Salud Pública

El Madariaga innovó con la cirugía de Epilepsia y terapias alternativas

Compartí esta noticia !

A pesar de ser una de las enfermedades neurológicas más frecuentes junto con las cefaleas, la epilepsia sigue cargando con un fuerte estigma social que afecta la vida cotidiana de quienes la padecen, limitando oportunidades laborales, interacciones sociales y la plena inclusión en la comunidad.

El rol del Hospital Escuela “Doctor Ramón Madariaga” y su Servicio de Neurología en Misiones se ha convertido en un referente para la atención de pacientes con epilepsia y otras patologías del sistema nervioso central.

El doctor Cristian Hardaman, neurólogo del servicio, destaca que la epilepsia es una causa frecuente de consulta después de las cefaleas y que distinguir una crisis epiléptica de una convulsión aislada es clave para un diagnóstico adecuado.

Subraya que “no toda persona que convulsiona tiene epilepsia” y que las herramientas diagnósticas modernas, como el electroencefalograma, los estudios por imágenes y el análisis clínico, permiten ofrecer tratamientos más precisos.

El hospital cuenta con un equipo de profesionales especializados en neurología que atiende a personas con epilepsia, brinda seguimiento continuo y ajusta terapias de manera individualizada.

El enfoque no se limita únicamente al tratamiento con medicamentos anticonvulsivos, sino que también integra opciones avanzadas para quienes no responden a los fármacos, como la cirugía de epilepsia, las dietas terapéuticas —como la dieta cetogénica— y dispositivos de neuromodulación, como el estimulador del nervio vago, ya implementado en varios pacientes con buenos resultados.

Además, desde el hospital se trabaja en la difusión de la Ley número veinticinco mil cuatrocientos cuatro, que garantiza derechos para quienes viven con epilepsia, incluyendo el acceso a medicamentos y el acompañamiento en su vida laboral y social.

Tratamiento, desafíos y estadísticas de respuesta

A nivel global, la mayoría de las personas que viven con epilepsia responden favorablemente al tratamiento farmacológico. Estudios internacionales indican que hasta el setenta por ciento de los pacientes logra controlar sus crisis con medicación adecuada.

Sin embargo, existe un treinta por ciento de pacientes con epilepsia farmacorresistente, es decir, personas que no responden a las terapias convencionales y que requieren abordajes más complejos, como cirugía, dietas especiales o terapias de estimulación neurológica.

Aunque no existen cifras nacionales recientes para Argentina, investigaciones epidemiológicas previas estimaron tasas de prevalencia cercanas a entre tres coma ocho y seis coma dos casos por cada mil personas en algunas regiones, lo que permite dimensionar la magnitud de esta condición en la población.

Pese a los avances médicos, persisten desafíos importantes, como el acceso a atención neurológica especializada, la demora en los diagnósticos y la necesidad de una mayor sensibilización social para reducir el estigma y promover la inclusión social y laboral de quienes conviven con esta condición.

El Día Mundial de la Epilepsia representa una oportunidad para recordar que se trata de una condición neurológica que afecta a millones de personas, que es tratable en la mayoría de los casos y que los servicios de neurología, como el del Hospital Madariaga en Misiones, cumplen un rol fundamental en el diagnóstico, el tratamiento y el acompañamiento integral. La concientización, la educación y la eliminación de prejuicios son pasos clave para mejorar la calidad de vida de quienes viven con epilepsia y de sus familias.

Compartí esta noticia !

La Sociedad Argentina de Cardiología alerta sobre la polución ambiental en la Patagonia

Compartí esta noticia !

Durante décadas, los paisajes de los Andes Patagónicos -con sus lagos transparentes, cielos límpidos y densos bosques. representaron una imagen de pureza ambiental. Sin embargo, recientes mediciones realizadas por vecinos organizados en El Bolsón, junto a científicos y profesionales de la salud, revelan que esta percepción ya no se condice con la realidad. La polución del aire, impulsada por quemas agrícolas, incendios forestales y acumulación de residuos, ha alcanzado niveles peligrosos incluso en estas zonas alejadas de centros urbanos e industriales.

“Cuando el aire que respiramos deja de ser limpio, el corazón es uno de los primeros órganos en sufrir las consecuencias. Durante años, creímos que la contaminación atmosférica era un problema exclusivo de grandes ciudades, pero hoy sabemos que sus efectos se expanden, muchas veces de forma invisible, hasta regiones consideradas prístinas”, advirtió el doctor Sergio Baratta, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología.

El disparador de esta preocupación es una investigación publicada en el boletín Reduxxion de enero de 2026, en la cual el doctor César Berenstein -cardiólogo y miembro del Consejo de Cardioecología y Hábitos Saludables de la Sociedad Argentina de Cardiología- describió la iniciativa comunitaria llevada adelante en El Bolsón. El proyecto consistió en la instalación de sensores de monitoreo de la calidad del aire, específicamente para medir el material particulado fino, uno de los contaminantes con mayor evidencia de impacto negativo sobre la salud cardiovascular.

El material particulado fino está compuesto por partículas en suspensión con un diámetro menor a 2,5 micrones, capaces de penetrar profundamente en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo. Numerosos estudios han demostrado que la exposición sostenida a estos contaminantes incrementa el riesgo de desarrollar hipertensión arterial, arritmias, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y eventos agudos como el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular. Asimismo, se demostró que un incremento de 10 microgramos por metro cúbico en los niveles de material particulado fino aumenta un once por ciento el riesgo de muerte cardiovascular.

“La evidencia es contundente. La polución del aire se comporta como un factor de riesgo cardiovascular silencioso, que acelera procesos inflamatorios y de aterosclerosis, incluso en personas jóvenes o sin antecedentes”, explicó el doctor Berenstein. “Y lo más preocupante es que este daño puede ocurrir con niveles de exposición que previamente eran considerados moderados, según algunos estándares internacionales”.

El caso de El Bolsón expone cómo la percepción de un entorno sano puede desmentirse mediante datos objetivos. En septiembre de 2025, durante la temporada de quemas, los sensores instalados por el grupo Eco Comarca, un equipo de trabajo abocado al estudio de la contaminación ambiental, detectaron niveles de contaminación que llegaron a un Índice de Calidad del Aire de 200, una cifra calificada como muy insalubre por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Pero lo más alarmante ocurrió en enero de 2026, cuando incendios forestales en la región elevaron el Índice de Calidad del Aire a 350, un nivel considerado peligroso para la salud. En ese contexto, la comunidad inició una campaña de comunicación con recomendaciones preventivas para la población: reducir la actividad al aire libre, sellar las viviendas y, de ser necesario, utilizar mascarillas con estándar N95.

También hay que considerar que gran parte de la población se calefacciona y cocina con leña, lo que la expone a altos niveles de polución del aire dentro de sus hogares si los sistemas no son eficientes o no cuentan con una ventilación adecuada.

“Estas medidas de protección inmediata son fundamentales, pero no resuelven el problema estructural. Necesitamos políticas públicas que incluyan sistemas de monitoreo permanentes, regulación efectiva de las quemas, reforestación con especies nativas y educación ambiental, así como dar acceso a sistemas de calefacción y cocina menos contaminantes”, sostuvo el doctor Baratta. “Desde la Sociedad Argentina de Cardiología proponemos que cada provincia cuente con una red de vigilancia de la calidad del aire y protocolos de respuesta sanitaria ante eventos de contaminación extrema”.

En 2021, la Organización Mundial de la Salud actualizó sus guías de calidad del aire y estableció que no existen niveles seguros de exposición prolongada al material particulado fino. Incluso concentraciones por debajo de los límites anteriores pueden provocar daño cardiovascular, especialmente en poblaciones vulnerables: personas mayores, niños, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas.

Según reportes publicados en 2024, se estima que la polución del aire contribuye con 8,1 millones de muertes anuales en el mundo, constituyéndose en el segundo factor de riesgo de mortalidad a nivel global, solo por debajo de la hipertensión arterial. Más de la mitad de estas muertes son de causa cardiovascular. En niños menores de cinco años, la contaminación del aire también representa la segunda causa de mortalidad, después de la desnutrición.

“La buena noticia es que se trata de un factor modificable. Si tomamos decisiones basadas en evidencia, como ocurrió con el tabaco o las grasas trans, podemos reducir sustancialmente el impacto de la contaminación en la salud del corazón”, agregó el doctor Berenstein.

El caso de la Comarca Andina ilustra un fenómeno más amplio que afecta a diversas zonas rurales de la Argentina. En los últimos años, regiones tradicionalmente consideradas limpias están siendo impactadas por el cambio climático, la expansión de actividades extractivas y la presión demográfica. El aumento de incendios forestales —muchos de ellos agravados por la proliferación de especies exóticas como el pino— genera emisiones de partículas contaminantes que recorren cientos de kilómetros impulsadas por el viento, afectando a poblaciones que no tienen forma de prevenir ni medir esa exposición.

“Debemos dejar atrás la idea de que vivir en la montaña o el campo garantiza buena salud cardiovascular. Sin datos, no hay protección. Y sin monitoreo ambiental, no hay datos”, enfatizó el doctor Baratta. “La contaminación del aire ya no es un problema del futuro. Es una urgencia del presente. Como sociedad científica, nuestra responsabilidad es anticipar daños, generar conciencia y promover políticas que salven vidas. El aire que respiramos también forma parte de la salud cardiovascular”, concluyó.

Compartí esta noticia !

Misiones: fuerte caída del embarazo adolescente, natalidad en mínimos históricos y una alerta por la mortalidad infantil

Compartí esta noticia !

El nuevo Anuario de Estadísticas Vitales 2024 del Ministerio de Salud de la Nación confirma que Misiones atraviesa una transformación demográfica profunda, con cambios estructurales en la fecundidad, la edad de la maternidad y la dinámica de nacimientos. La provincia sostiene una natalidad superior al promedio nacional, pero registra mínimos históricos en embarazo adolescente y, en contraste, un repunte reciente de la mortalidad infantil que enciende señales de alerta sanitaria, aunque no escapa de la tendencia nacional, donde se registró un primer aumento desde 2002.

Los datos consolidados permiten afirmar que Misiones logró una de las reducciones más marcadas del embarazo adolescente del país. La comparación de series largas muestra una tendencia clara, persistente y estadísticamente significativa.

En el grupo de 15 a 19 años, la provincia alcanzó un techo de 5.582 nacimientos en 2015. A partir de allí, la curva inició un descenso continuo: 3.199 nacidos vivos en 2020 y 2.009 en 2024, el valor más bajo de la historia reciente. En menos de una década, la cantidad de nacimientos de madres adolescentes se redujo en más del 60%.

El descenso también se verifica en el indicador más rígido y socialmente sensible, porque implica abusos sexuales: los embarazos de niñas de entre 10 y 14 años. En 2015 se habían registrado 223 nacidos vivos de madres niñas en Misiones. En 2020 el número bajó a 139, y volvió a caer en los años siguientes. En 2023 fueron 92 y en 2024 se registraron 89, el mínimo histórico, según los datos oficiales.

Este dato es doblemente relevante. Por un lado, confirma el impacto de políticas de salud sexual y reproductiva, educación, acceso a anticoncepción y mayor visibilización institucional. Por otro, recuerda que todavía hay 89 historias de violencia sexual extrema, un piso inaceptable desde el punto de vista de derechos humanos.

Qué explica la baja del embarazo adolescente

El Anuario de Estadísticas Vitales 2024 confirma que Misiones acompaña la tendencia nacional de derrumbe de la fecundidad adolescente, pero con un impacto especialmente fuerte por el peso histórico que este grupo tenía en la estructura de nacimientos provincial.

La baja del embarazo adolescente explica una parte central de la reducción de la fecundidad total, que hoy se ubica muy por debajo de los niveles de hace dos décadas. También explica el corrimiento de la maternidad hacia edades adultas: en 2024, los nacimientos se concentran en mujeres de 25 a 29 años y 30 a 34, mientras que las adolescentes pierden peso relativo.

Natalidad en mínimos históricos

En 2024 se registraron 16.469  nacimientos en Misiones, lo que marcó la tasa bruta de natalidad más baja de la historia provincial. El descenso es sostenido desde 2015, cuando la tasa era de 23,9 nacidos vivos por cada mil habitantes. En apenas una década, la natalidad se redujo casi a la mitad.

Aun así, Misiones mantiene una tasa de natalidad superior al promedio nacional. En 2024, la tasa provincial rondó el 12,7 por mil, frente a un promedio nacional cercano a 8,6–8,9, según el año de referencia. La comparación histórica muestra la magnitud del cambio: en 1990, Misiones tenía una tasa de 39,4 nacidos vivos por cada mil habitantes, más de tres veces el valor actual.

Este contraste confirma que la provincia sigue siendo demográficamente joven, pero ya no escapa al proceso de desaceleración poblacional que atraviesa a todo el país.

¿Dónde nacen más y menos argentinos? Misiones, con 12,3, Chaco, con 11,9, Santiago del Estero, 10,8, y Formosa, 10,7, están entre las provincias con mayor cantidad de nacidos vivos por cada 1.000 habitantes. La Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, en tanto, es donde menos nacen, ambas con 6,9, seguidas por Jujuy, con 8, y La Pampa y Río Negro, las dos con 8,1, y la provincia de Buenos Aires, con 8,4.

Mortalidad infantil: la señal que preocupa

Mientras los nacimientos y el embarazo adolescente caen, la mortalidad infantil muestra un movimiento inverso. En Misiones, el piso reciente se había alcanzado en 2022, con una tasa de 7,88 muertes por cada mil nacidos vivos. En 2024, la tasa subió a 8,81, lo que implica un repunte luego de varios años de descenso.

Aunque Misiones se mantiene en torno o levemente por debajo del promedio nacional, el dato es sensible porque rompe una tendencia histórica descendente. La mortalidad infantil es uno de los indicadores más robustos para medir condiciones sociales, nutrición, acceso al sistema de salud y calidad de la atención perinatal.

La serie larga dimensiona el progreso logrado y el riesgo de retroceso: en 1990, la mortalidad infantil en Misiones había alcanzado un pico de 32,10 por mil. El descenso posterior fue sostenido durante más de tres décadas, lo que vuelve especialmente relevante cualquier repunte, por pequeño que parezca en términos absolutos.

El comportamiento de la mortalidad posneonatal (muertes entre los 28 días y el año de vida) refuerza esta lectura. En Misiones, este indicador había llegado a 20,20 por mil en 1987. En la actualidad se ubica en torno a 5,10, con un piso reciente de 4,48 en 2018.

La mejora estructural es innegable, pero las oscilaciones recientes sugieren que las condiciones sociales y sanitarias siguen siendo determinantes, especialmente en contextos de pobreza, inseguridad alimentaria y desigualdad territorial.

MISIÓNES EN NÚMEROS (SERIES Y ALERTAS)

Embarazo adolescente 15–19
2015: 5.582 nacimientos
2020: 3.199 nacimientos
2024: 2.028 nacimientos
Caída de más del 60% en menos de una década (mínimo histórico reciente).
Niñas madres 10–14 (indicador crítico)
2015: 223 nacimientos
2020: 139 nacimientos
2023: 92 nacimientos
2024: 89 nacimientos
Mínimo reciente, pero persisten 89 casos asociados a violencia sexual (alto impacto social y sanitario).
Natalidad (tendencia de fondo)
2024: 16.680 nacimientos
Tasa 2024: 12,7 por mil (mínimo histórico provincial)
2015: 23,9 por mil
1990: 39,4 por mil
En una década, la natalidad se redujo casi a la mitad; Misiones sigue arriba del promedio nacional.
Alerta sanitaria
Mortalidad infantil:
2022 (piso): 7,88 por mil nacidos vivos
2024: 8,81 por mil nacidos vivos
1990 (pico): 32,10 por mil
El repunte tras el piso reciente quiebra una tendencia de mejora sostenida: clave reforzar control prenatal, red perinatal y condiciones de vida.
Mortalidad posneonatal (28 días–1 año)
1987: 20,20 por mil
2018 (piso): 4,48 por mil
Hoy: 5,10 por mil
Mejoró fuerte en el largo plazo, pero con oscilaciones recientes asociadas a determinantes sociales y acceso sanitario.

Fuente: Estadísticas Vitales (DEIS) y series provinciales citadas en el texto. Datos 2024: Ministerio de Salud de la Nación.

Compartí esta noticia !

Super Bowl: lanzan spot publicitario que recomienda análisis de orina

Compartí esta noticia !

La hipertensión arterial y la diabetes tipo 2, dos condiciones que afectan a millones de argentinos, van dañando de manera silenciosa los pequeños vasos sanguíneos de los riñones y del corazón. Este proceso favorece el desarrollo de enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Por ese motivo, es fundamental concurrir al médico y realizar controles de salud de rutina —sugieren los especialistas— para prevenir cuadros que pueden poner en riesgo la vida.

En ese contexto, la campaña global Detect the SOS (Detectar el SOS), impulsada por la compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim para promover la detección temprana del daño renal y cardiovascular, pone en evidencia un dato clave: una simple muestra de orina puede revelar riesgos ocultos antes de que aparezcan síntomas clínicos.

La iniciativa, que estrena su spot durante el Super Bowl este 8 de febrero, cuenta con la participación de Sofía Vergara y Octavia Spencer, quienes comparten historias personales y destacan la importancia de prestar atención a las señales que puede dar el cuerpo y de hablar con el médico sobre la necesidad de realizar controles de salud específicos.

La relación albúmina-creatinina: una herramienta que salva vidas

El daño renal y el daño cardiovascular comparten mecanismos fisiopatológicos. En ese marco, la relación albúmina-creatinina en orina es una señal temprana de que esos procesos patológicos están comenzando a activarse. Se trata de una prueba simple, accesible y de bajo costo, que puede realizarse en cualquier consultorio o laboratorio a partir de una muestra de orina.

Su valor preventivo es muy alto, ya que permite detectar daño renal en etapas iniciales y revelar riesgos ocultos varios años antes de que aparezcan complicaciones clínicas o deterioro irreversible.

El doctor Carlos Castellaro, médico nefrólogo especialista en hipertensión arterial e integrante del servicio de Nefrología del CEMIC, explicó que “la albuminuria significa la pérdida de una proteína llamada albúmina por la orina, algo que no debería suceder. Esta pérdida ocurre porque los vasos sanguíneos renales se alteran y permiten que la albúmina se filtre hacia el espacio urinario. Dado que el daño vascular renal y el daño vascular general comparten mecanismos comunes, la presencia de albúmina en la orina expresa tanto daño renal como daño cardiovascular”.

En ese sentido, el especialista remarcó que “la presencia de albúmina en orina es un potente predictor de daño renal y cardiovascular. Su utilidad es tan relevante que las principales sociedades científicas nacionales e internacionales recomiendan su medición en personas con hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de enfermedad renal crónica. Dentro de un enfoque integral de salud cardiorrenal, este estudio debería realizarse al menos una vez al año, especialmente en quienes presentan estos factores de riesgo”.

Sin embargo, se trata de una prueba que aún se encuentra subutilizada, lo que implica que miles de argentinos podrían estar conviviendo con daño renal no diagnosticado hasta etapas avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más limitadas.

“Anticiparse al daño renal puede modificar la evolución de la enfermedad renal crónica, prevenir hospitalizaciones, reducir el riesgo de eventos cardiovasculares y evitar, en muchos casos, la necesidad de tratamientos sustitutivos como la diálisis o el trasplante”, agregó la doctora Marina Papaginovic Leiva, nefróloga y especialista en medicina interna, médica de planta del servicio de Nefrología del Hospital Churruca-Visca.

Un problema que ya es visible en Argentina

El panorama epidemiológico del país refuerza la importancia de avanzar en estrategias de detección temprana. Según datos del estudio Renata 2, la hipertensión arterial afecta a cerca de cuatro de cada diez argentinos de entre 30 y 79 años, y alrededor del 40 por ciento desconoce que padece esta condición. Además, la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo mostró que la diabetes tipo 2 afecta a uno de cada diez argentinos mayores de 18 años.

Tal como señaló la doctora Papaginovic Leiva, “estas enfermedades dañan progresivamente al riñón y constituyen las principales causas de enfermedad renal crónica y de ingreso a diálisis en nuestro país. El daño es silencioso durante años y, si no se detecta a tiempo, puede generar complicaciones severas y costos muy elevados tanto para los pacientes como para el sistema de salud”.

En la misma línea, el doctor Castellaro concluyó: “En Argentina y en el mundo, la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes son altamente prevalentes. Contar con una herramienta de simple aplicación que permita un diagnóstico precoz es clave, pero lo más importante es que habilita intervenciones oportunas y efectivas. Detectar a tiempo en poblaciones de riesgo permite cambiar el curso de la enfermedad, postergar o incluso evitar la necesidad de diálisis y prevenir el daño cardiovascular. El desafío es lograr que las personas vuelvan a realizarse controles simples y de rutina”.

La campaña Detect the SOS busca precisamente eso: que más personas consulten a sus médicos, se informen sobre estudios sencillos como la relación albúmina-creatinina en orina y asuman un rol activo en el cuidado de su salud cardiorrenal.

Compartí esta noticia !

El Gobierno disuelve el IOSFA y crea dos nuevas obras sociales para las Fuerzas Armadas y de Seguridad

Compartí esta noticia !

El Poder Ejecutivo Nacional dispuso la disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y creó dos nuevos entes autárquicos para la cobertura de salud del personal militar y de las fuerzas federales de seguridad. La medida fue instrumentada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 88/2026, firmado el 5 de febrero de 2026 y publicado en el Boletín Oficial, con el argumento central de corregir un desequilibrio financiero persistente y garantizar la continuidad del derecho a la salud de los afiliados.

El decreto establece un nuevo esquema institucional: por un lado, la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Defensa; y por otro, la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional. Ambas entidades se crean como entes autárquicos, comprendidos en el artículo 8°, inciso c) de la Ley 24.156, con personería jurídica propia y capacidad para actuar en el ámbito del derecho público y privado.

La decisión impacta directamente sobre la estructura de financiamiento, la administración y la cobertura sanitaria de miles de afiliados del sistema de salud de las Fuerzas Armadas, la Gendarmería Nacional Argentina y la Prefectura Naval Argentina, en un contexto de presión creciente sobre los costos médico-asistenciales y los medicamentos.

Reorganización institucional y fundamentos del DNU

El DNU 88/2026 se apoya en una extensa fundamentación normativa e institucional. El texto recuerda que el IOSFA fue creado en 2013 mediante el Decreto 637/2013, con el objetivo de unificar las coberturas médico-asistenciales del personal de las Fuerzas Armadas y de determinadas Fuerzas de Seguridad Federales. Sin embargo, el Ejecutivo señala que, con el paso de los años, esa integración derivó en problemas estructurales de sostenibilidad.

Según los considerandos, el IOSFA atravesó un desequilibrio financiero persistente, asociado al incremento sostenido de los costos de las prestaciones de salud, al encarecimiento de los medicamentos, a la heterogeneidad del padrón de afiliados y a la dispersión territorial de los beneficiarios. A ello se suman las diferencias funcionales, operativas y laborales entre el personal militar —regido por la Ley de Defensa Nacional 23.554— y las fuerzas federales de seguridad, encuadradas en la Ley de Seguridad Interior 24.059 y dependientes del Ministerio de Seguridad Nacional.

En este marco, el Ejecutivo consideró “institucionalmente necesario establecer entidades diferenciadas que permitan garantizar el derecho a la salud (…) mediante coberturas adecuadas, sostenibles y específicamente adaptadas a las características de cada universo prestacional”.

La urgencia invocada para dictar un DNU se fundamenta en la imposibilidad de esperar los plazos del trámite legislativo ordinario, ante el riesgo de una afectación actual o inminente del derecho a la salud de los afiliados del IOSFA. El decreto fue dictado al amparo del artículo 99, inciso 3, de la Constitución Nacional, y deberá ser analizado por la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, conforme a la Ley 26.122, que regula el control parlamentario de los decretos de necesidad y urgencia.

Dos nuevas obras sociales y un período de transición de hasta 365 días

El decreto crea formalmente la OSFA en el ámbito del Ministerio de Defensa y la OSFFESEG en el Ministerio de Seguridad Nacional. Ambas tendrán alcance en todo el territorio nacional y estarán sujetas al control de sus respectivas carteras.

La OSFA contará con un Directorio integrado por representantes de cada Fuerza Armada, con presidencia rotativa. Su población beneficiaria incluirá al personal militar en actividad, personal civil de las Fuerzas Armadas, retirados, jubilados y pensionados, además de los grupos familiares primarios. La normativa establece que, al igual que en el régimen anterior, las prestaciones no podrán ser inferiores al Programa Médico Obligatorio (PMO) aprobado por el Decreto 492/1995.

Por su parte, la OSFFESEG tendrá un Directorio de cinco miembros, designados y removidos por el titular del Ministerio de Seguridad Nacional. Su cobertura alcanzará al personal de la Gendarmería Nacional Argentina y la Prefectura Naval Argentina, tanto en actividad como retirado, además del personal civil y los grupos familiares correspondientes. El anexo aprobado fija parámetros estrictos de financiamiento: al menos el 80% de los recursos deberá destinarse a prestaciones de salud, con un tope del 8% para gastos administrativos.

El decreto dispone la disolución y liquidación del IOSFA, con la transferencia total de sus activos y personal a los nuevos entes. No obstante, establece un período de transición de hasta 365 días corridos, durante el cual se deberá asegurar un traspaso ordenado de afiliados, presupuestos, bienes, recursos humanos y obligaciones. Durante ese lapso, el IOSFA continuará brindando cobertura a afiliados que se encuentren en tratamientos de salud no susceptibles de interrupción.

El Ministerio de Defensa deberá notificar la transferencia definitiva de los afiliados de las Fuerzas Armadas dentro de los 60 días corridos desde la entrada en vigencia del decreto, mientras que el Ministerio de Seguridad Nacional contará con un plazo de 180 días corridos para completar el traspaso de los afiliados de las fuerzas federales.

Impacto económico, control y escenarios posibles

Desde el punto de vista económico y fiscal, la medida busca reordenar el financiamiento del sistema de salud de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, bajo criterios de sostenibilidad y segmentación por perfiles de riesgo y demanda. El decreto prevé que, una vez concretada la transferencia de afiliados, cesarán las obligaciones de los ministerios de seguir girando aportes al IOSFA, redireccionándose los recursos a las nuevas obras sociales.

El proceso de liquidación del IOSFA estará supervisado por un Administrador designado por el Ministerio de Defensa, con asesoramiento de una Comisión Especial Ad-Hoc integrada por representantes de los ministerios de Defensa, Seguridad Nacional, Salud y Economía. Además, la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) designará un síndico para el control y la auditoría del proceso.

En términos institucionales, la creación de dos entes diferenciados implica una reconfiguración del sistema de salud público no estatal vinculado a la defensa y la seguridad, con reglas propias de administración, compras y contrataciones, alineadas con la Ley 24.156 y el Decreto 1023/2001. El Ejecutivo también se reserva la facultad de aprobar las estructuras orgánicas, los regímenes de recursos humanos y los sistemas de control de ambas obras sociales.

Entre las repercusiones posibles, el sector de prestadores de salud deberá adaptarse a nuevos esquemas contractuales y a dos interlocutores institucionales distintos. Para los afiliados, el principal interrogante estará puesto en la continuidad efectiva de las prestaciones durante el período de transición y en la capacidad de las nuevas obras sociales para estabilizar sus finanzas en un contexto de alta inflación de costos médicos.

El decreto deroga expresamente los Decretos 637/2013 y 2271/2013 a partir de la disolución definitiva del IOSFA y entra en vigencia desde su publicación en el Boletín Oficial, marcando un punto de inflexión en la política sanitaria para las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la Argentina.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin