasar a un plan con copagos o prestaciones reducidas dentro de su empresa actual.
El estudio también muestra que el 57,4% descarta directamente los planes parciales, lo que refleja que la prioridad sigue siendo mantener una cobertura médica integral, incluso en un contexto económico desafiante.
“El afiliado hoy busca pagar menos, pero no pagar menos por menos. La cobertura médica completa y de calidad sigue siendo una prioridad incluso en contextos de presión económica”, explica Mariana Di Franco, socia fundadora de MiObraSocial, el primer sitio especializado en obras sociales y medicina prepaga de Argentina.
La preocupación por el costo convive con un fuerte nivel de fidelidad histórica en el sistema. Según el relevamiento, el 70,8% de los usuarios mantiene la misma prepaga desde hace más de cinco años, lo que muestra que los cambios de empresa suelen evaluarse con cautela.
Al mismo tiempo, el 70,6% reconoce que afrontar el pago mensual implica un esfuerzo alto o muy alto dentro de su economía personal, una señal de la creciente presión que enfrentan los hogares para sostener la cobertura privada de salud.
“Lo que estamos viendo es que muchos usuarios empiezan a comparar opciones o evaluar cambios, pero la decisión final sigue muy condicionada por el nivel de prestaciones médicas que reciben. Nadie quiere perder acceso a clínicas, especialistas o estudios que considera importantes”, agregan desde la compañía.
El fenómeno refleja una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: los consumidores ajustan gastos en distintos rubros del hogar, pero la cobertura de salud continúa siendo uno de los servicios que más intentan preservar, incluso cuando eso implica reorganizar otras partidas del presupuesto.
En ese contexto, los comparadores de planes y coberturas empiezan a ganar protagonismo como herramientas para analizar alternativas dentro del sistema sin resignar prestaciones médicas.









